29 de diciembre de 1930: Chacón renuncia definitivamente

El embajador de los Estados Unidos Sheldon Whitehouse se reúne con el presidente golpista Manuel María Orellana y le ordena convocar a elecciones de presidente interino luego de la renuncia del presidente Chacón.

29diciembre1930
Parque Centenario de la ciudad de Guatemala en 1930, año en que el presidente Lázaro Chacón tuvo que renunciar a la presidencia tras sufrir un derramen cerebral. En el recuadro: el presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover, cuyo gobierno no reconoció al gobierno golpista que se impuso en Guatemala tras la enfermedad de Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de su derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, el general Lázaro Chacón quedó imposibilitado para seguir al frente de la presidencia de Guatemala y fue sustituido por el segundo designado, -el licenciado Baudilio Palma-, porque el primer designado -el general Mauro de León- ya había sido nombrado Ministro de la Guerra el 30 de octubre de ese año. Los militares del cuartel de Matamoros, ya descontentos con el presidente Chacón, aprovecharon el nombramiento de Palma para alzarse en armas el 17 de diciembre y obligar a renunciar a éste, aduciendo que no creían en la enfermedad de Chacón.  De acuerdo a los informes enviados por la embajada de los Estados Unidos al Departamento de Estado, aquella era solamente una excusa pues solamente habían estado esperando una excusa para asaltar el poder.1

De esta forma, el general Manuel María Orellana, comandante del cuartel de Matamoros, se hizo con el poder, tras obligar a Palma a renunciar a la presidencia interina.1 Como los Estados Unidos no aceptaron el nuevo gobierno, pues violaba el Tratado General de Paz y Amistad de 1923, firmado en Washington, D.C.,2 el cuerpo diplomático buscó una salida constitucional al asunto.1

Gracias a los oficios del cuerpo diplomático, y en especial de la embajada de los Estados Unidos, se acordó que la mejor forma para regresar al régimen constitucional en Guatemala era que renunciara el general Chacón, pues Orellana se había atribuido la presidencia interina y el control de facto del estado mientras la enfermedad de Chacón continuaba.  Los diplomáticos decidieron que con la renuncia del presidente, la Asamblea Legislativa retomaría sus poderes y podría convocar a un presidente interino sin la injerencia de Orellana.

A continuación reproducimos los documentos enviados entre el embajador estadounidense y el Departamento de Estado a este respecto, los cuales dejan en claro quién estaba manejando la situación del país en ese momento:

Guatemala, 23 de diciembre de 1930 – 2:00 pm

Todos con quienes he hablado concuerdan con que hay una forma para regresar al régimen constitucional, y esta es, que el general Chacón renuncie a la presidencia y que luego el general Orellana le retorne a la Asamblea los poderes de que se ha investido, que iban a durar mientras existe la incapacidad del Presidente. La renuncia del Presidente terminaría con la incapacidad, y dejaría vacante la Presidencia. Dado que todos los vicepresidentes han muerto o han renunciado, la Asamblea tendría que elegir a otros y el primero de ellos se convertiría en el nuevo presidente interino que llamaría a elecciones.  Existe, no obstante, una inconstitucionalidad en este procedimiento, y es que la Asamblea solamente está facultada para elegir vicepresidentes durante sus sesiones ordinarias, y esta tendría que ser una extraordinaria.  No parece haber otra salida práctica, sin embargo, y nadie le va a objetar esto.

El general Chacón está… sumanente listo para renuncia, y como ya hay indicios de ruptura entre los gobernantes actuales creo que Orellana va a estar de acuerdo con hacerse a un lado eventualmente. La dificultad real será que los diferentes partidos estén de acuerdo en elegir a un presidente interino ya que éste será un factor decisivo en las próximas elecciones.  Hay dos candidatos que se mencionan para las elecciones regulares, Recinos y el general Ubico.

      • Whitehouse.3

Al día siguiente, Whitehouse reportó esto:

Guatemala, 24 de diciembre de 1930 6:00 pm

Dado que tenía razones para creer que su decisión de no reconocer al gobierno de Orellana o no había sido comunidada a Orellana, o había sido grandemente suavizada en su transmisión, arreglé una cita con el general para esta tarde en la casa del presidente de la Asamblea.  El general empezó con su ya acostumbrado discurso de que ha estado restaurando el régimen constitucional, lo maravilloso que esto ha sido recibido por el país, cómo iba a reformar todos los abusos, que no tenían ambicón personal y que estaría encantado de regresar el poder a Chacón cuando éste se recuperara.  Yo le respondí brevemente que su decisión era definitiva y que no iban a reconocer a su gobierno y no quise entrar en una discusión que sería inútil. Sin embargo, dado que había dicho que no tenía ambición personal, parecía que estaría de acuerdo en retornar al régimen constitucional mediante el método indicado en mi nota del 23 de diciembre a las 2:00 pm. Pero rápidamente se opuso, diciendo que convocaría a la Asamblea para elegir a un vicepresidente y que seguiría estrictamente la constitución.  Yo le indiqué que si quería permanecer en el poder la Asamblea no podía elegir constitucionalmente a un vicepresidente sino hasta en las sesiones de marzo.  Su elección podría solamente estar justificada por la ausencia del Presidente y de tres vicepresidentes. Y agregué que si tenía ilusiones de que otros países iban a reconocer a su gobierno yo estaba completamente seguro de que estaba equivocado y sinceramente esperaba que se dedicaría a encontrar una solución a la situación actual que los Estados Unidos pudieran aceptar. Cuando empezó a tomar la conversación otra vez por lo que había hablado, yo cambié el tema y hablé sobre el deseo del general Chacón de abandonar el país y le pregunté que si tenía alguna objeción al respecto. Me respondió que no en absoluto, y que convocaría a la Asamblea para que el permiso necesario fuera concedido.

      • Whitehouse4

Ante esta situación a Orellana no le quedó más que plegarse a las directrices del embajador estadounidense, envió al general Rodríguez Beteta y a su propio hijo a reunirse con el embajador, y a informale que necesitaba cuatro días para seguir con el plan de la renuncia del presidente Chacón.  La renuncia del presidente qeudó prevista para el 27 de diciembre, pero no se pudo hacer porque no estaba el presidente de la Corte de Justicia, y Chacón quería que éste estuviera presente.  Los candidatos que se mencionaban en ese momento para presidentes interinos eran el general Reyes, el licenciado José María Reina Andrade, que era diputado en ese momento, y el general Arisa, quien era el candidato de los rivales del general Ubico.  Los Estados Unidos se reservaron el derecho de reconocer al nuevo presidente interino hasta que hubiera convocado a elecciones.5

El 28 de diciembre se reunió Orellana nuevamente con el embajador Whitehouse, quien le ordenó que ninguno de los golpistas estuviera en el gobierno interino, además de que las elecciones deberían convocarse lo antes posible y que el presidente interino no pudiera participar en ellas.   Sorprendido, Orellana preguntó se los Estados Unidos querían elecciones libres, a lo que el embajador le dijo terminantemente que sí.  Whitehouse no tenía intenciones de reconocer al candidato que presentara Orellana y tampoco iba a permitir que lo nombraran Ministro de la Guerra del gobierno interino.6

Finalmente, el general Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, según lo relata Whitehouse:

Guatemala, 29 de diciembre de 1930 – 12:00 pm

El Presidente Chacón acaba de renunciar en presencia del presidente de la Asamblea y del Presidente de la Suprema Corte.  Yo estaba en la habitación en ese momento.  El documento quedó en manos del presidente de la Asamblea.

[Opinión personal]. La mayoría de la Asamblea es claramente hostil al general Orellana y a menos que el general haga un despliegue impresionante de fuerza es incierto lo que ocurra con ella. Si las cosas salen mal, estarán realmente mal, y, como supongo que no hay ningún buque de guerra más próximo que en Panamá, recomiendo que se mande uno de inmediato para San José.  Si la cosas se resuelven pacíficamente, el presidente interino puede resultar fortalecido si el capitán del buque y unos cuantos oficiales pueden venir a la Ciudad de Guatemala y presentarle sus respetos. Si se decide otra cosa, la sola presencia del buque de guerra en San José puede prevenir mayores desórdenes. [Fin de opinión personal].

      • Whitehouse7

Esta injerencia de los Estados Unidos sobre los acontecimientos de diciembre de 1930 en Guatemala se desprendió en donde las naciones centroamericanas, con el fuerte patrocinio de los Estados Unidos, se comprometieron a no reconocer gobiernos golpistas en la región.2 Los estadounidenses estaban intentando con esto proteger sus fuertes intereses en Guatemala, especialmente los de la United Fruit Company, la Pan American, y la Shenandoah Oil.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-179.
  2. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  3. Departament of State, Guatemala. Revolution in Guatemala. p. 186.
  4. Ibid., pp. 186-187.
  5. Ibid., p. 188.
  6. Ibid., pp. 189-190.
  7. Ibid., p. 190.

28 de diciembre de 1929: inauguran ferrocarril El Salvador-Guatemala

Se inaugura el tramo que comunica a Guatemala con El Salvador, permitiendo a este último tener salida al Atlántico. El tramo fue construido por la International Railways of Central America, subsidiaria de la UFCO.

28diciembre1929
Mapa de la línea férrea entre El Salvador y Guatemala que muestra el tramo entre Zacapa y Ahuachapán, inaugurado en 1929. En el recuadro: estampilla postal conmemorativa del evento emitida por el gobierno de El Salvador. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Filatelia de El Salvador.

El 28 de diciembre de 1929, se dió por concluido el tramo para que el territorio salvadoreño quedase unido con Guatemala y tuviera así salida al Atlántico.  Aquella construcción había sido otorgada a la International Railways of Central America, una afiliada de la United Fruit Company, que era una poderosa empresa transnacional estadounidense que tenía presencia en Guatemala desde 1904.  De esta forma, el cargamento y los pasajeros guatemaltecos y salvadoreños eran transportados a Puerto Barrios, que era un puerto también controlado por la United Fruit Company mediante su flota mercante Great White Fleet con el aval del gobierno guatemalteco.

Este importante evento fue reportado mediante el siguiente comunidado oficial:1

El sábado 28 de [diciembre], a las once horas, fue inaugurado el ferrocarril entre El Salvador y Guatemala. El acto resultó imponente y en él quedó constatado el espíritu de cordialidad que felizmente existe entre salvadoreños y guatemaltecos. Los Excelentísimos señores Presidentes de ambos países, Dr. Pío Romero Bosque y General Lázaro Chacón, acompañados de sus respectivos Gabinetes y de personas de alta valía, estuvieron presentes en la inauguración del ferrocarril, acto que se realizó en la frontera que la línea férrea atraviesa […]. El Ferrocarril que acaba de inaugurarse, fue iniciado en sus trabajos el 15 de abril de 1910, en Cutuco. La subvención del Gobierno de El Salvador, dada a la International Railways of Central America (IRCA), para la obra, incluyendo los ramales, asciende a la suma de 9,160,191.20 colones (…). El Gobierno se complace vivamente en notificar a la colectividad, que sus esfuerzos han culminado en el más grande de los éxitos y que desde el 28 de este mes queda colmados los deseos del pueblo salvadoreño sobre la construcción de una línea férrea que nos uniera a nuestra hermana Guatemala y nos dé salida al Atlántico”.1

Otra notificación oficial fue el siguiente telegrama:2

Campamento San Jerónimo, 28 de diciembre de 1929.

A Nicolás S. Villafuerte, Director Imprenta Nacional.

Hoy inauguróse ferrocarril El Salvador-Guatemala, a las diez horas; asistiendo Presidentes ambos Estados, funcionarios, gran número personas particulares y sociedades salvadoreña y guatemalteca. A nombre empresa constructora ferrocarril, tomó palabra Gerente Gral. Cruzándose acto continuo discursos Ministros Fomento Dr. Mendoza y Hernández Figueroa. Dr. Romero Bosque, Presidente nuestro, cerró acto brillante discurso.2

Por la importancia de contar con salida al Atlántico, la República de El Salvador ordenó emitir 350,000 estampillas postales con los retratos de ambos presidentes, para conmemorar dicha inauguración.  He aquí el decreto correspondiente:3

San Salvador, 26 de diciembre de 1929.

Habiéndose señalado el 28 del corriente mes para la inauguración del Ferrocarirl Internacional entre El Salvador y Guatemala, acontecimiento de suma trascendencia para el progreso nacional, el Poder Ejecutivo, a iniciativa del Director General de Correos, acuerda:

Poner a la circulación a partir de la fecha indicada hasta el 31 de enero de 1930, tresciento cincuenta mil (350,000) sellos postales conmemorativos, que ostendan en el fondo los retratros de los señores Presidentes de ambas Repúblicas, general Lázaro Chacón y doctor Pío Romero Bosque, conforme al detalle siguiente [sigue el detalle de las estampillas].

Trescinto cincuenta mil sellos postales con valor total de catorce mil colones.

Comuníquese.

      • El Ministro de Gobernación3

De esta forma, concluía la línea férrea en El Salvador y quedaba bajo el control monopólico de la IRCA, que era una subsidiaria de la United Fruit Company


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Ferrocarril en El Salvador (1872-1929): conjunto ferroviario Sitio del Niño, San Juan Opico, La Libertad. Un estudio desde la perspectiva de la arqueología industrial. El Salvador: Universidad Tecnológica de El Salvador. pp. 93-94.
  2. Documentos Oficiales. El Salvador: Diario Oficial.
  3. Trescientos cincuental mis sellos postales con un valor de catorce mil colones. El Salvador: Diario Oficial.

27 de diciembre de 1956: fallece el compositor Mariano Valverde

27diciembre1956
Ruinas de la Iglesia de San Nicolás en Quetzaltenango tras el terretomo de San Perfecto. Este evento inspiró a Valverde a componer su vals «Noche de Luna entre ruinas». Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El compositor Mariano Valverde nació en Quetzaltenango el 20 de noviembre de 1884  y allí se formó como músico.  Fue integrante de la Marimba Hurtado Hermanos, reconocida agrupación marimbística con la que se fue de gira por Guatemala y los Estados Unidos en donde grabó varias de sus propias composiciones.1

En 1917 acompañó a los hermanos Benedicto, Higinio y Eustorgio Ovalle Bethancourt, junto a Jesús Castillo, a una de las primeras presentaciones de marimba ofrecidas en la Ciudad de Guatemala para el presidente guatemalteco, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien también era originario de Quetzaltenango.2

Valverde enseñaba marimba en Quetzaltenango, exigiendo a sus estudiantes  que aprendieran solfeo. También fue director de la Marimba «Maderas de mi Tierra«, y como compositor, su catálogo consta de más de un centenar de piezas, muchas de las cuales son intepretadas por las agrupaciones de marimba en Guatemala.  Entre sus obras se destaca el vals «Noche de luna entre ruinas», compuesto luego del terremoto de San Perfecto que destruyó la Ciudad de Quetzaltenango en 1902,3 donde falleció progenitora y en donde el panorama desolador que presentaba la ciudad lo inspiró a componer la obra.2

El compositor quetzalteco falleció el 27 de diciembre de 1956, pero para honrar su memoria su efigie fue colocada junto con la de los compositores Sebastián Hurtado, y Germán Alcántara, en el billete de 200 quetzales el cual comenzó su circulación el 23 de agosto de 2010.4,5

El vals de Valverde se puede escuchar en este enlace:


BIBLIOGRAFIA:

  1. Lehnhoff, Dieter (2005). Creación musical en Guatemala. Guatemala: Universidad Rafael Landívar y Fundación G&T Continental, Editorial Galería Guatemala. ISBN 99922-704-7-0.
  2. «Connotados quetzaltecos». El Quetzalteco. 26 de agosto de 2010. Archivado desde el original el 29 de agosto de 2010.
  3. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  4. «Ley Monetaria». Decreto número 17-2002. Guatemala.
  5. «Preguntas frecuentes sobre el nuevo billete de Q200.00». Guatemala.

22 de diciembre de 1888: el gobierno reparte la «Reseña Histórica»

El gobierno de Guatemala reparte gratuitamente a las municipalidades los siete volúmenes de la «Reseña Histórica de Centro-América» escrita por el Dr. Lorenzo Montúfar por encargo del gobierno, la cual idealiza la causa liberal centroamericana

22diciembre1888
Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala a prinicpios del siglo XX. Se observa el Palacio de Gobierno a la izquierda y la Municipalidad al frente. En el recuadro: el Dr. Lorenzo Montúfar y Rivera, en la primera fotografía utilizada en Guatemala para una propaganda presidencial en 1891. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Una de las principales referencias históricas de Gutaemala es la extensa obra «Reseña Histórica de Centro-América» del Dr. Lorenzo Montúfar y Rivera la cual ha servido de base para los texto y compendios de Historia del país desde su publicación entre 1878 y 1887.  Desafortunadamente, la obra es propagandística a favor de la causa de los criollos liberales centroamericanos, y está enfocada en denunciar lo que el Dr. Montúfar consideraba las perversidades de los conservadores.  Es más, fue una obra hecha por encargo oficial del gobierno de Guatemala, controlado en ese entonces por los criollos liberales y, en el caso del tomo VII, también del gobierno de Costa Rica, por los que recibió pagos simultáneamente.  De hecho, sus adversarios políticos en la campaña presidencial de 1891 lo acusaron de corrupción por esto, entre otras cosas.1

Durante la época en que escribió los primeros cinco volúmenes de su Reseña Histórica, el Dr. Montúfar era muy influyente en el gobierno guatemalteco del general presidente J. Rufino Barrios; es más, por su cercanía al gobernante se le facilitó el trabajo de historiador, ya que pudo sacar documentos del archivo de Guatemala y llevarlos a su residencia para consultar.1 Pero su ruptura con el presidente en 1882 a raíz de la cuestión del tratado de Límites entre Guatemala y México,2 provocó que los dos últimos volúmenes fuesen publicados hasta después de la muerte de Barrios el 2 de abril de 1885.3

Montúfar empieza su relato histórico con los acontecimientos ocurridos a finales de 1828, es decir, en medio de la Guerra Civil Centroamericana que se inició tras el golpe de estado contra el Jefede Estado de Guatemala, Juan Barrundia, en septiembre de 1826.4 Montúfar indica que empezؚó en este punto porque retoma el hilo narrative de la obra que había iniciado Alejandro Marure, historiador oficial del gobierno del Dr. Mariano Gálvez, y hace énfasis en que solamente un ejemplar del tomo segundo de la obra de Marure se salvó de las llamas tras el triunfo de la revolución-católica campesina del general mestizo Rafael Carrera en 1839.5 Ahora bien, Montúfar escogió específicamente la obra de Marure por ser afín a su ideología liberal, dejando por un lado la de su propio tío, Manuel Montúfar y Coronado quien era conservador. Si bien Marure abrazó la causa conservadora tras el triunfo de Carrera, Montúfar lo justifica diciendo que era Marure era de caráter débil y por eso se había cambiado de bando.3

La obra de Montúfar, aunque evidentemente con sesgo hacia la causa liberal, está muy bien documentada y está estructura de la siguiente forma:

  • Los párrafos son usualmente cortos por lo que la obra se asemeja a una crónica donde se consignan eventos en forma cronológica.
  • Casi en todos los capítulos se incluye una sección denominada “Reflexiones” y otras veces “Observaciones”, donde el autor expresa su punto de vista y saca sus conclusiones.
  • Los temas principales de cada capítulo son hechos militares y políticos así como debates parlamentarios, aunque algunas veces se hace referencia a fenómenos naturales.
  • En algunos casos se incluye la biografía de personajes relevantes.
  • Algunos capítulos contienen un apéndice documental denominado “Documentos Justificativos”.6

Inicialmente, Montúfar quería que la Reseña finalizara en la década de 1870, pero no lo logró ya que se involucró en la política activa para las elecciones de 1891, y luego sufrió un ataque que lo dejó inválido en 1893.7

Aunque desde el punto de vista histórico, el problema con la obra de Montúfar está marcada por un profundo desdén hacia las ideas del partido conservador y por una burla constante de las creencias católicas8, en Guatemala la historia oficial del país se ha basado en la «Reseña Histórica» de Montúfar.  Desde un principio, la obra fue enviada gratuitamente a las municipalidades, según indica el siguiente documento del 22 de diciembre de 1888: “Como un obsequio del Gobierno a esa Municipalidad, remito a Ud. en siete tomos, la Reseña Histórica de Centro-América, escrita por el Dr. Montúfar. Recomiendo a ud. que esa obra importante, sea conservada con esmero en el archivo municipal, a fin de que puedan consultarla todas las personas que lo deseen”.1

Debido al evidente sesgo liberal y su falta de imparcialidad, la obra del Dr. Montúfar es escasamente consultada por HoyHistoriaGT, pero el lector interesado puede encontrar los tomos completos aquí:


BIBLIOGRAFIA:

  1. Acuña Ortega, Víctor Hugo (2006) La historiografía liberal centroamericana: La obra de Lorenzo Montúfar (1823-1898). En: Revista Historia y Sociedad (12). Medellín. P. 35
  2. Gobierno de Guatemala (1882). La traición del doctor Lorenzo Montúfar juzgada por los pueblos. Guatemala: El Progreso.
  3. Acuña Ortega, La historiografía liberal centroamericana, p. 36.
  4. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. p. 32.
  5. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. 
  6. Acuña Ortega, La historiografía liberal centroamericana, p. 37.
  7. Ibid., p. 38.
  8. Ibid., p. 40.

21 de diciembre de 1949: la «Ley de arrendamiento forzoso»

Durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo se emite el decreto 712, conocido como la «Ley de arrendamiento forzoso»

21diciembre1949
Vistas de las entonces nuevas plantaciones de café en Guatemala en 1875. Grabados realizados con base en fotografías tomadas por Eadweard Muybridge. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La cuestión de la tenencia de la tierra en Guatemala ha sido un tema complicado desde la época colonial.  Durante la dominación española las grandes órdenes regulares de la Iglesia Católica eran propietarias de enormes haciendas, en donde utilizaban la mano de obra de los indígenas que vivían en las doctrinas a su cargo, y la de esclavos negros que habían hecho venir para el efecto.  Por otra parte, los criollos hacendados habían heredado las encomiendas de los conquistadores, y los criollos aristócratas en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y en la Nueva Guatemala de la Asunción se encargaban de comercializar los productos de los hacendados con la península española, obteniendo grandes ganancias e influencia política en el proceso.  Los indígenas por su parte, si bien no poseían terrenos propios, sí tenían tierras ejidales comunitarias en todos los poblados en donde estaban las doctrinas y encomiendas.1

Luego de la Independencia, el sistema de tenencia de tierra no cambió, pero sí lo hizo el poder de los criollos hacendados, quienes hartos de la dominación de los aristócratas, se rebelaron en contra de ellos, utilizando como excusa el golpe de estado dado a Juan Barrundia en el Estado de Guatemala en septiembre de 1826.  Allí se inició la Guerra Civil Centroamericana, en la que los criollos hacendados, aglutinados en el partido liberal, utilizaron la bandera de la Ilustración para  atarcar a los religiosos y a los aristócratas, esto últimos agrupados en el partido conservador.2

Tras la victoria de los liberales en 1829, los aristócratas y los religiosos fueron expulsados de Centroamérica,3 y las grandes fincas de los frailes pasaron a manos de los hacendados liberales, quienes las vendieron o arrendaron a los ingleses que los habían apoyado durante la guerra civil.1 Esto, junto con el impuesto personal para los campesinos y las leyes anticlericales que se impusieron hiceron que estallara una revolución campesino-católica contra el gobierno del Dr. Mariano Gálvez, quien fue derrocado en 1838 y sustituido por Mariano Rivera Paz, quien se alió con los conservadores que regresaron de su exilio.4

Los conservadores también hicieron negocios con los ingleses y dieron concesiones a los belgas en Izabal,5 pero la estructura de la tenencia de la tierra no se modificó significativamente.1  No fue sino hasta después del triunfo de la Revolución Liberal de 1871 que las leyes se reformaron drásticamente ya que se introdujo la producción del café a gran escala, lo cual requería de grandes extensiones de tierra y de una cantidad considerable de mano de obra barata.  De esta forma, tras expulsar nuevamente a los frailes y confiscar sus bienes,6 también se subastaron las tierras ejidales y comunes de las poblaciones indígenas, resultando en la formación de grandes fincas cafetaleras, que pasaron a manos de los colaboradores del general presidente J. Rufino Barrios y a las del mismo gobernante.7

El sistema de tenencia de la tierra se mantuvo sin mayor alteración durante los gobiernos liberales que se sucedieorn hasta 1944, y fue hasta en el gobierno del Dr. Juan José Arévalo que se empezaron a hacer pequeños cambios en la estructura de la misma.8 La constitución de 1945 era muy diferente a la constitución de 1879,9 bajo la cual se formaron las fincas cafetaleras en el país, ya que en 1945 se declaró que era responsabilidad del Estado desarrollar actividades agrícolas, y que los beneficios de las mismas deberían ir a los productores. De hecho, el artículo 90 de esta Constitución indicaba que la propiedad privada debía ser reconocida y garantizada solamente si la misma llenaba su función social.8 Además, estipuló la expropiación cuando fuera de beneficio público, la abolición de los contratos de servidumbre en las fincas (establecidos por el Reglamento de Jornaleros de Barrios10 y las leyes de Vagancia y de Vialidad de Ubico11), y la autorización de la organización y sindicalización de los campesinos y jornaleros. Es decir, con un marco constitucional favorable a los campesinos, se pudieron promulgar leyes con la finalidad de aliviar la situación de la población campesina. De esta forma, en 1945 se puso en vigor la Ley de Titulación Supletoria, que establecía un mecanismo por medio del cual el título de propiedad de la tierra trabajada durante diez años por lo menos, podía ser concedido a aquellos que la habían trabajado12 y, por otra parte, en 1947 fue aprobado el Código de Trabajo, que prohibía la sindicalización en la fincas que tuvieran menos de treinta trabajadores, pero lo permitía en las grandes plantaciones.13

El 20 de diciembre de 1949, tras un temporal que daño la agricultura nacional, el gobierno aprobó  el Decreto Legislativo No. 712, llamado «Ley de arrendamiento forzoso«, la cual obligaba a los propietarios que hubiesen dado parcelas en arrendamiento durante los últimos cuatro años a seguir arrendándolas por dos años más, así como exigía a los prpoiertarios a arrendar tierras ociosas y a no cobrar más del 5 por ciento del valor de la cosecha que se obtuviera.8 Aquel fue el primer intento de realizar una reforma agraria en el país, la cual fue impulsada a mayor escala poco tiempo después por el régimen del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y que eventualmente le costaría la presidencia en 1954, ya que aquella reforma agraria no solamente afectó a los terranientes locales sino que a la mayor propietaria de tierra en el país: la compañía transnacional estadounidense United Fruit Company.14

A continuación se reproduce la sección de los considerandos de aquella ley aprobada el 21 de diciembre de 1949, por su importancia histórica:15

Decreto Legislativo No. 712

El Congreso de la República de Guatemala,

Considerando: que es notoria la resistencia de algunos propietarios de fincas rústicas a seguir dando parcelas en arrendamiento a labriegos que han probado plenamente su capacidad para hacer producir la tierra y para responder a sus compromisos contractuales. Que esta negativa de parte de los propietarios, sólo obedece a un concepto excesivo del derecho de propiedad, tanto más dañino para los intereses colectivos cuanto que por costumbre han venido dando en arrendamiento sus tierras, las cuales sólo se han hecho productivas mediante el trabajo de los susodichos labriegos;

Considerando: que algunos propietarios de fincas rústicas, por razones y en circunstancias similares a las ya mencionadas, están expulsando a los labriegos de parcelas que arriendan desde hace varios años, ya por vías de hecho o por procedimientosjudiciales;

Considerando: que los menoscabos ocasionados a la República con motivo del recién pasado temporal hacen imperativa una política de fomento intensivo y extensivo de la producción agrícola, política que compete orientar al Estado de conformidad con el artículo 88 de la Constitución, en beneficio primordial de los que hacen producir la tierra y por ende, contribuyen más directamente al acrecentamiento de la riqueza nacional;

Considerando: que están plenamente establecidos la necesidad y utilidad públicas, y el interés nacional que median para limitar el derecho de propiedad privada de algunos propietarios de fincas rústicas que al pretender dejarlas improductivas en una época de emergencias serias como la actual, no hacen cumplir a esas fincas con su función social, según el espíritu del artículo 90 de la Constitución de la República.15


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  2. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. p. 32.
  3. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7)  Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  4. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. (1) Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  5. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  6. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala: Período de veinte años corridos del 14 de abril de 1865 al 5 de abril de 1885. Guatemala: José de Pineda e Ibarra. p. 117-123.
  7. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. p. 26.
  8. Godínez Juárez, Ingrid Elizabeth (2014). Análisis jurídico del fideicomiso de apoyo financiero para los productores del sector cafetalero guatemalteco, otorgado a favor de la comunidad agraria Chocolá del municipio de San Pablo Jocopilas en el Departamento de Suchitepéquez. Guatemala: Universidad Mariano Gálvez, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. pp. 40-41.
  9. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  10. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  11. Ubico Castañeda, Jorge (1933). Decreto 1974. Ley de Vialidad. Guatemala: Tipografía Nacional.
  12. Gobierno de Guatemala (1945). Recopilación de las leyes de la República de Guatemala 1944-1945, LXIII, Tipografía Nacional, Guatemala, pp. 444-445.
  13. Colmenares Arandi, Rodolfo (2007). Código de Trabajo, 1947-2007. Edición conmemorativa. Guatemala: Ministerio de Trabajo y Previsión Social. p. 1.
  14. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube
  15. Congreso de la República de Guatemala (1949). Ley de Arrendamiento Forzoso. Decreto Legislativo No. 712.  Guatemala: El Guatemalteco.

20 de diciembre de 1855: inicia ciclo académico en la Nacional y Pontificia Universidad

Tras reformar sus estatutos para cumplir con lo estipulado en el Concordato de 1852, se inician las clases en la Nacional y Pontifica Universidad de San Carlos

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Edificio de la Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos en la Ciudad de Guatemala.En el recuadro: el obispo y Marqués de Aycinena, Juan José de Aycinena y Piñol, rector de la Pontificia Universida de influyente político durante el gobierno de Rafael Carrera. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno conservador del capitán general Rafael Carrera estuvo sumamente ligado a la Iglesia Católica y por medio del Concordato establecido en 1852 y ratificado en 1854 le entregó a ésta la educación del país.  En esa época la Universidad de San Carlos estaba dedicada principalmente a la preparación de eclesiásticos avalada por el Papa, y por eso era Nacional y Ponticia. Así pues, como parte de lo establecido en el Concordato, los estatutos de la Universidad fueron modificados por el capitán general Rafael Carrera, presidente vitalicio de la República, el 22 de septiembre de 1855. 1

Se presentan a continuación los principales aspectos de aquel acuerdo:

Considerando: que la universidad es un establecimiento de la mayor importancia, y que influye eficazmente en el buen orden social, porque en él recibe la juventud los principios que deben guiarla en las diferentes profesiones á que se dedica: atendiendo á las instancias que se han hecho al gobierno para que se dicten medidas adecuadas con el fin de mejorarlo y corregir los abusos que puedan haberse introducido, sobre lo cual se ha oído el parecer del rector y el de diversas comisiones compuestas de personas distinguidas por su saber y esperiencia. Habiendo representado el Muy Reverendo Arzobispo Metropolitano que es urgente la necesidad de que se modifiquen los estudios de los que se dedican al estado eclesiástico; y teniendo presente lo que se halla dispuesto en el concordato celebrado con Su Santidad respecto á la enseñanza de las ciencias morales y eclesiásticas. De conformidad con lo que me ha propuesto el ministerio de instrucción publica, y de acuerdo con el consejo de estado, he tenido a bien decretar y decreto:2

Artículo 1° — Se tendrá como estatuto fundamental de este establecimiento las constituciones de la Real y Pontificia universidad de San Carlos de Guatemala, aprobadas por el rey don Carlos II, en 20 de febrero de 1686, y se observarán en lo sucesivo como estaban en uso en 1821, quedando en consecuencia derogadas las diferentes leyes y demás disposiciones que se han dado sobre esta materia.3,Nota_a […]

Art. 3°. — Por esta vez, y atendiendo á las circunstancias que se han tenido presentes, se nombra para componer el claustro de consiliarios, a los doctores don Juan José de Aycinena, arcediano de esta Santa Iglesia Metropolitana, por la facultad de cánones; don Basilio Zeceña, consejero de estado, por la de teología; don Pedro Yalenzuela, consejero de estado, por la de leyes; y don Quirino Flores, protomédico, por la de medicina; y bachilleres reverendo padre don Nicolás Arellano, prepósito de la congregación de San Felipe Neri; fray Juan Félix de Jesús Zepeda, guardián de la comunidad de San Francisco; don Francisco Abella y presbítero don Vicente Hernández. Tres dias después de la publicación de este decreto, se reunirán los consiliarios nombrados, y bajo la presidencia del muy reverendo arzobispo, procederán a elegir al rector. El rector y claustro de consiliarios nombrados, durarán dos años. Terminado este periodo, que se contará desde ello de noviembre siguiente a la publicación de este decreto, serán renovados, eligiéndose con arreglo a las constituciones para los biennios sucesivos. El rector y demás miembros del claustro podrán ser reelectos; pero no serán obligados a admitir el nuevo nombramiento sin un intervalo de dos años.Nota_b

Art. 4°. — Luego que estuviere nombrado el rector, dispondrá, con permiso de la autoridad eclesiástica, el restablecimiento de la capilla, para que se celebren en ella las funciones religiosas y prácticas de piedad que estaban establecidas, y será de su cargo vigilar que los cursantes asistan a estos actos.3

Art. 5°. —Se restablece el uso del traje talar para todo acto literario público, bajo la pena de nulidad de todo grado que se conceda sin esta formalidad. El rector cuidará de que asistan a los actos literarios los cursantes de la facultad a que pertenezca el actuante.3,Nota_c

Art. 6°. — Para admitirse a la matrícula en la universidad, se exigirá de los que soliciten ser matriculados la certificación correspondiente de haber sido examinados y aprobados en latinidad. Pasado un año desde la fecha de este decreto, no podrán ser admitidos al grado de bachiller los actuales cursantes, sin cumplir antes con este requisito, a no ser que lo hubiesen llenado a su ingreso.5,Nota_d […]

Art. 31°.— Serán feriados en lo sucesivo los días festivos de guarda, con arreglo al decreto pontificio de 20 de enero de 1839, los de la Semana Santa, los de la Pascua de Navidad, hasta el día de año nuevo, las funciones de universidad y las fiestas cívicas establecidas: se fijará en cada clase la tabla que contenga estos feriados. Las vacaciones comenzarán el 10 de noviembre y concluirán el 20 de diciembre, en cuyo dia se hará la apertura solemne de las clases, en la forma prescrita por las constituciones.5

Art. 41°. — El ministro de instrucción pública queda encargado especialmente de su ejecución; dará posesión en acto solemne al rector y consiliarios nombrados, y podrá presidir los claustros siempre que lo estime conveniente.6,Nota_e

En base a este decreto, las clases de la Universidad se iniciaron el 20 de diciembre de cada año hasta 1871.


NOTAS:

  • a: es decir, se reformaron los estatutos universitarios de 18404 de forma que reflejaron lo acordado en el Concordato.
  • b: nótese cómo la gran mayoría de los principales puestos administrativos de la Universidad estaban ocupados por los líderes del clero secular —arzobispo y arcediano de la catedral— y del clero regular —vicarios y jefes de las congregaciones de frailes—.
  • c: esta costumbre todavía se mantiene en la Universidad de San Carlos.
  • d: este era necesario porque en esa época el uso del latín era obligatorio para los que querían cursar la carrera eclesiástica.
  • e: la Universidad quedó entonces convertida en una dependencia del Ministerio de Instrucción Pública.  Si bien durante el gobierno del general Carrera esto no significó mucho pues el papel de la Iglesia era preponderante no solo en la Universidad sino en todo el gobierno, sí se hizo notar tras el triunfo de la Revolución Liberal en 1871, cuando la Universidad fue separada en Escuelas Facultativas que dependendían del presidente de la República a través del Ministerio.

BIBLIOGRAFIA:

  1. La Gaceta (10 de noviembre de 1854). No oficial. Edicto. Guatemala. Imprenta de La Paz.
  2. Pineda de Mont, Rafael (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1871 III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 203.
  3. Ibid., p. 204.
  4. Ibid., pp. 171 y siguientes.
  5. Ibid., p. 209.
  6. Ibid., p. 211.

19 de diciembre de 1944: elección del presidente Arévalo

En las elecciones presidenciales realizadas del 17 al 19 de diciembre resulta electo por aplastante mayoría el Dr. Juan José Arévalo Bermejo

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Palacion Nacional de Guatemala, que fuera sede del Ejecutivo de 1943 a 1996. En el recuadro: el presidente Arévalo en el despacho presidencial. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras los acontecimientos de la Revolución del 20 de octubre de 1944, la Constitución Liberal, decretada por una Asamblea Constituyente plegada a los deseos del general presidente J. Rufino Barrios el 11 de diciembre de 1879,1 fue finalmente derogada.2 Aquella Constitución ha sido la que más tiempo ha estado vigente en el país, ya que la primera constitución del Estado de Guatemala rigió del 1825 a 1838, cuando fue derogada tras el derrocamiento del gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez  por la revolución católico-campesina dirigida por el general mestizo Rafael Carrera;3 posteriormente, hubo un período de facto hasta 1851, cuando se hace la Constitución Conservadora para beneficiar al general Carrera,4 la cual estuvo vigente hasta el 30 de junio de 1871, en que fue derogada por  el triunfo de la revolución liberal liderada por J. Rufino Barrios y Miguel García-Granados y Zavala.5 Tras otro período de facto en que los presidente liberales gobernaron amparados en el Acta de Patzicía que ellos mismos establecieron el 3 de junio de 1871,6 se emitió la Constitución de 1879, la cual estuvo vigente hasta 1944, aunque con modificaciones realizadas en 1887 y 1897, y una breve suspensión entre el 14 de abril de 1920 y el 5 de diciembre de 1921,6 es decir,entre la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y el golpe de estado perpetrado por el general José María Orellana.7

La Junra Revolucionaria de Gobierno que se formó tras la caída del gobierno del general Federico Ponce Vaides, presidente interino desde la renuncia del general Jorge Ubico ocurrida el 1 de julio de 1944,8 convocó a elecciones a celebrarse del 17 al 19 de diciembre de ese mismo año.  Es conveniente indicar que aquella revolución no fue similar a las que hubo en el siglo XIX, en que eran productos de los criollos conservadores o de los criollos liberales tratando de derrocar a sus acérrimos rivales del poder, sino que se trató de un movimiento urbano de clases medias altas que, aprovechando la debilidad de la United Fruit Company (UFCO) en la región por estar enfocada en la Segunda Guerra Mundial, lograron tomar el poder.  Y es que la UFCO era una poderosa transnacional estadounidense que se había adueñado del sistema ferroviario de la región centroamericana por medio de la International Railways of Central America (IRCA) y de los puertos guatemaltecos por medio de la Great White Fleet, y de esta forma tenía el monopolio del transporte de bienes y pasajeros en Honduras, Guatemala y El Salvador, con la complicidad de los gobiernos a los que había ayudado a llegar al poder.9

En las elecciones de diciembre de 1944 se permitió por primera vez el voto femenino y el de los analfabetos, y los requisitos para ser candidato eran únicamente, ser guatemalteco natural, mayor de 35 años y estar en el pleno goce de sus derechos ciudadanos; además no era necesario que los candidatos estuvieran forzosamente inscritos en alguna organización política para ser postulados, únicamente bastaba el registro electoral.10 Sin embargo, los partidos que se formaron tras la Revolución de Octubre buscaron al candidato ideal que no estuviera relacionado ni con los liberales ni con los conservadores y fue así como el partido de los estudiantes universitarios, llamado «Frente Popular Libertador«, se decidió por el Dr. Arévalo Bermejo, éste era un distinguido maestro egresado de la Escuela Normal para Varones a quien ya apoyaban un groupo de sus ex-compañeros de clases.  Cuando se supo que lo estudiante apoyaban la candidatura de Arévalo, ésta fue acogida de tal manera que éste se convirtió en un personaje distinguido y aclamado en muchas ciudades de país. Por otra parte, habían surgido otros movimientos políticos, como el «Partido Social Democrático«, el cual estaba integrado por abogados en su mayoría conservadores y liderados por un militar distanciado del general Ubico, el coronel Guillermo Flores Avendaño. El otro grupo era la «Unión Cívica«, encabezada por Jorge Toriello Garrido, quien era uno de los triunviros que formaban al Junta Revolucionaria de Gobierno, junto con el mayor Francisco Javier Arana, quien también fue candidato presidencial, y el capitán Jacobo Arbenz Guzmán.​11

Sin embargo, la popularidad de la candidatura de Arévalo llegó a tal grado, que el grito «¡Viva, Arévalo!«, se escuchabra por todos lados, incluyendo los mítines de sus oponentes; por ejemplo, cuando el licenciado Adrián Recinos llevó a cabo la presentación de su plan de gobierno en el Teatro Lux en el Centro de la Ciudad de Guatemala, justo en el momento en que se abrió el telón se escuchó un débil grito de «¡Viva, Arévalo!«, lo que bastó para que el público que abarrotaba el teatro estallara en una ovación para el Dr. Arévalo, lo que finalmente provocó que el licenciado Recinos y sus colaboradores se retiraran sin poder exponer ninguno de sus puntos, y bajo una lluvia de improperios.12

Las elecciones se realizaron en total calma y al realizarse el escrutinio se comprobó el triunfo arrollador de Arévalo, un profesional que había obtenido un doctorado en pedagogía en la Universidad de Tucumán en Argentina, gracias a una beca otorgada por los gobiernos de los generales José María Orellana y Lázaro Chacón. Arévalo promovía el socialismo espiritual, como su principio de gobierno, con la intención de agregar a las clases más necesitadas a los programas de gobierno; años después,definió su política de gobierno de esta forma: «En materia de métodos de gobierno somos democráticos, es decir que vamos a la socialización respetando la persona individual. En otras palabras no somos totalitarios, respetamos la opinión de los adversarios y escuchamos a los que saben cualquiera que sea la procedencia política de esas opiniones.13

Los resultados de aquellas elecciones se presentan a continuación, mostrando la abrumadora mayoría con la que resultó electo el Dr. Arévalo:11

Candidato Datos Votos %
Dr. Juan José Arévalo   255,660 86.3
Lic. Adrián Recinos Funcionario de varios gobiernos liberales y experto en el estudio de escritos mayas 20,949 7.0
Ing. Manuel María Herrera Cordón Nieto del licenciado del mismo nombre que fue Ministro del gobierno del general J. Rufino Barrios y sobrino del licenciado homónimo que representó a Guatemala en el nefasto tratado de límites con México en 1882.14 11,062 3.7
Coronel Guillermo Flores Avendaño Militar allegado al general Lázaro Chacón,15 quien se había distancia del general Ubico por la enemistad entre éste y Chacón 8,230 2.8
Coronel Teodoro Díaz M.   342 0.1
Lic. Bernardo Alvarado Tello   115 0.0
Coronel Ovidio Pivaral   22 0.0
Mayor Francisco Javier Arana Miembro de la Junta Revolucionaria de Gobierno y uno de los líderes de la revolución del 20 de octubre. 12 0.0
Lic. Clemente Marroquín Rojas Patriarca de los periodistas guatemaltecos y enemigo personal del general Jorge Ubico.  Regresó del exilio tras la renuncia de éste.16 5 0.0
José Gregorio Díaz   5 0.0
Luis Cardoza y Aragón Escritor izquierdista 3 0.0
General Miguel Ydígoras Fuentes Ex-jefe político de varios departamentos durante el gobierno del general Jorge Ubico 2 0.0
Lic. Humberto Robles   2 0.0
Jorge Toriello Garrido Miembro de la Junta Revolucionaria de gobierno y uno de los líderes de la revolución del 20 de octubre. 2 0.0
Dr. Julio Bianchi Respetado médico conservador que había formado parte del Partido Unionista que derrocó al Licenciado Manuel Estrada Cabrera y fue embajador de Guatemala en EEUU durante el gobierno de Carlos Herrera.17 Fue uno de los firmantes de la carta de los 311.18 1 0.0
Bachiller Manuel Galich Líder del Frente Popular Libertador, el partido de los estudiantes universitarios. Fue uno de los firmantes de la carta de los 311.18 1 0.0
Lic. Eugenio Silva Peña   1 0.0
Totales 296,214 99.9

Aquel socialismo espiritual que era el fundamento del gobierno arevalista iba en contra de la forma de gobierno que las élites criollas guatemaltecas y la UFCO habían establecido en el país, por lo que su gobierno estuvo bajo ataque tanto por los contrarevolucionarios como por el gobierno de los EEUU,13 aunque también ayudó a formar la Legión del Caribe, para intentar patrocinar revoluciones en otros país de la región en los que la UFCO tenía el control de la situación.19


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Rodríguez de Ita, G. (2003). «La participación política en la primavera guatemalteca: una aproximación a la historia de los partidos durante el período 1944-1954»Google books. Humanidades. Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 9789688358122.
  3. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  5. Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821–1871»Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X. p. 335.
  6. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-4.
  7. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  8. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  9. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  10. Galicia, Néstor (16 de diciembre de 2016). Las elecciones de 1944: libertad y transparencia. Guatemala: Prensa Libre.
  11. Promoción 66 Liceo Guatemala (26 de abril de 2007) «Evocación de un presidente digno: Juan José Arévalo». Guatemala: Ex-alumnos del Liceo Guatemala.
  12. Herrera Sanjosé, Víctor Manuel (1985)  «¡Viva Arévalo!«. Guatemala: inédito.
  13. Poitevin, René (s.f.) Arévalo, un Hombre de su Tiempo. En: Actas del Encuentro «Juan José Arévalo». Guatemala. p. 19.
  14. Lainfiesta, Francisco (1885) Apuntamientos para la historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 191-192.
  15. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario.
  16. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  17. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  18. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  19. Aguilar Bulgarelli, Oscar (1974). Costa Rica y sus Hechos Políticos de 1948. San José, Costa Rica: EDUCA.

17 de diciembre de 1693: agradecen al rey la restitución del Capitán General

El Ayuntamiento criollo acuerda elevar un memorial al Rey para agradecer la restitución del capitán general Jacinto Barrios Leal

17diciembre1693
Castillo de San Felipe de Lara en Izabal, Guatemala. Este fue reforzado por el presidente Jacinto de Barrios Leal luego de haber sido atacado por piratas en su camino a tomar posesión como Capitán General de Guatemala. En el recuadro: la firma del capitán general Barrios Leal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons. y de «Gobernantes de Guatemala del siglo XVII«.

El capitán general Jacinto Barrios y Leal había tomado posesión el 26 de enero de 1688, luego de haber tenido problemas con piratas en su camino hacia Guatemala.1  

Ya durante su gestión tuvo que enfrentarse a varias crisis. La primera se inició el 28 de mayo de 1688, el Juez Superintendente de la Real Aduana, el Oidor Pedro Enríquez de Selva, un individuo cruel que maltrataba hasta a su esposa, sufrió en la puerta de su casa un atentado criminal, cuando le dispararon un carabinazo porque intentaba exigir pago de los impuestos de la alcabala y almojarifazgo a todos los comerciantes que entraban y salían de Santiago de los Caballeros. Esto era el resultado de que Enríquez de Selva estaba intentanto hacer cumplir la ley de cobro de impuestos, a lo que se oponían los grandes comerciantes criollos. Los ánimos de la ciudad se exaltaron entre las autoridades peninsulares y los criollos, hasta que el 31 de agosto de 1689, el rey Carlos II tuvo que intervenir, admitiendo la renuncia de Enríquez de Selva —a quien ordenó expulsar de Guatemala— y desaprobando la innovación decretada en los aforos de las mercaderías, y la violación de la costumbre de permitir su salida sin pagar de contado los derechos.2

Al problema con Erníquez de Selva le siguió el de la corrupción entre los oidores Antonio María Bolaños, Francisco Valenzuela Venegas y Manuel Baltodano, quienes se coligaron con Antonio de Navia y Bolaños, e incurrieron repetidamente en el delito de cohecho al momento de resolver causas judiciales.  Por ejemplo, en una ocasión, el Minero de Corpus Juan de Bustamante, le dió oro a Navia y a Valenzuela para que resolvieran a su favor un pleito de minas; en otra oportunidad, cuando los vecinos de San Vicente de Austria pidieron la remoción del Alcalde Mayor Joseph de Arria, éste distribuyó 7,000 pesos entre los oidores para que la causa no prosperara. Estos oidores se encontraron con la oposición de los otros oidores, Joseph de Scals y Bartolomé de Amézquita, ya que éstos no aceptaron participar en tales ilícitos, iniciando así una división entre los miembros de la Real Audiencia que se agravaría en los años siguientes.3 

Por otra parte, Barrios Leal tuvo que enfrentarse a los destrozos provocados por el terremoto del 12 de febrero de 1689, el cual destruyó el Real Palacio, las Casas Consistoriales y varios templos católicos.4 Y por si esto fuera poco, en forma ilícita, comerciantes peruanos vendían varios productos al Reino de Guatemala.

Toda esta situación hizo que el licenciado Fernando López de Ursiño fuera nombrado juez pesquisidor el 13 de marzo de 1690 para que “secreta y extrajudicialmente” verificara si Barrios Leal estuvo involucrado en el contrabando entre Guatemala y el Perú, además de la agresión sufrida por el supertindente y el acoso que decía sufrir el oidor Francisco Valenzuela Venegas.5

El licenciado Fernando López de Ursino y Orbaneja llegó el 1 de febrero de 1691 a Santiago de los Caballeros, para encargarse de la comisión de juez de residencia del presidente y capitán general de caballería Jacinto Barrios Leal.5 El Juez Pesquisidor retiró a Barrios Leal y lo envió a reclusión, primero a Patulul y luego a Santa Ana. A pesar de esto, la población seguía en contacto con él, lo que obligó a  López de Ursino y al presidente interino a celebrar un cabildo abierto el 1 de octubre de ese año para notificar a los alcaldes, capitulares y vecinos, que tenían que cesar toda comunicación con Barrios Leal, porque éste estaba «sometido a juicio de Su Majestad«.6 Al cabo de un tiempo, el Juez Pesquisidor presentó serias acusasiones contra el Presidente, las cuales fueron refutadas por éste.5

Uno de los asuntos más importantes que tuvo que resolver López de Ursino fue la elección del rector de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo, la cual se realizaba el 5 de noviembre de cada año, pero como desde 1689 existía un litigio por la compatibilidad del maestrescuela de la Catedral, doctor Lorezno Pérez Dardón para ocupar el cargo, el claustro le expuso al presidente interino la necesidad de celebrar una junta para elegir al nuevo rector. El Juez Pesquisidor se excusó de conocer el asunto, aduciendo que había que esperar la resolución del rey.6

Los ánimos políticos de la ciudad estaban muy caldeados con fuertes bandos contra el presidente y las autoridades peninsulares debido a la corrupción de varios de sus oidores.  Por ello, el 10 de junio de 1692, para estar mejor preparado y más seguro ante el descontendo de la población, junto con la la Real Audiencia que presidía López de Ursino prohibió que hubiera armas de fuego en las casas particulares, y ordenó que fueran depositadas en la Sala Real de Armas del Palacio.6 Aunque esto ayudó un tanto, la exaltación se mantenía, pues exactamente un año después, la Real Audiencia prohibió que los indígenas hicieran «juntas o mitotes» en sus festividades y que «usaran armas, sino que solamente usaran fuegos de cohetes, bombas y ruedas de pólvora«.7

Mientras esperaban la resolución real sobre el juicio de residencia, los miembros del ayuntamiento recibieron una carta del nuevo presidente, Gabriel Sánchez de Berrope el 21 de julio de 1693, anunciado que iba a llegar próximamente a la ciudad.  Y, finalmente, el 23 de noviembre de 1693, en real acuerdo extraordinario de justicia, el juez de residencia y presidente interino, junto con los oidores y fiscal de la Real Audiencia acordaron obedecer la Real Cédula por la cual el general Barrios Leal fue restituido en su puesto de presidente.8

El 17 de diciembre de ese año, el Ayuntamiento celebró un cabildo extraordinario para despedir al licenciado López de Ursino y Orbaneja, al terminar su comisión, y el mismo día dispusieron que despidieron al juez de residencia, acordaron elevar un memorial al rey para agradecerle que hubiera restituido al capitán general a su antiguo puesto.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cabezas Carcache, Horacio (2017) Gobernantes de Guatemala en el siglo XVII. Guatemala. p. 128.
  2. Ibid., p. 136.
  3. Ibid., p. 143.
  4. Ibid., p. 135.
  5. Ibid., p. 137.
  6. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de la Antigua Guatemala, 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica, p. 86.
  7. Ibid., p. 87.
  8. Ibid., p. 88.
  9. Ibid., p. 89.

7 de febrero de 1923: firman el Tratado General de Paz y Amistad

En las Convenciones de Washington las repúblicas centroamericanas firman el Tratado General de Paz y Amistad para tratar de evitar que ocurran golpes de estado en la región.

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Edificio «Panamerican Union» en Washington, D.C. En este edificio se guardó el original del Tratado General de Paz y Amistad de los países Centroamericanos en 1923. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

A instancias del gobierno de los Estados Unidos, las naciones centroamericanas se reunieron en Washington para celebrar un Tratado General de Paz y Amistad.  Los Estados Unidos esperaban con este tratado mantener un mejor control de la región, intentando por este medio que no hubiera golpes de estado ni revoluciones.1 El Tratado estuvo vigente hasta 1934 y con base en él, el gobierno de los Estados Unidos no reconoció al gobierno de facto del general Manuel María Orellana, que asumió el poder el 17 de diciembre de 1930 luego de derrocar al presidente interino, Baudilio Palma,2 y el gobierno del general Jorge Ubico cerró sus fronteras a los campesinos que huían de El Salvador luego de un alzamiento comunista en ese país en 1932.3

El tratado se reproduce a continuación por su relevancia histórica:1

LAS CONVENCIONES DE WASHINGTON- TRATADO GENERAL DE PAZ Y AMISTAD

Los Gobiernos de las Repúblicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, deseando continuar las buenas relaciones de amistad que han existido entre ellos y establecer las más sólidas bases para la existencia de una situación de paz en la América Central, han tenido a bien celebrar un Tratado General de Paz y Amistad, y, al efecto, han nombrado Delegados, a saber:

GUATEMALA, a los Excelentísimos señores Don Francisco Sánchez Latour y Licenciado Don Marcial Prem;[…]

En virtud de la invitación hecha al Gobierno de los Estados Unidos de América por los Gobiernos de las cinco Repúblicas de Centro América, estuvieron presentes en las deliberaciones de la Conferencia, como Delgados del Gobierno de los Estados Unidos de América, los Honorables Señores Charles E. Hughes, Secretario de Estado de los Estados Unidos de América y Sumner Welles, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario.

Después de comunicarse sus respectivos plenos poderes, que fueron hallados en buena y debida forma, los Delegados de los cinco Estados de la América Central, reunidos en Conferencia sobre Asuntos Centroamericanos en Washington, han convenido en llevar a efecto el propósito indicado de la manera siguiente:

Artículo I: Las Repúblicas de Centro América consideran como el primordial de sus deberes, en sus relaciones mutuas, el mantenimiento de la paz; y se obligan a observar siempre la más completa armonía y a resolver los desacuerdos o dificultades que puedan sobrevenir entre ellas, de conformidad con las Convenciones que en esta fecha han suscrito para el establecimiento de un Tribunal Internacional Centroamericano y para el establecimiento de Comisiones Internacionales de Investigación.

Artículo II:  Deseando asegurar en las Repúblicas de Centro América los benéficos que se derivan de la práctica de las instituciones libres y contribuir al propio tiempo a afirmar su estabilidad y los prestigios de que deber rodearse, declarán que se considera amenazante a la paz de dichas Repúblicas todo acto, disposición o medida que altere en cualquiera de ellas el orden Constitucional, ya sea que proceda de algún Poder público, ya de particulares.

En consecuencia, los Gobiernos de las Partes Contratantes no reconocerán a ninguno que surja en cualquiera de las cinco Repúblicas por un golpe de estado o de una revolución contra un gobierno reconocido, mientras la representación del pueblo, libremente electa, no haya reorganizado el país en forma constitucional. Y aun en este caso se obliga a no otorgar el reconocimiento si alguna de las personas que resultaren electas Presidente, Vicepresidente o Designado estuviere comprendida en cualquiera de los casos siguientes:

    1. Si fuere el jefe o uno de los jefes del golpe de estado o de la revolución; o fuere por consanguinidad o afinidad ascendiente, descendiente o hermano de alguno de ellos.
    2. Si hubiese sido Secretario de Estado o hubiese tenido alto mando militar al verificarse el golpe de estado o la revolución o al practicarse la elección, o hubiese ejercido ese cargo o mando dentro de los seis meses anteriores al golpe de estado, revolución o elección. (Nota de HoyHistoriaGT: esto hubiera dejado sin reconocimiento al presidente de  Guatemala, general José María Orellana, quien había llegado al poder por un golpe de estado patrocinado por la estadounidense United Fruit Company en 1921).

Tampoco será reconocido, en ningún caso, el gobierno que surja de elecciones recaídas en un ciudadano inhabilitado expresa e indubitablemente por la Constitución de su país para ser electo Presidente, Vicepresidente o Designado.

Artículo III  Las Partes Contratantes se obligan a constituir ante cada una de las otras agentes diplomáticos o consulares.

Artículo IV  Ningún Gobierno de Centro América podrá, en caso de guerra civil, intervenir a favor ni en contra del Gobierno del país donde la contienda tuviere lugar.

Artículo V  Las Partes Contratantes se obligan a mantener en sus respectivas Constituciones el principio de no reelección del Presidente y Vicepresidente de la República; y aquellos en cuya Constitución se permita esa reelección se obligan a provocar la reforma constitucional en ese sentido en la próxima reunión del Poder Legislativo después de la ratificación del presente Tratado. (Nota de HoyHistoriaGT: en Guatemala, a pesar de este tratado, el general Orellana buscaría su reelección en 1926, pero no la consiguió porque murió en circunstancias sospechosas en septiembre de ese año).

Artículo VI  Los nacionales de una de las Partes Contratantes, residentes en el territorio de cualquiera de las otras, gozarán de los mismos derechos civiles de que gozan los del propio país. Se considerarán como ciudadanos en el país de su residencia si manifestaren su voluntad de serlo y reuniesen las condiciones que exijan las correspondientes leyes constitutivas.

Los no naturalizados estarán exentos en todo tiempo de todo servicio militar. Tampoco podrán ser admitidos en dicho servicio sin el previo consentimiento de su Gobierno, salvo el caso de guerra internacional con un país no centroamericano. También estarán exentos de todo empréstito forzoso o requerimiento militar y no se les obligará por ningún motivo a pagar más contribuciones o impuestos ordinarios o extraordinarios que aquellos que pagan los naturales.

Artículo VII Los ciudadanos de los países signatarios que residan en el territorio de los otros gozarán del derecho de propiedad literaria, artística o industrial en los mismos términos y sujetos a los mismos requisitos que los naturales.

Artículo VIII  Las naves mercantes de cada uno de los países signatarios se considerarán en los mares, costas, y puertos de los otros como naves nacionales; gozarán de las mismas exenciones, franquicias, y concesiones que éstas y no pagarán otros derechos ni tendrán otros gravámenes que los establecidos para las embarcaciones del país respectivo.

Artículo IX Los Gobiernos de las Repúblicas Contratantes se comprometen a respetar la inviolabilidad del derecho de asilo a bordo de los buques mercantes de cualquiera nacionalidad surtos en sus aguas. No podrá extraerse de dichas embarcaciones sino a los reos de delitos comunes, por orden del Juez competente y con las formalidades legales. A los perseguidos por delitos políticos o delitos comunes conexos con los políticos, no se les podrá extraer en ningún caso.

Artículo X  Los Agentes diplomáticos y consulares de las Repúblicas Contratantes en los países extranjeros prestarán a las personas, buques y demás propiedades de los ciudadanos de cualquiera de ellas, la misma protección que a las personas, buques y demás propiedades de sus compatriotas, sin exigir por sus servicios otros o mayores derechos que los acostumbrados respecto de sus nacionales.

Artículo XI  Habrá entre las Partes Contratantes un canje completo y regular de toda clase de publicaciones oficiales.

Artículo XII  Los instrumentos públicos otorgados en una de las Repúblicas Contratantes serán válidos en las otras, siempre que estén debidamente autenticados y que en su celebración se hayan observado las leyes de la República de donde proceden.

Artículo XIII  Las autoridades judiciales de las Repúblicas Contratantes darán curso a las requisitorias en materia civil, comercial o criminal, concernientes a citaciones, interrogatorios y demás actos de procedimiento o instrucción, exceptuando las requisitorias en materia criminal cuando el hecho que las motive no constituya delito en el país requerido.

Los demás actos judiciales, en materia civil o comercial, procedentes de acción personal, tendrán en el territorio de cualquiera de las Partes Contratantes igual fuerza que los de los tribunales locales, y se ejecutarán del mismo modo, siempre que se declaren previamente ejecutoriados por el Tribunal Supremo de la República en donde han de tener ejecución lo cual se verificará si llenaren las condiciones esenciales que exige su respectiva legislación y conforme a las leyes vigentes en cada país para la ejecución de las sentencias.

Artículo XIV  Cada uno de los Gobiernos de las Repúblicas de Centro América, en el deseo de mantener una paz permanente, conviene en no intervenir, en ninguna circunstancia, directa o indirectamente, en los asuntos políticos internos de otra República Centroamericana, y en no permitir que persona alguna, ya sea nacional, centroamericana o extranjera, organice o fomente trabajos revolucionarios dentro de su territorio contra un Gobierno reconocido de cualquiera otra República Centroamericana. Ninguno de los Gobiernos Contratantes permitirá a las personas que estén bajo su jurisdicción que organicen expediciones armadas o tomen parte en las hostilidades que surjan en un país vecino o suministren dinero o pertrechos de guerra a las partes contendientes. Los Gobiernos Contratantes se comprometen a adoptar y dictar las medidas eficaces, compatibles con la Construcción política de su país, que fueren necesarias para evitar que se efectúen actos de esta naturaleza dentro de su territorio.

Inmediatamente después de ratificado este Tratado, los Gobiernos Contratantes se comprometen a presentar a sus respectivos Congresos los proyectos de ley necesarios para el debido cumplimiento de este artículo.

Artículo XV  Las Partes Contratantes se obligan a no celebrar entre ellas, por ningún motivo, pactos, convenios o acuerdos secretos y en tal virtud, todo pacto, convenio o acuerdo entre dos o más de las Partes Contratantes será publicado en el periódico oficial de cada uno de los Gobiernos interesados.

Artículo XVI  Estando resumidas o convenientemente modificadas en este Tratado las disposiciones de los firmados en diversas Conferencias Centroamericanas por los cinco Países Contratantes, se declara que todos quedan sin efecto y derogados por el actual cuando sea definitivamente aprobado y canjeado.

Artículo XVII  El presente Tratado entrará en vigor para las Partes que lo hayan ratificado desde que concurran las ratificaciones de por lo menos tres de los Estados firmantes.

Artículo XVIII  El presente Tratado estará en vigor hasta el primero de enero de mil novecientos treinta y cuatro, no obstante denuncia anterior o cualquier otro motivo. Del primero de enero de mil novecientos treinta y cuatro en adelante continuará vigente hasta un año después de la fecha en que una de las partes obligadas notifique a las otras su intención de denunciarlo. La denuncia de este Tratado por una o dos de dichas Partes obligadas lo dejará vigente para las que habiéndolo ratificado no lo hubieren denunciado siempre que éstas fueren por lo menos tres. Si dos o tres Estados obligados por este Tratado llegaren a formar una sola entidad política, el mismo Tratado se considerará vigente entre la nueva entidad y las Repúblicas obligadas que permanecieren separadas, mientras éstas sean por lo menos dos. Cualquiera de las Repúblicas de Centro América que dejare de ratificar este Tratado, podrá adherir a él mientras esté vigente.

Artículo XIX  El canje de las ratificaciones del presente Tratado se hará por medio de comunicaciones que dirigirán los Gobiernos al Gobierno de Costa Rica, para que éste lo haga saber a los demás Estados Contratantes. El Gobierno de Costa Rica les comunicará también la ratificación si la otorgare.

Artículo XX  El ejemplar original del presente Tratado, firmado por todos los delegados plenipotenciarios, quedará depositado en los archivos de la Unión Panamericana establecida en Washington. Una copia auténtica de él será remitida por el Secretario General de la Conferencia a cada uno de los Gobiernos de las Partes Contratantes.

Firmado en la ciudad de Washington, a los siete días del mes de febrero de mil novecientos veintitrés.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  2. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  3. Taracena Arriola, Arturo (30 de mayo de 2011) “El Partido Comunista de Guatemala y el Partido Comunista de Centroamérica 1922-1932“. El Socialista Centroamericano.

16 de diciembre de 1930: revuelta militar contra Palma

Una revuelta militar del cuartel de Matamoros contra el presidente interino Baudilio Palma lo obliga a refugiarse en la embajada de Alemania

16diciembre1930
El general Manuel María Orellana, comandante del Fuerte de Matamoros, que se rebeló en contra del presidente interino, licenciado Baudilio Palma. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del derrame cerebral del general Lázaro Chacón y de proporcionar al general Jorge Ubico asilo en la Legación Estadounidense el 12 de diciembre de 1930, el encargado de la embajada, McCafferty había informado al Departamento de Estado el 13 de diciembre que parecía que el gobierno del presidente interino, licenciado Baudilio Palma, había recuperado el control de la situación tras cierta inestabilidad inicial.1

Sin embargo, el 16 de diciembre por la tarde la situación cambió radicalmente, como los muestran los siguientes telegramas:2

Guatemala, 16 de diciembre, 1930 – 5:00 pm. [Recibido a las 8:44 pm]

Aparentemente una revolución se inició a las 4:00 pm de hoy.  Hay disparos en varias partes de la ciudad.  Todavía no he podido obtener ninguna información, pero creo que es una revuelta del Ejército en contra del Gobierno.

      • McCafferty2

Guatemala, 16 de diciembre, 1930 – 8:00 pm. [Recibido a las 11:20 pm]

La situación se ve muy seria dado que parece que el Ejército está dividido. Creo que el baño de sangre puede evitarse si buques de guerra fueran enviados a San José de Guatemala o tanto a San José de Guatemala como  Puerto Barrios.  San José de Guatemala está mucho más cerca de la Capital que Puerto Barrios.  La situación es de máxima urgencia.

      • McCafferty2

Posteriormente, McCafferty se dió cuenta de que no era necesario enviar los buques de guerra, y el 17 de diciembre, envió un detallado resumen de lo que estaba sucediendo:3

«Tarde en la noche del 15 de diciembre escuché persistentes rumores de que los fuertes de Matamoros y de San José, que vigilan la Capital, se rebelarían en contra del gobierno de Baudilio Palma a la medianoche.  Aparentemente el Gobierno se enteró de dicho complot ya que el Presidente Provisional pasó la noche en el cuartel de la Guardia de Honor.  Sin embargo, nada ocurrió esa noche, sino que fue a las 4 pm del 16 de diciembre que súbitamente iniciaron los disparos en la ciudad. Después se supo que el Fuerte de Matamoros, al mando del general Manuel Orellana se había rebelado contra el Gobierno y había avanzado hacia la ciudad.  Llegaron a la Plaza Central y atacaron la Guardia de Honor y el Palacio Presidencial.  La policía, leal al gobierno, no pudo repeler el ataque y las fuerzas revolucionares tuvieron éxito.  El Ministro de la Guerra murió y se estima que el total de muertos asciendo a 50.  Había un serio peligro de que los dos fuertes bombardearan la ciudad, el caos reinaba y empezaron los desórdenes y saqueos. El Presidente escapó de la Guardia de Honor y posteriormente buscó refugio en la Legación Alemana que era la embajada extranjera más cercana.  A las 8 de la noche fui llamado a la Legación Alemana, y cuando llegué allí, luego de que mi carro fuera detenido varias veces por los soldados, encontré al Presidente Provisional con todo su Gabinete, un delegado de las fuerzas revolucionaris junto con el embajador de México y los Ministros de Alemania, Chile, España y Colombia, que eran los únicos jefes de misiones extranjeras con los que pudieron comunicarse. Ambos bandos requirieron de nuestros buenos oficios para ayudar a llegar a un acuerdo que podría prevenir más derramamiento de sangre y accedimos, dejando claro que lo hacíamos de forma extraoficial por razones humanitarias.3 El Presidente Provisional había recibido una carta del General Orellana indicando que el único propósito del movimiento armado era restaurar a Chacón en la presidencia de la que había sido removido ilegalmente.  Dos delegados fueron nombrados por ambos bandos y en nuestra presencia acordaron las condiciones siguientes:4

      1. Se declaraba un cese al fuego hasta las 12:00 pm del 17 de diciembre, pero esto podía extenderse de acuerdo a ambas partes si era necesario más tiempo para alcanzar una solución.
      2. Ambos bamdos estuvieron de acuerdo en nombrar a un médico y que éstos nombraran a un tercero que examinaría a Chacón a las 8:00 pm y decidiría si estaba en condiciones de continuar en el ejercicio de la Presidencia.  Si ellos determinaban afirmativamente, Chacón retomaría el cargo  inmediatamente; y si la decisión era contraria, ambos bandos llegarían a un acuerdo mutuo sobre el mejor curso a seguir en beneficio del país.  La opinión de los doctores iba a presentarse a las 10 am a todos los involucrados presentes en la Embajada de México.
      3. Orellana estuvo de acuerdo a patrullar la ciudad y prevenir desórdenes durante el cese al fuego, al final del cual las tropas regresarían a sus cuarteles originales.4

La reunión terminó a las 4:30 am.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-175.
  2. Ibid., p. 176
  3. Ibid., p. 178
  4. Ibid., p. 179