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5 marzo de 1885: Asamblea secunda proclama de Unión Centroamericana

5marzo1885
Salón de sesiones de la Asamblea Legislativa de la ciudad de Guatemala durante el gobierno de J. Rufino Barrios. Imagen tomada de la revista gubernamental «La Locomotora» de 1906. En el recuadro: el presidente de la Asamblea en ese momento, diputado Angel María Arroyo, quien era conocido por sus exageradas muestras de servilismo hacia Barrios.

Durante los gobiernos dictatoriales del siglo XIX y primera parte del siglo XX la figura del presidente no era decorativa como lo es ahora, si que era la que verdaderamente mandaba en el país. Para darle apariencia de regimen democrático se nombraban los diputados de la Cámara de Representantes —durante los gobiernos conservadores— o de la Asamblea Legislativa —durante los gobiernos liberales—, además de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, pero en realidad, era el presidente el poder máximo y se referían a él como el «Supremo Gobierno«.1,2 En 1920, tras la caída del licenciado Manuel Estrada Cabrera, se derogó la constitución de 1879 que había establecido J. Rufino Barrios, y se emitió otra en la que al presidente se le había dejado «menos poder que a un alcalde de pueblo«, pero el golpe de estado de 1921 retornó a la de 1879.3

Durante toda esa época, la Asamblea era solamente una figura decorativa totalmente servil a los designios del presidente y que le servía a sus miembros para conseguir negocios que los beneficiaran mediante su eficiente cabildeo. Como muestra de esto, reproducimos a continuación el decreto por el cual los diputados se adhirieron y secundaron la disposición del general J. Rufino Barrios de emprender unilateralmente la Unión Centroamericana, aprovechando la oportunidad para colmarlo de los elogios acostumbrados:4

Decreto Número 90

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que el Presidente de la República, General J. Rufino Barrios, por medio del Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, ha dado cuenta del importantísimo Decreto datado en esta ciudad a 28 de febrero de 1885, contraído a proclamar la Unión de Centro América y dictar las providencias conducentes a realizar la patriótica y necesaria proclamación.

Considerando: que examinadas todas y cada una de las resoluciones que contiene, no menos que los razonamientos que las preceden, se encuentran conformes con las necesidades de los pueblos, con las mas legítimas aspiraciones y con los fines importantes que Centro América está llamada a cumplir en el concierto de las Naciones.

Considerando: que el Decreto emitido por el señor General Barrios, obedece a reiteradas y enérgicas manifestaciones, que la opinion pública de la América Central, en diversas ocasiones y por varios medios, ha dirigido a ese ilustre Jefe, para que lleve a la práctica la idea salvadora de hacer de las cinco pequeñas repúblicas una sola Nación grande, fuerte, próspera y feliz.

Considerando: que bien sea por el prestigio del General Barrios, demostrado en aclamaciones de que ha sido constante objeto; bien por haber contribuido poderosamente a cambiar las instituciones añejas que regían en estos países; bien porque animado de las más generosas ideas, ha dado innumerables progresos a Guatemala y coadyuvado de un modo decisivo al logro del adelanto, paz y bienestar de las otras secciones; bien por último por la gran copia de elementos de que dispone, es él el único que se encuentra en aptitud de convertir en hecho ese pensamiento, que lleva el germen de una nueva vida en que serán prácticos los verdaderos principios de la República.

Todo esto atentamente considerado; penetrado el Cuerpo Legislativo de la necesidad de disposición semejante; obsequiando las justas exigencias de los pueblos y victoreando a la República de Centro América y a su digno y esclarecido Jefe, general J. Rufino Barrios, decreta:

        • Artículo 1°. La Asamblea de la Repúbica de Guatemala, por unánime aclamación de todos los diputados presentes, se adhiere y secunda en un todo los propósitos del ilustre Mandatario de la República y las resoluciones contenidas en el susodicho Decreto.
        • Artículo 2° Conságrase el más expresivo voto de admiración al general J. Rufino Barrios por la proclamación de la República de Centro América.
        • Artículo 3° Todos los diputados presentes, constituidos en Asamblea, pasarán a poner este Decreto en manos del señor general Barrios.

Pase al Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Salón de Sesiones en Guatemala, a cinco de marzo de mil ochocientos ochenta y cinco.4

Entre los diputados que firmaron su adhesion al general Barrios estaban:

    • Angel María Arroyo, presidente de la Asamblea y amigo personal de Barrios. Era sacerdote, pero eso no le impidió adherirse de lleno al partido liberal.
    • Próspero Morales, quien luego sería luego Ministro de la Guerra del presidente José María Reina Barrios e iniciaría una revolución en su contra cuando éste extendió su mandato presidencial en 1897.5
    • Arturo Ubico, quien era un diputado de mucho prestigio ya que había sido Ministro y Embajador del gobierno de Barrios. Durante el gobierno de veintidós años del licenciado Manuel Estrada Cabrera sería el presidente de la Asamblea durante la mayor parte del tiempo. Era el padre del general Jorge Ubico.6
    • Alejandro M. Sinibaldi, que era también era el primer designado a la presidencia y quedó a cargo de la misma tras la muerte del general Barrios el 2 de abril de 1885. Era bisabuelo del político guatemalteco Alejandro Sinibaldi Aparicio.7

BIBLIOGRAFIA:

  1. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 79-85.
  2. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Montúfar, Rafael (1923) “Caída de una tiranía“. Guatemala: Sánchez y de Guise.
  4. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales. pp. 664-666.
  5. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  6. Soto Hall, Máximo (1915).El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118
  7. Guerra, Recopilación: Las leyes emitidas por el Gobierno de Guatemala, p. 683.

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