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24 de diciembre de 1896: inauguran la nueva Casa Presidencial

24diciembre1896
El Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios entre 1895 y 1896. Fue destruido por los terremotos de 1917-18. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El año de 1896 sería el último de bonanza económica del gobierno liberal del general José María Reina Barrios. Hasta ese momento, todos sus planes iban viento en popa: el Ferrocarril del Norte ya había llegado hasta el Rancho de San Agustín Acasagustlán1, el puerto de Iztapa estaba construyéndose2, y los planes de embellecimiento de la Ciudad de Guatemala para la celebración de la Exposición Centroamericana de 1897 estaban avanzando conforme a lo planeado3.

En medio de aquella situación inmejorable, el presidente ordenó que se construyera una nueva casa presidencial en la huerta del Palacio Colonial que había sido la sede del Ejecutivo desde la declaración de la Independencia.

El 8 de febrero de 1895, el presidente Reina Barrios aprobó el contrato celebrado entre José de Bustamante y el licenciado Manuel Estrada Cabrera , Ministro de Gobernación, mediante el siguiente decreto:4

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 8 de febrero de 1895

Encontrando conforme con las instrucciones dadas al efecto, el contrato que sobre dirección de un edificio destinada a casa presidencial celebró el Ministro de Gobernación y Justitcia con el arquite to don José de Bustamante, el 18 de diciembre del año próximo pasado, el Presidente de la República tiene a bien condederle su aprobación.

Comuníquese,

        • Reina Barrios
        • Por impedimiento del Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, el de la Guerra, Próspero Morales4

La obra dió inicio el 1 de enero de 1895 y fue inaugurada con todo esplendor el 24 de diciembre de 1896, con motivo del cumpleaños del presidente.Nota a

He aquí cómo describió la celebración en el nuevo palacio la revista cultural «La Ilustración Guatemalteca«, cuyo cuerpo editorial estaba conformado por amigos y ex-ministros del general Reina Barrios:5

Ciertas fechas de la vida, sirven de hábil pretexto para demostrar afectos del corazón o signos de respeto a ciertas personalidades, y como esas manifestaciones han de ser recíprocas, exigen reconocimiento de las mismas.

El onomástico del Presidente de la República, fue festejado en su nuevo palacio con una recepción seguida de un banquete de 250 cubiertos.

Claro está, que tratándose de una fiesta dada por el primer Magistrado de la Nación, y a la cual estaba convocado el Cuerpo Diplomático, había de revistar la solemnidad debida.

Aquellos localistas que aman a su patria, en el fondo y en los detalles, debían ser los primeros en felicitarle de la esplendidez con que se dió la reunión.

Conviene aprovechar ciertas oportunidades para poner en evidencia, que el Presidente de la República es admirador de todo aquel que vale, ya en las ciencias, ya en las artes, ya en la literatura, sin distinción de partidos políticos, procurando siempre atraer todas aquellas energías útiles al bien común.

Solamente la ignorancia y mala fe pueden censurar ciertas manifestaciones.Nota b

Con especial delicadeza hicieron los honores de la casa el General Reina y su Señora, prodigando a todos frases oportunas y cumplidos corteses.

Animación grande tuvo el baile y el interés de la velada no decayó un instante en toda la noche.

Cuantos fueron honrados con la invitación a la fiesta conservarán por mucho tiempo grato recuerdo de la misma.

Poner una lista de asistentes a la fiesta, sería por un lado extenso y por otro inoportuno.

El estreno de la residencia presidencia, fue, pues, espléndido. Este edificio es digno de la cultura del país […] hoy objeto de la curiosidad pública y que por su elegancia y corrección es justamente apreciada por todos los amantes del arte.5

Eran los últimos días felices del gobierno del general Reina Barrios ya que el colapso económico de 1897 derrumbó todos los planes del gobernante, y llevó al país a la anarquía y a un endeudamiento sin precedentes, dando como resultado revueltas y rebeliones que tuvieron que ser reprimidas por la fuerza y, eventualmente, provocando el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.6

Tras la muerte de Reina Barrios subió a la presidencia el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien tuvo que recuperar al país de la debacle que le dejara su antecesor. En 1899 el embajador mexicano Federico Gamboa llegó a Guatemala a presentar sus credenciales en nombre del gobierno del general Porfirio Díaz, y relató lo siguiente sobre cómo encontró lo que quedaba de los sueños de Reina Barrios:7

31 de enero. Visito el paseo nuevo de la Reforma, bellísimo, como bello es en este país privilegiado todo lo que la naturaleza ha hecho por sí misma. La vegetación, los horizontes y la luz son únicos en esta comarca que de poco necesitaría para ser una tierra de promisión. El paseo, en sí mismo, trazado a la europea, ofrece dos defectos: no se descubre alma viviente y adviértese, en cambio, descuido notorio. Al lento rodar del landeau descubierto en que vamos charlando Luis Ricoy y yo, miro tres ó cuatro edificios buenos, en cuenta el hospital militar, que ya era mi conocido; veo también los restos mutilados de lo que fué Exposición Centroamericana, uno de tantos rasgos de la manía de grandezas que padeció el infortunado General Reyna Barrios durante su presidencia.7

Por su parte, la magnífica Casa Presidencial fue la sede del Ejecutivo hasta diciembre de 1917, cuando fue destruida por los terremotos que asolaron la Ciudad en aquellos años.8 Prácticamente el único presidente que la disfrutó fue el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera y solamente por un tiempo, ya que tras los atentados en su contra en 1907 y 1908, se aisló de la población yéndose a vivir a la finca La Palma entonces en las afueras de la ciudad.9


NOTAS:

  • a: el antiguo Palacio Colonial estaba donde en el siglo XXI se encuentra el Parque Centenario, la Biblioteca Nacional y el Instituto de Previsión Militar en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.
  • b: en esta párrafo se hace referencia a las críticas por los detractores del gobierno que lo acusaban de estar despilfarrando el erario nacional. El ambicioso plan de Reina Barrios era convertir a Guatemala en un destino para los inversionistas internacionales que se interesaran en el Ferrocarril Interoceánico que estaba en construcción.

BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de diciembre de 1896). «La Línea del Norte».La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (10). pp. 154-157
  2. Macías del Real, A. (15 de julio de 1897). «Puerto de Iztapa». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (24). pp. 340-341.
  3. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96 XIV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp.: 186-189.
  4. Gobierno de Guatemala (1895). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1894-95 XIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp.: 195-196.
  5. La Ilustración Guatemalteca (1 de enero de 1897). «Sociedad Elegante». La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (11). p. 172.
  6. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  7. Gamboa, Federico (1910). Gómez de la Puente, Eusebio, ed. Mi diario, primera serie. México: La Europea. Archivado desde el original el 4 de junio de 2015. p. 103.
  8. Prins Wilhelm (1922). Between two continents, notes from a journey in Central America, 1920 (en inglés). Londres, Inglaterra: E. Nash and Grayson, Ltd. pp. 148-209.
  9. Somoza Vivas, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.

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