31 de agosto de 1852: nace el ideólogo liberal Ramón A. Salazar quien fue ministro de los presidentes J. Rufino Barrios y José María Reina Barrios

31agosto1852
Fotografía de Ramón A. Salazar publicada en “La Ilustración Guatemalteca“.

El político, diplomático, escritor y medico Ramón A. Salazar nació en la Ciudad de Guatemala el 31 de agosto de 1852. Era de una familia de escasos recursos, pero su gran capacidad intelectual le permitió obtener una beca para estudiar en el colegio de San Buenaventura (que estaba a cargo del renombrado profesor Santos Toruño) y luego en la Nacional y Pontifica Universidad de San Carlos.

Después de la muerte del general Rafael Carrera el 14 de abril de 1865 el movimiento liberal poco a poco empezó a cobrar auge entre la juventud educada en Guatemala, como lo demuestra su obra “El Tiempo Viejo, Recuerdos de mi Juventud” en la que Salazar relata cómo la vida en tiempos del régimen conservador giraba en torno a las actividades de la Iglesia Católica. Y también describe como confiaban en que el Mariscal José Víctor Zavala resultara electo como presidente de la República en vez del Mariscal Vicente Cerna en 1869 y su decepción cuando esto no ocurrió.

Tras el triunfo de la Revolución Liberal de 1871 fue miembro de una “Junta Patriótica”, que albergaba a los seguidos más radicales de las reformas liberales que impulsaba el general J. Rufino Barrios y que eventualmente lo llevaron al poder en 1873. Salazar fungió luego como ministro de estado del gabinete de Barrios y más tarde del gobierno del general José María Reina Barrios, aparte de ser cónsul de Guatemala en Hamburgo y en Berlín, y de ser catedrático de la Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia. Con respecto a su gestión como ministro, dijo de él Marcelino Pineda cuando tomó posesión el presidente Reina Barrios: “en resumen, en el primer gabinete del general Reina Barrios el elemento malo está compuesto por el doctor Ramón A. Salazar, Ministro de Relaciones Exteriores y el ingeniero Jorge Vélez, ministro de Fomento; el elemento mediano por Salvador Herrera, ministro de Hacienda; el elemento bueno por el licenciado Manuel Cabral, ministro de Instrucción Pública; y el elemento desconocido por Manuel Estrada Cabrera“. (Por cierto, un escritor anónimo le respondió a Pineda en 1920, luego de los veintidós años de gobierno de Estrada Cabrera: “Creemos que ahora don Marcelino Pineda ya sabe quien es don Manuel“.)

Durante su vida, Salazar escribió varias obras literarias y numerosos artículos de opinion en la prensa de la época, incluyendo la prestigiosa revista cultural “La Ilustración Guatemalteca” siempre criticando y desprentigiando a los gobiernos conservadores y a los religiosos y poniendo por las nubes a los logros de los gobiernos liberales.  Junto con Ramón Rosa y Lorenzo Montúfar, fue el responsable de que los logros del gobierno de los 30 años quedaran olvidados o tergiversados en los textos de historia oficial.


BIBLIOGRAFIA:


29 de agosto de 1920: Herrera es electo presidente constitucional

Termina la semana de elecciones en que resulta electo como presidente constitucional Carlos Herrera.

29agosto1920
El presidente Carlos Herrera y sus ministros de Estado.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Mediante el Decreto 754 del 20 de abril de 1920, la Asamblea Legislativa que había declarado mentalmente incompetente al licenciado Manuel Estrada Cabrera tras veintidós años de gobierno, convocó a elecciones populares para presidente de la república, para celebrarse durante siete días, del 23 al 29 de agosto de ese año, evento para el cual el gobierno despachó 555,000 boletas de ciudadanía y en el que resultó electo Carlos Herrera, quien fungía como presidente interino desde el 8 de abril.1,2

El 13 de septiembre de 1920, la Asamblea lo proclamó presidente constitucional de la República, para un período de seis años que terminaría en 1927, comenzando el 15 de marzo de 1921;  y como primer designado a la Presidencia la Asamblea nombró el diputado José Ernesto Zelaya.3

Desde el principio, la gestión de Herrera se vio afectada por una aguda crisis económica, derivada por los terremotos de 1917-1918, la epidemia de escarlatina de 1919 y la Semana Trágica de 1920, que llevaron a la cotización del peso frente al dólar de $32.30 por US$1 en 1920, a $41.50 por US$1 en diciembre de 1921. Adicionalmente, el precio del café sufrió una fuerte caída en su cotización en el mercado internacional, llegando a los 8 dólares por quintal. El precio del azúcar también bajó, causando graves daños a la economía nacional.3

No obstante los problemas económicos hererados de la gestión cabrerista, el gobierno por medio de la Secretaría de Fomento, impulsó una mejora en la infraestructura en el interior del país, especialmente en algunas carreteras, el telégrafo y las vías de navegación, e intentó solucionar otros problemas que aquejaban a la población. Pero fueron sus problemas con la compañía estadounidense United Fruit Company y las fuerzas armadas, principal apoyo politico y económico del gobierno cabrerista, los que derivaron en su eventual derrocamiento en diciembre de 1921 en un golpe de estado dirigido por el general José María Orellana, antiguo Jefe de Estado Mayor del licenciado Estrada Cabrera y del propio Herrera.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Bianchi, Julio (1941). Prólogo de “¡Ecce Pericles!” de Rafael Arévalo Martínez. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Universidad Francico Marroquín (2008). Charlie Sugar al Poder. III Universidad Francisco Marroquín, Guatemala.

28 de agosto de 1871: solicitan la expulsion de los Jesuitas de toda la República

28agosto1871
Vista general de Quetzaltenango en 1896.  En esta ciudad fue en donde se exigió inicialmente la expulsión de los jesuitas. Imagen publicada por “La Ilustración Guatemalteca

Tras la Reforma Liberal de 1871 aparecieron numerosos clubes liberales en favor de una reforma radical y rápida, entre los que sobresalían los de la Ciudad de Guatemala y los de Amatitlán. Estos clubes, que se autodenominaban “Junta Patriótica”, eran imitaciones de los iniciados durante el movimiento de la independencia en la década de 1810, aunque las juntas de 1871 eran anticlericales y, de acuerdo a algunos historiadores, dominadas por los masones. Entre los miembros de la junta de la capital se contaban figuras políticas como las de Marco Aurelio Soto y Ramón Rosa, quienes luego desmempeñarían papeles politicos prominentes después de que J. Rufino Barrios llegara a la presidencia en 1873. Rosa, por su parte, alcanzó gran notoriedad a través de sus escritos anticlericales. De hecho, todos los miembros de estos grupos eran figuras políticas sobresalientes en la comunidad y ardientes partidarios de Barrios,  que opinaban que con el liderazgo moderado de Miguel García Granados no podría llegarse a la reforma radical que exigían.

Cuando la Junta de Quetzaltenango empezó a exigir la expulsión de los jesuitas de su localidad, algunos escritores respaldaron la expulsión de la compañía de toda la república; por ejemplo, el 28 de agosto de 1871 Inés Ramírez, uno de los miembros de las juntas, acusó a la Compañía de Jesús de acoger “miembros hipócritas, vanidosos, orgullosos y fanáticos empeñados en impedir el progreso y en matener al mundo entero en la ignorancia”. La demanda de Ramírez seguía la de la Junta Patriótica en la capital, la cual había hecho circular un escrito en el que enfatizaba el hecho de que la demanda de expulsión de la república “no implicaba que se considerara un destino similar para las otras sociedades religiosas”; de hecho, la Junta “encontraba mucho que alabar en estas últimas, ya que a través de sus enseñanzas de principios morales ayudaban significativamente a la civilización del pueblo”.

Las Juntas consideraban, que los jesuitas “ponían en peligro la estabilidad política a causa de su riqueza, porque pervertían la inteligencia de la juventud; oprimían al clero religioso nacional, cuya misión evangélica era la caridad y la paz, y desviaban a través del fanatismo a los elementos más débiles e inocentes de la sociedad, a quienes los jesuitas habían convencido que religión y jesuita tenían el mismo significado”.  Se llegó a decir que esta acción había sido reconocida en todos los países civilizados y aun por el Papa Clemente XIV y se urgía a los superiores religiosos a “apaciguar las mentes perturbadas de los ciudadanos quienes habían sido agitados por los jesuitas para evitar su exilio”.

Como quedó demostrado apenas un año más tarde, lo que a las Juntas les interesaba no era el bienestar de los ciudadanos y evitar el fanatismo, sino salir del más incómodo de sus rivales: las órdenes regulares de la Iglesia Católica, por ser ellos los propietarios de las mejores haciendas, trapiches e ingenious de la República.  Los jesuitas fueron los primeros en ser expulsados, seguidos de las demás órdenes en 1872.  Acto seguido, los liberales fueron tras las propiedades comunales de los indígenas, a quienes les despojaron de éstas por medio de hábiles ardides legales en los que hizo una subasta de los ejidos y tierras comunales y no se le permitió ofertar a las comunidades indígenas.  De esta forma, surgieron los grandes latifundios cafetaleros y ganaderos que caracterizaron a la economía guatemalteca del período liberal.


BIBLIOGRAFIA:

 


25 de agosto de 1927: el gobierno del general Lázaro Chacón forma el barrio “El Gallito” en la Ciudad de Guatemala para ayudar a los damnificados por los terremotos de 1917-18

25agosto1918
Asentamiento formado en el parquet de “San Sebastián” luego de los terremotos de 1917-18.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Varios han sido los gobernantes guatemaltecos cuyos logros y gobiernos han sido borrados o desprestigiados por los historiadores oficiales; los logros de Rafael Carrera, Manuel Lisandro Barillas. Lázaro Chacón y Jacobo Árbenz prácticamente han sido eliminados de los libros de historia y solamente sus errores, reales e inventados, han sido documentados y exagerados en los textos oficiales.

Antes del gobierno arbencista, hubo otro gobierno que se preocupó por mejorar el nivel de vida de las clases medias y bajas de la sociedad guatemalteca y ese fue el del general Lázaro Chacón, quien llegó al poder tras la misteriosa muerte del general José María Orellana en 1926 y luego fue electo presidente venciendo al general Jorge Ubico en los comicios. El gobierno del “presidente bueno“, como le llamaban, es considerado como “incluyente y pluralista” pues hizo un esfuerzo por alfabetizar a la mayoría de la población, (en especial a la indígena), fomentar la educación, y crear y reformar leyes agrarias que favorecieran a los sectores más pobres del país. Por otro lado, también impulsó la creación de bancos.

Una de las razones por las que había sido derrocado el largo gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la pésima respuesta tras los terremotos de 1917-18 que destruyeron la infraestructura de la Ciudad de Guatemala pero que, afortunadamente, solo produjeron un reducido número de víctimas mortales. Dado que el gobierno de Carlos Herrera fue derrocado por un golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company y dirigido por Orellana y Ubico apenas un año después del derrocamiento de Estrada Cabrera, hubo retorno al cabrerismo pero sin Estrada Cabrera, lo que se tradujo en que los asentamientos que se habían formado tras los terremotos de 1917-18 siguieron sin atención gubernamental hasta que llegó a la presidencia el general Chacón en 1926.

El gobierno de Chacón decidió formar el barrio obrero “El Gallito” en la parte occidental de la ciudad, que hoy es parte de la zona 3, mediante el acuerdo gubernativo del 25 de agosto de 1927, en donde se dispuso comprar la finca “El Gallito” para lotificarla y distribuirla entre los damnificados por los terremotos. Asimismo, de inmediato se organizó un Comité de Repartición de los lotes.

La adjudicación de las parcelas se hizo por medio de sorteos de 50 lotes y se cedieron tres terrenos: uno para la capilla evangélica, otro para la iglesia católica y otro para el edificio de la cooperativa. Las escrituras de los lotes de “El Gallito” costaron Q200.00 y la madera para la cobstrucciób de las viviendas se obtuvo de los árboles que había la finca. Asimismo, a partir de la emisión del acuerdo del gubernativo del 25 de agosto, se contempló la introducción de 1,500 pajas de agua de “La Verbena“, el 13 de julio de 1928.

Dos años después, ya en medio de la fuerte crisis derivada de la Gran Depresión que afectaba a la economía mundial, el general Lázaro Chacón sufrió un repentino ataque de apoplejía que lo obligó a renunciar al poder el 12 de diciembre de 1930. Esta situación provocó un golpe de estado contra el presidente interino, licenciado Baudilio Palma, el desconocimiento del gobierno de facto del general Manuel María Orellaba por los Estados Unidos y la investidura del licenciado José María Reina Andrade como presidente interino. Gracias a los manejos del embajador de los Estados Unidos y los personeros de la United Fruit Company, el liberal progresista general Jorge Ubico Castañeda fue electo presidente por los grupos liberales y asumió la Presidencia el 14 de febrero de 1931, cuatro meses y medio antes de la fecha que constitucionalmente le correspondía.

Los aduladores del general Ubico se encargaron de borrar al general Chacón de los libros de historia ya que el nuevo presidente no le perdonó que lo hubiera derrotado en las elecciones de 1926.


BIBLIOGRAFIA:


23 de agosto de 1894: actualizan estatutos del Conservatorio

El gobierno del general presidente José María Reina Barrios actualiza los estatutos del Conservatorio Nacional de Música

23agosto1894
Fachada del Templo de Santo Domingo en la Ciudad de Guatemala.  En el portón que aparece en la esquina inferior derecha funcionó por primera vez el Conservatorio Nacional de Música.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El Conservatorio Nacional de Música fue fundado por el gobierno del general J. Rufino Barrios en 1873 y tuvo su primera sede en el convento de Iglesia de Santo Domingo, que fue expropiado a la Orden de Predicadores tras el triunfo de la Reforma Liberal en 1871. El objeto principal de la institución fue formar profesores de música, pero inicialmente no había reglamentos que rigieran convenientemente el estudio de cada instrumento en particular.1

El director fundador fue el maestro italiano Juan Aberle (quien además financiaba la institución con sus propios fondos), y sus primeros alumnos fueron Víctor Manuel Figueroa, Juan Cividanes, Alfonso Méndez y Salvador Iriarte, quienes eran estudiantes internos. Además de los recursos de Aberle, la institución recibía ayuda de la Sociedad Filarmónica de Guatemala, que también era presidida por el maestro italiano. Aunque un acuerdo presidencial del 17 de febrero de 1875 autorizó para que se le asignaran 165 pesos semanales al Conservatorio, la ayuda gubernamental fue cortada pocos años después y, pese a la ayuda de Daniel Quinteros, Pedro J. Pineda y la familia Rosemberg, Aberle tuvo que cerrar la institución y se trasladó a El Salvador.1

El acuerdo gubernativo del 3 de agosto de 1880 reinició el proyecto del conservatorio en Guatemala, iniciando las actividades en el Convento de la Merced con los alumnos de la sección de música del Instituto de Artes y Oficios, con los de la Escuela de Sustitutos y con los que habían estudiado en Santo Domingo. El nuevo Conservatorio era una dependencia del Ministerio de Instrucción Pública y, debido al prestigio que habían ganado los estudiantes, el gobierno amplió la asignación presupuestaria para el plantel el 27 de diciembre de 1882.1

En 1883 se trasladó a las instalaciones del Colegio “El Progreso” (que funcionaba en donde antes estuvo la Escuela “San José de Calazans”, una de las dos escuelas que había sido fundada por el arzobispo de Guatemala Cayetano Francos y Monroy en la década de 1790). En esta nueva sede fue llamado “Escuela Nacional de Música y Declamación“, y en ella se impartían cursos de música vocal e instrumental, además de declamación lírica y dramática.1

El 27 de mayo de 1885, poco después de la muerte del general J. Rufino Barrios en Chalchuapa, el conservatorio fue militarizado y su director el alemán Emilio Dressner, quien también fungía como director de la Banda Marcial. Sin embargo, este cambio no fue productivo, y el Dressner fue sustituido por el maestro Leopoldo Cantilena cuando el Conservatorio fue devuelto a la jurisdicción del Ministerio de Instrucción Pública por acuerdo del 9 de febrero de 1886 del gobierno del general Manuel Lisandro Barillas.1

Por acuerdo del 12 de abril de 1892, Juan Aberle retornó a la dirección de Conservatorio y los estatutos de la institución fueron reformados el 23 de agosto de 1894 por el gobierno del general José María Reina Barrios, de la forma siguiente:2

Organización de la educación musical en el conservatorio2
Instrumento Duración
(años)
Comentarios
Piano Ocho El curso elemental duraba cinco años y el de perfeccionamiento tres años.
Violín Nueve El curso elemental duraba cinco años y el de perfeccionamiento cuatro años.
Violoncello
Contrabajo Seis No requería de perfeccionamiento.
Corno
Trombón
Trompeta
Flauta Siete
Clarinete
Oboe
Fagote

En esa época el gobierno otorgaba becas para estudiantes que tuvieran entre nueve y quince años de edad, que fueran aprobados en un examen de admisión y que pasaran exitosamente una evaluación médica para determinar si su condición física le permitía dedicarse al estudio de un determinado instrumento.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Lehnhoff, Dieter (2005). Creación musical en Guatemala. Guatemala: Universidad Rafael Landívar, Fundación G&T Continental y Editorial Galería Guatemala.
  2. Moré Cueto, Julián (1895). «Acuerdo gubernativo del 23 de agosto de 1894»El Educacionista: órgano del ministerio de Instrucción Pública (Guatemala).

22 de agosto de 1927: inaguración de la planta eléctrica del Ferrocarril de Los Altos

El presidente Lázaro Chacón asiste a la inaguración de la planta eléctrica que suministra energía para el Ferrocarril de Los Altos

22agosto1927
El Ferrocarril de Los Altos.  Obsérvese que era un ferrocarril eléctrico.  Imagen tomada de Stero100.com.gt

Desde el gobierno del general J. Rufino Barrios se otorgaron concesiones a empresas extranjeras y guatemaltecas para la construcción, mantenimiento y usufructo de líneas férreas en las que el gobernante de turno se veía beneficiado con la adjudicación de acciones y dividendos de la compañía constructora.1

Tras la crisis económica que acabó con el gobierno del general José María Reina Barrios en 1898, el gobierno de su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, se alió con los Estados Unidos y otorgó generosos contratos a la compañía transnacional International Railways of Central Amercia (IRCA), subsidiaria de la poderosa United Fruit Company la cual tuvo el monopolio del transporte de pasajeros y carga en las principales vías férreas comerciales hasta la década de 1960.2

Pero hubo dos ferrocarriles regionales que fueron producto de la iniciativa de la ciudadanía: el Ferrocarril Verapaz y el Ferrocarril de Los Altos.3

El Ferrocarril de los Altos tenía la particularidad de que era un tren eléctrico y los trabajos para su construcción se iniciaron el 21 de noviembre de 1910 en la Labor del coronel J. Encarnación Juárez, en la ciudad de Quezaltenango, y el 15 de marzo de 1911 en la villa de San Felipe Retalhuleu.   Dado que el patrocinio era privado, y que el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera no apotó financiamiento, hubo tres Comités Pro-Construcción del Ferrocarril, integrados por ciudadanos quezaltecos, desde 1910 hasta 1926.3

En 1921, el Comité para la Construcción del Ferrocarri de Los Altos consiguió que el gobierno del ciudadano Carlos Herrera emitiera un decreto estableciendo un impuesto sobre el aguardiante para financiar la construcción del tren.  Este decreto fue vital para el ferrocarril, cuyos trabajos continuaron, a pesar de que el presidente Herrera fuera derrocado por el general José María Orellana en diciembre de 1921.3

En 1925, el presidente de facto José María Orellana visitó el proyecto de la planta eléctrica de Santa María de Jesús, la cual estaba a cargo de la compañía alemana AEG, que desde septiembre de 1924 había se había encargado de los trabajos del Ferrocarril y de la planta hidroeléctrica.4 Esta planta fue inagurada por su sucesor, el general Lázaro Chacón el 22 de agosto de 1927, evento que coincidió con el ingreso de la primera locomotora a la estación de esa localidad, la cual provenía de San Felipe Retalhuleu.5

En 1930, debido a la aguda crisis económica que se vivía tras la Gran Depresión de 1929, el gobierno del general Chacón y la municipalidad de Quetzaltenango se vieron en la obligación de suspender el servicio del ferrocarril, ya que la planta de Santa María de Jesús se utilizó para paliar la escacez de electricidad de la ciudad altense.5 Posteriormente, en 1933, la planta eléctrica resultó dañada durante una tormenta y el presidente general Jorge Ubico, decidió que era mejor para las endebles finanzas del Estado desmantelar el ferrocarril en vez de repararlo.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. 
  2. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.
  3. Aguilar de León, Juan de Dios (1986).  José María Orellana, Presidente de Guatemala, 1922-26 Compilación documentada de la vida y obra del fundador de la moneda guatemalteca.  Guatemala, 1986.  Págs. 244-253.  
  4. Barrios Rivera, José María (29 de octubre de 1975).  Ferrocarril Nacional de Los Altos.  Revista Sesquicentenario- Quetzaltenango.  Pág.157.
  5. Hernández de León, Federico (21 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. I”. Guatemala: Nuestro Diario.

20 de agosto de 1922: los estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro fundan la “Universidad Popular”

20agosto1922
Estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, miembros de la llamada “Generación del 20”.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado de 1921, el general José María Orellana inició una política totalmente favorable a los intereses de las compañías estadounidenses que habían obtenido generosas concesiones del gobierno de Manuel Estrada Cabrera, especialmente la United Fruit Company y sus afiliadas; Herrera se había negado a ratificar dichas concesiones,  y por ello fue derrocado.

Bajo los principios clave que de desanalfabetización, elevación del nivel educativo y fortalecimiento de la instrucción cívica, que se postularon durante el gobierno de Carlos Herrera y Luna se creó en 1922 la Universidad Popular, desde donde el proyecto educativo se fortaleció y extendió.

La idea inicial fue del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob. Y fueron un grupo de intelectuales, miembros de la llamada “Generación de 1920“, Epaminondas Quintana, Carlos Federico Mora, David VelaMiguel Ángel Asturias y Carlos Fletes Sáenz, quienes la fundaron el 20 de agosto de 1922. Se trataba de llevar a los sectores populares un tipo de instrucción que hasta entonces había sido propiedad exclusiva de las élites del país y el nombre “Universidad” no hacía referencia a una casa de estudios de enseñanza superior: el objetivo era tomar un nombre que aludía a una institución de carácter elitista, que monopolizaba el derecho al conocimiento y bajarlo a un nivel al que todas las personas pudieran tener acceso.

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos nodales del problema educativo:

  1. Enseñar a leer y escribir.
  2. Enseñar el círculo de conocimientos generales en las clases sociales, que por circunstancias de la fortuna no han podido adquirirlas.
  3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral, para obtener un mejoramiento en las condiciones físicas y espirituales de la gran masa.

Cuando tomó posesión el general Jorge Ubico Castañeda como presidente en febrero de 1931, cerró la Universidad Popular la cual fue abierta nuevamente por el gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo en 1945.


BIBLIOGRAFIA:


17 de agosto de 1839: el Estado de Guatemala elimina la Dirección General de Rentas y, temporalmente, la Tesorería General del Estado

17agosto1839
El poblado de Esquipulas, Chiquimula en la época en la que ocurrieron estos hechos.  Grabado del libro Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan.

Luego de que el general campesino Rafael Carrera diera un golpe de estado al general Carlos Salazar, a quien Francisco Morazán había colocado en la jefatura del Estado en sustitución de Mariano Rivera Paz en 1838, el gobierno del restituido Rivera Paz tuvo que modificar la administración de las rentas y reducir salarios y costos del sector público para intentar recuperar la economía del Estado de Guatemala, destruida por el alzamiento campesino que derrocó a Mariano Gálvez en 1838.

El gobierno eliminó entonces la Dirección General de Rentas establecida por Gálvez en 1832 y, temporalmente, trasladó las atribuciones de la tesorería nacional a las aduanas marítimas y a la fábrica de tabacos.  En esa época, los principales ingresos impositivos provenían de la alcabala interna, y de los impuestos a los licores, tabacos, papel sellado y pólvora.

DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE, DE 17 DE AGOSTO DE 1839, SOBRE ADMINISTRACIÓN DE LA HACIENDA PUBLICA

1.° — Queda suprimida la dirección general de rentas; y por ahora, la tesorería general del estado.

2.° — Las funciones que ejercían el director y tesorero general serán en adelante á cargo del administrador y contador de la aduana marítima, quienes desempeñarán las de la tesorería general, en todas las atribuciones que les corresponden conforme á las leyes y disposiciones vigentes.

3.° — Los ramos que forman las rentas del Estado, serán administrados en esta forma: la alcabala interior será á cargo de la tesorería; la de aguardiente, chicha, papel sellado y pólvora, al de la factoría de tabacos.

4.° — En la tesorería general se recibirán y distribuirán todos los caudales de que pueda disponer el gobierno, cualquiera que sea su origen ó procedencia. No podrá hacerse en ella ningún pago, sino á virtud de orden del ministerio de hacienda, tomándose razón previamente por la contaduria mayor, sin cuyo requisito no será abonada la partida respectiva. Tampoco podrá girarse libramiento alguno contra las administraciones ó comisarías. Los sueldos y gastos de todas las oficinas se harán por presupuestos que estas presenten, con arreglo á las disposiciones vigentes ó á las que en adelante se dieren.

5.° — El administrador tesorero y el contador, el factor é interventor de tabacos, son responsables mancomunadamente en el concepto de claveros, y por todos los actos administrativos en que la ley prescriba la concurrencia de ambos. En lo demás, cada uno responderá por el desempeño de sus respectivas obligaciones.

Siguen disposiciones administrativas, incluyendo el recorde de sueldos.


BIBLIOGRAFIA:


14 de agosto de 1898: invasión de Próspero Morales

Fracasa el intento de invasión desde Tapachula de Próspero Morales, quien intentaba evitar que el licenciado Manuel Estrada Cabrera, entonces presidente interino, fuera electo para el próximo período presidencial

14agosto1898
Muelle del puerto de Ocós en 1892. Aquí llevaron prisioneros a varios de los correligionarios de Próspero Morales (inserto) luego de la derrota de la invasión desde México. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fueron sumamente agitados.  El país fue víctima de varios intentos de invasión liderados por criollos liberales desencantados con las políticas del gobierno del general presidente José María Reina Barrios, apoyados por el gobierno de Tomás Regalado en El Salvador, quien a su vez era apoyado por el presidente de México, el general Porfirio Díaz, quien veía con desconfianza la alianza que Estrada Cabrera había forjado con los Estados Unidos.1 

Uno de los más acérrimos enemigos del régimen cabrerista era el licenciado y coronel Próspero Morales, quien había sido ministro de la Guerra e Instrucción Pública del general Reina Barrios pero quien luego de que éste disolviera la Asamblea Legislativa y se constituyera en dictador para extender su mandato presidencial hasta 1902,2 fue uno de los líderes de la revolución quetzalteca de 1897 que intentó tomar el control del país en ese año.3  Tras el fracaso de dicha revolución, Morales se estableció en Tapachula, y desde allí viajó a ciudad de México con el fin de organizar una invasión a Guatemala para evitar que Estrada Cabrera fuera electo presidente constitucional.4

En Tapachula, Morales recibió el apoyo de los coroneles Rodrigo Castilla y Víctor López, quienes vivían del lado guatemalteco de la frontera, en el departamento de San Marcos y el 22 de julio de 1898, diez días antes de que se iniciaran las elecciones presidenciales, las fuerzas rebeldes provenientes de México y que sumaban aproximadamente unos mil quinientos hombres armados con rifles Máuser nuevos, ingresaron a Guatemala para intentar acabar con el régimen.  Sin embargo, su aventura fue repelida rápidamente, ya que al enterarse de la invasión, Estrada Cabrera mandó una tropa de dos mil hombres, suspendió las garantías constitucionales y solicitó el auxilio de un buque militar inglés para que bombardeara el Puerto de Ocós y luego lo ocupara. El comandante nombrado para combatir la invasión fue el expresidente general  Manuel Lisandro Barillas, quien en poco tiempo logró controlar la situación, derrotando a los rebeldes en Vado Ancho el 5 de agosto de ese año.4

Tras el fracaso de la invasión, los seguidores de Morales se dividieron; un grupo decidió retirarse a México y otros se quedaron con el líder opositor, quien presa de una fuerte depresión anduvo deambulando por los Cuchumatanes durante varios días, hasta que el 14 de agosto decidió rendirse; todavía llegó vivo hasta la aldea de San Sebastián, donde falleció el 17 de ese mes.​  Las versiones sobre su muerte son variadas: unos dicen que murió de inanición, otros que tomó veneno y otros que murió a consecuencia de las heridas sufridas en combate.4 Dejaba viuda a su esposa, Natalia Górriz, quien se convertiría en una de las mejores profesoras de Guatemala y quien firmó como “Natalia Górriz, vda. de Morales” hasta su muerte.5

Entre los correligionarios de Morales que decidieron regresar a México estaban los mercenarios ecuatorianos Plutarco Bowen y Juan M. Triviño. El primero, se quedó en Tapachula junto con el coronel guatemalteco Felipe Pineda Castañeda, mientras que de Triviño ya no se supo más. Tiempo después, el también exiliado licenciado José León Castillo (quien había sido candidato presidencial y líder de la revolución de oriente en 1897)6-10 pasó por Tapachula rumbo a California junto con el ex ministro guatemalteco Antonio Barrios, pasó visitando a Bowen y a Pineda. Sin embargo, este encuentro de amigos fue seguido de cerca por un espía enviado por el cónsul de Guatemala en la ciudad, quien informó posteriormente a Estrada Cabrera que en Tapachula los exiliados habían sostenido una entrevista con “dos famosos artilleros ecuatorianos.” Estrada Cabrera asumió que se trataba de Bowen y Triviño y encargó al mercenario francés Hipólito Lambert que los capturara.4

Al llegar a Tapachula, Lambert invitó a Bowen y a Pineda Castañeda para una cena, pero el segundo no asistió; solamente Bowen llegó sin sospechar lo que le tenían preparado. Poco después de la comida, el ecuatoriano quedó narcotizado y Lambert aprovechó para llevarlo al territorio guatemalteco.  Según Pineda Castañeda, a Lambert, lo ayudaron los meixcanos Juan Urzúa, Vicente Albores y Mateo Ramírez, y entregaron Bowden a una escolta de la guarnición de Ocós, que de antemano lo esperaba cerca de la línea divisoria. De este puerto fue conducido en un remolcador, maniatado, al de Champerico, y de aquí a Retalhuleu donde se le quitaron las ligaduras. Después lo llevaron a Quetzaltenango, para finalmente llegar a San Marcos, en donde lo fusilaron el 23 de julio de 1898. De hecho, cuando los reclamos por la liberación de Bowden que hicieron los presidentes de Nicaragua y Honduras llegaron a Guatemala, el ecuatoriano ya había muerto.  Por su parte, Lambert cobró con cinco mil pesos de plata los servicios prestados a Estrada Cabrera, y recibió como pago adicional algunas concesiones, entre otras, la cantina del Hipódromo, con sus licores libres de derecho.11

Durante las tres semanas que duró esta revolución, la prensa tuvo prohibido publicar cualquier noticia acerca del levantamiento y todos los telégrafos fueron intervenidos.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.
  2. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  4. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Revoluciones para la Exportación: Plutarco Bowen y su final en Guatemala». Guatemala: Univerisdad Francisco Marroquín.
  5. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  6. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  7. — (13 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  8. — (14 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  9. — (15 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  10. — (16 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas.  Guatemala: Nuestro Diario.
  11. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.

9 de agosto de 1895: el general presidente José María Reina Barrios otorga una generosa concesión a los señores Anatole C. Hein, H.P. Menard, R. Guerin y E. Galiano para la fabricación de cemento y ladrillo

9agosto1895
Ruinas en una calle de la Ciudad de Guatemala tras los terremotos de 1917-18.  Obsérvese que las edificaciones eran de adobe.  Tras el terremoto, el cemento se convirtió en el material preferido de construcción en Guatemala.  Fotografía de W. G. Larckhardt.

Antes de que Carlos Enrique Novella Kleé estableciera su compañía cementera el 18 de octubre de 1899, el gobierno del general José María Reina Barrios otorgó una concesión para la fabricación de dicho material a la sociedad creada por los señores Anatole C. Hein, H.P. Menard, R. Guerin y E. Galiano.  El material sería utilizado para las nuevas construcciones, incluyendo el Ferrocarril del Norte, el nuevo acueducto y varias edificaciones en la Ciudad de Guatemala.

Los términos de la concesión fueron los siguientes:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala 9 de agosto de 1895.

El General Presidente de la República, en virtud de las facultades que le concede la fracción segunda del artículo veinte de la Constitución y el decreto legislativo número ciento cuarenta y ocho, con las condiciones y reservas de éste y de absoluta conformidad con la consulta emitida por el Consejo de Estado,

Acuerda:

En favor de los señores Anatole C. Heiny, H.P. Menard, R. Guerin y E. Galiano  o de la sociedad que legalmente constituyan dichos señores, las siguientes concesiones para la fabricación de cemento:

  1. Importación libre de las máquinas y de todo el material y accesorios necesarios para la instalación de la fábrica.
  2. Importanción libre de las sustancias químicas necesarias para la elaboración del cemento, cuyas franciquias lo mismo que las del artículo precedente serán por diez años, contados desde esta fecha.

Para la fabiración mejorada de ladrillos, tejas y artículos de cerámica esmaltada, por cinco años contados de la manera antedicha.

  1. Importación libre de todas las máquinas y accesorios destinados a la instalación.
  2. Introducción libre de los productos químicos necesarios para los artículos de cerámica y ladrillos de colores esmaltados.

Las concesiones hechas en favor de ambas fábricas, caducarán si en todo el mes de febrero del año del mil ochocientos noventa y siete, no estuvieren definitivamente instaladas las referidas fábricas; en cuyo caso los concesionarios o sus representantes quedan obligados al reintegro de los derechos dispensados, con un aumento sobre éstos del diez por ciento de su monto total y por vía de multa.

Comuníquese,

  • Reina Barrios,
  • Manuel Morales T., Secretario de Fomento

Cuando falleció Reina Barrios en 1898, su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, no siguió con la concesión del cemento sino que se la dió a Carlos Novella en 1899. Pero cuando Novella Kleé estableció su cementera, tuvo problemas económicos porque la demanda no se incrementaba; el cemento no fue tan apetecido por los guatemaltecos, que siguieron construyendo sus viviendas y edificios con adobe y las técnicas tradicionales. El presidente Estrada Cabrera ayudó a Novella proporcionándole mano de obra gratuita para las canteras enviándole presos para trabajos forzados, pero esto no fue suficiente. Fueron los terremotos de 1917-18 los que al destruir las casas de adobe y los edificios de calicanto dejando únicamente en pie a las edificiaciones que habían sido construidas de cemento, los que representaron el inicio del imperio cementero para Novella.


BIBLIOGRAFIA: