11 de febrero de 1891: Ruben Darío se casa en la Catedral

El célebre poeta nicaragúense Rubén Darío, quien se encontraba viviendo en Guatemala, contrae matrimonio religioso con Rafaela Contreras Cañas en la capilla del Sagrario de la Catedral Metropilana.

11febrero1891
La Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala en 1890. Se observa la fuente de Carlos III a la izquierda y el Palacio Arzobispal, así como las esculturas de los evangelistas en el atrio. En el recuadro: la cuentista costarricense Rafaela Contreras, primera esposa de Rubén Darío. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El poeta nicaragüense Rubén Darío, cuyo verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento, llegó a Guatemala a finales de julio de 1890, cuando el gobierno del general presidente Manuel Lisandro Barillas estaba por irse a la guerra contra el gobierno golpista de los hermanos Ezeta en El Salvador.  Darío fue bien recibido e Guatemala, ya que tras una reunión con el presidente Barillas, éste le pidió que se reuniera con los Ministros de Hacienda y de Relaciones Exteriores, con quienes organizaron la fundación del periódico semi-oficial “El Correo de la Tarde“.  De este periódico dijo Darío que lo hizo como una cotidiana revista literaria, y en él tuvo la oportunidad de colaborar con el intelectual español Valero Pujol, y los entonces jóvenes guatemaltecos Enrique Gómez Tible (quien luego cambió su nombre a Enrique Gómez Carrillo, tomando el apellido de su padre para que no le dijeran “comestible“) y José Tible Machado.1

Darío había llegado solo, dejando a su esposa Rafaela Contreras Cañas en San Salvador. Se había casado con la cuentista costarricense por lo civil el 21 de junio de 1890, y decidió que había llegado el momento de celebrar su matrimonio religioso, ya que admiraba mucho “la inteligencia, sutileza y superiores dotes” de su esposa. La pareja contrajo matrimonio el 11 de febrero de 1891 en la capilla del Sagrario en la Catedral Metropolitana de la ciudad de Guatemala.  Uno de los padrinos de boda fue el doctor Fernando Cruz, quien luego sería embajador de Guatemala en París.2  En ese momento Darío tenía 23 años, y Rafaela Contreras, 21.3

En el “Correo de la Tarde” publicaron así la noticia: “Antenoche verificose el matrimionio religioso de nuestro amigo Rubén Darío, director de este diario, con la señorita Rafaela Contreras.  Ayer por la mañana tomaron el tren para Escuintla los nuevos esposos, donde pasarán una corta temporada.  Deseamos toda clase de felicidades al nuevo matrimonio”.  Una vez en Escuintla, Darío ofreció un banquete a sus amigos literatos, entre los que estaban los ya mencionados, y el poeta cubano José Joaquín Palma, autor de la letra del Himno Nacional de Guatemala.2

 Los recién casados se fueron a vivir a una casa en en la 10a. calle oriente No. 18 de la Ciudad  de Guatemala pero, desafortunadamente para los esposos, El Correo de la Tarde” dejó de circular el 5 de junio de 1891 cuando Barillas dejó de pasarle el subsidio gubernamental, por lo que la madre de Rafaela los convenció de que viajaran a Costa Rica, donde tenía parientes. Los esposos llegaron a ese país el 24 de agosto de 1891, y allí nació su primogénito, Rubén Darío Contreras.3

Debido a que las deudas los agobiaban, Darío volvió a partir hacia Guatemala y Nicaragua buscando mejores posibilidades económicas, hasta que el gobierno nicaragüense lo nombró como miembro de la delegación que viajó a Madrid para preparar las celebraciones del IV Centenario del Descubrimiento de América.  Dejando a su familia en San Salvador, viajó a España, donde compartió con numerosos literatos y políticos desde agosto hasta noviembre, y regresó a Nicaragua, en donde se enteró de la enfermedad de Rafaela Contreras.4

Su esposa falleció el 23 de enero de 1893 debido a una sobredosis de cloroformo que un médico le aplicó durante una operación, y él permaneció en Nicaragua, tras pedirle a su madre que viaja a El Salvador para encargase de su hijo.  En Nicaragua, Darío reinició su romance con Rosario Murillo, quien no podía casarse con ningún caballero respetable debido a las costumbres de la época, por lo que el hermano de ésta lo obligó a casarse con ella aprovechándose de la falta de carácter de que sufría el poeta cuando estaba bajo los efectos del alcohol.  Cuando Darío despertó de su estupor el 8 de marzo de 1893, se encontraba en el lecho junto con la señorita Murillo, ya casado por la iglesia y sin que recordara casi nada.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Alemán Bolaños, Gustavo (1958). La Juventud de Rubén Darío. Guatemala: Editorial Universitaria. p. 121.
  2. Ibid, p. 122.
  3. Hemeróteca PL (18 de enero de 2017).  El paso de Rubén Darío por Guatemala.  Guatemala: Prensa Libre.
  4. Torres, Edelberto (1966). La dramática vida de Rubén Darío. (4a. edición). Ediciones Grijalbo.