25 de abril de 1702: terminan el puente de la calle de los Recoletos

Como parte de la construcción del convento de los miembros del Colegio de Cristo Crucificado de Propaganda fide se termina de construir un puente sobre la calle que da al nuevo convento.

Ruinas de la Iglesia de La Recolección en 1840. En el recuadro: las ruinas en 1875 tras el terremoto de 1874. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1683 se estableció el primer Colegio franciscano de Propaganda Fide en el Virreinato de la Nueva España, específicamente en Querétaro. Estos colegios-seminarios de misioneros, tenían una doble finalidad. Por un lado, eran centros de apostolado popular para las poblaciones ya cristianizadas y servían de base de penetración en los territorios habitados todavía por indígenas todavía no convertidos. El grupo original de Querétaro floreció por toda las colonias americanas, estableciendo colegios en Santiago de los Caballeros de Guatemala, Guadalupe de Zacatecas, San Ferando en la ciudad de México, Ocopa en el Perú, Tarifa en Bolivia, Chillón en Chile, y Popayán en Colombia, entre muchos otros.1

El Colegio de Guatemala fue establecido en 1694 por los padres franciscanos Antonio Margil de Jesús, y Melchor López. Ellos habían llegado a Guatemala en 1685, pero se habían traslado a la provincia de Costa Rica en donde estaban trabajando en el adoctrinamiento y reducción de los indígenas Talamancas, cuandor recibieron la orden del M. H. P. Comisario General, para que regresaran al Colegio en México. Sin embargo, cuando llegaron a Santiago de los Caballeros se encontraron con que su misión había sido modificada ya que el obispo de Guatemala, Andrés de las Navas, les pidió que fueran a la región norte de la provincia de la Verapaz —hoy Petén— ya que esta «se hallaba tumultuada«.2, Nota aComo parte de esta misión, tuvieron una parte muy importante en la conquista de los Itzaes, la cual intentaron hacer pacíficamente en un principio, pero después no tuvieron problemas en que las autoridades españolares redujeran a los indígenas a sangre y fuego en 1697.3

Cuando algunos frailes más de la orden llegaron en las años siguientes, le pidieron permiso al cabildo criollo​ de Santiago de los Caballeros para construir un monasterio; pero éste les hizo saber que no había suficientes frailes para justificar la construcción y que además ya había suficientes monasterios en la ciudad. Ante esta negativa, los frailes se dirigieron a la Real Audiencia, la cual si autorizó la construcción en 1700 del «Colegio de Cristo Crucificado de los Misioneros apostólicos«, por un decreto real.​ En 1701 se inició la construcción de los edificios cuando les fueron otorgados dos parcelas en la parte Noroeste de la ciudad y el acta del cabildo de la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala del 25 de abril de 1702 indica que había quedado terminado el puente de la calle del «Colegio de los Padres Misioneros«.4

Seis años después se colocó la primera piedra de la iglesia y en 1708 se completaron el convento, la biblioteca y la enfermería. La iglesia fue inaugurada el 23 de mayo de 1717, pero pocos meses después la ciudad de Santiago de los Caballeros fue destruida por los terremotos de San Miguel.5 Tras las reparaciones correspondientes, el complejo estuvo en posición de albergar a los frailes, llegando a tener hasta 35 en 1740.

Gracias a estos colegios-seminarios, los franciscanos pudieron hacerse cargo de las misiones de los jesuitas cuando éstos fueron expulsados de todos los dominios españoles en 1767;6 es más, incluso estuvieron en condiciones de acrecentar varias de estas misiones. Así pues, a fines del siglo XVIII la gran mayoría de las misiones de América eran franciscanas, muchas veces gracias a los Colegios de Cristo Crucificado de Propaganda Fide.1

Ahora bien, aunque el nombre de «Colegio de Cristo Crucificado» podría sugerir que éstos eran centros de formación y enseñanza, en realidad se trataba principalmente de asegurar un mejor reclutamiento del personal misionero y de proporcionar a éste el ambiente propicio para que sus miembros se dedicaran exclusivamente a las misiones. Así pues, la enseñanza teórica fue esporádica y se limitaba al estudio de lenguas y principios morales. Esto era así porque para ser misionero en las colonias americanas era mucho ás importante la vocación que los conocimientos.1

En Guatemala, luego del terremoto de Santa Marta se trasladaron a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1776 por orden del capitán general Martín de Mayorga, en donde fundaron un fastuoso templo y convento, gracias a la ayuda del marqués Juan Fermín de Aycinena, el criollo aristócrata más importante de su época y quien era síndico de la orden.7 Sin embargo, tras la independencia en 1821, debido a la guerra civil entre liberales y conservadores, fueron expulsados junto con los franciscanos, dominicos y mercedarios en 1829,8 y aunque regresaron en 1840, fueron expulsados definitivamente en 1872 por el gobierno del general presidente J. Rufino Barrios y su antiguo convento fue convertido en la Escuela Politécnica en donde se preparaban los futuros oficiales del ejército guatemalteco.9 Para entonces, la organización de los Colegios de Cristo Crucificado de Propaganda Fide estaba en decadencia, hasta finalmente desaparecieron definitivamente a finales del siglo XIX.1


NOTAS:

  • a: Lo que estaba ocurriendo era que los españoles querían tomar el control de la etnia Itzá de una vez por todas, ya que la región del Lacandón que ocupaban no solamente se había mantenido independiente y había logrado resistir la dominación europea por más de siglo y medio, sino que estaba influyendo en las comunidades indígenas ya bajo control español para que se les unieran en su resistencia.

BIBLIOGRAFIA:

  1. de Espinosa, Isidro Félix (1964). Crónica de los Colegios de Propaganda Fide de la Nueva España. Washington, D.C.: Academy of American Franciscan History. p. XV.
  2. Juarros, Domingo (1808). Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala. I. Guatemala: Ignacio Beteta.
  3. Webre, Stephen (2004). «Política, evangelización y guerra: Fray Antonio Margil de Jesús y la frontera centroamericana, 1684-1706» (DOC). VII Congreso Centroamericano de Historia, Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Tegucigalpa, 19-23 julio de 2004 (San José, Costa Rica: Universidad de Costa Rica, Escuela de Historia). Archivado desde el original el 2 de noviembre de 2014.
  4. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de la Antigua Guatemala, 1541-1779. Guatemala. Unión Tipográfica. p 101.
  5. Ibid., pp. 115-116.
  6. Carlos III de España (1767). Colección del Real Decreto de 27 de febrero de 1767, para la ejecución del Extrañamiento de los Regulares de la Compañía, cometido por S. M. al Excmo. Señor Conde de Aranda, como Presidente del Consejo. Madrid: Imprenta Real de la Gazeta. pp. 3-30.
  7. Melchor Toledo, Johann Estuardo (2011). «El arte religioso de la Antigua Guatemala, 1773-1821; crónica de la emigración de sus imágenes». tesis doctoral en Historia del Arte (México, D.F.:Universidad Nacional Autónoma de México). p. 137.
  8. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 132-133.
  9. González, Miguel Rómulo (1 de septiembre de 1899). «Escuela Politécnica». Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (19).

Subir