26 de diciembre de 1946: fallece el maestro compositor Rafael Alvarez Ovalle, autor de la música del Himno Nacional de Guatemala


El maestro Rafael Alvarez Ovalle en la época en que escribió la música del Himno Nacional, que fue estrenado como parte de las celebraciones de la Exposición Centroamericana que se realize en 1897.  Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca“.

El maestro compositor Rafael Alvarez nació en San Juan Comalapa, Chimaltenango y era hijo de Rosendo Álvarez e Ildefonsa Ovalle. Estudió sus primeras letras con el profesor Juan Alegría y música con su padre, quien durante mucho tiempo fue el maestro de capilla del pueblo y después fue designado para ocupar la dirección de la escuela de música de Santa Lucía Cotzumalguapa en Escuintla.

En 1874, cuando tenía 16 años de edad, falleció su padre y lo sustituyó en el cargo de director de la escuela de música en Santa Lucía. Algunos años más tarde contrajo matrimonio con Anita Minera de García, con quien tuvo ocho hijos.

En 1879, por orden expresa del presidente J. Rufino Barrios, Álvarez Ovalle llegó a la Ciudad de Guatemala a estudiar en la Escuela de Sustitutos de la Banda Nacional, bajo la dirección de Pedro Vissoni. A los tres meses ya podía tocar la flauta y el pícolo, y pasó a formar parte como integrante de la Banda Marcial, bajo la dirección del músico alemán Emilio Dressner.

En 1887, el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas llamó a un concurso literario para seleccionar la mejor composición que serviría como himno nacional de Guatemala. El poeta Ramón Pereira Molina, originario de Totonicapán, ganó la competencia y ya con la letra se promovió la selección de una partitura para acompañar la composición triunfante. El ganador de este concurso musical, por unanimidad, fue Rafael Álvarez, quien tenia 28 años de edad en ese entonces.  Desafortunadamente, la selección nunca fue oficializada y el país siguió si Himno.

Nueve años después, en 1896, el gobierno del general presidente de la República José María Reina Barrios estaba organizando la Exposición Centroamericana de 1897 y abrió un nuevo concurso para seleccionar definitivamente la letra y música al Himno Nacional. Esta vez, las obras seleccionadas fueron declaradas como Himno Nacional oficialmente por el decreto del 19 de febrero de 1897.

Música original del Himno Nacional de Guatemala, publicado en “La Ilustración Guatemalteca” en 1897.

El decreto dice textualmente así:

Palacio del Poder Ejecutivo, 19 de febrero de 1897

Teniendo presente que por acuerdo del 24 de julio del año próximo anterior, fue convocado un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escribiera y la mejor música que a él se adaptara fijándose para cerrar, el que a las composiciones literarias se refiere, la fecha de 15 de octubre de ese año, y señalando como término para la presentación de composiciones musicales el 1.° de febrero del año en curso:

Habiéndose adoptado como letra el Himno, la que fija el decreto de 28 de octubre de 1896, que se hizo circular profusamente, y presentándose con posteridad varias composiciones musicales, las que fueron sometidas a un examen de Jurado competente para su calificación; con vista en el dictamen emitido por dicho jurado, el Presidente de la República

ACUERDA:

  1. Que sea tenida como música del Himno Nacional la composición presentada anteriormente por el profesor guatemalteco don Rafael Alvarez, que mereció la calificación preferente
  2. Que por la respective secretaría se tomen las disposiciones necesarias y relativas a la adjudicación del premio que corresponde al autor de la música. que el autor de la letra manifesto renunciar a él deseando permanecer anónimo.

Comuníquese

  • REINA BARRIOS
  • Ministro de Instrucción Pública, PROSPERO MORALES

El 14 de marzo de 1897, los alumnos del Conservatorio Nacional ―dirigidos por el propio maestro Álvarez Ovalle― cantaron por primera vez el himno oficial de Guatemala en el Teatro Colón.

Rafael Álvarez Ovalle tocaba la guitarra, el piano, el violín y la flauta. Organizó diversos conjuntos musicales, entre otros, las estudiantinas La Broma y La Tuna, para difundir la música guatemalteca. Fue maestro del Conservatorio Nacional de Música y de escuelas públicas y privadas. Fundó también la Concertina Guatemalteca y la orquesta femenina del Instituto Normal Central para Señoritas Belén y la del Colegio Centroamericano.


BIBLIOGRAFIA: