22 de julio de 1838: Valenzuela entrega el poder a Mariano Rivera Paz

El jefe de Estado Interino, Pedro Valenzuela, se ve obligado a entregar el poder a Mariano Rivera Paz

La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala vista desde el Colegio de Infantes. En el recuadro: Mariano Rivera Paz, cuando era Jefe de Estado de Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.
La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala vista desde el Colegio de Infantes. En el recuadro: Mariano Rivera Paz, cuando era Jefe de Estado de Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el fracaso de la política de restituir el impuesto personal para la población indígena y el desastre que provocó la implementación de los Códigos de Livingston con sus juicios de jurados y el matrimonio civil, el gobierno del Dr. Mariano Gálvez estaba en una situación difícil. Pero cuando se presentó la epidemia de cólera en 1837 y el gobierno intentó establecer cordones sanitarios que impedían a los pobladores llegar a sus fuentes de agua, la situación estalló.1

La guerra civil entre los campesinos alzados liderados por Rafael Carrera y las fuerzas del gobierno de Gálvez fueron cruentas y llevaron al jefe del Estado a renunciar el 2 de febrero de 1838 siendo sustituido provisionalmente por Pedro Valenzuela. Ese día, hubo una acometida de las fuerzas de Sacatepéquez y las auxiliares de Mita, que derrotó a la pequeña guarnición que existía en la plaza de Guatemala, dando final a la contienda que se había desatado entre el partido Ministerial de los criollos liberales y el Opositor de los recién retornados criollos aristócratas, y que había minado por completo al ya debilitado gobierno de Gálvez.2

Ese mismo 2 de febrero, ante la caída de los criollos liberales en el poder en el EStado de Guatemala, los departamentos de los Altos se segregaron del Estado de Guatemala con el objeto de formar un sexto Estado en la Federación de Centro-América, y establecieron un Gobierno provisorio compuesto por el Lic. Marcelo Molina, José M. Gálvez y el Lic. José A. Aguilar.   Con esto no solamente se llevaban el 50% del territorio del Estado, sino que el 75% de la capacidad productiva del mismo, dejándolo en su situación por demás precaria.2

Valenzuela pasó la tormenta lo mejor que pudo hasta que el 22 de julio de ese año, los criollos de ambos partidos en la ciudad de Guatemala, atemorizados por el avance de las fuerzas de Carrera en la región del distrito de Mita, y desconfiando totalmente de Valenzuela y sus ministros, se reunieron en las casas consistoriales y levantaron un acta en la que le pedían la renuncia al gobierno y que depositara el mando en el Piesidente de la República Federal, y que por estar éste ausente por el momento, que lo dejara en el General en Jefe del ejército y que se convocara a una Asamblea Constituyente.3 Valenzuela no puso resistencia, y entregó el poder a Mariano Rivera Paz, quien para entonces era el presidente del Consejo.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.  pp. 15-19.
  2. Marure, Alejandro (1895). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro-América Desde el año de 1821 hasta el de 1842. Tipografía Nacional. p. 101.
  3. Ibid., p. 105.
  4. Ibid., p. 106.