Menú Cerrar

23 de abril de 1830: terremoto sacude Nueva Guatemala de la Asunción

Un terremoto afecta a la Nueva Guatemala de la Asunción, forzando a las autoridades a trasladarse temporalmente al entonces alejado poblado de Jocotenango

23abril1830
Cerrito del Carmen, primera estructura que hubo en la Nueva Guatemala de la Asunción. Obra publicada en 1892 en la revista «El Porvenir de Centroamérica». En el recuadro: fotografía de un retablo de la Iglesia de La Merced que fue trasladado a la nueva ciudad desde Antigua; tomada de «Minzer Scrapbook of Central America».

Situacióm política del país:

Véase también: Guerra Civil Centroamericana

Para 1830, la Nueva Guatemala de la Asunción ya había sido escenario del golpe de estado contra Juan Barrundia en 18261 y de las cruentas batallas y abusos de parte del «ejército defensor de la ley» al mando del general liberal Francisco Morazán, quien la invadió el 14 de abril de 1829 e hizo prisioneros a todos los criollos aristócratas relacionados con el gobierno del jefe de estado Mariano de Aycinena.2

En junio de ese mismo año Morazán declaró por sí y ante sí que todo lo actuado por Aycinena era nulo y redujo a prisión a los aristócratas, declarándolores reos de muerte,3 hasta que finalmente expulsó a muchos de ellos de la región en septiembre, no sin antes confirscar gran parte de sus bienes y los de la Iglesia Católica. También expulsoó a los frailes regulares de las órdenes principales.4

Sismo del 23 de abril:

Véase también: Nueva Guatemala de la Asunción

Ese era la situación que se vivía en la ciudad, en se había restituito al jefe de Estado liberal Juan Barrundia cuando se produjo el sismo del 23 de abril de 1830, poco más de un año después de la capitulación del gobierno estatal de Aycinena y el federal de Mariano de Beltranena. Reproducimos a continuación el relato del historiador liberal Alejandro Marure de lo que ocurrió ese día: «a las nueve menos cuarto, de la noche, se experimentó en Guatemala un gran terremoto, el más fuerte de cuantos se han sentido desde el año de 1773. Casi todos los moradores de la ciudad tuvieron que abandoner sus casas para pasar la noche en las calles, en las plazas y aun en los campos circunvecinos: la Asamblea entró en receso al siguiente día, y las demás autoridades del Estado se trasladaron al pueblo de Jocotenango. Sin embargo, los estragos del terremoto fueron menores de lo que se había temido, aunque sí quedaron bastante maltratadas muchas casas particulares y varios edificios públicos, especialmente los templos de Santa Teresa, San Francisco y la Recolección. A este terremoto habían precedido muchos sismos que comenzaron a sentirse desde fines de marzo en Amatitlán, Petapa y otras poblaciones vecinas al volcán de Pacaya, que quedaron casi enteramente arruinadas.»5

Otras poblaciones afectadas:

Al respecto de la situación en los poblados que rodean a la ciudad, existe un folio en el Archivo General de Centroamérica que describe su situación así: «Amatitlán, Petapa y Santa Inés son los pueblos que han padecido una ruina completa. Palín ha quedado ileso. En Villa Nueva solo han caído unos tapiales malhechos y de poco costo. En los tres primeros las iglesias y todos los edificios han quedado enteramente inutilizados á la reserva de los ranchos de paja cuyos materiales son de poco peso. El vecindario de [Amatitlán], y lo mismo de Petapa y Santa Inés, se han refugiado en los campos de bajo de los árboles… En el suelo de Santa Inés y Petapa se han abierto grietas en todas direcciones, al nivel del río algunos de citas grietas a hendiduras han escupido agua lo que demuestra que su profundidad es considerable.»6

Y en relación al enjambre sísmico que precedió al terremoto, se encuentra esta descripción: «a principios de abril se sintieron leves temblores, pero hacia fines del mes se fueron intensificaondo y multiplicando. El día 21 se registraron 52 sismos entre las cuatro de la mañana y las cinco de la tarde. La consternación era general. La gente dejaba las casas para instalarse en tembloreras levantadas en patios, mercados y pueblos cercanos7

Notas curiosas:

Es importante destacar como era de pequeña la Nueva Guatemala de la Asunción en ese entonces, ya que las autoridades federales y estatales salieron de lo que ahora es el Centro Histórico de la Ciudad y se mudaron al área que actualmente ocupa la zona 2, donde se encontraba el poblado de Jocotenango. Y también es importante mencionar que los rivales políticos aprovecharon la ocasión para acusarse mutuamente de ser los responsables de las desgracias de la ciudad. Los criollos conservadores dijeron que aquellos sismos eran castigo de Dios por haber expulsado al arzobispo Ramón Casaus y Torres y a los frailes regulares el año anterior, mientras que los criollos liberales se defendían diciendo que eran precisamente las casas de los conservadores las que más daños sufrieron y que los templos católicos de San Francisco, Santa Teresa, La Merced y Santo Domingo estaban derrumbados.8


Bibliografía:

  1. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 361-366.
  3. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República. I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 239-240.
  4. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829). Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7) Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  5. Marure, Alejandro (1895) [1844] Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Cento-américa, desde el año 1821 hasta 1842. Guatemala: Tipografía Nacional.
  6. Archivo de Centro América. Leg. 2404. Exp. 50121. Folio No. 1, 1v y 2.
  7. Jacobo Haefkens (1969). «Viaje a Guatemala y Centroamérica». I. En Sociedad de Geografía e Historia, Serie Viajeros. Guatemala Editorial Universitaria. p. 261.
  8. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. VI. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 154.

Subir