20 de mayo de 1907: la policía cerca a los autores del atentado de La Bomba contra el presidente Manuel Estrada Cabrera; ellos optan por suicidarse

 

callejonjudio2
Plano de la casa en donde se suicidaron los fugitivos tras el atentado de La Bomba.  Los símbolos P, P’, P” y P”’ representan el lugar en donde se encontraron los cadáveres.  Imagen de Enriqui Invernizio, tomada de “La Locomotora“.

El gobierno dictatorial del licenciado Manuel Estrada Cabrera tenía el control de los pobladores de la ciudad de Guatemala, y de las principales ciudades y poblados del país por medio de un sistema de delatores que hacían que todos se cuidaran muy bien de lo que decían ya que nadie quería terminar en las ergástulas de la Penitenciaría Central.    No había prensa independiente y la más mínima crítica al regimen cabrerista constituía base para que se iniciara una persecución despiadada.   El lector interesado puede ver como la mordaza a la prensa se fue incrementando en 1897, luego de las revoluciones contra el gobierno del general José María Reina Barrios (del que Estrada Cabrera fue ministro de gobernación):  la calidad de los artículos que se publicaban en “La Ilustración Guatemalteca” y su sucesora “La Ilustración del Pacífico” pasó de ser crítica al gobierno, a ser totalmente insípida e inofensiva.

Ahora bien, se debe aclarar que ese era el estilo de gobierno que prevalecía en Guatemala desde los tiempos del gobierno conservador de Rafael Carrera.  Los enemigos políticos en esos tiempos tenían tres opciones: encierro, destierro o entierro.  Y muchos intentaron invadir el país desde México, Honduras o El Salvador, con resultados variados.  La misma Reforma Liberal de 1871 se inició con apenas 45 hombres al mando de Barrios, que contaron con armamento sofisticado para la época proporcionado por el gobierno de Benito Juárez en México, y con las traiciones a granel de oficiales del gobierno conservador del mariscal Vicente Cerna y Cerna.

Los criollos tanto liberales como conservadores también se veían afectados, ya que el gobernante les proponía negocios lesivos para sus intereses, los cuales se veían obligados a aceptar so pena de ser perseguidos como enemigos personales del Señor Presidente.  Entre las familias afectadas, estuvo la de los conservadores Avila Echeverría, quienes no conformes con la situación, dispusieron vengarse del presidente, colocando bajo las calles que más frecuentaba sofisticados artefactos explosivos que consiguieron gracias a sus conexiones con la empresa que recién había terminado el Ferrocarril del Norte.

El 29 de abril de 1907 hicieron estallar la bomba al paso del Estrada Cabrera, quien sobrevivió milagrosamente ileso.  Los Avila Echeverría habían planeado el golpe muy bien: no solamente colocaron bombas en varios puntos subterráneos de calles de la Ciudad de Guatemala, sino que tenían a un cómplice listo para disparar al presidente en caso de que este sobreviviera a la deflagración.  Pero no contaron con que Estrada Cabrera iba a resultar ileso y que su cómplica se iba acobardar por completo.

La persecusión contra los atacanes fue implacable, al punto que fueron cercados dentro de la Ciudad de Guatemala y finalmente copados cuando ya estaban en las afueras de la misma el 20 de mayo de 1907.  Viéndose perdidos, los fugitivos decidieron suicidarse, antes que sufrir una horrible tortura en la Penitenciaría Central.

BIBLIOGRAFIA: