16 de mayo de 1833: Gálvez presenta su renuncia a la jefatura del Estado

El Dr. Mariano Gálvez presenta su renuncia a la jefatura del Estado de Guatemala cuando la Asamblea Legislativa pretende extender el período ordinario de sesiones ante la crisis secesionista en Centro América

Así lucía la región de México y Guatemala durante la época en que la amenaza secesionista se enseñoreaba en Centroamérica.  Mapa de Daniel Lizars II, tomado de Wikimedia Commons.

Tras la invasión a Guatemala en 1829 y la expulsion de los criollos conservadores del clan Aycinena y los miembros de las órdenes regulares de la Iglesia Católica, el general Francisco Morazán y los criollos liberales quedaron al mando de la situación.  En septiembre de 1830 Morazán fue electo presidente de la federación, mientras que en el Estado de Guatemala fue electo como jefe del Estado en sustitución de Juan Barrundia el doctor Pedro Molina, líder liberal, pero quien se retiró por roces con Morazán.1

En lugar de Molina estuvo a cargo de la jefatura del estado Antonio Rivera Cabezas quien con su carácter enérgico mantuvo la tranquilidad del Estado.  Al terminar su período fue sustituido por José Francisco Barrundia, y cuando éste renunció fue sustituido por Gregorio Márquez. Todos ellos eran criollos liberales.1

En las elecciones del 24 de agosto de 1831 fue popularmente electo el Dr. Mariano Gálvez quien con mucha habilidad se había logrado mantener en las primeras filas de la política centroamericana desde la época del capitán general Gabino Gaínza, de quien fue secretario.2 Ya como jefe de Estado, Gálvez  se metió de lleno a implementar muchas reformas, sobre todo de índole social, entre las que estuvo la publicación del Código de Livingston, la imposición del matrimonio civil, del divorcio y un sistema de juicios de jurados, todos ellos novedosos y muy extraños a la población guatemalteca, especialmente la rural.3,4

En 1833 se empezaron a mostrar las fisuras en el seno de la Federación de Centroamérica y todos los estados se declararon autónomos ante la incapacidad del gobierno federal de garantizar su estabilidad política. En Guatemala la Asamblea no quiso acuerpar este movimiento secesionista y propuso que se extendiera el período ordinario de sesiones para emitir una posición cuando ya hubiera algo más claro en el ambiente político de la región.5

El jefe de Estado presentó su renuncia ante la Asamblea ante esta situación aduciendo que esa no era una actitud digna.  La Asamblea no aceptó su renuncia, pero quedó el precedente a pesar de que la Federación ya estaba prácticamente desmembrada.5 Gálvez continuaría al frente del Estado hasta que fue derrocado por el movimiento católico campesino dirigido por el clero secular y el general campesino Rafael Carrera en 1838.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Peloso, Vincent C.; Tenenbaum, Barbara A. (1996). Liberals, politics, and power; state formation in Nineteenth-Century Latin America (en inglés). Georgia, EE.UU.: University of Georgia Press. ISBN 978-0-8203-1800-4.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.
  3. Pineda Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, pp. 464-470.
  4. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 17-20.
  5. Gómez Carrillo, Agustín (1900). Elementos de la historia de Centroamérica. Madrid, España: Imprenta de Hernando y Compañía.
  6. Solís, Memorias de Carrera, pp. 20-70.