25 de diciembre de 1917: a las 10:20 pm ocurre el primero de los terremotos conocidos como de “1917-18” que destruyen a la Ciudad de Guatemala

Ruinas del Instituto Nacional Central para Varones luego del terremoto de diciembre de 1917.  Anteriormente de dos plantas, el edificio fue reducido a una planta después del terremoto.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La Ciudad de Guatemala de principios del siglo XX era magnífica.  Sus templos y palacios, e incluso su cementerio, eran de un lujo exquisito gracias a las mejoras y obras realizada spor el gobierno del fallecido president José María Reina Barrios .  Pero todo eso literalmente se vino abajo el 25 de diciembre de 1917, cuando a las 10:20 pm se pordujo el primero de los cataclísmicos terremotos que asolaron a la “Tacita de Plata” enre 1917 y 1918.

Aquella trágica noche, la ciudad fue arremetida por un sismo como nunca antes se había sentido: la tierra osciló en ondas como el agua de mar durante aproximadamente un minuto.​ Todos los habitantes quedaron asombrados no solamente por el movimiento sino por el crujir de los techos y muebles y por la forma en que se movían las paredes, y salieron a las calles a pesar del frío.​ La energía eléctrica falló durante el sismo, pero los estragos se podían observar a la luz de la luna llena​; la gente permaneció en su ropa de cama observando los destrozos en sus casas y conversando con sus vecinos, mientras ocurrían pequeñas réplicas.​

Afortunadamente para los habitantes, se encontraban en las calles y parques cuando a las 11:23 pm sobrevino un terremoto que duró lo mismo que el anterior, pero de mayor intensidad.​ Los habitantes, horrorizados, veían cómo las paredes se mecían de un lado a otro y cómo las que ya estaban dañadas se derrumbaban, seguidas por los techos.​ El terrible ruido de los derrumbes era acallado por los retumbos de la tierra que temblaba, y solo se distinguían de vez en cuando los gritos y oraciones de la población pidiendo clemencia.

Por la mañana del 26 de diciembre se hizo el recuento de los daños:
  • La fachada de la iglesia de San Francisco estaba completamente rajada. Por su parte el antiguo convento que funcionaba como la Oficina de Correos desde 1873 quedó arruinado y sus escombros obstaculizaban la 6.ª avenida sur.​
  • El techo de la Iglesia de Santa Clara, en la esquina opuesta a la de San Francisco, se desmoronó, rompiendo con escombros la puerta principal del templo.​
  • La cúpula de la Iglesia de la Recolección se desmoronó.
  • Casi todas las iglesias tuvieron serios daños en sus torres y cúpulas.
  • Una de las paredes de la estación del Ferrocarril Central se cayó, y la torre de la estación se desplomó.
  • La Aduana Central y la Embajada de Inglaterra eran un montón de escombros.
  • La mayoría de las paredes de las casas se derrumbaron y los techos cayeron sobre las habitaciones, dejando al descubierto muebles destruidos.

Fue el principio del fin no solamente de la “Tacita de Plata” sino que también del gobierno de veintidós años del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

BIBLIOGRAFIA: