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Historia de Guatemala… para niños

Hoy yo estaba contento y no podia dejar de hablar y contar y volver a contar como Messi había metido tres goles en veinte minutos en la Copa América. Mi mamá ya estaba que me tiraba la chancleta y mi papá se puso sus audífonos para seguir leyendo esos sus libros viejos. Como nadie me hacía caso, me puse a hacer videitos de mí mismo contando los goles de Messi y los miraba y si no me gustaban, entonces los volvía a hacer. ¡Dice mi mamá que estoy de psiquiatra!

Al fin llegó mi abuelito y como a él no le había contado los goles, le empecé a contar el primer gol de Messi, pero hoy estaba raro y sólo me decía: «¿Ajá?», «¿Ah, sí?» «¡Hala, que bueno!». Cuando ya iba contándole como por cuarta vez el gol de tiro libre que metió Messi y mi abuelito seguía en su mundo, mejor le pregunté:

  • Yo: ¿qué te pasa, abuelito?  ¿Estás triste, o qué onda?
  • Mi abuelito: ¿ah?
  • Yo: ¡que si estás triste, que no me ponés atención!
  • Mi abuelito: ¡ah, eso!  Es que me estaba recordando de una historia que me contó mi papá…
  • Yo: ¿mi bisabuelito?
  • Mi abuelito: si, él exactamente.
  • Yo: ¿y que pasó que te baja los ánimos?
  • Mi abuelito: la historia es chistosa, pero recordarme de mi papá me baja los ánimos…  ¡Mejor te la cuento y nos reímos un poco!

Resulta que en 1944 un amigo de mi bisabuelito estaba en la Universidad y bien metido en las protestas contra el general Ubico. ¡Dice que las protestas eran más fuertes que las del año pasado con la Línea y hasta muertos hubo! (¡Huyyy!)  Cuando estaban en lo mejor de las protestas, dice el amigo de mi bisabuelito que el presidente Ubico renunció así de la nada; dice que lo que pasó fue que los militares querían saber qué iba a hacer contra las protestas, pero como le tenían mucho miedo, mejor mandaron a los tres generales más bobos a preguntarle qué onda.

Dice que entraron temblando del miedo a la oficina de Ubico y casi no podían hablar.  Pero que le hicieron ganas y al fin preguntaron que qué pensaba hacer.  Entonces dice que Ubico, sin dejar de leer unos papeles les dijo: ¡voy a renunciar y los voy a dejar a ustedes tres a cargo!!!

¡Así fue como llegó el general Ponce Vaides a ser presidente!

Dice mi abuelito que su papá le contó Ubico se fue a su casa tranquilamente, pero que mejor se fue de Guate cuando fue la revolución de Octubre.  Se fue a Nueva Orleans y allí se murió el 14 de junio de 1946. ¡Qué casualidad que se murió en el mismo lugar que su archienemigo, el general Lázaro Chacón!