21 de septiembre de 1845: se emite un decreto para las elecciones municipales que iban a realizarse cada año

21septiembre1845
Retrato del capitán general Rafael Carrera, presidente de la República de Guatemala. A su derecha está el entonces general José Víctor Zavala, y a la derecha el alcalde la Ciudad de Guatemala. Imagen tomada de la Revista Conservadora del pensamiento centroamericano.

En 1845, se había convocado una vez más a una Asamblea Constituyente para que redactara una constitución para el Estado de Guatemala.  Ésta ardua tarea fue quedando pospuesta año tras año debido a la anarquía que imperaba en Guatemala, no solamente por los destrozos ocurridos tras las guerras entre Rafael Carrera y Francisco Morazán, sino que por la injerencia de los estados liberales vecinos, en especial Honduras y El Salvador, quienes patrocinaban rebeliones en contra del gobierno conservador de Guatemala.1 No fue sino hasta qu Carrera destrozó a los liberales en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851 que se consiguió un paz relativamente estable, la cual permitió que firnalmente se redactara una constitución.2

Una de las leyes emitidas por una de aquellas constituyentes el 21 de septiembre de 1845 se convirtió en el primer intento para tener elecciones democráticas en las municipalidades guatemaltecas.  He aquí dicha ley:3

El congreso constituyente del Estado de Guatemala, considerando:

1°— Que la administración municipal es el ramo más importante al gobierno político de los pueblos, porque a ella le está confiada cardinalmente la instrucción, la salubridad, el ornato, la comodidad de las poblaciones y aun su asiento:

2°— Que bajo este respecto, los ciudadanos municipales en los gobiernos democrátícos deben ser una emanación del pueblo, constituidos por é inmediatamente, para que sus individuos reunan la confianza pública, estén penetrados de los intereses, necesidades y opiniones del pueblo, y puedan obrar en consonancia con sus comitentes;

3°— Y que el sistema de elecciones municipales adoptado en el decreto de 2 de octubre de 1839, desviándose de estos principios, contrajo el voto activo en ellas solo al pequeño número de personas que han obtenido cargos municipales en los años anteriores, privando a la generalidad de los ciudadanos del sufragio activo que les correspondiera; decreta:

1°— El primer domingo del mes de diciembre del corriente año se convocará a los pueblos para la elección de sus respectivas municipalidades, la que se celebrará el inmediato domingo del mismo mes.[…]

3°— La votación se practicará diciendo en alta voz cada sufragante las personas por quienes vota, designándolas separadamente para los cargos del alcaldes, regidores y síndicos: escribiéndolos el secretario en una lista, que leerá en alta a cada votante, para que se cerciore éste y cualquiera otra persona de la junta que lo solicite.

4° — El directorio estará abierto por ocho horas; y concluida la votación, no bajando de treinta votos concunentes por lo menos, se hará el escrutinio en público, y se declararán electos alcaldes, regidores y síndicos los que obtengan mayoría de sufragios para los respectivos destinos.— Si no se reunieren cinco votos conformes, no habrá elección, y se repetirá el acto bajo el mismo directorio el dia festivo inmediato siguiente. — Si algunas personas reunieren igual número de votos para el mismo cargo, los ciudadanos presentes en el acto del escrutinio elegirán solo entre ellos, y si ya no hubiere concurrencia, lo ejecutará solo el directorio.

5°— Los recursos sobre cohecho ó soborno, y las reclamaciones sobre nulidad serán resueltos en el acto por el directorio y diez ciudadanos presentes que hayan votado.[…]

— Tendrán voto en estas elecciones todos los ciudadanos en ejercicio de sus derechos caificados anteriormente para la elección de diputados.[…]

8°— La renovación anual de la municipalidad se practicará en los mismos dias que expresa el artículo primero; y en la parte que disponen las leyes existentes.

9°— Cuando vaque algún empleo municipal, registrará la corporación las listas de sufragios, y llamará á subrogar á la persona que haya reunido mayoría después de la que se retiró, y ella debe sin excusa alguna entrar á servir el cargo; pero si no hubiere obtenido por lo menos cinco votos, se convocará al pueblo á nueva elección para reponer al municipal que falte.

10°— No se admitirán renuncias á los miembros de la municipalidad sin causas legales. — Conocerá de ellas el corregidor, previo informe de la municipalidad respectiva; y tal resolución se pondrá en noticia del síndico, á fin de que pueda hacer el reclamo conveniente al supremo gobierno caso de no hallarla arreglada.

11°— Se deroga el capítulo 4° de la ley de 2 de octubre de 1839, sobre gobierno político de los departamentos, en cuanto se oponga al presente decreto.3

Aquella bien intencionada ley, no pudo llevarse a la práctica porque, como tal y como ocurrió con los Códigos de Livingston de Mariano Gálvez y José Francisco Barrundia, no se aplicaban a la realidad de las poblaciones rurales del país.4 Era específicamente el artículo 6° el que echaba por tierra la buena intención del decreto, pues solamente eran ciudadanos aquellos que supieran leer y escribir o que tuvieran un oficio propio;  esto dejaba a la gran mayoría de los campesinos indígenas marginados del derecho al voto. De esta cuenta, el presidente de Guatemala, general Rafael Carrera, quien había fundado la República el 21 de marzo de 1847, emitió un decreto en noviembre de ese año, derogando el anterior:

El decreto [del 21 de setiembre de 1845], no ha podido ser ejecutado en muchos pueblos, ni observado en todos exactamente, por contrariar las costumbres de los indios, y exigir en su artículo 6° los votos de ciudadanos cuyos derechos estén calificados con anterioridad para la elección de diputados, calificación que, además de no existir, presenta graves dificultades para hacerse.1


BIBLIOGRAFIA:


 

18 de agosto de 1838: en medio de la anarquía producida por el levantamiento católico-campesino, el Estado de Guatemala declara estado de sitio

18agosto1838
Mapa de los Estados de Guatemala y de Los Altos en 1838.  Nóte el área considerable de Los Altos, que se separaron de Guatemala el 3 de mayo de ese año.  La situación de anaquía que se vivía tras el alzamiento campesino católico, hizo que las autoridades del estado declararan estado de sitio en todo el territorio.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El papel del clero secular en el levantamiento del campesinado dirigido por el general Rafael Carrera en 1837-38 ha sido minimizado por los historiadores oficiales.  Toda la revolución ha sido presentada como un alzamiento contra el moderno gobierno del Dr. Mariano Gálvez, debido a la ignorancia de la población indígena que creyó que estaban envenenando los pozos de agua con el cólera.1  Ahora bien, es cierto que la creencia de que estaban envenenando los pozos fue el detonando de la violencia, las causas del levantamiento son mucho más profundas y están enraizadas en las costumbres coloniales que se impusieron a los indígenas, ya fuero reducidos en encomiendas por los criollos hacendados o en las doctrinas de los poderosos frailes regulares.  Los indígenas crearon su propia religión, por medio del sincretismo de sus creencias ancentrales con la imaginería católica española, y alcanzaron un punto en que utilizaban las imágenes de santos únicamente para representar a sus verdaderas deidades.

De esta esta cuenta, la expulsión de los frailes y del arzobispo Ramón Casaus y Torres tras la victoria de Francisco Morazán en 1829, puede considerarse como el punto de partida de la revolución que llevó a Rafael Carrera al poder. Cuando los frailes fueron expulsados, sus bienes y haciendas fueron confiscados, incluyendo a todos los indígenas y esclavos negros liberados que trabajaban en ellas.  Varias de esas haciendas, como por ejemplo la Hacienda de San Jerónimo que tenían los dominicos en la Verapaz fueron entregadas a ciudadanos británicos en pago a su ayuda logística para vender al régimen de Mariano de Aycinena en 1829.  Los frailes salieron del país, pero los curas párrocos del clero secular se quedaron, y empezaron a hacer trabajo de hormiga entre los indígenas de sus parroquias diciéndoles que los liberales que estaban ahora en el poder estaban aliados con los “herejes” protestantes, enemigos de la “verdadera religión“.2

El descontento de los campesinos rurales empezó a crecer cuando el gobierno liberal estableció un impuesto individual a los indígenas, el cual era tan abusivo que apenas les dejaba recursos para subsistir; además, había “gentes militares, no de muy buena conducta que fueron desacreditando al Gobierno por el despotismo y arbitrriedades con que obraban“.3  Si bien resistieron resignadamente, como ya estaban acostumbrados tras varios siglos de colonizaje, la situación empeoró en 1837 cuando el líder liberal José Francisco Barrundia convenció al Jefe de Estado Mariano Gálvez para que se hiciera oficial la traducción que Barrundia había hecho de los Códigos de Livingston, los cuales se utilizaban en el estado norteamericano de Luisiana y, a su vez, estaban basados en el Código Legal de Napoleón.  Estos códigos introdujeron leyes demasiado novedosas para la población guatemalteca, que no estaba acostumbrada a juicios de jurados, matriminio civil y divorcio.4  De más está decir que los curas párrocos aprovecharon estas desatinadas leyes liberales para atacar al régimen y acusarlo de herético entre sus feligreses.

Fue en medio de esta situación cuando llegó a Guatemala la epidemia del cólera morbus, y el gobierno de Gálvez intentó utilizar sus métodos novedosos para reducir los efectos de la epidemia.  Y cuando intentó establecer medidas sanitarias que evitaban que los pobladores tuvieran acceso a sus fuentes de agua, el descontento acumulado y fomendato por los curas párrocos estalló y se inició la revolución campesino-católica que terminaría con el gobierno de Gálvez, no sin antes crear un rompimiento entre los liberales y obligar al gobernante a emplear medidas de tierra arrasada contra los poblados del oriente del Estado, que era en donde estaban los principales focos de revolucionarios. De acuerdo al propio general Carrera: “pero en seguida la cosa subió de punto; sobre tanto conjunto de males, vino la epidemia del Cólera morbus, epidemia desconocida en este país, y estando todos mal prevenidos con los sucesos anteriores, a la primer aorden que dió el Gobierno para despejar los pueblos, botar toda la arboledad de dentro de ellos y sus inmediaciones, cercar las fuentes de agua de que se surtían los habitantes, y de establecer cordones satinarios par aevitar la comunicación de unos pueblos con otros, subióo de punto la agitación general”.5

El historiador Alejandro Marure resume la situación que se vivía en el Estado al final del gobierno de Gálvez de la siguiente forma: “[El 16 de enero de 1838], por decreto del Gobierno de Guatemala, expedido en esta fecha, se declaró en estado de rebelión a los departamentos de Guatemala y Sacatepéquez.  Otras declaratorias semejantes a ésta, repetidas con frecuencia en todo el curso del año de 38, y muy especialmente la que hizo por la Comandancia general en 18 de agosto, comprensiva de todo el Estado, mantuvieron a sus habitantes sometidos al régimen militar y privados de todas sus garantías hasta el 31 de enero de 839 en que se declaró por la Asamblea solemnemente restablecido el régimen constitucional.”6

La situación del Estado en agosto de 1838 era caótica.  Gálvez había sido obligado a renunciar a finales de enero, y los criollos liberales de los departamentos del occidente se habían segregado de Guatemala y habían formado su propio Estado de Los Altos el 3 de mayo.7  Mariano Rivera Paz llegó al poder el 22 de julio, pero fue removido por el presidente federal, general Francisco Morazán, quien lo sustituyó por Carlos Salazar.  Y las Huestes de Mita, encabezadas por Rafael Carrera y conformadas por dos mil campesionos católicos, habían vencido categoricamente a las fuerzas liberales en los llanos de Jalapa el 15 de agosto, haciendo que Salazar decretara el estado de sitio en todos los departamentos que todavía le quedaban a Guatemala.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Aguirre Cinta, Rafael (1899) Lecciones de Historia General de Guatemala. Arregladas para uso de las escuelas primarias y secundarias de ésta República.  Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 13-14.
  3. Ibid., pp. 15-16.
  4. Ibid., p. 16.
  5. Ibid., p. 17.
  6. Marure, Alejandro (1895). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la República de Centro América desde el año 1821 hasta el de 1852.  Guatemala: Tipografía Nacional. p. 99.
  7. García Elgueta, Manuel (1897). Un pueblo de los Altos: apuntes para su historia. Exposición Centroamericana. Quetzaltenango, Guatemala: Popular.
  8. Woodward, Ralph Lee, Jr. (2002). «Rafael Carrera y la creación de la República de Guatemala, 1821-1871»Serie monográfica (CIRMA y Plumsock Mesoamerican Studies) (12). ISBN 0-910443-19-X.

7 de agosto de 1904: la Asamblea Legislativa felicita al licenciado Manuel Estrada Cabrera por su reelección como presidente

 

7agosto1904
Invitación del Club J. Rufino Barrios de Chiquimula para celebrar la primera reelección del presidente Manuel Estrada Cabrera en agosto de 1904. Ya para entonces lo llamaban “Benemérito de la Patria” y “Jefe del Partido Liberal”. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el mensaje enviado al licenciado Manuel Estrada Cabrera por el presidente de la Asamblea Legislativa, licenciado Arturo Ubico Urruela, cuando Estrada Cabrera fue reelecto para la presidencia de Guatemala el 7 de agosto de 1904.  El estilo adulador de dicha respuesta era algo común entre los miembros del partido liberal cuando se dirigían al gobernante:1

Contestación al Mensaje que el Señor Presidente de la República, Licenciado Manuel Estrada Cabrera, dirigió a la Asamblea nacional Legislativa al abrir sus sesiones extraordinarias de 1904.
Señor presidente de la República:

Uno de los actos más trascendentales en la vida de los pueblos, es la delegación de la soberanía nacional, por medio del sufragio, base de la democracia y fundamento de la república, ejercitando los ciudadanos, en los comicios, el derecho sagrado de designar la persona que debe presidir, conforme la Constitución, los destinos del país; de tal suerte, que la primera palabra de la Asamblea Nacional Legislativa, convocada extraordinariamente para hacer el escrutinio de votos en las elecciones que acaban de verificarse, no puede menos que reflejar la más viva satisfacción ya que á la sombra del orden y de la libertad, sin restricciones ni cabalas, han concurrido los guatemaltecos á las urnas electorales, en muchísimo mayor número que en otras ocasiones, guiados por el anhelo del bien general, sin miras rastreras, ni odios de partido.

(Nota de HoyHistoriaGT: en esa época, solamente podían votar los ciudadanos. La constitución de 1879 consideraba como tales únicamente a los varones que supieran leer y escribir, o que tuvieran un oficio que les representara renta. También se incluyeron a los miembros de la tropa, aunque fueran analfabetos).

Es que la nación entera, con buen sentido, guiada por aspiraciones generosas, comprende que la solución de los graves problemas públicos, y el goce de un porvenir próximo y halagüeño, se cifran, no en controversias especulativas, ni en teorías contradictorias, ni en vanas palabras, ni en satisfacer intereses parciales, sino en la conservación del orden, en la amplitud del trabajo, en las garantías públicas, en la cultura general, en el mejoramiento de las condiciones de la vida, por medio — como decís Señor Presidente, en vuestro interesante Mensaje — de una evolución regeneradora, del acercamiento de todas las voluntades y la concordia de los diversos círculos sociales.

¡Espectáculo halagador el de un pueblo que sabe comprender cuánto valen el respeto de los derechos y el cumplimiemto de los deberes, y que acude, con buena voluntad, sin apelar á la fuerza, que es la negación de la ley, ni trastornar la paz, que constituye la vida de las sociedades, á depositar un voto unánime es el estadio eleccionario dando así fehaciente prueba de que, como Vos mismo lo consignáis, ha entrado de lleno en el régimen de sus instituciones!

El Gobierno ha guardado la actitud digna y decorosa que le correspondía, garantizando el sufragio y fortaleciendo el espíritu público, que sólo se desarrolla á la luz del día, bajo la égida de la Constitución, cuando no encuentra obstáculos de intereses bastardos, ó pasiones desencadenadas, que cercenan ó embarazan la expresión genuina de la voluntad general.

(Nota de HoyHistoriaGT: los “intereses bastardos y pasiones desencadenadas” se refieren a los miembros del partido conservador, quienes por ese entonces estaban completamente derrotados.  A pesar de ello, siempre eran atacados por los liberales,, quienes incluso los culpaban de los atentados contra el gobierno de Estrada Cabrera, llamándolos “enemigos del progreso“).

Una de las dificultades del Gobierno popular-representativo consiste en que, apenas se ha comenzado a poner en práctica un programa de administración, a raíz de las luchas electorales, que desgraciadamente conmueven a las veces todo el cuerpo social, cuando al volver, poco después, al campo eleccionario, estallan los intereses y se pone en juego las pasiones, desequilibrando la tranquilidad, esparciendo desconfianza, y exacerbando rencillas y odios entre los mismos conciudadanos. En ese flujo y reflujo se paraliza el trabajo, sufren los intereses, amengua, con detrimento, la riqueza pública y privada.

(Nota de HoyHistoriaGT: el párrafo anterior, si bien fue escrito para adular al licenciado Estrada Cabrera, describe perfectamente la situación que se ha vivido en el país desde que se instauraron las elecciones de gobiernos civiles en 1985).

Es, por lo tanto, motivo plausible de congratulación para la Asamblea, el que se hayan verificado las elecciones para el próximo período presidencial, por modo tan espontáneo como sensato y ordenado, concurriendo con su voto una mayoría tan notable de ciudadanos, que bien revela el espíritu público esparcido por todos los ámbitos de la Nación. Ese acto solemne de la vida política de Guatemala lleva sobre sí, como un sello ostensible, el asentimiento popular, la voluntad explícita y libre del país entero, en su más amplia manifestación.

(Nota de HoyHistoriaGT: de acuerdo a los detractores de Estrada Cabrera, las elecciones eran anómalas ya que se acarreaba a muchos analfabetos a las urnas, o se contaban votos dos veces.)

Por más que Vos, Señor Presidente, prescindáis, con personal modestia, de vuestro preclaro nombre, el merecido prestigio de que goza, y el celo y tino singular con que habéis dirigido la administración y la política, en anormales circunstancias, y en arduas y complicadas emergencias, son relevantes prendas que reconocen todos los guatemaltecos que se interesan por la ventura de la Patria, como lo acaban de demostrar en los comicios, con voto tan elocuente como genérico, tan amplio como entusiasta, tan espontáneo como lleno de patrióticos anhelos.

Si hay algo en la vida pública que pueda ofrecer al gobernante satisfacción elevada, sin presuntuosos alardes, es el contemplar que se reconocen y aprecian los esfuerzos y los sacrificios que hace en pro de los intereses generales, es el ver á los guatemaltecos, sin distinción de colores políticos, ni odios de bandería, al pié del Pabellón de la Patria y al derredor del Jefe Supremo, para procurar, por medio de la paz y del trabajo, el progreso de Guatemala.

¡En ocasión tan propicia, se complace el Poder Legislativo al corresponder, con parabienes sinceros, al saludo que Os habéis servido dirigirle !

Señor Presidente de la República.

Arturo Ubico,
Presidente.

Palacio del Poder Legislativo: Guatemala, 7 de agosto de 1904.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Federico (1909). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala.  XXIII Guatemala: Arturo Siguere y Cía.  pp. xv-xxviii.

21 de julio de 1890: Guatemala declara la guerra a El Salvador, iniciando la primera “guerra del Totoposte”

21julio1890
Volcán de Agua visto desde Santa María de Jesús en 1890.  En ese año, los gobernantes de El Salvador, el general Carlos Ezeta (a la izquierda) y de Guatemala, el general Manuel Lisandro Barillas (a la derecha) se enfrascaron en una corta guerra que fue llamada por sus contemporáneos “guerra del totoposte”.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En 1890, el general Manuel Lisandro Barillas tenía una buena relación con el presidente de El Salvador, general Francisco Menéndez, de tal forma que cuando éste murió durante una revolución en su contra el 22 de junio de ese año, el gobierno guatemalteco emitió el siguiente decreto:1

Decreto No. 430:
Manuel Lisandro Barillas, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala,
Considerando:
Que se tiene noticia de haber fallecido, a causa de un movimiento revolucionario en la noche del veintidós de este mes, el Benemérito de la Patria, general don Francisco Menéndez, Presidente de la República de El Salvador:
Que este doloroso acontecimiento es motivo de duelo para el pueblo y gobierno de Guatemala, porque aquel eminente ciudadano, Jefe de una sección hermana, mantuvo leales y amistosas relaciones con esta República, y prestó importantísimos servicios a la paz y a la unión de la América Central:
Que, si por un deber de fraternidad corresponde dar prueba de deferencia al pueblo salvadoreño con motivo de la muerte de su ilustre Mandatario, ese deber es aun más imperioso en estas circunstancias, en que el vecino Estado sufre un movimiento perturbador de la tranquilidad pública, la cual mantuvo el General Menéndez con notable tino;
por tanto;
Decreta:
  1. Durante seis días, que comenzarán a contarse desde esta fecha, los empleados civiles y militares de la República llevarán luto por la muerte del Excelentísimo señor General don Francisco Menéndez, Presidente de la República de El Salvador.
  2. Durante esos mismos días estará izado, a media asta, el pabellón de la República en todos los edificios nacionales.
  3. Este decreto será comunicado por telégrafo a todos los departamentos para que en ellos se haga igual demostración.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a los veincuatro días del mes de junio de mil ochocientos noventa.

  • Manuel L. Barillas
  • E. Martínez Sobral, secretario de Estado de Relaciones Exteriores1

Menéndez había muerto luego del alzamiento de Carlos Ezeta, el cual de inmediato se comunicó con el general Juan Martín Barrundia, antiguo ministro de la Guerra del gobierno de J. Rufino Barrios y enemigo mortal de Barillas, y quien se encontraba exiliado en México trabajando en desestabilizar al gobierno guatemalteco que pretendía juzgarlo por apropación indebida de fondos públicos, y abuso de poder.2  Barrundia había intentado quedarse con el poder a la muerte de Barrios, pero Barillas y los diputados de la Asamblea Legislativa le ganaron la partida.

La situación empeoró y el veintiocho de junio, el gobierno guatemalteco se vió obligado a suspender las garantías constitucionales en los departamentos de Santa Rosa, Jutiapa y Chiquimula:3

Decreto No. 431Manuel L. Barillas, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

Considerando:

Que los últimos graves acontecimientos de El Salvador, que han perturbado la paz en aquella República, son motivo de amenaza para la tranquilidad en nuestros departamentos limítrofes al vecino Estado:

Que es un deber del Poder ejecutivo velar por la conservación del orden público, dictando las medidas que se dirijan a ese efecto;

Por tanto,

En Consejo de Ministros y con presencia de lo dispuesto en los artículos 39 y 77 de la Constitución,

Decreta:

  1. Se suspende en los departamentos de Santa Rosa, Jutiapa y Chiquimula, las garantías individuales a que se contrae el título 2.° de la ley constitutiva.
  2. Dése cuenta de este decreto a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala a veintiocho de junio de mil ochocientos noventa.

  • M. L. Barillas,
  • E. Martínez Sobral, ministro de Relaciones Exteriores3

Pero cuando la situación lejos de mejorar se agravó, Barillas extendió la suspensión de garantías constitucionales a todo el país el 20 de julio, mediante el siguiente decreto:4

Decreto Número 433Manuel L. Barillas, General de División y presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando:

Que los acontecimientos ocurridos en El Salvador y que han sido una amenaza para la tranquilidad del país, determinaron la emisión del decreto de 28 de junio próximo pasado:

Que habiendo tomado mayores proporciones el estado de anarquía de la vecina República, son más trascendentales para la paz de Guatemala los sucesos que en El Salvador se verifican:

Siendo un deber del Gobierno velar por la conservación del orden público: en consejo de Ministros y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 39 y 77 de la Constitución,

Decreto:

  1. Se hace extensiva a todos los departamentos de la República la suspensión de las garantías individuales a que se refiere el decreto citado de 28 de junio anterior.
  2. Dése cuenta de este decreto a la Asamblea Legislativa para sus próximas sesiones.

Dado en el Palacio Nacional de Guatemala, a los veinte días del mes de julio de mil ochocientos noventa.

  • M. L. Barillas
  • F. Anguiando, secretario de Estado de Gobernación y Justicia4

Finalmente, el 21 de julio, Guatemala aceptó la guerra con El Salvador y adjudicó los recursos necesarios para el efecto.  Como la guerra duró apenas unas cuantas batallas y no se resolvió nada con ella, los guatemaltecos la llamaron burlonamente “Guerra del Totoposte“, pues sólo había servido para transportar dicho alimento al frente de batalla. 5  A pesar de esto, la guerra tuvo un importante beneficio para el presidente guatemalteco, ya que el general Juan Martín Barrundia fue muerto por la policía del país cuando se encontraba a bordo del vapor estadounidense “Acapulcoel 28 de agosto de 1890 haciendo escala en el Puerto de San José en camino a reunirse con las fuerzas salvadoreñas.2

El decreto en el Barillas solicitó el uso de recursos para los combates es el siguiente:

Decreto No. 435

Manuel L. Barillas, General de División y Presidente Constitucional de la República de Guatemala

Considerando:

Que las circunstancias que el país atraviesa exigen gastos extraordinarios, que no pueden llenarse con el actual producto de las rentas establecidas:

Que, sin afectar los intereses de las clases pobres ni gravar los artículos de consumo general, se puede atender a aquellas necesidades, haciendo algún aumento transitorio,

Por tanto;

En Consejo de Ministros,

Decreto:

  1. Desde el 1 de agosto del presente año se pagará un peso más por cada quintar de café que se exporte.
  2. La contribución sobre la propiedad inmueble será de seis por millar desde el trimestre en curso.
  3. Se aumentar cinco centavos por cada botella de aguardiente que se extraiga de los depósitos fiscales para el consumo, desde el 1 de agosto del presente año.
  4. Se suspenden los efectos del Decreto número 101 de la Asamblea Legislativa, que declara libre la elaboración de la sal en el país.
  5. Los artefactos y productos naturales que de las Repúblicas de Centro América se introduzcan de 1 de agosto próximo en adelante, serán libres de derechos de importanción, menos la sal común, jabones, candelas de estearina o de cualquiera otra clase, aguardiente y tabaco.
  6. Los aumentos que este Decreto establece tendrán efecto solamente por un año.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo: en Guatemala, a veintidós de julio de mil ochocientos noventa.

Debiendo reunirse los fondos necesarios para el sostenimiento de las fuerzas que se han levantado con motivo de los acontecimientos políticos, el presidente de la República,

Acuerda:

  1. Autorizar al señor secretario en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, para que, de conformidad con las bases que ha formulado, contrate un empréstito por valor de un millón de pesos, que se repartirá proporcionalmente en toda la República.
  2. Igualmente se le autoriza para que nombre las personas que deban encargarse de recoger la subscripción.6

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gómez Carrillo, Agustín (1890). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala. IX. Guatemala: El Modelo. p. 116.
  2. Secretaría de Relaciones Exteriores (1891). Report of the secretary of foreign relations of the republic of Guatemala to the national legislative assembly concerning the capture and death of General J. Martín Barrundia (en inglés). Guatemala: El Modelo. p. 5 y siguientes.
  3. Gómez Carrillo, Recopilación de las Leyes, pp. 111,112.
  4. Ibid, p. 116.
  5. Hernández de León, Federico (1930) El Libro de las Efemérides. III. Guatemala: Sánchez y de Guise.
  6. Gómez Carrillo, Recopilación de las Leyes, pp. 117,118.

18 de mayo de 1838: luego de que Francisco Morazán se negara a convocar a elecciones, el Congreso Federal autoriza a los estados a organizar como mejor les parezca rompiendo el Pacto de la Federación Centroamericana

18mayo1838
Palacio Nacional de San Salvador, en la época en que allí funcionaba la capital federal de Centro América.  En el recuadro: el presidente de la República Federal, Francisco Morazán, quien se había negado a convocar a elecciones en 1839, provocando así el rompimiento del Pacto Federal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La Ruptura del Pacto Federal Centroamericano ocurrió de hecho el 18 de mayo de 1838, cuando se reunió el Congreso Federal en San Salvador, entonces la capital federal, en vista de que el presidente, el general liberal Francisco Morazán, no había convocado a las elecciones generales que debían realizarse ese mismo año, ya que su período presidencial y el del vicepresidente terminaba el 1 de marzo de 1839.1 En aquella sesión del Congreso se acordó autorizar a los estados a reorganizarse como mejor les pareciera, sin tomar en cuenta las leyes nacionales. Los Estados de Nicaragua, Honduras y Costa Rica no lo pensaron dos veces y se separaron del pacto federal, constituyéndose en naciones soberanas, libres e independientes, dejando a la República Federal formada únicamente por Guatemala, El Salvador y El Estado de Los Altos.1

El 7 de julio de 1838, el Congreso Federal emitió su último decreto, indicando que “los estados federados de Centro América son, y por derecho deben ser, cuerpos políticos, soberanos, libres e independientes“.2  Ante esto, la Asamblea Legislativa del estado de Guatemala, que estaba sumergido en una guerra civil que ya había derrocado al gobierno del Jefe de Estado, Dr. Mariano Gálvez y provocado la pérdida de la mitad de su territorio por la segregación del Estado de Los Altos, emitió el siguiente decreto:3

“La Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala, considerando: que el decreto del congreso de 30 de mayo último que deja en libertad a los estados para reconstituirse libremente sin las restricciones del título 12.° de la constitución federal, y su aclaratoria de 9 de junio que deja vigentes las partes 2a. y 3a. del artículo 178 del mismo título, relativas a las contribuciones y fuerzas permanentes que corresponden a la federación, envuelven una reforma conveniente y necesarioa: que los estados deben recobrar el poder que les corresponde en su capacidad política; y ha llegado el momento de que se constituyan por sí mismos segun sus aptitudes; y que este paso clásico de la libertad, no debe darse, por el interés mismo de la paz pública, relajando el lazo que une los estados a la federación, y anulando indirectamente el poder nacional, mientras éste se reforma y se establece mas en armonía con los principios de los gobiernos populares; ha tenido a bien decretar y decreta:Admítese por el estado de Guatemala el decreto del congreso de 30 de mayo del corriente año, que reforma el título 12.° de la constitución federal, con las explicaciones hechas por el mismo congreso en su resolución de 9 de junio último.”3

Y poco después, emitió un nuevo decreto convocando a la elección de una Asamblea Constituyente para que se emitiera una constitución para el Estado, que para entonces estaba sumido en la anarquía y con un territorio muy reducido:4

La Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala, considerando:Que la constitución dispone convocar una asamblea constituyente cuando el título 12.° de la constitución federal fuere alterado por la República, como se ha verificado ya por un decreto del congreso, admitido por la mayoría de los estados;

Que el pacto social se ha disuelto por la creación de un nuevo estado en Los Altos, acordada también por el congreso, y establecídose de hecho un gobierno independiente al de Guatemala;

Que es necesario, además, restablecer la calma y majestad del estado, por una medida pronta y salvadora, hallándose actualmente su poder legislativo sin la basa y propiedad de representación que le corresponde; agitado en lo interior por las facciones; empeñado en una guerra de los bárbaros contra la civilización; y sin vigor ni eficacia la ley fundamental que lo ha regido, ni los poderes supremos que lo constituyen:

Considerando sobre todo, que es indispensable reconstruir la la sociedad por ella misma y convocar al soberano cuando su ley primordial no se escucha, o se ha alterado por la discordia civil; y que cualquiera que sea la razón suprema de reunir al pueblo para que restablezca el pacto, el medio de verificarlo debe ser el más claro y directo, a fin de que expida su voz soberana por el órgano de sus representantes inmediatos; que la sociedad tiene siempre un derecho inconcuso e inenagenable de examinar, de admitir o reprobar la ley, que, en uso de los poderes supremos que ha conferido, le hayan dado sus representantes al constituirla;

No pudiendo hacer un poder superior a la sociedad, y siendo la elección directa y la sanción inmediata del pueblo, los dos únicos medios de pronunciarse, al restablecer su pacto y crear los poderes supremos y los derechos primordiales de la ley fundamental;

Teniendo el cuerpo legislativo el mayor respeto a los derechos del pueblo de Guatemala, y a los principios democráticos que profesa y que constituyen desde la independencia nuestra organización social, dispone consignarlos especialmente en la acción directa del pueblo para el nombramiento de sus mandatarios; en la revisión por él mismo de su ley fundamental; y en la creación de un cuerpo constituyente numeroso, en que puedan ser bien representados los diversos intereses sociales, deliberadas sabiamente las leyes y presentada con majestad la imagen del pueblo en un cuerpo nacional; por tanto ha tenido a bien decretar y decreta:

Artículo 1.°: es convocado el pueblo del estado de Guatemala para formar por elección directa una grande asamblea constituyente que no bajará de cincuenta representantes, revestida de todo el poder supremo para reformar, adicionar o conservar en todo o en parte la constitución actual de Guatemala.

Artículo 2.°: Un reglamente para las elecciones será dado por el cuerpo legislativo; y a la asamblea constituyente será reunida el 1 de noviembre.

Artículo 3.°: La constitución o la reforma que hiciera la asamblea constituyente, con cualquier alteración que tenga la constitución actual, será revisada inmediatamente, por el pueblo, y los ciudadanos votarán individualmente por su admisión o desaprobación, segun la ley reglamentaria que la misma asamblea constituyente emitiera para esta última expresión de la voluntad pública, a que deberá arreglarse todo el estado.

Comuníquese al consejo representativo para su sanción.4

A pesar de los rimbombantes términos en que el decreto anterior fue redactado, aquella constituyente se reunió pero nunca emitió una constitución, debido a que la anarquía se mantuvo en Guatemala hasta 1851 a pesar de la mano dura que empleó el general Rafael Carrera.  El mismo Carrera fue víctima de un atentado contra su vida cuando un grupo radical se cansó de esperar que se emitiera una constitución, e incluso otras asambleas se reunieron después para ese efecto pero no consiguieron emitir la carta magna sino hasta que, después del triunfo de Carrera en la Batalla de La Arada, por fin se emitió la constitución de 1851, la cual favorecía al general victorioso y a los miembros del clero.


BIBLIOGRAFIA:


15 de mayo de 1935: el presidente Jorge Ubico convoca a una Asamblea Constituyente para modificar la Constitución de 1879

15mayo1935
Plaza Central de Guatemala en 1945.  La construcción del Palacio Nacional de Guatemala y la remodelación de la Plaza de Armas fueron emprendidas por el gobierno del general Jorge Ubico para fomentar la economía y paliar los efectos d ela Gran Depresión en el país.  En el recuadro: retrato autografia del general Ubico.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El l de abril de 1935, el presidente general Jorge Ubicopresentó a la Asamblea Legislativa la propuesta de modificar 27 artículos de la Constitución de 1879, con el fin de “suprimir las restricciones que dificultan el libre ejercicio de la iniciativa presidencial” y, como todo fue aprobado, el 15 de mayo de 1935 convocó a una Asamblea Constituyente que conformó entre sus partidarios para que aceptara las reformas propuestas.1

La principal reforma que le interesaba al gobernante era cambiar las disposiciones hechas en 1927, durante el gobierno del general Lázaro Chacón, y que prohibían la reelección del presidente. Para legalizar esta reforma el gobernante convocó a un plebiscito, en que el que obtuvo la aprobación de la población para su reelección. Pero hubo otras modificaciones importantes:1

  • Dejó en suspenso el Artículo 66 que dice “El período de la Presidencia será de seis años3 y dispuso que el período como Presidente Constitucional de general Ubico terminara el 15 de marzo de 1943.1
  • Estableció la Ley de Probidad que estableció controles que prohibieron el enriquecimiento de los funcionarios y limitó su autoridad y funciones; hasta entonces, el artículo 17 decía: “todo poder reside originariamente la Nación: los funcionarios no son dueños sino depositarios de la autoridad, sujetos y jamás superiores a la ley y siempre responsables por su conducta oficial”.4
  • Artículo 26: “es libre la emisión del pensamiento por la palabra, por escrito y también por la prensa, sin previa censura“. 5 El gobierno de Ubico limitó la libertad de prensa prohibiendo prohibió los ataques de los periodistas a los funcionarios públicos.
  • Artículo 28: “la propiedad es inviolable, sólo por causa de interés público legalmente comprobado, puede decretarse la expropiación; y en este caso, el dueño antes de que su propiedad sea ocupada, recibirá en moneda efectiva su justo valor“. 5 Este artículo fue modificado porque se introdujo un sistema de imposición fiscal sobre aquellas haciendas cuyo rendimiento no fuera adecuado a su extensión y condiciones.1
  • Artículo 25:  “se garantiza el derecho de asociación y de reunirse pacíficamente y sin armas; pero se prohibe el establecimiento de congregaciones conventuales y de toda especia de instituciones o asociaciones monásticas”.  Las reformas ampliaron la prohibición para incluir a aquellas agrupaciones que procuren el cambio de las instituciones por medios violentos o ilegales, refiriéndose a las organizaciones comunistas y, posteriormente, fascistas.1
  • Artículo 96:  “la ley organiza las Municipalidades sin alterar el principio de elección popular directa y designa las facultades que le corresponden.”6  Este artículo fue totalmente modificado, ya que los organismos locales pasaron a depender del ejecutivo, sustituyendo a los Alcaldes por los Intendentes nombrados por el poder central.2
  • Se restringieron algunos de los derechos individuales, y se ampliaron las facultades del ejecutivo, hasta eliminar el Consejo de Ministros, aunque este siempre había sido una figura decorativa conformada casi siempre por los diputados de más confianza del gobernante de turno.2

En 1941, se reunió la Asamblea del Partido Liberal Progresista, el partido fundado por Ubico, a fin de convocar a una constituyente con el sólo objeto de reformar el artículo primero transitorio de la Constitución de 1935, de manera que permitiera la reelección del gobernante una vez más. Como resultado, en julio de ese mismo año se convocó a una Asamblea Constituyente, que en sólo dos días aprobó, con un sólo voto en contra, la reforma del artículo transitorio, autorizando la reelección de Ubico para el período siguiente, que terminaría el 15 de marzo de 1949, dejando nuevamente en suspenso el artículo 66. La justificación a la que aludió la Constituyente, conformada casi en su totalidad por personal de Partido Liberal Progresista, fue el apoyo popular de la ciudadanía y la obra realizada en las circunstancias difíciles con que encontró el gobierno en 1931, y que se debían a la Gran Depresión que empezó en 1929.2


BIBLIOGRAFIA:

  • Valladares de Ruiz, Mayra (Agosto de 1995). Los gobiernos liberales y sus fuerzas políticas 1871-1944. En Estudios del IIHAA, 2 (95). Guatemala: Instituto de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Arqueológicas, Universidad de San Carlos. p. 106.
  • Ibid, p. 107.
  • Asamblea Legislativa (1879). Constitución de la República de Guatemala.  Guatemala: Tipografía Nacional. p. 11.
  • Ibid, p. 3.
  • ibid, p. 4.
  • Ibid, p. 17.

 

6 de mayo de 1897: el presidente José María Reina Barrios nombra a Próspero Morales y a José León Castillo como Jefes Políticos de San Marcos y Chiquimula, respectivamente

 

6mayo1897
Vista general de la nave central de la Exposición Centroamericana, que se estaba celebrando en Guatemala en 1897 para promover el Ferrocarril Interoceánico (aunque a éste todavía le faltaba el tramo de Panaxán a la Ciudad de Guatemala).  En los recuadros: los ex-candidatos presidenciales Próspero Morales y José León Castillo, nombrados gobernadores de San Marcos y Chiquimula el 6 de mayo de 1897, respectivamente.  Imágenes de “La Ilustración Guatemalteca” tomadas de Wikimedia Commons.

En una escueta noticia publicada el 15 de mayo de 1897, la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca” publicó la siguiente nota en su sección “Resumen Quincenal“:

“El Señor Presidente ha nombrado Jefes Políticos, de San Marcos, al señor Don Próspero Morales, de Chiquimula, al señor Don José León Castillo, y del Quiché, al señor General Don Daniel Fuentes Barrios.1

Su intención era enviar lo más lejos posibles a sus rivales políticos más importantes, dado que planeaba cancelar las elecciones, ya que iba a disolver la Asamblea Legislativa para erigirse en dictador y nombrar una Asamblea Constituyente que modificara la constitución para extender su mandato presidencial hasta 1902.  Sin embargo, sin propornérselo, acababa de nombrar como Jefes Políticos a los que serían líderes de las Revoluciones de occidente y de Oriente que estallaron en septiembre de ese año contra las medidas del presidente y que, aunque no triunfaron, sí hicieron mella en el régimen.2

¿Qué había provocado aquella situación?  Para mayo de 1897 los tres megaproyectos del gobierno del general Reina Barrios (la Exposición Centroamericana, el Ferrocarril del Norte, y el acueducto de Acatán) estaban pasando factura al gobierno debido a la caída del precio internacional del café.  Dado que la crisis económica golpeó al gobierno justo cuando estaba gastando más en infraestructura, la caída de la economía fue estrepitosa. Reproducimos a continuación algunas otras noticias que se publicaron en ese mismo “Resumen Quincenal“, para que el lector se dé una mejor idea de la crisis en que estaba sumergido el gobierno de Reina Barrios para entonces:1

  • “Los acontecimientos ocurridos en la quince, son de tal especie, que no necesitan comentarios.
  • Según los últimos cablegramas del extranjero, sigue la baja del café.
  • ‘La República’ periódico independiente que contaba seis años de existencia, ha sido suspendido hasta que su director y corredactores pureben, de una manera clara y concluyente, que el Presidente de la Nación ha derrochado las rentas públicas, que ha creado contribuciones desde que se encuentra gobernando este país, y que de alguna manera ha hecho uso ilegal de las rentas nacionales, para lo cual se ha puesto a la disposición de los redactores del citado diario, los libros de contabilidad oficial.
  • Deseando hacerse economías en el presupuesto respectivo, se dispone sean baja, en el depósito: los Generales de División Don Gregorio Contreras, Felipe Cruz, Luis Beteta; Generales de Brigada Don Manuel Aguilar, Francisco Villeda y Daniel Marroquín; Coroneles Don José María T. Gutiérrez, Fernando Alvarez, Francisco Corzo; Teniente Coronel Don Manuel H. Sánchez; comandantes segundos Don Joaquín Reyes y Don J.A. de León. En la Plana Mayor, el Coronel Don José M. Lima.
  • Hace tiempo escasea el agua de Acatán en Guatemala, con este motivo un periódico de esta localidad quiso hacer responsable a la Compañía Nacional de Construcciones de esa falta.  El Gerente de la misma ha hecho ver al público que la Compañía no tiene la culpa, pues no emplea sino cincuenta de las doscientas pajas de agua que tiene disponibles para los terrenos de la Exposición, pero aprovechando esta oportunidad el colega aludo suelta un latigazo a los extranjeros que vienen a Guatemala a representar un papel de más importancia que lo harían en su país.  
  • Las secciones de Honduras, El Salvador y Nicaragua en la Exposición, no se abrirán al público todavía, por no haber llegado aún los principales bultos en que vienen los objetos; parece que dichos bultos no fueron descargados en el puerto, debido a una equivocación.
  • Existen muchas casas desalquiladas.  En vista de esto varios propietarios han bajado el precio de arrendamiento de sus fincas.
  • Pasado mañana, se especa que la locomotora del Ferrocarril de Ocós llegue a Pajapita, pues está terminándose el efecto la colocación de rieles, continuándose el trabajo de desmentos y terraplenes en dirección a Coatepeque, antes del término señalado por la contrata.
  • Se ha dado principio también a los trabajos definitivos de mampostería para la colocación del puente sobre el río el Naranjo, en el lugar llamado Vado Ancho“.1

BIBLIOGRAFIA:

  • Macías del Real, A. (15 de mayo de 1897). «Resumen Quincenal»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) 1 (20). p. 290.
  • Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.

3 de mayo de 1865: la Cámara de Representantes elige al Mariscal Vicente Cerna como presidente de Guatemala

3mayo1865
El Mercado central de la Ciudad de Guatemala, construido por el gobierno del Mariscal Vicente Cerna y destruido por el terremoto de 1976.  En el recuadro: el Mariscal Cerna.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El licenciado Pedro de Aycinena asumió la presidencia provisoria tras la muerte del Capitán General Rafael Carrera el 14 de abril de ese año, ya que de acuerdo a la constitución vigente a él le correspondía por ser el minismo más antiguo.  Su primer acto oficial fue enviar una proclama a la población anunciado la elección del nuevo presidente a la brevedad posible.    (Nota de HoyHistoriaGT: es importante destacar que debido a que Carrera había si nombrado presidente vitalico en 1854, la constitución tuvo que ser modificada para regresar al sistema de presidentes electos cada cuatro años.) 1,2

El decreto de Aycinena dice así:

Pedro de Aycinena,

Ministro de Relaciones Exteriores, encargado interinamente del Gobierno;

Por cuanto: ha llegado el caso previsto en los Artículos 5° y 9° del Acta Constitutiva de la República, con motivo del fallecimiento del Excmo. Sr. Capitán General D. Rafael Carrera, Presidente de la República;

POR TANTO:

Con presencia de lo dispuesto en dichos Artículos, y oído el parecer del Consejo de Estado,

TIENE A BIEN DECRETAR Y DECRETA:

Art. 1.° — Se convoca d la Cámara de Representantes, para que constituyéndose en Asamblea general, con la concurrencia de los funcionarios que al efecto designa el Art. 5° se verifique la elección de Presidente Constitucional de la República.

Art. 2° — Con tal objeto, la Cámara abrirá su sesión extraaordinaria el dia 1.° de Mayo próximo entrante; celebrando una Junta preparatoria el dia 28 del corriente.

Art. 3° — El Ministro de Gobernación queda encargado de la Ejecución del presente Decreto.

Dado en el Palacio del Gobierno, en Guatemala, á catorce de abril de mil ochocientos sesenta y cinco.

El Ministro de Gobernación,

M. Echeverría.

Y por disposición del Sr. Ministro encargado interinamente del Gobíerno, se imprime publica y circula.— Guatemala, Abril 14 de 1865.

Echeverría.3

La elección fue realizada el 3 de mayo de 1865 por los miembros de la Cámara de Representantes que, al igual que como ocurriría con las Asambleas Legislativas que hubo en los gobiernos liberales, estaba compuesta por allegados del fallecido presidente.  Los candidatos que se presentaron fueron el Mariscal Vicente Cerna y el general Manuel González.4   El Mariscal Cerna era de origen mestizo y había sido uno de los correligionarios de Carrera desde la época en que ambos peleaban juntos durante el alzamiento católico campesino que derrocó al gobierno liberal del Dr. Mariano Gálvez en 1838.  Gracias a su amistad con Carrera tuvo puestos de importancia en la administración del gobierno, siendo el Corregidor del entonces vasto departamento de Chiquimula y llegando al máximo escalafón del ejército guatemalteco.  Por otra parte, el general González era descendiente de una de las familias criollas del país, pero quien acababa de regresar de México tras una larga ausencia.4

El Mariscal Cerna resultó electo, y desde su toma de posesión fue llamado “Huevo Santo” por el pueblo guatemalteco dada su parsimonia, la falta de vivacidad en su caráter y, sobre todo, por las estudiadas práticas jesuitas de piedad y catolicismo con el que el nuevo presidente se presentó ante la sociedad.5  También se dice que fue nombrado así porque, a diferencia de Carrera, no acostumbraba a tener agasajos con jovencitas durante sus viajes a los diferentes poblados que visitaba.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. p. 87.
  2. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 4.
  3. Aycinena, Pedro de (14 de abril de 1865). Decreto del Ministro de Relaciones Exteriores, Encargado Interinamente de la Presidencia. Guatemala: Imprenta de la Paz. p. 1.
  4. Ibid, p. 5.
  5. Ibid, p. 6.

1 de mayo de 1947: durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo entra en vigencia el decreto 330 del Congreso de la República: el Código de Trabajo

1mayo1947
Escenas de la producción cafetalera en Guatemala grabadas en madera con base a las fotografías realizas por Eadweard Muybridge en 1875.  Aquel era el trabajo tradicional de los indígenas guatemaltecos hasta 1947.  En el recuadro: el presidente de Guatemala, Dr. Juan José Arévalo.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hasta 1947, las leyes vigentes en Guatemala favorecían grandemente a los patronos, en especial a todos aquellos que establecieron sus fincas cafetaleras o de otra índole durante el gobierno del general J. Rufino Barrios y los gobiernos liberales que le siguieron.  Leyes como el Reglamento de Jornaleros redactado por el ministro de Fomento del general Barrios, el licenciado Manuel María Herrera Moreno,1 o la Ley de Vagancia y la Ley de Vialidad emitidas durante el gobierno del general Jorge Ubico,2 tenían como único propósito proporcionar de mano de obra indígena casi gratuita a los grandes cafetaleros a fin de impulsar la economía nacional.

Los cambios globales que se produjeron hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, impulsados por el fin del fascismo y el establecimiento del New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos produjeron una oleada de leyes que mejoraban las condiciones de los trabajados en todo el mundo.3  En Guatemala gobernaba el Dr. Juan José Arévalo, quien llegó al poder en las primeras elecciones que se realizaron tras el gobierno de 14 años del general Jorge Ubico, que fue el último gobernante liberal en la región.  En Guatemala, tanto el período liberal, que duró de 1871 a 1944, como el conservador, que fue de 1838 a 1871, se caracterizaron porque los presidentes eran dictadores prácticamente dueños de vidas y haciendas que se perpetuaron en el poder y que sólo salieron de la presidencia muertos o derrocados, con la única excepción del general Manuel Lisandro Barillas en 1892.4

Los cambios sociales que se observaron durante la época revolucionaria (1944-1954) obedecieron a las transformaciones globales que se produjeron por la caída de los regímenes fascistas de Hitler en Alemania y de Mussolini en Italia.  En Guatemala, los principales cambios que se dieron incluyeron la implementación de un Instituto de Seguro Social y la de leyes que ofrecieran un mínimo de protección a los trabajadores. Así pues, el Decreto 330 del Congreso de la República fue enviado al ejecutivo el 8 de febrero de 1947 y aprobado por el presidente, Dr. Juan José Arévalo, el 20 de febrero, entrando en vigor el 1 de mayo de eso año para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.5

Desde entonces, el Código ha sufrido varias y serias reformas. Por ejemplo, luego del triunfo de la Operación PBSUCCSS de la CIA estadounidense que derrocó al presidente de Guatemala, coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el presidente Carlos Castillo Armas emitió el Decreto Presidencial 570 el 28 de febrero de 1956, el cual modificó 97 artículos del Código de Trabajo y derogó 7 de ellos. Posteriormente, durante el gobierno del general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, se aprobó la reforma contenida en el Decreto 1441 del Congreso de la República del 29 de abril de 1961, que constituyó prácticamente una
sustitución total del Decreto 330, por lo que desde entonces, se considera al Decreto 1441 como el Código de Trabajo.6 Desde entonces se han venido dando otras reformas para actualizar la ley a las nuevas formas de trabajo que han surgido en las últimas décadas.5


BIBLIOGRAFIA:


26 de abril de 1902: la Asamblea Legislativa aprueba el Reglamento del Ejercicio de la profesión de Farmacia

26abril1902
Unión Farmacéutica de Lanquetin, Castaing & Co. que funcionaba en la Ciudad de Guatemala. Era propiedad de los franceses Julio Lanquetin, Víctor Castaing y del guatemalteco Felipe Solares.  Imagen tomada de El Libro Azul de Guatemala.

El 20 de febrero de 1902, el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera reguló la profesión de Farmacia en Guatemala, por medio del decreto 621 el cual estaba basado en las modificaciones formuladas por una Comisión Mixta de médicos y abogados y por la Facultad de Medicina y Farmacia del Centro. Se reproducen a continuación algunos de los aspectos más importantes de dicho decreto:1

Decreto Número 621:Capítulo IClasificaciones de las sustancias medicionales y personas a quienes compete la venta

Artículo 1°. Para los efectos de este reglamento, se dividen las sustancias medicinales como a continuación se expresa:

  1. Medicamentos, que son las sustancias simples o compuestas ya preparadas y dispuestas para su uso medicinal inmediato.
  2. Drogas, objetos naturales y productos químicos empleados como primeras materias en la preparación de los medicamentos.
  3. Plantas medicinales indígenas.

Artículo 2°. La preparación oficinal y magistral, y el expendio por menor de toda sustancia medicamentosa, así como de cualquier medicina de patente, aguas minerales, etc., corresponde exclusivamente a los Farmacéuticos titulados.

Artículo 3°. El derecho exclulsivo profesional de los Farmacéuticos, y libertad de comercio e industria de los drogueros y herbolarios, se sujetará, no obstante, a las prescripciones del presente reglamento.

Capítulo II

Del ejercicio de la Farmacia

Artículo 4°. La profesión de farmacia se ejerce regenteando una botica, ya en concepto de propietario, o como responsable de la que se le encargue. […]1

Artículo 6°. Si en una población no hubiere farmacia servida por un profesor, podrá la Junta Directiva de la FAcultad conceder licencia a una o más personas para establecer puntos de venta, debiendo quitarlos cuando llegue a establecerse un farmacéutico y siempre que llene las condiciones siguientes:

  1. Sujetarse a un examen práctico sobre reconocimiento, usos principales y dosis a que pueden administrarse las sustancias que podrán expender y que serán las de uso más comun y menos peligroso, si el capital que empleen en un surtido de drogas y medicinas fuere mayor de quinientos pesos.
  2. Presentar una información de vida y costumbres.
  3. Pagar los derechos de xamen, si lo hubiere, y el valor de la matrícula

Artículo 7°. Autorizada la apertura de una botica, pondrá el farmacéutico, en la parte exterior del establecimiento un rótulo que diga: Botica de N.N, y un farol, en la parte superior de la puerta, que por la noche indique el lugar del establecimiento.[…]

Capítulo IV

De los envases

Artículo 9°. Todos los medicamentos estarán en sus frascos esmerilados y de color correspondiente para las sustancias alterables por la luz, así mismo, los frascos propios para los jarabes, aceites, aguas gaseosas, etc., vasos de loza fina y de porcelana con sus tapaderas, y el demás envase relativo a las sustancias que deben contener; todo rotulado uniformemente, sujetándose a una misma nomenclatura que será la de la Farmacopea guatemalteca, cuyos nombres deberán estar en castellano y en latín sin abreviaturas.[…]2

Capítulo V

De las obligaciones de los farmacéuticos

Artículo 11.- Los farmacéuticos están obligados a habitar en sus establecimientos; a dirigir las operaciones de laboratorio; a despachar, por si o bajo su propia responsabilidad, los medicamentos o las recetas.

Artículo 12.- Los farmacéuticos con botica abierta, no podrán ausentarse por más de un mes de la población en donde se hallen establecidos, sin dejar un regente farmacéutico que los sustituta.[…]

Artículo 15.- Es absolutamente prohibido al farmacéutico recetar o suministrar medicamentos sin orden de algún médico con título legal.[…]3

Capítulo VI

Despacho de boticas

Artículo 25. Las boticas estarán abiertas desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche, sin perjuicio de quedar los farmacéuticos obligados a despachar los medicamentos que se soliciten a cualquier hora de la noche; pero en la población donde hubiere varias boticas, la Junta Directiva, o la autoridad local en su defecto, señalará las de turno, que serán las obligadas al despacho durante la noche.[…]

Artículo 28.- Aún con receta, los farmacéuticos no despacharán medicamento alguno heróico o venenoso en dosis extraordinaria, sin consultar antes con el médico que suscriba la receta y exigir la ratificación de ésta.  La misma precaución tendrán con las sustancias incompatibles.[…]4

Artículo 31.- Para la venta de los medicamentos, lo mismo que para el despacho de recetas y prepración de medicamentos oficinales, los farmacéuticos se ceñirán en lo posible al Codex francés, mientras tanto se forma la Farmacopea del país.[…]

Capítulo VII

Obras necesarias al farmacéutico

Artículo 42. – En toda botica deberá tenerse el Codex francés, entre tanto se emite la Farmacopea guatemalteca: una colección de formularios más usados para satisfacer las exigencias de los médicos; un tratado de farmacia; otro de química; otro de historia de drogas y otro de falsiciaciones y alteraciones de los medicamentos.[…]5

Capítulo XIII

Droguería

Artículo 55.- Toda droguería que se establezca en la República estará bajo la inmediata inspección de la Junta Directiva de la Facultad de Medicina y Farmacia.[…]6

Del presente Decreto se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próxima sesiones.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo. En Guatemala, a veinte de febrero de mil novecientos dos.

  • Manuel Estrada C.
  • El Secertario de Gobernación y Justicia, Juan J. Argueta7

El 26 de abril de ese año, la Asamblea Legislativa aprobó este reglamento, por medio de este escueto decreto:

DECRETO NUMERO 522

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo único.- Apruébase el Decreto número 621, emitido por el Ejecutivo el 20 de febrero de 1902, que reglamenta el ejercicio de la profesión de Farmacia.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a los veinticuatro días del mes de abril de mil novecientos dos.

    • Arturo Ubico, presidente
    • Vicente Sáenz, secretario
    • J. Eduardo Girón, secretario8

BIBLIOGRAFIA: