25 de agosto de 1927: el gobierno del general Lázaro Chacón forma el barrio “El Gallito” en la Ciudad de Guatemala para ayudar a los damnificados por los terremotos de 1917-18

Asentamiento formado en el parque “San Sebastián tras los terremotos de 1917-18. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Varios han sido los gobernantes guatemaltecos cuyos logros y gobiernos han sido borrados o desprestigiados por los historiadores oficiales; los logros de Rafael Carrera, Manuel Lisandro Barillas. Lázaro Chacón y Jacobo Árbenz prácticamente han sido eliminados de los libros de historia y solamente sus errores, reales e inventados, han sido documentados y exagerados en los textos oficiales.

Antes del gobierno arbencista, hubo otro gobierno que se preocupó por mejorar el nivel de vida de las clases medias y bajas de la sociedad guatemalteca y ese fue el del general Lázaro Chacón, quien llegó al poder tras la misteriosa muerte del general José María Orellana en 1926 y luego fue electo presidente venciendo al general Jorge Ubico en los comicios. El gobierno del “presidente bueno“, como le llamaban, es considerado como “incluyente y pluralista” pues hizo un esfuerzo por alfabetizar a la mayoría de la población, (en especial a la indígena), fomentar la educación universitaria, y crear y reformar leyes agrarias que favorecieran a los sectores más pobres del país. Por otro lado, también impulsó la creación de bancos.

Una de las razones por las que había sido derrocado el largo gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la pésima respuesta tras los terremotos de 1917-18 que destruyeron la infraestructura de la Ciudad de Guatemala pero que, afortunadamente, solo produjeron un reducido número de víctimas mortales. Dado que el gobierno de Carlos Herrera fue derrocado por un golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company y dirigido por Orellana y Ubico apenas un año después del derrocamiento de Estrada Cabrera, hubo retorno al cabrerismo pero sin Estrada Cabrera, lo que se tradujo en que los asentamientos que se habían formado tras los terremotos de 1917-18 siguieron sin atención gubernamental hasta que llegó a la presidencia el general Chacón en 1926.

El gobierno de Chacón decidió formar el barrio obrero “El Gallito” en la parte occidental de la ciudad, que hoy es parte de la zona 3, mediante el acuerdo gubernativo del 25 de agosto de 1927, en donde se dispuso comprar la finca “El Gallito” para lotificarla y distribuirla entre los damnificados por los terremotos. Asimismo, de inmediato se organizó un Comité de Repartición de los lotes de El Gallito.

La adjudicación de las parcelas se hizo por medio de sorteos de 50 lotes y se cedieron tres terrenos: uno para la capilla evangélica, otro para la iglesia católica y otro para el edificio de la cooperativa. Las escrituras de los lotes de “El Gallito” costaron Q200.00 y la madera para la cobstrucciób de las viviendas se obtuvo de los árboles que había la finca. Asimismo, a partir de la emisión del acuerdo del gubernativo del 25 de agosto, se contempló la introducción de 1,500 pajas de agua de “La Verbena”, el 13 de julio de 1928.

Dos años después, ya en medio de la fuerte crisis derivada de la Gran Depresión que afectaba a la economía mundial, el general Lázaro Chacón sufrió un repentino ataque de apoplejía que lo obligó a renunciar al poder el 12 de diciembre de 1930. Esta situación provocó un golpe de estado contra el presidente interino, licenciado Baudilio Palma, el desconocimiento del gobierno de facto del general Manuel María Orellaba por los Estados Unidos y la investidura del licenciado José María Reina Andrade como presidente interino. Gracias a los manejos del embajador de los Estados Unidos y los personeros de la United Fruit Company, el liberal progresista general Jorge Ubico Castañeda fue electo presidente por los grupos liberales y asumió la Presidencia el 14 de febrero de 1931, cuatro meses y medio antes de la fecha que constitucionalmente le correspondía.

Los aduladores del general Ubico se encargaron de borrar al general Chacón de los libros de historia ya que el nuevo presidente no le perdonó que lo hubiera derrotado en las elecciones de 1926.


BIBLIOGRAFIA:


23 de agosto de 1894: el gobierno del general José María Reina Barrios actualiza los estatutos del Conservatorio Nacional de Música

23agosto1894.jpg
Fachada del Templo de Santo Domingo en la Ciudad de Guatemala.  En el portón que aparece en la esquina inferior derecha funcionó por primera vez el Conservatorio Nacional de Música.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El Conservatorio Nacional de Música fue fundado por el gobierno del general J. Rufino Barrios en 1873 y tuvo su primera sede en el convento de Iglesia de Santo Domingo, que fue expropiado a la Orden de Predicadores tras el triunfo de la Reforma Liberal en 1871. El objeto principal de la institución fue formar profesores de música, pero inicialmente no había reglamentos que rigieran convenientemente el estudio de cada instrumento en particular.

El director fundador fue el maestro italiano Juan Aberle (quien además financiaba la institución con sus propios fondos), y sus primeros alumnos fueron Víctor Manuel Figueroa, Juan Cividanes, Alfonso Méndez y Salvador Iriarte, quienes eran estudiantes internos. Además de los recursos de Aberle, la institución recibía ayuda de la Sociedad Filarmónica de Guatemala, que también era presidida por el maestro italiano. Aunque un acuerdo presidencial del 17 de febrero de 1875 autorizó para que se le asignaran 165 pesos semanales al Conservatorio, la ayuda gubernamental fue cortada pocos años después y, pese a la ayuda de Daniel Quinteros, Pedro J. Pineda y la familia Rosemberg, Aberle tuvo que cerrar la institución y se trasladó a El Salvador.

El acuerdo gubernativo del 3 de agosto de 1880 reinició el proyecto del conservatorio en Guatemala, iniciando las actividades en el Convento de la Merced con los alumnos de la sección de música del Instituto de Artes y Oficios, con los de la Escuela de Sustitutos y con los que habían estudiado en Santo Domingo. El nuevo Conservatorio era una dependencia del Ministerio de Instrucción Pública y, debido al prestigio que habían ganado los estudiantes, el gobierno amplió la asignación presupuestaria para el plantel el 27 de diciembre de 1882.

En 1883 se trasladó a las instalaciones del Colegio “El Progreso” (que funcionaba en donde antes estuvo la Escuela “San José de Calazans”, una de las do escuelas que había sido fundada por el arzobispo de Guatemala Cayetano Francos y Monroy en la década de 1790). En esta nueva sede fue llamado “Escuela Nacional de Música y Declamación“, y en ella se impartían cursos de música vocal e instrumental, además de declamación lírica y dramática.

El 27 de mayo de 1885, poco después de la muerte del general J. Rufino Barrios en Chalchuapa, el conservatorio fue militarizado y su director el alemán Emilio Dressner, quien también fungía como director de la Banda Marcial. Sin embargo, este cambio no fue productivo, y el Dressner fue sustituido por el maestro Leopoldo Cantilena cuando el Conservatorio fue devuelto a la jurisdicción del Ministerio de Instrucción Pública por acuerdo del 9 de febrero de 1886 del gobierno del general Manuel Lisandro Barillas.

Por acuerdo del 12 de abril de 1892, Juan Aberle retornó a la dirección de Conservatorio y los estatutos de la institución fueron reformados el 23 de agosto de 1894 por el gobierno del general José María Reina Barrios, de la forma siguiente:

Organización de la educación musical en el conservatorio
Instrumento Duración
(años)
Comentarios
Piano Ocho El curso elemental duraba cinco años y el de perfeccionamiento tres años.
Violín Nueve El curso elemental duraba cinco años y el de perfeccionamiento cuatro años.
Violoncello
Contrabajo Seis No requería de perfeccionamiento.
Corno
Trombón
Trompeta
Flauta Siete
Clarinete
Oboe
Fagote

En esa época el gobierno otorgaba becas para estudiantes que tuvieran entre nueve y quince años de edad, que fueran aprobados en un examen de admisión y que pasaran exitosamente una evaluación médica para determinar si su condición física le permitía dedicarse al estudio de un determinado instrumento.


BIBLIOGRAFIA:


22 de agosto de 1927: el presidente Lázaro Chacón asiste a la inaguración de la planta eléctrica que suministra energía para el Ferrocarril de Los Altos

22agosto1927
El Ferrocarril de Los Altos.  Obsérvese que era un ferrocarril eléctrico.  Imagen tomada de Stero100.com.gt

Desde el gobierno del general J. Rufino Barrios se otorgaron concesiones a empresas extranjeras y guatemaltecas para la construcción, mantenimiento y usufructo de líneas férreas en las que el gobernante de turno se veía beneficiado con la adjudicación de acciones y dividendos de la compañía constructora.

Tras la crisis económica que acabó con el gobierno del general José María Reina Barrios en 1898, el gobierno de su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, se alió con los Estados Unidos y otorgó generosos contratos a la compañía transnacional International Railways of Central Amercia (IRCA), subsidiaria de la poderosa United Fruit Company la cual tuvo el monopolio del transporte de pasajeros y carga en las principales vías férreas comerciales hasta la década de 1960.

Pero hubo dos ferrocarriles regionales que fueron producto de la iniciativa de la ciudadanía: el Ferrocarril Verapaz y el Ferrocarril de Los Altos.

El Ferrocarril de los Altos tenía la particularidad de que era un tren eléctrico y los trabajos para su construcción se iniciaron el 21 de noviembre de 1910 en la Labor del coronel J. Encarnación Juárez, en la ciudad de Quezaltenango, y el 15 de marzo de 1911 en la villa de San Felipe Retalhuleu.   Dado que el patrocinio era privado, hubo tres Comités Pro-Construcción del Ferrocarril, integrados por ciudadanos quezaltecos, desde 1910 hasta 1926.

En 1925, el presidente de facto José María Orellana visitó el proyecto de la planta eléctrica de Santa María de Jesús, la cual estaba a cargo de la compañía alemana AEG, que desde septiembre de 1924 había tomado a su cargo la consecución de los trabajos del Ferrocarril y de la planta hidroeléctrica.  Esta planta fue inagurada por su sucesor, el general Lázaro Chacón el 22 de agosto de 1927, evento que coincidió con el ingreso de la primera locomotora a la estación de esa localidad, la cual provenía de San Felipe Retalhuleu.

El Ferrocarril funcionó hasta 1933, cuando dejó de operar porque la planta eléctrica resultó danada durante una tormenta y luego fue desmantelado por orden del presidente general Jorge Ubico, quien tenía acciones y fuertes intereses en la IRCA.


BIBLIOGRAFIA:


20 de agosto de 1922: los estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro fundan la “Universidad Popular”

20agosto1922
Estudiantes de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, miembros de la llamada “Generación del 20”.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado de 1921, el general José María Orellana inició una política totalmente favorable a los intereses de las compañías estadounidenses que habían obtenido generosas concesiones del gobierno de Manuel Estrada Cabrera, especialmente la United Fruit Company y sus afiliadas; Herrera se había negado a ratificar dichas concesiones,  y por ello fue derrocado.

Bajo los principios clave que de desanalfabetización, elevación del nivel educativo y fortalecimiento de la instrucción cívica, que se postularon durante el gobierno de Carlos Herrera y Luna se creó en 1922 la Universidad Popular, desde donde el proyecto educativo se fortaleció y extendió.

La idea inicial fue del poeta colombiano Porfirio Barba Jacob. Y fueron un grupo de intelectuales, miembros de la llamada “Generación de 1920“, Epaminondas Quintana, Carlos Federico Mora, David Vela, Miguel Ángel Asturias y Carlos Fletes Sáenz, quienes la fundaron el 20 de agosto de 1922. Se trataba de llevar a los sectores populares un tipo de instrucción que hasta entonces había sido propiedad exclusiva de las élites del país y el nombre “Universidad” no hacía referencia a una casa de estudios de enseñanza superior: el objetivo era tomar un nombre que aludía a una institución de carácter elitista, que monopolizaba el derecho al conocimiento y bajarlo a un nivel al que todas las personas pudieran tener acceso.

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos nodales del problema educativo:

  1. Enseñar a leer y escribir.
  2. Enseñar el círculo de conocimientos generales en las clases sociales, que por circunstancias de la fortuna no han podido adquirirlas.
  3. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral, para obtener un mejoramiento en las condiciones físicas y espirituales de la gran masa.

Cuando tomó posesión el general Jorge Ubico Castañeda como presidente en febrero de 1931, cerró la Universidad Popular la cual fue abierta nuevamente por el gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo en 1945.


BIBLIOGRAFIA:


17 de agosto de 1839: el Estado de Guatemala elimina la Dirección General de Rentas y, temporalmente, la Tesorería General del Estado

17agosto1839
El poblado de Esquipulas, Chiquimula en la época en la que ocurrieron estos hechos.  Grabado del libro Incidents of Travel in Central America, Chiapas and Yucatan.

Luego de que el general campesino Rafael Carrera diera un golpe de estado al general Carlos Salazar, a quien Francisco Morazán había colocado en la jefatura del Estado en sustitución de Mariano Rivera Paz en 1838, el gobierno del restituido Rivera Paz tuvo que modificar la administración de las rentas y reducir salarios y costos del sector público para intentar recuperar la economía del Estado de Guatemala, destruida por el alzamiento campesino que derrocó a Mariano Gálvez en 1838.

El gobierno eliminó entonces la Dirección General de Rentas establecida por Gálvez en 1832 y, temporalmente, trasladó las atribuciones de la tesorería nacional a las aduanas marítimas y a la fábrica de tabacos.  En esa época, los principales ingresos impositivos provenían de la alcabala interna, y de los impuestos a los licores, tabacos, papel sellado y pólvora.

DECRETO DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE, DE 17 DE AGOSTO DE 1839, SOBRE ADMINISTRACIÓN DE LA HACIENDA PUBLICA

1.° — Queda suprimida la dirección general de rentas; y por ahora, la tesorería general del estado.

2.° — Las funciones que ejercían el director y tesorero general serán en adelante á cargo del administrador y contador de la aduana marítima, quienes desempeñarán las de la tesorería general, en todas las atribuciones que les corresponden conforme á las leyes y disposiciones vigentes.

3.° — Los ramos que forman las rentas del Estado, serán administrados en esta forma: la alcabala interior será á cargo de la tesorería; la de aguardiente, chicha, papel sellado y pólvora, al de la factoría de tabacos.

4.° — En la tesorería general se recibirán y distribuirán todos los caudales de que pueda disponer el gobierno, cualquiera que sea su origen ó procedencia. No podrá hacerse en ella ningún pago, sino á virtud de orden del ministerio de hacienda, tomándose razón previamente por la contaduria mayor, sin cuyo requisito no será abonada la partida respectiva. Tampoco podrá girarse libramiento alguno contra las administraciones ó comisarías. Los sueldos y gastos de todas las oficinas se harán por presupuestos que estas presenten, con arreglo á las disposiciones vigentes ó á las que en adelante se dieren.

5.° — El administrador tesorero y el contador, el factor é interventor de tabacos, son responsables mancomunadamente en el concepto de claveros, y por todos los actos administrativos en que la ley prescriba la concurrencia de ambos. En lo demás, cada uno responderá por el desempeño de sus respectivas obligaciones.

Siguen disposiciones administrativas, incluyendo el recorde de sueldos.


BIBLIOGRAFIA:


14 de agosto de 1898: fracasa el intento de invasión desde Tapachula de Próspero Morales, quien intentaba evitar que el licenciado Manuel Estrada Cabrera, entonces presidente interino, fuera electo para el próximo período presidencial

14agosto1898
Retrato de Próspero Morales que se encuentra en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los primeros años del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fueron sumamente agitados.  El país fue víctima de varios intentos de invasión liderados por criollos liberales desencantados con las políticas del gobierno del general José María Reina Barrios y con el mismo Estrada Cabrera.  Las invasiones se sucedieron hasta que por fin fueron aplacadas en 1906.

Uno de los más acérrimos enemigos del régimen era Próspero Morales, quien había sido ministro de la Guerra del general Reina Barrios pero que luego de que éste disolviera la Asamblea Legislativa y se constituyera en dictador para extender su mandato presidencial hasta 1902, fue uno de los líderes de la revolución quetzalteca de 1897 que intentó tomar el control del país en ese ano.  Tras el fracaso de dicha revolución, Morales se había establecido en Tapachula, y desde allí viajó a ciudad de México con el fin de organizar una invasión a Guatemala para evitar que Estrada Cabrera fuera electo presidente constitucional.

En Tapachula, Morales recibió el apoyo de los coroneles Rodrigo Castilla y Víctor López, quienes vivían del lado guatemalteco de la frontera, en el departamento de San Marcos y el 22 de julio de 1898, diez días antes de que se iniciaran las elecciones presidenciales, las fuerzas rebeldes provenientes de México y que sumaban aproximadamente unos sesenta hombres armados con rifles Máuser ingresaron a Guatemala para acabar con el régimen.  Sin embargo, su aventura fue repelida rápidamente, por una fuerza de cuatrocientos hombres y dos piezas de artillería.

Al enterarse de la invasión, Estrada Cabrera mandó una tropa de doce mil hombres, suspendió las garantías constitucionales y solicitó el auxilio de un buque militar inglés para que bombardeara el Puerto de Ocós y luego lo ocupara. El comandante nombrado para combatir la invasión fue el expresidente Manuel Lisandro Barillas Bercián, quien en poco tiempo logró controlar la situación, derrotando a los rebeldes en Vado Ancho el 5 de agosto de ese año.

Tras el fracaso de la invasión, los seguidores de Morales se dividieron; un grupo decidió retirarse a México y otros se quedaron con el líder opositor, quien anduvo deambulando por los Cuchumatanes durante varios días, hasta que el 14 de agosto decidió rendirse; todavía llegó vivo hasta la aldea de San Sebastián, donde falleció, el 17 de ese mes.

Durante las tres semanas que duró esta revolución, la prensa tuvo prohibido publicar cualquier noticia acerca del levantamiento y todos los telégrafos fueron intervenidos.

Pocos años después, Barillas fue asesinado en la Ciudad de México por orden del presidente guatemalteco, ya que tuvo que salir exiliado del país por oponerse al régimen y había participado en varios intentos fallidos de invadir el país junto con el líder opositor exiliado José León Castillo.


BIBLIOGRAFIA:


9 de agosto de 1895: el general presidente José María Reina Barrios otorga una generosa concesión a los señores Anatole C. Hein, H.P. Menard, R. Guerin y E. Galiano para la fabricación de cemento y ladrillo

9agosto1895
Ruinas en una calle de la Ciudad de Guatemala tras los terremotos de 1917-18.  Obsérvese que las edificaciones eran de adobe.  Tras el terremoto, el cemento se convirtió en el material preferido de construcción en Guatemala.  Fotografía de W. G. Larckhardt.

Antes de que Carlos Enrique Novella Kleé estableciera su compañía cementera el 18 de octubre de 1899, el gobierno del general José María Reina Barrios otorgó una concesión para la fabricación de dicho material a la sociedad creada por los señores Anatole C. Hein, H.P. Menard, R. Guerin y E. Galiano.  El material sería utilizado para las nuevas construcciones, incluyendo el Ferrocarril del Norte, el nuevo acueducto y varias edificaciones en la Ciudad de Guatemala.

Los términos de la concesión fueron los siguientes:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala 9 de agosto de 1895.

El General Presidente de la República, en virtud de las facultades que le concede la fracción segunda del artículo veinte de la Constitución y el decreto legislativo número ciento cuarenta y ocho, con las condiciones y reservas de éste y de absoluta conformidad con la consulta emitida por el Consejo de Estado,

Acuerda:

En favor de los señores Anatole C. Heiny, H.P. Menard, R. Guerin y E. Galiano  o de la sociedad que legalmente constituyan dichos señores, las siguientes concesiones para la fabricación de cemento:

  1. Importación libre de las máquinas y de todo el material y accesorios necesarios para la instalación de la fábrica.
  2. Importanción libre de las sustancias químicas necesarias para la elaboración del cemento, cuyas franciquias lo mismo que las del artículo precedente serán por diez años, contados desde esta fecha.

Para la fabiración mejorada de ladrillos, tejas y artículos de cerámica esmaltada, por cinco años contados de la manera antedicha.

  1. Importación libre de todas las máquinas y accesorios destinados a la instalación.
  2. Introducción libre de los productos químicos necesarios para los artículos de cerámica y ladrillos de colores esmaltados.

Las concesiones hechas en favor de ambas fábricas, caducarán si en todo el mes de febrero del año del mil ochocientos noventa y siete, no estuvieren definitivamente instaladas las referidas fábricas; en cuyo caso los concesionarios o sus representantes quedan obligados al reintegro de los derechos dispensados, con un aumento sobre éstos del diez por ciento de su monto total y por vía de multa.

Comuníquese,

  • Reina Barrios,
  • Manuel Morales T., Secretario de Fomento

Cuando falleció Reina Barrios en 1898, su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, no siguió con la concesión del cemento sino que se la dió a Carlos Novella en 1899. Pero cuando Novella Kleé estableció su cementera, tuvo problemas económicos porque la demanda no se incrementaba; el cemento no fue tan apetecido por los guatemaltecos, que siguieron construyendo sus viviendas y edificios con adobe y las técnicas tradicionales. El presidente Estrada Cabrera ayudó a Novella proporcionándole mano de obra gratuita para las canteras enviándole presos para trabajos forzados, pero esto no fue suficiente. Fueron los terremotos de 1917-18 los que al destruir las casas de adobe y los edificios de calicanto dejando únicamente en pie a las edificiaciones que habían sido construidas de cemento, los que representaron el inicio del imperio cementero para Novella.


BIBLIOGRAFIA:


7 de agosto de 1736: nace en España quien sería el arzobispo de Guatemala Cayetano de Francos y Monroy, quien lideró la construcción de la Nueva Guatemala de la Asunción, reformó la educación del Reino y fundó el Colegio de Infantes

7agosto1736
Fotografía de principios del siglo XX del arzobispo Cayetano de Francos y Monroy, tomada por Juan José de Jesús Yas.  Imagen obtenida de Wikimedia Commons.

El arzobispo de Guatemala, Cayetano de Francos y Monroy nació en Villavicencio de los Caballeros, España, el 7 de agosto de 1736. El 26 de noviembre de 1777, por consulta de Cámara, fue nombrado arzobispo de Guatemala, nombramiento era difícil ya que era en sustitución del arzobispo Pedro Cortés y Larraz, quien se negaba a aceptar el traslado de su arquidiócesis hacia la ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción, luego de que la capital de la capitanía, Santiago de los Caballeros de Guatemala fuera destruida por los terremotos de Santa Marta en 1773. Cortés y Larraz comprendía que el traslado iba a debilitar la posición del clero en los asuntos de Estado del Reino de Guatemala y por ello se resitía a trasladar al clero secular a la nueva ciudad.

Inicialmente, Francos y Monroy decidió no aceptar el cargo que le ofrecían, pero el 20 de noviembre de 1778 fue presionado por el gobierno real, y finalmente se embarcó en Cádiz a principios de mayo de 1779. Fue acompañado por una cuantiosa corte que incluía un provisor, un secretario, un capellán, un caudatorio, un mayordomo, siete pajes y un maestro de pajes, y quienes fueron elegidos cuidadosamente con un fin político definido: retomar el control de clero guatemalteco que se encontraba en estado de rebelión casi abierto contra la autoridad del Capitán General Martín de Mayorga.

El siete de octubre de 1779, con una escolta de ocho caballeros, entró en la nueva ciudad de Guatemala, la cual apenas se estaba empezando a construir. Había arribado a Guatemala con diecisiete individuos de su familia, gastando en el viaje 64,240 pesos., y se encontró con que los frailes de las órdenes regulares, que habían vivido en suntuosos conventos en Santiago de los Caballeros, ahora lo hacían en ranchos de paja, mientras que las monjas y beatas seguían en sus conventos en la arruinada ciudad. Además, la única construcción religiosa sólida que existía era la Ermita del Carmen.

Un mes antes de la llegada del nuevo arzobispo, Cortés y Larraz publicó una carta pastoral denunciando la llegada de un usurpador y amenazando con excomulgarlo, pero eso no inmutó a Francos y Monroy, quien tomó sus primeras medidas al recién llegar, nombrado a un cura párroco para el pueblo indígena de Jocotenango y luego fue en persona a buscar a la destruida Santiago de los Caballeros de Guatemala a las beatas de Santa Rosa. Cortés y Larraz comprendió entonces que era inútil seguir resistiendo, y huyó de Guatemala.

El arzobispo Francos y Monroy estuvo muy involucrado con las corrientes liberales de los filósofos ingleses y del francés Juan Jacobo Rousseau, los cuales habían proporcionado nuevos lineamientos en la pedagogía y la formación intelectual de los infantes, y por ello, inició en la Nueva Guatemala de la Asunción una reforma educativa. Cuando el arzobipso llegó a su nueva arquidióces, solamente estaba en funcionamiento la escuela de Belén, que había sido fundada por el santo Hermano Pedro de Betancourt, y el resto de escuelas no funcionaban desde que los jesuitas habían sido expulsados en 1767. Por su parte, el resto de entidades civiles y religiosas estaban trabajando arduamente en construir sus nuevos edificios tras el traslado. Francos y Monroy fundó entonces dos escuelas de primeras letras, la de San José de Calasanz y la de San Casiano, a las que donó de su propio peculio cuarenta mil pesos para su funcionamente; además, también fundó el “Colegio San José de los Infantes” el domingo 10 de junio de 1781, el cual sigue activo hasta la fecha. Y también contribuyó económicamente con seis mil pesos para finalizar la construcción del Colegio y Seminario Tridentino de Nuestra Señora de la Asunción, quince mil pesos para el del colegio de seises, aproximadamente cincuenta mil para la iglesia y beaterio de Santa Rosa (ya que ésta era la catedral temporal) y la casa del Obispo.

Tras su ardua labor, para la que contó con el apoyo del nuevo Capitán General, Matías de Gálvez, el seis de diciembre de 1782 Francos y Monroy informó al rey que había trasladado a la nueva ciudad la catedral (aunque ésta quedó temporalmente en el Beaterio de Santa Rosa), el colegio seminario, los conventos de religiosos y religiosas, beaterios y demás cuerpos sujetos a la Mitra; todos ellos habían sido trasladados a edificios formales o en construcción. Es importante destacar que para terminar estas obras Francos y Monroy había tenido que dejar la obra del palacio Arzobispal por un lado, y conformarse con vivir en una incómoda casa de alquiler, careciendo de oficinas y habitación para su familia.


BIBLIOGRAFIA:


5 de agosto de 1844: en la Hacienda de Quesada, en Mita, se firma un tratado de paz entre El Salvador y Guatemala luego de que el general Rafael Carrera frenara la invasión del recién electo presidente salvadoreño Francisco Malespín

5agosto1844
General Rafael Carrera. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 3 de marzo de 1844 regresó el arzobispo coadjuctor Francisco de Paula García y Peláez al territorio guatematleco. Tras el Te Deum que le celebraron en la Catedral los miembros del clero, se dirigieron a la casa de gobierno, que estaba frente a la Iglesia de Santa Rosa y allí sostuvieron una reunión con el Jefe de Estado Mariano Rivera Paz y su Consejo, dando por confirmada la creación de un Estado elclesiástico en Guatemala.

Pero hubo un gran ausente en aquella reunión: el general Rafael Carrera, quien estaba preparando un golpe de estado contra Rivera Paz, por lo que fingió que había una revuelta en Pinula y tras aparentar que la sofocaba firmó el convenio de Guadalupe en la villa del mismo nombre, ubicada al sur de la Ciudad de Guatemala (hoy en día la zona 14 de la capital guatemalteca). En el convenio se indicaba que la Asamblea Constituyente pasaba a depender de un consejo y que ningún eclesiástico podía optar a cargos gubernamentales. Era un duro golpe a sus principales aliados, pero la Asamblea constituyente no aprobó el pacto y lo desechó el 14 de marzo.

Este pequeño contratiempo no detuvo a Carrera quien siguió con sus planes para hacerse con el poder absoluto. Sabiendo que las finanzas del gobierno guatemalteco estaban pasando una grave crisis, apoyó al expresidente federal Manuel José Arce a invadir El Salvador en abril de ese año. Arce, quie no era un estratega consumado, sumó una nueva derrota en su historial, lo que llevó al presidente salvadoreño a reclamar al guatemalteco por la invasión. Cuando Mariano Rivera Paz le comunicó que no tenía conocimiento de las intenciones de Arce, Malespín buscó ayuda con el gobierno nicaragüense e invadió Guatemala llegando hasta Jutiapa con 4,000 efectivos. Era la época en que a Carrera le tenían terror los liberales y cuando se enteraron de que éste iba en camino a Jutiapa a enfrentarlos, se retiraron a Chalchuapa. Todo esto estaba previsto por Carrera, quien sabía que la logística del desplazamiento de tropas iba a dejar al gobierno de Rivera Paz contra la cuerdas pues ya no habría dinero para pagarle a las tropas.

Gracias a la intervención del Delegado Supremo de las Repúblicas confederadas por el Pacto de Chinandega, Fruto Chamorro, se logró una solución diplomática que se sellaron el 5 de agosto de 1844 en la hacienda de Quesada, en el departamento de Mita. Pero, como lo había planeado Carrera, el desplazamiento de la tropa guatemalteca hacia Jutiapa agotó los pocos recursos que le quedaban para pagarle a la tropa, por lo que el 20 de septiembre de ese año los soldados se revelaron contra el gobierno y saquearon los comercios de la ciudad. Carrera en persona impuso orden y fusiló a los seis cabecillas de la revuelta con lo que consiguió que el acuerdo de Guadalupe se ratificara, y así se formara el consejo constituyente. Poco después, en diciembre, renunció el presidente Rivera Paz, y Carrera fue nombrado Jefe del Estado de guatemala.

El golpe de estado estaba consumado y salvo un breve lapso entre 1847 y 1851 Carrera gobernó a Guatemala, primero como Jefe de Estado y luego como Presidente hasta su muerte en 1865.


BIBLIOGRAFIA

  • Aguirre Cinta, Rafael (1899) Lecciones de Historia General de Guatemala. Guatemala, Tipografía nacional.

4 de agosto de 1883: el presidente Gral. J. Rufino Barrios emite un decreto solicitando a los guatemaltecos financiar la construcción del Ferrocarril del Norte

4agosto1883
Mapa que muestras las estaciones del Ferrocarril de Norte, cuando se terminó su construcción.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El presidente general J. Rufino Barrios pensó unir a la Ciudad de Guatemala con la costa del Atlántico por medio de un ferrocarril, en igual forma como se había hecho con la costa del Pacífico, por lo que el 4 de agosto de 1883 emitió un decreto “excitando el patriotismo de los guatemaltecos“, a efecto de que con sus propios recursos se construyera el Ferrocarril del Norte como una empresa nacional. Para tal efecto, se imponía una suscripción anual y obligatoria de cuatro pesos durante 10 años, que debían pagar todas las personas que devengaban más de ocho pesos mensuales, con derecho a ser accionistas y así llevar a cabo la obra con fondos de los propios guatemaltecos.

El principal beneficiado con esta nueva línea de ferrocarril sería el Gral. Barrios ya que no solamente tendría bonos, acciones y dividendos de la compañía constructora, sino qu el tren le sería de enorme utilidad para transportar los productos de sus fincas cafetaleras, ganaderas y de otros productos.

He aquí el decreto:

A los guatemaltecos.

Conciudadanos:

El Decreto emitido en esta fecha, os impone de la resolución que he adoptado con el objeto de hacer efectiva con los recursos propios del pais, la obra importantísima del camino de hierro, que debe abrir á la República, para su prosperidad y engrandecimiento, la ruta del Norte; llamada á dar pronta salida á nuestros productos, llamada á promover y sostener el cultivo de inmensos terrenos, hoy abandonados; llamada, en fin, á traernos por las corrientes del Atlántico, los progresos de la civilización en grande escala.

Al tomar esa resolución, y al imponeros el pequeño sacrificio de hacer un corto ahorro anual, que os será devuelto con creces
por la misma obra á que se destina, creo haber interpretado el sentimiento nacional que en diversas ocasiones se ha hecho ostensible en favor de este pensamiento, que libra al pais do los costosos sacrificios que regularmente originan las concesiones privilegiadas á compañías extranjeras.

La obra que vá á emprenderse no es superior á nuestros recursos; y ejecutada per nuestra propia cuenta, habrá de parecemos excesivamente barata, cuando llevada á término, nos encontremos
disfrutando de sus inapreciables
beneficios. Esta pues es la herencia que podemos legar á nuestros hijos, porque de ella depende la riqueza del porvenir; y
será dentro de breve tiempo una
halagadora realidad, si el espíritu y la convicción que me asisten al emprenderla, encuentran, como lo espero, el auxilio y la cooperación eficaz de mis conciudadanos.

La forma adoptada para reunir el capital que demanda la construcción del ferrocarril al Norte, distribuyendo en largos plazos la pequeña suma que habrá de pagarse por suscrición, está combinada con la mira de que la clase pobre pueda cubrirla fácilmente, al mismo tiempo que sin esfuerzo, irá formando con esas cortas sumas un ahorro, que al finalizar la obra, le será de gran provecho. La misma combinación se presta para que las clases acomodadas puedan concurrir a la empresa, según la escala de sus fortunas.

A unas y otras clases, hago, pues, el llamamiento mas enérgico, en nombre del porvenir de la Patria, para que inspirados en el deseo de su grandeza y felicidad, trabajemos resueltamente en esa obra del ferrocarril del Norte, que encierra para nuestra querida Guatemala, las más hermosas esperanzas: conquistemos la gloria de ser justamente bendecidos por las generaciones venideras, cuando la historia les recuerde que al espíritu patriótico de los guatemaltecos de 1883 deben el primer paso de la locomotora desde el Atlántico al Pacífico.

jConciudadanos! Dia de inmensa gloria y regocijo será aquel en que el grito estridente del vapor, viniendo del Norte, llame á las puertas de nuestra bella Capital: apresuremos pues la llegada de ese grandioso dia, por la unión de nuestra voluntad, de nuestro esfuerzo y de nuestro trabajo.

Guatemala, Agosto 4 de 1883.
Vuestro conciudadano y amigo.
J. Rufino Barrios.

Pero la construcción del Ferrocarril del Norte era mucho más larga y difícil que la del Pacífico y cuando el General Barrios murió en 1885, los trabajos del ferrocarril se suspendieron; para entonces solamente se habían tendido 32 kilómetros de rieles. No obstante, Barrios ya se había beneficiado económicamente pues poseía trescientas caballerías del gran lote “Los Andes” a las riveras del Motagua y del trayecto construido del Ferrocarril del Norte en Izabal.

La obra no se pudo continuar durante el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas, y fue hasta que el gobierno del general José María Reina Barrios emprendió decididamente el proyecto que se construyó la línea hasta El Rancho.

La catástrofe económica y posteriores revoluciones en 1897 no permitieron construir el ferrocarril sino hasta en 1907 por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA: