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6 de febrero de 1956: aprueban la Constitución Liberacionista

6febrero1956
La Basílica de Esquipulas en 1887. Este templo fue muy importante para el Movimiento de Liberación Nacional, ya que el Cristo Negro fue nombrado comandante de la invasión y fue el estandarte del arzobispo Mariano Rossell. Imagen tomada de Guatemala, the Land of Quetzal. En el recuadro: el arzobispo Rossell.

El gobierno de facto liberacionista, dirigido por el coronel Carlos Castillo Armas, y que llegó al poder en Guatemala en 1954 luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán con el apoyo de la Operación PBSUCCESS de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), el trabajo del Departamento de Estado dirigido por John Foster Dulles y el patrocinio de la United Fruit Company (de la que Dulles era accionista)1 convocó a una Asamblea Constituyente el 21 de septiembre de 1954.2

Las razones para convocar a aquella asamblea constituyente, además de emitir una constitución que se adaptara a los lineamientos liberacionistas dictados por el Departamento de Estado del gobierno republicano del general Dwight Eisenhower, había dos puntos que le interesaban al presidente de facto:

    1. «[…] la urgente necesidad de emprender un período de trabajo intenso en pro de la reconstrucción económica del país, require el estudio inmediato y la ratificación o aprobación de los Tratados Internacionales, y de los contratos que para grandes explotaciones, o para el funcionamiento de empresas de interés general haya celebrado o esté por celebrar el gobierno». Es decir, que era urgente ratificar los contratos leoninos que favorecían a los intereres estadounidenses en el país, principalmente los de la United Fruit Company, de la Pan american y de la Standard Oil.3
    2. Resolver la cuestión del mandato presidencial, para dar la apariencia de legitimidad al gobierno gobierno golpista del líder del Movimiento de Liberación Nacional.3

Aquella constituyente contaba con sesenta y cinco diputados.  He aquí los nombres de algunos de los más destacados de ellos:2

    • Jorge Skinner-Klée: primer secretario. Era descendiente del comerciante inglés George Ure Skinner y del comerciante alemán Carlos Klée, quienes eran propietarios de la firma Hall, Klée y Skinner, comerciaban directamente con Inglaterra y otorgaban préstamos onerosos al gobierno del general Rafael Carrera para patrocinar las constantes guerras en que éste estuvo envuelto.4
    • Eduardo Cáceres Lehnhoff: diputado por el departamento de Guatemala. Llegó a ser vicepresidente de la República.  Murió trágicamente el 31 de enero de 1980 durante la quema de la Embajada de Espana en Guatemala.5
    • David Vela: diputado por el departamento de Guatemala. Connotado periodista y director del periódico «El Imparcial» desde el asesinato de su fundador, Alejandro Córdova en 1944. En su juventud participó junto con los estudiantes universiarios en el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera.6
    • Clemente Marroquín Rojas:  diputado por el departamento de Jalapa. Connotado periodista y director del periódico «La Hora».  Durante su jovento participó junto con los estudiantes universitarios en el derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera y luego trabajó para el gobierno de facto del general José María Orellana. Tras la súbita muerte de Orellana en 1926, editó «La Hora» para evitar que llegara al poder el general Jorge Ubico. Regresó a Guatemala tras su exilio durante el régimen ubiquista y fue muy crítico del gobierno de Arbenz.; Llegó a ser vicepresidente de la República durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro. Es el patriarca de los periodistas guatemaltecos.7
    • Raúl Aguilar Batres: reconocido ingeniero que disenó el sistema de direcciones y zonas de la Ciudad de Guatemala.8
    • Guillermo Flores Avendaño: militar que estaba a cargo del destacamento de Totonicapán cuando hubo una revuelta indígena en 1930.9 Posteriormente, llegaría a ser presidente de la República tras el asesinato del presidente Carlos Castillo Armas en 1957.10
    • José Luis Arenas Barrera: diputado por el departamento de Quiché.  Conocido como «el tigre del Ixcán» por los abusos cometidos contra los campesinos de la región en su finca «La Perla» llegando incluso a tener horca y cepos. Tuvo varios cargos públicos durante los gobiernos militares que siguieron al de Castillo Armas y finalmente fue asesinado por el Ejército Guerrillero de los Pobres en propia finca en 1975.11

La cuestión del mandato presidencial fue resuelta el Decreto Número 2 de la Constituyente, la cual ratificó el resultado de un plesbicito en donde Castillo Armas fue ratificado por casi medio millón de votos contra apenas 400 en contra. De esta forma, el gobierno golpista fue legitimado para un período presidencial que terminaba el 15 de marzo de 1960.11 Por su parte, la cuestión de los tratados fue resuelta mediante el Decreto Número 3, por medio del cual dió plenos poderes a Castillo Armas para negociar y ratificar tratados y convenciones, tal y como lo esperaba la United Fruit Company.12

La nueva constitución fue finalmente aprobada por Castillo Armas el 6 de febrero de 1956 y luego promulgada el 1 de marzo de 1956, y contiene algunos cambios radicales con respecto a las constituciones de 1879 y de 1945.  He aquí algunos artículos que se transciben como ejemplo:

Artículo 16. Son ciudadanos:

      1. Los guatemaltecos varones mayores de dieciocho años.
      2. Las mujeres guatemaltecas mayores de dieciocho años que sepan leer y escribir.13

Se incluyeron prohibiciones específicas en contra de las agrupaciones comunistas o que propugnaran sistema totalitarios, a pesar de que los gobiernos en Guatemala desde el del general Rafael Carrera hasta el del general Jorge Ubico habían sido totalitarios.  Con estas prohibiciones bastaba para que acusaran de comunitas a cualquier persona que no estuviera de acuerdo con las políticas económicas de los gobiernos liberacionistas:

Artículo 23. Es libre la formación y funcionamiento de partidos políticos que se normen por los principios democráticos. Queda prohibida la organización o funcionamiento de todas aquellas entidades que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.  

Artículo 53. Los habitantes de la república tienen derecho de asociarse libremente para los distinto fines de la vida humana […] Queda prohibido, sin embargo, la organización o funcionamiento de grupos que actúen  de acuerdo o en subordinación con entidades internacionales que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.13

Los liberacionistas se alejaron de la constitución liberal de 1879 que permitió varios mecanismos para permitir las reelecciones del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico:

Artículo 28. Queda prohibido a los partidos políticos y a los ciudadanos hacer propaganda a favor d ela reelección de la persona que ejerza la Presidencia de la República, de plesbiscito para el mismo fin, o de cualquier otro sistema que tienda a vulnerar el principio de alternabilidad en el Poder o aumentar el término fijado por la constitución para el ejercicio de la Presidencia […] 13

En otro cambio radical desde la constitución de 1879, se permitió a las iglesias poseer personería jurídica y bienes.  Esto fue en retribución por la ayuda brindada por el arzobispo Mariano Rossell para derrocar al gobierno arbencista14:

Artículo 50. Se reconocen como personas jurídicas a las iglesias de todos los cultos, las cuales podrán adquirir y poseer bienes, y disponer de ellos, siempre que los destinen exclusivamente a fines religiosos, de asistencia social o a la educación.  Su personería se determinará por las reglas de su institución, o bases constitutivas y se probará conforme a las leyes de la República.[…]13

Por primera vez desde 1871, la educación religiosa se permitió nuevamente, así como el retorno de las órdenes religiosas, lo que dió origen a colegio de frailes que alcanzaron alto prestigio entre las élites del país, como el Liceo Guatemala y el Liceo Javier que eran para varones exclusivamente, o el Colegio Belga Guatemalteco y el Colegio Monte María, que eran para senoritas:

Artículo 97: Se garantiza la libertad de ensenanza y de criterio docente. La ley regulará lo relativo a la ensenanza religiosa en locales oficiales.  El Estado no la impartirá y la declara optativa.13

Solamente se reconocía la Universidad de San Carlos de Guatemala, aunque luego eso cambiaría con la creación de universidades privadas a partir de 196115:

Artículo 102. […] Una asignación privativa, no menor del 2% del Presupuesto de Ingresos Ordinarios de la Nación, se destinará a la Universidad de San Carlos de Guatemala[…]

Artículo 103. No se reconocerán oficilamente más títulos y diplomas que los otorgados o reconocidos por la Universidad de San Carlos de Guatemala, la cual será la única facultada para resolver la incorporación de profesionales egresados de universidades o escuelas facultativas extranjeras.[…]

Artículo 106. Es libre la creación y funcionamiento de otras universidades en el país, pero es indispensable que, tanto su organización como sus exámenes, la equivalencia de sus estudios y la validez de los títulos y diplomas que expida, sean aprobados por la Universidad de San Carlos de Guatemala.13

Para evitar que el coronel Arbenz regresara al poder por medio de las urnas, se prohibió que los caudillos de golpes de estado o revoluciones fueran presidenciables. Ahora bien, esto también hubiera dejado a Castillo Armas fuera de la posibilidad de ser electo, pero él ya estaba gobernando gracias a decretos ley a que fue ratificado por la Asamblea Constituyente por el plesbicito de 1954:

Artículo 161. No podrán ser electos para el cargo de presidente de la República: ni el caudillo ni los jefes de un golpe de estado, revolución armada, o movimiento similar, que altere el orden constitucional, para el período durnate el que se hubiere interrumpido el régimen constitucional o el siguiente […]. 13

Las empresas transnacionales que financiaron al movimiento liberacionista incluyeron el siguiente artículo que se refiere a los códigos de Minería y de Hicrocarburos. En dicho artículo, «la forma que la ley establezca» se refiere a que las empresas internacionales interesadas en explotar los recursos nacionales de Guatemala fueron las que escribieron dichos códigos:

Artículo 218: se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación técnica y racional de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales. Los rechos de exploración de hidrocarburos y minerales, podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta anos, prorrogables hasta por veinte anos más. Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.13

Se incluyó un decreto contra los monopolios, pero en la práctica se dejó fuera de la prohibición aquí indicada a la International Railways of Central America, que siguió con el transporte de carga y pasajeros, a la United Fruit company con la producción de banano, y a ciertos monopolios locales de cemento, bebidas alcohólicas y avicultura.

Artículo 223. Se prohíben los monopolios. El Estado limitará el funcionamiento de empresas que absorban o tiendan a absorbed, en perjuicio de la economía nacional, la producción de uno o más ramos industriales […]. Una ley determinará lo relativo a esta materia.13

La Constitución de 1956 tuvo poca duración ya que fue derogada en 1963, tras el golpe de Estado que el Ministro de la Defensa Enrique Peralta Azurdia perpetró en contra del entonces presidente Miguel Ydígoras Fuentes cuando este último insinuó que permitiría al expresidente revolucionario Juan José Arévalo ser candidato presidencial en las elecciones que se avecinaban.16


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1956) Recopilación de Leyes de la República de Guatemala 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXXIX.
  3. Ibid., p. 136.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 166, 375.
  5. La voz de Galicia (2004). «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980». La voz de Galicia (Galicia). Archivado desde el original el 10 de febrero de 2014.
  6. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra». Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  7. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  8. González, Ana Lucía (2014). «Visionario urbano: el legado del ingeniero Raúl Aguilar Batres». Revista D (Prensa Libre). Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  9. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) «Levantamiento de indígenas de Totonicapán«. Guatemala: Nuestro Diario
  10. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO. p. 274.
  11. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Memoria del Silenco. Caso No. 59 (1999). «Caso ilustrativo No. 59» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 26 de mayo de 2013.
  12. Azurdia Alfaro, Recopilación de Leyes, p. LXXXI.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1955-1956. LXXIV . Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente. pp. 17-39
  14. Rossell y Arellano, Mariano (1954). Declaración contra la demagogia comunista y liberal. La Iglesia no busca privilegios. Guatemala: Arzobispado de Guatemala.
  15. Universidad Rafael Landívar (2017) Historia. Guatemala: Universidad Rafael Landívar
  16. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964. LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.

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