19 de diciembre de 1944: elección del presidente Arévalo

En las elecciones presidenciales realizadas del 17 al 19 de diciembre resulta electo por aplastante mayoría el Dr. Juan José Arévalo Bermejo

3289B897-B03A-4BB5-A886-90FD656E85A1
Palacion Nacional de Guatemala, que fuera sede del Ejecutivo de 1943 a 1996. En el recuadro: el presidente Arévalo en el despacho presidencial. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras los acontecimientos de la Revolución del 20 de octubre de 1944, la Constitución Liberal, decretada por una Asamblea Constituyente plegada a los deseos del general presidente J. Rufino Barrios el 11 de diciembre de 1879,1 fue finalmente derogada.2 Aquella Constitución ha sido la que más tiempo ha estado vigente en el país, ya que la primera constitución del Estado de Guatemala rigió del 1825 a 1838, cuando fue derogada tras el derrocamiento del gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez  por la revolución católico-campesina dirigida por el general mestizo Rafael Carrera;3 posteriormente, hubo un período de facto hasta 1851, cuando se hace la Constitución Conservadora para beneficiar al general Carrera,4 la cual estuvo vigente hasta el 30 de junio de 1871, en que fue derogada por  el triunfo de la revolución liberal liderada por J. Rufino Barrios y Miguel García-Granados y Zavala.5 Tras otro período de facto en que los presidente liberales gobernaron amparados en el Acta de Patzicía que ellos mismos establecieron el 3 de junio de 1871,6 se emitió la Constitución de 1879, la cual estuvo vigente hasta 1944, aunque con modificaciones realizadas en 1887 y 1897, y una breve suspensión entre el 14 de abril de 1920 y el 5 de diciembre de 1921,6 es decir,entre la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y el golpe de estado perpetrado por el general José María Orellana.7

La Junra Revolucionaria de Gobierno que se formó tras la caída del gobierno del general Federico Ponce Vaides, presidente interino desde la renuncia del general Jorge Ubico ocurrida el 1 de julio de 1944,8 convocó a elecciones a celebrarse del 17 al 19 de diciembre de ese mismo año.  Es conveniente indicar que aquella revolución no fue similar a las que hubo en el siglo XIX, en que eran productos de los criollos conservadores o de los criollos liberales tratando de derrocar a sus acérrimos rivales del poder, sino que se trató de un movimiento urbano de clases medias altas que, aprovechando la debilidad de la United Fruit Company (UFCO) en la región por estar enfocada en la Segunda Guerra Mundial, lograron tomar el poder.  Y es que la UFCO era una poderosa transnacional estadounidense que se había adueñado del sistema ferroviario de la región centroamericana por medio de la International Railways of Central America (IRCA) y de los puertos guatemaltecos por medio de la Great White Fleet, y de esta forma tenía el monopolio del transporte de bienes y pasajeros en Honduras, Guatemala y El Salvador, con la complicidad de los gobiernos a los que había ayudado a llegar al poder.9

En las elecciones de diciembre de 1944 se permitió por primera vez el voto femenino y el de los analfabetos, y los requisitos para ser candidato eran únicamente, ser guatemalteco natural, mayor de 35 años y estar en el pleno goce de sus derechos ciudadanos; además no era necesario que los candidatos estuvieran forzosamente inscritos en alguna organización política para ser postulados, únicamente bastaba el registro electoral.10 Sin embargo, los partidos que se formaron tras la Revolución de Octubre buscaron al candidato ideal que no estuviera relacionado ni con los liberales ni con los conservadores y fue así como el partido de los estudiantes universitarios, llamado «Frente Popular Libertador«, se decidió por el Dr. Arévalo Bermejo, éste era un distinguido maestro egresado de la Escuela Normal para Varones a quien ya apoyaban un groupo de sus ex-compañeros de clases.  Cuando se supo que lo estudiante apoyaban la candidatura de Arévalo, ésta fue acogida de tal manera que éste se convirtió en un personaje distinguido y aclamado en muchas ciudades de país. Por otra parte, habían surgido otros movimientos políticos, como el «Partido Social Democrático«, el cual estaba integrado por abogados en su mayoría conservadores y liderados por un militar distanciado del general Ubico, el coronel Guillermo Flores Avendaño. El otro grupo era la «Unión Cívica«, encabezada por Jorge Toriello Garrido, quien era uno de los triunviros que formaban al Junta Revolucionaria de Gobierno, junto con el mayor Francisco Javier Arana, quien también fue candidato presidencial, y el capitán Jacobo Arbenz Guzmán.​11

Sin embargo, la popularidad de la candidatura de Arévalo llegó a tal grado, que el grito «¡Viva, Arévalo!«, se escuchabra por todos lados, incluyendo los mítines de sus oponentes; por ejemplo, cuando el licenciado Adrián Recinos llevó a cabo la presentación de su plan de gobierno en el Teatro Lux en el Centro de la Ciudad de Guatemala, justo en el momento en que se abrió el telón se escuchó un débil grito de «¡Viva, Arévalo!«, lo que bastó para que el público que abarrotaba el teatro estallara en una ovación para el Dr. Arévalo, lo que finalmente provocó que el licenciado Recinos y sus colaboradores se retiraran sin poder exponer ninguno de sus puntos, y bajo una lluvia de improperios.12

Las elecciones se realizaron en total calma y al realizarse el escrutinio se comprobó el triunfo arrollador de Arévalo, un profesional que había obtenido un doctorado en pedagogía en la Universidad de Tucumán en Argentina, gracias a una beca otorgada por los gobiernos de los generales José María Orellana y Lázaro Chacón. Arévalo promovía el socialismo espiritual, como su principio de gobierno, con la intención de agregar a las clases más necesitadas a los programas de gobierno; años después,definió su política de gobierno de esta forma: «En materia de métodos de gobierno somos democráticos, es decir que vamos a la socialización respetando la persona individual. En otras palabras no somos totalitarios, respetamos la opinión de los adversarios y escuchamos a los que saben cualquiera que sea la procedencia política de esas opiniones.13

Los resultados de aquellas elecciones se presentan a continuación, mostrando la abrumadora mayoría con la que resultó electo el Dr. Arévalo:11

Candidato Datos Votos %
Dr. Juan José Arévalo   255,660 86.3
Lic. Adrián Recinos Funcionario de varios gobiernos liberales y experto en el estudio de escritos mayas 20,949 7.0
Ing. Manuel María Herrera Cordón Nieto del licenciado del mismo nombre que fue Ministro del gobierno del general J. Rufino Barrios y sobrino del licenciado homónimo que representó a Guatemala en el nefasto tratado de límites con México en 1882.14 11,062 3.7
Coronel Guillermo Flores Avendaño Militar allegado al general Lázaro Chacón,15 quien se había distancia del general Ubico por la enemistad entre éste y Chacón 8,230 2.8
Coronel Teodoro Díaz M.   342 0.1
Lic. Bernardo Alvarado Tello   115 0.0
Coronel Ovidio Pivaral   22 0.0
Mayor Francisco Javier Arana Miembro de la Junta Revolucionaria de Gobierno y uno de los líderes de la revolución del 20 de octubre. 12 0.0
Lic. Clemente Marroquín Rojas Patriarca de los periodistas guatemaltecos y enemigo personal del general Jorge Ubico.  Regresó del exilio tras la renuncia de éste.16 5 0.0
José Gregorio Díaz   5 0.0
Luis Cardoza y Aragón Escritor izquierdista 3 0.0
General Miguel Ydígoras Fuentes Ex-jefe político de varios departamentos durante el gobierno del general Jorge Ubico 2 0.0
Lic. Humberto Robles   2 0.0
Jorge Toriello Garrido Miembro de la Junta Revolucionaria de gobierno y uno de los líderes de la revolución del 20 de octubre. 2 0.0
Dr. Julio Bianchi Respetado médico conservador que había formado parte del Partido Unionista que derrocó al Licenciado Manuel Estrada Cabrera y fue embajador de Guatemala en EEUU durante el gobierno de Carlos Herrera.17 Fue uno de los firmantes de la carta de los 311.18 1 0.0
Bachiller Manuel Galich Líder del Frente Popular Libertador, el partido de los estudiantes universitarios. Fue uno de los firmantes de la carta de los 311.18 1 0.0
Lic. Eugenio Silva Peña   1 0.0
Totales 296,214 99.9

Aquel socialismo espiritual que era el fundamento del gobierno arevalista iba en contra de la forma de gobierno que las élites criollas guatemaltecas y la UFCO habían establecido en el país, por lo que su gobierno estuvo bajo ataque tanto por los contrarevolucionarios como por el gobierno de los EEUU,13 aunque también ayudó a formar la Legión del Caribe, para intentar patrocinar revoluciones en otros país de la región en los que la UFCO tenía el control de la situación.19


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Rodríguez de Ita, G. (2003). «La participación política en la primavera guatemalteca: una aproximación a la historia de los partidos durante el período 1944-1954»Google books. Humanidades. Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 9789688358122.
  3. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  5. Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821–1871»Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X. p. 335.
  6. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-4.
  7. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  8. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  9. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  10. Galicia, Néstor (16 de diciembre de 2016). Las elecciones de 1944: libertad y transparencia. Guatemala: Prensa Libre.
  11. Promoción 66 Liceo Guatemala (26 de abril de 2007) «Evocación de un presidente digno: Juan José Arévalo». Guatemala: Ex-alumnos del Liceo Guatemala.
  12. Herrera Sanjosé, Víctor Manuel (1985)  «¡Viva Arévalo!«. Guatemala: inédito.
  13. Poitevin, René (s.f.) Arévalo, un Hombre de su Tiempo. En: Actas del Encuentro «Juan José Arévalo». Guatemala. p. 19.
  14. Lainfiesta, Francisco (1885) Apuntamientos para la historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 191-192.
  15. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario.
  16. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  17. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  18. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  19. Aguilar Bulgarelli, Oscar (1974). Costa Rica y sus Hechos Políticos de 1948. San José, Costa Rica: EDUCA.

23 de octubre de 1957: licenciado González López renuncia a la presidencia

El licenciado Luis Arturo González López renuncia a la presidencia de Guatemala y es sustituido por un triunvirato militar luego de que hubieran evidentes anomalías en las elecciones del 20 de octubre de ese ano

23octubre1957
El aeropuerto de la Ciudad de Guatemala en 1957. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López, presidente interino de Guatemala tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas en la casa presidencia el 23 de julio de 1957,1 Guatemala entró en un período de incertidumbre, similar al que se vivió tras el derrame cerebral del general Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930.2

Ahora bien, a diferencia de que ocurrió tras la renuncia obligada del general Chacón, el mismo día de la muerte de Castillo Armas el Congreso llamó al primer designado a la presidencia, licenciado Luis Arturo González López a ejercer la Presidencia de la República, se convocó a elecciones dentro de cuatro meses, aunque sin especificar fecha, y se declaró el Estado de Sitio en toda la República.3 Esto le permitió a González López contar con el respaldo de los organismos del estado, a diferencia de lo que ocurrió con el licenciado Baudilio Palma, quien era el segundo designado a presidencia en 1930, y quien había quedado en una posición muy difícil frente a los mandos militares que apoyaban al general Mauro De León, que era el primer designado, pero no que constitucionalmente no podía asumir el cargo por haber sido nombrado Ministro de la Guerra pocos días antes.4

González López  -quien era miembro del Consejo Político de Movimiento Democrático Nacionalista (MDN)-  se tuvo que enfrentar a la situación que siguió al asesinado del líder liberacionista.   Primero confirmó en su puesto a los ministros de Castillo Armas, y luego se hizo cargo de las honras fúnebres del fallecido presidente, cuyo cadáver fue expuesto a la vista de la población por tres días.  Pero lo difícil de la situación era que los liberacionistas radicalizaron su posición como guías del anticomunismo, mientras que los partidos comunistas se adjudicaron el derecho de establecer una dictadura del proletariado.  Y existían otros partidos que, aunque no eran comunistas radicales como el Partido Guatemalteco del Trabajo, sí simpatizaban con varios de los principios de la Revolución de Octubre de 1944, como el Partido Revolucionario de Mario Méndez Montenegro.4

Es conveniente enfatizar que para los liberacionistas, que nunca reconocieron ser una pantalla de la operación PBSUCCESS y de la United Fruit Company,5 su misión era vencer al comunismo internacional y a la Unión Soviética que, según ellos, estaba estimulando, apoyando, financiando y respaldando la expansión el comunismo en el mundo y de manera especial en Guatemala.  Era tan radical su posición, que habían prohibido a los guatemaltecos viajar a los países europeos del bloque del este, y cuando se les preguntaba por qué los estadounidenses sí podían viajar a esos países, respondían que ellos sí podían resistir las tentanciones del comunismo pero lo guatemaltecos no.  Esta mentalidad radical fue inculcada en gran parte de la población guatemalteca y, sobre todo, en los miembros del Ejército, y se ha mantenido incluso hasta décadas después de la caída del muro de Berlín en 19896.

En la campaña presidencial participó el Movimiento Democrático Nacionalista (MDN), que era partido oficilialista y liberacionista radical que encabezaba una coalición llamada Unidad Patriótica Anticomunista (UPA), con el licenciado Miguel Ortiz Passarelli como su candidato.  También participó el general Miguel Ydígoras Fuentes con su partido Democrático de Reconciliación Nacional —más conocido como «Redención»—, que era de derecha moderada, y la Democracia Cristiana Guatemalteca, pequeño partido que entonces era de derecha y que postuló al ingeniero Miguel Asturias Quinónez.7

Fue la primera vez que se realizaron elecciones en un solo día, ya que anteriormente se acostubraba que fueran jornadas de tres días de votaciones.  Sin embargo, hubo numerosos problemas siendo el principal que no hubo suficientes papeles enviadas a los distritos en donde la oposición era más fuerte. Luego, hubo una considerable tardanza en publicar los resultados y eso hizo que la oposición empezara a protestar, aunque tímidamente.  Sin embargo, cuando el licenciado Ortiz Passarelli empezó a celebrar su supuesta elección, los ánimos se caldearon e Ydígoras y sus partidarios acusaron al gobierno de haber perpetrado un fraude electoral.7

Las protestas salieron a las calles y fueron aumentando conforme pasaban los días, hasta que el 23 de octubre, los jefes militares le pidieron la renuncia al presidente provisorio Luis González López y anunciaron que las elecciones habían quedado anuladas.  En sustitución de González López, se formó un triunvirato militar conformado por los coroneles Oscar Mendoza Azurdia, Gonzalo Yurrita Nova y Roberto Lorenzana Salazar.  Con esto, miles de ciudadanos salieron a las calles a vitorear a Ydígoras y a celebrar que les hubieran impuesto al candidato de las fuerzas de la liberación.  De hecho, con la salida de González López, los liberacionistas perdieron el poder directo, aunque luego conseguirían negociar el siguiente gobierno.8

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendaño, tras lo cual el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958 y en las que resultó electo el general Ydígoras Fuentes, aunque tuvo que negociar con el MDN para poder llegar al poder.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  3. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 254.
  4. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  5. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.
  6. Villagrán Kramer, Biografía política de Guatemala. p. 264.
  7. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACO, Serviprensa. p. 87.
  8. Ibid., p. 88.
  9. Ibid., p. 89.

Subir

28 de julio de 1930: restringen las garantías constitucionales

Luego de que dos mil indígenas atacaran a pedradas el cuartel de Totonicapán, el gobierno restringe las garantías constitucionales

28julio1930
Grabado del Valle de Totonicapán. En el recuadro: retrato del presidente Lázaro Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La crisis económica que afectaba a Guatemala durante la Gran Depresión tuvo un serio impacto en todos los habitantes, no solamente en la ciudad sino en toda la República. De esta cuenta, el 28 de julio de 1930 se reunieron en la plaza de Totonicapán aproximadamente dos mil indígenas de la región para protestar por las nuevas medidas impositivas, quienes fueron escuchados por el señor Guillermo Flores Avendaño. Sin embargo, encendidos por las burlas que hacía el alcalde tercero de la municipalidad indígena durante la reunión y no conformes con la respuesta de que se iba a notificar de la queja al general presidente Lázaro Chacón, atacaron el cuartel y la administración de rentas de la localidad. Entonces, el comandante de armas ordenó que los soldados defendieran la plaza y se produjo un tiroteo en el que resultaron dos muertos en el cuartel y uno en la administración de rentas, además de varios heridos.1,2

Flores Avendaño reportó a la presidencia que pidió refuerzos de Quetzaltenango para evitar nuevos desórdenes, mientras que Juan Moscoso envió un telegrama informando que los grupos indígenas se habían disuelto después del tiroteo y que todos los ladinos de la localidad estaban listos y armados en prevención de nuevos ataques, pendientes de las órdenes de las autoridades militares del lugar.1,2, Nota a

El racismo imperante en la época es evidente en los telegramas en que se informa de la situación al presidente Chacón. En uno de ellos se dice: «esta plaza está ya apaciguada; la masa indígena se dispersó cuando vio que se le disparaba. Ahora ya están armados todos los vecinos ladinos. Además ha venido refuerzo de Quetzaltenango pues se tienen noticias de que los momostecos han ido a comunicar a toda la tribu lo sucedido.»1,2

Por su parte, el 16 de octubre de 1930 los representantes de los 48 cantones de Totonicapán enviaron al presidente Chacón una extensa carta en la que le explican que el origen del descontento en la población de la localidad estaba dirigida al alcalde tercero de la municipalidad indígena Roberto Baquiax. He aquí lo descrito en aquella carta:3

[…] la tributación impuesta por Baquiax se dió, aunque con desgano, de buena fe. Baquiax y adláteres nos manifestaron que la suma que se recaudara serviría para hacer un presente al presidente de la República y al ministro de agricultura y así nos libraríamos de gravámenes sobre nuestros terrenos. Sabido es que el departamento más poblado de la República, es del de Totonicapán y que sólo el municipio de Totonicapán tiene poco más de 80,000 habitantes. Calcúlese a cuanto ascendería la contribución impuesta por Baquiax, descontando a muchas familias que no poseen rebaños. Muy posibles es que la cantidad recaudada haya pasado de Q2,000. En el mismo despacho de Baquiax y aun en su propia casa de habitación se fueron enterando las cantidades que según tarifa arribamencionada, se impusieron y se guardó muy bien de dar ninguna clase de recibos ni de comprobantes que sirvieran de base para una reclamación. De aquella respetable suma deben dara cuenta Roberto Baquiax, Adrián Juárez, Cándido Batz, Domingo Chuc, Victoriano Tiu y otros que cometieron tal despojo y robo desvergonzado, y que merodearon por montes y caseríos.

Quedamos esperanzados en que aquella suma colectada serviría para salvar nuestras tierras de gravámenes y gabelas, cuando sorprendidos nos dimos cuenta de que de lo que se trataba era simplemente de la revisión de la matrícula, sin recargos de mayor cuantía, para lo que Baquiax mandó citar a los de los cantones para hacer efectiva dicha revisión. El día 28 de julio se reunieron todos los citados por Baquiax, que llegaron de diferentes lugares a la plaza de armas. Así fue como nos encontramos reunidos ese día en la cabecera. Era natural que existiera malestar entre nosotros, pues seguíamos creyendo que se nos quería gravar con contribuciones leoninas, máxime cuando ya habíamos contribuído para evitarlo.

Estando reunidos en el interior del cuartel, expusimos al señor jefe político, coronel don Guillermo Flores, nuestra inconformidad con la disposición adoptada, y dicho funcionario, oyendo nuestras querellas, nos exhortó con palabras convincentes y pataernales a que tuviéramos paciencia, que dentro de diez días de esa fecha, nos diría la resolución del gobierno, pues lo consultaría debidamente, haciendo ver nuestras justas quejas. Con la promesa del señor coronel Flores nos retirábamos a nuestros respectivos hogares cuando Roberto Baquiax nos mandó llamar a su despacho para ir a recoger unos papeles de seguridad, pero en esos mismos momentos supo lo que nos manifestó el jefe político; entonces usó de mil evasivas, nos hizo entrever el engaño de que éramos víctimas, pues le reclamamos lo del dinero recaudado. Baquiax, no sintiéndose seguro, salió violentamente del despacho y fue a refugiarse a la mayoría de plaza, seguido de una inmensa rechifla que provocó su huída. El grupo ya colérico por la huída de Baquiax, en voz alta dirigió cargos no sólo a éste sino contra Adrián Juárez, Cándido Batz, Victoriano Tiu y otros, tratándolos de ladrones. A cada alusión que Baquiax oía, contestaba con una risa burlona. El señor coronel don Guillermo Flores nos exhortó a que nos retiráramos tranquilos que todo se arreglaría, pero ya era tarde. La desvergonzada risa burlona de Baquiax fue encendiendo los ánimos hasta que estalló en una inmensa indignación, que ya no reconociendo miramientos ni midiendo las consecuencias, algunos exaltados, no encontrando más armas que los piedrines de los promontorios que servirían para los trabajos del parque Unión, arremetieron contra Baquiax, dando por resultado la rotura de las vidrieras de la mayoría de la plaza. Inmediatamente la guarnición hizo fuego sobre los manifestantes, no respetando las órdenes del comandante de armas, que recomendó tirar al aire. Resultaron tres asesinados, uno frente a la mayoría, otro frente a la guardia y otro frente a la administración de rentas, situada a cuadra y media de la plaza central. A los disparos, el grupo se disolvió, huyendo a sus asas con varios varios heridos. Los muertos que cayeron en la plaza de armas respondían a los nombres de Ventura Tacam y Tomás Gutiérrez, y el de la administración Manuel Ajpacajá. Entre los heridos hay muchos, entre los que se cuentan Baltasar Canastuj y Agustín Chaclán, no sabiéndose si se salven de sus heridas, pues son graves.3

En la Ciudad de Guatemala las informaciones iniciales fueron confusas, pero luego de que se recibieron los telegramas notificando lo que había ocurrido realmente, se emitió un decreto restringiendo las garantías constitucionales para ayudar a resolver la situación lo más pronto posible. Dicho decreto dice así:4

Decreto No. 1088

Lázaro Chacón, Presidente de la República

Considerando: que el gobierno tiene conocimiento de la existencia de trabajos sediciosos encaminados a perturbar gravemente la paz y el orden públicos, que han cultimnado en un ataque armado contra la guarnición de Totonicapán y amenaza trastornar la tranquilidad en los demás pueblos de la República y produce un malestar general que hace necesaria la adopción de medidas que garanticen a la población pacífica y laboriosa el goce de sus derechos y bienes;

Considerando: que el Ejecutivo tiene la obligación de tomar todas las medidas conducentes para velar por la tranquilidad y el orden del país;

Por tanto: en uso de las facultades que me confiere el artículo 39 de la Constitución de la República y en Consejo de Ministros, Decreto:

Artículo 1°.— Se restringen en toda la República y por el término de seis meses las garantías a que se refieren los artículos 25, 26, 30 y 38 de la Constitución.Nota b

Artículo 2°.— El presente decreto comenzará a regir desde esta fecha y de él se dará cuenta inmediatamente a la Asamblea Nacional Legislativa.

Dado en la casa de gobierno, en la Ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de julio de mil novecientos treinta.

        • L. Chacón
        • Ed. Aguirre V., Secretario de Relaciones Exteriores
        • R. A. Mendoza, Secretario de Educación Pública
        • J. B. Padilla, Secretario de Guerra
        • Daniel Hernández F., Secretario de Fomento
        • Samuel E. Franco, Secretario de Hacienda y Crédito Público
        • M. M. Herrera, Secretario de Agricultura
        • R.E. Sandoval, Secretario de Gobernación y Justicia

Debido a que en realidad solamente se había tratado de un ataque con piedras, y que los indígenas fueron repelidos a balazos, no había mucho que controlar en el país. Pero en los cantones de Totonicapán ocurrieron abusos durante el período que dichos derechos estuvieron restringidos, de acuerdo a lo expuesto por los delegados de los 48 cantones de Totonicapán:3

«Del aciago día 28 de julio arranca el martirologio de los cantones. Baquiax, Juárez, Tiú, Chuch, una caterva de malvados, no contentos con las desgracias ocurridas por su causa, se dieron a recorrer los montes y caseríos, cometiendo verdaderos actos de bandolerismo y de pillaje, saqueando propiedades, llevándose grandes cantidades de maíz, frijol, habas, trigo y otros granos, ovejas, gallinas y otros animales domésticos, violando mujeres, principalmente jovencitas. Decían que toda esa cantidad de granos serviría para la manutención de la tropa que vine a sofocar la ‘revolución’. El mismo Roberto Baquiax, montado en su mula, agredió a mano armada a varios transeuntes en el camino que conduce a la aldea de Paquí. El natural temor y la restricción de la garantías constitucionales obligaron a los damnificados a no presentarse en queja contra aquella pandilla de forajidos, pues es seguro que las autoridades departamentales estuvieron ignorantes de lo que pasaba.»3

Finalmente, el 9 de septiembre de ese año, el gobierno del general Chacón restituyó las garantías mediante este escueto decreto:5

Decreto No. 1096

Lázaro Chacón, presidente de la República

Considerando: que han dejado de existir las causas que obligaron al Ejecutivo a restringir las garantías individuales para el mantenimiento de la tranquilidad y el orden público,

Por tanto: en Consejo de Ministros, decreto:

Artículo único: se deroga el Decreto Gubernativo No. 1088 de 28 de julio del corriente año, quedando, en consecuencia, restablecido en toda la República el ejercicio de los artículos 25, 26, 30 y 38 de la Constitución.

Del presente Decreto, que comenzará a regir desde esta fecha, se dará cuenta a la Asamblea Legislativa.

Dado en la Casa del Gobierno, en Guatemala, a los nueve días del mes de septiembre de mil novecientos treinta.

        • L. Chacón
        • A. Skinner Klee, Secretario de Relaciones Exteriores
        • R. A. Mendoza, Secretario de Educación Pública
        • J. B. Padilla, Secretario de Guerra
        • F. Aguilar V., Secretario de Fomento
        • Samuel E. Franco, Secretario de Hacienda y Crédito Público
        • M. M. Herrera, Secretario de Agricultura
        • F. Castillo Monterroso, Secretario de Gobernación y Justicia
        • R. A. Ramírez, subsecretario de la Guerra5

Es interesante advertir que en tan poco más de un mes habían cambiado la mitad de los ministros de Estado. Esto se debió a que por la crisis que atravezaba el país, el gabinete presentó su renuncia en pleno el 29 de agosto y Chacón solamente mantuvo en su puesto a algunos ministros.


NOTAS:

BIBLIOGRAFIA:

  1. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) «Levantamiento de indígenas de Totonicapán«. Guatemala: Nuestro Diario.
  2. — (29 de julio de 1930) «El levantamiento de ayer en Totonicapán«. Guatemala: Nuestro Diario.
  3. Cano, Manuel S. et. al. (16 de octubre de 1930) «Manifiesto de los indígenas de Totonicapán al Presidente» Guatemala: El Imparcial.
  4. Chacón González, Lázaro (28 de julio de 1930). Decreto 1088. Guatemala: El Guatemalteco, Tipografía Nacional.
  5. — (9 de septiembre de 1930). Decreto 1096. Guatemala: El Guatemalteco, Tipografía Nacional.

Subir

27 de diciembre de 1954: restablecen contratos con la UFCO

La Asamblea del gobierno de Castillo Armas se reúne de emergencia para restablecer los contratos leoninos que favorecían a la United Fruit Company

28diciembre1954
Tramo del Ferrocarril de Guatemala en la década de 1940.  En esa época el monopolio del ferrocarril lo tenía la companía International Railways of Central America, la cual era una subsidiaria de la United Fruit Company.  En el recuadro: el coronel Carlos Castillo Armas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 27 de septiembre de 1954 se solicitó a la Asamblea del gobierno de facto del coronel Carlos Castillo Armas que se revisaran los contratos suscritos con la United Fruit Company con el gobierno de Lázaro Chacón el 25 de mayo de 1930 y con el gobierno de Jorge Ubico, el 3 de marzo de 1936.   Por medio de estos contraros, la compañía frutera, y sus subsidiarias —la ferrocarrilera IRCA y la generadora de electricad Electric Bond and Share— fueron exoneradas del pago de impuestos, y habían quedado en una posición privilegiada frente a otras empresas nacionales y extranjeras.  De hecho, los enclaves bananeros en Tiquisate, Escuintla y Bananera, Izabal, estaban unidos por el único ferrocarril que existía en el país, y que era controlado por la IRCA, la cual tenía también el uso exclusivo de los puertos de Champerico, San José y Puerto Barrios por medio de su flota mercante, la Great White Fleet. Este monopolio del transporte de pasajeros y carga hacía que la UFCO, además de la exoneración de impuestos de que gozaba, fuera la que verdaderamente mandara en el país, y la llevó a un enfrentamiento directo con los gobiernos revolucionarios, especialmente el del coronel Jacobo Arbenz Guzmán.

Al recibir la solicitud, la Asamblea eligió a una comisión específica conformada por los diputados David Vela —quien era director del periódico «El Imparcial«—, Oscar Nájera Farfán, Abraham Cabrera Cruz, Ramiro H. Alfaro, Luis Padilla y Guillermo Flores Avendaño —quien luego sería presidente de la República—, para que estudiaran los contratos y dictaminaran al respecto.

Al día siguiente, 28 de diciembre, la comisión inusualmente presentó su dictamen de aprobación, junto con contratos adicionales que habían sido firmados el día anterior entre el gobierno de Castillo Armas y la United Fruit Company, los cuales de inmediato fueron enviados de vuelta a la Asamblea para su aprobación final, ya que era urgente para el gobierno liberacionista cumplir sus compromisos con su principal patrocinador antes de que terminara el año.

Así, por medio de aquellos contratos, que en realidad fueron simples modificaciones de los de 1930 y 1936, la UFCO:

  1. Dió por terminado el reclamo que había presentado contra el gobierno de la República por la aplicación de la reforma agraria y la expropiación de parte de sus tierras ociosas.
  2. Daba al Estado otras tierras de menor calidad que quedarían como reserva, y con la condición de que ninguna reforma agraria futura podría afectarlas bajo ningún concepto.
  3. Ya no tenía el compromiso de construir un puerto en el litoral Pacífico, pero quedaba obligada a pagar un impuesto del 30% de las utilidades netas que obtuviere con motivo de todas las actividades que realizare en Guatemala.

La cuestión del pago de impuestos fue crucial en este nuevo decreto.  A pesar de que altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos tenían intereses económicos en la UFCO —como el propio secretario de Estado de Eisenhower, John Foster Dulles, y del embajador de los EEUU ante las Naciones Unidas, John Cabot Lodge—, fue muy delicado para el gobierno estadounidense enterarse que la UFCO no pagaba impuestos sobre utilidades en Guatemala, pues iba en contra de la imagen que quería proyectar de libertad y prosperidad.  Por ello, le hizo ver a la UFCO y a Castillo Armas que no iba a permitir la exoneración de impuestos y que tenían que encontrar la manera de llegar a un acuerdo para resarcir a la frutera por los embargos hechos durante la reforma agraria y de que ésta pagara impuestos al estado guatemalteco.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

23 de diciembre de 1953: el Plan de Tegucigalpa

Surge a la luz el Movimiento de Liberación Nacional, con la declaración del Plan de Tegucigalpa, parte de la operación PBSUCCESS de la CIA

23diciembre1953
Documento de la CIA, desclasificado en 1975 que muestra el involucramiento de la agencia de inteligencia de los Estados Unidos en el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Debido al enfrentamiento directo entre el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y los intereses de la compañía transnacional estadounidense United Fruit Company, los funcionarios de ésta poderosa empresa con fuertes nexos en el gobierno del general Dwight Eisenhower aprovecharon el ambiente McCarthista que imperaba en los Estados Unidos para derrocar al gobierno guatemalteco.

Con la ayuda del Secretario de Estado John Foster Dulles y de su hermano y  jefe de la CIA, Allen Dulles, se implementó la Operación PBSUCCESS para recuperar el control de los intereses estadounidenses en Guatemala, aduciendo el auge del movimiento comunista del gobierno de Arbenz.1  Si bien sí había elementos comunistas asesorando al presidente guatemalteco —como por ejemplo, José Manuel Fortuny del Partido Guatemalteco del Trabajo2— los cambios que promovía el gobierno guatemalteco estaban inspirados en las políticas del «New Deal» del gobierno del ex-presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y no en políticas marxistas.

Los estadounidenses aprovecharon a los exiliados guatemaltecos que no estaban de acuerdo con el gobierno arbencista, muchos de ellos antiguos aliados del fallecido coronel Francisco Javier Arana, quien había muerto a manos de hombres del coronel Arbenz en 1949 cuando éstos intentaron apresarlo en Amatitlán para enviarlo al exilio a Cuba.  Este hecho se produjo luego de que Arana hubiera dado un ultimatum al presidente guatemalteco Juan José Arévalo y haberle exigido el poder, y tras haber enviado tropas a apoyar a la United Fruit Company durante un prolongado conflicto laboral sin permiso del presidente.3

Los exiliados guatemaltecos asesorados por la CIA se agruparon en Tegucigalpa en donde salieron a la luz el 23 de diciembre de 1953 con el nombre de Movimiento de Liberación Nacional.  Junto con la llegada del diplomático anticomunista John Puerifoy a Guatemala en noviembre de ese mismo año y una extensa propaganda internacional contra el gobierno arbencista, la Operación PBSUCESS se puso en marcha.4

El extenso Plan de Tegucigalpa empieza con una larga proclama, que se reproduce a continuación por su valor histórico, ya que en los incisos 10 y 11 dice claramente sus verdaderos motivos: la protección de la propiedad privada, sin mencionar cómo se generó dicha propiedad durante los regímenes liberales que se sucedieron de 1871 a 1944:Nota

Identificados en el común propósito de erradicar de Guatemala al comunismo que deforma la verdad, mancilla la justicia, deturpa la belleza y escarnece la moral; que asfixia la libertad, conculca los derechos, aherroja las conciencias y mutila las voluntades; que desquicia la organización social, socava el sentimiento de nacionalidad, predica el materialismo histórico, con exclusión de los valores del espíritu, como factor determinante en la vida del individuo y de los pueblos, y niega la existencia de Dios y de la inmortalidad del alma, los partidos políticos y agrupaciones cívicas anticomunistas que militan dentro y fuera de la República, se han unificado bajo una sola bandera cuyos símbolos son «Dios, Patria, Libertad» e integran la Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala.

Al anticomunismo guatemalteco, sistemática y e interesadamente calificado de contenido negativo, lo inspira robusta ideología de aspiraciones y finalidades perfectamente definidas; y compacto en la Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala, entidad cuya meta es la liberación de la Patria, la reconstrucción de la nacionalidad y la rehabilitación del país, ha suscrito el «Plan de Tegucigalpa», así llamado por razón del lugar en el que fue concebido, y, previo estudio y discusión, allí aprobado.

La Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala, declara, afirma y sostiene los siguientes principios fundamentales, que, en manera alguna exluyen los demás afines considerados esenciales para el desarrollo integral del hombre, y el desenvolvimiento armónico de la sociedad, contemplados y comprendidos en el Plan de Tegucigalpa:

    1. Por encima de cualquiera otra consideración terrena están los destinos e intereses patrios
    2. Si se acude con ánimo recto, firmeza de propósito y acopio de energías y experiencia, puestos los ojos en el interés nacional, con prescindencia de los meramente personales de grupo o clase, o cualesquiera otros, es remediable, en gran medida, el desconcierto prevaleciente en las distintas clases sociales, el cual se agudiza de día en día.
    3. Para el logro del bien común, fin básico del Estado, es menester el imperio del Derecho, fuente de paz y de progreso.
    4. La libertad, para ser genuina, fecunda y provechosa, debe ejercerse dentro de los límites de la verdad, la justicia y la moral. Contrariamente, degenera en libertinaje y anarquía; y, en ocasiones, provoca el surgimiento de la dictadura y hasta el del despotismo y la tiranía.
    5. El régimen jurídico es de absoluta esterilidad, si no se le riega con la savia vivificante de la Justicia Social, como indispensable e insustituible complemente de la Justicia Conmutativa y de la Justicia Distributiva, porque si éstas norman, respectivamente, las relaciones entre los individuos y las de la sociedad para con éstos, aquella rige las obligaciones de los individuos para con la sociedad, dignifica al hombre, equilibra la distribución de la riqueza e iguala las oportunidad, a la vez que favorece y facilita el ejercicio de las libertades, y a todos garantiza la seguridad integral.
    6. La dignidad humana —en la más amplia acepción del vocablo, como síntesis de las características diferenciales del ser inteligente— debe tener la máxima protección del Estado, entidad cuya justificación orgánica, y funcional descansa, precisamente, en ello, por vitud misma de que es el resultado de la voluntad de los asociados.
    7. Instituidas las autoridades para mantener a los habitantes en el goce de sus derechos, que son primordialmente la vida, la libertad, la igualdad y la seguridad de la persona, de la honra y de los bienes, las penas consiguientes a las transgresiones, en las que aquellas incurran, deben ser de ejemplar severidad y, de fácil mecanismo los recursos, para la efectividad del precepto.
    8. Al ampato de la democracia es perfectamente realizable el advenimiento de un mundo, en el que los hombres, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de expresión del pensamiento, de la libertad de creencias, de la libertad de reunión, de la libertad de ubicación y locomoción, y de las demás libertades reconocidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por las Naciones Unidas.
    9. De todos los sistemas políticos, el democrático representativo es el mejor para Guatemala, dentro de las posibilidades del medio ambiente, para mayor garantía de la dignidad humana y consecusión del bien común, básicas finalidades del Estado.
    10. Consecuencia obligada de las necesidades humanas, el derecho de propiedad merece el reconocimiento y la protección del Estado, para satisfacción de las individuales y familiares y de las sociales, entendiéndose que los legítimos intereses colectivos privan sobre los particulares.
    11. Por causa de utilidad pública, debidamente comprobada, la propiedad privada es expropiable, total o parcialmente por el Estado o los municipios, previo pago en moneda efectiva, del justo precio.
    12. Noble atributo de los seres humanos que les permite la satisfacción de sus aspiraciones, bienestar individual, familiar o colectivo, el trabajo es un derecho y una obligación en la vida de sociedad, y ésta debe exigirlo del invididuo, a la vez que proporcionárselo.
    13. Para la práctica realización de los ideales, es indispensable que los encargados de plasmarlos en cualesquiera de los órdenes de la vida tengan sólida preparación moral e intelectual y ajusten sus actuciones a las más rigurosas normas de probidad y pulcritud.5

A continuación, se presentaban los símbolos que usaban los anticomunistas y las razones por las que los escogieron:

Dividido el mundo, por dos grandes fuerzas: la una, la democracia, cuyos principios garantizan la convivencia en términos de armonía social, seguridad de la persona, de la honra y de los bienes y posibilidades de mejoramiento individual; y la otra, el comunismo, el cual lleva en sí mismo el germen de la destrucción social, la muerte de las libertades, el aniquilamiento de la personalidad y la negación de los valores éticos, supeditándolos, en todo caso, a los más bajos y rastreros de la animalidad, la Oposición Organizada contra la Sovietización de Guatemala, consciente de que el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán y el del doctor Juan José Arévalo Bermejo, contrariando la voluntad popular y no obstante la estructura democrática preconizada por la Constitución de la República, actuaron y se desenvolvieron con sujeción a los delineamientos y dictados del comunismo internacional.  Contra esa acción destructora se alzó el estandarte de la Liberación, lábaro en cuyo escudo, bruñido al calor de los más puros sentimientos, rebosantes de sinceridad, campea la trilogía magnífica de la cultura y la civilización cristianas: «Dios, Patria, Libertad», blanco del artero y despiadado ataque rojo; y con el concurso de los guatemaltecos conocerá días mejores.

Dios: Principio y fin de los ideales más puros del ser humano y antítesis del materialismo histórico que el comunismo ha impuesto en nuestro países.[…]

Patria: Palabra inmortal que en el alma de todo ciudadano honrado encierra cuanto de grande y de bueno se puede hacer por la Nación donde nacimos.[…]

Libertad: ejercicio de la voluntad y autodeterminación del hombre.[…]6

Y el Plan continúa con textos por el estilo, siempre defenestrando el supuesto comunismo de los gobiernos revolucionarios y las supuestas ventajas que una vida en la órbita del gobierno de los Estados Unidos le traería a Guatemala, aunque, por supuesto, no lo menciona de esa forma, sino que dice que será un régimen «democrático».  Así, su plan de gobierno sería «un régimen republicano, democrático y representativo con una nacionalidad fuerte unificada en el campo espiritual, y un pueblo sano y capaz orgánicamente».7

Para junio de 1954 el Movimiento de Liberación Nacional se hizo con el poder en el país, pero no gracias a sus escasos méritos militares sino a traciones del Ejército Nacional de la Revolución que no estaba de acuerdo con la política agraria del gobierno de Arbenz, y a la fuerte presión del Departamento de Estado y del embajador Puerifoy que obligaron a renunciar al presidente Árbenz.8,9

El involucramiento de la CIA en el golpe de estado 1954 era un rumor que circuló durante décadas, hasta que quedó confirmado con la desclasificación de documentos del gobierno estadounidense en la década de 1990, los cuales explican los detalles no solamente de la operación PBSUCCESS sino de otras, como la PFFORTUNE destinada a patrocinar y suministrar armas a las fuerzas opositoras al gobierno y la PBHISTORY destinada a incriminar a Jacobo Arbenz para mostrarlo como un títere comunista.1,10-13


NOTAS:

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency.
  2. Fortuny, José Manuel (2002). Memorias de José Manuel Fortuny. Guatemala: Editorial Óscar de León Palacios.
  3. Gleijeses, Piero (s.f.). «The Death of Francisco Arana: a turning point in the Guatemalan Revolution»Journal of Latin American Studies (en inglés) (Inglaterra) 22. pp. 542-545.
  4. Flora Lews (18 de julio de 1954) «Ambassador Extraordinary: John Peurifoy»  (en inglés). Nueva York: The New York Times.
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1960) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LIV
  6. Ibid., p. LV
  7. Ibid., pp. LIV-LXVII
  8. Ibid., pp. LXVII-LXVIII.
  9. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954).«Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube
  10. Cullather, Nicholas (2006). Secret History: The CIA’s Classified Account of its Operations in Guatemala 1952-54 (en inglés) (2ª edición). Stanford University Press. ISBN 9780804754682
  11. Rabe, Stephen G. (1988). Eisenhower and Latin America: The Foreign Policy of Anticommunism (en inglés). Chapel Hill, Carolina del Norte, EE. UU.: University of North Carolina Press.
  12. Schlesinger, Stephen; Kinzer, Stephen (1982). «Bitter Fruit: The Untold Story of the American Coup in Guatemala». The David Rockefeller Center Series on Latin American Studies (en inglés) (Cambridge, EE. UU.: Harvard University Press): 1-331. ISBN 0-385-14861-5.
  13. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events». Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.

Subir