20 de noviembre de 1930: la aguda crisis económica obliga a suspender las operaciones del Ferrocarril de Los Altos

20noviembre1930
Dique de la planta de generación de Santa María de Jesús, construido para la operación del Ferrocarril de Los Altos.  En el recuadro, la planta de generación.  Imágenes tomadas de Quezaltenango : Álbum conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de los Altos.

En medio de la crisis económica que azotaba al país en 1930, de febrero a octubre los gastos de operación del sistema eléctrico en Quetzaltenango se habían disparado de Q189.62 mensuales a Q260 mensuales entre junio y octubre, en una época, en la que la municipalidad altense cobraba 33 centavos de quetzal por cada foco de alumbrado particular, y el 1% de la renta por cada poste de alumbrado público y debido al descenso en la cantidad de pasaje y de carga, el cabido tenía que cubrir los gastos de operación.

El 30 de agosto de 1930, el ingeniero Alberto Pons, gerente del Ferrocarril de Los Altos (el cual era eléctrico y operaba con su propia planta de generación en Santa María de Jesús), llegó a la Ciudad de Guatemala para someter a consideración el estudio que había hecho  para balancear el presupuesto de la empresa, según el cual podrían economizarse de seis mil a siete mil quetzales gracias a un reajuste técnico de las operaciones. Los costos de operación del ferrocarril también se habían disparado porque debido a la crisis se había reducido el transporte de pasajeros y la producción agrícola estaba aletargada por lo que no había suficiente transporte de carga. Pero este plan fue descartado porque ya la operación del ferrocarril era insostenible para el Estado, que para entonces ya tenía serios problemas para cumplir con sus obligaciones financieras.

Cuando en noviembre se llegó a una situación en que en vez de proveer un servicio a la población, el servicio eléctrico se estaba convirtiendo en una carga insostenible no sólo para la municipalidad sino que para el gobierno del general Lázaro Chacón, se optó por desplazar la planta de Zunil y se donó la explotación total de mil caballos de fuerza de la planta de Santa María de Jesús, para lo que el alcalde primero de Quetzaltenango obtuvo un crédito con el Banco de Occidente.  Esta donación de energía representaba un ingreso de tres mil quetzales a las arcas fiscales, por el 20% de las entradas brutas, pero estaba muy lejos de ser una solución definitiva para el problema de generación eléctrica en Los Altos.

Este fue el principio del fin del Ferrocarril de Los Altos pues la crisis económica que se había iniciado en 1929 con la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York se extendió por varios años más y el gobierno del general Jorge Ubico (quien asumió la presidencia el 14 de febrero de 1931 luego del derrame cerebral que sufrió el general Chacón en diciembre) decidió que era más rentable para el Estado desmantelar el ferrocarril que mantenerlo en funcionamiento.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico; Bauer Avilés, C. (30 de agosto de 1930)  “Presupuesto del tren de ‘Los Altos'”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (21 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. I”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (22 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. II”. Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (22 de noviembre de 1930)  “Editoriales: Planta de Santa María y el Ferrocarril de Los Altos. III”. Guatemala: Nuestro Diario.

Un comentario en “20 de noviembre de 1930: la aguda crisis económica obliga a suspender las operaciones del Ferrocarril de Los Altos”

Los comentarios están cerrados.