19 de octubre de 1851: la Asamblea Constituyente de Guatemala decreta el Acta Constitutiva de la República de Guatemala, hecha a la medida de los deseos del presidente Rafael Carrera

19octubre1851
Arzobispo Metropolitano Francisco de Paula Garcia Peláez: tomó el juramente a Carrera como presidente de la República basado en la constitución de 1851 en la cual, entre otras cosas, se comprometía a mantener la religion católica pura e inalterable. Retrato que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.

En el siglo XIX hubo dos grandes líderes indiscutibles en Guatemala: el conservador Rafael Carrera y el liberal J. Rufino Barrios.  Su poder fue tan absoluto, que hicieron que las Asambleas Constituyentes redactaran constituciones hechas a su medida, y gobernaron con ellas hasta su muerte: Carrera de 1851 a 1865 y Barrios de 1873 a 1885.

El 19 de octubre de 1851 fue el turno de Carrera.  El Acta Constitutiva promulgada en ese momento tiene algunas características que describimos a continuación:

Esta constitución tenia una amplia influencia de la Iglesia Católica y de hecho iniciaba con las siguientes palabras: “En el nombre de Dios Todopoderoso”

La definición de guatemalteco era:

  • Nacidos en la República o que se encontraban en ella al momento de la Independencia de España.
  • Nacidos de padres guatemaltecos en el extranjero
  • Los naturales de otros países centroamericanos
  • Los extranjeros naturalizados

La definición de ciudadano guatemalteco era:

  • Aquellos que tengan profesión, oficio o propiedad que les proporcione medios para subsistir con independencia.
  • Aquellos extranjeros que cumplan con los requisites anteriores y fueran nombrados para cargos públicos y los aceptaran.

Nótese que esta definición dejaba como ciudadanos prácticamente solo a los varones criollos y mestizos.

Se dejaba de ser ciudadano:

  • Al tomar las armas en contra de la República
  • Por condenación a pena corporal
  • Por conducta notoriamente viciada

El presidente de la República era electo cada cuatro años, por una Asamblea General copuesta de la Cámara de Representantes, del Arzobispo Metropolitano, de los individuos de la Corte de Justicia y de los vocales del Consejo de Estado y podia ser reelecto.

En otras palabras: los amigos de Rafael Carrera lo iban a reelegir cada cuatro años; de hecho, en 1854 lo nombraron presidente vitalicio.  No había voto popular para el presidente, solamente para los representantes y solamente los ciudadanos podían votar.

No había figura de vicepresidente, y en caso de falta absoluta del presidente se hacía cargo de la presidencia uno de los Ministros de Estado; por esta razón, cuando murió Carrera el 14 de abril de 1865, fue Pedro de Aycinena quien se hizo cargo de la presidencia, pues fungía como Ministro de Relaciones Exteriores.

El Consejo de Estado estaba formado por los Ministros de Estado y por ocho consejeros nombrados por la Cámara de Representantes.  Eran nombrados cada cuatro años y podían ser reelectos; ahora bien, podían ser requeridos en el Consejo de Estado por las siguientes autoridades:

  • El Presidente de la República
  • El Arzobispo Metropolitano
  • Los obispos que hubiera en la capital
  • Los gobernadores del arzobispado
  • el Regente de la Corte de Justicia
  • el Presidente del Cabildo Eclesiástico
  • el Rector de la Pontificia Universidad
  • el Prior del Consulado
  • el Presidente de la Sociedad Económica
  • el Comandante General de las Fuerzas Armadas

Se nota aquí el enorme control que tenía la Iglesia sobre los asuntos de Estado, en especial el clero secular dirigido por el Arzobispo.

En cuanto al congreso, éste quedó denominado como “Cámara de Representantes” y estaba compuesto por 55 miembros que podían ser reelectos.  En caso de alguna acusación en suc ontra, la Cámara misma decidía si procedía un juicio o no.

Los departamentos eran gobernados por los Corregidores y las Municipalidades.

Finalmente, se estipulaba que el Presidente de la República al tomar posesión iba a prestar juramento en manos del Arzobispo Metropolitano de la siguiente forma:

  • ¿Prometéis conserver la integridad e independencia de la República, y gobernar al pueblo según las disposiciones del Acta Constitutiva, las leyes vigentes y costumbres de Guatemala?
  • ¿Prometéis emplear todo el poder que la Nación os ha conferido, para que las leyes sean observadas y administrada la justicia?
  • ¿Prometéis mantener con todo vuestro poder las leyes de Dios, y hacer que la religion católica se conserve pura e inalterable, y proteger a sus ministros?

Nuevamente el poder católico se hacía evidente.

Esta constitución estuvo vigente hasta el 30 de junio de 1871.


BIBLIOGRAFIA:


18 de octubre de 1889: se establecen los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” en Totonicapán, destinada a fomentar la educación de las damas de la localidad

18octubre1889

Reproducimos el día de hoy algunos de los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” que se estableció en Totonicapán el 18 de octubre de 1889, y que fue aprobada por el presidente Manuel Lisandro Barillas el 23 de octubre de ese año.  En esa época era muy bajo el porcentaje de la población que sabía leer y escribir, quedando las mujeres muchas veces relegadas.  El gobierno del general Barillas fue uno de los primeros en impulsar la educación de la mujer guatemalateca.

ESTATUTOS de la Sociedad Educacionista del bello sexo, establecida en la ciudad de Totonicapán, aprobados por acuerdo del 23 de octubre ultimo

Organización de la Sociedad

La Sociedad Educacionista del bello sexo está compuesta por todas las señoras inscritas hasta la fecha como socias; habrá también una junta directive compuesta del personal siguientes: Una Presidenta, seis Vocales, una Secretaria y una Tesorera.

Objeto de la Sociedad

“La Sociedad Educacionista del bello sexo” tiene por objeto contribuir en la esfera de sus facultadas a dar a la insrucción de la mujer en este departamento , el mayor ensanche posible, secundando así los propósitos del Supremo Gobierno, e interesándose por todo aquello que tienda a su perfeccionamiento moral, y auxilar con estos fines a las autoridades del departamento.

De la Junta Directiva

[…] Procurará que todas las niñas que residen en la ciudad y que reúnen las condiciones que determina la ley de la materia, se aprovechen de la instrucción que se da en establecimientos públicos y privados, influyendo al efecto por cuantos medios sea posible y comunicando a la junta local las dificultades que encuentre, cuando su intervención sea ineficaz, y velando siempre por la punctual asistencia de las niñas inscritas.

Visitará con la mayor frecuencia posible, por medio de comisiones designadas al efecto, los planteles de enseñanza.

Procurará remover los obstáculos que se presenten para el incremento de la instrucción, y comunicará aquellos que no esté en sus facultades remediar.

Es su deber velar por la moralidad y cumplimiento de los deberes de las directoras, comunicando a la dirección e inspección departamental las faltas que notare, y proponer los medios que a su juicio convenga emplear para corregirlas.

Cuidará de que los establecimientos estén provistos de los útiles que necesitan, proveyendo de sus propios fondos o por medio de la junta local, de lo que hiciera falta.

[…] Presenciará por medio de comisiones, los exámenes de fin de curso, acordando algunos premios en favor de las alumnas que se distingan, y contribuirá a la solemnidad de esos actos. 


BIBLIOGRAFIA: