Menú Cerrar

Viernes de Dolores de 1922: estrenan «La Chalana»

El comité de Huelga de Dolores de 1922 estaba conformado por los mejores intelectuales jóvenes de su época.1 Tal y como narra uno de sus miembros, el escritor Miguel Angel Asturias, en su novela «Viernes de Dolores«, la ideal del canto de guerra estudiantil surgió entre bromas, tragos y visitas a lugares de «sana recreación» que frecuentaban los universitarios.2

Grupo de estudiantes universtarios de la Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Jurídicas y Sociales en 1922 durante las actividades de Huelga de Dolores.
Grupo de estudiantes universtarios de la Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Jurídicas y Sociales en 1922 durante las actividades de Huelga de Dolores. En el recuadro: La Chabela. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Autores de la letra:

Véase también: David Vela, Miguel Angel Asturias

La letra fue escrita por estudiantes de las Facultades de Medicina y Cirugía , Ciencias Naturlaes y Farmacia, y de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas ys Sociales, en el edificio que en ese entonces era de esta última —convertido posteriormente en el Museo de la Universidad de San Carlos de Guatemala -MUSAC—. Entre los escritores que participaron estuvo el propio Asturias, el estudiante de derecho David Vela —quien después fuera por muchos años el director del periódico «El Imparcial«—3​ Alfredo Valle Calvo, y José Luis Balcárcel. De acuerdo al historiador de la Huelga, José Barnoya García, «Vela y Valle Calvo dieron la vida a unas estrofas; el coro se debió a Chocochique [Balcárcel] y una estrofita de los fármacos de la Chinche [Barnoya] segunda; y la última estrofa que elaboró íntegra Moyas, aquella que dice: Patria, palabrota añeja/ por los largos explotada/ hoy la patria es una vieja/ que está desacreditada…4

Autor de la música:

La música, por su parte, fue compuesta por el maestro José Castañeda —conocido entre los estudiantes como «José con hache» porque se firmaba como «Joseh» y quien posteriormente sería el director fundador de la Orquesta Sinfónica de Guatemala.5 Siguiendo con la narración de Barnoya García, encontramos que una vez que tuvieron la letra lista, «se fueron los estudiantes hasta la casa de Joseph Castañeda –no sólo músico y versátil musicólogo sino que también, autor de astracanadas satíricas».4

Al principio, el compositor no encontraba cómo adaptarle música a aquellos irreverentes versos, pero según relata la investigadora Catalina Barrios y Barrios, «sentado en la silla de la barbería (novena calle entre octava y novena avenidas) comenzó a leer la letra, pues aceptó, por fin componer la música. Cuando lo estaban rasurando se inspiró. Apresuró al barbero y fue a su casa (once avenida y octava calle) […] Hizo la música y la firmó con el pseudónimo Joseh. Se comunicó por teléfono con Miguel Angel Asturias y le dijo ‘ya nació el niño’. Se cantó, por primera vez, informalmente, el jueves anterior al Viernes de Dolores, en la facultad de Medicina, con copias a mano para que la aprendieran6

Significado de la letra:

Pero, ¿qué significa el canto de guerra? El contexto histórico en que fue creada «La Chalana» fue el año 1922, dos años después de que el Partido Unionista de los conservadores guatemaltecos derrocara al gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera,7 y menos de un año después de que el general José María Orellana derrocara al gobierno de Carlos Herrera mediante un golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company;8 de esta forma, muchos de los párrafos hacen referencia a la situación guatemalteca imperante en ese momento, aunque tristemente, muchos de ellos siguen vigentes hasta la fecha.

He aquí una breve explicación del significado de aquel canto que muchos han entonado y que empieza con «¡Matasanos practicantes!«:

CORO
Matasanos practicantes,
Del emplasto fabricantes,
Güisachines del lugar,
estudiantes:
en sonora carcajada

prorrumpid ¡Ja, ja!
El coro hace referencia a las tres Facultades que formaron parte del Honorable Comité de Huelga en 1922; en su orden: la Facultad de Medicina y Cirugía, Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia, y la Facultad de Derecho, Notariado y Ciencias Políticas y Sociales. Si bien la Facultad de Ingeniería ya existía, ésta se mantenía al margen de estas actividades por sus estrechos nexos con la Escuela Politécnica.9
I
Sobre los hediondos males
de la Patria arrojad flores,
ya que no sois liberales
ni menos conservadores.
Malos bichos sin conciencia
que la apresan en sus dientes
y le chupan inclementes
las fuerzas de su existencia.
Ya en ese entonces, como ahora, los políticos de turno se aprovechaban del erario nacional para hacer fortuna,10 sin importar el partido al que pertenecieran. Aunque en ese tiempo los únicos dos partidos que existían realmente eran el de los criollos liberales y el de los criollos conservadores, el liberal había estado controlando el país desde 1871 y al momento de hacer elecciones, se fraccionaba en sub-partidos para dar la apariencia de elecciones libres.
CORO
Matasanos practicantes
Del emplasto fabricantes
Güisachines del lugar,
choteadores:
en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de los Liberales
y de los Conservadores.

 

 
II
Nuestro quetzal espantado
por un ideal que no existe
se puso las de hule al prado
más solo, pelado y triste.
Y en su lugar erigieron
cinco extinguidos volcanes
que en cinco también se hundieron
bajo rudos yataganes.

 

Esta estrofa se refiere al derrocamiento del licenciado Estrada Cabrera, cuyo símbolo era el escudo con un quetzal que instituyeron los liberales en 1871.11 Fue sustituido en el poder por Carlos Herrera, quien llegó al poder con el apoyo del Partido Unionista, cuyo símbolo eran cinco volcanes y utilizó la quimera del Unionismo Centroamericano como bandera.7 Finalmente, los yataganes se refieren al golpe de estado de José María Orellana en contra Herrera en 1921.8
CORO
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
hermanitos:
en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de los volcancitos
y del choteado quetzal.
 
III
Contemplad los militares
que en la paz carrera hicieron.
Vuestros jueces a millares
que la justicia vendieron.
Nuestros curas monigotes
que comercian con el credo
y patrioteros con brotes
de farsa, interés y miedo.
Luego de la desastroza «guerra del Totoposte» contra El Salvador, en que Guatemala ganó de manera fortuita tras la muerte accidental del caudillo Tomás Regalado, la reputación del ejército quedó muy mal parada, al punto que aquí con un genial juego de palabras se hace referencia a como habían huído a la carrera en la frontera del río Paz de las fuerzas de Regalado.12 Por otra parte, las estrofa también menciona los oscuros casos judiciales que se ventilaron durante el gobierno de Estrada Cabrera13 y los intereses económicos del clero, que en esa época estaba luchando por recuperar los privilegios retirados por J. Rufino Barrios.14 El término «clerigalia» se refiere en forma despectiva a los sacerdotes católicos y el de «chafarotes» a los oficiales de línea del Ejército.
CORO
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
malcriadotes:
en sonora carcajada
prorrumpid ¡Ja, ja!
Reíd de la clerigalia;
Reíd de los chafarotes.
IV
Patria palabrota añeja
por los largos explotada.
Hoy la patria es una vieja
que está desacreditada.
No vale ni cuatro reales
en este país de traidores.
La venden los liberales
como los conservadores.
Hasta ese momento en la historia guatemalteca, los criollos liberales y conservadores habían entregado la patria a intereses internacionales. Los conservadores firmaron onerosos préstamos a bancos ingleses para costear sus constantes guerras contra sus vecinos, llegando incluso a entregar a los británicos a cambio de armas la región comprendida entre el río Belice y el río Sarstún;15 también entregaron el sur de Izabal a los Belgas para su colonización, aunque ésta fracasó.16 Y firmaron un concordato con la Santa Sede en 1854 por el que le regresaron todos sus privilegios económicos a las órdenes religiosas.17 Por su parte, los liberales también firmaron préstamos con los ingleses,18 aparte de las generosas concesiones que otorgaron a los alemanes en Verapaz y a los estadounidenses en Izabal.19
CORO FINAL
Matasanos practicantes
Del Emplasto Fabricantes
Güisachines del lugar,
muchachada:
de la patria derengada
riamos ya: ¡Ja, ja!

Bibliografía:

  1. Quintana, Epaminondas (1971). La Historia de la Generación del 20. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Asturias, Miguel Ángel (1978). Viernes de Dolores. Buenos Aires: Lozada.
  3. Córdova, Alejandro (4 de octubre de 1926). David Vela: nuevo jefe de redacción. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  4. Barnoya García, José (1979). Los cien años del insecto. Guatemala: Artemis y Edinter. p. 37.
  5. Lehnhoff, Dieter (2005). Creación musical en Guatemala. Guatemala: Universidad Rafael Landívar y Fundación G&T Continental.
  6. Fernández Ordónez, Rodrigo (2008). ¡En sonora carcajara prorrumpid, ja, ja! Una reseña literario-fotográfica de la centenaria «Huelga de todos los Dolores». Guatemala: Universidad Francisco Marroquín; Departamento de Educación.
  7. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 570 y siguientes.
  8. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una Tiranía. Páginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-159.
  9. Méndez, Rosendo P. (1925) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 219-335.
  10. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2ª. edición). Guatemala: Tipografía de «El Renacimiento».
  11. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 43.
  12. Méndez, Joaquín; Estrada Paniagua, Felipe (28 de julio de 1906). «Paz». La Locomotora (Guatemala) I (2).
  13. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, p. 224.
  14. Ciudadanos Libertadores (3 de julio de 1871), Colección de Hojas Sueltas 1871-1873 6. Guatemala.
  15. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859». Google Docs. Guatemala.
  16. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union». Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  17. La Gaceta (10 de noviembre de 1854). No oficial. Edicto. Guatemala. Imprenta de La Paz
  18. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilaciónde Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743
  19. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.

Subir