18 de mayo de 1838: luego de que Francisco Morazán se negara a convocar a elecciones, el Congreso Federal autoriza a los estados a organizar como mejor les parezca rompiendo el Pacto de la Federación Centroamericana

18mayo1838
Palacio Nacional de San Salvador, en la época en que allí funcionaba la capital federal de Centro América.  En el recuadro: el presidente de la República Federal, Francisco Morazán, quien se había negado a convocar a elecciones en 1839, provocando así el rompimiento del Pacto Federal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La Ruptura del Pacto Federal Centroamericano ocurrió de hecho el 18 de mayo de 1838, cuando se reunió el Congreso Federal en San Salvador, entonces la capital federal, en vista de que el presidente, el general liberal Francisco Morazán, no había convocado a las elecciones generales que debían realizarse ese mismo año, ya que su período presidencial y el del vicepresidente terminaba el 1 de marzo de 1839.1 En aquella sesión del Congreso se acordó autorizar a los estados a reorganizarse como mejor les pareciera, sin tomar en cuenta las leyes nacionales. Los Estados de Nicaragua, Honduras y Costa Rica no lo pensaron dos veces y se separaron del pacto federal, constituyéndose en naciones soberanas, libres e independientes, dejando a la República Federal formada únicamente por Guatemala, El Salvador y El Estado de Los Altos.1

El 7 de julio de 1838, el Congreso Federal emitió su último decreto, indicando que “los estados federados de Centro América son, y por derecho deben ser, cuerpos políticos, soberanos, libres e independientes“.2  Ante esto, la Asamblea Legislativa del estado de Guatemala, que estaba sumergido en una guerra civil que ya había derrocado al gobierno del Jefe de Estado, Dr. Mariano Gálvez y provocado la pérdida de la mitad de su territorio por la segregación del Estado de Los Altos, emitió el siguiente decreto:3

“La Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala, considerando: que el decreto del congreso de 30 de mayo último que deja en libertad a los estados para reconstituirse libremente sin las restricciones del título 12.° de la constitución federal, y su aclaratoria de 9 de junio que deja vigentes las partes 2a. y 3a. del artículo 178 del mismo título, relativas a las contribuciones y fuerzas permanentes que corresponden a la federación, envuelven una reforma conveniente y necesarioa: que los estados deben recobrar el poder que les corresponde en su capacidad política; y ha llegado el momento de que se constituyan por sí mismos segun sus aptitudes; y que este paso clásico de la libertad, no debe darse, por el interés mismo de la paz pública, relajando el lazo que une los estados a la federación, y anulando indirectamente el poder nacional, mientras éste se reforma y se establece mas en armonía con los principios de los gobiernos populares; ha tenido a bien decretar y decreta:Admítese por el estado de Guatemala el decreto del congreso de 30 de mayo del corriente año, que reforma el título 12.° de la constitución federal, con las explicaciones hechas por el mismo congreso en su resolución de 9 de junio último.”3

Y poco después, emitió un nuevo decreto convocando a la elección de una Asamblea Constituyente para que se emitiera una constitución para el Estado, que para entonces estaba sumido en la anarquía y con un territorio muy reducido:4

La Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala, considerando:Que la constitución dispone convocar una asamblea constituyente cuando el título 12.° de la constitución federal fuere alterado por la República, como se ha verificado ya por un decreto del congreso, admitido por la mayoría de los estados;

Que el pacto social se ha disuelto por la creación de un nuevo estado en Los Altos, acordada también por el congreso, y establecídose de hecho un gobierno independiente al de Guatemala;

Que es necesario, además, restablecer la calma y majestad del estado, por una medida pronta y salvadora, hallándose actualmente su poder legislativo sin la basa y propiedad de representación que le corresponde; agitado en lo interior por las facciones; empeñado en una guerra de los bárbaros contra la civilización; y sin vigor ni eficacia la ley fundamental que lo ha regido, ni los poderes supremos que lo constituyen:

Considerando sobre todo, que es indispensable reconstruir la la sociedad por ella misma y convocar al soberano cuando su ley primordial no se escucha, o se ha alterado por la discordia civil; y que cualquiera que sea la razón suprema de reunir al pueblo para que restablezca el pacto, el medio de verificarlo debe ser el más claro y directo, a fin de que expida su voz soberana por el órgano de sus representantes inmediatos; que la sociedad tiene siempre un derecho inconcuso e inenagenable de examinar, de admitir o reprobar la ley, que, en uso de los poderes supremos que ha conferido, le hayan dado sus representantes al constituirla;

No pudiendo hacer un poder superior a la sociedad, y siendo la elección directa y la sanción inmediata del pueblo, los dos únicos medios de pronunciarse, al restablecer su pacto y crear los poderes supremos y los derechos primordiales de la ley fundamental;

Teniendo el cuerpo legislativo el mayor respeto a los derechos del pueblo de Guatemala, y a los principios democráticos que profesa y que constituyen desde la independencia nuestra organización social, dispone consignarlos especialmente en la acción directa del pueblo para el nombramiento de sus mandatarios; en la revisión por él mismo de su ley fundamental; y en la creación de un cuerpo constituyente numeroso, en que puedan ser bien representados los diversos intereses sociales, deliberadas sabiamente las leyes y presentada con majestad la imagen del pueblo en un cuerpo nacional; por tanto ha tenido a bien decretar y decreta:

Artículo 1.°: es convocado el pueblo del estado de Guatemala para formar por elección directa una grande asamblea constituyente que no bajará de cincuenta representantes, revestida de todo el poder supremo para reformar, adicionar o conservar en todo o en parte la constitución actual de Guatemala.

Artículo 2.°: Un reglamente para las elecciones será dado por el cuerpo legislativo; y a la asamblea constituyente será reunida el 1 de noviembre.

Artículo 3.°: La constitución o la reforma que hiciera la asamblea constituyente, con cualquier alteración que tenga la constitución actual, será revisada inmediatamente, por el pueblo, y los ciudadanos votarán individualmente por su admisión o desaprobación, segun la ley reglamentaria que la misma asamblea constituyente emitiera para esta última expresión de la voluntad pública, a que deberá arreglarse todo el estado.

Comuníquese al consejo representativo para su sanción.4

A pesar de los rimbombantes términos en que el decreto anterior fue redactado, aquella constituyente se reunió pero nunca emitió una constitución, debido a que la anarquía se mantuvo en Guatemala hasta 1851 a pesar de la mano dura que empleó el general Rafael Carrera.  El mismo Carrera fue víctima de un atentado contra su vida cuando un grupo radical se cansó de esperar que se emitiera una constitución, e incluso otras asambleas se reunieron después para ese efecto pero no consiguieron emitir la carta magna sino hasta que, después del triunfo de Carrera en la Batalla de La Arada, por fin se emitió la constitución de 1851, la cual favorecía al general victorioso y a los miembros del clero.


BIBLIOGRAFIA: