13 de febrero de 1676: autorizan fundación del convento de Carmelitas Descalzas

Se emite la Real Cédula que autoriza la fundación del convento de las Carmelitas Descalzas en la ciudad de Santiago de los Caballeros en el Reino de Guatemala

13febrero1676
Las ruinas abandonadas del templo de Santa Teresa de la orden de las Carmelitas Descalzas en la ciudad de Antigua Guatemala en 1875, mucho antes de que la ciudad fuera declarada Patrimonio Nacional en 1944. En el recuadro: Santa Teresa de Jesús, patrona del templo. Imágenes tomadas de Mizner Scrapbook Centralamerica y Wikimedia Commons.

La señora Magdalena de Aceituno de Guzmán tenía grandes deseos de fundar un convento de Carmelitas Descalzas en el Reino de Guatemala, por lo que le pidió ayuda al sacerdote Bernardino de Obando y al capitán José de Aguilar y Revolledo, alcalde ordinario. De esta forma, el 24 de abril de 1668, el ayuntamiento de Santiago de los Caballeros de Guatemala, a petición de Aguilar y Revolledo, acordó solicitar al rey licencia para fundar un convento de Carmelitas Descalzas, bajo la advocación de Santa Teresa de Jesús.1

Mientras se procesaba la licencia, hubo varios aportes para el convento: el 3 de abril de 1674, el ayuntamiento dispuso dar ayuda para que se construyera el convento; el obispo Juan Sáenz de Mañosea y Murillo heredó su casa para que en ellas se estableciera el convento cuando murió el 3 de febrero de 1675;2 y, finalmente, el 18 de octubre de ese mismo año Obando compró unas casas para el convento, las cuales habían sido del licenciado Juan de Gárate y Francia, quien fue oidor de la audiencia.3

Por su parte Obando recurrió a la Santa sede y el 26 de enero de 1675 la Sagrada Congregación expidió el decreto otorgando el permiso solicitado. El Papa Clemente X confirmó el permiso el 13 de febrero del mismo año, mientras que en España, el 22 de junio se emitió la Real Cédula que autorizó la fundación del convento, la cual fue confirmada por el rey Carlos el 13 de febrero de 1676. La noticia llegó a Santiago de los Caballeros el 26 de octubre de ese año, por lo que la Audiencia emitió una acuerdo acatando la Real Cédula.3

Tras recibir el permiso otorgado, Obando se fue al Virreinato del Perú y se presentó ante las autoridades eclesiásticas, quienes el 19 de febrero de 1677 concedieron licencia a la Madre Ana Catalana de San Joaquín y a las Hermanas María de la Asunción y María Jerónima de San Juan, Religiosas Profesas de velo negro, del monasterio de la ciudad de los Reyes, para que fuesen a fundar el Convento de Santiago de Guatemala. Las religiosas salieron la clausura de Santa Teresa de Lima el 26 de febrero y el 30 de abril el ayuntamiento de Santiago recibió una carta de Obando que les informaba que ya había arribado al Reino de Guatemala, acompañado de las monjas carmelitas.4

Obando y las monjas carmelitas llegaron el 25 de mayo de 1677 a Santiago de los Caballeros de Guatemala, tomando posesión de su convento e iglesia provisional. El 24 de septiembre, Obando informó al ayuntamiento que el 29 de septiembre, día de San Miguel, el Santísimo iba a ser taslado al templo de Santa Teresa de las Carmelitas Descalzas, e invitó a sus miembros a asistir a la ceremonia. El ayuntamiento acordó asistir en pleno y colocar un altar en la esquinas de las casas consistoriales, y celebrando con fuegos en la Plaza Mayor la noche anterior.5

El templo definitivo del convento de las carmelitas descalzas se empezó a construir el 16 de agosto de 1683, gracias a fondos proporcionados por el capitán José de Aguilar y Revolledo, a quien le agradeció el ayuntamiento formalmente el 11 de abril de 1687, un día antes que el templo fuera bendecido y abierto al público.5

Al morir el 20 de mayo de 1698, Aguilar y Revolledo fue sepultado en el altar mayor del templo en agradecimiento a todas sus contribuciones para la construcción del mismo.6


BIBLIOGRAFIA

  1. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de la Antigua Guatemala, 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 64.
  2. Ibid., p.69
  3. Ibid., p.70
  4. Ibid., p.71
  5. Ibid., p.72
  6. Ibid., p.100