11 de abril de 1837: la cuarentena de las areas infectadas por la epidemia de cólera es la gota que rebalsa el vaso de la población del Estado de Guatemala ante la implementación forzada de las políticas liberales del gobierno del doctor Mariano Gálvez

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Proclama del doctor Gálvez a la población letrada de la ciudad de Guatemala, haciendo ver que renunciará tan pronto como se restablezca el orden en el Estado.  Firmado el 16 de enero de 1838.  Imagen tomada del Internet Archive.

Las intenciones del doctor Mariano Gálvez de introducir un nuevo sistema judicial en el Estado de Guatemala para eliminar los fueros especiales que había durante la epoca colonial eran buenas, ya que ese sistema era obsoleto e injusto.  Inspirado por los cambios hechos en Louisina en 1824, el líder liberal Jose Francisco Barrundia promovió la implementación de los códigos de Edward Livingston, diciendo que “la justicia de la nación ya no está abandonada unicamente a la discreción de un juez asalariado y a los oscuros laberintos de leyes crueles y sangrientas“.

Pero casi de inmediato empezaron los problemas en el area rural, donde la población era analfabeta y las diferencias sociales estaban muy marcadas, dando como resultado que empezaran a circular historias burlándose de las decisiones tomada por jurados indígenas. Además, no habia celdas individuales como las que requerian los códigos de Livingston, y eso hizo que las autoridades dispusieran construir dichas celdas con mano de obra forzada.  Todo esto hizo que la población rural viera a los códigos como un intento del gobierno de Guatemala de centralizar el poder en la capital por consejo de los ingleses y herejes anticlericales, y no como un intento de mejorar el sistema de justicia.

Otra reforma que quiso implementar Gálvez fue el establecimiento de una educación laica en escuelas publicas abiertas a todos los ciudadanos en todo el Estado, a fin de que ya no fueran los clerigos quienes educaran a la población.  Esto tampoco fue bien visto por los pobladores campesinos, a quienes no les gustó que quisieran cambiar las tradiciones de tantos siglos y pensaron que la intención del gobierno era eliminar a los pobladores indígenas y mestizos por completo.  Ademas, si un nino indígena no tenía educación adecuada, la nueva ley permitía que fuera adjudicado a un “protector” el cual velaria por su educación; pero esto en realidad lo que provocó fue que la elite obtuviera mano de obra casi gratuita con esta excusa y que los campesinos resintieran aun mas las nuevas leyes.

Y no ayudó para nada que el gobierno de Gálvez impusiera las reformas a sangre y fuego y con represión militar, tácticas que se habían impuesto en Guatemala desde la epoca del Capitán General José de Bustamante y Guerra y que eran exacerbadas por el resentimiento de los liberales contra la represión que ellos sufrieron durante el gobierno de Mariano de Aycinena.  Tanto a Gálvez como al presidente federal Francisco Morazán lo unico que les importaba era imponer la economía de exportación, regular la moralidad y suprimir a sus críticos o enemigos políticos enviándolos al exilio o confiscándoles sus bienes.

Esta situación se hizo insostenible y cuando una epidemia de cólera morbus entró al territorio guatemalteco procedente de Belice la situación colapsó.  Esta epidemia se había iniciado en Europa en 1831 y, a pesar de las precauciones, el gobierno no pudo evitar que entrara al país.  Cuando el 11 de abril de 1837 Gálvez ordenó que se hicieran cordones sanitarios y se pusiera en cuarantena a los afectados, los pobladores rurales no le creyeron al gobierno, del que ya receleban, sino a los curas párrocos, que les dijeron que las intenciones de Gálvez eran envenarlos con las vacunas que el gobierno decia que eran para prevenir la epidemia.

Este fue el detonante que hizo que los campesinos se alzaran en armas contra el gobierno liberal del Estado, principalmente en la región oriental, que era la más afectada por el cólera.  Liderados por el caudillo mestizo Rafael Carrera, los guerrilleros campesinos lograron expulsar a los liberales del poder.

BIBLIOGRAFIA: