9 de agosto de 1995: accidente del vuelo 901 de Aviateca

Un vuelo de la aerolínea guatemalteca Aviateca choca contra el volcán Chinchontepec, en San Vicente, El Salvador. Todas las 65 personas a bordo de la aeronave fallecieron.

Avión Boeing 727-300 de Aviateca, similar al que se accidentó en El Salvador.
Avión Boeing 727-300 de Aviateca, similar al que se accidentó en El Salvador. Imagen tomadas de Wikimedia Commons.

El vuelo 901 de Aviateca —un Boeing 737-200 (matrícula N125GU)— despegó en un vuelo nocturno desde el Aeropuerto Internacional La Aurora en la Ciudad de Guatemala, hacia el Aeropuerto Internacional de El Salvador en San Salvador, con 58 pasajeros y 7 tripulantes a bordo. La tripulación de vuelo estaba integrada por el capitán Axel Miranda de 39 años, el primer oficial Víctor Salguero de 36 años y cinco auxiliares de vuelo. El avión había partido de Miami haciendo escala en Guatemala, de donde salió a las 19.43 horas, hacia San Salvador, con conexiones a las ciudades de Managua, Nicaragua y San José, Costa Rica.1

Desastre:

Después de un vuelo de 20 minutos, la tripulación del vuelo 901 se puso en contacto con el control de tráfico aéreo en su destino, y el controlador les informó que había una tormenta con fuertes lluvias sobre el aeropuerto, indicándoles que volaran sobre la tormenta y comenzaran su aproximación a sotavento para aterrizar en la pista 07. Pero los pilotos y el control de tráfico aéreo estaban confundidos en cuanto a la posición de la aeronave, al punto que cuando ésta comenzó su aproximación, y la aeronave entró en el mismo mal tiempo por el que había sobrevolado. Cuando estaba a 5,000 pies (1,524 m), sonó el sistema de advertencia de proximidad al suelo tomando totalmente desprevenidos a los pilotos. Éstos intentaron incrementar la potencia de las turbinas, pero ya era demasiado tarde. A las 20:14 hora local, el vuelo 901 se estrelló contra el costado del volcán San Vicente y estalló en llamas, matando a todas las personas a bordo.1

Rescate de las víctimas:

Cinco helicópteros de la Fuerza Aeérea Salvadoreña, brigadas especiales de la Cruz Roja y Policía Nacional Civil y los cuerpos de bomberos voluntarios y municipales de El Salvador y Guatemala participaron en la labor de rescate de las personas que murieron en el accidente. Los cuerpos de las víctimas estaban diseminados en un radio de 60 metros, casi en la cúspide del Volcán Chinchotepec, el cual está ubicado en la finca El Carmen, San Vicente.

El avión quedó totalmente fragmentado, en un área dedicada a la plantación de cebolla que estaba a pocos metros del cráter del volcán Chinchontepec, y para llegar había que seguir un camino difícil e inclinado camino, que además estaba muy resbaloso por la tormenta de la noche anterior. Y encima de todo, la neblina, impedía la visibilidad de las aeronaves militares que no pudieron aterrizar en un improvisado helipuerto.1

Así pues, aunque las labores de rescate empezaron poco antes de las 10 de la mañana del día siguiente del accidente, no fue sino hasta después del medio día que los helicóperos de la Fuerza Aérea Salvadoreña pudieron empezar a rescatar los cuerpos de las víctimas.2

Causas del accidente:

La Dirección General de Transporte Aéreo determinó que la causa probable del accidente fue la falta de conocimiento de la situación de la tripulación de vuelo en relación con la obstrucción de 7,159 pies, la decisión de la tripulación de descender por debajo de la MSA mientras se desviaba de una transición o aproximación publicada, y la ambigüedad de la información de posición entre la tripulación de vuelo y el controlador de tránsito aéreo, que resultó en la emisión por parte del controlador de una asignación de altitud que no proporcionaba espacio libre sobre el terreno. Además, contribuyó al accidente el hecho de que el primer oficial no dirigiera su preocupación con respecto a las posiciones reportadas al Capitán de una manera más directa y asertiva y la falla del controlador para reconocer la posición reportada de la aeronave en relación con las obstrucciones y dar las instrucciones y advertencias apropiadas.1

Las autoridades salvadoreñas, la compañía TACA y Aviateca, acusaron a Miranda como principal responsable de la catástrofe. Sin embargo, el informe oficial –del que las autoridades salvadoreñas nunca dieron detalles en público– carga responsabilidades importantes en la torre de control y en Aviateca. A esto se suma la confesión de tres excontroladores que aceptaron en 2006, que la actuación de la torre contribuyó «al final cruento del vuelo 901».


Bibliografía:

  1. Ranter, Harro (S.F.). «ASN Aircraft accident Boeing 737-2H6 N125GU San Salvador». (en inglés) Aviation-safety.net. Aviation Safety Network. Consultado el 22 de enero de 2020.
  2. Arteaga, Ernesto (2018). 23 años sin respuesta: Aviateca 901, la mayor tragedia aérea en El Salvador. El Salvador: La Prensa Gráfica.