20 de enero de 1731: se erige la Real Casa de Moneda en la Capitanía General de Guatemala por real cédula del rey de España

Palacio de los Capitanes Generales, cuando su arcada se había reconstruido parcialmente.  Imagen de Eadweard Muybridge de 1875, tomada de Wikimedia Commons.

Con el fin de paliar la escacez de dinero circulante, la Real Casa de Moneda se erigió en la Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala por Real Cédula el 20 de enero de 1731 y el 17 de febrero de 1733 llegaron los sellos y otros instrumentos para la fabricación de monedas de oro procedentes de México.

Los instrumentos mencionados fueron recibidos con toda solemnidad:  salieron a encontrarlos al pueblo de Jocotenango y fueron colocados en el carruaje del Capitan General, en donde fueron transportados con guardias montados a ambos costados.  Por delante del carruaje iban los representantes de los poblados vecinos, los miembros de Ayuntamiento y los criollos vestidos de gala, acompañados de repique general de campanas y una salva de artillería.

El 19 de marzo se acuñaron la primeras moneda de oro, al mismo tiempo que se prohibió la extracción de plata.  Las monedas fueron cinco doblones de a dieciséis que por un lado tenían un busco del Rey y la inscripción “Philipus V, Dei gratia, Hispaniarum et Indiarum Rex“; y por el reverso las armas de los Reyes de España y la inscripción “Initium Sapientia est timor Domini”.  Con motivo de tan importante evento, estuvieron presents el Ayuntamiento, los Prelados Regulares y muchos criollos; y al concluir la ceremonia, el Capitan General y su comitiva se trasladaron a la Catedral en donde se encontraba el Obispo con su cabildo y se canto con gran solemnidad un Te Deum.  Al finalizar el acto religioso se hizo repique general de campanas y una salva de artillería y fusilería.

El edificio de la Casa de Moneda fue concluida el 15 de julio de 1738 en la esquina noroeste frente al  Palacio de los Capitanes Generales y fue bendecida por el Obispo de Guatemala, Pedro Pardo en presencia de toda la nobleza local.  El edificio era muy sólido y apenas fue afectado por los terremotos de Santa Marta en 1773.

Las monedas eran acuñadas a mano y eran de mala calidad, lo que se prestaba al contrabando del oro en la región.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

19 de enero de 1853: el gobierno de Guatemala cesa definitivamente la concesión hecha a la Compañía Belga de Colonización en Santo Tomás de Castilla

Poblado belga en Santo Tomás de Castilla.  Imagen tomada de Amérique centrale. Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union, fondée par la Compagnie Belge de Colonisation. Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie

En 1842 y 1843 el gobierno de Guatemala hizo una generosa concesión a la Compañía Belga de Colonización para que construyera un pouerto en Santo Tomás de Castilla y emprendiera un agresivo plan de desarrollo en la region de Izabal.

Pero 10 años después lo inhóspito del lugar había diezmado a los colonos belgas quienes no habían logrado el desarrollo prometido para la region.  El gobierno guatemalteco entonces cesó la concesión por medio del siguientes decreto:

“El presidente de la República de Guatemala.

Por cuanto la cámara de representantes de la República de Guatemala, habiendo tomado en consideración:

  1. Que las contratas de 4 de mayo de 1842 y adicional de 14 de octubre de 1843, celebradas con el objeto de poblar el Puerto de Santo Tomás en la costa del norte, no han sido cumplidas por la compañía belga de colonización establecida en Bruselas.
  2. Que en los diez años transcurridos desde aquella fecha, no han bastado los esfuerzos que ha hecho el gobierno de la República ni las concesiones y privilegios decretados en favor del mismo puerto para llevar adelante la empresa; y
  3. Que mientras tanto, la situación incierta en que se halla aquel establecimiento, causa graves males a la república, compromete sus derechos y con el tiempo los daños podrán ser irreparables, si no se adopta, desde luego, una medida eficaz.

Todo bien considerado, con vista de los expedientes e informes reunidos sobre el particular, resuelve lo siguientes:

  1. Cesan todas las concesiones hechas en las contratas celebradas en 4 de mayo de 1842 y 14 de octubre de 1843, con la compaña de colonización residente en Bruselas, e igualmente quedan sin efecto todos los privilegios y exenciones hechas al puerto de Santo Tomás, bajo el concepto de que iba a ser cumplido lo estipulado en dichas contratas.
  2. Las personas avecindadas en el puerto y distrito de Santo Tomás quedan bajo la protección del gobierno de la república y gozarán de los derechos que hayan adquirido legítimamente.
  3. Cualesquiera otras personas interesadas en las contratas referidas, tienen un año desde esta fecha para ocurrir al gobierno de la república con los documentos que acrediten los derechos que crean tener, a fin de que proceda a su reconocimiento conforme sea de justiciar.
  4. En lo sucesivo se observarán en el puerto de Santo Tomás las disposiciones generales que rigen en los demás de la república, quedando derogadas todas aquellas que se han dictado especialmente y no sean conformes con la presente resolución.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

20 de octubre de 1944: una revolución cívico-militar derroca al gobierno del general Federico Ponce Vaides

La Junta Revolucionaria de Gobierno. De izquierda a derecho: el capitán Jacobo Arbenz, el ciudadano Jorge Toriello y el mayor Francisco Javier Arana.  Imagen de la revista Life, tomada de Wikimedia Commons.

La “Revolución de Octubre” o “20 de octubre”, fue un movimiento cívico-militar ocurrido el 20 de octubre de 1944  que derrocó al Gobierno de facto del general Federico Ponce Vaides.

Aprovechando la debilidad de la empresa transnacional estadounidense United Fruit Company por estar inmersa en la Segunda Guerra Mundial, el descontento de la población guatemalteca con el gobierno liberal totalitario del general Jorge Ubico se manifestó cada vez con mayor fuerza, hasta obligarlo a renunciar el 1 de julio de 1944, dejando en su lugar a un triunvirato militar conformado por los generales Eduardo Villagrán Ariza, Buenaventura Pineda y Federico Ponce Vaides.

El triunvirato debía convocar a elecciones, lo cual aprovecharon los activistas civiles que se habían movilizado para derrocar el gobierno de Ubico para exigir a la Asamblea que se designara como presidente interino al Dr. Carlos Federico Mora, reconocido profesional universitario. Al momento de que los diputados estaban discutiendo el tema, irrumpieron en el recinto legislativo un contingente de soldados al mando del coronel Alfredo Castañeda y una compañía de cadetes de la Escuela Politécnica al mando del capitán Jacobo Árbenz Guzmán y ordenaron a todos los presentes nombrar a Federico Ponce como presidente y luego desalojar el hemiciclo parlamentario, los diputados por la presión de los militares, nombraron en sesión cerrada a Ponce como presidente, el 4 de julio de 1944.

Árbenz Guzmán, al darse cuenta de las intenciones de Ponce, pidió su baja inmediata como militar y se dedicó junto a su amigo Jorge Toriello Garrido a conspirar contra el Gobierno de Ponce. Contactaron al mayor Francisco Javier Arana, quién puso a su disposición unos tanques de combate y entre la medianoche del 19 y el mediodía del 20 de octubre, universitarios, empresarios, militares y obreros derrocaron al gobierno de Ponce Vaides por la fuerza utilizando armas que miembros del ejército proporcionaron a los alzados.

Los cabecillas de la revolución le pidieron su renuncia por teléfono al general Ponce y, una vez lograda, formaron la junta de gobierno, integrada por Toriello, Arbenz y Arana.

Contrario a lo que se ha hecho ver en la historia moderna de Guatemala, la Revolución de Octubre no fue un movimiento comunista en favor de las masas mayoritarias, sino que fue un alzamiento urbano que aprovechó la debilidad del gobierno liberal para conseguir un cambio en la forma en que se gobernaba en el país, tras casi cien años de prolongadas dictaduras.  Entre los alzados había criollos conservadores, obreros y estudiantes universitarios, muchos de los cuales provenían de las clases más pudientes del país.  Fue hasta que llegó el coronel Jacobo Arbenz al gobierno en 1951 y empezó el ataque frontal contra los monopolios de la transnacional United Fruit Company que la propaganda macartista estadounidense declaró a Guatemala como una amenaza comunista para el continente.

BIBLIOGRAFIA:

 

17 de enero de 1845: nace en Quetzaltenango el general Manuel Lisandro Barillas, quien gobernaría a Guatemala de 1885 a 1892

El general Manuel Lisandro Barillas junto a su padre, José Onofre Barillas y su hermano Isidoro Barillas durante la Revolución Liberal de 1871.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El general Manuel Lisandro Barillas Bercián nació en Quetzaltenango el 17 de enero de 1845.  Era hijo de José Onofre Varillas y de Ponciana Bercián.  En su juventud era carpintero y luego se unió a la fuerzas liberales junto a su padre y hermano para combater al gobierno conservador del Mariscal Vicente Cerna y Cerna.  Tras el triunfo liberal poco a poco fue hacienda carrera en el ejército y en la política hasta que llegó a ser nombrado como el Segundo Designado a la Presidencia en 1885; al ser nombrado como tal, decidió cambiar la inicial de su apellido y pasó a firmarse “Barillas”, ya que consideraba que esto era más distinguido.

Tras la muerte del general J. Rufino Barrios en Chalchuapa el 2 de abril de 1885, éste fue sucedido por el licenciado Alejandro Sinibaldi, un hombre muy inteligente pero con poco carácter, lo cual fue aprovechado por el Ministro de la Guerra del general Barrios, el general Juan Martín Barrundia quien empezó a mover sus piezas para quedarse con el poder.  Los miembros de la Asamblea Legislativa estaban aterrorizados con la posibilidad de que Barrundia fuera presidente, pues a él se le atribuían las persecusiones políticas y las atrocidades que ocurrían en las instalaciones de la Penitenciaría Central.

Los diputados más influyentes viajaron a Quetzaltenango en donde le hicieron saber a Barillas que contaba con el apoyo de la Asamblea para hacerse cargo de la presidencia, por lo que montó a caballo y viajó sin parar hasta la Ciudad de Guatemala, a donde llegó cuando se estaba realizando el sepelio del general Barrios.  Mediante un ardir, engaño a Barrundia y se hizo cargo de la presidencia interina en sustitución de Sinibaldi.

Barillas fue presidente interino del 6 de abril de 1885 hasta el 15 de marzo de 1886 y luego fue electo Presidente de la República de Guatemala el 16 de marzo de 1886.   En 1887 dió un autogolpe de estado para eliminar las restricciones que se habían impuesto a la figura presidencial tras la muerte del general Barrios y aprovechó sus poderes dictatoriales para expulsar al arzobispo Ricardo Casanova y Estrada.

Fue el único presidente liberal que entregó el poder a su sucesor y no pretendió reeligerse.  Así pues, tras entregar el mando al general José María Reina Barrios en 1892, se desempeñó como Alcalde Municipal de Quetzaltenango, puesto en el cual promovió la adquisición de terrenos, tales como el del Barrio «la Democracia» —zona 3 de la moderna ciudad de Quetzaltenango— y las fincas «Concepción» y «Morazán», distribuyéndolos en su totalidad a familias de escasos recursos.

Tambien se dedicó a sus negocios, pero tuvo que partir para el exilio a México durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera tras enemistarse con él. Desde México, Barillas dirigió una revuelta contra Estrada Cabrera en 1906, en la que despilfarró todos sus bienes y ya en la miseria fue asesinado por órdenes del presidente guatemalteco en la ciudad de México en 1907.  Por esta razón, su memoria fue prácticamente borrada en los libros de historia guatemalteca official escritos por el gobierno del licenciado Estrada Cabrera.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

4 de julio de 1944: el triunviro general Federico Ponce Vaides obliga a la Asamblea Legisltiva a nombrarlo presidento interino

 

Retrato del general Federido Ponce Vaides durante su corta presidencia.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Contrario a la opinion popular la Revolución de Octubre de 1944 no derrocó al general Jorge Ubico, sino que a su sucesor, el general Federico Ponce Vaides.

Debido a que los Estados Unidos estaban inmersos en la Segunda Guerra Mundial, Ubico no contaba con su principal aliado, la United Fruit Company, ya que ésta había tenido que proporcionar a la marina estadounidense su flota mercante “Great White Fleet” y estaba sufriendo pérdidas considerables cuando los alemanes hundían sus buques.  Ubico entonces perdió el control de la situación en Guatemala anteuna ola de protestas contra su régimen y prefirió renunciar antes que se produjera una guerra civil el 1 de julio de 1944.

En su lugar, dejó a los tres militares de menor capacidad: Federico Ponce, Trinidad Oliva y Buevaventura Pineda, en lo que algunos historiadores consideran como un castigo para Guatemala por pedirle su renuncia y otros, como un juego politico de Roderico Anzueto, quien pensaba en utilizer a los triunviros a su antojo.

Ya en el poder, a los triunviros les correspondía llamar a elecciones, lo cual fue aprovechado por los activistas civiles que se habían movilizado para derrocar el gobierno de Ubico para exigir a la asamblea que se designara como presidente interino al Dr. Carlos Federico Mora, reconocido profesional universitario.​ Llegaron incluso a enviar comisiones para ir a traer a cada uno de los diputados que faltaban para hacer quorum a su casa de habitación. Ya con los diputados necesarios, el acto de la Asamblea Legislativa se estaba desarrollando con toda intensidad, cuando ingresó al recinto legislativo un contingente de soldados al mando del coronel Alfredo Castañeda y una compañía de Cadetes de la Escuela Politécnica al mando del capitán Jacobo Árbenz Guzmán y ordenaron a todos los presentes desalojar el recinto. Tras el desalojo forzado de la Asamblea, los militares impidieron a los diputados que se retiraran, y éstos designaron al general Ponce Vaides como presidente, en una sesión a puerta cerrada. A los pocos días de haber llegado al poder, el nuevo presidente obligó a los indígenas que vivían en la capital del país a desfilar con garrotes para intimidar a la población civil.

El gobierno de Ponce sería derrocado el 20 de octubre de 1944 en la llamada “Revolución de Octubre”.

BIBLIOGRAFIA:

16 de enero de 1775: el maestro mayor de obras Bernardo Ramírez inicia el retiro de los materiales que se podían utilizar de las ruinas del Palacio de Capitanes Generales

Ruinas del Palacio de los Capitanes Generales luego de que se había retirado todo el material utilizable tras los terremotos de 1773 y antes de la reconsttrucción de 1890. Imagen publicada por Harper’s Weekly en el artículo- An Ancient City of Central America, Supplement of Harper’s Weekly

Después de los terremotos de 1751, se renovaron muchos edificios y se construyeron numerosas estructuras nuevas en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, de tal modo que para 1773 daba la impresión de que la ciudad era completamente nueva. La mayoría de las casas particulares de la ciudad eran amplias y suntuosas, al punto que tanto las puertas exteriores como las de las habitaciones eran de madera labrada y las ventanas eran de finos cristales y tenían portales de madera labrada. Era frecuente encontrar en las residencias pinturas de artislas locales con marcos recubiertos de oro, nácar o carey, espejos finos, lámparas de plata, y alfombras delicadas. 

Pero el 29 de julio de 1773, día de la festividad de Santa Marta de Betania, un enjambre sísmico destruyó la ciudad ​en medio de una tenaz lluvia que azotaba el lugar. La sacudida ocasionó el destrozo de las edificaciones religiosas, gubernamentales y privadas, así como rompió acueductos y provocó la escasez de alimentos.

El 13 de diciembre dos fuertes sismos sobrevinieron en la zona,​ desatando un nuevo enjambre sísmico, lo que reforzó la posición de quienes preferían mudarse a una nueva ciuad. En enero de 1774 el Concejo de Indias se pronunció sobre el traslado interino hacia el valle de La Ermita.

Posiblemente los daños causados por el terremoto fueron serios, pero fueron más serios los que provocó el saqueo y el abandono de la ciudad. El 16 de enero de 1775 el maestro mayor de obras Bernardo Ramírez, comenzó a sacar todos los materiales utilizables del edificio para trasladarlos a la nueva capital ya que se había emitido orden legal en la cual se ordenaba que debían ser trasladados al nuevo asentamiento todos los materiales que pudiesen servir en la construcción de edificios y casas. Por esta disposición el Palacio Real fue despojado de puertas, ventanas, balcones, objetos decorativos, etc.

BIBLIOGRAFIA:

 

 

17 de diciembre de 1930: tras solo cinco días en el poder, el licenciado Baudilio Palma es derrocado por un golpe de estado dirigdo por Manuel María Orellana

Licenciado Baudilio Palma.  Fotografía de Renato Palma, tomada de Wikimedia Commons.

El licenciado Baudilio Palma se desempeñaba como Secretario de Hacienda y Segundo Designado a la Presidencia del presidente general Lázaro Chacón González​ cuando éste sufrió un derrame cerebral que ya no le permitió seguir al frente del gobierno. Entonces Palma, en acuerdo con todo el gabinete, fue designado para desempeñar las funciones de presidente de forma interina,​ a pesar de ser el segundo designado en la Presidencia de la República ya que el primer designado, general Mauro de León (quien no estaba presente en la reunión), fue inducido a renunciar al cargo.

El 13 de diciembre 1930 su nombramiento fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa. Las comunicaciones al pueblo de Guatemala fueron las siguientes:

INFORME DE AUTORIDADES DE MEDICINA

El general Chacón padecía de algún tiempo atrás constances ataques de tensión alta en las arterias; la solicitud de sus familiares y la intervención médica, había prolongado el golpe que, desgraciadamente, se manifestó antenoche, en condiciones penosas. Un derrame cerebal ha colocado al presidente electo, en imposibilidad de continuar el ejercicio de sus delicadas funciones.

Esta mañana hubo una reunión de ministros, en la casa particular del general Chacón y, en vista de la gravedad de la salud del presdiente, se resolvió llamar al licenciado don Baudilio Palma segundo Designado y con funciones de primero, por haber renunciado dicho cargo el general don Mauro de León, actual Ministro de la Guerra.

Presente el licenciado Palma, fue reconocido como Designado en ejercicio, ante los siete secretarios de Estado y citados los jefes de los cuerpos, fue dado a reconocer el nuevo funcionario, por el ministro de la Guerra, general Mauro de León. A estos actos, estuvo presente el Director General de la Policía, coronel Herlindo Solórzano.
Inmediatamente se hizo saber a toda la república, el reconocimiento que se hiciera del licenciado Palma.

BAUDILIO PALMA,

Segundo Designado en el Ejercicio De la Presidencia de la República, al Pueblo de Guatemala.

CONCIUDADANOS:

El Consejo de Ministros de la República, en cumplimiento de un mandato constitucional, acaba de llamarme para el desempeño del cargo de Presidente de Guatemala, en mi carácter de Segundo Designado, en defecto del Primero y mientras dure la imposibilidad del señor General don Lázaro Chacón para servir su alto puesto. Tal medida obedece a la repentina gravedad del Primer Magistrado de la Nación y trae consigo acontecimientos que debe conocer el país para la mejor inteligencia del trascendental ejercicio político y administrativo de Guatemala.

Al asumir tan alto y delicado cargo, que sólo acepto en su carácter transitorio, pero con la disposición de mantener en su justo campo los derechos de todos los ciudadanos y la dignidad de la Patria, es indispensable y urgente fijar desde ahora el carácter y límites de mi gestión gubernativa, en todo aspecto semejante a la que ha venido desarrollando nuestro benévolo y activo Presidente, el General Chacón, de quien la conciencia nacional es deudora por su espírit conciliador y su respeto a las leyes y los principios. Se y conozco que los acontecimientos que me llevan a tan difícil cargo pueden alterar el normal y paciente desarrollo de los diversos problemas que penden de solución para beneficio del pueblo guatemalteco, si la opinión nacional no es informada explícitamente sobre los fines de mi gobierno interino; y con el objeto de encauzar debidamente esa opinión, a fin de que no se caiga en apasionamientos y en personalismos nocivos, expreso mis convicciones de servidor de la Patria con la serenidad y precisión que las circunstancias requieren y mi conducta demanda.

Nuestro país exige, ante todo, una absoluta consagración y apego a la ley para salir airoso de sus compromisos interiores y lograr sus altos designios como entidad económica y social, y para ello es necesario que todas las fuerzas vivas del mismo, las inteligencias y los corazones, estén dispuestos a sacrificar los menudos puntos de vista de los criterios aislados en bien de la colectividad entera. El país ha experimentado en el decurso de estos últimos años, un cambio notable por lo que respecta al ejercicio de la libertad ciudadana, y todos debemos conducirnos de manera que el uso de la libertad sea consuetudinario e inalterable. Por consiguiente, urge que la Nación toda aporte su colaboración más espontánea y sus mejores devociones para que aquel derecho de desarrollo individual no sufra mengua en el país y para que la obra de reconstrucción comenzada por el Presidente Chacón siga su curso sin obstáculo de ninguna especie.

Quiero creer que en vista de las circunstancias actuales, si no por homenaje a la persona encargada de la Primera Magistratura, por respeto a la Nación misma, todos los elementos de trabajo y de experiencia concurrirán a fortalecer la vida administrativa del Estado; y aprovechando la oportunidad que me ofrece tan elevado servicio, protesto al país mi desinterés en la causa administrativa que asumo,, mi compromiso solemne de mantener el orden social a toda costa -para lo cual cuento con el concurso del Ejército que así me lo ha expresado por medio de sus Jefes- y mi permanencia en el Poder mientras prevalezcan las circunstancias que me han elevado a él y hago votos fervorosos porque la colaboración pública sea la que en realidad haga gobierno y patria.

Guatemala, 12 de diciembre de 1930.

Baudilio Palma

—Tomado de: Nuestro Diario, Periódico de Guatemala, 13 de diciembre de 1930

El 16 de diciembre 1930 el presidente estadounidense Herbert C. Hoover a través de un telegrama aceptó la presidencia de Palma; pero el 17 de diciembre de 1930, unos pocos soldados y miembros del Partido Progresista, liderados por el general Manuel María Orellana Contreras, irrumpieron en el despacho del nuevo presidente y le exigieron su renuncia por escrito. Tras la lucha que se desencadenó, Palma presentó su renuncia y fue detenido. A los dos días se publicó la noticia en los periódicos, que indicaban que los Partidos Liberales de Guatemala no estaban de acuerdo con el nombramiento de Palma, argumentando que era el general De León el primer designado a la Presidencia y que esto no fue respetado por quienes nombraron a Palma encargado de la Presidencia.  El general De León murió durante los breves combates que ocurrieron durante el golpe de Estado.

El gobierno de Orellana, sin embargo, no fue reconocido por Estados Unidos, y el 31 de diciembre de 1930, el parlamento aprobó la renuncia del mismo.  La Asamblea Nacional designó entonces al primer, segundo y tercer suplente de Manuel María Contreras Orellana; siendo el primero José María Reina Andrade.

BIBLIOGRAFIA: