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17 de mayo de 1919: hacen prisionero al obispo Piñol y Batres

Tras impartir nueve incendiarias conferencias en contra del presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, el obispo de Faselli es enviado a prisión domiciliar al Palacio Arzobispal.

Ruinas de la Iglesia de San Francisco en la Ciudad de Guatemala, luego de los terremotos de 1917-18. Aquí dio sus conferencias el obispo de Faselli. Ruinas de la Iglesia de San Francisco en la Ciudad de Guatemala, luego de los terremotos de 1917-18. Aquí dio sus conferencias el obispo de Faselli (en el recuadro). Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y «Caída de una Tiranía«.

Persecución contra el obispo Piñol y Batres:

Véase también: Familia Aycinena

Después de dar nueve incendiarias conferencias entre las ruinas del templo de San Francisco en contra del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, el obispo de Faselli, doctor José Piñol y Batres, fue perseguido por la policía secreta del presidente, hasta que fue hecho prisionero en la finca de su primo, Manuel Cobos Batres, y llevado a la cárcel de Escuintla el 17 de mayo de 1919. Ambos eran descendientes Luis Batres Juarros, antiguo líder aristócrata de la familia Aycinena y del gobierno de los 30 años.1,2

Las conferencias contra Estrada Cabrera:

Véase también: Manuel Estrada Cabrera

Las conferencias de Piñol y Batres habían iniciado ese mismo mes de mayo y eran las primeras voces que se alzaban en contra del gobierno cabrerista en más de dos décadas. Habían sido redactadas por Cobos Batres y eran parte del plan del partido conservador para atacar al gobierno, sabiendo que éste había perdido el favor del gobierno de los Estados Unidos.1,2

Los temas de aquellas conferencias fueron:3

  1. Religión falsificada por la ignorancia: acusó muy veladamente al presidente de ser aficionado a la brujería.
  2. Descuido de la educación pública y privada: indicó que a pesar de la pompa de la Fiestas Minervalias, la educación en Guatemala era pésima, ya que era falsa y nula. Falsa porque carecía de principios y de método, y nula porque, con la idea de instruir, se despreciaba prácticamente la moral, ya que no había eduación religiosa.
  3. La medida de la civilización de los pueblos es el respecto de la vida humana. Suicidios, homicidios y escándalos eran comunes, ya que prácticamente en todas las fiestas había hechos de sangre, amparados en la impunidad asegurada de los criminales.
  4. La libertad y la justicia cristianas: hizo ver que no era siempre posible entrar y salir del país y que no se podía negociar con los bienes propios, hasta que no hubiera una orden gubernativa.
  5. Los estragos del libertinaje: los vicios tienen por causa intrínseca el desorden de la naturaleza decaída por el pecado primitivo. Producen efectos desastrosos y depravan al individuo, a la famlia y a la sociedad.
  6. El robo y la falsedad: en la que acusó a los empleados públicos de enriquecimiento ilícito.
  7. El egoísmo y la falta de carácter: el obispo hizo ver a los guatemaltecos que esto les impedía trabajar en favor de la patria.
  8. El patriotismo cristiano: en esta conferencia Piñol y Batres hizo ver que no se podía tener patria porque no se hacían valer los derechos ciudadanos.
  9. La restauración moral de la sociedad: como resumen de las conferencias hizo ver la lastimosa situación moral de la sociedad guatemalteca.3

Prisión y exilio del obispo:

Véase también: clero secular

El presidente aparentó no darle importancia a las conferencias del obispo de Faselli, ya que no las interrumpió violentamente como acostumbraban. Sin embargo, en la madrugada del 17 de mayo, tres días después de haber terminado sus conferencias, el obispo se encontraba en la finca «La Trinidad» de la familia Cobos Batres, a donde había ido a descansar antes de predicar las conferencias en Quetzaltenango, y hasta allí llegó la policía secreta de Estrada Cabrera, que con revólver en mano se lo llevaron a Escuintla al amanecer. Sin embargo, cuando llegaron a la cárcel los guardias se hincaron y le besaron el anillo pastoral, por lo que el jefe político de Escuintla le hizo ver a Estrada Cabrera esta situación, y el presidente ordenó que lo llevaran a la ciudad de Guatemala. Allí, lo redujo a prisión en el Palacio Arzobispal, en donde estuvo bajo el cuidado el arzobispo Julián Raymundo Riveiro y Jacinto, quien había llegado a la arquidiócesis gracias a las influencias de Estrada Cabrera en 1914.2

Estrada Cabrera mandó a que le formaran proceso por rebelión y sedición y redujo a prisión a las damas aristócratas y niños que visitaban al obispo prisionero, pero estas disposiciones fueron contraproducentes y tuvo que derogarlas por la presión de la Santa Sede y de las delegaciones eclesiásticas de los Estados Unidos, de México y del resto de Centro América.4

Estrada Cabrera se jugó una última carta, y abusando de la influencia que ejercía sobre el arzobispo Riverio y Jacinto, le pidió que enjuiciara a Piñol y Batres por haberse extralimitado en sus funciones. El arzobispo denunció al obispo de Faselli ante la Delegación Apostólica residente en San José, Costa Rica, pero ésta reprendió severamente a Riveiro y Jacinto, ya que el obispo tenía el privilegio de no ser juzgado sino por la Santa Sede. Sin embargo, a pesar de haber salido reforzado del asunto, Piñol y Batres tuvo que salir el exilio a los Estados Unidos, en donde los miembros del clero lo acogieron a pesar de los ataques en su contra que aparecían en los periódicos de Nueva Orleans, sede de la principal socia del presidente guatemalteco, la United Fruit Company. Con la ayuda de los cardenales Gibbons y Mercier, fue recibido por el secretario particular del presidente Woodrow Wilson, Joseph P. Tumulty, quien verdaderamente gobernaba en los Estados Unidos, dada la gravedad de la enfermedad que padecía el presidente estadounidense.4

EEUU retira apoyo a Estrada Cabrera:

Véase también: caída de Estrada Cabrera

Los Estados Unidos ya no estaban apoyando a Estrada Cabrera desde que fracasó en forma la República Suroriental, y Tumulti aprovechó lo ocurrido con Piñol y Batres para retirarle oficialmente el apoyo a una nueva reelección del presidente guatemalteco.4

Aquel fue el inicio de la caída del largo gobierno de Estrada Cabrera.


Bibliografía:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles! Guatemala: Tipografía Nacional. p. 324.
  2. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una tiranía: páginas de las Historia de Centro América. Guatemala: Tipografía de Sánchez y de Guise. pp. 8-9.
  3. Arévalo Martínez, ¡Ecce Pericles!, p. 325.
  4. Montúfar, Caída de una tiranía, pp. 10-11.

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