23 de octubre de 1957: licenciado González López renuncia a la presidencia

El licenciado Luis Arturo González López renuncia a la presidencia de Guatemala y es sustituido por un triunvirato militar luego de que hubieran evidentes anomalías en las elecciones del 20 de octubre de ese ano

23octubre1957
El aeropuerto de la Ciudad de Guatemala en 1957. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López, presidente interino de Guatemala tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas en la casa presidencia el 23 de julio de 1957,1 Guatemala entró en un período de incertidumbre, similar al que se vivió tras el derrame cerebral del general Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930.2

Ahora bien, a diferencia de que ocurrió tras la renuncia obligada del general Chacón, el mismo día de la muerte de Castillo Armas el Congreso llamó al primer designado a la presidencia, licenciado Luis Arturo González López a ejercer la Presidencia de la República, se convocó a elecciones dentro de cuatro meses, aunque sin especificar fecha, y se declaró el Estado de Sitio en toda la República.3 Esto le permitió a González López contar con el respaldo de los organismos del estado, a diferencia de lo que ocurrió con el licenciado Baudilio Palma, quien era el segundo designado a presidencia en 1930, y quien había quedado en una posición muy difícil frente a los mandos militares que apoyaban al general Mauro De León, que era el primer designado, pero no que constitucionalmente no podía asumir el cargo por haber sido nombrado Ministro de la Guerra pocos días antes.4

González López  -quien era miembro del Consejo Político de Movimiento Democrático Nacionalista (MDN)-  se tuvo que enfrentar a la situación que siguió al asesinado del líder liberacionista.   Primero confirmó en su puesto a los ministros de Castillo Armas, y luego se hizo cargo de las honras fúnebres del fallecido presidente, cuyo cadáver fue expuesto a la vista de la población por tres días.  Pero lo difícil de la situación era que los liberacionistas radicalizaron su posición como guías del anticomunismo, mientras que los partidos comunistas se adjudicaron el derecho de establecer una dictadura del proletariado.  Y existían otros partidos que, aunque no eran comunistas radicales como el Partido Guatemalteco del Trabajo, sí simpatizaban con varios de los principios de la Revolución de Octubre de 1944, como el Partido Revolucionario de Mario Méndez Montenegro.4

(Nota de HoyHistoriaGT: Para los liberacionistas, que nunca reconocieron ser una pantalla de la operación PBSUCCESS y de la United Fruit Company,5 su misión era vencer al comunismo internacional y a la Unión Soviética que, según ellos, estaba estimulando, apoyando, financiando y respaldando la expansión el comunismo en el mundo y de manera especial en Guatemala.  Era tan radical su posición, que habían prohibido a los guatemaltecos viajar a los países europeos del bloque del este, y cuando se les preguntaba por qué los estadounidenses sí podían viajar a esos países, respondían que ellos sí podían resistir las tentanciones del comunismo pero lo guatemaltecos no.  Esta mentalidad radical fue inculcada en gran parte de la población guatemalteca y, sobre todo, en los miembros del Ejército, y se ha mantenido incluso hasta décadas después de la caída del muro de Berlín en 19896).

En la campaña presidencial participó el Movimiento Democrático Nacionalista (MDN), que era partido oficilialista y liberacionista radical que encabezaba una coalición llamada Unidad Patriótica Anticomunista (UPA), con el licenciado Miguel Ortiz Passarelli como su candidato.  También participó el general Miguel Ydígoras Fuentes con su partido Democrático de Reconciliación Nacional (más conocido como “Redención”), que era de derecha moderada, y la Democracia Cristiana Guatemalteca, pequeño partido que entonces era de derecha y que postuló al ingeniero Miguel Asturias Quinónez.7 

Fue la primera vez que se realizaron elecciones en un solo día, ya que anteriormente se acostubraba que fueran jornadas de tres días de votaciones.  Sin embargo, hubo numerosos problemas siendo el principal que no hubo suficientes papeles enviadas a los distritos en donde la oposición era más fuerte. Luego, hubo una considerable tardanza en publicar los resultados y eso hizo que la oposición empezara a protestar, aunque tímidamente.  Sin embargo, cuando el licenciado Ortiz Passarelli empezó a celebrar su supuesta elección, los ánimos se caldearon e Ydígoras y sus partidarios acusaron al gobierno de haber perpetrado un fraude electoral. 7

Las protestas salieron a las calles y fueron aumentando conforme pasaban los días, hasta que el 23 de octubre, los jefes militares le pidieron la renuncia al presidente provisorio Luis González López y anunciaron que las elecciones habían quedado anuladas.  En sustitución de González López, se formó un triunvirato militar conformado por los coroneles Oscar Mendoza Azurdia, Gonzalo Yurrita Nova y Roberto Lorenzana Salazar.  Con esto, miles de ciudadanos salieron a las calles a vitorear a Ydígoras y a celebrar que les hubieran impuesto al candidato de las fuerzas de la liberación.  De hecho, con la salida de González López, los liberacionistas perdieron el poder directo, aunque luego conseguirían negociar el siguiente gobierno.8 

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendano, tras lo cual el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958 y en las que resultó electo el general Ydígoras Fuentes, aunque tuvo que negociar con el MDN para poder llegar al poder.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  3. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 254.
  4. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  5. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.
  6. Villagrán Kramer, Biografía política de Guatemala. p. 264.
  7. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACO, Serviprensa. p. 87.
  8. Ibid., p. 88.
  9. Ibid., p. 89.