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16agosto1838
Grabado del Palacio de Gobierno de la ciudad de Quetzaltenango en la segunda mital del siglo XIX. Quetzaltenango fue la capital del efímero Estado de Los Altos. Imagen tomada de Appleton’s Guide to Mexico and Guatemala de 1884.

La región occidental de la actual Guatemala había mostrado intenciones de obtener mayor autonomía con respecto a las autoridades de la ciudad de Guatemala desde la época colonial, pues los criollos de la localidad consideraban que los criollos capitalinos tenían el monopolio comercial y politico con España no les daban un trato justo. Así, su representante en las Cortes de Cádiz solicitó la creación de una intendencia en Los Altos, gobernada por autoridades propias. La Independencia de Centroamérica en 1821 canceló esta posibilidad, pero el separatismo de los altenses perduró.1

Tras la disolución del Primer Imperio Mexicano y la consecuente separación de las Provincias Unidas del Centro de América del mismo en 1823, la región de Los Altos continuó buscando su separación de Guatemala. Hubo dos condiciones que fueron favorables a las pretensiones de la élite criolla altense: la creación de un marco legal en la constitución centroamericana para la formación de nuevos estados dentro del territorio de la república y la llegada al gobierno de los federalistas liberales, encabezados por Francisco Morazán.1

Ahora bien, el área de Los Altos estaba poblada mayoritariamente por indígenas, quienes habían mantenido sus tradiciones ancestrales y sus tierras en el frío altiplano del oeste guatemalteco. Durante toda la época colonial habían existido revueltas en contra del gobierno español.​ Luego de la independencia, los mestizos y criollos locales favorecieron al partido liberal, en tanto que la mayoría indígena era partidaria de la Iglesia Católica luego de siglos de doctrina y del sincretismo religioso que se produjo con sus tradiciones ancestrales.1

Tras la caída del régimen liberal del Dr. Mariano Gálvez el 2 de febrero de 1838 los criollos de Quetzaltenango invitaron al resto de la región de Los Altos a formar su propio estado, dado el caos que existía en Guatemala en donde las huesta de Mita al mando del comandante mestizo Rafael Carrera se estaban imponiendo.2 El resto de la región estuvo de acuerdo, y el 15 de febrero, el gobierno de Guatemala decidió que fuera el Congreso Federal el que aceptara o no la formación del nuevo Estado.3

El gobierno Federal expidió ratificó el decreto del Congreso Federal el siguiente decreto el 16 de agosto de 1838:4

El Presidente de la República Federal de Centro-América:

Por cuanto el Congreso decreta y el Senado sanciona lo siguiente:

El Congreso de la Federal de la República de Centro-América:

Considerando: que cuando un número de hombres se hallan en aptitud competente para constituirse y gobernarse como Estado independiente, tiene por la Constitución un derecho para efectuarlo, y que el oponerse a su justo deseo es contrariar el espíritu de la misma Constitución; habiendo tenido a la vista la solicitud hecha por la mayoría de los representantes de los departamentos de Los Altos para que los pueblos de ellos se erijan en Estado por tener más del número de población que previene el artículo 198 de la ley fundamental, y la capacidad necesaria para serlo, y que el de Guatemala notoriamente queda con la suficiente para subsistir, ha venido en decretar y Decreta:

Los departamentos de Sololá, Totonicapán y Quetzaltenango, con todos los pueblos y reducciones comprendidas bajo sus actuales límites, formará un nuevo Estado de la República Federal de Centro-América. En consecuencia el de Guatemala, a que aquellos han pertenecido, queda reducido a los de Chiquimula, Verapaz, Sacatepéquez y el de la Capital.

Pase al Senado. Dado en San Salvador, a 5 de junio de 1838.

Sala del Senado: San Salvador, agosto 14 de 1838. Al Poder Ejecutivo.

Por tanto: ejecútese.

Casa de Gobierno, San Salvador, 16 de agosto de 1838.

      • Francisco Morazán
      • El Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones, Miguel Alvarez4

Así se hizo oficial entonces que en el territorio que ocupan los modernos departamentos de Huehuetenango, Quiché, Sololá, Suchitepéquez, Retalhuleu, San Marcos, Totonicapán y Quetzaltenango —así como la región del Soconusco (ahora en México)— se estableciera el efímero Estado de Los Altos.

Esto forzó a que el Estado de Guatemala se reorganizara en siete departamentos y dos distritos independientes el 12 de septiembre de 1839:


BIBLIOGRAFIA:

  1. Taracena, Arturo (1997). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  2. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular. pp. 91-93.
  3. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 43.
  4. García Elgueta, Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia, pp. 96-97.
  5. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, pp. 471-473.

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