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12 de marzo de 1873: Barrios suprime el fuero ecleasiástico

12marzo1873
Sacerdote guatemalteco alabando al Sagrado Corazon de Jesús en esta fotografía de Juan José de Jesús Yas de finales del siglo XIX.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Así como actualmente hay discusión sobre si debe mantenerse el fuero militar o no en Guatemala, en el siglo XIX existía una sobre la conveniencia o no de mantener el fuero eclesiástico, que favorecía únicamente a los sacerdotes de la Iglesia Católica.

El fuero eclesiástico se había eliminado tras la expulsión de las órdenes religiosas, del arzobispo Ramón Casaus y Torres y de los criollos aristócratas en 1829 luego de la invasión del general liberal Francisco Morazán,1 pero luego de la caída del gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez tras el levantamiento campesino-católico dirigido por Rafael Carrera en 1838,2 los criollos aristócratas empezaron a retornar a Guatemala y consiguieron que se eliminaran todos los decretos y acueros anticlericales del período liberal,3 pero cuando quisieron hacerse con el poder, tuvieron que aliarse con Carrera, que les dejó muy claro que era él el que imponía las condiciones.

Carrera se hizo con la Jefatura del Estado de Guatemala en 1844 gracias a varias maniobras por medio de las que logró salir de los eclesiásticos y de los diputadores constituyentes,4 y luego se convirtió en el primer presidente cuando creó la República el 21 de marzo de 1847;5 sin embargo, los aristócratas y los liberales estuvieron conspirando en su contra hasta que éste decidió renunciar a la presidencia y salir al exilio en 1848.6

Tal y como Carrera esperaba, los criollos no pudieron hacerse cargo de la situación y regresó a tomar el control en agosto de 1849,7 obligando a huir a los liberales y haciendo que los aristócratas pactaran con él para no tener que huir y para evitar que hubiera masacres contra ellos como las que estaban ocurriendo en ese momento en Yucatán.8

Tras derrotar a la última invasión liberal en la Batalla de La Arada en 1851, fue solo cuestión de tiempo que se redactara una constitución y que Carrera llegara al poder, lo que hizo en octubre de 1851.  Y ya en la presidencia, aceptó colaborar con la Iglesia Católica en los asuntos de estado, al punto que el arzobispo Francisco de Paula García y Peláez era Consejero del presidente, y el Dr. y obispo Juan José de Aycinena y Piñol era rector de la Pontificia Universidad de San Carlos y Ministro de Asuntos Eclesiásticos. Por consejo de este último, el gobierno de Carrera firmó el Concordato con la Santa Sede en 1852 por medio del cual se suprimió el fuero eclesiástico, pero luego se emitió un decreto el 31 de marzo de 1854 que dejó a los religiosos en potestad de establecer sus propios juicios, independientemente del sistema judicial guatemalteco.9

Aquella situación se mantuvo igual hasta que llegó al poder el general J. Rufino Barrios en 1873, dos años después de la caída del gobierno conservador del mariscal Vicente Cerna el 30 de junio de 1871.  Barrios retiró los privilegios de que gozaban los religiosos con la colaboración del nuevo Ministro de Negocios Eclesiásticos, el ultra liberal Marco Aurelio Soto —a quien Barrios luego impondría y posteriormente derrocaría como presidente Honduras—, de acuerdo al siguientes decreto:10

Decreto N.° 92

Considerando: que los individuos del clero, como todos los ciudadanos en lo temporal deben estar sujetos a las leyes comunes, civiles y penales de la República, y solo gozar de los fueros que ellas establecen.

Considerando: que este principio de igualdad ante la ley y ante la justiciar reconocido en los países bien constituidos, que excluyen fueros privilegiados, lo está igualmente en el Concordato celebrado entre la Santa Sede y el Gobierno de la República; por tanto,

DECRETO:

    1. Quedan los eclesiásticos sin el privilegio del fuero, así en todo lo civil como en lo criminal.
    2. Se declaran vigentes los artículos 15 y 16 del Concordato celebrado con la Santa Sede en 7 de octubre de mil ochocientos cincuenta y dos, en los cuales se establece la supresión del fuero.
    3. En consecuencia, se deroga en todas sus partes el decreto emitido el 31 de marzo de 1854.

Dado en Guatemala, a doce de marzo de mil ochocientos setenta y tres.

        • J. Rufino Barrios.
        • Marco A. Soto, Ministro de Gobernación, Justicia y Negocios Ecleasiásticos.10

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 132-133.
  2. Solís, Ignacio (1906) Memorias del General Carrera, 1837 a 1840. En: Colección de Documentos Históricos y Biográficos. 1. Guatemala: Tipografía de Sánchez y de Guise.  pp. 17-50.
  3. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Guatemala: Editorial del Ejército. p. 229.
  5. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 73-76.
  6. Hernández de León, Federico (1966) [1925] El libro de las Efemérides, capítulos de la Historia de la América CentralVII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 113.
  7. Paredes, Mariano; Guzman, Agustin (1849). Convenio. Antigua Guatemala.
  8. Casares G. Cantón, Raúl; Duch Colell, Juan; Antochiw Kolpa, Michel; Zavala Vallado, Silvio et ál (1998). Yucatán en el tiempo. Mérida, Yucatán. ISBN 970 9071 04 1.
  9. Aycinena, Pedro de (1854). Concordato entre la Santa Sede y el presidente de la República de Guatemala (en latín y Español). Guatemala: Imprenta La Paz.
  10. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso.

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