3 de agosto de 1885: se publica un desglose de la fortuna millonaria que acumuló el fallecido general J. Rufino Barrios durantes su gobierno y que heredó su viuda Francisca Aparicio

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Francisca Aparicio y Mérida, marquesa consorte de Vistabella, conocida por los guatemaltecos de la época como “doña Paca”. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La herencia que dejó al morir el general J. Rufino Barrios fue considerable y pasó íntegra a su viuda, Francisca Aparicio de Barrios. El documento original del inventario fue elaborado sobre la base de una auditoría realizada el 3 de agosto de 1885 por Carlos F. Murga, quien percibió seis mil pesos por sus servicios.

He aquí el desglose:

Inmuebles matriculados para el 3 por millar (valores aproximados)

Tipo de bienes Descripción Monto
Urbanas
Casas de dos niveles en la esquina del Mercado en donde estaba el Hotel Universal 80.000
Casas de dos pisos 6.ª avenida sur, número 41 18.000
Casa en la 13 calle poniente 1.000
Casa en el camino del Guarda Viejo N/A
Casa en el Barrio de la Libertad N/A
Dos casas en la antigua casa de la neveria del Carmen N/A
Una casa en Quezaltenango N/A
Fincas
“La Majada”, jurisdicción de Mixco N/A
“Los Tarros”, jurisdicción de Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla N/A
“Rodeo” del Incienso, departamento de Guatemala N/A
“Paso Antonio”, en Escuintla N/A
“El Barón” N/A
“Primavera” en San Cristóbal, Verapaz N/A
“Punían” en Escuintla 28.000
“El Porvenir” en San Pablo, en San Marcos N/A
“El Rodeo” en San Marcos 30.000
“Pacajá” en Quezaltenango 20.000
Las Salinas de Santa Eulalia en Huehuetenango, con instrumento de maquinaria 30.000

Inmuebles no matriculados para el 3 por millar (valores aproximados)

Tipo de bienes Descripción Monto
Bienes raíces
Finca “El Malacate” en San Marcos 60.000
Finca “Los Cerritos” de Nowas 10.000
Finca “Chuvá” en Quezaltenango 4.000
Finca “El Sauce” en Izabal 4.000
Un lote de los cinco de la Colonia Belga Santo Tomás, Izabal 10.000
Un terreno comprado a Encarnación Mazariegos en Escuintla 1.000
Un lote baldío junto Hacienda “Los Tarros” Escuintla 800
La Finca “Monte Largo”, comprado a familia Beteta que cedió gratis al general Cruz 4.000
Salinas de Magdalena en el Quiché, con instrumentos de maquinaría 25.000
Una casa en Quezaltenango calle de San Nicolás 4.000
Fincas en sociedad con Felipe Márquez en las islas “El Mico” y Quiriguá en Izabal 30.000
Finca en sociedad con Ramón Murga, “El Ingenio de Arrivillaga” Amatitlán 100.000
Una casa en Nueva York 300.000
Mobiliario
En alhajas y muebles 300.000
En cinco mil fanegas de maíz en San Rafael Mixco 20.000

Derechos y acciones

Tipo de Ingreso Descripción Monto
Derechos en 1885
Participaciones sociales en 8.000 vales dotados, en que es su agente Felipe Márquez 400.000
Producto de 60.000 quintales de café que exportó a $10 liquidado 600.000
Producto de beneficio y venta de ganado de sus haciendas 100.000
Producto de panela y artículos de sus fincas 50.000
Producto de sal de sus salinas 10.000
Por $500 diarios que le pagó la administración de licores 45.000
Por $200 diarios que le pasaba la pagaduría militar y cien el Cuerpo de Artillería 27.000
Por utilidades en las empresas de vales; ferrocarriles, Bancos etc. N/A
Por gastos extraordinarios de representaciones que se hizo entregar N/A
Por el producto de una caballería N/A
Por el producto de un almacén de licores y comestibles en su casa N/A
Por tributo feudal que le mandó en el primer trimestre del año del presidente Rafael Zaldívar de El Salvador 45.000
Por utilidades en las contratas con el Gobierno, por medio de su agente Márquez
Por participación en Sociedad en el almacén de Licores y conservas de Antonio Mengarejo, sin pagar impuestos aduaneros de importación 25.000
Acciones
Banco de Occidente 30.000
Ferrocarril de Champerico concedidas gratis por no indemnizar propiedades particulares y dar todo el apoyo debido N/A
Ferrocarril del Sur, como el anterior N/A
Ferrocarril Urbano N/A
Agencias de San José y Champerico, además de los $25.000 anuales que le pasaban N/A

Inventario adicional

Inventario Descripción Monto
Activo
Posesión de 300 caballerías del Gran lote “Los Andes” a las riveras del Motagua y del trayecto construido del Ferrocarril del Norte en Izabal. 6.000
Un palacio en París, Francia, en la calle de Lafayette 400.000
La finca San Rafael en Mixco que donó á su hijo, el general Benancio Barrios 4.000
La finca denominada “Salazar” donada al general Benancio Barrios 14.000
Pasivo
Producto de sociedad en la Casa de Préstamo de Aquiles Assardo 50.000
Participación en la compañía de vapores de Guatemala en el Atlántico girando principalmente con banano en Livingston N/A
Participación en la extinguida sociedad con D. M. Forestier de siembra en Gualán y Zacapa N/A
Acciones en la sociedad agrícola de Quina en Baja Verapaz 20.000
Donación recíproca del gobierno mejicano 600.000
Suma general $3.792,600

De los negocios, o rentas con que formó su haber y sus millones el general Barrios en bancos extranjeros (valores aproximados)

Descripción Monto
La renta diaria de la administración general de licores desde julio de 1873 Aprox. 2.400,000
La renta diaria desde julio de 1871 al 3 de agosto de 1885 de la administración central de occidente 50.000
Las diferentes cantidades mandadas traer por sus ayudantes a la Administración central y departamentales de Occidente, a la Tesorería general de Rentas Comunes y a la Administración general de licores de la república: 4.000,000
Los $50.000 con que lo agració la Asamblea Constituyente 50.000
Sus sueldos de Teniente general, primero, y después de Presidente con gastos de Representación del estado 240.000
Sus exportaciones de café por diez años hasta el año de 1884. 4.000,000
Sus beneficios de ganado sin pagar impuestos por diez años 1.000,000
Su venta de panela y otros productos de fincas por catorce años 800.000
Desde 1873, los $25.000 anuales que le pasaba la agencia de Champerico 800.000
$300.00 diarios desde 1871 que le sacaban extraordinariamente del presupuesto militar 424.000
El tributo feudal que le pasó por 9 años el presidente Rafael Zaldívar de El Salvador a $200.000 anualmente 1.800,000
El tributo feudal que pasó Soto de Honduras en tabaco, ganado, sin pagar exportación por $60.000 anuales y luego Bográn -en dinero en 9 años 540.000
Los dividendos sobre el Ferrocarril del Sur 30.000
Los dividentos sobre el Ferrocarril de Champerico 60.000
Dividendos sobre el Ferrocarril Urbano 10.000
Las cantidades que se apercibió del gran capital de la Carretera al Norte, y por medio de Contratas con sus socios y agentes 200.000
Grandes cantidades que se hizo llegar del Banco Nacional, de los bienes de Desamortización 500.000
De los bienes de Redención de Censos 200.000
Por valores de baldíos y redenciones que directamente le entregaban los interesados 300.000
Por cuotas negativas por no ponerles estancos de chicha y aguardientes a algunos pueblos indígenas 100.000
Por cuotas de escusas de ir algunos pueblos a trabajar a los ferrocarriles en que lo mismo lucraban algunos jefes políticos 100.000
Productos de sus salinas en Santa Eulalia, departamento de Huehuetenango 100.000
Producto de las salinas de Magdalena en el Quiché 20.000
Participación en sociedad con Antonio Melgarejo, en su almacén de Licores y Conservas sin pagar derechos aduaneros 100.000
Participación en varios negocios con Felipe Márquez 100.000
Participación en destilación del Ingenio y otros negocios con Ramón Murga 100.000
Participación en vales del Banco Nacional 500.000
Lo mismo en los vales de Tesoro 200.000
En conmutas que le quedaban por indultos de reos y a veces por suscriciones a los pueblos 100.000
Participación en negocios con Florentín Sonza, de artículos de exportación é importación, por Champerico 80.000
Participación en negocios con personas de Retalhuleu y Quezaltenango 50.000
Por suscriciones de dinero mandadas levantar a varias poblaciones de la República 100.000
Participación en negocios de exportación é importación con comerciantes de Guatemala 100.000
Por ahorros en los pagos de admininistradores, mayordomos y caporales de sus fincas y negocios, que salían en el presupuesto militar 1.000,000
Por ahorros en los mozos de los mismos puntos, con motivo de cumplir allí sus trabajos de camino de ley, abonandoles únicamente medio real diario con menoscabo de la Hacienda Pública 1.000,000
Por exoneraciones en los pagos que debía hacer en su maquinaría de fincas, suyas y de sus socios 100.000
Ganancias en sociedad de distracción á las peleas de gallos 300.000
Ganancias en sociedad en otros juegos de recreo con los Presidentes de El Salvador González y Rafael Zaldívar en asociación de Dueñas, en sus entrevistas y otros muchos en Guatemala, de enormes cantidades lo propio que a los presidentes Medina,  Marco Aurelio Soto y Luis Bográn de Honduras 400.000
Ganancias como las anteriores de diversión a las carreras de caballos 100.000
En 1884 vendió una casa en la calle principal a Zara de Zaldívar 31.000
En 1884 vendió una casa frente a la Comandancia de Armas a Mariano Barrios 9.000
Por gastos de representación tomados demás de los que expresa el presupuesto, en doce años. 400.000
En participación de ciertos negocios lucrativos con el jefe político Cajas y sucesores de Huehuetenango. El jefe político Socorro De León de Suchitepequez; y el jefe político Monterroso de Retalhuleu 200.000
Por los obsequios y ovaciones desde julio de 1871 1.500,000
Los potreros del “Suchiate” por la barra de Ocós en el departamento de San Marcos, comprados por el Sr. Gral. Barrios N/A
Por utilidades en las operaciones con los fondos del Ferrocarril del Norte en el Interior y Exterior N/A
Suma total $ 33.594,000

BIBLIOGRAFIA:


3 de abril de 1885: debido a la muerte del general J. Rufino Barrios, el empresario Alejandro M. Sinibaldi, primer designado a la presidencia, asume el mando como Presidente Provisorio

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Palacio Colonial de la Ciudad de Guatemala, residencia oficial del presidente de la República en la época en que asumió Sinibaldi. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Uno de los presidentes menos conocidos de Guatemala es el empresario Alejandro M. Sinibaldi, quien fuera diputado y consejero de Estado en los últimos años del gobierno del general J. Rufino Barrios.

Sinibaldi era una persona muy inteligente y de reconocida honradez, por lo que fue nombrado como Consejero de Estado en 1882 cuando ya era diputado ante al Asamblea Legislativo, y luego como representante del gobierno de Guatemala ante la Junta del Ferrocarril del Norte para velar por los intereses de la nación durante la construcción de ese proyecto en 1883 y como Primer Designado a la presidencia en 1884.  Por otra parte, su familia de ascendencia italiana se dedicaba a la industria y tenia fuertes nexos con el gobierno de Barrios. He aquí algunos ejemplos de esto:

  • Rafael Sinibaldi: en 1882 obtuvo una concesión de parte del gobierno del general Barrios para importar material prima para la fabricación de fósforos sin ningun gravamen fiscal.  Esta extension fue extendida por cuatro años más en 1884.
  • Julián Sinibaldi: en 1884 obtuvo en concesión el uso gratuito de la Plaza de Toros por un plazo de veinte años para organizer eventos taurinos y de entrenemiento.

Estando en funciones de Primer Designado cuando murió el general Barrios en Chalchuapa el 2 de abril de 1885, Sinibaldi fue llamado a hacer cargo del Ejecutivo por el siguiente decreto de la Asamblea Legislativa del 3 de abril:

DECRETO Número 95

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA de la República de Guatemala,

Considerando: que el infausto acontecimiento de la muerte del general J. Rufino Barrios Presidente de la República, hace necesaria la aplicación del artículo 69 de la ley Constitutiva,

DECRETA:

Artículo Unico: se declara que el Primer Designado, Don Alejandro M. Sinibaldi, en ejercicio de la Presdiencia de la República, hará una de todas las facultades que la Constitución concde al Jefe del Ejecutivo. 

Dado en el Salón de Sesiones, en Guatemala, a tres de abril de moil ochocientos ochenta y cinco.

  • Angel María Arroyo, presidente
  • E. Martinez Sobral, secretario
  • Antonio de Aguirre, secretario

La presión que tuvo Sinibaldi era enorme, pues Guatemala había quedado a la deriva sin el caudillo que la había gobernado por casi quince años y era presa fácil de la ambición del Ministro de la Guerra, general Juan Martín Barrundia, a quien todos le temían.

Los primeros dos decretos del gobierno de Sinibaldi evidencian que ya estaba bajo la influencia de Barrundia.  En el primero, le da carta blanca al ministro de al Guerra:

Palacio del gobierno de Guatemala, Abril 3 de 1885:

El Primer Designado Encargado de la Presidencia, de acuerdo con el Consejo de Ministros

Considerando:  que en asl difíciles circunstancias que atraviesa la República se hace necesario que el Ministro de la Guerra tenga toda la libertad de acción indispensable para atender a su defensa; acuerda: se faculta al Ministro de la Guerra para que obre en el sentido que reclamen los intereses nacionales.

Comuníquese.

Sinibaldi

Y en el segundo, suspende las garantías constitucionales, lo que permitía al general Barrundia hacer lo que quisiera con quien quisiera:

Decreto Num. 319

Alejandro M. Sinibaldi, Primer Designado Encargado de la Presidencia de la República de Guatemala,

Considerando: que en las circunstancias que atraviesa el país debe conceptuarse amenazada la tranquilidad pública, y que en consecuencia se está en uno de los casos previstos por el artículo 39 de la ley Constitutiva; por tanto, de acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros:

Decreto:

  • Art. 1°.: Se declaran suspensas en toda la República las garantías individuales de que habla el Título 2.° de la Constitución.
  • Art. 2°.: Dése cuenta a la Asamblea Legislativa del presente decreto.

Dado en el Palacio del Gobierno, a 3 de abrl de mil ochocientos ochenta y cinco.

  • Alejandro M. Sinibaldi
  • J. Martín Barrundia, Ministro de la Guerra
  • Delfino Sánchez, Ministro de Hacienda
  • Fernando Cruz, Ministro de Relaciones Exteriores
  • Cayetano Díaz Mérida, Ministro de Gobernación y Justicia
  • Francisco Lainfiesta, Ministro de Fomento
  • Ramón Murga, Ministro de Instrucción Pública

Ante esta situación, los miembros de la Asamblea Legislativa movieron sus influencias y convencieron a Sinibaldi de que renunciara en favor del Segundo Designado a la Presidencia, el general Manuel Lisandro Barillas, quien sí tenia suficiente carácter para enfrentar a Barrundia y quedarse con el poder.


BIBLIOGRAFIA:


6 de marzo de 1886: la Asamblea Legislativa declara popularmente electo Presidente de la República al general Manuel Lisando Barillas, presidente interino, tras obtener el 99.8% del voto popular

El Teatro Colón tras su remodelación en 1892 para la celebración del IV Centenario del Descubrimiento de América ordenada por el presidente Manuel Lisandro Barillas.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El gobierno dictatorial del general J. Rufino Barrios fue muy similar al de su antecesor, el general Rafael Carrera y al de sus sucesores Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico, en el sentido de que no había libertad de prensa y sus enemigos politicos eran perseguidos duramente.  Pero en el caso de Barrios, su figura fue idealizada tras su muerte y todos los errores de su gobierno fueron atribuidos al general Juan Martín Barrundia, su Ministro de la Guerra.

Era tal la animadversion que le tenían a Barrundia, que los mismos liberales se confabularon para evitar que éste se hiciera con el poder y lograron que fuera el general Manuel Lisandro Barillas, segundo designado a la presidencia quien se hiciera cargo del gobierno con la anuencia del presidente interino, Alejandro M. Sinibaldi, tan solo tres días después de la muerte de Barrios.

Ya en el poder, Barillas convocó a elecciones el 26 de octubre de 1885, e hizo modificar la constitución para poder participar en la contienda y resultar triunfador.

Reproducimos a continuación el decreto de la Asamblea Legislativa que lo declara ganador, para que el lector se de cuenta de que los fraudes electorales han estado de la mano de las elecciones generales en Guatemala.

Decreto Número 127:

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando:

Que la Secretaría de Estado y del Despacho de Gobernación y Justicia remitió a este asamblea las copias certificadas de las actas de elecciones para president y Vice-Presidente Constitucional, practicadas en todos los Distritos electorales de la República en conformidad al decreto de convocatoria de 26 de octubre de 1885 y al reglamento de la misma fecha;

Que una comisión del seno de la Asamblea procedió a la abertura de los pliegos y al examen de las actas, encontrando que en las elecciones fueron observados los requisites esenciales y de forma que prescribe el reglamento de la material y la parte final del artículo 64 de la Constitución:

Que hecha la regulación respectiva resultó que votaron para Presidente 99424 ciudadanos y que de esos votos obtuvo el general Manuel Lisandro Barillas 99286, o sea mas de la mayoría absoluta que require el inceso 2.° del artículo de reforma al 52 de la ley constitutiva: que para Vice-Presidente sufragaron 99423 personas y que de esos sufragios obtuvo el Coronel D. Vicente Castañeda 79796, o sea más de la mayoría absoluta que exige el artículo citado.

Considerando: que concurren en los ciudadanos favorecidos por el voto popular las condiciones exigidas por los artículos 65 y 69 reformado de la ley fundamental, para ejercer el señor Barillas la Presidencia y el señor Castañeda la Vice-Presidencia de la República; y que en ese virtud y en observancia del ya citado artículo 52 es el caso de hacer la declaratoria respectiva.

Por tanto:

DECRETA:

  • Artículo 1. °: Declárase popularmente electos Presidente de la República al General de División Manuel Lisandro Barillas y Vice-Presidente al coronel Vicente Castañeda, para el período constitucional que comenzará el 15 de marzo corriente y terminará en igual fecha del año 1890.
  • Artículo 2.°: Los ciudadanos electos tomarán posesión de sus cargos el mismo día 15 del mes en curso.

Pase al Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Salón de Sesiones en Guatemala, a 6 de marzo de 1886.

Algunas observaciones pertinentes:

  1. El señor Castañeda no es mencionado nuevamente en los libros de historia y no era el llamado a sustituir al general Barillas en caso este falleciera o ya no pudiera hacerse cargo de la presidencia.
  2. Los únicos ciudadanos que podían votar eran los varones mayores de 18 años que supieran leer y escribir y tuvieran un oficio reconocido, y los mayores de 18 años que estuvieran prestando servicio militar. De esta cuenta, la inmensa mayoría de los votos que recibió Barillas fueron los de los soldados analfabetos que fueron acarreados a las urnas por los oficiales del ejército.

Esta misma política se utilize en varias de las elecciones y reeleciones posteriores de los gobernantes liberales que siguieron a Barillas.


BIBLIOGRAFIA:


6 de abril de 1885: mediante un hábil ardid el general Manuel Lisandro Barillas se erige en presidente provisorio

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Vista del Cementerio General en la época en que ocurrieron estos hechos. Imagen publicada por “La Ilustración Guatemalteca” en 1896. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Cuando se supo de la muerte del presidente Barrios en Chalchualpa el 2 de abril de 1885, inmediatamente asumió como nuevo presidente el primer designado a la Presidencia, el señor Alejandro M. Sinibaldi, (bisabuelo del conocido politico guatemalteco homónimo del siglo XXI).

Sabiendo que Sinibaldi era una persona inteligente pero muy tranquila, varios grupos intentaron aprovechar la inestabilidad para hacerse del poder. Entre quienes quisieron tomar ventaja de la situación estaba el Ministro de la Guerra, general Juan Martín Barrundia, quien consiguió que Sinibaldi declarara estado de sitio y le confiriera poderes dictatoriales para calmar la situación.

Barrundia era considerado como el responsable de numerosos atropellos y de la represión que ocurrieron durante el gobierno de Barrios, así que muchos ciudadanos se movilizaron ante la Asamblea Nacional Legislativa y el cuerpo diplomático para detenerlo. Una comisión se presentó ane el presidente de la Asamblea Nacional, entonces presidida por el ex sacerdote Ángel María Arroyo y tras varias deliberaciones, el presidente Sinibaldi y su gabinete presentaron su renuncia, y la Asamblea decidió mandar a llamar al segundo designado a la Presidencia, el general Manuel Lisandro Barillas Bercián, para que se hiciera cargo del gobierno interino.​

Barillas era el jefe político de Quetzaltenango, así que para que se presentara lo antes posible se dispusieron numerosos caballos de posta y salieron varias personalidades inmediatamente para mandarlo a traer; Barillas salió rápidamente y llegó al Cementerio General el 6 de abril, en traje de viaje y completamente empolvado por el largo el camino. Se dirigió hasta el lugar en donde estaban sepultando al general Barrios, y al ver a Barrundia (que estaba montado en un corcel blanco dando instrucciones a sus subalternos) le dijo: “Vengo a hacerme cargo de la presidencia, pues a mí me corresponde. Además, necesito que me prepare hospedaje y alimentación para la tropa de cinco mil hombres que tengo acantonada en el Guarda Viejo”.​ Barrundia se asustó al ver que Barillas no había llegado solo e inmediatamente entregó el poder; para cuando se dio cuenta de la treta, Barillas no solamente ya era el presidente interino sino que además se había adjudicado para sí la Secretaría de la Guerra.


BIBLIOGRAFIA:


 

2 de abril de 1885: muere el general J. Rufino Barrios en Chalchuapa, en una de las primeras batallas de su campaña militar para reunificar Centroamérica

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Lugar histórico en donde falleció el general J. Rufino Barrios en Chalchuapa.  Imagen tomada de El Porvenir de Centro-América.

El general J. Rufino Barrios murió el 2 de abril de 1885 tratando de unificar Centroamérica bajo su filosofía liberal.  La historia oficial refiere que Barrios murió peleando al frente de sus tropas, y hay algunas versiones de sus allegados que sugieren que las balas que lo mataron fueron las de los mismo soldados guatemaltecos a quienes habrían sobornado los salvadoreños.

Pero existe tambien una tercera version, relatada por el renombrado historiador e intelectual guatemalteco Antonio Batres Jáuregui en su obra “La América Central ante la Historia, volumen III” que dice asi:

“Yo poseo datos verídicos sobre cómo acaecio la muerte del general Barrios; datos que me fueron suministrados por su asistente, el coronel José Angel Jolón, que se encontraba con él, cuando fue mortalmente herido. Estaba yo en Nueva York, algun tiempo después, para recibir en esa gran ciudad, a la esposa de don Rufino, con sus hijos, todavía pequeños.  La acompañaban, Luciano Barrios, el coronel Jolón y la señorita Luz Ruiz.  Doña Paca Aparicio v. de Barrios, ocupó una casa en la 5a. avenida, frente al Parque Central.  Esa mansión lujosa y bien situada la había comprado don Rufino, pero como la señora no sabía las prácticas domésticas de la gente rica de allá, puso al coronel Jolón de portero, […].  Ya en vísperas de regresar yo a Guatemala, fui, una de tantas veces, a visitar a doña Paca, a quien procure servir, haciendo que entrase, sin pagar derechos, que importaban diez mil dólares, un gran equipaje, varios caballos, y otras muchas cosas, que de aquí se llevo a los Estados Unidos.  En esa oportunidad, el portero Jolón, me suplicó que, si era possible, le consiguiera permiso para volver a Guatemala, ya que no quería continuar llevando aquella vida, en país extraño.  Hice ver a la señora viuda de Barrios, que no le convenía tener a un porter que no hablaba inglés; […]; que Jolón deseaba regresar a Guatemala, aprovechando mi viaje; […].  Quedé convenido que le pagaría ella el pasaje, en primera, y se iría conmigo dicho coronel.

En la larga travesia, […], platicaba yo con Jolón; y el me contó, que una tarde, como a las seis, llegó un viejecito salvadoreño, con un joven, hijo suyo, a hablar con el general Barrios, cuando estaba la batalla de Chalchuapa ya para ganarse, por las tropas unionistas.  Que al ver Barrios, a aquellos mensajeros, dijo a Jolón: “Dejame solo con ellos, aquí en mi tienda de campaña, y volves despues”.  Temeroso el ayudante Jolón, de que sucediese algo a su jefe, se puso, por fuera, a espiar lo que pasaba; y pudo oir claro que el general dijo a aquellos salvadorenos: “Los cincuenta mil pesos están listos, para que ustedes, en las dos mulas que traen, los lleven; pero me explican bien el camino que debo tomar para mi entrada, puesto que todo esta convenido”.  Que entonces, el viejo y el muchacho le contestaron: “Que entrara, con su Estado Mayor, por una vereda, que indicaron; y que ya [Rafael] Zaldívar podría salir, y dejar la plaza, en poder de los guatemaltecos; porque tenía un buque listo para huir, pues quedaría El Salvador revuelto”.  Jolón me aseguró que él, con algunos soldados, ayudaron a dichos mensajeros, a cargar el dinero sobre las mulas.

Esto pasó la víspera de que acaeciese la ocurrencia de los jalapas; y el general Barrios, en compañía de Andrés Téllez, Urbano Sánchez, Jolón y dos militares cuyos nombres no recuerdo, se dirigió el 2 de abril, como a las 7 de la mañana, por un espeso bosque que tenia un camino estrecho; que sobre los árboles, muy ocultos, estaban unos tiradores; y que de repente dispararon, sobre la comitiva, hiriendo en el lado derecho del hombro al general Barrios, y atravesándolo la bala por el corazón dejándolo instantáneamente muerto. […] Sus acompañantes fueron heridos y cayeron muertos por balazos verticales. La herida que sufrió Barrios, por su dirección, indica claramente que fue resultado de un tiro disparado de muy arriba hacia abajo; lo mismo que lo otros disparos, que se han descrito. Viéndose perdido el ejército salvadoreño, es muy verosímil que se valiera su jefe de una estratagema, como la que corrió, por muy válida, a raíz del fallecimiento del Presidente de Guatemala.”

Desde su muerte, los gobiernos liberales que le siguieron se dedicaron a engrandecer su memoria, llamándolo “El Reformador”, culpando a su Ministro de la Guerra, general Juan Martín Barrundia, de todas las atrocidades que ocurrían en contra de los opositores al régimen en las ergástulas de la Penitenciaría Central e ignorando el enriquecimiento ilícito de Barrios durante su largo gobierno.  Por cierto, que Barrundia murió en 1890, tratando de derrocar al gobierno del general Manuel Lisandro Barillas, a bordo del buque estadounidense “Acapulco” que los transportaba de México a El Salvador para unirse a la revuerta de los Ezeta en ese vecino país y que amenazaba con invader Guatemala y derrocar a Barillas.  Desde ese momento, la demonización del personaje de Barrundia fue completa.

A su muerte, Barrios dejó una cuantiosa fortuna acumulada durante su gobierno, la cual fue heredada por su esposa, Francisca Aparicio de Barrios, quien la disfrutó en Nueva York y España.  El documento original del inventario de los bienes de Barrios fue elaborado sobre la base de una auditoría realizada el 3 de agosto de 1885 por Carlos F. Murga, a quien le pagaron seis mil pesos por sus servicios. Al respecto dijo el reputado historiador liberal Federico Hernández De León en 1924:

“Algo se han aquietado las pasiones y los espíritus serenos demarcan el valor legítimo de Barrios. En las responsabilidades que deben deducirse, saldrán los procedimientos crueles, que más tarde perpetuaron como si se tratase de un sistema. Y también se significará el poco escrúpulo en el manejo de la hacienda, que en los días del gobierno conservador, se mantuviera con respeto.  Los presidentes Carrera y Cerna murieron sin dejar mayores bienes de fortuna, en tanto que la testamentaría de don Rufino, alcanzó los millones…”


BIBLIOGRAFIA: