23 de diciembre de 1953: el Plan de Tegucigalpa

Surge a la luz el Movimiento de Liberación Nacional, con la declaración del Plan de Tegucigalpa, parte de la operación PBSUCCESS de la CIA

23diciembre1953
Documento de la CIA, desclasificado en 1975 que muestra el involucramiento de la agencia de inteligencia de los Estados Unidos en el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Debido al enfrentamiento directo entre el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y los intereses de la compañía transnacional estadounidense United Fruit Company, los funcionarios de ésta poderosa empresa con fuertes nexos en el gobierno del general Dwight Eisenhower aprovecharon el ambiente McCarthista que imperaba en los Estados Unidos para derrocar al gobierno guatemalteco.

Con la ayuda del Secretario de Estado John Foster Dulles y de su hermano y  jefe de la CIA, Allen Dulles, se implementó la Operación PBSUCCESS para recuperar el control de los intereses estadounidenses en Guatemala, aduciendo el auge del movimiento comunista del gobierno de Arbenz.1  Si bien sí había elementos comunistas asesorando al presidente guatemalteco —como por ejemplo, José Manuel Fortuny del Partido Guatemalteco del Trabajo2— los cambios que promovía el gobierno guatemalteco estaban inspirados en las políticas del «New Deal» del gobierno del ex-presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y no en políticas marxistas.

Los estadounidenses aprovecharon a los exiliados guatemaltecos que no estaban de acuerdo con el gobierno arbencista, muchos de ellos antiguos aliados del fallecido coronel Francisco Javier Arana, quien había muerto a manos de hombres del coronel Arbenz en 1949 cuando éstos intentaron apresarlo en Amatitlán para enviarlo al exilio a Cuba.  Este hecho se produjo luego de que Arana hubiera dado un ultimatum al presidente guatemalteco Juan José Arévalo y haberle exigido el poder, y tras haber enviado tropas a apoyar a la United Fruit Company durante un prolongado conflicto laboral sin permiso del presidente.3

Los exiliados guatemaltecos asesorados por la CIA se agruparon en Tegucigalpa en donde salieron a la luz el 23 de diciembre de 1953 con el nombre de Movimiento de Liberación Nacional.  Junto con la llegada del diplomático anticomunista John Puerifoy a Guatemala en noviembre de ese mismo año y una extensa propaganda internacional contra el gobierno arbencista, la Operación PBSUCESS se puso en marcha.4

El extenso Plan de Tegucigalpa empieza con una larga proclama, que se reproduce a continuación por su valor histórico, ya que en los incisos 10 y 11 dice claramente sus verdaderos motivos: la protección de la propiedad privada, sin mencionar cómo se generó dicha propiedad durante los regímenes liberales que se sucedieron de 1871 a 1944:Nota

Identificados en el común propósito de erradicar de Guatemala al comunismo que deforma la verdad, mancilla la justicia, deturpa la belleza y escarnece la moral; que asfixia la libertad, conculca los derechos, aherroja las conciencias y mutila las voluntades; que desquicia la organización social, socava el sentimiento de nacionalidad, predica el materialismo histórico, con exclusión de los valores del espíritu, como factor determinante en la vida del individuo y de los pueblos, y niega la existencia de Dios y de la inmortalidad del alma, los partidos políticos y agrupaciones cívicas anticomunistas que militan dentro y fuera de la República, se han unificado bajo una sola bandera cuyos símbolos son «Dios, Patria, Libertad» e integran la Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala.

Al anticomunismo guatemalteco, sistemática y e interesadamente calificado de contenido negativo, lo inspira robusta ideología de aspiraciones y finalidades perfectamente definidas; y compacto en la Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala, entidad cuya meta es la liberación de la Patria, la reconstrucción de la nacionalidad y la rehabilitación del país, ha suscrito el «Plan de Tegucigalpa», así llamado por razón del lugar en el que fue concebido, y, previo estudio y discusión, allí aprobado.

La Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala, declara, afirma y sostiene los siguientes principios fundamentales, que, en manera alguna exluyen los demás afines considerados esenciales para el desarrollo integral del hombre, y el desenvolvimiento armónico de la sociedad, contemplados y comprendidos en el Plan de Tegucigalpa:

    1. Por encima de cualquiera otra consideración terrena están los destinos e intereses patrios
    2. Si se acude con ánimo recto, firmeza de propósito y acopio de energías y experiencia, puestos los ojos en el interés nacional, con prescindencia de los meramente personales de grupo o clase, o cualesquiera otros, es remediable, en gran medida, el desconcierto prevaleciente en las distintas clases sociales, el cual se agudiza de día en día.
    3. Para el logro del bien común, fin básico del Estado, es menester el imperio del Derecho, fuente de paz y de progreso.
    4. La libertad, para ser genuina, fecunda y provechosa, debe ejercerse dentro de los límites de la verdad, la justicia y la moral. Contrariamente, degenera en libertinaje y anarquía; y, en ocasiones, provoca el surgimiento de la dictadura y hasta el del despotismo y la tiranía.
    5. El régimen jurídico es de absoluta esterilidad, si no se le riega con la savia vivificante de la Justicia Social, como indispensable e insustituible complemente de la Justicia Conmutativa y de la Justicia Distributiva, porque si éstas norman, respectivamente, las relaciones entre los individuos y las de la sociedad para con éstos, aquella rige las obligaciones de los individuos para con la sociedad, dignifica al hombre, equilibra la distribución de la riqueza e iguala las oportunidad, a la vez que favorece y facilita el ejercicio de las libertades, y a todos garantiza la seguridad integral.
    6. La dignidad humana —en la más amplia acepción del vocablo, como síntesis de las características diferenciales del ser inteligente— debe tener la máxima protección del Estado, entidad cuya justificación orgánica, y funcional descansa, precisamente, en ello, por vitud misma de que es el resultado de la voluntad de los asociados.
    7. Instituidas las autoridades para mantener a los habitantes en el goce de sus derechos, que son primordialmente la vida, la libertad, la igualdad y la seguridad de la persona, de la honra y de los bienes, las penas consiguientes a las transgresiones, en las que aquellas incurran, deben ser de ejemplar severidad y, de fácil mecanismo los recursos, para la efectividad del precepto.
    8. Al ampato de la democracia es perfectamente realizable el advenimiento de un mundo, en el que los hombres, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de expresión del pensamiento, de la libertad de creencias, de la libertad de reunión, de la libertad de ubicación y locomoción, y de las demás libertades reconocidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por las Naciones Unidas.
    9. De todos los sistemas políticos, el democrático representativo es el mejor para Guatemala, dentro de las posibilidades del medio ambiente, para mayor garantía de la dignidad humana y consecusión del bien común, básicas finalidades del Estado.
    10. Consecuencia obligada de las necesidades humanas, el derecho de propiedad merece el reconocimiento y la protección del Estado, para satisfacción de las individuales y familiares y de las sociales, entendiéndose que los legítimos intereses colectivos privan sobre los particulares.
    11. Por causa de utilidad pública, debidamente comprobada, la propiedad privada es expropiable, total o parcialmente por el Estado o los municipios, previo pago en moneda efectiva, del justo precio.
    12. Noble atributo de los seres humanos que les permite la satisfacción de sus aspiraciones, bienestar individual, familiar o colectivo, el trabajo es un derecho y una obligación en la vida de sociedad, y ésta debe exigirlo del invididuo, a la vez que proporcionárselo.
    13. Para la práctica realización de los ideales, es indispensable que los encargados de plasmarlos en cualesquiera de los órdenes de la vida tengan sólida preparación moral e intelectual y ajusten sus actuciones a las más rigurosas normas de probidad y pulcritud.5

A continuación, se presentaban los símbolos que usaban los anticomunistas y las razones por las que los escogieron:

Dividido el mundo, por dos grandes fuerzas: la una, la democracia, cuyos principios garantizan la convivencia en términos de armonía social, seguridad de la persona, de la honra y de los bienes y posibilidades de mejoramiento individual; y la otra, el comunismo, el cual lleva en sí mismo el germen de la destrucción social, la muerte de las libertades, el aniquilamiento de la personalidad y la negación de los valores éticos, supeditándolos, en todo caso, a los más bajos y rastreros de la animalidad, la Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala, consciente de que el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y el del doctor Juan José Arévalo Bermejo, contrariando la voluntad popular y no obstante la estructura democrática preconizada por la Constitución de la República, actuaron y se desenvolvieron con sujeción a los delineamientos y dictados del comunismo internacional.  Contra esa acción destructora se alzó el estandarte de la Liberación, lábaro en cuyo escudo, bruñido al calor de los más puros sentimientos, rebosantes de sinceridad, campea la trilogía magnífica de la cultura y la civilización cristianas: «Dios, Patria, Libertad», blanco del artero y despiadado ataque rojo; y con el concurso de los guatemaltecos conocerá días mejores.

Dios: Principio y fin de los ideales más puros del ser humano y antítesis del materialismo histórico que el comunismo ha impuesto en nuestro países.[…]

Patria: Palabra inmortal que en el alma de todo ciudadano honrado encierra cuanto de grande y de bueno se puede hacer por la Nación donde nacimos.[…]

Libertad: ejercicio de la voluntad y autodeterminación del hombre.[…]6

Y el Plan continúa con textos por el estilo, siempre defenestrando el supuesto comunismo de los gobiernos revolucionarios y las supuestas ventajas que una vida en la órbita del gobierno de los Estados Unidos le traería a Guatemala, aunque, por supuesto, no lo menciona de esa forma, sino que dice que será un régimen «democrático».  Así, su plan de gobierno sería «un régimen republicano, democrático y representativo con una nacionalidad fuerte unificada en el campo espiritual, y un pueblo sano y capaz orgánicamente».7

Para junio de 1954 el Movimiento de Liberación Nacional se hizo con el poder en el país, pero no gracias a sus escasos méritos militares sino a traciones del Ejército Nacional de la Revolución que no estaba de acuerdo con la política agraria del gobierno de Arbenz, y a la fuerte presión del Departamento de Estado y del embajador Puerifoy que obligaron a renunciar al presidente Árbenz.8,9

El involucramiento de la CIA en el golpe de estado 1954 era un rumor que circuló durante décadas, hasta que quedó confirmado con la desclasificación de documentos del gobierno estadounidense en la década de 1990, los cuales explican los detalles no solamente de la operación PBSUCCESS sino de otras, como la PFFORTUNE destinada a patrocinar y suministrar armas a las fuerzas opositoras al gobierno y la PBHISTORY destinada a incriminar a Jacobo Arbenz para mostrarlo como un títere comunista.1,10-13


NOTAS:

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency.
  2. Fortuny, José Manuel (2002). Memorias de José Manuel Fortuny. Guatemala: Editorial Óscar de León Palacios.
  3. Gleijeses, Piero (s.f.). «The Death of Francisco Arana: a turning point in the Guatemalan Revolution»Journal of Latin American Studies (en inglés) (Inglaterra) 22. pp. 542-545.
  4. Flora Lews (18 de julio de 1954) «Ambassador Extraordinary: John Peurifoy»  (en inglés). Nueva York: The New York Times
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1960) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LIV
  6. Ibid., p. LV
  7. Ibid., pp. LIV-LXVII
  8. Ibid., pp. LXVII-LXVIII
  9. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube
  10. Cullather, Nicholas (2006). Secret History: The CIA’s Classified Account of its Operations in Guatemala 1952-54 (en inglés) (2ª edición). Stanford University Press. ISBN 9780804754682
  11. Rabe, Stephen G. (1988). Eisenhower and Latin America: The Foreign Policy of Anticommunism (en inglés). Chapel Hill, Carolina del Norte, EE. UU.: University of North Carolina Press.
  12. Schlesinger, Stephen; Kinzer, Stephen (1982). «Bitter Fruit: The Untold Story of the American Coup in Guatemala». The David Rockefeller Center Series on Latin American Studies (en inglés) (Cambridge, EE. UU.: Harvard University Press): 1-331. ISBN 0-385-14861-5.
  13. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events». Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.

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