3 de abril de 1579: avistan al pirata Francis Drake en las costas de Centroamérica

Avistan a la flota del temible pirata inglés Francis Drake en las costa del Pacífico en Centroamérica.

La isla de Plymouth del pirata inglés Francis Drake. En el recuadro: un retrato del corsario. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A los pocos de que tomara posesión como presidente del Reino de Guatemala García de Valverde en sustitución de Pedro de Villalobos, llegó la noticia a Santiago de los Caballeros de Guatemala de que el pirata inglés Francis Drake estaba navegando por las costa del sur de la región.1

El espanto se apoderó de los habitantes de la región, ya que la costa sur se encontraba indefensa porque todos las fuerzas se encontraban concentradas en la costa atlántica, que era por generalmente donde ocurrían los ataques de piratas y corsarios. De hecho, el presidente saliente, Villalobos, había hecho fortificar la población de Trujillo en la costa de Honduras y mantuvo una fuerza militar constante en la costa en prevención de las invasiones inglesas.  No obstante sus precauciones, el pirata inglés Guillermo Parker destruyó algunas poblaciones hondureñas en 1579.1

Para entonces Drake ya era un navegante consumado y se dedicó a saquear las posesiones españolas en América en una época en que la rivalidad entre la España católica de Felipe II y la  Inglaterra anglicana de Isabel I estaba en su apogeo.Nota Así que los saqueos y crímenes que cometía Drake fueron motivo para que la reina de Inglaterra lo agasajara y colmara de atenciones.  La reina Isabel le dió al pirata cinco barcos con los que formó una flota que lo llevó a recorrer una gran parte del mundo, incluyendo la costa del Pacífico del continente americano.2

Para 1879 su fama ya infundía terror entre los pobladores de América, pero eso no impidió que el nuevo presidente Valverde, los oidores de la Real Audiencia y los miembros del Ayuntamiento criollo se aprestaran a defenderse como pudieran del pirata inglés.  La última armada española que había en Centroamérica fue la que utilizó Pedro de Alvarado hasta que llegó a territorios controlados por Francisco Pizarro, quien se la quitó; por eso, para 1879 no había tiempo ni dinero suficientes para adquirir lo que hacía falta para enfrentar a los piratas, pero se logró recaudar los suficientes entre los pobladores para adquirir tres pequeños barcos y una lancha de unos mercaderes que, dicho sea de paso, los vendieron a un precio mucho mayor del que realmente valía.2

Las autoridades también lograron fundir cinco cañones de bronce y con esto, nombraron a Diego de Herrera como comandante de aquella improvisada escuadra, que salió en busca de la poderosa flota de Drake, a quien siguieron la pista por más de trescientas leguas, pero sin darle alcance; así pues, cuando Herrera y sus doscientos hombres llegaron hasta Acapulco sin encontrar a Drake, decidieron regresar a Guatemala.3


NOTAS:

  • Debe notarse que la única diferencia entre ambas religiones era que los anglicanos podían divorciarse.  Esta religión había sido creada por el rey Enrique VIII, padre de Isabel I, cuando se divorció de la reina Catalina de Aragón —que era de origen español— porque ésta no le podía dar hijos varones.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1926] El libro de las Efemérides: Capítulos de la Historia de la América CentralVI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 34.
  2. Ibid., p. 36.
  3. Ibid., p. 37.