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18 de abril de 1563: fallece el obispo Francisco Marroquín

18 de abril de 1563: muere el obispo Marroquín

Muere el licenciado Francisco Marroquín, quien fue el primer obispo de Guatemala y el primer obispo consagrado en las colonias americanas el 7 de abril de 1537 en la Ciudad de México.1

Detalle de una fachada barroca en la ciudad de Antigua Guatemala, la cual fue fundada por Francisco Marroquín y Francisco de la Cueva tras la destrucción de la antigua capital.  En el recuadro: sello postal conmemorando el cuarto centenario del fallecimiento del obispo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Reseña biográfica de Marroquín:

Véase también: Pedro de Alvarado, clero secular

Marroquín era Maestro de Sagrada Teología y egresado de la Universidad de Osma y llegó a Guatemala traído por Pedro de Alvarado después de que ambos se conocieron en Valladolid, , en Castilla.  Una vez en Guatemala, Marroquín se hizo cargo de la parroquia local y luego fue nombrado vicario de Guatemala, Chiapas y Honduras, hasta que finalmente obtuvo la mitra gracias a la bula del 18 de diciembre de 1534 del papa Paulo III.1

El 11 de septiembre de 1541, la ciudad de Santiago de Guatemala fue destruida por un deslave que bajó del volcán, matando a la mayoría de sus habitantes entre ellos los jefes de gobierno. Quedaron a cargo del gobierno interino el obispo Francisco Marroquín y el licenciado Francisco de la Cueva, quienes se encargaron de encontrar un nuevo lugar a donde trasladar la destruida ciudad.2

El 2 de marzo de 1542 el Virrey de Nueva España (México) nombró al licenciado Alonso de Maldonado como gobernador del Reino de Guatemala, a donde llegó el 17 de mayo y de inmediato empezó a trabajar en el trazo de la nueva capital, Santiago de los Caballeros, asentada ahora en el Valle de Panchoy. Por esa época, el obispo Marroquín hacía frecuentes viajes dentro de su diócesis, a lomo de mula y enfrentando las más difíciles condiciones pues todavía no había caminos en Guatemala; durante uno de esos viajes, se enteró de que lo estaban difamando en la ciudad por acusar a los encomenderos de estar explotando a los indígenas de sus encomiendas, y por ello envió una enérgica protesta a los miembros del Cabildo, quienes eran los promotores de las infamias, diciéndoles «palabras feas y desvergonzadas se dicen contra mí; pero aunque yo sea ruin, soy vuestro pastos y vuestro padre y habéisme de tener mucho respeto, como lo shijos deben manifestarlo a los padres«. No era la primera vez que Marroquín se veía envuelto en un escándalo, pues ya había tenía enfrentamientos con el obispo de Chiapas, fray Bartolomé de Las Casas, O.P., por las encomiendas de indígenas que tenía Marroquín.3

El 9 de septiembre de 1542, el Marroquín solicitó al ayuntamiento criollo que se hiciera una procesión cada 11 de septiembre para recordar la destrucción de la ciudad.  El ayuntamiento aceptó, y aquella primera procesión se hizo en las ruinas de la antigua capital, ya que no se había hecho el traslado oficial a la nueva ciudad por estar ésta todavía en construcción.4

El 25 de julio de 1557, en su calidad de obispo, Marroquín asistió junto con el presidente, oidores, miembros del cabildo eclesiástico, del ayuntamiento criollo y de los vecinos importantes, a la ceremonia de juramentación del monarca Felipe II, de acuerdo a lo estipulado en cédula de 16 de enero de 1556.5 Y luego, el 1 de noviembre de 1559, instituyó la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, aunque el 9 de agosto de 1561 recibió la respuesta negativa del rey respecto al establecimiento de los padres de la Compañía de Jesús en la ciudad de Santiago.6

Su testamento y la Universidad:

Véase también: Universidad de San Carlos

El 5 de abril de 1563, ya sintiéndose morir, Marroquín extendió su testamento ante el escribano Juan de Guevara.  En una de las cláusulas de dicho testamento indica que legaba las tierras en Jocotenango que había comprado a Catalina Hurtado y al licenciado Caballón además de dos mil pesos, para la dotación del colegio que había instituido por escritura el 9 de marzo de 1562.  En aquella fecha, Marroquín había presentado una escritura ante el escribano Alonso Rodríguez para un colegio para los hijos de españoles pobres, donde serían impartidas las cátedras de artes, filosofía, teología y gramática.7, Nota a En otra de las cláusulas del testamento, Marroquín cedió las casas que había comprado a Miguel de Aguirre por dos mil pesos para la fundación de una casa o convento para doncellas pobres y huérfanas.7, Nota b

Al agravarse su enfermedad, Marroquín falleció en su fastuosa residencia en San Juan del Obispo el 18 de abril de 1563, y fue sepultado «frente a la lámpara del Santísimo» en la catedral de la ciudad de Santiago el 20 del mismo mes.7, Nota c


NOTAS:

Bibliografía:

  1. Hernández de León, Federico (7 de abril de 1926) “El capítulo de las efemérides: 7 de abril de 1537, Consagración del obispo Marroquín”. Guatemala: Nuestro Diario.
  2. Juarros, Domingo (1818). ;Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala. Guatemala: Ignacio Beteta. pp. 262-263.
  3. Hernández de León, Federico (27 de marzo de 1926) “El capítulo de las efemérides: 27 de marzo de 1542, Una carta del obispo Marroquín”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Pardo, J. Joaquín [1944] (1984). Efemérides de Antigua Guatemala 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 3.
  5. Ibid., p. 8.
  6. Ibid., p. 9.
  7. Ibid., p. 11.

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