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17junio1843
Plano original de la Mansión Aycinena en la Nueva Guatemala de la Asunción. Siendo la principal familia del Reino de Guatemala, los Aycinena tuvieron un lugar privilegiado con su mansión ubicada en la Plaza de Armas, detrás del portal del Comercio. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de la proclamación de la Independencia en 1821 y de la separación de Centro América del Primer Imperio Mexicano en 1823 se dividió la opinión respecto a la forma de gobierno. Esta fue una razón más para que se formaran los dos bandos criollos que aparecieron; los miembros del partido aristócrata o conservador abogaban por una forma de gobierno unitario, similar a la que había hasta entonces, mientras que los fiebres o liberales apoyaron la creación de una federación similar a la de los Estados Unidos.1

Tras largas discusiones los liberales prevalecieron y se estableció la República Federal de Centro América, con cinco estados creados de los cuales, cuatro tenían un gran resentimiento hacia las autoridades aristócratas que vivían en la Nueva Guatemala de la Asunción. De hecho, el marqués de Aycinena —líder de las familias aristócratas guatemaltecas— protestó contra la forma federativa que se estableció y trató en vano de impedir que se implementara. El marqués escribió un folleto en los Estados Unidos contra la Constitución de 1824 que, por estar cubierto por un papel amarillo, se le llamó «El Toro Amarillo«, pero el líder liberal José Francisco Barrundia desestimó la solicitud de Aycinena, quien respondió con dos publicaciones más pero no logró su cometido.1

La situación en Centroamérica cayó en una espiral destructiva que degeneró en la Guerra Civil Centroamericana tras el golpe de estado en Guatemala contra Juan Barrundia2 y que resultó en la expulsión de los aristócratas del territorio en 1829,3 y eventualmente en la disolución de la Federación en 1838 debido a la inabilidad política del presidente federal, general Francisco Morazán.4 Para 1842, los liberales habían perdido el poder en Guatemala luego de ser derrocados por la revolución católico-campesina de Rafael Carrera y ahora gobernaba en el Estado Mariano Rivera Paz, quien era manejado por Carrera y por los eclesiásticos.5 La cuestión de la Unión Centroamericana resurgió en abril de dicho año cuando se reunió en Chinandega la Convención de los Estados centroamericanos, a la que asistieron El Salvador, Honduras y Nicaragua con la intención de formar un gobierno unitario para la región. En aquella convención concluyeron que lo que había qué hacer era establecer un gobierno nacional provisorio nombrado por la Convención el cual sería ejercido por un Supremo Delegado quien, a su vez, nombraría a un Ministro de Relaciones Exteriores e Interiores y dispondría de una milicia nacional. A fin de lograr que el gobierno en Guatemala aceptara lo estipulado en la Convención se propuso preparar lo necesario para establecer un Concordato con la Santa Sede y procurar del Gabinete de Madrid el reconocimiento de la independencia de Centro- América.

El Supremo Delegado fue Antonio José Cañas, quien inmediatamente envió una invitación al gobierno de Mariano Rivera Paz para que entrara en la Convención.
Era el gobierno unitario que tanto habían deseado los aristócratas guatemaltecos antes de la formación de la República Federal en 1825 y los estados aliados esperaban una respuesta positiva, pero esta vez, la respuesta del marqués Juan José de Aycinena al licenciado Francisco Castellón con fecha del 17 de junio de 1843 decía:1

«Mi gobierno se ve en la necesidad de reiterar la protesta que tantas veces ha hecho, de NO ESTIMAR POR OONVENIENTE NI PRACTICABLE en Centro América el establecimiento de una forma de gobierno unitario, porque esto no haría más que sumir al país en mayores desgracias de las que hasta ahora se han sufrido.»1

El completo giro en la posición de Aycinena se debía a las persecuiones y expropiaciones contra los aristócratas que ocurrieron tras la invasión a Guatemala por las fuerzas de Francisco Morazán en 1829. En 1842, con el fuerte apoyo del general campesino Rafael Carrera y la caída en desgracia de Morazán, los conservadores comprendieron que estaban mejor formando su propio estado, y así lo hicieron.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  2. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.
  3. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829). Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7) Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  4. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. I Guatemala: Editorial del Ejército. pp. 157, 235, 246, 272 y 304.
  5. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 3-90.

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