21 de febrero de 1822: se disuelve la Junta Provisional Consultiva

Tras la Anexión al Primer Imperio Mexicano el 5 de enero de 1822, se disuelve la Junta Provisional
Consultiva establecida por el acta del 15 de septiembre de 1821.

21febrero1822
Palacio Colonial de la Ciudad de Guatemala a principios del siglo XX. aquí se firmó el acta de Independencia y la Anexión a México. En el recuadro: el brigadier Gabino Gaínza. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras haber aceptado la Anexión a México el 5 de enero de 1822, se disolvió la Junta Consultiva establecida en el acta del 15 de septiembre de 1821,1 de acuerdo al artículo 8.° de la misma:

8.° — Que el señor Jefe Político, brigadier don Gavino Gainza, continúe con el gobierno superior político y militar que este tenga el carácter que parece propio de las circunstancias, se forme una junta provisional consultiva, compuesta de los señores individuos de esta diputación provincial y de los señores don Miguel Lárreynaga, ministro de esta audiencia; don José del Valle, auditor de Guerra; marqués de Aycinena; doctor don José Valdez, tesorero de esta santa iglesia; doctor don Ángel Maria Candina; y licenciado don Antonio Robles, alcalde tercero constitucional: el primero por la provincia de León, el segundo por la de Comayagua, el tercero por Quezaltenango, el cuarto por Solóla y Chimaltenango, el quinto por Sonsonate, y el sexto por Ciudad Real de Chiapa.2

En la junta consultiva estaba, en primer lugar, el brigadier Gavino Gaínza, que había traicionado a España al pactar con los criollos aristócratas la independencia de la región; seguido por el Marqués de Aycinena, quien era el líder de dichos criollos aristócratas.  También estaba José Cecilio del Valle, quien publicaba “El Amigo de la Patria”, periódico de los aristócratas y quien redactara el Acta de Indepndencia, y el tesorero de la arquidiócesis.  En otras palabras, los principales miembros de la Junta eran todos antiguos funcionarios o influyentes personajes del gobierno colonial. Ahora bien, el problema con esto, es que el resto de criollos del antiguo Reino de Guatemala no veía con buenos ojos a los criollos aristócratas de la capital, ya que sabían que éstos tenían los mejores puestos en las administraciones civiles y religiosas – que eran entonces un gran privilegio en términos económicos -, y además consideraban que los aristócratas no les daban un trato justo con respecto al comercio del producto de sus haciendas.3

Tras la caída del Primer Imperio Mexicano en marzo de 1823, las provincia quedaron en la ruina debido a la nefastas medidas económicas del emperador Agustín de Iturbide.  Sabiendo los problemas que se avecinaban, el general Vicente Filísola – quien había quedado como gobernador de Centroamérica en lugar de Gaínza – convocó lo más pronto que pudo a una Asamblea Constituyente, a la que le entregó el poder el 1 de julio de 1823, y luego se regresó a México con sus tropas.4

La Asamblea Constituyente declaró la independencia absoluta de la región el mismo 1 de julio y nombró a la región provisionalmente Provincias Unidas del Centro de América en un acta en la que el artículo 1.° específicamente dice que la región no es propiedad de ninguna familia en particular, en alusión directa a los criollos aristócratas guatemaltecos:

Que las provincias de que se componía el Reino de Guatemala, son libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquiera otra potencia, así del antiguo como del nuevo mundo; y que no son, ni deben ser el patrimonio de persona ni familia alguna.”5

Dado que la Junta Consultiva el 21 de febrero de 1822 había aprobado la anexión a México, los criollos rurales se aglutinaron en la causa liberal y acusaron a los aristócratas de haberla promovido y les recriminaron el desastroso estado en que quedó la región luego de la caída de Iturbide.  Por eso, muchos de los decretos emitidos por las Asambleas de Centroamérica y del Estado de Guatemala iban dirigidos a restar los privilegios a los aristócratas y a los eclesiásticos,6 hasta que llegó el momento en que los aristócratas no soportaron más y dieron el golpe de estado contra Juan Barrundia en septiembre de 1826,7 iniciando la Guerra Civil Centroamericana que, en el caso de Guatemala, se extendión hasta 1851 y retrasó el desarrollo del país considerablemente.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz. p. 5.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  3. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaRXVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: http://orcid.org/0000-0002-5998-9541 
  4. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El libro de las Efemérides; capítulos de la historia de la América Central. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 178-180.
  5. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869, p. 26.
  6. Bertrand, Michel (s.f.) El consulado colonial de Guatemala: fuentes para su historia. pp. 33-51.
  7. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.


31 de enero de 1823: el Acta de “Casa-Mata”

Pronunciamiento de Casa-Mata en México provoca la caída de Iturbide y permite a Centroamérica recuperar su soberanía

Entrada triunfal de Agustín de Iturbide en México, en 1821. Luego de ser proclamado emperador, su ambición desmedida provocó el rechazo del pueblo que antes lo aclamara. En el recuadro: el general italiano Vicente Filísola, quien gobernó Centroamérica bajo las órdenes de Iturbide. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.
Entrada triunfal de Agustín de Iturbide en México, en 1821. Luego de ser proclamado emperador, su ambición desmedida provocó el rechazo del pueblo que antes lo aclamara. En el recuadro: el general italiano Vicente Filísola, quien gobernó Centroamérica bajo las órdenes de Iturbide. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El proceso de independencia en México fue muy largo y complejo, y costó mucha sangre y dinero.  Finalemente, el Plan de Iguala y los tratados de Córdova permitieron al oscuro sargento Agustín de Iturbide llegar a convertirse en el emperador de México en 1821.1 Poco después, el 15 de septiembre, Centroamérica declaró su independencia de España2 e Iturbide presionó a sus nuevas autoridades, hasta que finalmente se firmó la Anexión de Centroamérica al Imperio de Iturbide el 5 de enero de 1822.3

Con esta anexión las provincias centroamericanas empezaron a pagar impuestos para el Emperador, quien envió al general Vicente Filísola a hacerse cargo de la región en lugar de Gaínza. Por cierto que Filísola era un ciudadano de Italia que formaba parte del ejército español y terminó sirviendo al emperador mexicano debido al giro que habían tomado los acontecimientos.4

Aquella anexión tardó poco más de un año, que fue verdaderamente desastroso para la región centroamericana.  Aparte de los elevados impuestos que hubo que pagar, hubo levantamientos en El Salvador que fueron sofocados a sangre y fuego por Filísola los desatinos del Emperador provocaron su inevitable caída.  En lugar de preocuparse por una administración eficiente de su enorme imperio, Iturbide se ocupó en su propia coronación, en la creación de honores y distinciones para sus cortesanos y en la de la Orden Guadalupana, para lo que gestionó un préstamo con Inglaterra, pues las arcas nacionales habían quedado vacías tras la guerra de independencia.5

Ante esta situación, los diputados se opusieron a los designios de Iturbide y ésta disolvió el Congreso, ante lo cual el general López de Santa Anna se rebeló y proclamó la república mexicana aunque sus fuerzas fueron derrotadas en Xalapa.  La situación se tornó insostenible para el Emperador y entonce se produjo el pronunciamiento militar conocido como “Acta de Casa-Mata”, que dice así:6

Acta de Casa-Mata

Los señores general de división, jefes de cuerpos sueltos y oficiales del Estado Mayor, y uno por clase del ejército, reunidos en el alojamiento del general en jefe para tratar sobre la toma de Veracruz, y de los peligros que amenazan a la patria por falta de representación nacional, único baluarte que sostiene la libertad civil; después de haber discutido extremadamente sobre su felicidad con presencia del voto general, acordamos en este día lo siguiente:

Artículo 1°. Siendo inconcuso que la soberanía reside exclusivamente en la nación, se instalará el Congreso a la mayor posible brevedad.

Artículo 2°. La convocatoria se hará bajo las bases prescritas para las primeras.

Artículo 3°. Respecto a que entren los señores diputados que formaron el extinguido Congreso, hubo algunos que por sus ideas liberales y firmea de carácter se hicieron acreedores al aprecio público, al paso que otros no correspondieron debidamente a la confianza que en ellos se depositó, tendrán las provincias la libre facultad de reelegir los primeros, y sustituir a los segundos con sujetos más idóneos para el desempeño de sus arduas obligaciones.

Artículo 4°. Luego que se reunan los representantes de la nación, fijarán su residencia en la ciudad o pueblo que estimen por más conveniente, para dar principio a sus sesiones.

Artículo 5°. Los cuerpos que componen este ejército y los que sucesivamente se adhieran a este plan, ratificarán el solemne juramento de sostener a toda costa a la representación nacional y todas sus decisiones fundamentales.

Artículo 6°. Los jefes, oficiales y tropa, que no estén conformes con sacrificarse por el bien de la patria, podrán trasladarse donde les convenga.

Artículo 7°. Se nombrará una comisión con igual copia en la plaza de Veracruz, a proponer al gobernador y corporaciones de ella lo acordado por el ejército, para ver si se adhieren a él o no.

Artículo 8°. Obra a los jefes de los cuerpos dependientes de este ejérctio, que se hallan sitiando el puente y las villas.

Artículo 9°. En el interín contesta el supremo gobierno de lo acordado por el ejército, la diputación provincial de esta provincia será la que delibere en la parte administrativa, si aquella resolución fuese de acuerdo con su opinión.

Artículo 10°. El ejército nunca atentará contra la persona del Emperador, pues lo contempla decidido por la representación nacional.

Artículo 11°. Aquél se situará en las villas o en donde las circunstancias lo exijan y no se desmembrará por pretexto alguno hasta que lo disponga el soberano Congreso, atendiendo a que será el que los sostenga en sus deliberaciones.

Casa-Mata. 1°. de febrero de 1823.

    • José Antonio Echávarri
    • [Siguen las firmas de los oficiales]6

Esta acta fue prácticamente un golpe militar contra el Emperador, quien tuvo que abdicar y salír huyendo de Tacubaya, perseguido por la plebe que lo insultaba y finalmente se embarcó hacia Italia.  Cuando Filísola se enteró de la caída de Iturbide poco después de haber sometido a El Salvador, se dio cuenta de que lo mejor era convocar a una Asamblea Constituyente en Centro América para que ésta recuperara su soberanía,7 lo que se hizo por medio del acta del 1 de julio de 1823, en la que se estipula que Centro América era independiente de España, de México y de cualquiera otra potencia, y que no era el patrimonio de persona ni de familia alguna.  Por su parte, la región de Chiapas aprovechó la recién recuperada independencia para unirse a México definitivamente.8

Una vez reunida la Asamblea y redactada el Acta de Independencia de las Provincias Unidas del Centro de América, Filísola abandonó la región para siempre, dejándola en manos de los criollos conservadores y de los criollos liberales, que terminaron por desmembrarla debido a su mutua animadversión.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides; capítulos de la Historia de América Central. V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 178.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  3. Irisarri, Antonio José (1862). Refutacion de la refutacion que Don Lorenzo Montufar ha publicado en Paris de las que él llama Aserciones Erróneas publicadas por el Monitor Universal del 16 de mayo último sobre la guerra de Guatemala contra San Salvador I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 18.
  4. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaRXVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: http://orcid.org/0000-0002-5998-9541 
  5. Hernández de León, El Libro de las Efemérides, p. 179.
  6. Ibid., pp. 179-180.
  7. Hernández de León, Federico (12 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 12 de febrero de 1823, Filísola recibe copia del Acta de Casa de Mata”. Guatemala: Nuestro Diario.
  8. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869, pp. 24-30.
  9. Hernández de León, El Libro de las Efemérides, p. 181.

5 de enero de 1822: la Anexión a México

El antiguo Reino de Guatemala se anexa al Primer Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide

5enero1822
Las tropas mexicanas proclaman al Presidente de la Regencia, Agustín de Iturbide, como emperador de México. En el recuadro: el emperador Agustín I. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras una misiva del 19 de octubre de 1821 en la que el futuro emperador de México Agustín de Iturbide le invitaba a anexarse, el jefe político de la Junta Provisional Consultiva, Gabino Gaínza, le contestó el 3 de diciembre indicándole que era necesario consultar a diversos cabildos centroamericanos para dar una respuesta sobre la cuestión. Gaínza finalizó su carta diciendo: “Espero que Vuestra Excelencia dejará en suspenso sus decisiones, y detendrá la marcha de su división armada, hasta la llegada de mi respuesta que le enviaré por correo el 3 de enero de 1822“, en alusión a la división del ejército que Iturbide había mandado a la frontera entre ambos países.1

El 3 de enero de 1822, Gaínza envió a Iturbide su conteo aún incompleto: 32 ayuntamientos aceptaban la anexión si lo hacía la Junta Provisional; 104 aceptaron llanamente la anexión; dos se oponían de plano, mientras que otros veintinún ayuntamientos opinaban que esta cuestión sólo podía ser debatida por el congreso que debía reunirse en marzo, según lo indicaba el Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821.2 Si bien algunos pueblos se oponían a la Anexión, hubo muchos pueblos que se unieron por iniciativa propia al Imperio, aun saltando por encima del conducto oficial de Gaínza.  Y a los dos días, la Junta Provisional Consultiva declaró la unión del Reino de Guatemala al Imperio de México en un acta firmada en la Ciudad de Guatemala, la cual dice así:2

Palacio Nacional de Guatemala, enero 5 de 1822.

Habiendo traído a la vista las contestaciones de los ayuntamientos de las provincias, dadas a virtud del oficio circular de 30 de noviembre último, en que se les previno que en consejo abierto explorasen la voluntad de los pueblos sobre la unión al imperio mexicano, que el serenísimo señor don Agustín de Iturbide, presidente de la Regencia, proponía en su oficio de diez y nueve de octubre, que se acompañó impreso; y trayéndose igualmente las contestaciones que sobre el mismo punto han dado los tribunales y comunidades eclesiásticas y seculares, jefes políticos, militares y de hacienda, y personas particulares, a quienes se tuvo por conveniente consultar, se procedió a examinar y regular la voluntad general en la manera siguiente:

      • Los ayuntamientos que han convenido llanamente en la unión, según se contiene en el oficio del gobierno de México, son ciento cuatro.
      • Los que han convenido en ella con algunas condiciones que les ha parecido poner, son once.
      • Los que han comprometido su voluntad en lo que parezca a la Junta Provisional, atendido el conjunto de circunstancias en que se hallan las provincias, son treinta y dos.
      • Los que se remiten a lo que diga el congreso que estaba convocado desde quince de septiembre, y debía reunirse el primero de febrero próximo son veintiuno.
      • Los que manifestaron no conformarse con la unión, son dos.
      • Los restantes no han dado contestación, ó si la han dado, no se ha recibido.

Traido a la vista el estado impreso de la población del reino, hecho por un cálculo aproximado, sobre los censos existentes, para la elección de diputados, que se circuló en noviembre próximo anterior, se halló: que a voluntad manifestada llanamente por la unión excedía de la mayoría absoluta de la población reunida á este gobierno. Y, computándose la de la intendencia de Nicaragua que, desde su declaratoria de independencia del gobierno español, se unió al de México, separándose absoluta- mente de este; la de la de Comayagua que se halla en el mismo caso; la de la de Ciudad Real de Chiapas, que se unió al imperio, aun antes de que se declarase la independencia en esta ciudad; la de Quezaltenango, Solóla y algunos otros pueblos que en estos últimos días se han adherido por sí mismos ala unión; se encontró que la voluntad general subía a una suma casi total y teniendo presente la junta que su deber, en este caso, no es otro que trasladar al gobierno de México lo que los pueblos quieren, acordó verífícarlo así, como ya se le indicó en oficio de tres del corriente.

Entre las varias consideraciones que ha hecho la junta en esta importante y grave materia, en que los pueblos se hallan amenazados en su reposo, y especialmente en la unión con sus hermanos de las otras provincias con quienes han vivido siempre ligados por la vecindad, el comercio y otros vínculos estrechos, fué una de las primeras, que por medio de la unión a México querían salvar la integridad de lo que antes se ha llamado Reino de Guatemala y restablecer entre sí la unión que ha reinado por lo pasado; no apareciendo otro, para remediar la división que se experimenta.

Como algunos pueblos han fiado al juicio de la junta lo que más le convenga resolver en la presente materia y circuntancias, por no tenerlas todas a la vista; la junta juzga que manifestada, como está de un modo tan claro la voluntad de la universalidad, es necesario que los dichos pueblos, se adhieran a ella para salvar su integridad y reposo.

Como las contestaciones dadas por lo ayuntamientos, lo son con vista del oficio del serenísimo señor Iturbide que se les circuló, y en el se propone como base la observancia del plan de Iguala y de Córdova, con otras condiciones benéficas al bien y prosperidad de estas provincias, las cuales si llegasen a término de poder por sí constituirse en estado independiente, podrán libremente constituirlo; se ha de entender que la adhesión al imperio de México es bajo estas condiciones y bases.

Las puestas por algunos ayuntamientos, respecto a que parte están virtualmente contenidas en las generales y parte difieren entre sí, para que puedan sujetarse a una expresión positiva; se comunicarán al gobierno de México para el efecto que convenga; y los ayuntamientos mismos en su caso podrán darlas como instrucción a sus diputados respectivos, sacándose testimonio por la secretaría.

Respecto de aquellos ayuntamientos que han contestado remitiéndose al congreso que debía formarse, y no es posible ya verificarlo, porque la mayoría ha expresado su voluntad, en sentido contrario, se les comunicará el resultado de esta, con copia de esta acta.

Para conocimiento y noticia de todas las provincias, pueblos y ciudadanos, se formará un estado general de las contestaciones que se han recibido, distribuyéndolas por clases conforme se hizo al tiempo de reconocerse en esta junta, el cual se publicará posteriormente.

Se dará parte a la soberana junta legislativa provisional, a la regencia del imperio y al serenísimo señor Iturbide con esta acta, que se imprimirá y ciruclará a todos los ayuntamientos, autoridades, tribunales, corporaciones y jefes para su inteligencia y gobierno.

      • Gabino Gaínza
      • Marqués de Aycinena, Juan José de Aycinena
      • Miguel de Larreynaga
      • José Cecilio del Valle
      • Mariano de Beltranena
      • Manuel Antonio Molina
      • Antonio Rivera
      • José Mariano Calderón
      • José Antonio Alvarado
      • Angel María Candina
      • Eusebio Castilllo
      • José Valdez
      • José Domingo Diéguez
      • Mariano Gálvez, secretario2

Lejos de conseguir el bienestar de la región, aquella anexión fue el inicio de todos los problemas que han aquejado a Centroamérica desde su independencia, ya que se formaron dos grupos: el de los criollos aristócratas que favorecían un sistema monárquico y católico similar al que tenía España, y el de los criollos liberales, que se inclinaban hacia un sistema republicano, con influencia protestante.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaR, XVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: http://orcid.org/0000-0002-5998-9541 
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.

3 de diciembre de 1821: Gaínza pide tiempo a Iturbide para decidir sobre la Anexión

Gabino Gaínza le responde al emperador Agustín de Iturbide, pidiéndole hasta el 3 de enero para consultar a los pueblos sobre la Anexión a México.

3diciembre1822
Pintura alegórica de la coronación de Agustín I, Emperador del Primer Imperio Mexicano del Septentrión al que se anexó Centroamérica el 5 de enero de 1822. En el recuadro: la firma de Gabino Gaínza, ex-Capitán General y entonces presidente de la Junta Provisoria Consultiva que gobernó a Centroamérica hasta esa fecha. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El acta de Independencia del Reino de Guatemala, firmada el 15 de septiembre de 1821, era un documento que dejaba en manos de un Congreso, a celebrarse el 1 de marzo de 1822, el tema de la independencia absoluta,1 de acuerdo a los siguientes artículos:2

2.° —Que desde luego se circulen oficios a las provincias, por correos extraordinarios, para que sin demora alguna, se sirvan proceder á elegir diputados ó representantes suyos, y estos concurran á esta capital á formar el congreso que debe decidir el punto de independencia general y absoluta, y fijar, en caso de acordarla, la forma de gobierno y ley fundamental que deba regir.  […]

6.°— Que en atención a la gravedad y urgencia del asunto, se sirvan hacer las elecciones de modo que el día primero de marzo del año próximo estén reunidos en esta capital todos los diputados.2

El sistema representativo al que apelaban los republicanos se legitimaba en uno de los dos periódicos publicados en la capital del Reino: “El Editor Constitucional, fundado en 1820, y que tras la independencia cambió de nombre por “El Genio de la Libertad. Este periódico era el órgano oficial del partido de los criollos liberales e incluía a Pedro Molina, José Francisco Barrundia, al cura José Matías Delgado, Manuel José Arce, y Juan Manuel Rodríguez, entre otros. Este grupo pensaba que la monarquía, por más constitucional o moderada que fuese, era sinónimo de vanidad, desigualdad social y despotismo. Y también señalaba que el gobierno representativo del republicanismo que promulgaban no era sinónimo de democracia, ya que el pueblo limitaba sus funciones soberanas a la facultad de elegir a sus legisladores. En particular a los legisladores, era al que estaba asociada para ciertos actores y publicistas la construcción de la verdadera opinión pública.1

Si bien en un principio la Junta Provisional Consultiva presidida por Gabino Gaínza adoptó la postura republicana, como evidencia el Acta de Independencia, para mediados de noviembre de 1821 las autoridades interinas de Guatemala dieron un giro radical, decantándose por la celebración de concejos abiertos debido a que sus miembros se encontraron acorralados por las presiones mexicanas para adherirse al proyecto imperial de Agustín de Iturbide, y por la rápida desmembración del antiguo Reino. Es importante destacar que las diputaciones provinciales de Honduras y Nicaragua, así como algunos cabildos de Costa Rica, habían jurado la independencia de España, pero a la vez se declararon separados de la ciudad de Guatemala argumentando su decisión por la amarga experiencia vivida bajo su yugo durante los años de dominación colonial.1

El 19 de octubre Iturbide le había enviado un oficio a Gaínza en el cual presionaba sutilmente para que el antiguo Reino se incorporara a México. Ya para entonces algunos de los miembros de la Junta Provisional ya eran conscientes de que la única alternativa para las provincias estaba en el Plan Trigarante de Iturbide. Para el futuro emperador, los intereses de México y del Reino de Guatemala eran idénticos y consideraba que el Plan de Iguala aseguraría a todos los pueblos el goce “imperturbable de su libertad” y los protegería de cualquier invasión.  Iturbide le recordaba a Gaínza que México era sinónimo de “grandeza y opulencia” y, aunque enfatizaba que no quería someter a los pueblos a su voluntad, creía conveniente enviar una división del ejército mexicano “numerosa y bien disciplinada, que […] reducirá su misión a proteger con las armas los proyectos saludables de los amantes de su patria”.  Por otro lado estaba la posición de la Iglesia Católica, representada por Juan José de Aycinena, quien creía que la unión a México era lo más favorable para el Reino de Guatemala porque no trastocaría los privilegios de los clérigos y porque, para él, la fuente de la autoridad no venía de los hombres sino de Dios y por lo tanto, un gobierno republicano no tenía cabida en sus planes.1 Fue muy importante también en esta decisión la situación económica de la recién independizada región, resumida magistralmente por el coronel Antonio José de Irisarri: “La república de Guatemala debía esperar que su independencia fuera más bien asegurada componiendo una nación de nueve a diez millones de habitantes, que quedando reducida a un gran despoblado en que no habia dos millones, con sus costas indefensas, sin marina, sin erario, sin ejército, obligada hasta entonces a recibir de México un subsidio para llenar sus gastos.”3

En vista de todo esto, la Junta Provisional Consultiva, desobedeciendo el Acta de Independencia, ya no convocó al Congreso de 1822 sino que, debido a la premura con que Iturbide deseaba una respuesta, sugirió que fueran los cabildos abiertos quienes expresasen su voluntad.  Y una vez tomada la decisión en la sesión del 28 de noviembre, Gaínza se dirigió a los pueblos del Reino el 30 del mismo mes, comunicándoles que en el oficio enviado por Iturbide le llamó la atención la superioridad de México por su riqueza, población y fuerza y que la disidencia de Chiapas, Comayagua, León y Quetzaltenango le provocó desconcierto. También les informó que temía el ingreso del ejército mexicano y confesaba que le atraía la idea de unirse a “un Imperio poderoso” que pudiera defender la libertad del Reino. 

Como no contaba con la facultad para decidir un asunto tan grave, y como el asunto de la Anexión no podía esperar hasta febrero de 1822 el Congreso Nacional mencionado en el Acta de Independencia, Gaínza ordenó que los ayuntamientos en concejos abiertos expresaran la opinión de sus pueblos luego de leer la nota de Iturbide. Las contestaciones se remitirían al alcalde primero de cada partido y éste las enviaría a Gaínza con rapidez para que la Junta Provisional contestara a México.  Y aquí es donde empezaron las disputas entre los criollos conservadores aristócratas y los criollos liberales republicanos ya que estos últimos argumentaban que la postura de las autoridades de Guatemala contradecía los acuerdos tomados anteriormente, pues ya habían sostenido que no era facultad de los ayuntamientos decidir sobre ese importante asunto.  Por su parte, Gaínza y los criollos aristócratas señalaban que si los Pueblos son los que por sí o por medio de sus representantes pronunciaban su voluntad sobre el punto de unión o independencia de México, los concejos abiertos estaban conformes a lo estipulado en el Acta de Independencia.1

Finalmente, Gaínza contestó a Iturbide el 3 de diciembre, indicándole que era necesario consultar a diversos cabildos centroamericanos para dar una respuesta sobre la cuestión. Al final de su misiva expresó: “Espero que Vuestra Excelencia dejará en suspenso sus decisiones, y detendrá la marcha de su división armada, hasta la llegada de mi respuesta que le enviaré por correo el 3 de enero de 1822“.

El 3 de enero de 1822, Gaínza envió a Iturbide su conteo aún incompleto: 32 ayuntamientos aceptaban la anexión si lo hacía la Junta Provisional; 104 aceptaron llanamente la anexión; dos se oponían de plano, y otros 21 opinaban que esta cuestión sólo podía ser debatida por el congreso que debía reunirse en marzo.4  Si bien algunos pueblos se oponían a la Anexión, hubo muchos pueblos (como por ejemplo: Comayagua, Ciudad Real de Chiapas, Quetzaltenango, Sololá, y la Diputación Provincial de la Provincia de Nicaragua y Costa Rica4) que se unieron por iniciativa propia al Imperio, aun saltando por encima del conducto oficial de Gaínza.  Por lo tanto, la Junta Provisional Consultiva declaró la unión del Reino de Guatemala al Imperio de México en un acta firmada el 5 de enero en la Ciudad de Guatemala.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Herrera-Mena, Sajid Alfredo (2018). Espacios y opinión pública durante la anexión del Reino de Guatemala a México: San Salvador, 1821 En: LiminaR, XVII, (1) México: Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica. ORCID: http://orcid.org/0000-0002-5998-9541 
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 11-14.
  3. Irisarri, Antonio José (1862). Refutacion de la refutacion que Don Lorenzo Montufar ha publicado en Paris de las que él llama Aserciones Erróneas publicadas por el Monitor Universal del 16 de mayo último sobre la guerra de Guatemala contra San Salvador I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 18.
  4. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869, pp. 14-16.

14 de septiembre de 1824: Chiapas se anexa a México

Chiapas firma el Pacto Federal y se anexa definitivamente a México

14septiembre1824
El poblado de Chiapa de Corzo en 1860. La región se separó de las Provincias Unidas del Centro de América el 14 de septiembre de 1824. En el recuadro: el emperador Agustín de Iturbide, derrocado en 1823, cuyas medidas provocaron la caída del Imperio y la anexión de Chiapas al Pacto Federal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Durante la época colonial, Chiapas era considerada una zona de interés para la Corona española y hasta 1821 formó parte de la Capitanía General de Guatemala como una de sus provincias más importantes.   Con la lucha de independencia de la Nueva España, la idea de buscar autonomía se esparció por el resto de América y en 1821 fray Matías de Córdova declaró la independencia de la provincia de Chiapas.  Los dirigentes de las ciudades más importantes de la provincia como Tuxtla, Comitán y Ciudad Real se adhirieron al Plan de Iguala y rompieron con las autoridades guatemaltecas.1

En enero de 1822, la recién independizada Capitanía General de Guatemala se anexó al Primer Imperio Mexicano dirigido por el emperador Agustín de Iturbide. Sin embargo, la experiencia guatemalteca no fue la mejor tras la anexión desde el principio ya que no todas las provincias centroamericanas estuvieron de acuerdo con ella; de hecho, El Salvador se negó rotundamente a anexarse al imperio, y por ello el emperador envió al general Vicente Filísola a que relevara al hasta entonces presidente Gabino Gaínza en el gobierno de Guatemala y a que tomara a El Salvador por la fuerza.2-4

Filísola tuvo que enfrentar la debilidad fiscal, un regionalismo inquebrantable y las órdenes a menudo ilógicas del propio Iturbide.  Filísola dió los pasos necesarios para la reconciliación política, liberó a los criollos opositores del imperio y reprendió a las autoridades guatemaltecas por las medidas ejecutadas contra las provincias de interior.  Por si fuera poco, las rutas comerciales estuvieron bloqueadas por conflictos armados entre ciudades y regiones, derivadas de inconformidad en cuanto a la jurisdicción administrativa y desacuerdos ideológicos entre criollos liberales y conservadores. Todo esto causó que tanto el general como las municipalidades se vieran obligados a solicitar préstamos a comerciantes y a cajas regionales, lo que produciría una situación insostenible.2-4

Tras la caída de ese efímero imperio, se proclamó de la República Mexicana, se desconocieron los Tratados de Córdoba y Plan de Iguala1 y Filísola convocó a una Asamblea Constituyente en la región centroamericana, ya que éstas tenían el deseo de separarse de México, y era el momento propicio para Filísola para retirarse decorosamente.5

Mientras las provincias centroamericanas se agruparon en las Provincias Unidas del Centro de América en lo que se escribía la Constitución Federal para la región el 1 de julio de 1823, el 2 de octubre de ese año se promulgó el Plan de Chiapas libre, declarándose así la independencia de esa región de las Provincias Unidas, y un año después, la Junta Suprema de la región convocó a un plebiscito y el pueblo de Chiapas eligió unirse a la República Mexicana a pesar de las protestas de Guatemala y de las provincias centroamericanas.1

De esta forma, Chiapas pasó a formar parte de la federación de estados mexicanos el 14 de septiembre de 1824.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación (2014) Efeméride con motivo del 195 aniversario de la anexión de Chiapas al Pacto Federal.  México: Gobierno Federal de la República Mexicana.
  2. Pastor, Rodolfo (1971). La anexión de Centroamérica a México (Documentos escritos de 1821 a 1822). Tomo II. México: Porrúa.
  3. — (1971). La anexión de Centroamérica a México (Documentos escritos de 1821). Tomo I. México: Porrúa.
  4. — (1971). La anexión de Centroamérica a México (Documentos escritos de 1823 a 1828). Tomo VI. México: Porrúa.
  5. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 16, 17.

12 de febrero de 1823: Filísola se entera de la caída de Iturbide

Poco después de haber sometido a la rebelde provincia de El Salvador, el mexicano Vicente Filísola se entera de la caída del Imperio de Agustín de Iturbide

12febrero1823
Coronación de Agustín de Iturbide como el Emperador Agustín I, en la Catedral de la Ciudad de México.  En el recuadro: el emperador mexicano.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

De todas las provincias centroamericanas, la única que se opuso rotundamente a la Anexión a México el 5 de enero de 1822 fue la de El Salvador, llegando incluso al extremo de declararse un estado más de la Unión Americana con tal de no estar sujetada al poder de Agustín de Iturbide.  Cuando Gabino Gaínza no logró tomar el control de la situación, fue llamado con engaños a México y en su lugar fue enviado el brigadier Vicente Filísola, quien tomó el poder en la ciudad de Guatemala en junio de 1822,1 y luego partió hacia El Salvador, tomando la región por la fuerza el 10 de febrero de 1823. Como las fuerzas de El Salvador eran solamente un grupo de patriotas que encima perdió a su líder Manuel José Arce cuando éste cayó enfermo, no fueron capaces de hacer frente al disciplinado contingente de Filísola.2

Cuando por fin las fuerzas de Iturbide habían tomado el control de toda Centroamérica, el 12 de febrero  llegó a Filísola por correo expreso, una copia del Acta de Casa Mata, en la que se desconocía al emperador Iturbide.   En México, la situación había degenerado en cuestión de semanas; Iturbide se había convertido en el emperador Agustín I y había disuelto el congreso, proclamando su autoridad sobre todas las cosas.  El poder lo había cegado y los desaciertos en que incurrió daban muestras de que estaba fuera de control.  Iturbide destituyó al general Satan Anna del mando militar, quien empezó a levantar las ánimos de sus tropas contra el Emperador, a quien tildaba – y no sin razón – de ser un “loco caprichoso“.  Santa Anna trazó su plan de Veracruz en el que desconocía a Iturbide como emperador y reorganizaba a los ejércitos, dando inicio a una guerra civil.

Al enterarse de esto, Iturbide giró órdenes de detener a Santa Anna y puso al general Echevarri al mando supremo del ejército.  Pero en lugar de ayudar al Emperador, Echevarri se alió con Santa Anna y junto los demás jefes y oficiales del Estado Mayor, firmaron el Acta de Casa de Mata el 31 de enero de 1823, en la que decían:

    1. Siendo que la soberanía reside exclusivamente en la nación, se instalará el congreso a la mayor posible brevedad;
    2. La convocatoria se hará bajo las bases prescritas para las primeras.
    3. Respecto a que los señores diputados que formaron el extinguido congreso, hubo algunos que por sus ideas liberales y firmeza de carácter se hicieron acreedores al aprecio público, al pso que otros no correspondieron debidamente a la confianza que en ellos se depositó, tendrán las provincias la libre facultar de reelegir los primeros y sustituir a los segundos con sujetos más idóneos para el desempeño de sus arduas obligaciones.
    4. Luego que se reúnan los representantes de la nación, fijarán su residencia en el lugar o pueblo que estimen por más conveniente, para dar principios a sus sesiones.
    5. El ejército no atentará contra la persona del emperador, pues lo contempla decidido para la representación nacional.3

Inmediatamente se buscaron correos que repartieran copias del Acta y que se leventara a los pueblos en el desconocimiento del emperador, llegando a Filísola el 12 de febrero.  Al contrario de Iturbide, Filísola era un hombre inteligente y al leer el Acta de Casa de Mata, salió a perseguir a los salvadoreños que habían resistido a la invasión y habían huído a Honduras;  de esta forma, Filísola no levantó sospechas entre los hombres a su mando ni entre sus enemigos en Centroamércia, y como pudo empezó a trazar su plan de retirada en forma adecuada.  Pero las noticias que se recibieron desde México en los siguientes días eran alarmantes y no le dejaron duda de que la caída de Iturbide era inminente; por ello, al regresar a la Ciudad de Guatemala convocó a una Asamblea Constituyente Centroamericana el 24 de junio de ese año y le entregó el poder para poder regresar a México tan pronto como le fue posible.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pastor, Rodolfo (1971). La anexión de Centroamérica a México (Documentos escritos de 1821 a 1822). Tomo II. México: Porrúa.
  2. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El libro de las Efemérides; capítulos de la historia de la América Central. V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 229.
  3. – (12 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 12 de febrero de 1823, Filísola recibe copia del Acta de Casa de Mata”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Hernández de León, El libro de las efemérides, pp. 178-180.

10 de abril de 1821: Gaínza advierte a no seguir ejemplo independentista de Iturbide

El Capitán General de Guatemala, Gabino Gaínza, advierte a la población de no seguir el ejemplo independentista de Agustín de Iturbide en México.

 

10abril1821.jpg
La ermita de la virgen de la Asunción, alrededorde la cual se construyó la Nueva Guatemala de la Asunción, nueva capital del Reino de Guatemala.  En el recuadro, el capitán general Gabino Gaínza.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Si bien Gabino Gaínza es conocido como el primer gobernador de la Centroamérica independiente, debe recordarse que fue el último de los capitanes generales nombrados por el Rey de España para gobernar el Reino de Guatemala.; y como tal, defendió los intereses de la corona junto con los criollos aristócratas guatemaltecos (aglutinados en la familia Aycinena).

Cuando Gaínza tomó el poder en Guatemala en marzo de 1821, la situación del gobierno del rey Fernando VII estaba muy debilitada con el triunfo de la revolución liberal de Rafael de Riego, que había restablecido la Constitución de Cádiz en España en 1820.1,2 Esto había sido aprovechado por los criollos mexicanos de la Nueva España (en donde tenía papel destacado Agustín de Iturbide) para proclamar el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821, el cual era un programa político de veinticuatro puntos, entre los que destacaban los siguientes:

  • se declaraba la independecia de Nueva España
  • se proponía un régimen monárquico moderado constitucional adecuado a la entidad cuyo trono era ofrecido a Fernando VII de España o a alguno de sus hermanos
  • se establecía la exclusividad de la religión católica “sin tolerancia de otra alguna”2

Como en ese momento los resultados de este levantamiento en México no estaban todavía claros, Gaínza envió la siguiente proclama, presentándose a sus nuevos gobernados y adviertiéndoles sobre lo que podría ocurrir si no mantenían su lealtad a la Corona Española:3

Habitantes de la Provincia de Guatemala“Encargado del mando Superior Político y Militar y responsable de la seguridad del país es mi primera confianza el justo y bien merecido crédito de vuestra índole y proceder: siempre fieles al Rey, siempre unidos a la Monarquía, y siempre obedientes y respetuosos a las leyes y a las autoridades, habéis sido en la América un ejemplar de virtudes, la emulación de otros pueblos, y la envidia de los Jefes á quienes cupo la suerte de mandar países más desgraciados. Yo conozco esta fortuna y la de hacer mis servicios en vuestro favor; yo no podré prescindir de las consideraciones justas que merecéis. Una lealtad firme y experimintada, a pesar de los peligros que os han rodeado por largo tiempo, no puede alterarse ahora en los momentos más felices, cuando experimentáis un sistema de administración franco y liberal, y cuando de la Constitución política que os gobierna, de vuestro propio influjo y cooperación por medio de Diputados, podeis esperar mayores franquicias y justas libertades: acostumbrados á despreciar la seducción y la intriga, y á triunfar de las asechanzas, nada os puede engañar en el día, para haceros separar de vuestros deberes, y manchar vuestro honor acrisolado.”

(Nota de HoyHistoriaGT:  aquí Gaínza está dirigiéndose a los criollos aristóscratas, quienes hasta el momento habían sido leales a la corona e incluso habían combatido a los movimientos independentista junto con los españoles.  Por otra parte, la Constitución que menciona es la que se había emitido en Cádiz y que había sido restituida por el golpe de estado de 1820, debilitando la situación del rey).

“Guatemalenses, nada importa el nuevo grito revolucionario que en las Costas de Acapulco confines de la Nueva España, ha dado el infiel, el ingrato Coronel Iturbide, revelándose contra su Rey, y contra la madre pátria, siendo su primer ensayo el robo de mas de un millón de pesos de aquel comercio y las naves Filipinas, cuyo caudal se había conferido á su custodia; paso que descubre por si solo el extravío y perversidad de sus intenciones. Se han extendido por el anterior correo las noticias y aun los planes de su rebelión y maquinaciones, y todo ello emvuelve la más atroz perfidia, fingiendo respeto a una Religión que ultraja, amor a un Rey que despoja, unión con una Nación que hostiliza, y afecto a unas autoridades que desprecia. Este inesperado suceso si en su primer momento, pudo llenar de amargura á los Jefes, Corporaciones, y al pueblo pacífico de la Nueva España por la renovación de la guerra, y sus desastres, lejos de inspirar temor, irritó de tal manera a todos, que hicieron la más firme resolución contra el pérfido proyecto de independencia y sus autores, y salieron cuerpos de tropa capaces de abogar ea su origen esta nueva rebelión, que iba a reproducir los inmensos males que asolaron otra vez aquel país por fortuna ya pacificado.”

(Nota de HoyHistoriaGT: nótese que México había vuelto a ser una colonia española pacificada a pesar de que celebra su independencia como que hubiera ocurrido en 1810. La Independencia definitiva de México ocurrió hasta en 1821, aprovechando la debilidad del gobierno español en ese momento).

“Felizmente en el correo de ayer se reciben sobre este acontecimiento noticias las más plausibles, y el Gobierno las tiene de oficio de hallarse desvanecido el riesgo y casi extinguida la nueva rebelión en sus mismos principios: desertaron casi todas las tropas con que se contó para el levantamiento abandonado las banderas rebeldes de Iturbide; este caudillo fugó con solo cien hombres que lo siguieron pasando el río Mescala y quemando sus balsas; perdió el millón de pesos fruto de su rapiña, negándoselo el otro cabecilla. Guerrero que lo custodiaba, y era el grande auxilio para su nueva empresa; finalmente se recuperó el 15 de marzo el Puerto da Acapulco por las tropas del Rey y hs dos fragatas de guerra Prueba y Venganza, cuyo punto apoyaba las operaciones de aquel rebelde; de un modo tan breve y decidido se descubre en la Nueva España otra vez el horizonte de la seguridad y la paz, solo alterada por momentos, y se nos manifiesta á todos, que Dios protege vigorosamente la causa justa contra la perfidia de los hombres; el Gobierno es franco en su conducta, y presenta al público cuantos noticias tiene sobre estos sucesos.”

(Nota de HoyHistoriaGT: este párrafo es lo que puede considerarse en la actualidad como “fake news”, ya que las fuerzas de Iturbide no solamente no fueron derrotadas, sino llegaron a hacerse con el poder en México. De hecho, Iturbide fue proclamado Emperador el 24 de mayo de 1822, ya cuando Centroamérica se había unido a México).

“Guatemalenses, que nada sea capaz de alterar vuestra paz y tranquilidad presentes: uníos a un gobierno que os ama y os protege, permaneced firmes en vuestra lealtad, y resueltos á contrarrestar los tiros de la perfidia y del engaño. Despreocuparos y desistid de esos pártidos, que aunque sin malicia ni fines siniestros os irrittn, os desunen, os hacen enemigos, y os pueden conducir a un abuso en que hasta ahora no habéis incidido. El gobierno a su vista, circunspecto cual corresponde, y harto experimentado en esta clase de divisiones, que degenerando han afligido después a los felices países de América, siente vuestra desunión, y en su mismo silencio la reprueba: os advierte, que en todo pueblo dividido nace con el tiempo la corrupcicn, y esta trae consigo males sensibles, otro día inevitables; y acaso incautos estáis unos y otros trazando vuestro daño y vuestra ruina: el gobierno os exhorta a la paz y a la concordia, como el primero de vuestros deberes, y como el medio más eficaz que asegura vuestro bien y felicidad futura: el Gobierno os previene que semejantes disensiones (hasta ahora, por decirlo asi, domesticas o particulares) no pasen la raya, no toquen al orden público, no lleguen á producir el abuso fatal, que obliguen a desplegar la autoridad en su caso: el Gobierno en fin espera de vosotros mismos el convencimiento y desengaño; y que por vuestro interés desagais á buenas, lo que él puede en momentos disipar de un modo fácil.”

(Nota de HoyHistoriaGT: este párrafo es una profecía del desastre que se cirnió sobre Centroamérica después de la Independencia: en efecto, los criollos de la regi1>n trazaron su daño y ruina, y lo que menos hubo fue paz y concordia ya que poco después de la Indepedencia se produjo la guerra civil centroamericana, la expulsión de los criollos aristócratas y el desmembramiento de la Federación Centroamericana, de la que se formaron cinco débiles naciones que vivieron en constantes guerras y golpes de estado durante el resto del siglo XIX.)

“Este es el lenguage de la franqueza y de la sinceridad, el que puede usar un Jefe que puesto en la fiel valanza de la imparcialidad y la ley, detesta toda arbitrariedad é injusticia, sin escuchar la voz de la seducción, y el influjo; y que penetrado de sus deberes, y de cuanto merecéis por vuestras virtudes, sacrificará por vuestro bien su propia tranquilidad y reposo, apreciará la rectitud y probidad, distinguirá a las clases, protejerá al honrado pueblo, defenderá la Constitución y las leyes, y no consentirá que en abuso de fueros y libertades se atente contra el Gobierno de la Monarquía, contra el respeto de las autoridades, ni contra el orden ni jerarquía de los ciudadanos, que forman la base del estado.”

“Guatemalenses, si conoceis como hasta aqui. Sí practicáis estas máximas, que garantizan vuestra conservación y felicidad, solo encontrareis en mi un Gefe pacifico, un padre, un compatriota vuestro que os cuide, que es dirija y defienda; si alguno las desconoce y se declarase contra ellas, me veréis un Militar resuelto y firme, que procederá contra el agresor hasta el exterminio; me está encargado el conservaros la paz: estos son mis deberes: he de cumplirlos.”

Guatemala l0 de abril de 1821.

Gabino Gaínza3

 

Cuando en los meses siguientes la situación del monarca español se fue deteriorando a la par de que la de los independentistas mexicanos se fue reforzando, Gaínza quedó muy lejos de “cumplir sus deberes” y junto con los criollos aristócratas vieron que era conveniente cambiar de rumbo y por ello convinieron en declarar la Independencia el 15 de septiembre de 1821.  Por eso fue que la estructura administrativa del Reino de Guatemala (es decir, Capitán General, ayuntamiento criollo y cabildo eclesiástico) permaneció inalterada tras la declaración y luego decidió anexarse al imperio de Agustín de Iturbide el 5 de enero de 1822.

En cuanto a Rafael del Riego y el gobierno español, la rebelión liberal fracasó ya que Fernando VII logró restablecer el absolutismo con ayuda extranjera el 7 de abril de 1823. Aunque del Riego pidió perdón y clemencia al rey y a todos aquellos a los que hubiera ofendido por sus posibles crímenes liberales, en una carta publicada por la Gaceta de Madrid. Pero todo fue en vano ya que España había perdido definitivamente muchas de las colonias en el breve período liberal y fue declarado culpable de alta traición, por haber sido uno de los diputados que había votado por la incapacitación del rey. El 7 de noviembre de 1823, del Riego fue arrastrado en un serón hacia el patíbulo situado en la plaza de la Cebada en Madrid y ahorcado y decapitado,​ entre los insultos de la población de Madrid.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Villoro, Luis (2009). La revolución de independencia. Daniel Cosío Villegas, ed. Historia general de México. México: El Colegio de México. pp. 489-523. ISBN 968-12-0969-9.
  2. Zárate, Julio (1880). La Guerra de Independencia. Vicente Riva Palacio, ed. México a través de los siglos. III volumen. México: Ballescá y compañía.
  3. Gaínza, Gabino (10 de abril de 1821) “Proclama a los habitantes de la provincia de Guatemala“. Provincia de Guatemala.
  4. Burgos, Carmen de (1931) : “Gloriosa vida y desdichada muerte de don Rafael del Riego” Madrid: Renacimiento.

4 de noviembre de 1822: Iturbide divide a Centroamérica en tres

Por decreto del Emperador Agustín de Iturbide se divide al Reino de Guatemala en tres comandancias generales.

4noviembre1822
Tumba y trono del emperador Agustín de Iturbide en la Catedral de la Ciudad de México.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 5 de enero de 1822, la Junta gubernativa de Guatemala declaró que la voluntad de la mayoría de los pueblos que la componían era la de anexarse al Primer Imperio Mexicano dirigido por Agustín de Iturbide.  Las únicas dos ciudades que se opusieron fueron San Salvador y Granada, quienes se alzaron en armas contra la decision, aunque eventualmente fueron sometidos por las fuerzas mexicanas de Vicente Filísola en 1823.

Poco después de la Anexión, el 21 de febrero de 1822 se disolvió la Junta provisional consultiva de Guatemala, que había sido creada el 15 de septiembre de 1821 para gobernar el antiguo Reino, ya que ahora era inncesaria.  Pero el imperio de Iturbide tuvo el problema de que el gobernante no estaba capacitado para tan alto cargo, y fue de efímera existencia derivado de las incosistencias en su política gubernamental y las grandes rivalidades entre los criollos conservadores y liberales.

Como un ejemplo de las constantes contradicciones de Iturbide, está la orden Imperial de dividir al antiguo Reino de Guatemala en tres comandancias generales, el cual fue emitido el 4 de noviembre de 1822.  Las comandancias que se iban a crear eran:

  1. Comandancia de Chiapas, con capital en Ciudad Real
  2. Comandancia de Sacatepéquez, con capital en la Nueva Guatemala
  3. Comandancia de Costa Rica, con capital en León, Nicaragua.

Sin embargo, esta división nunca llegó a materializarse, pues el emperador cambió de opinion poco después.


BIBLIOGRAFIA:


19 de julio de 1824: fusilamiento de Iturbide

Muere fusilado en Padilla, Tamaulipas, Agustín de Iturbide, quién gobernó el Primer Imperio Mexicano al que se había anexado Centroamérica en 1822

19julio1824
Majestuoso sepelio del ex-emperador Agustín de Iturbide en la Ciudad e México.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras ser derrocado, el exemperador Agustín de Iturbide llegó a Livorno, en Toscana, Italia, el 2 de agosto de 1823 en donde se alojó en la casa de campo de Paulina Bonaparte. También se entrevistó con el ex cónsul de España, Mariano Torrente, y escribió su “Manifiesto al mundo“, también conocido como “Manifiesto de Liorna“, fechado el 27 de septiembre de 1823, aunque no pudo publicarlo. Debido a persecuciones y acoso, viajó por Suiza, la ribera del Rin y Bélgica hasta llegar a Ostende, desde donde partió para Londres, en donde se estableció y pudo publicar su manifesto el 1 de enero de 1824.1,2

Los movimientos de Iturbide fueron observados e informados por el padre José María Marchena, quien era un espía mexicano que mantuvo informado al ministro de Interior y Relaciones Exteriores Lucas Alamán. Durante su estancia en Londres, el exemperador recibió cartas de México, en la que sus partidarios le animaban a regresar y el 13 de febrero, envió un mensaje al Congreso en el que notificó su salida de Italia y su disposición para prestar sus servicios al gobierno de México, pues consideraba que la independencia la nación corría peligro por los esfuerzos que hacía España con ayuda de la Santa Alianza para reconquistar los territorios americanos.1,2

Pero desde marzo de 1824 en las sesiones del Congreso mexicano se habían estado discutiendo los levantamientos iturbidistas y el 3 de abril, por sesenta y seis votos contra dos, se declaró traidor a Iturbide si se presentaba en cualquier punto del territorio mexicano bajo cualquier título, al igual que cualquier persona que cooperase en favorecer su regreso. Es más, el 22 de abril, se dictaminó que si Iturbide pisaba suelo mexicano sería declarado traidor y enemigo del Estado y que por ello cualquiera podría darle muerte.

El 4 de mayo de 1824, sin saber lo decretado por el Congreso, el derrocado ex-emperador se embarcó en el bergantín inglés Spring, junto a su esposa, dos de sus hijos menores y algunos colaboradores mexicanos y europeos de regreso a México. El 14 de julio llegaron a Soto de Marina y gracias a un ardid de sus colaboradores pudieron desembarcar allí, pues Iturbide tenía orden de exlio a Europa. Al día siguiente, Iturbide salió a cabalgar por Soto la Marina junto a uno de sus allegados europeos y fue reconocido por el teniente coronel Juan Manuel Azúnzolo y Alcalde, quien los delató.

El 16 de julio todos los viajeros fueron apresados y aunque Iturbide explicó que había viajado a México para ofrecer sus servicios a la patria, el comandante le notificó que se encontraba fuera de la ley conforme al decreto expedido por el Congreso el 28 de abril, y que por ello lo iban a mandar a Padilla, en donde se encontraba sesionando el Congreso local del recién creado estado de Tamaulipas.

Ya ante el Congreso local, Iturbide arguyó en su defensa la posible invasión que se preparaba con ayuda de la Santa Alianza, pero nadie le creyó y se ordenó cumplir el decreto federal. El 19 de julio de 1824 Iturbide fue fusilado y sus últimas palabras fueron: “¡Mexicanos!, en el acto mismo de mi muerte, os recomiendo el amor a la patria y observancia de nuestra santa religión; ella es quien os ha de conducir a la gloria. Muero por haber venido a ayudaros, y muero gustoso, porque muero entre vosotros: muero con honor, no como traidor: no quedará a mis hijos y su posteridad esta mancha: no soy traidor, no.”1,2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ferrer Muñoz, Manuel (1995). La formación de un Estado nacional. El imperio y la república federal (1821-1835). Universidad Nacional Autónoma de México. Archivado desde el original el 12 de junio de 2007.
  2. Zárate, Julio (1880). «La Guerra de Independencia». En Vicente Riva Palacio. México a través de los siglos. III. México: Ballescá y compañía.

1 de julio de 1823: se forman las Provincias Unidas del Centro de América

La recién constituida Asamblea Nacional Constituyente da el nombre de Provincias Unidas del Centro de América a las que formaban el antiguo Reino de Guatemala. Ese mismo día declaran la independencia absoluta de Centro América.

1julio1823
Mapa de la República Federal de Centroamérica en 1840. Nótese la extensión de Totonicapá y Soconusco, y la presencia del enclave inglés en Belice y del enclave belga en Izabal. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Uno de los primeros actos de la recién formarda Asamblea Nacional Constituyente en 1823 fue denunciar la Anexión al Primer Imperio Mexicano y declarar la independencia absoluta del antiguo Reino de Guatemala y llamarlo  Provincias Unidas del Centro de América temporalmente en lo que se redactaba una constitución y se le daba un nombre definitivo.  A esta Asamblea no habían llegado representantes de León ni Granada (en la actual Nicaragua) ni tampoco de Costa Rica y Chiapas (esta última porque prefirió mantenerse anexada a México).

Reproducimos el Acta en su integridad dada su importancia histórica:

Decreto de la Asamblea nacional constituyente de 1.° de julio de 1823.

Los representantes de las provincias unidas del Centro de América, congregados á virtud dé la convocatoria dada en esta ciudad a 15 de setiembre de 1821 y renovada en 29 de marzo del corriente año, con el importante objeto de pronunciar sobre la independencia y libertad de los pueblos nuestros comitentes: sobre su recíproca unión: sobre su gobierno; y sobre todos los demas puntos contenidos en la memorable acta del citado dia 15 de setiembre que adoptó entonces la mayoría de los pueblos de este vasto territorio, ya que se han adherido posteriormente todos los demás que hoy se hallan representados en esta asamlea general.

Después de examinar, con todo el detenimiento y madurez que exije la delicadeza y entidad de los objetos con que somos congregados, asi la acta expresada de setiembre de 1821, y la de 5 de enero de 1822, como también el decreto del gobierno provisorio de esta provincia de 29 de marzo ultimo, y todos los documentos concernientes al objeto mismo de nuestra reunión.

Después de traer á la vista todos los datos necesarios para conocer el estado de población, riqueza, recursos, situación local, extensión y demás circunstancias de los pueblos que ocupan el territorio antes llamado Reino de Guatemala.

Habiendo discutido la materia oído el informe de las diversas comisiones que han trabajado para acumular y presentar á esta asamblea todas las luces posi
bles acerca de los puntos indicados; teniendo presente cuanto puede requerirse para el establecimiento de un nuevo Estado y tomando en consideración:

PRIMERO.

Que la independencia del gobierno español ha sido y es necesaría en las circunstancias de aquella nación y las de toda la América: que era y es justa en sí misma y esencialmente conforme á los derechos sagrados de la naturaleza: que la demandaban imperiosamente las luces del siglo, las necesidades del nuevo mundo y todos los más caros intereses de los pueblos que lo habitan.

Que la naturaleza misma resiste la dependencia de esta parte del globo separada por un océano inmenso de la que fue su metrópoli, y con la cual le es imposible mantener la inmediata y frecuente comunicación, indispensable entre pueblos que forman un solo Estado.

Que la experiencia de más de trescientos años manifestó á la América que su felicidad era del todo incompatible con la nulidad á que la reducía la triste condición de colonia de una pequeña parte de la Europa.

Que la arbitrariedad con que fue gobernada por la nación española y la conducta que ésta observó constantemente desde la conquista, excitaron en los pueblos el más ardiente deseo de recobrar sus derechos usurpados.

Que a impulsos de tan justos sentimientos, todas las provincias de América sacudieron el yugo que las oprimió por espacio de tres siglos; que las que pueblan el antiguo Reino de Guatemala proclamaron gloriosamente su independencia en los últimos meses de 1821; y que la resolución de conservarla y sostenerla es el voto general y uniforme de todos sus habitantes.

SEGUNDO

Considerando por otra parte: que la incorporación de estas provincias al extinguido imperio mejicano, verificada solo de hecho en fines de 1821 y principios de 1822, fue una expresión violenta arrancada por medios viciosos e ilegales.

Que no fue acordada ni pronunciada por órganos ni por medios legítimos: que por estos principios la representación nacional del estado mejicano, jamás aceptó expresamente ni pudo con derecho a aceptarla; y que las providencias que acerca de esta unión dictó y expidió don Agustín de Iturbide, fueron nulas.

Que la expresada agregación ha sido y es contraria a los intereses y a los derechos sagrados de los pueblos nuestros comitentes: que es opuesta a su voluntad y que un concurso de circunstancias tan poderosas e irresistibles, exigen que las provincias del antiguo Reino de Guatemala se constituyan por sí mismas y con separación del Estado mejicano.

Nosotros, por tanto, los representantes de dichas provincias, en su nombre, con la autoridad y conformes en todo con sus votos, declaramos solemnemente:

      1. Que las expresadas provincias representadas en esta asamblea, son libres e independientes de la Antigua España, de México y de cualquiera otra potencia, así del antiguo, como del nuevo mundo; y que no son ni deben ser el patrimonio de persona ni familia alguna.
      2. Que en consecuencia, son y forman Nación Soberana, con derecho y en aptitud de ejercer y celebrar cuantos actos, contratos y funciones ejercen y celebran los otros pueblos libres de la tierra.
      3. Que las provincias sobredichas, representadas en esta asamblea (y las demás que espontáneamente se agreguen de las que componían el antiguo Reino de Guatemala) se llamarán por ahora y sin perjuicio de lo que se resuelva en la constitución que ha de formarse, PROVINCIAS UNIDAS DEL CENTRO DE AMERICA.

Y mandamos que esta declaratoria y la acta de nuestra instalación se publiquen con la debida solemnidad en este pueblo de Guatemala y en todos y cada uno de los que se hallan representados en esta asamblea: que se comuniquen a las provincias de León, Granada, Costa Rica y Chiapas; y que en la forma y modo que se acordará oportunamente, se comuniquen también a los gobiernos de España, de Méxijo y de todos los demás estados independientes de ambas Américas.

Dado en Guatemala al 1.° de julio de 1823.

        • José Matías Delgado, diputado por San Salvador, presidente.
        • Femando Antonio Dávila diputado por Sacatepéquez, vice-presidente.
        • Pedro Molina, diputado por Guatemala.
        • José Domingo Estrada, diputado por Chimaltenango.
        • José Francisco Córdova, diputado por Santa Ana.
        • Antonio José Carías, diputado por Cojutepeque.
        • José Antonio Ximénez, diputado por San Salvador.
        • Mariano Beltranena, diputado suplente por San Miguel.
        • Juan Miguel Beltranena, diputado por Coban.
        • Domingo Dieguez, diputado suplente por Sacatepequez.
        • Isidro Menéndez, diputado por Sonsonate.
        • Marcelino Menéndez, diputado por Santa Ana.
        • José Mario, Herrarte, diputado suplente por Totonicapam.
        • Simeón Cañas, diputado por Chimaltenango.
        • Miguel Ordonez, diputado por San Agustín.
        • José Francisco Barrundia, diputado por Guatemala.
        • Felipe Márquez, diputado suplente por Chimaltenango.
        • Felipe Vega, diputado por Sonsonate.
        • Pedro Campo Arpa, diputado por Sonsonate.
        • Cirilo Flores, diputado por Quezaltenango.
        • Francisco Flores, diputado por Quezaltenango.
        • Vicente Villacorta, diputado por San Vicente.
        • Ciriaco Villacorta , diputado por San Vicente.
        • José María Castilla, diputado por Cobán.
        • Luis Barrutia, diputado por Chimaltenango.
        • José Antonio Azmitia, diputado suplente por Guatemala.
        • Julián Castro, diputado por Sacatepéquez.
        • José Antonio Alcayaga, diputado por Sacatepéquez.
        • Serapio Sánchez, diputado por Totonicapam
        • Dionicio Domínguez, diputado por San Miguel.
        • José Antonio Peña, diputado por Quezaltenango.
        • Francisco Aguirre, diputado por Olancho
        • José Beteta, diputado por Salamá.
        • José María Ponce, diputado por Escuintla.
        • Francisco Benavente, diputado suplente por Quezaltenango.
        • Pedro José CueIlar, diputado suplente por San Salvador.
        • Francisco Xavier Valenzuela, diputado por Jalapa.
        • Juan Francisco Sosa, diputado suplente por San Salvador, secretario.
        • Mariano Gálvez, diputado por Totonicapam, secretario.
        • Mariano Córdova, diputado por Huehuetenango, secretario. 
        • Simón Vasconcelos, diputado suplente por San Vicente, secretario. 

BIBLIOGRAFIA: