Icono del sitio HoyHistoriaGT

14 de agosto de 1898: invasión de Próspero Morales

14agosto1898
Muelle del puerto de Ocós en 1892. Aquí llevaron prisioneros a varios de los correligionarios de Próspero Morales (inserto) luego de la derrota de la invasión desde México. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fueron sumamente agitados. El país fue víctima de varios intentos de invasión liderados por criollos liberales desencantados con las políticas del gobierno del general presidente José María Reina Barrios, apoyados por el gobierno de Tomás Regalado en El Salvador, quien a su vez era apoyado por el presidente de México, el general Porfirio Díaz, quien veía con desconfianza la alianza que Estrada Cabrera había forjado con los Estados Unidos.1

Uno de los más acérrimos enemigos del régimen cabrerista era el licenciado y coronel Próspero Morales, quien había sido ministro de la Guerra e Instrucción Pública del general Reina Barrios pero quien luego de que éste disolviera la Asamblea Legislativa y se constituyera en dictador para extender su mandato presidencial hasta 1902,2 fue uno de los líderes de la revolución quetzalteca de 1897 que intentó tomar el control del país en ese año.3 Tras el fracaso de dicha revolución, Morales se estableció en Tapachula, y desde allí viajó a ciudad de México con el fin de organizar una invasión a Guatemala para evitar que Estrada Cabrera fuera electo presidente constitucional.4

En Tapachula, Morales recibió el apoyo de los coroneles Rodrigo Castilla y Víctor López, quienes vivían del lado guatemalteco de la frontera, en el departamento de San Marcos y el 22 de julio de 1898, diez días antes de que se iniciaran las elecciones presidenciales, las fuerzas rebeldes provenientes de México y que sumaban aproximadamente unos mil quinientos hombres armados con rifles Máuser nuevos, ingresaron a Guatemala para intentar acabar con el régimen. Sin embargo, su aventura fue repelida rápidamente, ya que al enterarse de la invasión, Estrada Cabrera mandó una tropa de dos mil hombres, suspendió las garantías constitucionales y solicitó el auxilio de un buque militar inglés para que bombardeara el Puerto de Ocós y luego lo ocupara. El comandante nombrado para combatir la invasión fue el expresidente general Manuel Lisandro Barillas, quien en poco tiempo logró controlar la situación, derrotando a los rebeldes en Vado Ancho el 5 de agosto de ese año.4

Tras el fracaso de la invasión, los seguidores de Morales se dividieron; un grupo decidió retirarse a México y otros se quedaron con el líder opositor, quien presa de una fuerte depresión anduvo deambulando por los Cuchumatanes durante varios días, hasta que el 14 de agosto decidió rendirse; todavía llegó vivo hasta la aldea de San Sebastián, donde falleció el 17 de ese mes.​ Las versiones sobre su muerte son variadas: unos dicen que murió de inanición, otros que tomó veneno, otros que murió a consecuencia de las heridas sufridas en combate, y otros que fue pasado por las armas.4 Dejaba viuda a su esposa, Natalia Górriz, quien se convertiría en una de las mejores profesoras que ha tenido Guatemala y quien se firmó como «Natalia Górriz, vda. de Morales» desde ese momentohasta su muerte en 1941.5

Entre los correligionarios de Morales que decidieron regresar a México estaban los mercenarios ecuatorianos Plutarco Bowen y Juan M. Triviño. El primero, se quedó en Tapachula junto con el coronel guatemalteco Felipe Pineda Castañeda, mientras que de Triviño ya no se supo más. Tiempo después, el también exiliado licenciado José León Castillo (quien había sido candidato presidencial y líder de la revolución de oriente en 1897)6-10 pasó por Tapachula rumbo a California junto con el ex ministro guatemalteco Antonio Barrios, pasó visitando a Bowen y a Pineda. Sin embargo, este encuentro de amigos fue seguido de cerca por un espía enviado por el cónsul de Guatemala en la ciudad, quien informó posteriormente a Estrada Cabrera que en Tapachula los exiliados habían sostenido una entrevista con «dos famosos artilleros ecuatorianos.» Estrada Cabrera asumió que se trataba de Bowen y Triviño y encargó al mercenario francés Hipólito Lambert que los capturara.4

Al llegar a Tapachula, Lambert invitó a Bowen y a Pineda Castañeda para una cena, pero el segundo no asistió; solamente Bowen llegó sin sospechar lo que le tenían preparado. Poco después de la comida, el ecuatoriano quedó narcotizado y Lambert aprovechó para llevarlo al territorio guatemalteco. Según Pineda Castañeda, a Lambert, lo ayudaron los meixcanos Juan Urzúa, Vicente Albores y Mateo Ramírez, y entregaron Bowden a una escolta de la guarnición de Ocós, que de antemano lo esperaba cerca de la línea divisoria. De este puerto fue conducido en un remolcador, maniatado, al de Champerico, y de aquí a Retalhuleu donde se le quitaron las ligaduras. Después lo llevaron a Quetzaltenango, para finalmente llegar a San Marcos, en donde lo fusilaron el 23 de julio de 1898. De hecho, cuando los reclamos por la liberación de Bowden que hicieron los presidentes de Nicaragua y Honduras llegaron a Guatemala, el ecuatoriano ya había muerto.  Por su parte, Lambert cobró con cinco mil pesos de plata los servicios prestados a Estrada Cabrera, y recibió como pago adicional algunas concesiones, entre otras, la cantina del Hipódromo, con sus licores libres de derecho.11

Durante las tres semanas que duró esta revolución, la prensa tuvo prohibido publicar cualquier noticia acerca del levantamiento y todos los telégrafos fueron intervenidos.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.
  2. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  4. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Revoluciones para la Exportación: Plutarco Bowen y su final en Guatemala». Guatemala: Univerisdad Francisco Marroquín.
  5. Argueta Hernández, Bienvenido (2017) El pensamiento pedagógico de Natalia Górriz. En Revista Histórica de la Educación en Latinoamérica. 19 (29) p. 17.
  6. Nuestro Diario (12 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo. Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  7. — (13 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución. Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  8. — (14 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos. Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  9. — (15 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución. Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  10. — (16 de enero de 1926). Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas. Guatemala: Nuestro Diario.
  11. Pineda C., Felipe (1902). Para la historia de Guatemala: datos sobre el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. México.

Subir

Salir de la versión móvil