Menú Cerrar

11 de septiembre de 1842: estalla revolución en Costa Rica contra el presidente Morazán

San José de Costa Rica en la década de 1840. En el recuadro: el general Francisco Morazán. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Al igual que ocurrió con a figura de J. Rufino Barrios en Guatemala, la historia del general Francisco Morazán ha sido embellecida por los historiadores liberales, quienes lo presentan como un héroe unificador de Centroamérica.  En realidad, Morazán fue la epítome del criollo liberal, que aborrecía a las autoridades españolas y a los criollos aristócratas de la ciudad de Guatemala por considerar que no les dieron un trato justo durante la colonia.

Tras dejar el poder en El Salvador luego de ser derrotado por las fuerza de Rafael Carrera en Guatemala el 19 de marzo de 1840, Morazán había terminado en Perú, en donde fue muy bien recibido por el gobierno de ese país.  Sin embargo, si fin era regresar a Centroamérica para vengarse de Carrera y de los aristócratas y para intentar formar nuevamente la federación a su modo.1 Con gran facilidad, gracias a la ayuda del gobierno peruano, a los fondos de varios exiliados costarricenses y, sobre todo, a la traición del brigadier salvadoreño Vicente Villaseñor con quien firmó el «Pacto del Jocote«, Morazán había llegado a convertirse en Jefe de Gobierno Provisorio de Costa Rica el 11 de abril de 1842 y estaba preparando la invasión de Nicaragua luego de convocar a una Asamblea Constituyente y de lograr que ésta reincoporara a Costa Rica a la República Federal de Centro América.2,3 Pero para entonces, los costarricenses no estaban de acuerdo en hacerle la guerra a sus vecinos y, debido a sus múltiples errores y arbitrariedades cuando era presidente de la República Federal, Morazán contaba con numerosos enemigos en toda la región, principiando por el hombre fuerte de Guatemala, el capitán general Rafael Carrera, seguido por el cónsul británico Frederick Chatfield, y muchos miembros del clero, que desaprobaban el anticlericalismo de Morazán.4

El 10 al  de septiembre de 1842 se realizaron reuniones secretas para diseñar un plan para derrocar a Morazán y el 11 de septiembre a las 2:00 de la mañana, un grupo de ciudadanos suscribió un acta en la que expresaban su inconformidad por “los aprestos de guerra y reclusión de tropas que el general pretende hacer contra los verdaderos sentimientos de los costarricenses“. Al amanecer de ese mismo día, un grupo de insurrectos instigados sitió la manzana del Cuartel Principal, la de los Almacenes y el Cabildo e insubordinó a los doscientos soldados josefinos acuartelados en el Cabildo Principal. Al darse cuenta de ello, el coronel Manuel Antonio Lazo enseguida le avisó a Morazán y a Villaseñor, por medio de José Antonio Vigil, y que esta tropa se resistía a salir para Puntarenas’. El Jefe de Gobierno Provisorio no le dio la importancia a esta revuelta y simplemente nombró una comisión negociadora al mando del vicejefe de Estado, Juan Mora Fernández, y el presbítero José Antonio Castro.5

Sin embargo, cuando las negociaciones no prosperaron, Morazán regresó a las 11 de la mañana al Cuartel Principal y se apresuró a organizar a sus pequeñas fuerzas para defenderse de sus conspiradores.  En ese momento, no contaba con sus hombres porque había mandado al jefe del Estado Mayor, el general mercenario francés Isidoro Saget, a detener una rebelión en el Guanacaste. Al mando de dichas fuerzas colocó al general hondureño José Trinidad Cabañas, quien combatiría más tarde combatiría con ahínco pero con mucho desacierto por la causa liberal. Aquella fuerza contaba con apenas 25 hombres, y aún así logró repeler a los asaltantes hasta el polvorín, en dirección del cementerio, dado que los atacantes josefinos hacían una descarga, luego huían y desaparecían, para luego reaparecer.5

Poco a poco se reunieron dos mil soldados alzados, obligando a la pequeña fuerza de Cabañas a retroceder hasta el cuartel donde se hallaba Morazán. Esa tarde y noche del 11 de septiembre Morazán se sumó a la batalla para defender la plaza, pero para la mañana del 12 la situación era la misma. El número de alzados aumentaba cada vez mientras que los soldados cartagineses de Morazán comenzaron a desertar al ver caer a muchos de sus compañeros.5

Eventualmente Morazán fue capturado y juzgado sumariamente y, finalmente, fue fusilado el 15 de septiembre.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1924].  El libro de las Efemérides: capítulos de la Historia de la América CentralVI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 65.
  2. El Heraldo (12 de septiembre de 2016). Francisco Morazán llega a Costa Rica para atender llamado de auxilio. Honduras: El Heraldo.
  3. Marure, Alejandro (1895) [1844]. Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro-américa, desde el año de 1821 a 1842. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 130-131.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  5. El Heraldo (12 de septiembre de 2016). Aquí entregaron y fusilaron al general Francisco Morazán. Honduras: El Heraldo.

Subir