9 de febrero de 1823: Filísola toma San Salvador

Tras ser derrotada por las fuerzas del Imperio de Agustín de Iturbide, San Salvador se rinde y así se completa la efímera anexión de Centro América a México

9febrero1822
El Palacio de San Salvador a finales de la década de 1890.  En el recuadro: el general Manuel José Arce, quien defendió a El Salvador durante la invasión de Filísola. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons

El general Vicente Filísola fue enviado a Centro América para reducir a El Salvador, que era una de las provincias centroamericanos rebeldes que no aceptaba la anexión al Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide.  Filísola quedó al mando en lugar del ex capitán general Gabino Gaínza, quien había traicionado al Imperio Español y pactado la Independencia de Centro América con los criollos locales en 1821.1

Y es que en México la situación se salió de control cuando el emperador Iturbide quiso quedarse con el poder absoluto y disolvió las Cortes el 31 de octubre de 1822 pretextando que había una conjuración de diputados, he hizo prisioneros a varios de ellos.  Entre los que estuvieron en prisión estuvieron los diputados por Centroamérica, José Cecilio del Valle, Juan de Dios Mayorga, Marcial Zebadúa y Santiago Milla.  Pero del Valle logró salir y llegó ser el Ministro de Relaciones Exteriores de Iturbide.2

El 2 de diciembre de 1822 El Salvador, que estaba gobernado por el cura José Matía Delgado, se declaró como un Estado más de los Estados Unidos de Norte América, a fin de hacer más evidente aún su separación de México. Pero el Emperador Iturbide no iba a permitir esa secesión y envió a Filísola a reducir a los salvadoreños y ordenándole que tomara a El Salvador fuera como fuera.  Las fuerzas de los salvadoreños estaban dirigidas por el general Manuel José Arce, quien se aprestó al combate contra las fuerzas mexicanas comandadas por Filísola en persona, mientras se quedaba en Guatemala el coronel Felipe Codallos como gobernante interino.2

Filísola llegó a El Salvador el 9 de diciembre y desde la primera batalla se notó la superioridad mexicana, que venció totalmente a los salvadoreños.  Al enterarse de esto en la capital, los diputados del congreso salvadoreño convinieron en anexarse al Imperio, pero sin que hubiera combates, ya que si los había sería en contra de los Estados Unidos, a los que se habían anexado. Filísola era un hábil militar y un buen diplomático, por lo que dijo que solamente estaba en el territorio del aquel pequeño estado para pacificarlo, por lo que siguió combatiendo a los alzados en el resto del país dejando por un lado las pretensiones de los congresistas.3

 Para colmo de males para los salvadoreños, el general Arce cayó enfermo, lo que desalentó a sus tropas y fue aprovechado por Filísola para dirirse directamente a San Salvador, tomando los poblados de Milingo, Atajo y Mejicanos en el camino a sangre y fuego.  Los que se salvador en Mejicanos huyeron a San Salvador el 7 de febrero, en donde se prepararon para resistir hasta la muerte.  Pero el general mexicano decidió esperar, y en lugar de perpetrar una masacre, se dedicó a aguardar que llegara la rendición de los ya casi vencidos.  Y así sucedió.  El 9 de febrero, los salvadoreños juraron fidelidad al Imperio Mexicano y las últimas tropas rebeldes se rindieron el 21 de febrero.4

Pocos días después, Filísola se enteró del golpe de estado militar en contra de Iturbide,5 y rápidamente regresó a Guatemala, en donde convocó a una Asamblea Constituyente para que se encargara del gobierno de la región.  Esta Asamblea declaró la Independencia absoluta de Centroamérica el  1 de julio de 1823.6

Filísola regresó a México con la mayoría de sus hombres, pero entre los que se quedaron en Guatemala estuvo el general Agustín Guzmán, quien se quedó viviendo en Quetzaltenango y luego sería uno de los héroes del Estado de Los Altos.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El libro de las Efemérides; capítulos de la historia de la América Central. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 229.
  2. Ibid, p. 230.
  3. Ibid, p. 231.
  4. Ibid, p. 232.
  5. Hernández de León, Federico (12 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 12 de febrero de 1823, Filísola recibe copia del Acta de Casa de Mata”. Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.