27 de agosto de 1836: Gálvez impone leyes laicas basadas en Código de Livingston

El gobierno liberal de Mariano Galvez impone leyes laicas inspiradas en el Código de Edward Livingston que se usaba en el estado de Luisiana, Estados Unidos

27agosto1836
Mapa del Estado de Guatemala en 1832. Obsérvese la gran extension de los departamentos de Totonicapán, Quetzaltenango y Sololá, lo cuales formarían el Estado de Los Altos en 1838 inmediatamente después de la caída del régimen de Gálvez. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante la Jefatura de gobierno del Doctor Mariano Gálvez se practicó ampliamente el liberalismo político y por primera vez se impelmentó la separación Iglesia-Estado en Guatemala.1 De hecho, por ser antagonistas de los privilegios de los criollos aristócrats, luego de la invasión de Francisco Morazán a Guatemala en 1829, los liberales expulsaron al arzobispo Ramón Casaus y Torres,2 ordenaron la supresión del diezmo obligatorio para el clero secular de la Iglesia, y eliminaron la gran mayoría de los asuetos religiosos.1

Ahora bien, los liberales despojaron de privilegios a la Iglesia Católica, no por cuestiones religiosas sino que por razones puramente económicas: entre menos asuetos, mayor productividad y con la supresión del diezmo obligatorio, mayores ingresos para las arcas estatales. Asimismo, la eliminación de privilegios a los religiosos significaba la supresión de su poder politico y económico.1

Posteriormente, influenciado por el líder liberal José Francisco Barrundia, el 27 de agosto de 1836 el Jefe de Estado Mariano Gálvez empezó a decretar leyes laicas, como el divorcio, el matrimonio civil y el establecimiento de juicios de jurados, todas ellas inspiradas en el código de Edward Livingston, que era un tratado legal que se había puesto en vigencia en el estado de Luisiana en los Estados Unidos y traducido al español por el mismo Barrundia.3

Pero la población campesina guatemalteca, con un catolicismo muy arraigado, que ya estaba molesta por el hecho de que las órdenes monásticas hubieran sido expulsadas del país en 1829 y por la restitución del impuesto individual, resintió este cambio de leyes.  La situación poco a poco se fue agravando, gracias a que los curas párrocos corrieron los rumores de que el gobierno liberal era herético y estaba en contubernio con los ingleses protestantes; y así continuó hasta que llegó a un punto crítico, en que el que bastó una epidemia de cólera en 1837 para que se llegara a una guerra civil que tuvo todas las características de una guerra santa entre los campesinos católicos encabezados por Rafael Carrera y los criollos liberales positivistas, liderados por Mariano Gálvez y apoyados por el presidente federal Francisco Morazán.4,5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Williams, Mary Wilhelmine (1920). «The ecclesiastical policy of Francisco Morazán and the other Central American liberals». The Hispanic American Historical Review III (2).
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. Gómez Carrillo, Agustín (1900). Elementos de la historia de Centroamérica. Madrid, España: Imprenta de Hernando y Compañía.
  4. Solís, Ignacio (1906) Memorias del General Carrera, 1837 a 1840. En: Colección de Documents Históricos y Biográficos. I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 15-25.
  5. Marroquín Rojas, Clemente (1971). Francisco Morazán y Rafael Carrera. Guatemala: Piedrasanta. «Exhaustiva investigación hemerográfica y periodística acerca de acontecimientos en Centroamérica y en los cuales ambos personajes fueron protagonistas».