29 de marzo de 1953: levantamiento en Salamá, Baja Verapaz

En grupo de anticomunistas se levanta en armas en Salamá, cabecera de Baja de Verapaz, en contra del gobierno del tenien coronel Jacobo Arbenz Guzmán. A pesar de un éxito inicial, el levantamiento fue fácilmente derrotado por el Ejército Nacional de la Revolución.

29marzo1953
La parroquia de San Mateo Apóstol en Salamá Baja Verapaz en la década de 1920. Aquí se refugiaron algunos alzados tras ser derrotados por el Ejército Nacional de la Revolución en 1953. En el recuadro: el teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán al momento de tomar posesión de la presidencia en 1951. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 29 de marzo de 1953 ocurrió un movimiento armado en contra del gobierno del teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán en Salamá, cabecera del departamento de Baja Verapaz.1  Para entonces, la Reforma Agraria impulsada por el gobierno arbencista estaba en pleno apogeo, y los propietarios afectados, empezando por la poderosa transnacional estadounidense United Fruit Company y los criollos locales acusaban al gobierno de comunista.  Y es que como dijo el presidente en su mensaje al Congreso el 15 de marzo de ese año: «la cuestión de la Reforma Agraria ha trazado la clásica raya en la arena; de un lado los que están definitivamente con la Revolución y de otro lado los que están definitivamente contra la Revolución. No ha quedado lugar para el término medio como en todas las grandes decisiones históricas. No hay familia, no hay clase, no hay persona actualmente en nuestro país, que no haya sentido en una forma o en otra, en el aspecto ideológico, en el político o en el orden social y económico, el impacto de las conmociones que ha promovido la cuestión agraria en Guatemala».2

El levantamiento, dirigido por el mayor rebelde Manuel Juárez,Nota se inició el 28 de marzo, cuando Otilio Figueroa junto con otra persona llevaron a Salamá un cargamento de armas livianas que incluía ametralladoras, rifles y armas cortas. El plan consistía en tomar primero Salamá y luego expandir las acciones hacia toda Guatemala, aprovechando el punto estratégico en el que se encuentra la cabecea departamental.1

En la madrugada del 29 de marzo tomaron las bodegas y talleres de la Dirección General de Caminos para hacerse de explosivos, y luego tomaron el cuartel de la Guardia Civil y encarcelaron a los oficiales. Después cortaron las comunicaciones pues tomaron las instalaciones de las oficinas de Correos y Telégrafos y dinamitaron tres puentes ubicados en la carretera que comunicaba de Salamá hacia Cobán, cabecera del departamento de Alta Verapaz: Quiquilá, Las Burras y La Cebadilla, para evitar la entrada de las tropas del Ejército de la zona militar de Cobán.1

A las tres de la tarde el Ejército Nacional de la Revolución iba en avanzada por la finca Santo Tomás y a las cuatro los aviones de la Fuerza Aérea sobrevolaron el lugar. Finalmente, a eso de las cinco se produjo una escaramuza entre los insurrectos y el Ejército, el cual forzó a los alzados a retirarse hacia su cuartel e hizo huir a los cabecillas. Mientras tanto, otro grupo del Ejército entró por el norte de Salamá sin encontrar mayor resistencia, ya que el resto de los alzados se refugió en la iglesia parroquial de San Mateo Apóstol, ubicada en el parque central de la localidad.1

El presidente Arbenz mencionó el asunto de la siguiente forma en su informe al Congreso de la República el 15 de marzo de 1954:3

En marzo del año recién pasado varios facciones bien armados se levantaron y apoderaron de la plaza de armas de Salamá. Los contrarrevolucionarios ocuparon durante varias horas los edificios de la Gobernación Departamental, de la Administración de Rentas, de los Telégrafos y Correos, de la Guardia Civil, de la cárcel departamental, del aeropuerto y de otros sitios. Detuvieron al propio gobernador y a su hijo, el diputado Abundio Maldonado, […[ distribuyeron armas y uniformes, insignias y propaganda calcada en las muletillas que difunde el «anticomunismo»; saquearon los fondos del erario público y esperaron en vano el apoyo del exterior que se les había prometido.

En el aeropuerto de Salamá los facciosos hicieron las señales convenidas para el aterrizaje de naves aéreas que llegarían del extranjero. Los cabecillas de aquel levantamiento no actuaron aisladamente; estaban entroncados con movimientos similares que se habían fraguado para otras plazas de la República y que a última hora no se produjeron y estaban enlazados a la actividad conspirativa de conocidos dirigentes del «anticomunismo».

El Ejército Nacional de la Revolución actuó con gran presteza. Fuerzsa armadas de la Primera Zona Militar, cuya sede es Cobán, Alta Verapaz, se movieron rápidamente hacia Salamá y tras una corta lucha, en la que perecieron siete contendientes y resultaron heridos otros tantos, recuperaron la plaza, capturarn a unos cuantos cabecillas, devolvieron la libertad a los detenidos y emprendieron la persecusión de la mayor parte de los facciosos fugitivos. Los mismos miembros de las Fuerzas Armadas dieron cuenta de los uniformes, armas e insignias que habían fabricado o adquirido con mucha antelación los dirigentes verdaderos del levantamiento de Salamá.[…]

La Guardia Civil también prestó su eficaz colaboración, así como los demás servicios policiacos, no sólo en la captura de algunos facciosos, sino en la información obtenida acerca de las ramificaciones de aquella conspiración que desembocó en el movimiento contrarrevolucionario que hemos descrito.

Ahora se da el caso insólito de que algunos periodistas, los menos serios por cierto, que militan en la oposición reaccionaria, trataron no sólo de reducir a su mínima importancia el levantamiento armado de Salamá, sino que dan la sensación de que tal hecho no ocurrió, como si sólo hubiese existido en la imaginación de la fuerzas armadas o del Gobierno de la República.3


NOTAS:

  • a: en el levantamiento participaron dieciséis salamatecos, entre ellos: Abigaíl Mejía, Sergio Escobar, Heriberto Ramírez P., Tomás López, Alcides Ochoa, Manuel Ramírez M., Francisco Colocho, Rosalío Amperez, Isidro Bautista, Ambrosio Flores, y otros integrantes del partido anticomunista (PUA).

BIBLIOGRAFIA:

  1. Solórzano Vega, Abraham Israel (s.f.) Historia Contemporánea de Salamá, municipio del departamento de Baja Verapaz, siglo XX. En: Tradiciones de Guatemala. Guatemala: Centro de Estudios Folclóricos. p. 45.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1960) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1953-1954. LXII. Guatemala, Tipografía Nacional. p.  VII.
  3. — (1960). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXIII. Guatemala, Tipografía Nacional. p.  XXVII.