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Que Significa El 4 De Julio?

Que Significa El 4 De Julio
4 de julio: ¿por qué se celebra Estados Unidos su independencia ese día si la declaró el 2 de julio?? National Geographic Fuegos artificiales, banderas y perritos calientes: en Estados Unidos, el 4 de julio está impregnado de patriotismo y tradición, y se celebra como el día en que los descontentos colonos rompieron los lazos con Gran Bretaña y declararon su intención de fundar una nación democrática propia.

  1. Pero la historia de esta fiesta no está tan clara.
  2. El aniversario de la independencia estadounidense es el 2 de julio, no el 4 de julio.
  3. Y los revolucionarios que fundaron la nación no garantizaron a todos sus habitantes “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.
  4. En 1774, tras años de impuestos injustos y control imperial, las quejas contra la Corona británica habían alcanzado un punto álgido en 13 de las colonias británicas en América del Norte.

La guerra empezaba a parecer inevitable, por lo que, en septiembre, los delegados de las colonias se reunieron para discutir sus quejas en lo que llamaron el Congreso Continental. El proceso de declaración de independencia no se puso en marcha hasta el 7 de junio de 1776, cuando el delegado de Virginia Richard Henry Lee presentó una resolución en el Segundo Congreso Continental.

  • Con sólo 80 palabras, la proponía la disolución de cualquier conexión política entre Gran Bretaña y las colonias.
  • Aunque la mayoría de los delegados apoyaban la independencia, no estaba garantizado que la propuesta se aprobara por unanimidad, por lo que los miembros se abstuvieron de votar.
  • Relacionado: ) Turistas observan el cuadro de John Trumbull sobre los Padres de la Patria en la Rotonda del Capitolio de los Estados Unidos.

Encargado en 1817, el cuadro se titula “La Declaración de Independencia” y representa la presentación del borrador de la Declaración de Independencia de Thomas Jefferson al Segundo Congreso Continental. Fotografía de Orjan Ellingvag, Mientras los delegados presionaban a sus estados de origen para que apoyaran la resolución, cinco hombres se pusieron a trabajar en un documento de acompañamiento que exponía las razones por las que los colonos querían romper los lazos con Gran Bretaña.

  1. El Comité de los Cinco, como se conoció, era un equipo político de ensueño: John Adams, Thomas Jefferson, Benjamin Franklin, Roger Sherman y Roger Livingston.
  2. Nombraron a Jefferson para que redactara el primer borrador de lo que hoy se conoce como la Declaración de Independencia.
  3. En poco más de dos semanas, Jefferson redactó un borrador que se basaba en una de otros documentos, que habían estado circulando en la preparación de la Resolución Lee.

Una de ellas, las, escritas conjuntamente por George Washington y George Mason, afirmaba que los derechos constitucionales de los colonos habían sido violados por el Parlamento británico. Otra, la de 1776 de Mason, afirmaba que los hombres tenían derecho al “disfrute de la vida y la libertad, con los medios para adquirir y poseer propiedades, y perseguir y obtener la felicidad y la seguridad”.

  • Jefferson se hizo eco de ese lenguaje en su borrador del documento, que declaraba que “todos los hombres han sido creados iguales” y tenían el derecho inalienable a “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.
  • Presentó su borrador a los miembros de su comité y éstos hicieron extensas correcciones antes de presentarlo al Congreso Continental el 28 de junio.

Con la Declaración de Independencia redactada, el Congreso estaba listo para debatir la resolución de Lee a favor de la independencia. Pero una votación de prueba realizada el 1 de julio fue todo menos unánime. Pensilvania y Carolina del Sur esperaban que aún hubiera una oportunidad de reconciliarse con Gran Bretaña; votaron en contra de la independencia.

  1. La delegación de Delaware estaba dividida.
  2. Y Nueva York se abstuvo: sus delegados tenían órdenes de una posible reconciliación.
  3. Al día siguiente, el 2 de julio, los delegados volvieron a intentarlo.
  4. Esta vez, la votación tuvo un resultado diferente.
  5. Caesar Rodney, un delegado de Delaware, había cabalgado durante la noche hasta Filadelfia, donde rompió el empate de Delaware.

Carolina del Sur cambió su posición. Y dos de los delegados de Pensilvania simplemente se abstuvieron de votar, volcando su delegación a favor de la independencia. Ese día, el Congreso votó unánimemente por la independencia. (Relacionado: ) por JOHN ADAMS Coautor de la Declaración de Independencia de Estados Unidos “El segundo día de julio de 1776 será la época más memorable de la historia de América”, al día siguiente un extasiado John Adams a su esposa Abigail.

  1. Estoy convencido de que será celebrado por las generaciones venideras como el gran festival de aniversario.
  2. Debería ser solemnizado con pompa y desfile, con espectáculos, juegos, deportes, armas, campanas, hogueras e iluminaciones de un extremo a otro de este continente a partir de este momento y para siempre”.

(Relacionado: ). Pero el documento que debía acompañar a la resolución no estaba del todo listo. Los días 3 y 4 de julio, el Congreso siguió discutiendo la Declaración de Independencia de Jefferson. El debate más acalorado se refería a un sobre la esclavitud en el que Jefferson acusaba al rey Jorge III de violar la vida y la libertad de “un pueblo lejano que nunca le ofendió, cautivándolo y llevándolo a la esclavitud en otro hemisferio, o a incurrir en una muerte miserable en su transporte hacia allí”.

En otro pasaje, Jefferson acusó al rey de a los esclavizados a escapar y unirse a las fuerzas inglesas. Aunque el debate no fue documentado, Jefferson culpó más tarde a Carolina del Sur y a Georgia por haberse opuesto a la aprobación. Pero todo el Congreso compartía un interés económico en mantener la institución de la esclavitud: sabían que la economía de las colonias se basaba en gran medida en el trabajo de las.

Muchos delegados, incluido el propio Jefferson, tenían esclavos y se beneficiaban personalmente de su trabajo. (Relacionado: ) En lugar de sentar las bases para la abolición de la esclavitud, el Congreso suprimió el controvertido pasaje y combinó la fugaz referencia a las revueltas de esclavos con otra línea del borrador de Jefferson que acusaba al rey de alentar a los nativos americanos, a los que calificaban de “salvajes”, a atacar a los colonos en la frontera occidental de las colonias británicas.

Una vez completada la Declaración de Independencia, el Congreso Continental votó su adopción el 4 de julio de 1776. Fue recibida con gran fanfarria, y el 4 de julio, y no el 2, se celebra como el aniversario de la independencia estadounidense. La independencia de la nueva república quedaría finalmente asegurada con la victoria en la Guerra de la Independencia en 1783.

Pero para los que el documento dejaba fuera (los esclavizados, los nativos americanos y las mujeres) la célebre declaración resultó ser cualquier cosa menos una garantía de igualdad. Este artículo se publicó originalmente en inglés en, : 4 de julio: ¿por qué se celebra Estados Unidos su independencia ese día si la declaró el 2 de julio?? National Geographic

¿Que se representa el 4 de julio?

¿Por qué se celebra el Día de la Independencia? – Películas, series de televisión, eventos deportivoscuando los ojos de medio mundo están atentos al espectáculo, los americanos aprovechan para demostrar su patriotismo, ¡hasta el gran Bruce Springsteen escribió un disco con título «Born in the USA»!. gif (1×1) Está claro que los estadounidenses hacen mucho hincapié en su patriotismo, llevan la bandera siempre con ellos, sienten orgullo de ella y se emocionan cantando el himno. Pero, ¿de dónde viene tanto patriotismo y amor por su país? Todo comenzó en la Guerra de la Independencia, con un conflicto que enfrentó a las Trece Colonias británicas originales en América del Norte contra el Reino de Gran Bretaña.

  1. Ocurrió entre 1775 y 1783, finalizando con la derrota británica en la batalla de Yorktown y la firma del Tratado de París.
  2. El 2 de julio de 1776, el congreso continental votó a favor de la independencia y dos días más tarde delegados de las Trece Colonias adoptan la Declaración de la Independencia, un documento histórico elaborado por Thomas Jefferson.

Desde 1776 hasta la actualidad, el 4 de julio se ha celebrado como el nacimiento de la independencia americana y desde 1941 es considerada como Fiesta Federal. Conforme pasan los años, la importancia política de esta fiesta está en declive, pero el Día de la Independencia permanece como una importante Fiesta Nacional símbolo del patriotismo estadounidense.

¿Qué se celebra el 04 de julio en Colombia?

Hoy 4 de julio se celebra el Día Nacional de la Libertad Religiosa y de Culto en Colombia.

¿Qué se celebra el 4 de julio en América Latina?

La influencia del 4 de julio en Latinoamérica José Joaquín de Olmedo, uno de nuestros padres fundadores, cuando publicó el 6 de julio de 1845 el manifiesto de la Revolución del 6 de marzo del mismo año citó aquella porción de la Declaración de la Independencia de EE.UU.

que justifica el derecho a la rebelión que tienen los pueblos libres contra un gobierno que se excede en su autoridad: “Si una larga serie de abusos y usurpaciones manifiesta con notoriedad el designio de oprimir y esclavizar al pueblo y someterlo al yugo del despotismo, el pueblo tiene el derecho y el deber de sacudir ese yugo, derribando ese gobierno, para establecer nuevas garantías a su seguridad”.

El 4 de julio los estadounidenses conmemoran la independencia de su país, pero es una fecha que también debemos celebrar los latinoamericanos, pues aunque sea algo muy poco conocido, las ideas detrás de esta revolución inspiraron a muchos de nuestros padres fundadores.

El precursor de las independencias latinoamericanas, Juan Pablo Viscardo y Guzmán, a tan solo un par de décadas después de la Revolución Americana (1776), se admiraba de la prosperidad repentina de EE.UU. en su ensayo La paz y la dicha del nuevo siglo. Carlos Rangel en su excelente libro Del buen salvaje al buen revolucionario comienza desmintiendo el mito de que la prosperidad de EE.UU.

se debía al atraso de América Latina. Para hacerlo señaló que el otro precursor de las independencias latinoamericanas, Francisco de Miranda, quedó absolutamente admirado de la prosperidad y el sistema de gobierno de EE.UU., todo lo cual se dio antes de que este país tuviese relaciones con otras naciones.

  1. Rangel señala que “Estas sencillas verdades sobre el origen de la prosperidad y el poder de los EE.UU.
  2. Antes de toda relación con América Latina, han sido hoy sustituidas por entorchadas explicaciones sobre cómo el auge norteamericano estaría en relación directa con el atraso del resto del Hemisferio.

Es incómodo, cuando se vive de mitos, toparse con la verdad, dicha en forma tan simple, tan clara, tan irrefutable. Y para colmo por uno de los auténticos héroes y uno de los más grandes hombres de Hispanoamérica”. Miranda admiraba tanto la Revolución Americana que planificó que se proclamara la independencia de Venezuela, este sí el primer grito de independencia en América Latina, el 4 de julio de 1811.

  1. Se logró hacerlo el 5 de julio.
  2. Tanto Miranda como otro de nuestros padres fundadores, Vicente Rocafuerte, leyeron a los autores de la Ilustración Escocesa y Europea como David Hume, Adam Ferguson, Voltaire, Montesquieu y Adam Smith.
  3. Este último también fue leído por Viscardo y Guzmán y, aparentemente, Olmedo.

Resulta que los padres fundadores de EE.UU. también bebieron de estas fuentes. Rocafuerte era un ávido lector de Hamilton, admirador de Benjamin Franklin y del general George Washington. Además, tradujo para el debate en las nacientes repúblicas la Constitución de EE.UU., Sentido común de Thomas Paine y la Constitución de la Confederación de los Estados Unidos.

¿Quién independizó a Estados Unidos?

Idioma inglés Función declarar la independencia de las Trece Colonias con respecto del Reino de Gran Bretaña ​ Autor(es) Thomas Jefferson et al. (copia a mano: Timothy Matlack, probablemente) ​ Creación junio a julio de 1776 Ratificación 4 de julio de 1776 (246 años) Signatario(s) 56 delegados del Congreso Continental Ubicación versión manuscrita: Archivos Nacionales borrador: Biblioteca del Congreso

¿Qué se celebra el día de hoy en Estados Unidos?

Día de servicio de Martin Luther King.

¿Qué se celebra el 4 de julio en el Perú?

‘Hoy, 4 de julio, celebramos el Día de los Estados Unidos. Y el próximo 28 de julio estaremos celebrando el Día del Perú. Celebramos nuestra Independencia y lo mucho que nos une, los valores que nos hermanan y los principios universales que nos inspiran.

¿Qué se celebra el 4 de julio en Medellín?

EL 4 DE JULIO, DÍA DE LA CONSTITUCIÓN.

¿Qué va a pasar el 4 de junio?

Efemérides 4 de junio –

Día Internacional de los Niños Víctimas Inocentes de Agresión.1647 – El ejército inglés detiene al rey Carlos I.1738 – Nace Jorge III de Inglaterra.1754 – Nace Miguel de Azcuénaga, patriota y militar argentino.1783 – Los hermanos Montgolfier lanzan su primer globo aerostático no tripulado (en Francia).1798 – Muere Giovanni Giacomo Casanova, escritor, eclesiástico, diplomático y militar italiano.1813 – La Asamblea Constituyente declara al Estado de las Provincias Unidas del Río de la Plata independiente de toda autoridad eclesiástica que exista fuera de su territorio.1825 – Muere el Gral. Domingo French, patriota del movimiento de Mayo.1830 – Es asesinado el Mariscal Antonio José de Sucre, figura destacada en la lucha independentista sudamericana.1867 – Nace Carl Gustaf Mannerheim, mariscal y estadista finlandés.1878 – Turquía y Gran Bretaña firman un convenio por el cuál los británicos reciben el control y administración de Chipre y Turquía conserva la soberanía nominal sobre la isla.1896 – Henry Ford circula con su cuadriciclo autopropulsado por las calles de Detroit.1899 – Se corre la 1ra. carrera de vehículos mecánicos en la Argentina (2 triciclos motorizados).1919 – El Congreso de los EE.UU. concede el voto a las mujeres.1919 – Los marines estadounidenses invaden Costa Rica.1920 – Se firma el Tratado de Trianón: lo concertan Hungría y los aliados después de la I Guerra Mundial (Hungría pasa a ser Estado independiente).1929 – George Eastman proyecta la primera película en technicolor.1932 – Nace John Barrymore Jr., actor estadounidense.1932 – Estalla un movimiento revolucionario en Chile y se instaura la llamada “República socialista”.1940 – Finaliza la evacuación aliada de Dunkerque durante la Segunda Guerra Mundial.1941 – Muere el ex-Kaiser Guillermo II (emperador de Alemania y rey de Prusia entre 1888 y 1918).1942 – Comienza la Batalla de Midway, primera derrota japonesa en el Pacífico.1943 – Un alzamiento militar conducido por el GOU -liderado por Juan Domingo Perón- derroca al presidente Ramón Castillo.1944 – Segunda Guerra Mundial: los aliados liberan Roma.1946 – Juan Domingo Perón asume la Presidencia de la Nación Argentina.1951 – Los votantes puertorriqueños aprueban en referéndum una ley estadounidense que les garantizaba el derecho a redactar su propia Constitución.1952 – Juan Domingo Perón asume por segunda vez la presidencia de la Nación Argentina.1954 – Firma del tratado por el cual Francia reconoce la independencia de Vietnam.1958 – Un avión de Aerovías Mexicanas se estrella cerca de Guadalajara (México), mueren sus 45 ocupantes.1969 – El Ejército de Mobutu reprime una manifestación en El Congo, y mueren más 100 estudiantes.1970 – Termina el protectorado británico sobre Tonga, país que se convierte en Estado soberano.1971 – Muere György Lukács, filósofo marxista húngaro, político y crítico literario.1975 – Nace Angelina Jolie, actriz estadounidense.1978 – Julio César Turbay Ayala es elegido presidente de Colombia.1982 – Invasión del Líbano por Israel: las tropas judías llegan hasta Beirut.1982 – El futbolista argentino Diego Armando Maradona firma su contrato con el Barcelona de España.1985 – Prueba nuclear francesa subterránea en el atolón de Mururoa, en el Pacifico Sur.1988 – Elecciones en Polonia: triunfo de Solidaridad (Tadeus Mazowiecki es elegido presidente del gobierno).1989 – El Ejército chino dispara indiscriminadamente contra la multitud que ocupa la plaza de Tiananmen, en Pekín, causando decenas de muertos y cientos de heridos.1996 – El escritor y ex ministro de Cultura español Jorge Semprún es elegido miembro de la Academia Goncourt, convirtiéndose así en el primer extranjero que ingresa en esa institución gala.1998 – El canciller alemán Helmut Kohl y José Maria Aznar deciden apadrinar la entrada de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, en el Grupo Popular Europeo.2004 – Muere Nino Manfredi, actor italiano.2006 – En Perú, Alan García es elegido por segunda vez como presidente constitucional, derrotando al nacionalista Ollanta Humala.2012 – Muere Norberto Suárez, actor argentino.2017 – Muere Juan Goytisolo, escritor español

¿Cómo se felicita a un americano el 4 de julio?

Si lo que buscas es no complicarte en esta celebración, puedes recurrir al tradicional ‘ Feliz 4 de julio ‘. Puede que sea la frase más común, pero nunca pasará de moda para conmemorar en esta fecha.

¿Cuál fue el primer país que se independizó en América Latina?

Haití: Revolución y Castigo, de la primera independencia de América Latina al país más pobre de la región Autor/es: Palabras clave:,,,, Español: La República de Haití es conocida por su pobreza y por la difícil realidad que debe enfrentar. Pero no siempre fue así, Haití fue el primer país en independizarse de sus colonizadores franceses y españoles.

Inspirados en los valores de la Revolución Francesa los esclavos negros se levantaron en armas y bajo la dirección de Toussaint Louverture, entre otros, iniciaron la guerra de independencia contra los blancos. Este atrevimiento no fue gratuito para el joven país que, de ahí en más, debió enfrentarse al bloqueo y la explotación de países como Francia y Estados Unidos.

En 1492, Colón “descubrió” Aytí, el paradisiaco hogar de los tainos. Ese año, luego de un breve contacto pacífico, el “descubrimiento” mutó en conquista, la isla fue rebautizada como La Española y los indios fueron sometidos a la encomienda. Así, en poco tiempo, la colonia prosperó, convirtiéndose en el centro del Imperio Español en América.

Empero, rápidamente la sobre-explotación laboral, las guerras y las enfermedades fueron diezmando masivamente a los indios, socavando las bases mismas de la acumulación colonial. Para resolver la falta de mano de obra, los colonos empezaron a introducir esclavos africanos, estableciendo el sistema esclavista en la isla.

Esta solución funcionó en el corto plazo, sin embargo a mediados del siglo XVI, la colonia empezó a perder importancia económica y política en la medida que los españoles colonizaron a los indios del continente y descubrieron allí riquezas de enorme valor.

De esta manera, para el s. XVII, los castellanos concentraron su dominación sobre la región oriental de la isla dejando abandonada la occidental. Aprovechando esta oportunidad, cientos de piratas comenzaron a establecerse en la isla, conformando una comunidad de forajidos. Sin embargo, esta situación duró algunas décadas, ya que Francia logró imponer su control militar sobre ésta, fundando así, la colonia de Saint Domingue en aquella región.

Realidad que finalmente fue aceptada por España en 1697 con la firma del Tratado de Ryswick. A partir de allí, Francia llevó adelante un proceso imperial/esclavista que tuvo como resultado la construcción de un sistema de plantación en el que 500.000 esclavos africanos trabajaban en miles de plantaciones de azúcar, café, índigo y algodón.

  • Así, Saint Domingue se convirtió en la colonia más próspera del Mundo Atlántico y en uno de los principales factores del desarrollo capitalista francés.
  • Además de la masa de esclavos, la sociedad se componía de 30.000 blancos y 24.000 mulatos y negros libertos.
  • Entre los primeros, la mitad eran trabajadores pobres y los otros ricos plantadores con gran poder económico, aunque no político, ya que debían soportar el despotismo metropolitano.

Los segundos eran partícipes y víctimas del sistema, ya que poseían esclavos y plantaciones, pero eran segregados racialmente y sometidos por los blancos. Trazado por múltiples contradicciones, este orden comenzó a resquebrajarse en 1789, cuando la Revolución Francesa agitó la Isla.

  1. Los colonos temían que la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano se aplicase allí; empero, quedó rápidamente claro que el hombre del que ésta hablaba no era más que el varón blanco, europeo y propietario.
  2. Esta contradicción enardeció primero a los affranchis, que se levantaron en pos de la igualdad, lo que derivó en enfrentamientos entre plantadores de ambos bandos.

Sin embargo, no fueron los únicos en insurreccionarse. Los esclavos se rebelaron en agosto de 1791. Su reclamo era claro: la Libertad y la Igualdad Universal. En una de sus proclamas, los líderes Jean Francois, Biassou y Toussaint Louverture, afirmaban: “Sí, caballeros, somos tan libres como ustedes ().

Somos sus iguales, por derecho natural, y si la naturaleza se congratula asimismo dando una diversidad de colores a la raza humana, no es un crimen haber nacido negro, ni una ventaja haber nacido blanco.” Los rebeldes asumían el ideario ilustrado, pero lo resignificaban universalizándolo más allá de sus límites clasistas, raciales y eurocéntricos.

Surgía así, como contracara de la Revolución Norteamericana y de la Revolución Francesa, un discurso radicalmente descolonial, que aunque todavía no denunciaba al colonialismo en sí mismo, jaqueaba sí a dos pilares de la colonialidad: el racismo y la esclavitud.

En un primer momento, Francia y los plantadores resistieron a los insurrectos. Empero, en 1793, cuando Saint Domingue fue invadida por españoles y británicos, los comisionados metropolitanos se vieron obligados a declarar abolida la esclavitud para contar con el apoyo de estos. La Convención Nacional ratificó la medida en febrero de 1794 y resultó un éxito político-militar, logrando así mantener la colonia bajo la órbita francesa.

Sin embargo, los costos fueron altos para la metrópoli, ya que fortaleció a un sector de los rebeldes, liderados por Toussaint Louverture, quienes lograron hegemonizar el poder en la Isla. En 1800, luego de una breve guerra civil entre ex esclavos y affranchis, Toussaint impuso un nuevo orden social post-racista y post-esclavista que, aunque mantenía formalmente el pacto colonial, lo limitaba de hecho.

Al hacerlo, la Revolución había ido demasiado lejos y Napoleón decidió ponerle fin, enviando una poderosa expedición para reinstaurar el antiguo régimen. La expedición inicialmente logró, tras arduos combates la rendición de Toussaint, quien finalmente fue apresado y enviado a la metrópoli, donde murió en 1803.

Empero, el éxito devino en fracaso cuando Leclerc, el comandante de la misión intentó re-imponer la esclavitud. Los ex esclavos, aliados con los mulatos, liderados por Jean J. Dessalines y Alexandre Petión, se rebelaron y en una guerra popular de liberación nacional consiguieron expulsar a los franceses.

  • La revolución cerraba así su ciclo, deviniendo puramente descolonial, al asumir el anticolonialismo radical entre sus banderas.
  • Nacía, el 1 de enero de 1804, la primera República Negra del Mundo y la primera nación independiente de América Latina.
  • El golpe al sistema moderno/colonial fue durísimo y las potencias imperiales, en respuesta, le impusieron al novel estado un cerrado bloqueo cultural, económico y político para que su ejemplo no se expandiera.

Declarada la independencia, Dessalines se encargó de fortalecer el orden interno masacrando a los colonos franceses que todavía quedaban en la isla. Sin embargo, no reprimió a todos los blancos, ya que respetó a los médicos, los sacerdotes y a los soldados polacos y alemanes que habían apoyado la revolución.

En el orden político, Dessalines promulgó una nueva constitución, en 1805, en la cual se establecía la libertad y la igualdad universal, la tolerancia religiosa y se lo nombraba Emperador de Haití. Por su parte, en el orden económico buscó restablecer el modelo agro-exportador mediante el sistema de plantaciones.

Asimismo, haciendo gala de su solidaridad americana, apoyó materialmente la expedición libertaria de Miranda, la cual finalmente fracasó. Dessalines buscó consolidar la revolución, sin embargo, en el difícil contexto post-colonial, renacieron los conflictos internos y el Ejército se rebeló asesinándolo en 1806.

A partir de ese momento, se dio un choque militar entre los sectores negros acaudillados por el Gral. Henri Christophe y los mulatos liderados por el Gral. Alexandre Petión, que llevó a la división del país en dos regiones, la del norte y la del sur. Christophe gobernó en el norte primero como Presidente y luego como Monarca (1811), estableciendo una suerte de despotismo ilustrado que buscó el desarrollo del país mediante el sistema de plantaciones (con intervención estatal), escuelas técnicas e imponentes obras públicas cívico-militares.

Su gobierno fue parcialmente exitoso, sin embargo, a costa de un gran sacrificio de los cultivadores, que terminaron rebelándose y llevaron a su suicidio en 1820. Por su parte Petión gobernó en el sur, como Presidente, ampliando la escolaridad y llevando adelante la primera reforma agraria de América Latina.

  1. Asimismo, en 1816, dio apoyo económico y militar a la gesta independentista de Bolívar, a cambio de que éste liberara los esclavos de Hispanoamérica.
  2. Cosa que aquel finalmente hizo, expandiendo así, las banderas de la revolución haitiana por el continente y dándole contenido social a la lucha anti colonial hispanoamericana.

Dos años después, Petión murió y fue reemplazado por el mulato Gral. Jean Pierre Boyer, quien, en 1820, logró reunificar el país bajo la égida de la elite mulata. Como Presidente, Boyer expandió la reforma agraria por el país, dando cauce al reclamo histórico de los cultivadores, sin embargo, la medida no implicó el fin absoluto de las plantaciones (que ahora eran controladas por mulatos y negros oficiales del Ejército) y, lejos de generar un aumentó de la productividad, significó su descenso y una especialización hacia otros cultivos distintos del azúcar, como el café, el algodón y la madera de tinte.

  • A su vez, en 1822, Boyer expandió la revolución hacia Santo Domingo, anexándolo a Haití.
  • Sin embargo, asediado por el bloqueo y por las dificultades económicas, Boyer decidió reestablecer negociaciones con Francia para lograr el reconocimiento de la independencia del país.
  • Finalmente en 1825, Francia accedió a aquel reclamo a cambio de una enorme indemnización de 150.000 millones de francos, que obligó al gobierno de Boyer a pedir un empréstito a un banco francés para afrontar los primeros pagos.

Nacía así la doble deuda externa de Haití, el altísimo precio que el Estado de afrodescendientes tuvo que pagar para ser reconocido como tal en la arena internacional. Precio que, sin embargo, no alcanzó para que Haití participara del Congreso de Panamá, del cual fue excluido a pedido expreso de Estados Unidos.

Con serias dificultades económicas y políticas, Boyer gobernó en los años sucesivos, dándose durante esa época un proceso de consolidación de la hegemonía de la elite comercial mulata y el fortalecimiento paralelo de otra elite menos poderosa, la de los oficiales/terratenientes negros. En 1843, Boyer fue derrocado por estos sectores negros, quienes impusieron como nuevo Presidente a Charles Hérard.

Seguidamente, en 1844, Santo Domingo logró su independencia dando nacimiento a la República Dominicana. A partir de ese momento, Haití entró en una espiral de inestabilidad política, debido a sucesivas revueltas populares, que llevaron a la caída de varios gobiernos, aunque manteniéndose la hegemonía mulata.

  1. Finalmente, en 1847, el Gral.
  2. Negro Faustin Soulouque, fue nombrado Presidente por los mulatos con la esperanza de que resultara un gobernante títere.
  3. Sin embargo, este rompió con aquel sector y creó su propio régimen llegando a auto-coronarse como Emperador en 1849.
  4. El gobierno de Souloque ciertamente fue represivo, sin embargo, llevó adelante medidas interesantes como una reivindicación de la negritud, una política anti-imperialista contra Estados Unidos y un nacionalismo económico que intentó estatizar el comercio exterior, aunque sin éxito.

Asediado por las potencias extranjeras, los vaivenes del precio del café y por la presión de la elite mulata, Souloque fue finalmente derrocado en 1859. Aquel acontecimiento abrió una nueva y extensa etapa en la historia haitiana que se cierra en 1915, con la ocupación norteamericana.

  1. Durante ese período, a pesar de intentos de modernización productiva, la economía del país entró en franca decadencia debido a las debilidades estructurales del modelo agroexportador, la presión de la deuda externa y la creciente dependencia financiera de los Estados Unidos, Francia y Alemania.
  2. En el aspecto político Haití vivió una etapa de gran inestabilidad, marcada por sucesivos cambios de gobierno debido al constante enfrentamiento entre el partido Nacional y el Liberal, una disputa de poder ínter oligárquico entre la elite mulata (hegemónica) y la negra, que tendía a movilizar a los cultivadores a su favor.

Sin embargo, también se dieron revueltas populares autónomas que dificultaron el proceso de construcción estatal. Por último, en el ámbito de las relaciones internacionales, Haití continuó aislado y amenazado por las potencias imperiales, que estaban interesadas, no sólo en intervenir económicamente, sino también en aprovechar la ubicación estratégica de la isla.

  • A fines del siglo XIX y principios del XX, Estados Unidos y Alemania compitieron en esta carrera y el primero terminó imponiéndose, cuando finalmente ocupó Haití en 1915, tomando como pretexto el caos financiero y político que vivía la isla.
  • De esta manera, USA coronaba su política imperial en el Caribe y en Centroamérica que tenía sus antecedentes en la imposición del protectorado a Puerto Rico (1898), la enmienda Platt en Cuba (1902), la intervención de la aduana de la República Dominicana (1907) y la intervención en Nicaragua (1909).

Así, miles de marines blancos invadieron la isla y esta quedó a cargo de un procónsul militar estadounidense. Para mantener las formas, se impuso un Presidente títere y se firmó un acuerdo de protectorado entre ambos países. Asimismo, se promulgó fraudulentamente una nueva carta magna en la que se fijó la posibilidad de que los extranjeros adquiriesen tierras en Haití, algo que las constituciones previas prohibían.

Siguiendo esa línea los gobiernos títeres (Dartiguenave, Borno, Roy, Vincent) realizaron profundas concesiones económicas, entregaron el control aduanero para el pago de la deuda externa y el control del ejercito. A su vez, se re-estableció un sistema laboral semi-esclavista denominado corvée, por el cual la población campesina estaba obligada a trabajar en la construcción de obra publica.

Los sectores populares liderados por Charlemagne Peralte y Benoit Batraville, se levantaron en armas frente a esta política neo-imperial, sin embargo luego de años de lucha guerrillera, finalmente fueron derrotados por los marines, dejando más de 3000 campesinos muertos.

Asimismo, de las capas medias negras nació un movimiento cultural anti-imperialista y de afirmación negra, liderado por Jean Price Mars que resistió a la ocupación y que consolidó la conciencia nacional. Estas acciones socavaron el poder de la ocupación, empero, EEUU, controló el país por 19 años hasta que en 1934, debido a la nueva política del “buen vecino” de Franklin Roosvelt, decidió retirarse dejando todo amañado en su propio beneficio.

De esta manera, recuperada la soberanía formal, el pesidente Vincent siguió con la política pro-imperial. Para colmo, en 1937, se dio una nueva desgracia, el ejército de Trujillo masacró a 20.000 haitianos que cortaban caña en la República Dominica. Vincent le reclamó a Trujillo un resarcimiento y firmó con él un acuerdo en el que este se comprometía a pagar 750.000 dólares como indemnización.

O sea la vergonzosa suma de 30 dólares por persona. Estas y otras medidas generaron enorme descontento popular y llevaron a que Vincent decidiera no ir por la reelección y dejar su lugar a Lescot como Presidente. Este gobernó durante los años sucesivos, llevando una política fuertemente represiva y otorgándole grandes concesiones a empresas agrícolas y mineras norteamericanas.

Asimismo, el país vivió una nueva crisis económica, que derivó en una gran movilización popular contra el gobierno y que llevó a que el Ejército finalmente depusiera a Lescot y llamara a elecciones en 1946. De las mismas, salió vencedor Dumarsais Estimé, representante de la burguesía y la pequeña burguesía negra.

  1. Su presidencia se dio en un contexto económico internacional favorable, que le permitió impulsar la obra pública y promover el avance de la elite negra, aunque sin mejorar la paupérrima condición de vida de las masas.
  2. Resentida por su exclusión política, la elite mulata finalmente derrocó a Estimé en 1950 e impuso la dictadura de Paul Magloire, que duró hasta 1956.

Ese año, Magloire tuvo que renunciar ante la crisis económica y política que vivía el país y se abrió un período breve de gran inestabilidad en el cual se sucedieron distintos presidentes provisionales. Uno de ellos fue Daniel Fignolé, líder del Mouvement Ouvrier Paysan, quien representaba a los sectores populares reivindicando un discurso democrático y anti-imperialista.

  • Su llegada al poder fue una horrenda sorpresa para la elite y por ello 19 días después de su ascenso lo derrocó militarmente.
  • Finalmente se dieron elecciones en 1957, en las que François Duvalier triunfó fraudulentamente.
  • Este representaba a la elite negra y gracias a su práctica como médico rural y a su reivindicación de la negritud, logró el apoyo de una parte de los cultivadores.

De esta manera, desde los inicios de su mandato, Papa Doc se revindicó como el líder de una revolución negra frente a los poderes imperiales y oligárquicos. Sin embargo, tal como señaló Frantz Fanon para el caso de las burguesías nacionales africanas de la era post-independencia, Duvalier expropió aquella ideología revolucionaria y la vació de contenido, llevando en la práctica un gobierno totalitario, corrupto y aliado de los Estados Unidos.

  • A poco de asumir, para consolidar su poder, Papa Doc rápidamente doblegó a la elite mulata, la iglesia y el Ejército.
  • Buscando terminar con la inestabilidad política conformó un cuerpo para-militar: los Voluntarios para la Seguridad Nacional, conocidos popularmente como los Tonton Macoutes (nombre que en creole evoca la figura del hombre de la bolsa).

Los sectores campesinos, sindicales e intelectuales buscaron resistir el embate para-estatal, sin embargo Duvalier logró su cometido, imponiendo un régimen terrorista que le permitió ganar sucesivas elecciones fraudulentas. Asimismo, en cuanto a su relación con EEUU, a pesar de que hubo ciertos choques con la administración Kennedy, a partir de la presidencia de Johnson, Duvalier fue visto como el baluarte del anti-comunismo en el Caribe y su régimen fue apoyado militar y económicamente por la potencia del norte.

Sin embargo, la economía de la isla basada en un modelo agroexportador arcaico, de semi-monocultivo, se mantuvo estancada y con una gran disparidad en la distribución de la riqueza. Finalmente, Papa Doc murió en 1971, dejando como sucesor a su hijo de 18 años, Jean Claude Duvalier. A pesar de su inexperiencia, Baby Doc continuó con el sistema político y económico impuesto por su padre, aunque generando algunos cambios no menores.

En primer lugar, limitó la represión e intentó dar una imagen de apertura política, que sin embargo resultó absolutamente limitada, generando una permanente resistencia popular al gobierno. En segundo lugar, impulsó las inversiones extranjeras y diversificó parcialmente la economía, generando una industria liviana de ensamblaje y promoviendo el turismo en la isla.

  1. Dichas medidas tuvieron un éxito relativo, empero no significaron una mejora en las condiciones de vida de la población, sino por el contrario, un aumento en la brecha de desigualdad entre la elite y los sectores populares.
  2. Asimismo, este periodo estuvo marcado por una corrupción generalizada que enriqueció a la casta gobernante.

Baby Doc logró mantenerse en el poder por 15 años, sin embargo, para 1986 la resistencia popular ganó las calles y finalmente tuvo que renunciar y exiliarse en Francia. El Ejército se hizo cargo del poder conformando un Conseil National de Gouverment, liderado por el Gral.

Henri Namphy, que dio paso a una serie de breves gobiernos provisionales que buscaron mantener el status quo. Asimismo, en 1987, se promulgó una nueva constitución, que apuntaba a democratizar el sistema político, pero que recién logró ponerse efectivamente en marcha con las elecciones de 1990. En ese año se dio un proceso de apertura política y de movilización popular que llevaron a las primeras elecciones verdaderamente libres y democráticas de la historia de Haití, en las cuales fue electo con el 67% de los votos Jean Bertand Aristide (apodado popularmente Titid).

Lejos de candidatos como Marc Bazin, ex funcionario del Banco Mundial, ligado a los intereses norteamericanos, Aristide era un joven sacerdote salesiano formado en la teología de la liberación, que revindicaba un discurso anti-imperialista y que tenía una importante trayectoria de militancia social y política contra los Duvalier.

  • En este sentido, Aristide representaba los intereses de los sectores populares y su victoria electoral significó un enorme avance de las luchas emancipatorias en el país.
  • Luego de un fallido intentó de golpe de Estado para evitar su asunción, Aristide se hizo cargo del poder en febrero de 1991 e inició su gobierno, impulsando una serie de reformas que apuntaban a una mayor distribución de la riqueza y a terminar con el legado represivo del duvalierismo.

Empero, la elite no daría el brazo a torcer y a los 7 meses lo derrocó mediante un nuevo golpe de Estado. Titid se exilió primero en Venezuela y luego en Estados Unidos y el gobierno quedó en manos de un triunvirato militar dirigido por el dictador Raoul Cédras, quien era el jefe del Ejército y había sido entrenado en la Escuela de las Américas.

  • Así, Cédras impuso una dictadura oligárquica y pro-norteamericana, que mediante una nueva fuerza paramilitar, el Front pour l’Avancement et le Progrès Haitien, reprimió duramente a los sectores populares.
  • Sin embargo, Aristide no se dio por vencido y apoyado por la diáspora haitiana en Estados Unidos, inició una fuerte presión sobre el gobierno de Clinton para que este lo ayudara a regresar al gobierno de la isla.

Clinton tenía dudas sobre el camino a seguir, sin embargo, presionado por los sectores afroamericanos del Partido Demócrata y por la avalancha inmigratoria que empezó a llegar desde Haití, decidió finalmente apoyar a Aristide en su retorno al poder. De esta manera, en 1994, en un acto sin precedentes, los marines volvieron a intervenir en Haití pero esta vez para restaurar a Titid en el poder.

Esta operación permitió la reanudación del proceso democrático, sin embargo, le impuso fuertes limitaciones al mismo, ya que se amnistió a los golpistas y se presionó a Aristide para que aplicara políticas neoliberales en su gobierno. Reinstalado como Presidente, este disolvió definitivamente el Ejército, creo una comisión de verdad para investigar los crímenes de la dictadura y, en cuanto al programa neoliberal, aunque finalmente se resistió a privatizar las empresas estatales, sí accedió liberalizar el comercio exterior, medida que profundizó la crisis económica ya que produjo un aumento de la importación de productos norteamericanos, especialmente agrícolas que golpearon duramente a la producción nacional de arroz.

A pesar de ello, Titid, siguió contando con un enorme respaldo popular y estuvo tentado a presentarse para la reelección en 1996. Sin embargo, como la constitución lo prohibía, el candidato Lavalas, su partido, finalmente fue René Preval, su ex primer ministro y compañero de militancia de los 80.

  • En 1996 se llevaron adelante las elecciones y Preval ganó con un 88% de los votos, dándose la primera sucesión presidencial democrática y pacífica de la historia del país.
  • A pesar de ello, el gobierno de Preval fue sustancialmente distinto al de su predecesor, dejando de lado el discurso antiimperialista y llevando adelante las prometidas reformas neoliberales, que implicaron un recorte estructural del Estado y la privatización de las mayores empresas estatales.
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Estas medidas hicieron que Aristide se convirtiera en un opositor al nuevo gobierno y que el partido Lavalas se dividiera en dos en 1997, el Lafanmi Lavalas liderado por Titid y la Organisation Politique Lavalas de Preval. Esta fractura generó una nueva crisis política, que llevó a que el presidente disolviera el parlamento en 1999 y gobernará mediante decretos.

Aún así, el sistema democrático se mantuvo y las fuerzas de paz que se encontraban en el país desde 1994 finalmente se retiraron en el 2000. Ese mismo año se dieron las elecciones y Aristide se presentó como candidato revindicando un discurso de izquierda y anti-imperialista. Por su parte los partidos opositores al Lafanmi Lavalas se unieron en la Convergence Démocratique e intentaron boicotear las elecciones, aduciendo la existencia de fraude, empero los comicios se realizaron y Aristide salió re-electo con un 92% de los votos.

De esta manera, en el 2001 inició su segundo gobierno, prometiendo realizar un proceso de profundas transformaciones, sin embargo, debido a la oposición de la elite y a sus propios errores, éste no logró materializarse llevándose adelante únicamente, una serie de proyectos progresistas como programas de alfabetización, bancos cooperativos y planes asistenciales para limitar la miseria de la población.

  • Esta situación derivó en una nueva crisis política, que se manifestó en el recrudecimiento de la violencia entre sectores populares armados afines al gobierno y bandas paramilitares del viejo FRAPH y del ejército disuelto.
  • Aristide buscó contener la debacle, apelando a los festejos del Bicentenario de la Revolución como una oportunidad para refundar el país.

Así el 1 de enero del 2004, en Gonaïves dio un discurso celebrando la gloriosa revolución y reclamando a Francia el pago de una indemnización de 21 billones de francos, para reparar los daños causados por su política esclavista y colonial en la isla.

Más allá de lo justo de su reclamo, ya era demasiado tarde, la oposición paramilitar organizada en el Frente de Liberación Nacional de Haití, acaudillado por el ex golpista Guy Phillipe, comenzó a sublevarse hasta controlar los centros nucleares del país. Aristide buscó resistir, pero frente a la presión de la embajada de EEUU y de Francia, abandonó el país en un avión norteamericano exiliándose en Sudáfrica.

Aun no queda claro si Aristide fue o no “raptado” por EEUU lo cierto es que su gobierno fue derrocado y nuevamente las tropas de EEUU y Francia (junto con las de Chile y Canadá) ocuparon el país, imponiendo un gobierno provisional compuesto por sectores de la Convergence Démocratique y liderado por el Primer Ministro Gérard Latorture, un rico empresario que hacía décadas que vivía en La Florida.

  1. De esta manera, 200 años después de la Revolución, Haití volvió a caer, una vez más, preso del colonialismo, del que todavía no logra escapar.
  2. Notas Franco, José, Historia de la Revolución de Haití, Editora Nacional, Santo Domingo, 1966, pp.9-57 James, CLR, The Black Jacobins, Vintage, New York, 1989, pp.40-47.

Dubois, Laurent, Avengers of the new world, Harvard Press, Boston, 2004, pp.50-70. “Carta a la Asamblea General de Jean Francois,Biassou y Belair (Toussaint Louverture ), Julio 1792″ en Nick Nesbitt (comp), ” Toussaint Louverture and The Haitian Revolution ” Verso, Londres, 2009, pp.5, 6.

Dubois, Laurent y Garrigus, John, Slave Revolution in the Caribbean 1789-1804, Boston 2006, pp.35-38. Verna, Paul, Petión y Bolivar, Imprenta Nacional, Caracas, 1980, pp.86-88. Dantes, Bellegarde, “President Alexandre Petión”, en Phylon,Vol.2 Nº 3, 1941, pp.205-214. Verna, op. cit., p.169, David. Geggus, “Slavery, War and Revolution in the greater Caribbean 1789-1815”, compilado por David Gaspar y David Geggus, en A turbulent time the French Revolution and the greater Caribbean, Indiana University Press, 1997, p.16.

Von Grafenstein, Johanna,Haití, Ed Alianza Mexicana, México, 1988, pp.112-115. Von Grafenstein, Johanna, op. cit., pp.115-157. Nicholls, David, From to : Race, Colour and National Independence in Haiti, New Jersey: Rutgers University Press, 1996, pp.145-165.

  1. Gérard Pierre Charles, “Haití: La crisis interrumpida (1930-1975)”, en Pablo González Casanova, América Latina, Historia de medio siglo, Siglo XXI, México, 1981, p.179-197.
  2. Nicholls, op. cit.
  3. Pp 212-235.
  4. Pierre Charles, op. cit.
  5. Pp.209-221; Nicholls, David, “Haití 1930-1990”, en Leslie Bethel (ed) Historia de America Latina, Tomo XIII, Crítica, Barcelona, 1998, pp.284-294.

Girard, Phillipe, Paradise Lost, Palgrave Macmillan, 2005, New York, pp.110-156. Girard, op. cit., pp.156-200. : Haití: Revolución y Castigo, de la primera independencia de América Latina al país más pobre de la región

¿Cómo se festeja el 4 de julio en Miami?

La fiesta presenta música y muchos camiones de comida locales. Lo más destacado es el espectáculo de fuegos artificiales de 30 minutos, que incorpora láseres.

¿Qué reclamaba Estados Unidos de América?

Para la mayor parte de sus protagonistas, fue la más extraordinaria revolución de la historia. Los colonos reclamaban el derecho a gobernarse a sí mismos con sus valores democráticos.

¿Quién ayudo a independizar a Estados Unidos?

“La contribución de España a la Independencia de Estados Unidos” España ayudó a los ciudadanos de las trece Colonias con dinero, armas, munición, mantas y vestuario, y finalmente con ayuda militar directa. Tal como reconoció el propio George Washington, sin la ayuda de España no hubiera sido posible su triunfo.

Es poco conocida la decisiva ayuda española a favor de la Independencia de los Estados Unidos. Para evitar un enfrentamiento abierto y directo con la Corona de Inglaterra, la España de Carlos III y su ministro Floridablanca diseñaron un discreto plan de ayuda que interesaba la estrategia en diversos frentes: libertad para los navíos americanos que hostigaban a los barcos ingleses recalaran libremente en los puertos del Misisipi controlados por España; envió de fuertes remesas de dinero para la causa independentista de las Trece Colonias; y envió de armas, pertrechos, mantas y vestuario con destino al ejercito comandado por George Washington, quien consideró indispensable la ayuda de la flota española y de sus posiciones en Norteamérica, que incluían el control de La Florida, La Louisiana y el Misisipi.

Mostrar menos Más información Estatua de Diego de Gardoqui, quien canalizó la ayuda financiera española a los Estados Unidos Cuando finalmente España declaró la guerra a Inglaterra (21 de junio de 1779), forzó la división de sus fuerzas a dividir sus frentes de lucha obligando a retirar tropas y recursos bélicos de Norteamérica, España se enfrentó a Gran Bretaña en tres zonas: el entorno de la Península Ibérica, Centroamérica y la propia América del Norte, donde destacó el joven gobernador de La Louisiana española, el malagueño Bernardo de Gálvez.

  1. La campaña de Bernardo de Gálvez” Las victorias de Bernardo de Gálvez contra los ingleses supusieron la liberación del Misisipi y el Golfo de México para la causa independentista norteamericana.
  2. Cuando Bernardo de Gálvez recibió de Carlos III la orden de entrar en acción contra Inglaterra apoyando la Independencia norteamericana, planeó una estrategia reconocida y admirada en círculos militares.

En una rápida y audaz campaña consiguió tomar los fuertes ingleses de Bute de Manchac, Baton Rouge, y Panmura de Natchez, que protegían las riberas del Misisipi: se liberaba y franqueaba toda la cuenca de la más importante vía fluvial de comunicación, lo que sería fundamental para controlar una zona estratégica que propiciaría la victoria final de los independentistas norteamericanos.

Su victoria en la batalla del Fuerte Charlotte (febrero, 1780) que protegía la estratégica ciudad de Mobile resultó determinante para la seguridad de Nueva Orleans, entonces el más importante bastión español en la zona, y al mismo tiempo posibilitó el posterior ataque contra Pensacola (marzo, 1781), último emplazamiento británico en el Golfo de Méjico.

Mostrar menos Más información Hay varias estatuas en Estados Unidos, que recuerdan a Bernardo de Gálvez, como las de Nueva Orléans y Wáshington Pensacola se creía inexpugnable gracias a la formidable batería de cañones de Barrancas Coloradas, que cerraban el estrecho acceso a la ciudad.

  • En una arriesgada acción, Bernardo de Gálvez consiguió introducir su flota, capitaneada por José Calvo de Irazábal, en la bahía sin que la artillería inglesa lograra alcanzarlos.
  • Fue el propio Galvez quien a bordo del bergantín Galveztown en una de las más audaces maniobras en la historia naval guió a los otros tres navíos liderando el ataque.

Tras ser herido tomó el mando José de Ezpeleta. Su arriesgada hazaña fue recompensada al incorporar a su escudo de armas el lema “Yo Solo”, en tributo a su decisión de cruzar a solas el peligroso estrecho para acceder a la bahía. La ciudad de Galveston en Tejas debe su nombre al legendario y mítico personaje español.

Mostrar menos Más información Para arrebatar Pensacola a Inglaterra, Bernardo de Gálvez penetró en solitario en la bahía, soportando el intenso fuego de la artillería inglesa. La batalla y posterior toma de Pensacola se considera la acción militar más importante de cuantas emprendió́ España apoyando la independencia de los Estados Unidos.

George Washington reconoció esta aportación haciéndose acompañar, a su lado, en el desfile de celebración de la independencia por Diego Gardoqui, primer embajador de la corona española en Estados Unidos; ese histórico día el único buque extranjero fondeado en la bahía era el “Galveztown”.

Mostrar menos Más información Placa en recuerdo de la toma del fuerte de Baton Rouge por Bernardo de Gálvez, una de las posiciones inglesas en el Misisipi. Mostrar menos Más información Los potentes cañones de Barrancas Coloradas no pudieron acertar al “Galveztown”, donde había embarcado Bernardo de Gálvez Mostrar menos Más información En Barrancas Coloradas, las tropas españolas libraron una de las batallas fundamentales para el resultado de la guerra entre Inglaterra y los Estados Unidos.

Créditos: reportaje Autor—Borja Cardelús ©. Para el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de España. www.borjacardelus.com Créditos: todos los contenidos multimedia En algunos casos, el reportaje destacado es obra de un tercero independiente y no siempre representa los puntos de vista de las instituciones indicadas a continuación, que son las que han proporcionado el contenido.

¿Por qué tratado reconoció Inglaterra la Independencia de los Estados Unidos?

Contribución especial Los primeros tratados internacionales estadunidenses Ignacio Díaz de la Serna * * Investigador del CISAN, UNAM y coeditor en jefe de Norteamérica. Revista académica [email protected] > EL TRATADO DE ALIANZA DE 1778 ENTRE ESTADOS UNIDOS Y FRANCIA La guerra de independencia americana ocurrirá en el marco de la rivalidad entre las dos grandes potencias del momento: Inglaterra y Francia. En Versalles, los emisarios de los colonos insurgentes tendrán una gran responsabilidad, ¿cómo representar a un país en pleno proceso de formación?, ¿cuál es su legitimidad, su estatuto, su función?, ¿a quién representan: a las Trece Colonias autoproclamadas como libres y autónomas, a Trece Colonias en guerra, al Congreso de las colonias ya unidas, a la Confederación? Estas imprecisiones irán aclarándose, aunque no del todo, cuando la guerra contra el gobierno británico llegue a su fin con la victoria americana de Yorktown en 1781 y, sobre todo, con la paz lograda en 1783 entre las antiguas colonias inglesas, Inglaterra y Francia. En América del Norte, la paz no ha sido suficiente para crear instituciones estables y duraderas. Con el propósito de estabilizar la independencia y organizar la unión de los trece estados, los partidarios de un gobierno central fuerte se lanzan entonces a la batalla para conseguir una Constitución federal. Tardarán en lograr su objetivo. Una vez votada, luego de ser redactada, la Constitución deberá ser ratificada. Después habrá que proceder a la materialización de las instituciones que regulen la vida política del nuevo país. En ese ámbito bastante complejo, Benjamin Franklin representará en París a un Estado en proceso de formación. Mientras desempeña su tarea diplomática, Francia está a punto de desmoronarse, vislumbrándose ya los síntomas de una profunda crisis de las instituciones del Antiguo Régimen. De hecho, Franklin es el pionero de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Francia. Con él comenzó la amistad entre los dos países. Por ello ocupa un sitio muy destacado en la historia de las relaciones franco–americanas. Su labor diplomática en Francia representa sin duda un caso excepcional en la historia de las relaciones internacionales por el alcance histórico que tuvo. Hacia 1776, la Comisión secreta del Congreso y, sobre todo, el Congreso, única instancia gubernamental que podía tomar decisiones en materia de política exterior, recomendó enfáticamente la necesidad de contar con agentes que trabajaran en distintos países europeos a favor de la causa rebelde. El Congreso resuelve entonces que se reúnan en Francia Arthur Lee –cuyo traslado de Londres a París es inmediato–, Silas Deane y Benjamin Franklin. Este último abandona Filadelfia rumbo a Francia en octubre de 1776. La responsabilidad de Franklin es enorme: asegurarse de que los franceses tengan éxito con su intervención militar. Si fracasan, es casi seguro que el movimiento de independencia también fracase. Lee, Deane y Franklin son nombrados “comisionados” en Europa. Tienen pleno poder para establecer alianzas y concluir tratados comerciales con Francia y España. Pero “comisionado” significa “enviado”, “mensajero”, “delegado”. En consecuencia, a un “enviado” no le corresponden las atribuciones y poderes de un ministro plenipotenciario o de un embajador. Deane llega a París antes que Franklin y comienza a negociar en secreto con Beaumarchais, el autor dramático, quien ya estaba en relación con Arthur Lee. Beaumarchais respalda las ideas revolucionarias de los insurgentes americanos. Está decidido a ayudarlos y, por supuesto, a sacar partido de la situación, cosa que al final no le resultará tan provechosa como lo había creído. Obtiene del conde de Vergennes, ministro de Asuntos Exteriores de Luis XVI, la ayuda financiera de Francia y la provisión, disfrazada, de armamento y municiones destinados a los rebeldes al otro lado del Atlántico. La condición que exige el ministro es que todo suceda como si se tratara de una estricta especulación personal y privada. Con tal propósito, Beaumarchais funda la compañía Roderique Hortalez et C ie, Ella lleva a cabo las transacciones. Silas Deane organiza y vigila, lo mejor que puede, el transporte de esas mercancías, muchas veces perseguidas por los servicios británicos de inteligencia, bien informados. Franklin llega París pocos días antes de la Navidad de 1776. Es ya un hombre con suficiente experiencia diplomática. Vergennes se mantiene distante a propósito. Recibe de los emisarios un despacho donde se indica que el Congreso de Estados Unidos de América les ha confiado la tarea de negociar un tratado amistoso y comercial con Francia. Días más tarde, Vergennes accede recibir a los tres, pero no los recibe en calidad de representantes oficiales, sino como gentiles hombres a quienes desea ver para testimoniarles simplemente su respeto. Así lidia con Inglaterra. Por su parte, los tres comisionados están lejos de lograr un buen entendimiento entre sí. Al parecer, Lee, dueño de un temperamento sombrío y unos celos constantes, propicia las rencillas y desacuerdos. Beaumarchais se inquieta; bastante está en juego para él. A diferencia de Arthur Lee, quien busca siempre hacerse notar, y de Silas Deane, empeñado en ser el intermediario oficial entre el Congreso americano y Beaumarchais, Franklin conserva la prudencia y se mantiene en segundo plano. Mal que bien, intenta restablecer el orden entre los tres delegados. Versalles aprecia su discreción. Gracias a su autoridad natural y a su experiencia, pronto se convertirá en el personaje más confiable y respetado de dicho terceto. Vergennes mantiene comunicación con los americanos a través de uno de los diplomáticos más allegados a él, un americanófilo declarado: Conrad Alexandre Gérard. Habla muy bien el inglés, lo que facilita la relación con Franklin. Francia no está dispuesta todavía a firmar un tratado comercial con los americanos y menos a proporcionarles abiertamente ayuda militar. Turgot, sabedor del costo de una guerra, se opone a la intervención francesa en la Revolución americana. En el mejor de los casos, todas las peticiones de los insurgentes son rechazadas con cortesía, cuando no son sencillamente ignoradas. Es obvio que los ingleses no aceptan con buenos ojos la misión de Franklin en Francia. Tienen claro cuáles serían las consecuencias de una alianza franco–americana. Desconfían del talento de Franklin. Puesto que conocen sus aptitudes, se lo toman en serio y lo consideran un agente peligroso para Inglaterra. En París, al igual que en Londres, nadie apuesta a que las colonias ganen la guerra contra la metrópoli. Las noticias recientes inclinan la balanza a favor de los ingleses. En efecto, los contratiempos durante el verano de 1777 hasta comienzos de agosto presagian un fin desastroso para los insurgentes. Ese periodo resulta significativamente crítico para la Revolución americana. Por ejemplo, en julio, el general Burgoyne recupera el fuerte Ticonderoga, situado en el norte del estado de Nueva York. En septiembre, Washington sufre una derrota en Brandywine, en Pensilvania. Los ingleses ocupan Filadelfia, lo que obliga a huir al Congreso que se había instalado en esa ciudad. El 4 de octubre de 1777, en su intento desesperado por defender Pensilvania, Washington sufre una segunda derrota, esta vez en Germantown. Mientras tanto, Franklin y sus colegas, inquietos y desmoralizados en Europa, esperan que el curso de los acontecimientos cambie. Y todo cambia con la derrota inglesa en Saratoga. Los ingleses habían elaborado una buena estrategia militar, pero al final no la siguieron. Su ejército es cercado y obligado a rendirse. El 17 de octubre de 1777, los británicos deponen las armas. Se dirigen a Boston, capítulo conocido como “la rendición de Burgoyne”. Cuando la noticia llega a Passy, un poblado cerca de París, donde él vive, Franklin espera de hecho recibir las malas nuevas sobre la caída de Filadelfia. Enterado del giro sorprendente que ha tomado la Revolución, informa en seguida a Vergennes. Las repercusiones de la victoria americana son inmediatas. La perspectiva realista de la política francesa ha triunfado. Pocos días después, Luis XVI da a conocer que recibirá con gusto cualquier propuesta americana. El 8 de diciembre de 1777, los comisionados reiteran su interés en celebrar un tratado. Al cabo sólo de dos meses, dos tratados se firmarán, el tiempo que toma a Vergennes proponer, sin éxito, una alianza tripartita con España contra Inglaterra y de precisar los términos de la alianza con los americanos. Ambos tratados son el resultado de las negociaciones que Franklin y sus colegas han emprendido, a lo largo de cuatro semanas, con el ministerio de Asuntos Exteriores francés. El más conocido es el Tratado de Amistad y Comercio que garantiza a los dos países la cláusula de la nación más favorecida. El segundo, el Tratado de Alianza, por mucho el más importante, implica la alianza militar entre Francia y Estados Unidos. Su entrada en vigor se reserva específicamente en el caso en que Francia e Inglaterra entren en guerra. Los dos se firmaron el 6 de febrero de 1778. Por un lado, están los tres comisionados americanos; por el otro, Conrad Alexandre Gérard. A partir de esa firma, todo se sucede con extraordinaria rapidez, lo que prueba la eficiencia de los representantes. El 20 de marzo de 1778, el rey de Francia recibe a los tres enviados americanos. En esa misma semana Conrad Alexandre Gérard es nombrado ministro francés en Estados Unidos. Francia minimiza ese conjunto de actos. Le conviene hacerlo. Asegura que, por medio de la alianza que ha establecido con las provincias unidas de América septentrional, reconoce a Estados Unidos defacto, no de jure. Lo anterior significa que, aun cuando ha procedido a firmar esos tratados, no ha admitido los principios en los que se fundamenta la independencia americana. El Congreso americano reconoce el mérito que ha tenido Franklin en las negociaciones que han desembocado en el apoyo, ahora abierto, de Francia. En consecuencia, determina reemplazar a la delegación americana por un ministro plenipotenciario único. Elige a Franklin para ese puesto en septiembre de 1778. Tres meses después de haber firmado los tratados, un incidente tiene lugar entre las fuerzas navales francesa e inglesa cerca de la isla de Ouessant. Desde ese momento, las dos potencias se encuentran en guerra declarada. Los americanos obtienen por fin lo que deseaban: la guerra de independencia se ha convertido en una guerra franco–británica. El tratado de alianza que firmaron en París les garantiza la intervención francesa, lo cual será determinante para lograr sus planes. Por su parte, Francia, aún resistiéndose a un enfrentamiento directo con Inglaterra, retrasa su intervención en territorio americano. Los acontecimientos que siguen son ampliamente conocidos. La capitulación del general Cornwallis ocurre el 17 de octubre de 1781, cuatro años después de la “rendición de Burgyone”. Con ese desastre del ejército inglés finaliza la guerra de independencia. La intervención de la flota francesa ha sido a todas luces decisiva y ha demostrado la importancia que tiene lograr el control marítimo en el campo de la estrategia política. Al final, la derrota de los ingleses conduce a la firma del tratado de paz y del reconocimiento de Estados Unidos como nación libre por parte de Gran Bretaña. Todos esos acontecimientos produjeron sin duda una gran satisfacción a Franklin. Cuando se analizan sus acciones diplomáticas de ese periodo, resulta fácil darse cuenta hasta qué punto supo comprender a la perfección la lógica de la política internacional de Francia. En el marco de ese delicado juego, captó y aprovechó toda ocasión propicia para favorecer el triunfo de su causa. TRATADO DE COMPRA DE LA LUISIANA Uno de los efectos inmediatos de la Revolución americana fue el rompimiento de las redes tradicionales de comercio entre las colonias e Inglaterra, creando una oportunidad excepcional para desarrollar intercambios comerciales con Francia, cuya balanza comercial había estado incrementándose. La insistencia de los americanos en firmar tratados comerciales con las naciones que quisieran obtener la cláusula de trato preferencial obedecía a la esperanza de conseguir rápidos y cuantiosos beneficios. Con ellos podrían pagar las deudas contraídas durante la guerra con distintos países europeos. El asunto era vital. Con respecto a Francia, su deuda era grande, sin tomar en cuenta los saldos insolutos provenientes de los gastos militares, pues los voluntarios franceses que habían intervenido en la guerra de Independencia habían sido eso, voluntarios, lo que no significaba que sus servicios fueran gratuitos. Con el tiempo, los intereses se convierten en una obsesión apremiante. Y a falta de ingreso nacional, quienes dirigen al país cuentan sólo con los excedentes comerciales. Por ese motivo, Jefferson sostiene en una carta a George Washington escrita desde París el 4 de diciembre de 1788: “decididamente soy de la opinión que no deberíamos participar en las disputas europeas, sino cultivar la paz y el comercio con todos; más aún, ¿quién puede negar que el origen de la guerra se encuentra en la tiranía de aquellas naciones que nos despojan del derecho natural de comerciar con nuestros vecinos?”. Tras la firma del tratado de amistad y comercio de 1778, se registra un desarrollo de los intercambios comerciales entre Francia y Estados Unidos hasta 1782. Durante ese tiempo, el saldo es favorable a Francia, con algunas fluctuaciones. Después, Francia pierde el beneficio que le rinde la balanza comercial a su favor con Estados Unidos. Jefferson contribuye a ese hecho. Convencido de que el comercio es un instrumento para la paz y fraternidad entre los países, asume con responsabilidad su tarea y se empeña en que Estados Unidos revierta esa situación desfavorable para su país. Su trabajo, es verdad, exige una competencia técnica profesional. Jefferson sin duda la tiene. Pero también exige identificarse con cierta ideología. Porque para llevar a cabo esa labor, es preciso comulgar con las concepciones modernas del laissez faire, laissez passer, así como del libre intercambio, y dejar atrás el proteccionismo imperante de la época. La expresión de esas concepciones se manifiesta concretamente, en el transcurso del siglo XVIII, en la cláusula comercial de reciprocidad o en los acuerdos negociados sobre el derecho mutuo de aduana relativo a un conjunto específico de productos. Jefferson comprobará que no han sido respetadas todas las cláusulas del tratado de 1778. Se esforzará entonces en conseguir que dicho tratado no se reduzca a ser simple letra muerta. En él se estipulaba, entre otros artículos, que las dos partes involucradas se conferían mutuamente la facultad de tener en sus respectivos puertos vicecónsules, agentes y comisionados, cuyas funciones serían reglamentadas por una convención particular. Franklin había ya propuesto una en 1784; el Congreso la rechazó en ese momento por juzgar que la presencia de cónsules franceses amenazaba la soberanía de Estados Unidos. Al cabo de largas negociaciones, Jefferson logra que sea aceptada una convención consular, firmándose en Francia en 1788. Él mismo la introducirá en el Congreso, estando ya de vuelta en Estados Unidos en 1789. Cuando se embarcó rumbo a Francia para sustituir a Franklin, Jefferson había recibido instrucciones precisas del Congreso: negociar tratados comerciales con el mayor número posible de naciones europeas y con cualquier otro país que mostrara interés en hacerlo. Soñó, como punto fundamental de su labor diplomática, conseguir que la deuda política y moral de Estados Unidos hacia los franceses quedara reducida a una simple deuda bancaria. No tuvo éxito. Los reveses que sufrió Jefferson a lo largo de su misión diplomática en París fueron causados, no por un desempeño deficiente de su parte, sino por un contexto internacional en extremo difícil. Por un lado, se hallaba Estados Unidos, una nación joven e inestable que muy poco tenía que ofrecer en ese momento, salvo su dinamismo potencial; por el otro, una Francia derrotada económica y políticamente por Gran Bretaña, minada en su funcionamiento por el absolutismo, la cual se empeñaba con tenacidad en esconder sus debilidades detrás del prestigio todavía deslumbrante que había gozado el Antiguo Régimen. Fue una casualidad que Jefferson ocupara el puesto de embajador plenipotenciario en París en el momento en que se desencadenara la Revolución francesa. Fue sorprendido por ella y estuvo obligado a improvisar. No sólo se hallaba en Francia en vísperas de la Revolución (de 1784 a 1789), sino que fue testigo de las sublevaciones que estallaron en julio y que culminarían con la toma de la Bastilla, también del inicio de la Grande Peur y de la noche del 4 de agosto. Al igual que muchos políticos franceses y extranjeros, Jefferson no vio venir el desmoronamiento de la monarquía. Todo parece indicar que durante su estadía en París no advirtió la dura realidad del pueblo francés, su miseria, su pobreza, su hartazgo de vivir en tales condiciones. Lo mismo había sucedido a Franklin en años anteriores. En este sentido, Jefferson apenas difiere de los aristócratas liberales con los cuales compartía no pocos valores. En el transcurso de sus desplazamientos por Francia, ni Jefferson ni Franklin se topan con los artesanos y obreros, y menos aún con los campesinos miserables que constituyen la mayor parte de la población francesa. Jefferson se sorprendió con la violencia revolucionaria de 1789. De hecho, lo conmocionó. Cree que la situación puede arreglarse mediante reformas llevadas a cabo en el marco de una monarquía renovada, como sería el caso de una monarquía constitucional. Conoce de sobra la incapacidad y la debilidad de Luis XVI para llevar las riendas del gobierno. Sin embargo, al igual que no pocos contemporáneos suyos, achacan a la reina una buena parte de la responsabilidad de lo que está sucediendo. A quienes piensan así, incluido él, se les escapan las auténticas causas sociales y económicas de la Revolución. Jefferson asiste en Versalles a los Estados Generales. Es probable que la experiencia le haya recordado el primer y el segundo Congreso Continental de Filadelfia, que habían tenido lugar en 1774 y 1775, respectivamente, y en los cuales había participado. Pero en Francia las cosas son bastante más complicadas. Al día siguiente de la apertura de los Estados Generales, el 6 de mayo, los tres estamentos –nobleza, clero y tercer estado– entran en conflicto durante la verificación de los poderes de los diputados. En esa misma jornada, el tercer estado se rehúsa a constituirse en una cámara aparte, tras lo cual se instala en la sala principal y propone al clero y a la nobleza unírsele. Jefferson ve con buenos ojos la actitud del duque de Orléans y de los líderes patriotas de los Estados Generales, a quienes siguen miembros de la nobleza y del clero para solidarizarse con el tercer estado, tales como La Fayette, La Rochefoucauld y otros muchos. Los acontecimientos que siguen lo desconciertan por completo: el gesto autoritario del rey al mandar cerrar la sala de los Menus Plaisirs donde mantenía el tercer estado sus sesiones, el juramento del Jeu de paume, la formación de la Asamblea Nacional, los días aciagos de julio, la toma de la Bastilla, la abolición de los privilegios y derechos feudales, etcétera. Los delegados de la Asamblea Nacional surgidos de esa memorable sucesión de acontecimientos comulgan, en su mayoría, con las ideas de los filósofos Montesquieu, Rousseau, Voltaire y los demás enciclopedistas. Impulsada por los condes Montmorency y Castellane, la Asamblea resuelve, pese a la oposición de una parte del tercer estado, colocar a la cabeza de la Constitución que está en proceso de ser debatida una exposición de principios generales de los que podrían deducirse los principios de la misma Constitución. Curiosamente, en Estados Unidos, los americanos están discutiendo, con el nombre de Bill of Rights, un ejemplo de esos principios generales. Para los partidarios de un cambio en Francia, los sucesos pasados y actuales en América constituyen algo más que una mera ilustración de la doctrina que ellos profesan: son un ejemplo a seguir. Los americanos han proclamado la independencia, han definido un conjunto de derechos, han elegido convenciones, representantes, y han redactado una constitución. Todos esos logros son ampliamente conocidos en Francia. Lo que maravilla a los franceses acerca de los americanos es que éstos han conciliado teoría y práctica política, inventando un modelo de acción en el ámbito de lo social y de lo político. Para los franceses, era inevitable que tuvieran presente la historia inmediata de esa antigua colonia inglesa. Lo cierto es que la carrera política de Jefferson estaba muy lejos de terminar cuando abandonó su cargo diplomático en París y volvió a Estados Unidos. Sale de la capital francesa el 26 de septiembre de 1789, rumbo a Le Havre. Ya en casa, tendrá un futuro político por demás prestigioso. Para los gobernantes americanos, en esos años Inglaterra y Francia continúan siendo las piezas claves de la política exterior del país. Jefferson se propone siempre encontrar soluciones negociadas que sirvan para contrarrestar el poder de la facción pro inglesa encabezada por el federalista Alexander Hamilton. Nunca le falta perspicacia e inteligencia. Así como Francia respaldó la independencia de las colonias contra Inglaterra, ahora él respalda la política internacional francesa que tiende a perjudicar a Gran Bretaña. Pero a través de su acción política se cuida mucho de no comprometer la seguridad de Estados Unidos y provocar que se vea obligado a entrar en guerra al lado de los franceses. Tiene especial cuidado en 1793, cuando la Revolución francesa se extiende a las Antillas, donde los revolucionarios luchan contra los ingleses. No obstante, con pesar para Jefferson, la imagen de Francia en Estados Unidos se deteriora bastante debido a las múltiples torpezas cometidas por el embajador plenipotenciario francés Edmond–Charles Genét. La gota que colma el vaso ocurre cuando el embajador francés hace un llamado al pueblo contra el presidente George Washington. En respuesta a tales desatinos, el gobierno federal declara que el tratado de 1778 no impone ya obligación alguna a Estados Unidos. Da a conocer una proclama de neutralidad frente a las naciones beligerantes, proclama destinada evidentemente a Francia e Inglaterra. Al hacerlo, Estados Unidos sienta por primera vez las bases de lo que más tarde formulará como la “doctrina Monroe”, la cual establece una diferencia radical entre los asuntos del continente europeo y los del continente americano. A pesar de su indulgencia hacia Francia, Jefferson avala por completo la pertinencia de esa doctrina al expresar que su país no desea inmiscuirse en los asuntos internos de Europa. En el transcurso de esos años conflictivos, Jefferson permanece en la sombra, maniatado para intervenir en la política exterior de su país. Pero en 1800 sale electo jefe del Poder Ejecutivo. La derrota del Partido Federalista se debe, en parte, a sus vínculos con el ala conservadora inglesa. Con Jefferson en la presidencia, Estados Unidos reanudará un acercamiento con Francia dentro de ciertos límites razonables dictados por la situación internacional. Un caso ilustrativo fue el asunto de la Luisiana. Tras la firma del tratado de San Ildefonso en octubre de 1800, España cede la Luisiana a Francia. Napoleón sueña con hacer renacer un imperio colonial en América del Norte, intenciones que realmente preocupan a los estadunidenses. Cuando Jefferson se entera que la cesión ha sido ratificada el 21 de marzo de 1801 por el tratado de Madrid, comprende lo mucho que está en juego para la seguridad del país. La proximidad de un vecino con ambiciones imperialistas resulta inadmisible, además del peligro que significa para el comercio del oeste que el Misisipi y el territorio de la Nueva Orleans caigan en manos francesas. Aun cuando tiene como objetivo estrechar los lazos de cooperación con los franceses, sabe que el día en que Francia se apodere de la Nueva Orleans, Estados Unidos tendrá que aliarse forzosamente con la nación británica, pues un posible bloqueo del Misisipi ahorcaría al país. La situación es de suma gravedad. Jefferson encarga de inmediato al embajador en París, Robert R. Livingston, que obtenga las garantías comerciales necesarias para la libre navegación en el Misisipi y el tránsito de mercancías y productos en la Nueva Orleans. Al mismo tiempo, envía a James Monroe con la misión de proponer a Francia la compra de la Luisiana y de la Florida occidental. Para ello, Jefferson se vale de viejas amistades. Samuel Dupont de Nemours realiza el primer contacto con Napoleón. El emperador está consciente del enorme gasto que ocasiona la revuelta de los esclavos en Haití. Además, como ya es costumbre, las hostilidades con Inglaterra estallan de nuevo. En consecuencia, Napoleón ya no está tan convencido de sus pretensiones por instaurar un imperio colonial del otro lado del Atlántico. Livingston y Talleyrand negocian la suma que Estados Unidos está dispuesto a pagar por un territorio cuyas fronteras son difusas. La negociación final se pacta con Francois Barbé–Marbois, a quien Jefferson conocía porque había sido cónsul en Estados Unidos. La Luisiana es adquirida en sesenta millones de francos. El precio comprende la cancelación de las deudas que aún existían. Algunas de ellas se remontan a la ayuda que el gobierno de Luis XVI había prestado en la guerra de independencia. Esta operación representa un gran triunfo para Jefferson y la política exterior de su gobierno. Por su valor estratégico, resulta tan crucial para el futuro del país como lo fueron los tratados de amistad y alianza militar que Franklin obtuvo de Vergennes en 1778. Muy poco tiempo después, la expedición de Meriwether Lewis y de William Clark no sólo despeja la ruta hacia el oeste todavía enigmático y lejano, si no que muestra la importancia geográfica, política y económica de la anexión de ese territorio comprado a los franceses. En efecto, Lewis había recibido de Jefferson mismo el encargo de planear una expedición, la cual tenía el propósito de cartografiar la Luisiana y encontrar un pasaje hasta el Océano Pacífico. Junto con William Clark, organiza entonces el Corps Discovery. De 1804 a 1806, ambos recorren una extensión considerable de los ríos Missouri y Columbia, cruzan las Montañas Rocallosas y llegan hasta el Pacífico. En el transcurso de su viaje coleccionan y describen cientos de plantas y especies animales hasta entonces desconocidas. La expedición significó el primer contacto de euroamericanos con varias tribus nativas. Pero lo más relevante para Jefferson y sus contemporáneos fue que abrió el camino para el desarrollo de un prolífico y benéfico intercambio comercial, intercambio que acabaría a la postre asegurando la hegemonía de Estados Unidos en ese vastísimo territorio. La visión de Jefferson acerca de la Luisiana y su importancia estratégica, hay que subrayarlo, fue en verdad notable. Pero ese caso no fue excepcional. En realidad, demostró innumerables veces poseer una notoria perspicacia política. Prueba de ello es que, a lo largo de su mandato, en ningún momento perdió de vista que cualquier acuerdo o desacuerdo con Londres requería primero sopesar la contraoferta o las compensaciones que París estaba en posibilidad de ofrecer. Mientras que las guerras de Napoleón prosiguen en Europa, Jefferson consigue mantener a Estados Unidos apartado de esa hecatombe, dando preferencia al crecimiento comercial y no a la lucha armada. Gracias a una política exterior hábil, cautelosa, evitó que su país fuera incluido como una pieza más en el juego de rompecabezas napoleónico. Garantizó de esa manera las condiciones que permitirían a Estados Unidos crecer y consolidarse durante el siglo XIX. Treaty of Alliance Between The United States and France, 1778 The most Christian King and the United States of North America, to wit, New Hampshire, Massachusetts Bay, Rhodes island, Connecticut, New York, New Jersey, Pennsylvania, Delaware, Maryland, Virginia, North Carolina, South Carolina, and Georgia, having this Day concluded a Treaty of amity and Commerce, for the reciprocal advantage of their Subjects and Citizens have thought it necessary to take into consideration the means of strengthening those engagements and of rendering them useful to the safety and tranquility of the two parties, particularly in case Great Britain in Resentment of that connection and of the good correspondence which is the object of the said Treaty, should break the Peace with France, either by direct hostilities, or by hindering her commerce and navigation, in a manner contrary to the Rights of Nations, and the Peace subsisting between the two Crowns; and his Majesty and the said united States having resolved in that Case to join their Councils and efforts against the Enterprises of their common Enemy, the respective Plenipotentiaries, impower’d to concert the Clauses & conditions proper to fulfill the said Intentions, have, after the most mature Deliberation, concluded and determined on the following Articles. ARTICLE 1: If War should break out between France and Great Britain, during the continuance of the present War between the United States and England, his Majesty and the said united States, shall make it a common cause, and aid each other mutually with their good Offices, their Counsels, and their forces, according to the exigency of Conjunctures as becomes good & faithful Allies. ARTICLE 2: The essential and direct End of the present defensive alliance is to maintain effectually the liberty, Sovereignty, and independence absolute and unlimited of the said United States, as well in Matters of Government as of commerce. ARTICLE 3: The two contracting Parties shall each on its own Part, and in the manner it may judge most proper, make all the efforts in its Power, against their common Enemy, in order to attain the end proposed. ARTICLE 4: The contracting Parties agree that in case either of them should form any particular Enterprise in which the concurrence of the other may be desired, the Party whose concurrence is desired shall readily, and with good faith, join to act in concert for that Purpose, as far as circumstances and its own particular Situation will permit; and in that case, they shall regulate by a particular Convention the quantity and kind of Succor to be furnished, and the Time and manner of its being brought into action, as well as the advantages which are to be its Compensation. ARTICLE 5: If the United States should think fit to attempt the Reduction of the British Power remaining in the Northern Parts of America, or the Islands of Bermudas, those Countries or Islands in case of Success, shall be confederated with or dependent upon the said United States. ARTICLE 6: The Most Christian King renounces for ever the possession of the Islands of Bermudas as well as of any part of the continent of North America which before the treaty of Paris in 1763 or in virtue of that Treaty, were acknowledged to belong to the Crown of Great Britain, or to the united States heretofore called British Colonies, or which are at this Time or have lately been under the Power of The King and Crown of Great Britain. ARTICLE 7: If his Most Christian Majesty shall think proper to attack any of the Islands situated in the Gulph of Mexico, or near that Gulph, which are at present under the Power of Great Britain, all the said Isles, in case of success, shall appertain to the Crown of France. ARTICLE 8: Neither of the two Parties shall conclude either Truce or Peace with Great Britain, without the formal consent of the other first obtain’d; and they mutually engage not to lay down their arms, until the Independence of the United States shall have been formally or tacitly assured by the Treaty or Treaties that shall terminate the War. ARTICLE 9: The contracting Parties declare, that being resolved to fulfill each on its own Part the clauses and conditions of the present Treaty of alliance, according to its own power and circumstances, there shall be no after claim of compensation on one side or the other whatever may be the event of the War. ARTICLE 10: The Most Christian King and the United States, agree to invite or admit other Powers who may have received injuries from England to make common cause with them, and to accede to the present alliance, under such conditions as shall be freely agreed to and settled between all the Parties. ARTICLE 11: The two Parties guarantee mutually from the present time and forever, against all other powers, to wit, the united states to his most Christian Majesty the present Possessions of the Crown of France in America as well as those which it may acquire by the future Treaty of peace: and his most Christian Majesty guarantees on his part to the united states, their liberty, Sovereignty, and Independence absolute, and unlimited, as well in Matters of Government as commerce and also their Possessions, and the additions or conquests that their Confederation may obtain during the war, from any of the Dominions now or heretofore possessed by Great Britain in North America, conformable to the 5th & 6th articles above written, the whole as their Possessions shall be fixed and assured to the said States at the moment of the cessation of their present War with England. ARTICLE 12: In order to fix more precisely the sense and application of the preceding article, the Contracting Parties declare, that in case of rupture between France and England, the reciprocal Guarantee declared in the said article shall have its full force and effect the moment such War shall break out and if such rupture shall not take place, the mutual obligations of the said guarantee shall not commence, until the moment of the cessation of the present War between the united states and England shall have ascertained the Possessions. ARTICLE 13: The present Treaty shall be ratified on both sides and the Ratifications shall be exchanged in the space of six months, sooner if possible. In faith where of the respective Plenipotentiaries, to wit on the part of the most Christian King Conrad Alexander Gerard royal syndic of the City of Strasbourg & Secretary of his majesties Council of State and on the part of the United States Benjamin Franklin Deputy to the General Congress from the State of Pennsylvania and President of the Convention of the same state, Silas Deane heretofore Deputy from the State of Connecticut & Arthur Lee Councellor at Law have signed the above Articles both in the French and English Languages declaring Nevertheless that the present Treaty was originally composed and concluded in the French Language, and they have hereunto affixed their Seals Done at Paris, this sixth Day of February, one thousand seven hundred and seventy eight.C.A. GERARD B. FRANKLIN SILAS DEANE ARTHUR LEE Fuente: http://www.yale.edu/lawweb/avalon/diplomacy/france/fr1788–2.htm Treaty of Paris, 1783 Con este tratado se puso fin a la guerra entre Estados Unidos y Gran Bretaña, quien reconoció la independencia de las trece colonias. Se firmó en el hotel d’York, ubicado en el 56 de la rue Jacob, en París, el 3 de septiembre de ese año. Fue ratificado posteriormente por el Congreso de Annapolis. In the name of the most holy and undivided Trinity. It having pleased the Divine Providence to dispose the hearts of the most serene and most potent Prince George the Third, by the grace of God, king of Great Britain, France, and Ireland, defender of the faith, duke of Brunswick and Lunebourg, arch–treasurer and prince elector of the Holy Roman Empire etc., and of the United States of America, to forget all past misunderstandings and differences that have unhappily interrupted the good correspondence and friendship which they mutually wish to restore, and to establish such a beneficial and satisfactory intercourse, between the two countries upon the ground of reciprocal advantages and mutual convenience as may promote and secure to both perpetual peace and harmony; and having for this desirable end already laid the foundation of peace and reconciliation by the Provisional Articles signed at Paris on the 30th of November 1782, by the commissioners empowered on each part, which articles were agreed to be inserted in and constitute the Treaty of Peace proposed to be concluded between the Crown of Great Britain and the said United States, but which treaty was not to be concluded until terms of peace should be agreed upon between Great Britain and France and his Britannic Majesty should be ready to conclude such treaty accordingly; and the treaty between Great Britain and France having since been concluded, his Britannic Majesty and the United States of America, in order to carry into full effect the Provisional Articles above mentioned, according to the tenor thereof, have constituted and appointed, that is to say his Britannic Majesty on his part, David Hartley, Esq., member of the Parliament of Great Britain, and the said United States on their part, John Adams, Esq., late a commissioner of the United States of America at the court of Versailles, late delegate in Congress from the state of Massachusetts, and chief justice of the said state, and minister plenipotentiary of the said United States to their high mightiness the States General of the United Netherlands; Benjamin Franklin, Esq., late delegate in Congress from the state of Pennsylvania, president of the convention of the said state, and minister plenipotentiary from the United States of America at the court of Versailles; John Jay, Esq., late president of Congress and chief justice of the state of New York, and minister plenipotentiary from the said United States at the court of Madrid; to be plenipotentiaries for the concluding and signing the present definitive treaty; who after having reciprocally communicated their respective full powers have agreed upon and confirmed the following articles. ARTICLE 1: His Britannic Majesty acknowledges the said United States, viz., New Hampshire, Massachusetts Bay, Rhode Island and Providence Plantations, Connecticut, New York, New Jersey, Pennsylvania, Delaware, Maryland, Virginia, North Carolina, South Carolina and Georgia, to be free sovereign and independent states, that he treats with them as such, and for himself, his heirs, and successors, relinquishes all claims to the government, propriety, and territorial rights of the same and every part thereof. ARTICLE 2: And that all disputes which might arise in future on the subject of the boundaries of the said United States may be prevented, it is hereby agreed and declared, that the following are and shall be their boundaries, viz.; from the northwest angle of Nova Scotia, viz., that angle which is formed by a line drawn due north from the source of St. Croix River to the highlands; along the said highlands which divide those rivers that empty themselves into the river St. Lawrence, from those which fall into the Atlantic Ocean, to the northwesternmost head of Connecticut River; thence down along the middle of that river to the forty–fifth degree of north latitude; from thence by a line due west on said latitude until it strikes the river Iroquois or Cataraquy; thence along the middle of said river into Lake Ontario; through the middle of said lake until it strikes the communication by water between that lake and Lake Erie; thence along the middle of said communication into Lake Erie, through the middle of said lake until it arrives at the water communication between that lake and Lake Huron; thence along the middle of said water communication into Lake Huron, thence through the middle of said lake to the water communication between that lake and Lake Superior; thence through Lake Superior northward of the Isles Royal and Phelipeaux to the Long Lake; thence through the middle of said Long Lake and the water communication between it and the Lake of the Woods, to the said Lake of the Woods; thence through the said lake to the most northwesternmost point thereof, and from thence on a due west course to the river Mississippi; thence by a line to be drawn along the middle of the said river Mississippi until it shall intersect the northernmost part of the thirty–first degree of north latitude, South, by a line to be drawn due east from the determination of the line last mentioned in the latitude of thirty–one degrees of the equator, to the middle of the river Apalachicola or Catahouche; thence along the middle thereof to its junction with the Flint River, thence straight to the head of Saint Mary’s River; and thence down along the middle of Saint Mary’s River to the Atlantic Ocean; east, by a line to be drawn along the middle of the river Saint Croix, from its mouth in the Bay of Fundy to its source, and from its source directly north to the aforesaid highlands which divide the rivers that fall into the Atlantic Ocean from those which fall into the river Saint Lawrence; comprehending all islands within twenty leagues of any part of the shores of the United States, and lying between lines to be drawn due east from the points where the aforesaid boundaries between Nova Scotia on the one part and East Florida on the other shall, respectively, touch the Bay of Fundy and the Atlantic Ocean, excepting such islands as now are or heretofore have been within the limits of the said province of Nova Scotia. ARTICLE 3: It is agreed that the people of the United States shall continue to enjoy unmolested the right to take fish of every kind on the Grand Bank and on all the other banks of Newfoundland, also in the Gulf of Saint Lawrence and at all other places in the sea, where the inhabitants of both countries used at any time heretofore to fish. And also that the inhabitants of the United States shall have liberty to take fish of every kind on such part of the coast of Newfoundland as British fishermen shall use, (but not to dry or cure the same on that island) and also on the coasts, bays and creeks of all other of his Britannic Majesty’s dominions in America; and that the American fishermen shall have liberty to dry and cure fish in any of the unsettled bays, harbors, and creeks of Nova Scotia, Magdalene Islands, and Labrador, so long as the same shall remain unsettled, but so soon as the same or either of them shall be settled, it shall not be lawful for the said fishermen to dry or cure fish at such settlement without a previous agreement for that purpose with the inhabitants, proprietors, or possessors of the ground. ARTICLE 4: It is agreed that creditors on either side shall meet with no lawful impediment to the recovery of the full value in sterling money of all bona fide debts heretofore contracted. ARTICLE 5: It is agreed that Congress shall earnestly recommend it to the legislatures of the respective states to provide for the restitution of all estates, rights, and properties, which have been confiscated belonging to real British subjects; and also of the estates, rights, and properties of persons resident in districts in the possession on his Majesty’s arms and who have not borne arms against the said United States. And that persons of any other description shall have free liberty to go to any part or parts of any of the thirteen United States and therein to remain twelve months unmolested in their endeavors to obtain the restitution of such of their estates, rights, and properties as may have been confiscated; and that Congress shall also earnestly recommend to the several states a reconsideration and revision of all acts or laws regarding the premises, so as to render the said laws or acts perfectly consistent not only with justice and equity but with that spirit of conciliation which on the return of the blessings of peace should universally prevail. And that Congress shall also earnestly recommend to the several states that the estates, rights, and properties, of such last mentioned persons shall be restored to them, they refunding to any persons who may be now in possession the bona fide price (where any has been given) which such persons may have paid on purchasing any of the said lands, rights, or properties since the confiscation. And it is agreed that all persons who have any interest in confiscated lands, either by debts, marriage settlements, or otherwise, shall meet with no lawful impediment in the prosecution of their just rights. ARTICLE 6: That there shall be no future confiscations made nor any prosecutions commenced against any person or persons for, or by reason of, the part which he or they may have taken in the present war, and that no person shall on that account suffer any future loss or damage, either in his person, liberty, or property; and that those who may be in confinement on such charges at the time of the ratification of the treaty in America shall be immediately set at liberty, and the prosecutions so commenced be discontinued. ARTICLE 7: There shall be a firm and perpetual peace between his Britannic Majesty and the said states, and between the subjects of the one and the citizens of the other, wherefore all hostilities both by sea and land shall from henceforth cease. All prisoners on both sides shall be set at liberty, and his Britannic Majesty shall with all convenient speed, and without causing any destruction, or carrying away any Negroes or other property of the American inhabitants, withdraw all his armies, garrisons, and fleets from the said United States, and from every post, place, and harbor within the same; leaving in all fortifications, the American artillery that may be therein; and shall also order and cause all archives, records, deeds, and papers belonging to any of the said states, or their citizens, which in the course of the war may have fallen into the hands of his officers, to be forthwith restored and delivered to the proper states and persons to whom they belong. ARTICLE 8: The navigation of the river Mississippi, from its source to the ocean, shall forever remain free and open to the subjects of Great Britain and the citizens of the United States. ARTICLE 9: In case it should so happen that any place or territory belonging to Great Britain or to the United States should have been conquered by the arms of either from the other before the arrival of the said Provisional Articles in America, it is agreed that the same shall be restored without difficulty and without requiring any compensation. ARTICLE 10: The solemn ratifications of the present treaty expedited in good and due form shall be exchanged between the contracting parties in the space of six months or sooner, if possible, to be computed from the day of the signatures of the present treaty. In witness whereof we the undersigned, their ministers plenipotentiary, have in their name and in virtue of our full powers, signed with our hands the present definitive treaty and caused the seals of our arms to be affixed thereto. Done at Paris, this third day of September in the year of our Lord, one thousand seven hundred and eighty–three.D. HARTLEY (SEAL) JOHN ADAMS (SEAL) B. FRANKLIN (SEAL) JOHN JAY (SEAL) Fuente: http://www.ourdocuments.gov/doc.php?doc=6&page=transcript Louisiana Purchase Treaty between The United States of America and The French Republic, 1803 René Robert Cavelier, Sieur de la Salle, navegó río abajo por el Mississippi en 1682 y tomó posesión de ambas orillas en nombre de Francia. Bautizó la región con el nombre de Luisiana, en honor al rey Luis XIV. Como consecuencia de la derrotas sufridas por los franceses en Canadá, lo cual conduciría a la firma del Tratado de París de 1763, Francia tuvo que ceder a Gran Bretaña, además de Canadá, la orilla izquierda del Mississippi. Tiempo después, Francia decide retirarse por completo de América del Norte. En esa ocasión, cede la Luisiana occidental, es decir, la orilla derecha del Mississippi, a España, a través del tratado secreto de Fontainebleau, celebrado el 3 de noviembre de 1762. Napoleón, al igual que Luis XV, consideraba imposible la defensa de la Luisiana por la inmensidad de su territorio. Resuelve entonces venderla a Estados Unidos. Su adquisición abrió la ruta hacia el oeste que Jefferson mandó explorar con la expedición de Lewis y Clark. Además del tratado de cesión de la Luisiana, aparecen transcritos al final dos compromisos de pago. Uno, por sesenta millones de francos, precio de la cesión. El otro, por un valor de veinte millones de francos para compensar las demandas hechas por ciudadanos americanos contra la República francesa. The President of the United States of America and the First Consul of the French Republic in the name of the French People desiring to remove all Source of misunderstanding relative to objects of discussion mentioned in the Second and fifth articles of the Convention of the 8th Vendémiaire an 9 (30 September 1800) relative to the rights claimed by the United States in virtue of the Treaty concluded at Madrid the 27 of October 1795, between His Catholic Majesty & the Said United States, & willing to Strengthen the union and friendship which at the time of the Said Convention was happily reestablished between the two nations have respectively named their Plenipotentiaries to wit The President of the United States, by and with the advice and consent of the Senate of the Said States; Robert R. Livingston Minister Plenipotentiary of the United States and James Monroe Minister Plenipotentiary and Envoy extraordinary of the Said States near the Government of the French Republic; And the First Consul in the name of the French people, Citizen Francis Barbé Marbois Minister of the public treasury who after having respectively exchanged their full powers have agreed to the following Articles. ARTICLE I: Whereas by the Article the third of the Treaty concluded at St Ildefonso the 9th Vendémiaire an 9 (1st October) 1800 between the First Consul of the French Republic and his Catholic Majesty it was agreed as follows. “His Catholic Majesty promises and engages on his part to cede to the French Republic six months after the full and entire execution of the conditions and Stipulations herein relative to his Royal Highness the Duke of Parma, the Colony or Province of Louisiana with the Same extent that it now has in the hand of Spain, & that it had when France possessed it; and Such as it Should be after the Treaties subsequently entered into between Spain and other States.” And whereas in pursuance of the Treaty and particularly of the third article the French Republic has an incontestable title to the domain and to the possession of the said Territory–The First Consul of the French Republic desiring to give to the United States a strong proof of his friendship doth hereby cede to the United States in the name of the French Republic for ever and in full Sovereignty the said territory with all its rights and appurtenances as fully and in the Same manner as they have been acquired by the French Republic in virtue of the above mentioned Treaty concluded with his Catholic Majesty. ARTICLE II: In the cession made by the preceding article are included the adjacent Islands belonging to Louisiana all public lots and Squares, vacant lands and all public buildings, fortifications, barracks and other edifices which are not private property.–The Archives, papers & documents relative to the domain and Sovereignty of Louisiana and its dependences will be left in the possession of the Commissaries of the United States, and copies will be afterwards given in due form to the Magistrates and Municipal officers of such of the said papers and documents as may be necessary to them. ARTICLE III: The inhabitants of the ceded territory shall be incorporated in the Union of the United States and admitted as soon as possible according to the principles of the federal Constitution to the enjoyment of all these rights, advantages and immunities of citizens of the United States, and in the mean time they shall be maintained and protected in the free enjoyment of their liberty, property and the Religion which they profess. ARTICLE IV: There Shall be Sent by the Government of France a Commissary to Louisiana to the end that he do every act necessary as well to receive from the Officers of his Catholic Majesty the Said country and its dependences in the name of the French Republic if it has not been already done as to transmit it in the name of the French Republic to the Commissary or agent of the United States. ARTICLE V: Immediately after the ratification of the present Treaty by the President of the United States and in case that of the first Consul’s shall have been previously obtained, the commissary of the French Republic shall remit all military posts of New Orleans and other parts of the ceded territory to the Commissary or Commissaries named by the President to take possession–the troops whether of France or Spain who may be there shall cease to occupy any military post from the time of taking possession and shall be embarked as soon as possible in the course of three months after the ratification of this treaty. ARTICLE VI: The United States promise to execute such treaties and articles as may have been agreed between Spain and the tribes and nations of Indians until by mutual consent of the United States and the said tribes or nations other Suitable articles shall have been agreed upon. ARTICLE VII: As it is reciprocally advantageous to the commerce of France and the United States to encourage the communication of both nations for a limited time in the country ceded by the present treaty until general arrangements relative to commerce of both nations may be agreed on; it has been agreed between the contracting parties that the French Ships coming directly from France or any of her colonies loaded only with the produce and manufactures of France or her Said Colonies; and the Ships of Spain coming directly from Spain or any of her colonies loaded only with the produce or manufactures of Spain or her Colonies shall be admitted during the Space of twelve years in the Port of New–Orleans and in all other legal ports–of–entry within the ceded territory in the Same manner as the Ships of the United States coming directly from France or Spain or any of their Colonies without being Subject to any other or greater duty on merchandize or other or greater tonnage than that paid by the citizens of the United States. During that Space of time above mentioned no other nation Shall have a right to the Same privileges in the Ports of the ceded territory–the twelve years Shall commence three months after the exchange of ratifications if it Shall take place in France or three months after it Shall have been notified at Paris to the French Government if it Shall take place in the United States; It is however well understood that the object of the above article is to favour the manufactures, Commerce, freight and navigation of France and of Spain So far as relates to the importations that the French and Spanish Shall make into the Said Ports of the United States without in any Sort affecting the regulations that the United States may make concerning the exportation of the produce and merchandize of the United States, or any right they may have to make Such regulations. ARTICLE VIII: In future and for ever after the expiration of the twelve years, the Ships of France shall be treated upon the footing of the most favoured nations in the ports above mentioned. ARTICLE IX: The particular Convention Signed this day by the respective Ministers, having for its object to provide for the payment of debts due to the Citizens of the United States by the French Republic prior to the 30th Sept.1800 (8th Vendémiaire an 9) is approved and to have its execution in the Same manner as if it had been inserted in this present treaty, and it Shall be ratified in the same form and in the Same time So that the one Shall not be ratified distinct from the other. Another particular Convention Signed at the Same date as the present treaty relative to a definitive rule between the contracting parties is in the like manner approved and will be ratified in the Same form, and in the Same time and jointly. ARTICLE X: The present treaty Shall be ratified in good and due form and the ratifications Shall be exchanged in the Space of Six months after the date of the Signature by the Ministers Plenipotentiary or Sooner if possible. In faith whereof the respective Plenipotentiaries have Signed these articles in the French and English languages; declaring nevertheless that the present Treaty was originally agreed to in the French language; and have thereunto affixed their Seals. Done at Paris the tenth day of Floreal in the eleventh year of the French Republic; and the 30th of April 1803. ROBT R LIVINGSTON JAS. MONROE BARBÉ MARBOIS * * * A CONVENTION BETWEEN THE UNITED STATES OF AMERICA AND THE FRENCH REPUBLIC The President of the United States of America and the First Consul of the French Republic in the name of the French people, in consequence of the treaty of cession of Louisiana which has been Signed this day; wishing to regulate definitively every thing which has relation to the Said cession have authorized to this effect the Plenipotentiaries, that is to say the President of the United States has, by and with the advice and consent of the Senate of the Said States, nominated for their Plenipotentiaries, Robert R. Livingston, Minister Plenipotentiary of the United States, and James Monroe, Minister Plenipotentiary and Envoy–Extraordinary of the Said United States, near the Government of the French Republic; and the First Consul of the French Republic, in the name of the French people, has named as Plenipotentiary of the Said Republic the citizen Francis Barbé Marbois: who, in virtue of their full powers, which have been exchanged this day, have agreed to the followings articles: ARTICLE 1: The Government of the United States engages to pay to the French government in the manner Specified in the following article the sum of Sixty millions of francs independent of the Sum which Shall be fixed by another Convention for the payment of the debts due by France to citizens of the United States. ARTICLE 2: For the payment of the Sum of Sixty millions of francs mentioned in the preceding article the United States shall create a Stock of eleven millions, two hundred and fifty thousand Dollars bearing an interest of Six percent per annum payable half yearly in London Amsterdam or Paris amounting by the half year to three hundred and thirty Seven thousand five hundred Dollars, according to the proportions which Shall be determined by the French Government to be paid at either place: The principal of the Said Stock to be reimbursed at the treasury of the United States in annual payments of not less than three millions of Dollars each; of which the first payment Shall commence fifteen years after the date of the exchange of ratifications:–this Stock Shall be transferred to the government of France or to Such person or persons as Shall be authorized to receive it in three months at most after the exchange of ratifications of this treaty and after Louisiana Shall be taken possession of the name of the Government of the United States. It is further agreed that if the French Government Should be desirous of disposing of the Said Stock to receive the capital in Europe at Shorter terms that its measures for that purpose Shall be taken So as to favour in the greatest degree possible the credit of the United States, and to raise to the highest price the Said Stock. ARTICLE 3: It is agreed that the Dollar of the United States Specified in the present Convention shall be fixed at five francs 3333/100000 or five livres eight Sous tournois. The present Convention Shall be ratified in good and due form and the ratifications Shall be exchanged the Space of Six months to date from this day or sooner it possible. In faith of which the respective Plenipotentiaries have signed the above articles both in the French and English languages, declaring nevertheless that the present treaty has been originally agreed on and written in the French language; to which they have hereunto affixed their Seals. Done at Paris the tenth of Floreal eleventh year of the French Republic 30th April 1803. ROBT R LIVINGSTON JAS. MONROE BARBÉ MARBOIS * * * A CONVENTION BETWEEN THE UNITED STATES OF AMERICA AND THE FRENCH REPUBLIC The President of the United States of America and the First Consul of the French Republic in the name of the French People having by a Treaty of this date terminated all difficulties relative to Louisiana, and established on a Solid foundation the friendship which unites the two nations and being desirous in compliance with the Second and fifth Articles of the Convention of the 8th Vendémiaire ninth year of the French Republic (30th September 1800) to Secure the payment of the Sums due by France to the citizens of the United States have respectively nominated as Plenipotentiaries that is to Say The President of the United States of America by and with the advise and consent of their Senate Robert R. Livingston Minister Plenipotentiary and James Monroe Minister Plenipotentiary and Envoy Extraordinary of the Said States near the Government of the French Republic: and the First Consul in the name of the French People the Citizen Francis Barbé Marbois Minister of the public treasury; who after having exchanged their full powers have agreed to the following articles. ARTICLE 1: The debts due by France to citizens of the United States contracted before the 8th Vendémiaire ninth year of the French Republic (30th September 1800) Shall be paid according to the following regulations with interest at Six per Cent; to commence from the period when the accounts and vouchers were presented to the French Government. ARTICLE 2: The debts provided for by the preceding Article are those whose result is comprised in the conjectural note annexed to the present Convention and which, with the interest cannot exceed the Sum of twenty millions of Francs. The claims comprised in the Said note which fall within the exceptions of the following articles, Shall not be admitted to the benefit of this provision. ARTICLE 3: The principal and interests of the Said debts Shall be discharged by the United States, by orders drawn by their Minister Plenipotentiary on their treasury, these orders Shall be payable Sixty days after the exchange of ratifications of the Treaty and the Conventions Signed this day, and after possession Shall be given of Louisiana by the Commissaries of France to those of the United States. ARTICLE 4: It is expressly agreed that the preceding articles Shall comprehend no debts but Such as are due to citizens of the United States who have been and are yet creditors of France for Supplies for embargoes and prizes made at Sea, in which the appeal has been properly lodged within the time mentioned in the Said Convention 8th Vendémiaire ninth year, (30th Sept 1800) ARTICLE 5: The preceding Articles Shall apply only, First: to captures of which the council of prizes Shall have ordered restitution, it being well understood that the claimant cannot have recourse to the United States otherwise than he might have had to the Government of the French republic, and only in case of insufficiency of the captors–2d the debts mentioned in the Said fifth Article of the Convention contracted before the 8th Vendémiaire an 9 (30th September 1800) the payment of which has been heretofore claimed of the actual Government of France and for which the creditors have a right to the protection of the United States;– the Said 5th Article does not comprehend prizes whose condemnation has been or Shall be confirmed: it is the express intention of the contracting parties not to extend the benefit of the present Convention to reclamations of American citizens who Shall have established houses of Commerce in France, England or other countries than the United States in partnership with foreigners, and who by that reason and the nature of their commerce ought to be regarded as domiciliated in the places where Such house exist.–All agreements and bargains concerning merchandize, which Shall not be the property of American citizens, are equally excepted from the benefit of the said Conventions, Saving however to Such persons their claims in like manner as if this Treaty had not been made. ARTICLE 6: And that the different questions which may arise under the preceding article may be fairly investigated, the Ministers Plenipotentiary of the United States Shall name three persons, who Shall act from the present and provisionally, and who shall have full power to examine, without removing the documents, all the accounts of the different claims already liquidated by the Bureaus established for this purpose by the French Republic, and to ascertain whether they belong to the classes designated by the present Convention and the principles established in it or if they are not in one of its exceptions and on their Certificate, declaring that the debt is due to an American Citizen or his representative and that it existed before the 8th Vendémiaire 9th year (30 September 1800) the debtor shall be entitled to an order on the Treasury of the United States in the manner prescribed by the 3d Article. ARTICLE 7: The Same agents Shall likewise have power, without removing the documents, to examine the claims which are prepared for verification, and to certify those which ought to be admitted by uniting the necessary qualifications, and not being comprised in the exceptions contained in the present Convention. ARTICLE 8: The Same agents shall likewise examine the claims which are not prepared for liquidation, and certify in writing those which in their judgment ought to be admitted to liquidation. ARTICLE 9: In proportion as the debts mentioned in these articles shall be admitted they Shall be discharged with interest at Six per Cent: by the Treasury of the United States. ARTICLE 10: And that no debt shall not have the qualifications above mentioned and that no unjust or exorbitant demand may be admitted, the Commercial agent of the United States at Paris or such other agent as the Minister Plenipotentiary or the United States Shall think proper to nominate shall assist at the operations of the Bureaus and cooperate in the examinations of the claims; and if this agent Shall be of the opinion that any debt is not completely proved, or if he shall judge that it is not comprised in the principles of the fifth article above mentioned, and if notwithstanding his opinion the Bureaus established by the French Government should think that it ought to be liquidated, he shall transmit his observations to the board established by the United States, who, without removing documents, shall make a complete examination of the debt and vouchers which Support it, and report the result to the Minister of the United States.–The Minister of the United States Shall transmit his observations in all Such cases to the Minister of the treasury of the French Republic, on whose report the French Government Shall decide definitively in every case. The rejection of any claim shall have no other effect than to exempt the United States from the payment of it, the French Government reserving to itself, the right to decide definitively on such claim So far as it concerns itself. ARTICLE 11: Every necessary decision shall be made in the course of a year to commence from the exchange of ratifications, and no reclamation shall be admitted afterwards. ARTICLE 12: In case of claims for debts contracted by the Government of France with citizens of the United States Since the 8th Vendémiaire 9th year/30 September 1800 not being comprised in this Convention may be pursued, and the payment demanded in the same manner as if it had not been made. ARTICLE 13: The present convention Shall be ratified in good and due form and the ratifications Shall be exchanged in Six months from the date of the Signature of the Ministers Plenipotentiary, or Sooner if possible. In faith of which, the respective Ministers Plenipotentiary have signed the above Articles both in the French and English languages, declaring nevertheless that the present treaty has been originally agreed on and written in the French language, to which they have hereunto affixed their Seals. Done at Paris, the tenth of Floreal, eleventh year of the French Republic.30th April 1803. ROBT R LIVINGSTON JAS. MONROE BARBÉ MARBOIS Fuente: http://www.ourdocuments.gov/doc.php?doc=18&page=transcript Jefferson’s Secret Message to Congress Regarding The Lewis & Clark Expedition 1803 Confidential. Gentlemen of the Senate, and of the House of Representatives: As the continuance of the act for establishing trading houses with the Indian tribes will be under the consideration of the Legislature at its present session, I think it my duty to communicate the views which have guided me in the execution of that act, in order that you may decide on the policy of continuing it, in the present or any other form, or discontinue it altogether, if that shall, on the whole, seem most for the public good. The Indian tribes residing within the limits of the United States, have, for a considerable time, been growing more and more uneasy at the constant diminution of the territory they occupy, although effected by their own voluntary sales: and the policy has long been gaining strength with them, of refusing absolutely all further sale, on any conditions; insomuch that, at this time, it hazards their friendship, and excites dangerous jealousies and perturbations in their minds to make any overture for the purchase of the smallest portions of their land. A very few tribes only are not yet obstinately in these dispositions. In order peaceably to counteract this policy of theirs, and to provide an extension of territory which the rapid increase of our numbers will call for, two measures are deemed expedient. First: to encourage them to abandon hunting, to apply to the raising stock, to agriculture and domestic manufacture, and thereby prove to themselves that less land and labor will maintain them in this, better than in their former mode of living. The extensive forests necessary in the hunting life, will then become useless, and they will see advantage in exchanging them for the means of improving their farms, and of increasing their domestic comforts. Secondly: to multiply trading houses among them, and place within their reach those things which will contribute more to their domestic comfort, than the possession of extensive, but uncultivated wilds. Experience and reflection will develop to them the wisdom of exchanging what they can spare and we want, for what we can spare and they want. In leading them to agriculture, to manufactures, and civilization; in bringing together their and our settlements, and in preparing them ultimately to participate in the benefits of our governments, I trust and believe we are acting for their greatest good. At these trading houses we have pursued the principles of the act of Congress, which directs that the commerce shall be carried on liberally, and requires only that the capital stock shall not be diminished. We consequently undersell private traders, foreign and domestic, drive them from the competition; and thus, with the good will of the Indians, rid ourselves of a description of men who are constantly endeavoring to excite in the Indian mind suspicions, fears, and irritations towards us. A letter now enclosed, shows the effect of our competition on the operations of the traders, while the Indians, perceiving the advantage of purchasing from us, are soliciting generally, our establishment of trading houses among them. In one quarter this is particularly interesting. The Legislature, reflecting on the late occurrences on the Mississippi, must be sensible how desirable it is to possess a respectable breadth of country on that river, from our Southern limit to the Illinois at least; so that we may present as firm a front on that as on our Eastern border. We possess what is below the Yazoo, and can probably acquire a certain breadth from the Illinois and Wabash to the Ohio; but between the Ohio and Yazoo, the country all belongs to the Chickasaws, the friendliest tribe within our limits, but the most decided against the alienation of lands. The portion of their country most important for us is exactly that which they do not inhabit. Their settlements are not on the Mississippi, but in the interior country. They have lately shown a desire to become agricultural; and this leads to the desire of buying implements and comforts. In the strengthening and gratifying of these wants, I see the only prospect of planting on the Mississippi itself, the means of its own safety. Duty has required me to submit these views to the judgment of the Legislature; but as their disclosure might embarrass and defeat their effect, they are committed to the special confidence of the two Houses. While the extension of the public commerce among the Indian tribes, may deprive of that source of profit such of our citizens as are engaged in it, it might be worthy the attention of Congress, in their care of individual as well as of the general interest, to point, in another direction, the enterprise of these citizens, as profitably for themselves, and more usefully for the public. The river Missouri, and the Indians inhabiting it, are not as well known as is rendered desirable by their connexion with the Mississippi, and consequently with us. It is, however, understood, that the country on that river is inhabited by numerous tribes, who furnish great supplies of furs and peltry to the trade of another nation, carried on in high latitude, through an infinite number of portages and lakes, shut up by ice through a long season. The commerce on that line could bear no competition with that of the Missouri, traversing a moderate climate, offering according to the best accounts, a continued navigation from its source, and possibly with a single portage, from the Western Ocean, and finding to the Atlantic a choice of channels through the Illinois or Wabash, the lakes and Hudson, through the Ohio and Susquehanna, or Potomac or James rivers, and through the Tennessee and Savannah, rivers. An intelligent officer, with ten or twelve chosen men, fit for the enterprise, and willing to undertake it, taken from our posts, where they may be spared without inconvenience, might explore the whole line, even to the Western Ocean, have conferences with the natives on the subject of commercial intercourse, get admission among them for our traders, as others are admitted, agree on convenient deposits for an interchange of articles, and return with the information acquired, in the course of two summers. Their arms and accoutrements, some instruments of observation, and light and cheap presents for the Indians, would be all the apparatus they could carry, and with an expectation of a soldier’s portion of land on their return, would constitute the whole expense. Their pay would be going on, whether here or there. While other civilized nations have encountered great expense to enlarge the boundaries of knowledge by undertaking voyages of discovery, and for other literary purposes, in various parts and directions, our nation seems to owe to the same object, as well as to its own interests, to explore this, the only line of easy communication across the continent, and so directly traversing our own part of it. The interests of commerce place the principal object within the constitutional powers and care of Congress, and that it should incidentally advance the geographical knowledge of our own continent, cannot be but an additional gratification. The nation claiming the territory, regarding this as a literary pursuit, which is in the habit of permitting within its dominions, would not be disposed to view it with jealousy, even if the expiring state of its interests there did not render it a matter of indifference. The appropriation of two thousand five hundred dollars, “for the purpose of extending the external commerce of the United States,” while understood and considered by the Executive as giving the legislative sanction, would cover the undertaking from notice, and prevent the obstructions which interested individuals might otherwise previously prepare in its way. Fuente: http://www.ourdocuments.gov/doc.php?doc=17&page=transcript

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¿Qué significa el Día de Martin Luther King?

El tercer lunes de enero se conmemora la figura del activista de los derechos civiles Martin Luther King Jr., asesinado en 1968 por un segregacionista blanco.

¿Cuál es el feriado más importante en Estados Unidos?

Probablemente el día festivo más famoso en los EE.UU. de numerosas películas es el Día de la Independencia, el 4 de julio. Este día se remonta a 1776, cuando se firmó la Declaración de Independencia.

¿Qué se celebra este mes de julio?

JunioJULIOagosto

Lu Ma
1 Día Internacional de las Cooperativas Día Internacional del Reggae ver +
3 Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico Día Internacional del Síndrome de Rubinstein-Taybi 4 Día Mundial de los Delfines en Cautiverio Día Mundial del Ebook o Libro Electrónico ver + 8 Día Mundial de la Alergia

¿Quién libero al Perú de los españoles?

José de San Martín declara la Independencia de Perú

¿Qué día se dio la independencia de Colombia?

Relevancia Cultural Los días de independencia se han constituido como un símbolo de la constitución de los estados poscoloniales. La estructuración de los discursos nacionalistas fue la forma que encontraron los Estados para cohesionar sus poblaciones durante el siglo XIX, siendo la celebración del día la independencia uno de sus más importantes eventos dentro de esta estrategia nacionalista.

Con el cumplimiento de los 200 años de independencia de casi la totalidad de las naciones que alguna vez fueron colonias españolas, portuguesas o inglesas, se abrió la posibilidad de reconstruir parte de los acontecimientos que envolvieron estas jornadas independentistas a lo largo del continente americano.

Esta reconstrucción de la memoria histórica permitió ver nuevas facetas de los movimientos independentistas, como por ejemplo su carácter continental, el cual reunió a varios criollos de las distintas colonias y permitió una organización regional que hizo posible la espiral independentista que se gestó en el Continente.

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De igual forma, esta reconstrucción permitió ver la importancia que tuvo para el desarrollo temprano de la república las poblaciones que antes habían sido reducidas a papeles secundarios en la historia de los primeros años de la nación. La historia oficial que se contó durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX, hacía ver los primeros años de la república como un proceso protagonizado por los criollos blancos e ilustrados que hicieron posible la construcción de los cimientos de nuestro país.

Sin embargo, se ha logrado empezar a reescribir una nueva historia en el marco de la conmemoración de los 200 años de independencia, la cual cuenta que, aunque no se desconocen las iniquidades raciales que le dieron a los blancos mayores oportunidades para llevar a cabo sus proyectos de vida, sí se reconoce la importancia del mestizaje en la creación de lo que hoy es la riqueza cultural de Colombia, al igual que muestra como las poblaciones afrodescendientes e indígenas, así como las mujeres, hicieron importantes aportes al desarrollo económico, político, social y cultural de nuestro país.

  • Historia El 20 de julio es el día que simboliza la independencia de Colombia de la colonización española, por lo que esta fecha es la celebración patriótica más importante del país.
  • Aunque se piensa que este fue el inicio de la campaña independentista, la verdad es que es parte de un proceso que empezó a finales del siglo XVIII y finalizó con la disolución de la Gran Colombia en 1830.

En 1808, con la usurpación del trono del rey Fernando VII por parte del imperio napoleónico y el vacío de poder que esto generó en las colonias latinoamericanas, empezó a aflorar en los criollos un sentimiento de autogobierno que se radicalizó cuando las Cortes de Cadiz no reconocieron esa autonomía.

Más adelante, con la revolución de 1909 -que concluyó con la declaración de Quito como provincia autónoma-, se fomentó un sentimiento independentista en las otras colonias que se materializó con el llamamiento a cabildos abiertos, la conformación de juntas de gobierno y la proclamación de la autonomía de las provincias.

La primera ciudad que declaró su autonomía en este proceso fue Cartagena, el 22 de mayo de 1810; a lo que siguió Cali el 3 de julio y El Socorro el 10 de Julio, para terminar con el famoso 20 de julio. (Universidad Nacional, 2010). A partir de 1830, cuando la Gran Colombia fue disuelta, y las fronteras físicas de lo que hoy es el mapa político del norte de Suramérica se empezó a consolidar, casi como lo conocemos hoy en día, Colombia inició su labor de creación de íconos nacionalistas, entre estos la designación del 20 de Julio como día de la independencia nacional.

Enlaces de interés Consejo de Estado suspende temporalmente el ‘Te Deum’ del 20 de julio: El Consejo de Estado suspendió de manera provisional la realización del Tedeum, una conmemoración religiosa que se realiza cada año en ocasión de las actividades del 20 de julio. La medida cautelar la tomó la Sección Primera, con ponencia de la magistrada María Elizabeth García, quien tiene a su cargo el estudio de una demanda en contra del artículo cuatro del Decreto 770 de 1982 que expide el reglamento de protocolo y ceremonial de la Presidencia de la República.

Este decreto fija el orden del día de la celebración del 20 de julio estableciendo, en primer lugar, el Te Deum en la Catedral Primada de Bogotá, el desfile militar, un almuerzo ofrecido por el Presidente a los Altos Mandos Militares y la instalación del Congreso, entre otros.

  • La norma fue demandada por el abogado Miguel Ángel Garcés Villamil quien considera que la realización del Te Deum viola los artículos 1, 13 y 19 de la Constitución Política, los cuales señalan que Colombia es un Estado social de derecho pluralista y en el cual se garantiza la libertad de cultos.
  • Como el Te Deum es una celebración católica “que tiene como finalidad dar gracias a Dios por beneficios concedidos a los fieles”, el Estado estaría negando los principios de estado laico y pluralismo religioso al acoger una celebración de una religión en particular.

La Sección Primera señaló que consagrar la celebración del Tedeum católico como parte de los actos protocolarios que el Presidente efectúa cada año en esta conmemoración, es contrario a la Constitución. En el Estado existe un “deber de neutralidad e igualdad de todas las confesiones ante la ley”.

  • La Sala indicó que no desconoce el valor que para un sector mayoritario de la sociedad representan las celebraciones de la Iglesia Católica, pero esto no implica que se deba considerar ajustado a la Constitución la inclusión del Te Deum en el protocolo presidencial.
  • La suspensión provisional se mantendrá mientras se define de fondo la demanda.

En: http://www.eluniversal.com.co/colombia/bogota/consejo-de-estado-suspende-provisionalmente-el-tedeum-del-20-de-julio-235186

¿Por qué se dio la Independencia de Estados Unidos?

INDEPENDENCIA DE ESTADOS UNIDOS DE AMERICA (1776) Que Significa El 4 De Julio La Guerra de Independencia de los Estados Unidos fue un conflicto que enfrentó a las trece colonias británicas originales en América del Norte contra el Reino de Gran Bretaña. Ocurrió entre 1775 y 1783, finalizando con la derrota británica en la batalla de Yorktown y la firma del Tratado de París.

  • Durante la guerra, Francia ayudó a los revolucionarios estadounidenses con tropas terrestres comandadas por Rochambeau y por el Marqués de La Fayette y por flotas bajo el comando de marinos como Guichen, de Grasse y d’Estaing.
  • España, por su parte, lo hizo inicialmente gracias a Bernardo de Gálvez y de forma abierta a partir de la batalla de Saratoga, mediante armas, suministros y abriendo un frente en el flanco sur.

Las colonias británicas que se independizaron de Gran Bretaña edificaron el primer sistema político liberal y democrático, alumbrando una nueva nación, los Estados Unidos de América, incorporando las nuevas ideas revolucionarias que propugnaban la igualdad y la libertad.

Esta sociedad colonial se formó a partir de oleadas de colonos inmigrados, y no existían en ella los rasgos característicos del rígido sistema estamental europeo. En las colonias del sur (Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia) se había organizado un sistema esclavista (con unos 500.000 esclavos negros) que explotaban plantaciones de tabaco, algodón y azúcar.

De este modo, la población estaba compuesta por grandes y pequeños propietarios y esclavos. Los antecedentes a la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos se remontan a la confrontación franco-británica en Norteamérica y a las consecuencias de la Guerra de los Siete Años.

La Guerra de los siete años terminó en 1763. El 10 de febrero, el Tratado de París ponía fin al imperio colonial francés en América del Norte y consolidaba a Inglaterra como la potencia hegemónica. En oposición sólo tenía a España, que controlaba Nueva Orleans, la ciudad más importante, con unos 10.000 habitantes.

Respecto a Francia, la pérdida territorial no fue sentida como algo catastrófico. Se conservaban los derechos pesqueros en Terranova y la población católica francófona recibiría un trato de respeto. Por otro lado, en el Caribe las pérdidas pueden ser compensadas, pues la colonia principal francesa del Caribe, Puerto Príncipe (la española), produce la mitad del azúcar consumido en todo el mundo, y su comercio con África y las Antillas está en pleno apogeo.

  1. Respecto a los colonos estadounidenses, la guerra modificó radicalmente el panorama anterior.
  2. Los francófonos católicos de Quebec, tradicionales enemigos de los colonos estadounidenses de las Trece colonias, recibieron un trato respetuoso por parte de las autoridades británicas.
  3. Trato que se confirmara en 1774 cuando se dotó a Canadá de un estatuto particular dentro de las colonias estadounidenses, llevándose sus fronteras hasta la confluencia del Ohio y el Misisipi.

Asimismo su población conserva un derecho civil propio y la Iglesia Católica es reconocida. Todos estos movimientos fueron mal aceptados por la población de las Trece colonias. La causa inmediata de este conflicto fue el injusto trato que Gran Bretaña infligía a los colonos, pues éstos aportaban riquezas e impuestos a la metrópoli pero no tenían los medios para decidir sobre dichos impuestos, por lo que se sentían marginados y no representados. LA GUERRA: Gran Bretaña obtuvo el triunfo sobre Francia en la Guerra de los Siete Años (1756-1763) recibiendo gran ayuda económica y militar de las colonias, aunque dicha colaboración no les fue recompensada. Las medidas represivas del gobierno inglés (producidas tras sublevaciones como el Motín del té de Boston y las sanciones de las Actas Intolerables) provocaron el inicio de la guerra de independencia.

El descontento se extendió por las Trece Colonias y se organizó una manifestación en Boston en contra de los impuestos que debían pagar por artículos indispensables como el papel, el vidrio o la pintura. En esta manifestación no hubo ningún altercado y el gobierno inglés hizo oídos sordos a las peticiones de los colonos.

Pero éstos no iban a consentir que la situación continuara así, con lo que se reunieron junto a varios miembros de otras poblaciones para urdir una acción más propagandística que la manifestación. En 1773 los colonos se reunieron en Boston. De Gran Bretaña llegaban tres naves cargadas de cajas que contenían té.

  • Varios miembros de la sociedad secreta se disfrazaron de indios y fueron nadando hasta alcanzar los tres barcos.
  • Una vez allí capturaron a sus tripulantes y tiraron la mercancía por la borda.
  • Fue la primera acción contra la represión de impuestos, lo que intranquilizó a los británicos.
  • En 1774 se reunió por primera vez el Congreso de los colonos en contra de la servidumbre a los británicos y a favor de una patria independiente.

Ya se discuten unas hipotéticas leyes. Pese al clima de enemistad contra los ingleses en las colonias, todavía había algunos colonos que apoyaban al rey inglés Jorge III, siendo llamados kings friends. Tropas alemanas que sirvieron con los británicos, llamadas “Hesianos” o “Hessians” en inglés (C.

Ziegler, tras Conrad Gessner, 1799). El 19 de abril de 1775, soldados ingleses salieron de Boston para impedir la rebelión de los colonos mediante la toma de un depósito de armas de estos últimos en la vecina ciudad de Concord. En el poblado de Lexington se enfrentaron a 70 milicianos. Alguien, nadie sabe quién, abrió fuego, y comenzó de este modo la guerra de independencia.

Los ingleses tomaron Lexington y Concord, pero en su regreso hacia Boston fueron hostigados por cientos de voluntarios de Massachusetts. Se producen las primeras bajas de la contienda, ocho soldados colonos. Para junio, 10.000 soldados coloniales estaban sitiando Boston. En mayo de 1775, un Segundo Congreso Continental se reunió en Filadelfia y empezó a asumir las funciones de gobierno nacional. Nombró catorce generales, autorizó la invasión de Canadá y organizó un ejército de campaña bajo el mando de George Washington, un hacendado virginiano y veterano de la Guerra Francesa e Indígena.

Consciente de que las colonias sureñas desconfiaban del fanatismo de Massachusetts, John Adams presionó para que se eligiera a este coronel de la milicia virginiana, que tenía cuarenta y tres años, como comandante en jefe. Fue una elección inspirada. Washington, que asistía al Congreso de uniforme, tenía el aspecto adecuado; era alto y sereno, con un digno aire militar que inspiraba confianza.

Como dijo un congresista: “No era un tipo que actuara alocadamente, que despotricara y jurara, sino alguien sobrio, firme y calmado. “Se empezaron a reclutar soldados de entre todas las partes de las colonias. Muchos de ellos eran agricultores o cazadores, bravucones y poco entrenados en el combate.

  • En las primeras luchas contra los británicos, George Washington llegó a decir: “hemos reclutado un ejército de generales, no obedecen a nadie.” Al principio, la guerra fue desfavorable para los colonos.
  • En junio de 1775 ambos ejércitos se encontraron en Bunker Hill, frente a Boston.
  • Los rebeldes se habían atrincherado en la colina y, pese a que los británicos asaltaron las posiciones continentales con violencia, los colonos consiguieron aguantar el ataque durante bastante tiempo; cuando los últimos asaltantes logran llegar a la cima las bajas británicas son de 800.

Es una victoria pírrica para los ingleses. Los insurgentes, además, hicieron circular su versión de los hechos, que no era otra sino que se habían retirado simplemente por la falta de munición y no por el empuje de los casacas rojas. El 2 de julio de 1776, el Congreso finalmente resolvió que: “estas Colonias Unidas son, y por derecho deben ser, estados libres y soberanos”.

El 4 de julio de1776 se reunieron 56 congresistas estadounidenses para aprobar la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, que Thomas Jefferson redactó con la ayuda de otros ciudadanos de Virginia. Se imprimió papel moneda y se iniciaron relaciones diplomáticas con potencias extranjeras. En el congreso se encontraban cuatro de las principales figuras de la independencia: George Washington, Thomas Jefferson, Benjamin Franklin y John Adams.

De los 56 congresistas, 14 murieron durante la guerra. Benjamin Franklin se convierte en el primer embajador y jefe de los servicios secretos. Que Significa El 4 De Julio La unidad se extendió entonces por las Trece Colonias para luchar contra los británicos. La declaración presentó una defensa pública de la Guerra de Independencia, incluida una larga lista de quejas contra el soberano inglés Jorge III. Pero sobre todo, explicó la filosofía que sustentaba la independencia, proclamando que todos los hombres nacen iguales y poseen ciertos derechos inalienables, entre ellos la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que los gobiernos pueden gobernar sólo con el consentimiento de los gobernados; que cualquier gobierno puede ser disuelto cuando deja de proteger los derechos del pueblo.

Esta teoría política tuvo su origen en el filósofo inglés John Locke, y ocupa un lugar prominente en la tradición política anglosajona. Estos hechos convencieron al gobierno británico de que no se enfrentaba simplemente a una revuelta local de Nueva Inglaterra. Pronto se asumió que el Reino Unido estaba envuelto en una guerra, y no en una simple rebelión, por lo que se adoptaron decisiones de política militar dieciochesca convencional, consistente en maniobras y batallas entre ejércitos organizados.

Este cambio de estrategia forzó a los británicos a evacuar Boston en marzo de 1776 y transferir sus principales fuerzas a Nueva York, cuya población se presumía más favorable a la Corona, con un puerto más amplio y una posición central. En consecuencia, en el verano de 1776, sir William Howe, que sustituyó a Gage como comandante en jefe del ejército británico en Norteamérica, llegó al puerto de Nueva York con una fuerza de más de treinta mil hombres.

  1. Howe tenía intención de aislar Nueva Inglaterra de los otros rebeldes y derrotar al ejército de Washington en una batalla decisiva.
  2. Iba a pasar los dos años siguientes tratando de llevar a cabo este plan.
  3. Según todas las apariencias, un enfrentamiento militar parecía muy ventajoso para Gran Bretaña, una de las potencias mundiales más poderosas, con una población de unos once millones, frente a los dos millones y medio de colonos, un quinto de los cuales eran esclavos negros.

La armada británica era la mayor del mundo y casi la mitad de sus buques participaron inicialmente en el conflicto con los nacientes Estados Unidos. El ejército era una fuerza profesional bien entrenada; en 1778, llegó a tener cerca de cincuenta mil soldados estacionados sólo en Norteamérica, a los cuales se añadieron más de treinta mil mercenarios alemanes durante la contienda. Que Significa El 4 De Julio Para enfrentarse a ese poder militar, los rebeldes tenían que empezar de la nada. El Ejército Continental contaba con menos de cinco mil efectivos permanentes, complementados por unidades de las milicias estatales de diferentes tamaños. En la mayoría de los casos estaban mandados por oficiales inexpertos y no profesionales.

George Washington, el comandante en jefe, por ejemplo, sólo había sido coronel de regimiento en la frontera virginiana y tenía poca experiencia en combate. No sabía nada de mover grandes masas de soldados y nunca había dirigido un asedio a una posición fortificada. Muchos de sus oficiales habían salido de las capas medias de la sociedad: había posaderos convertidos en capitanes y zapateros en coroneles, como exclamó, asombrado, un oficial francés.

Es más, “sucede con frecuencia que los colonos preguntan a los oficiales franceses qué oficio tienen en Francia”. No es de extrañar, pues, que la mayoría de los oficiales británicos pensara que el ejército insurgente no era “más que una banda despreciable de vagabundos, desertores y ladrones” incapaces de rivalizar con los casacas rojas de Su Majestad.

Un general británico llegó a alardear que con mil granaderos podía “ir de un extremo a otro de Norteamérica y castrar a todos los hombres, en parte por la fuerza y en parte con un poco de persuasión”. Sin embargo, estos contrastes eran engañosos, porque las desventajas británicas eran inmensas desde el principio del conflicto.

Gran Bretaña tenía que conducir la guerra desde el otro lado del Atlántico, a cinco mil kilómetros de distancia, con los consiguientes problemas de comunicaciones y logística; incluso alimentar adecuadamente era un problema casi insalvable. Al mismo tiempo, tenía que hacer una guerra absolutamente diferente a la que cualquier país hubiera librado en el siglo XVIII. Los generales británicos acabaron por decidir que su principal objetivo debía ser enfrentarse al ejército de Washington en una batalla, pero, como dijo el comandante en jefe británico, no sabían como hacerlo, “ya que el enemigo se mueve con mucha más celeridad de la que nosotros somos capaces”.

Uno de los principales problemas para los colonos era la baja calidad de sus mosquetes, ya anticuados y que sólo podían disparar a pocos metros para obtener precisión. Esto llevó a que se creara un nuevo tipo de arma más eficaz, que fue el fusil modelo Pennsylvania, de gran precisión desde más de 80 metros.

Los colonos en estos primeros combates lucharon en forma de guerrillas. George Washington, por su parte, comprendió desde el principio que, por el lado estadounidense, la guerra tenía que ser defensiva. “En todas las ocasiones debemos evitar una acción general -dijo ante el Congreso en septiembre de 1776- o arriesgar nada, a menos que nos veamos obligados por una necesidad a la cual no deberíamos vernos arrastrados.” Aunque nunca actuó como cabecilla guerrillero y se concentró todo el tiempo en crear un ejército profesional, con el cual pretendía batir a los británicos en una batalla abierta, en realidad, sus tropas pasaban buena parte del tiempo librando escaramuzas con el enemigo, acosándolo y privándole de comida y avituallamiento siempre que era posible (guerra de guerrillas).

En esas circunstancias, la dependencia de los estadounidenses de unas fuerzas de la milicia no profesionales y la debilidad de su ejército organizado los convertían, como dijo un oficial suizo, en más peligrosos que “si tuvieran un ejército regular”. Los británicos no comprendieron nunca a qué se enfrentaban; esto es, a una verdadera revolución que contaba con un apoyo generalizado de la población.

Por ello, continuamente subestimaron el aguante de los rebeldes y sobreestimaron la fuerza de los colonos leales a la Corona. Al final, la independencia acabó significando más para los estadounidenses que la reconquista o conservación de las Trece Colonias para los ingleses.

  1. Las cosas empezaron a cambiar en octubre de 1777, cuando un ejército británico bajo el mando del General John Burgoyne se rindió en Saratoga, en el norte del estado de Nueva York.
  2. Este fue el golpe de gracia y propagandístico que necesitaban los colonos para su independencia.
  3. Desde Canadá llegaron indios (dirigidos por Joseph Brant) a favor de los británicos porque los colonos les estaban expropiando sus tierras cada vez más.

La expedición estaba mandada por el general John Burgoyne y pretendía llegar a Albany. Sin embargo, fueron interceptados y tuvieron que presentar batalla en Freeman, cerca del río Hudson. Aquí estaban los colonos al mando de Benedict Arnold, Horatio Gates y Daniel Morgan. Que Significa El 4 De Julio El general Burgoyne contaba con 600 mercenarios alemanes (los británicos llegaron a utilizar hasta 16.000 en toda la guerra) para tomar la granja. El 9 de septiembre Morgan tiene a sus hombres bien escondidos en un bosque contiguo a la granja y en los trigales de la misma.

  1. Una vez se acercan los mercenarios alemanes, los fusileros salen de sus escondites y disparan a los enemigos, produciendo gran sorpresa entre éstos y provocando que caigan decenas.
  2. Burgoyne entonces manda otros 600 más, que también caen.
  3. Los británicos retroceden, pero Burgoyne resiste, aunque sin suministros ni víveres, y consigue poco tiempo después tomar la granja.

Horatio Gates, aunque hombre pesimista, es convencido por Morgan y Arnold para lanzar un ataque a los británicos. Con los cañones incautados a los británicos bombardean la granja y consiguen la rendición de Burgoyne. Entre el cañoneo de los colonos, un general británico, Simon Fraser, ordenó una carga de caballería totalmente desesperada por lo difícil de la situación.

Esta carga fue rápidamente neutralizada por los hombres de Morgan, que consiguieron acabar con el general. Éste, antes de morir, pidió ser enterrado en el campo de batalla, y para ello varios soldados británicos se reunieron, lo que llegó a confundir a los colonos. Creyendo que los enemigos se estaban reorganizando para otro ataque, empezaron a cañonear la zona en que estaban enterrando a Simon Fraser, y aunque no dieron en el blanco, sí produjeron que los que se esforzaban en la faena fueran salpicados por la arena y el polvo.

Al final se le pudo enterrar entre una lluvia de balas de cañón. Este hecho produjo esta frase de un general alemán llamado Riedesel: ¡qué gran entierro para un gran guerrero! Alentados por la victoria de Saratoga, Francia y España veían la oportunidad como una ocasión de oro para lograr la revancha del desastroso Tratado de París de 1763, con el que concluyó la Guerra de los Siete Años.

  1. Así, Francia tras unos meses de cierta vacilación, entró abiertamente en la guerra firmando una alianza en febrero de 1778 con los colonos.
  2. Pese a sus escasas provisiones y limitado adiestramiento, las tropas coloniales pelearon bien en general, pero podrían haber perdido la guerra si no hubieran recibido ayuda del erario francés, de la poderosa marina francesa y de las tropas enviadas por Francia.

Por su parte, España, aunque enseguida ayudó a los rebeldes con dinero, armas y municiones, se mostró reacia a la intervención directa, debido al temor de Floridablanca a las consecuencias de un conflicto armado; incluso aspiró a algo que, de momento, resultaba una verdadera utopía: la mediación entre los contendientes. Después de 1778, la lucha se trasladó al sur y el conflicto ya había adquirido un cariz internacional con la entrada de Francia. Un año más tarde la realidad se impuso y España declaró la guerra a Inglaterra, pensando incluso en la posibilidad de invadir Gran Bretaña mediante el concurso de una armada franco española, plan que resultó inviable.

  1. Para su entrada abierta en el conflicto, el gobierno español había firmado el llamado tratado de Aranjuez, acuerdo secreto con Francia sellado en Aranjuez el 12 de abril de 1779, por el cual España conseguía una serie de concesiones a cambio de unirse a Francia en la guerra.
  2. Ésta prometió su ayuda en la recuperación de Menorca, Mobile, Pensacola, la bahía de Honduras y la costa de Campeche y aseguró que no concluiría paz alguna que no supusiera la devolución de Gibraltar a España.

Esto provocó que los británicos tuvieran que desviar a Gibraltar tropas destinadas en un principio a las colonias. Los puertos de Toulon y Brest, en Francia, que estaban bloqueados por los británicos, fueron desbloqueados por la falta de efectivos de los británicos.

Con los puertos atlánticos abiertos, los franceses pudieron llevar tropas a América al mando de La Fayette y de Rochambeau, siendo esta ayuda de gran importancia para los colonos, como se señaló más arriba. Más tarde Holanda también se unirá a la coalición formada por España y Francia, con ambiciones de ganar posiciones por el dominio de los mares.

En 1781, 8.000 soldados británicos al mando del general Charles Cornwallis fueron rodeados en Virginia, el último reducto, por una flota francesa y un ejército combinado franco-estadounidense a las órdenes de George Washington de 16.000 hombres. Tras el sitio de Yorktown, Cornwallis se rindió, y el gobierno británico propuso la paz.

  1. En la batalla cayeron 156 británicos, 52 franceses y 20 independentistas, siendo los últimos muertos en combate durante la Guerra de la Independencia.
  2. En los restantes frentes entre 1779 y 1781, España sitió Gibraltar, una vez más infructuosamente, y lanzó varias campañas contra distintos puntos estratégicos del golfo de México en manos británicas, la mayor parte coronadas por el éxito (Pensacola).

Por otro lado, una exitosa expedición a Menorca permitió la recuperación de la isla en febrero de 1782. El Tratado de París o Tratado de Versalles se firmó el 3 de septiembre de 1783 entre Gran Bretaña y Estados Unidos y puso término a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.

El hecho de que Gran Bretaña perdiese todas las posesiones en el continente americano al sur de Canadá y al norte de Florida, hacía imposible un desenlace militar favorable para los británicos, solicitando éstos el cese de las hostilidades. Más tarde Holanda también se unirá a la coalición formada por España y Francia, con ambiciones de ganar posiciones por el dominio de los mares.

En 1781, 8.000 soldados británicos al mando del general Charles Cornwallis fueron rodeados en Virginia, el último reducto, por una flota francesa y un ejército combinado franco-estadounidense a las órdenes de George Washington de 16.000 hombres. Tras el sitio de Yorktown, Cornwallis se rindió, y el gobierno británico propuso la paz. Que Significa El 4 De Julio EL TRATADO DE PARIS EN 1783: •Se reconocía la independencia de Estados Unidos de América y otorgó a la nueva nación todo el territorio al norte de Florida, al sur del Canadá y al este del río Misisipi. El paralelo 32º se fijaba como frontera norte. Gran Bretaña renunció, asimismo al valle del Ohio y dio a Estados Unidos plenos poderes sobre la explotación pesquera de Terranova.

España mantenía los territorios recuperados de Menorca y la Florida oriental y occidental. Por otro lado recuperaba las costas de Nicaragua, Honduras (Costa de los Mosquitos) y Campeche. Se reconocía la soberanía española sobre la colonia de Providencia y la inglesa sobre Bahamas. Sin embargo, Gran Bretaña conservaba la estratégica posición de Gibraltar (Londres se mostró inflexible, ya que el control del Mediterráneo era impracticable sin la fortaleza de la Roca).

•Francia recuperaba la mayoría de sus islas en las Antillas, además de las plazas del río Senegal en África. •Holanda recibía Sumatra, estando obligada a entregar Negapatam (en la India) a Gran Bretaña y a reconocer a los ingleses el derecho de navegar libremente por el Índico.

•Gran Bretaña mantenía a Canadá bajo su Imperio, a pesar de que los estadounidenses trataron de exportar a tierras canadienses su revolución. “Finalmente, se acordó el intercambio de prisioneros. En general los logros alcanzados pueden juzgarse como favorables para España y en menor medida para Francia a pesar del elevado coste bélico y las pérdidas ocasionadas por la casi paralización del comercio con América, un pesado lastre que gravitaría sobre la posterior situación económica francesa.

Por otra parte, el triunfo de los rebeldes estadounidenses sobre Inglaterra no iba a dejar de influir en un futuro próximo sobre las colonias españolas. Esta influencia vino por distintos caminos: la emulación de lo realizado por comunidades en similares circunstancias, la solidaridad de los antiguos colonos con los que aún lo eran, la ayuda de otras potencias interesadas en la desaparición del imperio colonial español, etc. Que Significa El 4 De Julio LA NUEVA CONSTITUCION: Una vez conquistada la independencia resultó muy complicado poner de acuerdo a todas las antiguas colonias. En 1787, 55 representantes de las antiguas colonias se reunieron en Filadelfia con el fin de redactar una constitución. Se creaba así un único gobierno federal, con un presidente de la república y dos cámaras legislativas (Cámara de Representantes y Senado).

¿Qué se celebra el 4 de abril en Estados Unidos?

Día de la Independencia de los Estados Unidos
Nombre oficial Fiesta Nacional de la declaración de la Independencia
Otros nombres Independence Day
Tipo festivo federal y día de independencia
Ubicación Nacional

¿Qué se celebra el 4 de diciembre en Estados Unidos?

Es considerado el primer Día de Acción de Gracias.

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