27 de abril de 1898: la Asamblea Legislativa autoriza al gobierno a realizar un préstamo por dos millones de libras esterlinas para terminar los trabajos del Ferrocarril del Norte y del Puerto de Iztapa

Trabajos del ferrocarril en el puerto de Iztapa, Escuintla en 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

Para abril de 1897 ya era evidente que la Exposición Centroamericana no iba a ser suficiente para promocionar el Ferrocarril del Norte a menos que éste estuviera terminado.  Desafortunadamente, la situación económica del país era caótica y el gobierno del general José María Reina Barrios tuvo que recurrir a un oneroso y exorbitante préstamo a bancos ingleses para intentar terminar la obra, el cual fue aprobado por el siguiente decreto:

DECRETO NÚM. 358.

LA ASAMBLEA NACIONAL LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA,

DECRETA :

Artículo 1°.— Se autoriza al Gobierno para que sobre las bases más equitativas y convenientes para la Nación contrate en el extranjero un empréstito de dos millones de libras esterlinas.

Artículo 2°.— El Gobierno debe emplear el producto de este empréstito única y exclusivamente en terminar el Ferrocarril del Norte y las obras emprendidas en el puerto de Iztapa.

Artículo 3°.— La amortización del empréstito deberá será largos plazos, procurando efectuarla de modo que su total cancelación sea en un plazo no menor de veinte años.

Artículo 4°.— Este empréstito será llamado, á juicio del Ejecutivo, á medida que lo exijan las necesidades de las obras á que se destina.

Artículo 5°.— El Gobierno podrá ofrecer como garantía la propia línea del Norte con sus terrenos y pertenencias, y las obras nacionales del puerto de Iztapa.

Artículo 6°.— Para el servicio del empréstito y por el término que fuere necesario, podrá el Gobierno disponer:

I. De las cantidades y rentas asignadas al Ferrocarril del Norte por Decreto Legislativo número 207, con exclusión del descuento de sueldos de empleados y el seis por ciento de rentas municipales cuando cese el término que fija dicha ley en concepto de que durante el período en que subsista el tres por millar adicional consignado al Ferrocarril no se rectificará la matrícula de inmuebles.

II. Del 20 por ciento en oro de los derechos de importación.

III. De los rendimientos de la explotación del Ferrocarril del Norte y puerto de Iztapa y del producto en venta de los terrenos anexos á dicha empresa. El excedente que resultare de estas rentas, deducido el servicio del empréstito, se aplicará al pago de los intereses y amortización de los bonos de la vía férrea del Atlántico.

Artículo 7°.— El Gobierno dará cuenta detallada á la Asamblea de la presente negociación en las próximas sesiones.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, á veinticuatro de abril de mil ochocientos noventisiete.

  • Feliciano Aguilar, presidente
  • Francisco Villacorta, secretario
  • Francisco C. Castaneda,

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 27 de abril de 1897.
Cúmplase.

  • José María Reina Barrios
  • Manuel Morales T., secretario de Fomento

Este préstamo tampoco fue suficiente para terminar la obra ya que la economía empeoró y el presidente disolvió la Asamblea el 18 de junio para que se extendiera su mandato constitucional hasta 1902.  Todo esto provocó revoluciones que fueron reprimidas a sangre y fuego hasta que la inestabilidad terminó con el asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898.

BIBLIOGRAFIA:

2 de julio de 1897: el presidente José María Reina Barrios, ya erigido en dictador luego de disolver la Asamblea Legislativa en junio, restablece la pena de muerte en Guatemala

Retrato de Juan Aparicio, hijo, quien fuera fusilado en septiembre de 1897 acusado injustamente de ser uno de los cabecillas de la Revolución Quetzalteca que estalló con el presidente José María Reina Barrios.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico“.

En medio de una crisis económica que se desató en 1897, el presidente José María Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se erigió en dictador el 18 de junio. Poco después, ante las críticas que esto ocasionó restituyó la pena de muerte en el país mediante el siguiente decreto:

JOSÉ MARlA REINA BARRIOS,

Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

CONSIDERANDO :

Que es conveniente y necesario á los intereses de la sociedad restablecer y dejar en vigor y fuerza las disposiciones contenidas en los artículos 22, en lo que se refiere únicamente á la primera de las penas en él comprendidas, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877;

POR TANTO,

En Consejo de Ministros y en uso de las facultades que actualmente ejerzo,

DECRETO :

Artículo único— Desde esta fecha quedan en vigor y fuerza, para los delitos á que se refieren, y en lo que toca á las penas que ellos establecen, los artículos: 22, en lo relativo á la primera de las penas que señala la escala penal, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877, y, eu consecuencia, derogadas todas las disposioionee del Código Penal vigente, qnp se opongan al presente Decreto.

Dado en el Palacio del Ejecutivo, en Guatemala, á dos de julio de mil ochocientos noventa y siete.

  • José María Reina Barrios.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Publico, J. M. González.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, y encargado del de Instrucción Pública, Manuel Morales T.
  • El Secretario de Estado en el Despacho Gobernación y Justicia, Manuel Estrada C.

Los artículos del Código Penal a que hace referencia el decreto anterior son los siguientes:

  • Artículo 22. Las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código y sus diferentes clases son las que comprende la siguiente ESCALA GENERAL.
    1. Muerte
  • Artículo 65. Todo condenado a muerte será pasado por las armas.
  • Artículo 89. El guatemalteco que indujere a una potencia extranjera a declarar guerra a la República, o se concertare con la misma potencia para el propio fin, será castigado con la pena de muerte si llegara a declararse la guerra y en otro caso con la de presidio con calidad de retención.
  • Artículo 98. El que matare a un jefe de otro Estado residente en Guatemala, será castigado con la pena de presidio con retención a muerte, segun las circunstancias. Cualquiera otro atentado de hecho contra su persona se castigará con las penas de arresto mayor a prisión ordinaria, segun las circunstancias.
  • Artículo 256. El que matare a su padre, madre o hijo, sean legítimos, ilegítimos o adoptivos o a cualesquiera otros de sus descendientes o ascendientes o a su cónyuge, será castigado como parricida con la pena de presidio, con calidad de retención, a muerte.Artículo 257. Es reo de asesinato el que sin estar comprendido en el artículo anterior y con premeditación conocida, amtase a alguna persona, concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:
    1. Con alevosía
    2. Por precio o promesa remuneratoria
    3. Por medio de inundación, incendio o veneno
    4. Con ensañamiento, aumentado deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.

    El reo de asesinato será castigado con la pena de presidio con calidad de retención a muerte.

El decreto le permitió al presidente condenar a muerte a los supuestos autores intelectuales de la Revolución Quetzalteca en septiembre de 1897, incluyendo a Juan Aparicio, hijo, lo cual sería el principio del fin del presidente Reina Barrios, ya que éste fue asesinado por Edgar Zollinger, un antiguo trabajador de Aparicio, el 8 de febrero de 1898.

BIBLIOGRAFIA:

 

15 de julio de 1897: la revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” cumple un año en medio de una grave crisis económica y política en el país

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Los editores y colaborares de “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.  Imagen tomada de esta publicación cultural.

La revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” refleja fielmente la situación de la libertad de prensa en Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios.  Cuando la economía estaba en su apogeo, eran comunes los artículos sobre las inauguraciones de fastuosos edificios, la construcción del Ferrocarril del Norte, poemas de los lectores, reportes fotográficos de Alberto G. Valveavellano, y artículos sobre competencias ciclistas.  Pero cuando empezaron a aparecer los primeros indicios de la crisis económica que asoló al país en 1897, el tono de la revista empezó a cambiar y empezaron a aparecer artículos criticando la situación del país y algunas noticias sobre los cambios que estaba imponiendo el gobierno.

La revista era impresa por los senores Baldomero y Arturo Siguere, y sus principales colaboradores eran los guatemaltecos Rafael Spínola, Joaquín Ménez y Ramón Salazar, además del farmacéutico español Antonio Macías del Real.  Spínola y Salazar eran diputados y ministros de estado, y luego, junto con Macías del Real serían cercanos colaboradores del presidente Manuel Estrada Cabrera.   Por esa razón, se observa que si bien hay crítica al gobierno de Reina Barrios, ésta es impresa en cortos artículos o incluso frases, mientras que los logros del gobierno o los asuntos familiares del presidente son publicados en grandes reportajes.

El mejor ejemplo de esta situación se observa en el fascículo No. 24 del volumen I de la revista, el cual fue publicado el 15 de julio de 1897 y con el que la revista cultural cumplía un año de existencia.  En primer lugar, este fascículo muestra varias fotografías de página completa el fallecimiento de la madre del presidente, Celia Barrios de Reina, acaecido el 5 de julio, y en su resumen quincenal dice lo siguiente:

El día cinco del corriente, a las 8:45 de la noche, falleció, auxiliada con todos los sacramentos, la señora Doña Celia Barrios de Reyna, madre del señor Presidente de la República.  Se celebraron solemnes honras fúnebres en la Catedral Metropolitana, a las cuales acudió un público numeroso y distinguido.

Presidió el duelo el Consejo de Ministros.

Al concluirse la celebración de la misa, el Ilustrísimo Señor Arzobispo hizo la solemne absolución.

Los editores y redactores de La Ilustración Guatemalteca se asocian al dolor general producido por la muerte de la fina, querida por todos, por ser su lema: ‘no hacer mal a nadie, sino siempre caridad y justicia’.

Además, contiene un reporte detallado de varias páginas y fotografías sobre el avance de la construcción del Puerto de Iztapa, el cual iba a sustituir al puerto de San José en la costa sur del país, dadas las limitaciones logísticas de este último, e iba a servir como puerto para el Ferrocarril Interoceánico que el gobierno estaba construyendo.

Pero, en una sola frase en su sección de “Resumen Quincenal” en la última página dice: “La terrible pena de muerte se ha vuelto a poner en vigor.  Es triste tener que adoptar ciertas medidas para moralizar a los pueblos.”

Lo que realmente estaba ocurriendo era que el país estaba entrando en un período difícil, pues la economía estaba cayendo estrepitósamente.  De hecho, el 27 de abril el gobierno había aprobado un exorbitante préstamo a los bancos ingleses por dos millones de libras esterlinas para poder terminar la obras del Ferrocarril del Norte y del Puerto de Iztapa, pero cuando esto no ayudó, el presidente Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se había erigidio en dictador el 18 de junio para poder así reunir a otra que modificara la constitución a su conveniencia.  Para evitar protestas por sus medidas dictatoriales, el 2 de julio había emitido un decreto, restituyendo la pena de muerte.

Este fue solamente el preludio a las Revoluciones que estallaron cuando el presidente extendió su período presidencial hasta 1902, y que eventualmente le costaron la vida el 8 de febrero de 1898.

BIBLIOGRAFIA:

14 de julio de 1898: para asegurarse la victoria electoral el presidente interino Manuel Estrada Cabrera envía una circular a todos los jefes politicos para que destituyan a todos los alcaldes que no eran de su confianza

José Leon Castillo, férreo opositor del régimen de los presidentes José María Reina Barrios y Manuel Estrada Cabrera. Imagen tomada de La Ilustración Guatemalteca.

En 1898 la Asamblea Legislativa convocó a la elección de presidente luego de que el 8 de febrero de ese año fuera asesinado el presidente José María Reyna Barrios y el licenciado Manuel Estrada Cabrera fuera nombrado presidente interino. Aparte de Estrada Cabrera, los otros candidatos que se presentaron a la elección fueron:

  • José León Castillo: exdiputado que contaba con cinco clubes castillistas en la capital y setenta en los departamentos, y quien era el líder de la revolución de oriente contra Reina Barrios. Era el candidato más fuerte;
  • Francisco Fuentes: tenía la mayoría de sus partidarios en Quetzaltenango
  • Próspero Morales: exministro de la Guerra del general Reina Barrios y uno de los líderes de la Revolución quetzalteca.

El periódico opositor “La Ley” apoyaba a León Castillo y basaba la candidature de éste en el hecho de que como Estrada Cabrera había sido ministro de Gobernación hasta pocos meses antes de la muerte del general Reina barrios, su gobierno sería muy similar al del fallecido president. Es decir, habría inicialmente leyes muy liberales y desarrollo en la instrucción y en las obras públicas, y al cabo de unos pocos años habría un régimen despótico, que acabaría con la hacienda pública, confiscaría bienes, atacaría la libertad de prensa, llenaría de luto a las familias guatemaltecos y prorrogaría inconstitucionalmente su período presidencial.

Por su parte, los allegados al presidente interino hacían circular un periódico satírico llamado “El Torpedo“, supuestamente editado por Napoleón Rivera Cabezas, el cual era impreso en la Tipografía Síguere y Cía, misma que había impreso La Ilustración Guatemalteca y en donde trabajaron numerosos amigos y colaboradores de Estrada Cabrera. Este periódico, además que criticar duramente a Castillo, hacía burla de su persona y de los periódicos que lo apoyaban.

Previendo un fraude electoral, el 6 de junio de 1898, el periódico castillista exigió que la Asamblea Nacional Legislativa se convocara para el primero de agosto porque ese día en se inicaban las elecciones para evitar que el presidente interion recibiera pliegos de las juntas electorales municipales y pudiera modificarlas.  Por supuesto, esta solicitud fue ignorada y el 27 de junio de 1898 Estrada Cabrera emitió un decreto para que la Asamblea Nacional Legislativa se reuniera el 1.° de septiembre para realizar el escrutinio de votos de las elecciones.​ La comisión electoral permanente solicitó entonces al presidente interino que revocara ese decreto y que convocando a la Asamblea para los primeros días de agosto y no esperar hasta septiembre, pero el presidente denegó la solicitud porque la comisión permanente no era un cuerpo consultivo y no tenía la atribución de hacer iniciativas de la ley y que no tenía derecho a vetar lo actuado por le ejecutivo.

El 12 de junio de 1898, el periódico “Pro Patria”, que también apoyaba a León Castillo criticó severamente a las tácticas de Estrada Cabrera para las elecciones, afirmando que Estrada Cabrera toleraba la prensa independiente durante la época electoral, pero que cuando los setecientos mil indígenas que estaban aprendiendo a decir “Vas botar Cabrera” hubieran depositado sus votos, el gobierno ya no les permitiría circular.

Pero el presidente interino siempre les salía adelante. El 14 de julio de 1898 Estrada Cabrera envió una circular secreta a todos los jefes políticos y comandantes departamentales ordenándoles despedir inmediatamente a los alcaldes que no eran de la confianza del gobierno y que nombraran personas afines a Estrada Cabrera; de esta forma, solamente sus partidarios intervinieron en las mesas electorales.​ También se ordenaba que alistaran las boletas de votantes y que las elaboraran registradores cabreristas, dejando un número considerable en blanco, y que pagaran estos servicios con fondos que el presidente había destinado para ello.​ Finalmente, se les ordenaba que si algún candidato opositor tenía una considerable cantidad de votos, que movilizaran a los adeptos cabreristas y que hicieran votar cuantos fuera necesario.

Ya para el 28 de julio las anomalías contra la candidatura de Castillo eran muy descaradas:

  • la policía amenazaba a los vendedores de la “La Ley” para que no lo siguieran ofreciendo (de hecho, hubo graves acusaciones de que el gobierno estaba sacando criminales peligrosos de las cárceles para trabajar a favor de la candidatura de Estrada Cabrera, vapuleando, amenazanda e incluso asesinando a los partidarios de León Castillo, y que habían conformado la policía secreta).​
  • aparecían circulares castillistas apócrifas que hacía la policía secreta,
    los principales miembros de los clubes castillistas que estaban en el interior de la república fueron hechos prisioneros,
  • el registro de ciudadanos no daba boletas a los partidarios de León Castillo.

Al final de cuentas, Estrada Cabrera fue elegido por una abrumadora mayoría de votos y fue proclamado presidente de la República para el período 1899-1905 el 25 de septiembre de 1898. Luego continuaría religiéndose hasta que finalmente fue derrocado el 14 de abril de 1920, y de más está decir que todos los pronósticos que hicieron los periódicos castillistas sobre su régimen se cumplieron.

BIBLIOGRAFIA:

 

13 de julio de 1837: el jefe del Estado Mariano Gálvez envía una circular para reforzar la recaudación de fondos para la Academia de Ciencias y Estudios

El patio del edificio en el que funcionó la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.  La universidad abandonó el edificio en 1773, tras los terremotos, pero el mismo fue utilizado como bodega y como parroquia por el clero secular.  Imagen tomada Juan José de Jesús Yas.

Es frecuente escuchar que la Universidad de San Carlos de Guatemala tiene problemas administrativos por falta del pago por parte del gobierno del 5% del presupuesto nacional asignado en la Constitución de la República, lo que hace pensar que éste es un problema generado con la constitución redactada en 1985. Por otra parte, también es frecuente que se diga que los fondos públicos son malversados por las autoridades de turno y que lo recaudado no llega a su destino final, algo que también se atribuye al desorden administrativo de los últimos tiempos.

Sin embargo, en diversas épocas de la vida independiente de Guatemala tanto el financiamiento de la educación superior como el manejo de los fondos públicos ha tenido graves problemas. Por ejemplo, cuando fue creada la Academia de Ciencias y Estudios en sustitución de la Pontificia Universidad de San Carlos en 1832, el gobierno liberal del Estado emitió un decreto que estipulaba cómo iba a ser su financiamiento. Sin embargo, para julio de 1837 había habido tantas anomalías en la reducación de esos fondos por parte de los funcionarios gubernamentales y eclesiásticos encargados de ello que el gobierno tuvo que emitir la siguiente circular:

El jefe del estado no olvidando que la instrucción pública es el primero de los bienes que debe procurar al estado: que ella no puede ser continuada bajo los establecimientos que ha decretado si no hay fondos para sostenerlos. Que los asignados en su decreto de 1°. de diciembre de 1835, son más que suficientes, si no se descuida su recaudación; ha tenido á bien acordar:

  • Que se reimprima el mencionado decreto, de que acompaño a usted un ejemplar.
  • Que sea circulado de nuevo a todos los funcionarios del orden judicial, gubernativo y de hacienda, y a los párrocos por la parte que les respecta.
  • Que los empleados de hacienda, estando encargados de la recaudación de los ramos que forman los de la academia, por el descuido respecto de ellos, sean responsables del importe perdido o defraudado, y que la misma responsabilidad recaiga sobre los párrocos y funcionarios que debiendo dar los avisos necesarios por lo que hace a fallecimientos, conforme al artículo 20 del citado decreto, por falta de ellos, se verifique la pérdida o defraudación.
  • Que los que se apropien bienes de los que, por mostrencos, ó por testamentos ó intestados, pertenecen á la instrucción pública, sean tratados como criminales por hurto, o falsa suposición, o por el título con que hayan hecho la apropiación ilegal.
  • Que aquellos funcionarios que apliquen los bienes mostrencos o que no tienen dueño conocido, á otros objetos, distrayéndolos de su destino queden obligados á reponer su importe a la Academia de Estudios con su propio peculio.
  • Que ningún albacea entre a ejercer funciones de tal, ni a asegurar o inventariar los bienes, sin exhibir al juez del circuito el testamento en que conste su nombramiento, y si lo hiciere se le repute, como intruso, y se proceda a costa de dicho albacea a lo que haya lugar, y aun a procesarle en su caso.
  • Que a los que denuncien cualesquiera intereses de la Academia que le toquen desde 1°. de marzo de 1832 hasta 5 de junio de este año, se le abone un dos por ciento mas del prevenido en el decreto de diciembre, a costa de los ocultadores o usurpadores.
  • Que en los casos en que el juez del circuito sea administrador de rentas y deba intervenir en sus operaciones este funcionario, nombre un representante específico por la Academia de Estudios.
  • Que lo que en dicho decreto de diciembre se encargaba a los jefes departamentales, se entienda ahora con los magistrados ejecutores, los cuales quedan con el deber de velar muy especialmente en que no se defrauden y descuiden los intereses que pertenecen a la Academia.

De más está indicar que la circular no tuvo ningún efecto positivo, no solamente por la negligencia de las autoridades competentes, sino por la revuelta campesina que estalló poco después y que eventualmente llevó al derrocamiento del régimen liberal en 1838. El gobierno conservador que sustityó a Gálvez restituyó a la Pontificia Universidad de San Carlos en 1840.

BIBLIOGRAFIA:

12 de julio de 1954: después del éxito de la Operación PBSUCCESS, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Foster Dulles instruye a la embajada de su país a reconocer al nuevo gobierno de Guatemala

Cuando las reformas del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán empezaron a afectar directamente a los intereses de la poderosa empresa transnacional United Fruit Company, la cual tenía una fuerte influencia en el gobierno del presidente estadounidense Dwight Eisenhower, ésta cabildeó para que el gobierno norteamericano removiera a Árbenz del poder.

El presidente Eisenhower ordenó a la Central de Inteligencia Americana (CIA) para que depusiera al gobierno guatemalteco, por lo que ésta inició las operaciones PBFORTUNE y PBSUCCESS. La operación PBFORTUNE estaba destinada al asesinato de Árbenz, pero no se pudo ejecutar cuando varios colaboradores fueron descubiertos, así que se procedió con la operación PBSUCCESS para derrocar al régimen guatemalteco.

Para junio de 1954, la CIA había saturado a Guatemala con propaganda anticomunista en la radio y con panfletos que eran distribuidos en todo el país. Además, también realizaron algunos bombardeos pequeos en la Ciudad de Guatemala utilizando aviones sin insignias que el pueblo guatemalteco llamó “sulfatos”, ya que muchas personas tenían problemas para retener sus heces cuando los escuchaban aproximarse. Por otra parte, un pequeño ejército llamado “Movimiento de Liberación Nacional” compuesto por exiliados guatemaltecos y mercenarios fue entrenado por la CIA, junto con su líder, el coronel Carlos Castillo Armas. Este pequeño contingente invadió al país desde Honduras y, aunque luego fue proclamado como “victorioso” y “glorioso” en realidad no tuvo mayor influencia en el derrocamiento del gobierno.

Lo que realmente afectó a Árbenz fue el embargo de armas y el aislamiento diplomático y económico que el régimen de Eisenhower impuso sobre su gobierno, así como la oposición del gobierno del general Anastasio Somoza en Nicaragua, la fuerte política anticomunista emprendida por el embajador estadounidense John Peurifoy que llegó en noviembre de 1953, y el hecho de que el ejército guatemalteco no quiso repeler la invasión del “ejército libertador” porque estaba disgustado con las políticas del presidente guatemalteco, ya que éstas habían alterado la tranquilidad con que había vivido hasta entonces la población rural.  Es más, un factor que afectó decisivamente en la caída del presidente guatemalteco fue la huelga contra la Standarf Fruit Company y la United Fruit Company que se desató en Honduras en mayo de 1954 y que obligó al presidente de ese país a pedir ayuda al gobierno de los Estados Unidos el 23 de mayo de 1954 para que enviara al Cuerpo de Marines a ayudar a su ejército a controlar la situación pues 100,000 obreros estaban en huelga. El gobierno de Eisenhower no solamente movilizó a sus Marines, sino que envió a algunos de los agentes de la CIA que estaban en Guatemala preparando el derrocamiento del gobierno a ayudar a la situación por la que atravezaba la frutera en Honduras.

Árbenz renunció sorpresivamente el 27 de junio de 1954 y el coronel Carlos Castillo Armas fue eventualmente nombrado presidente del triunvirato militar que se hizo con el poder. El 12 de julio de 1954 el Secretario de Estado John Foster Dulles dio instrucciones a la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de Guatemala de establecer relaciones diplomáticas con el nuevo Gobierno de Guatemala, lo que fue notificado al día siguiente por el embajador John E. Peurifoy al nuevo Gobierno de Guatemala.

Esta fue la culminación de la Operación PBSUCCESS. El Secretario de Estado Dulles declaró que la “hermana República Americana de Guatemala” había sido liberada del “comunismo imperialista” y que el derrocamiento de Árbenz había sido “un nuevo y glorioso capítulo en la ya gran tradición de los Estados Americanos“.

BIBLIOGRAFIA:

11 de julio de 1733: asume la presidencia de la Capitanía General de Guatemala el Mariscal de Campo de los Reales Ejércitos Pedro de Rivera y Villalón

El convento abandonado de la Escuela de Cristo en la ciudad de Antigua Guatemala en 1920.  Era un soberbio edificio cuando la ciudad era la capital del Reino de Guatemala durante la colonia española. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Nacido en Málaga en 1664, Pedro Rivera y Villalón fue nombrado como gobernador del presidio de Veracruz en 1711, un puesto de mucho prestigio ya que dicho puerto que era entonces la cabecera de los navíos que partían del Virreinato de Nueva España hacia España. Siempre en Veracruz, en 1713 fue nombrado además general de la Armada de Barlovento, ya qu al puerto también llegaban las flotas españolas y debía controlar todos los mecanismos defensivos del enclave.

En 1724, ya como brigadier había llegado a ser gobernador de la provincia de Tlaxcala y luego fue a la capital del virreinato a hacerse cargo de su principal proyecto: la visita a la frontera norte. Esta era una misión larga y difícil y de riesgo, pero las autoridades virreinales necesitaban una visión amplia del estado político y militar de su larga frontera norte y lo eligieron por su excelente hoja de servicios. El cometido era visitar e inspeccionar todos los presidios españoles en dicha frontera para así reestructurar los mismos acorde a los medios físicos y económicos de que se disponían.

Rivera inició su viaje el 21 de noviembre de 1724, y recorrió grandes extensiones del virreinato. En junio de 1727 partió hacia la entonces peligrosa provincia de Texas y la frontera francesa con Luisiana. Finalmente regresó a la Ciudad de México el 21 de junio de 1728, después casi trece mil kilómetros de tránsito e innumerables ataques de indígenas. Con los datos recabados, Rivera fue el primero en elaborar planos de las defensas del virreinato de la Nueva España en la Frontera Norte, y gracias a la enorme cantidad de información militar y económica que pudo recabar, publicó el primer reglamento para los presidios de la frontera norte del virreinato en 1729. De hecho, el diario que escribió del viaje, las noticias sobre las poblaciones y misiones que encontró, así como la información descrita en su derrotero, se convirtieron en un manual de conocimiento indispensable de la frontera norte.

En 1731, como recompensa por sus servicios, y ya con el grado de Mariscal de Campo de los Reales Ejércitos, fue nombrado gobernador y capitán general del Reino de Guatemala, cargo que asumió oficialmente el 11 de julio de 1733 en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala. En su nuevo empleo, que fue muy tranquilo en comparación con sus puestos anteriores, solamente tuvo agrias disputas con el obispo Pedro Pardo de Figueroa por las competencias entre el Cabildo Eclesiástico y de la Real Audiencia.

El 16 de octubre de 1742 fue sustituido por Tomás de Rivera y Santa Cruz y regresó a la Ciudad de México el 16 de abril de 1743, en donde se retiró y murió en noviembre de 1745.

BIBLIOGRAFIA: