11 de mayo de 1827: el jefe del Estado de Guatemala, el líder conservador Mariano de Aycinena, manda a fusilar al mercenario francés José Pierzon quien se había aliado a los liberales y alzado en armas

 

Cementerio San Juan de Dios, ubicado junto al hospital del mismo nombre en la Nueva Guatemala de la Asunción.  Allí fue sepultado Pierzon tras su fusilamiento en 1827.  La mayoría de las tumbas de este cementerio fueron trasladadas al entonces Nuevo Cementerio General en la década de 1880. Fotografía de Eadweard Muybridge, tomada en 1875. .

 

José Pierzon era un ciudadano francés que llegó a Centroamérica en busca de aventuras y fortuna en 1825, huyendo del despotismo del reinado de Luis XVIII y su primer ministro Richelieu.  Al llegar, se puso a las órdenes del gobierno Federal de Centroamérica, entonces a cargo del presidente Manuel José Arce, quien lo nombró teniente coronel.

Arce envió al recién nombrado teniente coronel a vigilar la frontera de Soconusco y Chiapas (que ya para entonces había abandonado a Centroamérica y se había unido a México), situación que aprovechó Pierzon para buscar fortuna con los mexicanos.  Al enterarse de esto, el presidente federal envió al coronel Manuel Montúfar a sustituir a Pierzon, quien se resistió a entregar su puesto.

Pero, para variar, las constantes pugnas entre los criollos liberales y conservadores marcarían el rumbo de la historia:  las autoridades federales, apoyadas por la familia Aycinena entraron en conflicto con las autoridades del Estado guatemalteco, dirigido por liberales.  Las autoridades del estado salieron de la Nueva Guatemala de la Asunción y se fueron a San Martín Jilotepeque, a donde llegó Pierzon y se puso a las órdenes de los liberales; ya a las órdenes de sus nuevos jefes fue a Chimaltenango, a la Antigua Guatemala y a Quetzaltenango en donde enardeció los ánimos y reclutó a doscientos hombres dispuestos a derrocar a los aristócratas de la ciudad.

Las autoridades federales encarcelaron al jefe de Estado liberal Juan Barrundia, mientras que el vicejefe de Estado, el doctor Cirilo Flores fue linchado en Quetzaltenango por un conflicto con los  frailes franciscanos (férreos aliados de los conservadores).  Tras ese asesinato, Pierzon se enfrentó a las fuerzas federales conservadoras en Salcajá y en Malacatán, en donde su escasa preparación militar resultó en sendas derrotas.

Llegó entonces Mariano de Aycinena al poder del estado en Guatemala y emitió duros decretos que le permitían, entre otras cosas, ordenar el fusilamiento de cualquier instigador de rebelión y por ellos empezaron a perseguir a Pierzon, quien salió huyendo a Chiapas.   Pero los mexicanos lo devolvieron a Guatemala tras varias gestiones diplomáticas, y cuando Pierzon huyó de sus captores, le avisaron a las autoridades guatemaltecas del camino que seguía el prófugo.

Pierzon fue capturado y enviado engrilletado y encadenado a la Nueva Guatemala de la Asunción, a donde llegó el 10 de mayo de 1827.  Fue juzgado sumariamente y el jefe de Estado, decretó su fusilamiento inmediato.

Pierzon fue fusiliado el 11 de mayo, frente a los muros del hospital San Juan de Dios, luego de desfilar desde la Plaza de Armas y fumando un habano, como última gracia.  No permitió que le vendaran los ojos y él mismo ordenó fuego en su contra.

La Guerra Civil Centroamericana y la caída de los aristócratas guatemaltecos, apenas empezaba.

BIBLIOGRAFIA: