30 de marzo de 1885: los enviados guatemaltecos Arturo Ubico y Antonio Batres Jáuregui logran escapar ser capturados por El Salvador y Costa Rica

Como secretario, cuando estalló la guerra contra El Salvador, Nicaragua y Costa Rica por la Unificación Centroamericana, el licenciado Arturo Ubico fue enviado en una comisión para el presidente hondureño Luis Bográn, partiendo junto con el licenciado Antonio Batres Jáuregui, quien iba con una comisión para Washington. En el mismo vapor también iban dos ministros salvadoreños que habían estado en Guatemala, los cuales, cuando llegaron al puerto salvadoreño de Acajutla, se encargaron de hacerle saber a todo el mundo que iban dos comisionados guatemaltecos a bordo.  Por esta razón, no los dejaron desembarcar y tuvieron que seguir hasta Costa Rica, pero al llegar al puerto de Puntarenas, tampoco pudieron desembarcar pues los estaban esperando quince lanchas con veinte hombres armados cada una.  Ubico, pues, no pudo cumplir con su misión de entregarle doce mil pesos de plata al presidente Bográn, y se los tuvo que dar a Batres Jáuregui, que siguió su viaje hacia los Estados Unidos.  Según cuenta Batres Jáuregui en su obra “La América Central ante la Historia“, he aquí lo que pasó con aquel dinero tras la muerte de Barrios el 2 de abril de 1885:

“Ubico andaba con pocos fondos, como que creía que ir a Honduras, nada más. Me dió una libranza por mil pesos, contra don Manuel Hernández, que se hallaba en Guatemala y éste la cubrió inmediatamente que le fué presentada.  Los doce mil pesos fueron a pasar a San Francisco California, y por influencias de don Florentín Souza, llegaron a poder de doña Francisca Aparicio de Barrios, que era quien menos los necesitaba, y que ningún derecho tenía sobre los fondos nacionales”.bj, 484-485

BIBLIOGRAFIA: