Menú Cerrar

IMG_4949
Air France

¡Hoy es viernes!!!!  Día de salir a hacer los mandados de mi abuelita con mi abuelito Chepe.  ¡Eso no me lo pierdo!!!  Pero hoy había tanto tráfico, que mi abuelito tomó en desvío por el cementerio.

  • Mi abuelito: ¿vos Alex, has entrado al cementerio alguna vez?
  • Yo: ¡No! Como dice mi mama: ¡me dan ñáñaras!
  • Mi abuelito (riéndose): ¡no me fregués! – Pero en eso, se quedó muy serio y me dijo: – Aunque el año pasado se derrumbó una parte y hasta tuvieron que cambiar de lugar la tumba del general Garcia Granados.
  • Yo: ¿ah,siiiií????  ¿Qué fue lo que pasó???
  • Mi abuelito: ¿te recordas que el año pasado por estas fechas había muchos aguaceros?
  • Yo: la verdad, no abuelito.  Lo que sí me recuerdo es que había muchas manifestaciones y protestas allá en el parque central.
  • Mi abuelito: pues por eso fue que nadie se enteró de que se hundió una parte del cementerio por los aguaceros que estaban cayendo.
  • Yo: ¡Huy!  ¿Y por eso tuvieron que cambiar la tumba del general ese que tú decís?
  • Mi abuelito: Si mijo, ¡cabal!

Mi abuelito me contó entonces que el general Garcia Granados es el señor de lentes que está en el billete de 10 quetzales, y que él era el papá de «La Niña de Guatemala», la que se murió de amor (pero no como la Isabel que se iba a morir de amor pero por un tambor).  Dice mi abuelito que ella se murió en abril, y él apenas unos meses después, de plano que de la tristeza.

También me contó que cuando se murió todavía no estaba construido el Cementerio General y que estaba en otro en una tumba sencilla, pero que lo cambiaron cuando abrieron el nuevo.  Dice que hubo ceremonias, discursos y muchas cosas más y que lo colocaron hasta el fondo del cementerio, que en ese entonces estaba muy bonito. (Porque ahora la verdad es que no lo veo así tan bonito). ¡De plano que nunca se imaginaron que la nueva tumba se iba a hundir por la lluvia!

Solo espero que no vaya a seguir lloviendo tan fuerte como el año pasado, porque si no, capaz que se hunde hasta la tumba del general Justo Rufino Barrios, que dice mi abuelito que está en la entrada.