26 de enero de 1838: en medio de la guerra civil contra el gobierno liberal de Mariano Gálvez, se subleva la guarnición de “La Concordia” en la Ciudad de Guatemala

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El antiguo Calvario, situado en el entonces extremo sur de la Ciudad de Guatemala; por esa área ingresaron tropas provenientes de Antigua Guatemala para reprimir la sublevación del Batallón “La Concordia”.  En el recuadro: el jefe de estado, doctor Mariano Gálvez.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno del del Jefe del Estado de Guatemala, doctor Mariano Gálvez, colapsó gradualmente debido a sus fallidas políticas económicas y sociales.  En primer lugar restituyó el impuesto individual a los indígenas, que había existido en la época colonial, y que los dejó práticamente en la miseria; luego, se asoció con los ingleses, a quienes los curas párrocos se encargaron de difamar diciéndole a los indígenas de sus parroquias que eran herejes y que el gobierno también. Y, por último, impuso leyes laices inspiradas en el código de Livingston, que se había establecido con éxito en el estado de Luisiana, en los Estados Unidos, pero que no se pudo aplicar en Guatemala, ya que los conceptos de juicios con jurados, matrimonio laico y divorcio eran ajenos a la idiosincracia nacional.

Acostumbrados s soportar vejámenes e injusticias desde la conquista, los pobladores indígenas no protestaron por todo esto, pero como no estaban para nada conformes, un grupo se alzó en armas en Mataquescuintla cuando el gobierno les prohibió acceder a sus fuentes de agua como medida de prevención sanitaria contra la epidemia de cólera morbus a mediados de mayo de 1837.  Se regó el rumor de que era el mismo gobierno el que estaba envenando las fuentes de agua y el descontento estalló en una rebelión armada.

Inicialmente, las fuerzas gubernamentales prevalecieron en Mataquescuintla el 15 de junio de 1837, derrotando a los sublevados dirigidos por el entonces desconocido Rafael Carrera, pero se extralimitaron tras someter a los alzados, cometiendo contra ellos todo tipo de vejámenes, dando como resultado que ya no se pudiera resolver la situación por la vía pacífica.

A partir de ese momento, el gobierno del doctor Gálvez empezó a desmoronarse. El 16 de junio de ese año se reunió en una sesión extraordinaria la Asamblea Legislativa, y durante esa agitada jornada se formaron los partidos “Ministerial” y “Opositor” los cuales se enfrentaron violentamente en los siguientes meses. Como no podían ponerse de acuerdo, y la amenaza de la rebelión aumentaba entre los campesinos, Gálvez dió cabida en su gabinete a dos miembros del partido Opositor, Juan José de Aycinena y Marcial Zebadúa, para intentar calmar los ánimos, pero luego de solo un mes, tuvo que pedirles la renuncia y sustituirlos por un Ministro Imparcial el 13 de diciembre, debido a la gran cantidad de insultos que los mencionados ministros recibieron en la prensa local.  Aquel ministerio también duró poco, y el gobierno quedó prácticamente desmantelado, con el partido Opositor y los campesinos alzados exigiendo la salida de Gálvez.

Y la situación empeoró aún más.  El 13 de enero el gobierno tuvo que declarar a los departamentos de Guatemala y Sacatepéquez en estado de rebelión lo que mantuvo a todos los poblados bajo el régimen militar y sin ninguna garantía constitucional; como respuesta, la ciudad de Antigua Guatemala desconoció al Jefe del Estado y nombró a un gobierno provisorio el 18 de ese mes, seguida de Chiquimula el 25 y de Salamá el 30.  Esto, aunado a la rebelión campesina, dejó a todo el estado sumido en la anarquía.

El 26 de enero, el batallón “La Concordia” se alzó en armas contra las autoridades del estado exigiendo que se restituyera el Ministerio Imparcial y que se mantuviera al doctor Gálvez en la jefatura del Estado, contra los deseos de los Opositores. Aquel alzamiento no hizo más provocar el ataque a la ciudad de Guatemala por parte de las fuerzas de Antigua Guatemala, que la invadieron entrando por el Calvario en la noche del 29 al 30 de enero.  Tras una batalla que se prolongó por cuatro días, los soldados de “La Concordia” se rindieron, y con ello terminó el gobierno de Gálvez quien renunció dejando el poder en manos del vice-jefe de Estado, Pedro Valenzuela, en una situación por demás precaria.


BIBLIOGRAFIA: