17 de enero de 1916: tercera reelección de Estrada Cabrera

Con el fuerte apoyo de la United Fruit Company y el gobierno estadounidense, el licenciado Manuel Estrada Cabrera es reeleccto para el período 1917-1923.

17abril1916
El Templo de Minerva en la Ciudad de Guatemala, principal edificio construido por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. En el recuadro: la tiranía de Estrada Cabrera. Imágenes tomadas de «Homage to a Patriot» y «Via Crucis of a Central American Republic«.

Tras los atentados en su contra en 19071 y 19082, el presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, se había refugiado en «La Palma«, su finca privada en las afueras de la ciudadNota_a y la policía secreta se encargaba de mantener en zozobra a la población de la Ciudad de Guatemala, por lo que todos los ciudadanos se apresuraban a demostrar que estaban totalmente de acuerdo con todo lo que dijera el presidente.3 Los niveles de servilismo y adulación llegaron a extremos increíbles, al punto que había hasta clubes de «Amiguitos del Señor Presidente» y al gobernante se le mencionaba como «la figura sagrada del Señor Presidente» y se le llamaba «el Benemérito«, el «Salvador de la Patria«, el «jefe del Partido Liberal» y cosas por el estilo.4

Ahora bien, la principal razón por la que Estrada Cabrera se mantenía en el poder eran las enormes concesiones que hacía a favor de la empresa transnacional estadounidense United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en el poder detrás del trono en Guatemala tras firmar su primer contrato el 12 de enero de 1904 para terminar el Ferrocarril del Norte.  De hecho, era tan importante la compañía en el país, que en «El Libro Azul de Guatemala«, que fue publicado en 1915 para promocionar la imagen del gobierno cabrerista internacionalmente, se incluye una amplia sección sobre la  compañía fruteraNota b y se publican fotos de sus entonces modernas y lujosas instalaciones en el departamento de Izabal.5

La sede de la frutera estaba en la ciudad de Boston, en el estado de Massacussets, pero su centro de operaciones comerciales estaba en el puerto de Nueva Orleans, en el estado de Luisiana.6 No es casualidad, entonces, que en dicha ciudad se publicara el panfleto cabrerista «Homage to a Patriot» en 1915, en donde un grupo de ciudadanos guatemaltecos justificaban la reelección del presidente ante el gobierno de los Estados Unidos, para dar así la apariencia de que en Guatemala había elecciones libres.  El libro comienza diciendo lo siguiente, ya traducido al español:7

El pueblo, con entusiamos ilimitado, ha designado unánimamente como su candidato, al licenciado Don Manuel Estrada Cabrera, el actual presidente de la República.  No podría ser de otra manera en vista de su gran labor patriótica, su suprema inteligencia, combinada con su sagacidad política, y su gran fortaleza de carácter, las cuales han resultado en el mantenimiento continuado de la paz, todo lo cual nos debe convencer a todos los guatemaltecos, de que su reelección para el término que termina en 1923 es absolutamente necesaria.7

Y he aquí lo que concluyen aquellos ciudadanos:8

Las afirmaciones presentados con relación al Lic. Don Manuel Estrada Cabrera como Presidente de Guatemala, y nuestro candidato para la reelección para tan alto cargo, nos han llevado a formular las siguientes preguntas:

Primero: ¿quién tiene mayor mérito que él para gobernar el país con la seguridad y decisión para afrontar los grandes problemas que se nos van a confrontar y mantener así el bienestar de la República?

Segundo: ¿de quién podríamos esperar mayor energía que la que ha demostrado durante los últimos dieciséis años para preservar los sagrados interees del país sin mancha o prejuicio alguno?

Pongamos nuestra mano sobre el corazón y respondamos estas preguntas. Nuestras conciencias, si somos justos, y nuestra gratitud, si es que tenemos alguna, nos llevarán a las urnas electorales de nuestro amado país y allí sin vacilación, depositaremos nuestro voto, solemnemente y sinceramente, en favor de su candidatura, prometiendo con todo el fervor de nuestras almas mantener en su lugar a ese ilustre hombre que es el objeto de estas líneas – Manuel Estrada Cabrera. El futuro de Guatemala lo demanda.8

Al mismo tiempo,un grupo de exiliados guatemaltecos que se hacía llamar la «Junta Libertadora» publicaba otro panfleto en inglés también en los Estados Unidos, en donde se acusaba a Estrada Cabrera de un sinnúmero de atrocidades en contra del pueblo guatemalteco.  He aquí lo que dice aquel documento, ya traducido al español:9

Nos han llegado rumores de cada esquina de la América Central […] en que se nos asegura el hecho de que el mandatario de la desafortunada República de Guatemala, Manuel Estrada Cabrera, se está preparando rápidamente para obtener su cuarta reelección a la primera magistratura de ese país, y, bajo esa impresión, el lector puede imaginarse fácilmente la pseudopantomima […] que le espera a la pobre gente, que, en verdad, merece mejores días, y que será forzada a ir a las urnas electorales: indígenas en la misera, soldados armados, y los ciudadanos civiles, quienes, sin duda, irán a las urnas «voluntariamente», bajo la presión de la policía secreta o la amenaza de las puntas de las bayonetas. 

[…] tendremos el placer de dar una relato exhaustivo, en el extenso idioma inglés, del ignominioso y notorio personaje que actualmente nos ocupa, para que, en los Estados Unidos, la gente saque sus propias conclusiones […] del calibre e instinto del gobernante de Guatemala. […] el lector […] leerá sobre las «víctimas de Estrada Cabrera», narrando vehementemente la horrible situación de Guatemala y el doloroso via crucis que el país ha sobrellevado durante un período de diecisite años de terrorismo sempiterno.

Es bien sabido que Estrada Cabrea ha destruido inescrupulosamente y ha arruinado por completo nuestro crédito internacional.  De la misma forma ha vaciado las arcas nacionales transfiriendo el dinero a donde él quiere; ha llevado el cambio monetario a un récord a la baja de sesenta por uno, y ha convertido a las instituciones de aprendizaje en centros regulares de corrupción y espionaje. Le ha otorgado a los extranjeros las minas del país con todo tipo de concesiones, sin importarle los derechos de terceras personas.Nota_c Sin embargo, por otro lado,ha presentado su instinto generoso por las viudas y huérfanos que lloran tristemente la repentina desaparición de su ser querido, y […] ha construido numerosos cementarios para enterrar a sus víctimas indefensas. Tambien es la pura verdad que ha llevado su hegemonía y estado de terror a las repúblicas vecinas en América Central, aplastando los útimos vestigios de independencia y libertad.Nota_d Al día de hoy, tiene un ejército compuesto por sus degenerados seguidores, a quienes no les paga, y quienes sienten vergüenza cuando los visitantes extranjeros se asombran al ver que están descalzos, hambrientos y harapientos, y que sirven con la espada a cambio de comida, mientras tratan de ocultar sus gastados uniformes. Él ha sustituido al Legislativo y al Judicial por un rebaño de eunucos, que se vanaglorian de privar a sus conciudadanos de sus pertenencias honestasNota_e […]; y no se nos escapa el hecho de que en lugar de utilizar a los hijos invulnerables del país para propósitos honestos y el engrandecimiento de la patria, Cabrera usa los servicios indignos de extranjeros degenerados para lograr sus fines; y, es una verdad indiscutible, que por medio de promesas serviles hechas al Departamento de Estado de administraciones anteriores (porque debe dejarse constancia de que el Sr. Wilson -un maestro altruista- nunca ha utilizado y nunca usará el elemento corrupto de CabreraNota_f), él tuvo éxito de estrechar su mano ensangrentada con la de Mr. Knox, silenciando con ello, en un pacto efusivo, el desorden de cosas y el estado de terror que por un período de diecisite años de agonía él ha mantenido en la República de Guatemala, un logro que justifican sus serviles aduladores llamándolo «exaltado y sublime gobernante», cuando no lo describen como el descendiente directo de Carlos V.9

De acuerdo al autor conservador anticabrerista Rafael Arévalo Martínez, aquellas elecciones fueron tan fraudulentas, que resultaron en diez milones de votos para Estrada Cabrera, a pesar de que Guatemala solamente tenía dos millones de habitantes.4


Notas:

  • a: La Palma estaba ubicada en donde en el siglo XXI se encuentra el Gimnasio «Teodoro Palacios Flores», y el barrio de La Palmita en la zona 5 de la Ciudad de Guatemala.
  • b: la publicación describe las instalaciones de la Frutera en sus diferentes plantaciones en Izabal, y muestra que ésta controlaba completamente las instalaciones de Puerto Barrios y del Ferrocarril.  Además, dedica una página completa al personal administrativo de la frutera, desde el presidente en Boston hasta el superintendente en Puerto Barrios,todos ellos estadounidenses.6
  • c: el gobierno de Estrada Cabrera otorgó 1,689 concesiones a extranjeros, para un total de 689,415, la mayoría de ellas a la UFCO en Izabal.10
  • d: Estrada Cabrera vio reforzada su posición en la región gracias a su alianza con los Estados Unidos11 y al triunfo fortuito sobre las fuerzas del general Tomás Regalado que murió intentando invadir Guatemala en 1906.12
  • e: la Asamblea Legislativa y el Organismo Judicial estaban al completo servicio del Ejecutivo, ya que estaban integrados por sus amigos e incondicionales. Esto fue diseñado así para favorecer el gobierno del general J. Rufino Barrios cuando la Constitución se decretó en diciembre de 1879, y fue aprovechado por los gobiernos de Estrada Cabrera y de Jorge Ubico para gobernar sin oposición.
  • f: Wilson no tuvo ningún inconveniente en cooperar con el gobierno de Estrada Cabrera, tras recibir una considerable donación de éste para su campaña presidencial.  Fue hasta que Wilson quedó imposibilitado para gobernar y que Estrada Cabrera no pudo crear la República Suroriental que el gobierno estadounidense le retiró su apoyo en 1919.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): 6-13.
  2. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  3. Gordillo Taboada, Gerardo (6 de julio de 1908). «Doña Joaquina Cabrera de Estrada»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) 4 (Alcance al 66).
  4. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. pp. 266-272.
  6. Ibid., p. 272.
  7. Lainfiesta, Eduardo, et al. (1915)Homage to a Patriot. Nueva Orleans, Estados Unidos. p. 2
  8. Ibid., pp. 18-20.
  9. Junta Libertadora (1914) Red Page: Via Crucis of a Central American Republic.  Nueva York, Estados Unidos. p. 1.
  10. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.68
  11. Buchenau, J. (1986). In the Shadow of the Giant, the Making of Mexico’s Central America Policy (1876-1930) (en inglés). Univ of Alabama Pr; Edición: Vintage Intl. ISBN 0-8173-0829-6.
  12. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. Memorias de un siglo 1821-1921III Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 660-662.