7 de junio de 1846: arriban los restos del arzobispo Casaus y Torres

Tras vivir en el exilio en Cuba, los restos del arzobispo Ramón Casaus y Torres arriban a la ciudad de Guatemala para ser sepultados en la Iglesia de Santa Teresa.

Ruinas de la iglesia de Santa Teresa en la ciudad de Guatemala luego de los terremotos de 1917-18. Allí fue sepultado el arzobispo Ramón Casaus y Torres (inserto) en 1846. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Su Ilustrísima y Reverendísima, fray Ramón Casaus y Torres era originario de Aragón, España, y de ser un fraile dominico, pasó a hacerse cargo de su arquidiócesis en Guatemala en las postrimerías de la época colonial y tuvo que sobrellevar lo mejor que pudo las grandes modificaciones políticas que se introdujeron con la Independencia de la región.1 Casaus y Torres fue uno de los que juraron la independencia y desconocieron al gobierno español, pero luego de la efímera Anexión a México en 1822, de la formación de la República Federal de Centro América en 1825, y de la Guerra Civil Centroamericana de 1826 a 1829, terminó siendo expulsado de la región por el general liberal Francisco Morazán, junto con los miembros de las principales órdenes religiosas.2

Casaus y Torres salió para La Habana, Cuba —que todavía era parte del Imperio Español— y desde allí dirigió virulentas cartas en contra de las autoridades liberales, las cuales eran reproducidos por los curas párrocos hasta que finalmente lo declararon enemigo de la patria en 1830.3 De esa cuenta, el arzobispo sirvió como administrador del obispado de La Habana, en reserva de regresar a su arquidiócesis cuando las circunstancias lo permitieran. Pero murió en Cuba a los ochenta y un años de edad, el 10 de noviembre de 1845, a pesar de que cuando cayó el gobierno de Mariano Gálvez en 1838 llegaron varias comisiones guatemaltecas para que regresara al país. Casaus y Torres ya era un hombre anciano y no estaba para emprender un viaje de esta índole, y solamente aceptó a que sus restos fueran retornados a Guatemala y que fueran sepultados en el templo de Santa Teresa, al que le tenía especial aprecio.4

El envío de los restos del arzobispo fue todo un acontecimiento en Cuba. El cuerpo fue embalsamado por los médicos más distinguidos de La Habana y depositado en la Catedral de la ciudad, en una rica caja de caoba cubierta con un paño de terciopelo negro con galones de oro. El féretro fue colocado en unas andas forradas de terciopelo morado, con franjas de oro y conducido en hombros por cuatro lacayos vestidos de negro, precedidos por cuatro miembros de la curia que portaban las borlas. A las 5 de la tarde de aquel 9 de enero de 1546, el cortejo partió de la catedral para el muelle, rodeado de ocho granaderos y oficiales de Preste, con la capa de coro, el canónigo de la Iglesia Cubana, Onofre Antonio Mozo de Narváez, el obispo interino, Pedro Mendo —que era el obispo de Segovia— y el canónigo Penitenciario de la Catedral y rector de la Universidad literaria y prebendado de la Iglesia de Ceuta, José de Espinoza de los Monteros y Rubias Patas. El barco «Polka» fue el destinado para llevar los restos del arzobispo, y estaba adornado con cortinas azules, con franjas de oro y con el pabellón cubano en lo alto. Hacían guardia el teniente de navío Felipe Ramos Izquierdo, el subteniente de marina Juan Butler y el ayudante del Comandante General.5

El barco llegó a Izabal el 20 de febrero, y el gobierno del teniente general Rafael Carrera organizó un cortejo para llevarlo a la ciudad de Guatemala. Aquel penoso viaje se prolongó hasta el 7 de junio, cuando por fin llegaron los restos del arzobispo al Guarda del Golfo y fue depositado en la Iglesia de la Candelaria, para luego llevarlo a la de Santo Domingo, mientras se preparaban los oficios que iban a celebrarse en la Catedral.6

En medio de aquellos oficios fúnebres que se celebraron el 26 de mayo, unos estudiantes de la Pontificia Universidad de San Carlos intentaron infructuosamente asesinar al presidente Carrera, y la ciudad pasó del luto por el fallecido arzobispo a la zozobra provocada por la persecución que se desató contra los atacantes del gobiernante.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las Efemérides: capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 433.
  2. Ibid., pp. 132-133.
  3. Ibid., pp. 361-366.
  4. Ibid., p. 434.
  5. Ibid., p. 435.
  6. Ibid., p. 436.
  7. Ibid., p. 437.
  8. Brañas, César (1979). Tras las huellas de Juan Diéguez Olaverri. Guatemala: Unión Tipográfica.

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6 de junio de 1993: congreso elige a Ramiro de León Carpio como presidente

Tras el fracaso del autogolpe de estado del ingeniero Jorge Carpio Nicolle, el congreso de la república elige al licenciado Ramiro de León Carpio como presidente de la República.

Salón de sesiones del Palacio Legislativo en la Ciudad de Guatemala. En el recuadro: el licenciado Ramiro de León Carpio. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el autogolpe de Estado del Ingeniero Jorge Serrano Elías, se formaron la «Comisión Multisectorial» y la «Instancia Nacional de Consenso» con elementos de los grupos empresariales más opuestos a las políticas económicas de Serrano y miembros de la llamada «Sociedad Civil«, las cuales organizaron el rechazo hacia el autogolpe,1 mientras grupos militares exigían la renuncia al presidente.2 Cuando éste renunció, el vicepresidente Gustavo Espina Salguero fue inhabilitado para ejercer la presidencia por el Congreso el 4 de junio, por lo que las agrupaciones mencionadas llegaron al Congreso de la República para entregar un documento que proponía al entonces Procurador de los Derechos Humanos, Lic. Ramiro de León Carpio, al presidente del Tribunal Supremo Electoral, Lic. Arturo Herbruger y Mario Quinóñez Amézquita, como candidatos presidenciales. Aquella propuesta fue tomada en cuenta por los diputados, quienes presentaron a De León Carpio y Herbruger Asturias como los dos candidatos más idóneos para ocupar la presidencia de la República para el período que faltaba para terminar el gobierno de Serrano.3,Nota a

Como se acostumbra en Guatemala, antes de la sesión los diputados sostuvieron reuniones secretas para definir al candidato al que iban a apoyar y cabildearon por obtener un consenso para apoyar a su favorito, a pesar de las directrices dadas por las autoridades de los respectivos partidos. En ese momento, los principales partidos eran:3

  • Movimiento de Acción Solidaria (MAS): era el partido oficial y, por lo tanto, estaba en una posición muy comprometida. La bancada no quiso decir a qué candiato apoyaría y fue objeto de abucheos e insultos de los presentes, aún más cuando trascendió quisieron presentar un proyecto de ley donde se estableciera una amnistía a favor del ex presidente Serrano Elías.
  • Partido de Avanzada Nacional (PAN): dirigido en ese momento por Alvaro Arzú, y que había gobernado en la alcaldía de Guatemala desde 1985. Este partido se manifestó a favor del ex procurador de los derechos humanos, al igual que las bancadas del Cambio, Guatemala
  • Unión del Centro Nacional (UCN): dirigido por el licenciado Jorge Carpio Nicolle, primo hermano de De León Carpio.Nota b Carpio Nicolle para entonces ya había perdido dos elecciones presidenciales en segunda vuelta: la primera en contra de Vinicio Cerezo en 1985 y la segunda en 1990 en contra Serrano Elías. Sabiendo que la elección de De León Carpio inhabilitaba a Carpio Nicolle para ser candidato presidencial por mandato constitucional, la bancada centrista dispuso apoyar al licenciado Herbruger Asturias, y por eso fue el diputado Jorge Skinner-Klée quien tomó la palabra para presentarlo y hacer honor a sus méritos académicos y a su trayectoria profesional.3,Nota c
  • Frente Republicano Guatemalteco (FRG): entonces un pequeño partido dirigido por el ex-presidente golpista, general Efraín Ríos Mont y cuya principal meta era lograr que dicho general fuera candidato presidencial, a pesar de la prohibición constitucional que existe para los gobernantes de facto. Para esta elección consideraba que ambas propuestas eran dignas y dejó en libertad a sus escasos diputados de votar como quisieran.
  • Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG): antiguo partido oficial durante el gobierno del licenciado Vinicio Cerezo. Para entonces ya estaba muy desprestigiada debido a los errores del gobierno de Cerezo y por ello no importó mucho cuando no quiso decir por qué candidato iban a votar sus diputados.3

Había también bancadas independientes, como la de Libertad y Dignidad, la cual estaba integrada por los diputados disidentes de la Unión del Centro Nacional. Aquellos diputados se habían desligado de la UCN porque pensaban que Carpio Nicolle ya no tenía opciones de llegar a la presidencia y se habían apegado a las directrices del MAS. Sin embargo, en esta ocasión rompieron con el partido oficial y votaron por De León Carpio, para lograr perjudicar la candidatura presidencial de Carpio Nicolle.3

La sesión plenaria se inició hasta las 17.50 horas y finalizó pasada la medianoche, habiendo sido convocados los congresistas desde la mañana. A pesar de la premura del tiempo y la desesperación del público, durante el desarrollo de la sesión hubo discursos de algunos diputados que buscaban perder tiempo, a pesar de los abucheos de los presentes; el diputado Skinner Kleé fue uno de los que aprovechó la ocasión para hacer entrar en razón a los diputados respecto a ciertos aspectos legales que no hay que perder de vista a fin de evitar cualquier tropiezo que provoque un amparo en contra de lo decidido.3

Durante la plenaria se presentó la renuncia del presidente del Tribunal Supremo Electoral, licenciado Arturo Herbruger Asturias, a fin de habilitarlo como candidato a la presidencia. Esto provocó que algunos diputados se enfrascaran en una discusión, ya que algunos creían que no aceptar la dimisión de Herbruger Asturias podría significar eliminarlo de la contienda. Finalmente, acordaron aceptar la renuncia y aprobaron el decreto legislativo 15-93, el cual establece la garantía legal del proceso de elección que realizó el Congreso, pues declara vacante el cargo de presidente de la República, y estableció el proceso de elección y juramentación del presidente de la República.3

Al resultar electo, De León Carpio fue vitoreado y fue llevado en hombros por los pasillos del congreso. Sin embargo, su gobierno desilusionó completamente a los guatemaltecos, ya que se llegó al colmo de hasta no poder investigar quiénes fueron los responsables del asesinato de su primo Jorge Carpio Nicolle, perpetrado en la curva Molino del Tesoro en la ruta hacia Chichicastenango, Quiché, el 3 de julio de ese mismo año, menos de un mes después de que tomó posesión como presidente.4


BIBLIOGRAFIA:

    • a: el licenciado Arturo Herbruger Asturias, presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) desde 1985 fué también Ministro del gobierno del Dr. Juan José Arévalo y presidente de la Corte Suprema de Justicia durante el gobierno del teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán. De hecho, Arbenz ordenó que fuera destituido junto con sus magistrados en 1953 cuando amparó una caso en contra de la Reforma Agraria.5
    • b: de hecho, ambos fueron candidatos a presidente y vicepresidente para las elecciones en que fueron derrotados por el ingeniero Serrano Elías. Además, De León Carpio también era primo de Roberto Carpio Nicolle, quien fue vicepresidente de la República durante el gobierno demócrata-cristiano del licenciado Vinicio Cerezo Arévalo.
    • c: por supuesto, para no hacer evidente la verdadera razón para no votar por De León Carpio, el diputado ucenista Jaime Archila dijo que la UCN sí quería votar por De León Carpio, pero para un periodo completo, y no sólo para unos pocos meses.

BIBLIOGRAFIA:

    1. Mérida Barrios, Iliana Mirella (2004). La Censura impuesta a la prensa escrita durante el gobierno del Ing. Jorge Serrano Elías Guatemala: Tesis de la Escuela de Ciencias de la Comunicación; Universidad de San Carlos. pp. 68-71.
    2. Serrano Elías, Jorge (2012). La guayaba tiene dueño. El secuestro del Estado de Guatemala. Panamá: Editorial Exedra, 2012, ISBN: 978-9962-689-17-1.
    3. Hemeroteca PL (2018). 1993: Ramiro de León Carpio es el nuevo presidente del país. Guatemala: Prensa Libre.
    4. — (2018). 1993: asesinan a Jorge Carpio Nicolle. Guatemala: Prensa Libre.
    5. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las leyes de la Republica de Guatemala, 1952-1953, LXXI Guatemala, Tipografía Nacional, pp. 384-650.

25 de mayo de 1993: el Serranazo

El autogolpe de estado del ingeniero Jorge Serrano Elías.

Palacio nacional de Guatemala, que era la sede del gobierno cuando Jorge Serrano perpetró el autogolpe de Estado. En el inserto: el Ing. Jorge Serrano durante su presidencia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El último golpe de estado que alteró el orden constitucional en Guatemala ocurrió el 25 de mayo de 1993, cuando el entonces presidente, Ingeniero Jorge Serrano Elías, suspendió 46 artículos de la constitución de 1985, a través del decreto denominado «Normas Temporales de Gobierno«. Esto equivalía a suspender la vigencia de varios derechos individuales, como ya había ocurrido muchas veces en la historia del país, pero además incluía la disolución del Congreso de la República, la desintegración de la Corte Suprema de Justicia y la de la entonces novedosa Corte de Constitucionalidad, los cuales iban a ser integrados otros funcionarios nombrados directa o indirectamente por el presidente.1

Sin embargo ese mismo día por la tarde, la Corte de Constitucionalidad declaró la inconstitucionalidad del derecho de Serrano y ordenó la publicación de dicha resolución en el diario oficial así como su notificación.  Además, otras instituciones como el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, la Procuraduría de los Derechos Humanos y la Corte Suprema de Justicia también se pronunciaron en contra.2

Según diría Serrano posteriormente, había establecido estas normas para «mejorar el camino de Guatemala y no hacer una Guatemala presa de la corrupción y del narcotráfico«. Pero intentó dar un golpe de estado saliéndose de las normas impuestas por el gobierno de los Estados Unidos para los países de América Latina y por eso no tuvo apoyo de éste.3

La debilidad de la figura presidencial guatemalteca quedó en evidencia, ya que el autogolpe fue atacado por muchos frentes, empezando por la novedosa figura de la Corte de Constitucionalidad, al contrario de lo que ocurría cuando los criollos liberales gobernaban con la constitución de 1879.  En esa época, dos de ellos dieron autogolpes de estado similares y se erigieron en dictadores;  tal fue el caso del general Manuel Lisandro Barillas en 1887 que logró modificar la constitución a su conveniencia,4 y del general José María Reina Barrios en 1897 que logró extender su mandato presidencial hasta 19025 —aunque posteriormente tuvo que contrarrestar dos revoluciones en su contra6 y finalmente fue asesinado en 18987.  Y antes de eso, el general conservador Rafael Carrera y el general liberal J. Rufino Barrios gobernaron sin constitución durante varios años cada uno, y cuando finalmente se escribió una constitución —la de 1851 para Carrera8 y la de 1879 para Barrios9—, la misma estabe hecha a la medida de sus deseos y les confería poderes prácticamente absolutos.

Luego de la caída del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, tras gobernar por 22 años, los miembros del Partido Unionista intentaron derogar la constitución de 1879 y redactar una nueva, en la que al presidente prácticamente no le quedaba poder.10  Sin embargo, a pesar de haber sido aprobada, esta nueva constitución nunca entró en vigor, ya que el presidente Carlos Herrera fue derrocado el 5 de diciembre de 1921 por un golpe de estado dirigido por el general José María Orellana y patrocinado por la International Railways of Central America (IRCA) y la United Fruit Company (UFCO).  De esa forma, se regresó a la constitución de 1879 y al sistema liberal cabrerista, pero ya sin Estrada Cabrera.11

Luego de la Revolución de Octubre de 1944 en contra del general Federico Ponce Vaides, por fin se derogó la constitución de 187912 y se escribió la de 1945, pero a partir de entonces empezaron los golpes de estado patrocinados o avalados por los Estados Unidos: 

  • 1954: contra la reforma agraria del teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán, derogando la constitución revolucionaria de 1945.13
  • 1963: contra el permiso que dió el general Miguel Ydígoras Fuentes de permitir que el Dr. Juan José Arévalo participara en las elecciones de ese año, derogando la constitución liberacionista de 1956.14
  • 1982: contra la corrupción de los gobiernos militares que se habían iniciado en 1966 amparados en la Constitución de ese año y derogando la constitución anticomunista de 1966.15
  • 1983: contra el fanatismo religioso del general Efraín Ríos Mont.16

En 1985 se decretó la más reciente constitución en Guatemala, siguiendo el patrón establecido por los Estados Unidos para América Latina luego de haber apoyado regímenes militares en ellos, y la misma descentralizó de tal modo el poder ejecutivo, que el presidente ahora es una figura fácilmente manipulable por diferentes grupos. Además, creó la figura de la Corte de Constitucional para limitar considerablemente los abusos de los organismos del estado, y fortaleció considerablemente al poder legislativo y al poder municipal, obligando al ejecutivo a establecer pactos políticos para poder desarrollar su agenda. Aquellos pactos políticos se han traducido en prebendas económicas o políticas, y Serrano comprendió que de esa forma no se podía gobernar, por lo que perpetró el autogolpe de 1993.

Sin embargo, la debilidad de la figura presidencial hizo que nadie le temiera, a diferencia de los golpes de estado anteriores.  Se hicieron movimientos populares organizados por los llamados «grupos de la sociedad civil» en su contra y de hecho hasta la prensa se envalentonó y lo criticó tratándolo de «aprendiz de dictador«.3

Finalmente, fue obligado a renunciar por lo que él ha llamado un complot de ciertos grupos de poder de extrema derecha, y el poder recayó en el licenciado Ramiro de León Carpio, entonces Procurador General de los Derechos Humanos, quien concluyó el período constitucional de Serrano y entregó el poder al nuevo presidente electo, Alvaro Arzú,3 descendiente de la familia Aycinena, que gobernó junto con Rafael Carrera de 1840 a 1871.


BIBLIOGRAFIA

  1. Mérida Barrios, Iliana Mirella (2004) La Censura impuesta a la prensa escrita durante el gobierno del Ing. Jorge Serrano Elías Guatemala: Tesis de la Escuela de Ciencias de la Comunicación; Universidad de San Carlos. p. 68.
  2. Ibid., p. 69.
  3. Ibid., p. 70.
  4. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales. pp. 721-725.
  5. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de «El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  6. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  7. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  8. Asamblea Constituyente de Guatemala (19 de octubre de 1851). Acta Constitutiva de la República de Guatemala, Guatemala.
  9. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  10. Muñoz Paz, María del Carmen; Ovando Hernández, Oscar (2014). Carlos Herrera y el centenario de la Independencia. Política, economía y sociedad en Guatemala. 1920-1921. Guatemala: Universidad de San Carlos, Centro de Estudios Urbanos y Generales. p. 117.
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.
  12. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945.LXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 455-456.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII
  14. — (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.
  15. Departamento de Recopilación de Leyes (1987) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1981-1982CI. (I). Guatemala: Tipografía Nacional: pp. 57-61.
  16. — (1987). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1983-1984CIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 58-61.

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22 de mayo de 1898: muere Lorenzo Montúfar

Fallece en la ciudad de Guatemala el ideólogo liberal Lorenzo Montúfar y Rivera Maestre, historiador y político guatemalteco.

El monumento al Dr. Lorenzo Montúfar en la Avenida Reforma de la Ciudad de Guatemala. En el recuadro: la propaganda presidencial del Dr. Montúfar en 1891. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El Dr. Lorenzo Montúfar y Rivera, criollo aristócrata por nacimiento, dejó por un lado el partido conservador y abrazó la causa liberal, enemistándose con sus familiares y, principalmente, con el capitán general Rafael Carrera, por lo que vivió en el exilio mientras éste fue presidente de la República entre 1851 y 1865. Ya cuando los criollos liberales retomaron el poder en el país en 1871, Montúfar regresó al solar patrio y fue uno de los principales servidores públicos del gobierno del general presidente J. Rufino Barrios.1

Sin embargo, en 1882, con motivo de la firma del tratado de límites entre Guatemala y México, Montúfar —quien era entonces el Ministro Plenipotenciario de Guatemala en los Estados Unidos— se opuso radicalmente a que el presidente Barrios renunciara al reclamo territorial que Guatemala tenía sobre el Soconusco, lo que hizo que presentara su renuncia irrevocable2 y cayera así en desgracia entre los liberales del país que eran serviles a Barrios y que lo trataron de traidor y hasta de estúpido, por lo que se quedó viviendo en el exilio.1,2

Tras la muerte de Barrios en Chalchuapa en 1885, su antiguo correligionario, el padre Angel María Arroyo aconsejó al nuevo presidente, general Manuel Lisandro Barillas, para que no le permitiera el retorno al país a Montúfar. De esta forma, Montúfar quedó en el limbo, pues era detestado por los conservadores y liberales, y era repudiado por su antiguos amigos.1 Finalmente, en 1887 se le permitió retornar para que terminara su Reseña Histórica, importante documento histórico-propagandístico de los gobiernos liberales en los que tergiversaron los papeles de los principales políticos conservadores y mostraron una versión liberal de la historia guatemalteca.3 Un ejemplo del sesgo liberal de la obra y de su influencia en los historiadores oficiales es que actualmente se enseña en las escuelas que el general Carrera a quien Montúfar tenía una férrea aversión— era un analfabeto criador de cerdos que servía únicamente como el brazo armado de los conservadores y que firmaba como «Raca Carraca«.4-10,Nota

Gracias a su colaboración con el gobierno de Barillas, Montúfar recuperó algo de su prestigio perdido y, a pesar de su ya avanzada edad, llegó a ser candidato a la presidencia de la República en las elecciones de 1892, en las que perdió en contra del general José María Reina Barrios.1

Tras perder las elecciones, se retiró a una casita en el callejón Manchén, en donde falleció en la mañana del 22 de mayo de 1898. El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera le hizo honores de Estado y su memoria fue recordada por la Asamblea Legislativa durante el gobierno del general José María Orellana en 1923, con la construcción del monumento en su honor en la Avenida de La Reforma, construido con motivo de conmemorarse el centenario de su nacimiento.11


NOTAS:

  • En realidad, el general Rafael Carrera tenía el control absoluto de la situación durante el tiempo que estuvo en los círculos del poder, y aunque no tenía educación formal, sí aprendió a leer, a escribir y hasta a cantar ópera. Por su parte, los Aycinena fueron los que tuvieron que pactar con él para evitar que los indígenas guatemaltecos se alzaran en armas contra ellos. Ahora bien, al morir Carrera en 1865, los Aycinena controlaron al nuevo presidente, el mariscal Vicente Cerna.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1924]. El libro de las Efemérides: capiítulos de la Historia de la América Central. VI. Guatemala: Pineda e Ibarra. pp. 325-328.
  2. Gobierno de Guatemala (1882). La traición del doctor Lorenzo Montúfar juzgada por los pueblos. Guatemala: El Progreso.
  3. Acuña Ortega, Víctor Hugo (2006) La historiografía liberal centroamericana: La obra de Lorenzo Montúfar (1823-1898). En: Revista Historia y Sociedad (12). Medellín. p. 35.
  4. Montúfar y Rivera, Lorenzo (1878). Reseña Histórica de Centro-América. I. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  5. — (1878). Reseña Histórica de Centro-América. II. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  6. — (1879). Reseña Histórica de Centro-América.III. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  7. — (1881). Reseña Histórica de Centro-América. IV. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  8. — (1881). Reseña Histórica de Centro-América. V. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  9. — (1887). Reseña Histórica de Centro-América. VI. Guatemala: Tipografía La Unión.
  10. — (1887). Reseña Histórica de Centro-América. VII. Guatemala: Tipografía La Union.
  11. Méndez, Rosendo P. (1927). Recopilación de las Leyes de la República de Guaemala, 1922-1923. XLI Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 5-6.

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3 de mayo de 1973: aparecen murales en los edificios de la USAC

Durante el gobierno del general Carlos Arana Osorio aparecen mordaces murales en los edificios recién construidos de la Universidad de San Carlos en el Campus Central de la zona 12 de la Ciudad de Guatemala.

Murales pintados en los edificios recién construidos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales en el Campus Central de la Universidad de San Carlos en 1973. Se observa al fondo el mural de la sangre que trajo el Movimiento de Liberación Nacional al país. Imagen tomada de «Rutas del Conceptualismo en Guatemala (1954-2011)«.

En la década de 1970 se iniciaron las fricciones entre los grupos de estudiantes en la Universidad de San Carlos de Guatemala, ya que mientras unos adoptaron la visión comunista, otros pertenecían a organizaciones pro-militares. En este marco de división estudiantil los artistas Marco Antonio Flores, Arnoldo Ramírez Amaya y Edgar Palma Lau, secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), decidieron aprovechar los nuevos edificios que se estaban construyendo en el Campus Central de la Universidad para las facultades de Humanidades, Ciencias Económicas y Ciencias Jurídicas y Sociales para hacer murales panfletarios e irreverentes. Empezaron en 1972, y entre los artistas había grupos de estudiantes de la Facultad de Humanidades, de la Escuelas de Artes Plásticas, de la Facultad de Arquitectura, y un grupo de drogadictos, ya que en esa época estaba en auge la distribución de estupefacientes en el Campus Central en la zona 12 de la ciudad de Guatemala.1

Aquellos fueron los murales originales en la Universidad; he aquí algunas fotografías de cómo eran, y de cómo quedaron descuidados los que no han desaparecido con el paso del tiempo:

  • El muro profético: este mural tiene una parodia del escudo de la Universidad de San Carlos y dice» «estudiante: sospecho que te vas a graduar de EXPLOTADOR!«2

El muro profético, al que acostumbraban a llevar a los estudiantes de primer ingreso durante el tradicional bautizo de principio de año. Imagen tomada de «Rescate de murales, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales«.

  • El verdadero lema de la Universidad: los muralistas modificaron el lema de la Universidad, que dice «Id y enseñad a todos«, por el de: «Id y aprender de todos» y remataban lo que le iba a suceder al estudiante usando el logotipo de una reconocida marca estadounidense de refrescos.1

Mural con el «verdadero» lema de la Universidad. Una crítica a la injerencia extranjera en Guatemala y a los verdaderos propósitos de la universidad en 1973. Imagen tomada de «Rutas del conceptualismo en Guatemala (1954-2011)«.

  • El gorila: en este mural dibujaron a un gorila con uniforme militar y con un lema que decía: «los gorilas al zoológico, los hombres al poder«, en alusión directa a los gobiernos militares que estaban gobenando a Guatemala desde 1954.1

Mural descuidados tras tres décadas de abandono en el que había un gorila con uniforme militar, en alusión a los gobiernos militares que gobernaban desde 1954. Imagen tomada de «Rescate de Murales, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales«.

  • «Otto está vivo, Rogelia está viva, vos estás muerto«, en alusión a las muertes violentas de los guerrilleros comunistas Otto René Castillo y de Rogelia Cruz y a la falta de acción de los estudiantes en contra de los gobiernos militares.1

Mural que aludía a las muertes de los guerrilleros Otto René Castillo y Rogelia Cruz, y a la inacción de los estudiantes universitarios. Imagen tomada de «Rutas del conceptualismo en Guatemala (1954-2011)«.

  • El retrato de la ex-Miss Guatemala y combatiente guerrillera Rogelia Cruz, que había sido asesinada en 1968, y que tenía un mensaje claro y contundente, «Mujer: En nuestra lucha falta el fusil«. Este mensaje se refería no solamente a la muerte de Cruz, sino al debilitamiento del clandestino Partido Guatemalteco del Trabajo, que había sufrido un golpe brutal el 26 de septiembre de 1972. Ese día, mientras el Comité Central estaba conmemorando el 23er. aniversario de su fundación, fueron aprehendidos los dirigentes Bernardo Alvarado Monzón, Secretario General del Partido, y los dirigentes Hugo Barrios Klee, Mario Silva Jonama, Carlos Alvarado Jerez, Carlos René Valle y Valle, Miguel Ángel Hernández y Fantina Rodríguez. 1

Mural en los edificios de la Universidad de San Carlos, con la efigie de la ex-Miss Guatemala y combatiente guerrillera Rogelia Cruz tal y como estaba en 2006. Imagen tomada de «Rescate de murales Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales«.

Los murales generaron polémica entre los universitarios. Por un lado, entre quienes rechazaron la acción estuvo el rector Rafael Cuevas del Cid, el escritor Manuel José Arce y el secretario generla de la Asociación de Estudiantes de Humanidades, Francisco Mencos, quienes restaron importancia a los murales aduciendo que eran simplemente una muestra del resentimiento del equipo de la revista Alero, por haber perdido la Asociación de Estudiantes Universitarios. Por su parte, los de Alero enfatizaron que la importancia de los murales estaba en la carga ideológica de los dibujos, que pretendían servir como un sistema de comunicación colectiva y formación política.1

Tras un enfrentamiento con policías la polémica llegó a la prensa, que trató de restarle importancia al asunto. Por ejemplo, el 3 de mayo de 1973, el periódico «El Imparcial» publicó una nota con el titular «Pintarrajearon la USAC» minimizando completamente la importancia de los murales.1

Con el paso de los años, algunos de los murales fueron borrados, mientras que la violencia contra los dirigentes universitarios hizo que los murales que sobrevivieron quedaran descuidados y olvidados hasta que algunos de ellos fueron rescatados en 2007.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Vásquez Medeles, Juan Carlos (2012). El olvido en la memoria de Rogelia Cruz. En Tzintzun. (56) Morelia. ISSN 0188-2872.
  2. Véliz, María Victoria (2019). Rutas del conceptualismo en Guatemala (1954-2011). 79 (1). Escena: Revista de las Artes. ISSN 2215-4906. pp. 75-98.

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5 de octubre de 1918: nacionalizan la Empresa Eléctrica

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera confisca y nacionaliza la Empresa Eléctrica, que era de propiedad alemana

5octubre1918
Una escena de la vida de la Cuidad de Guatemala en 1918. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Por medio de un Acuerdo Gubernativo, el 10 de octubre de 1894 el Ministerio de Fomento del gobierno del general José María Reina Barrios otorgó a Enrique Neutze, una concesión que le permitiría aprovechar las cascadas del Río Michatoya cerca de Palín, Escuintla para producir electricidad, venderla a domicilio y proporcionar alumbrado público enla Ciudad de Guatemala, Antigua Guatemala, Chimaltenango, Amatitlán, Palín y Escuintla. Así pues, el 7 de diciembrescuine de 1894 se constituyó la sociedad anónima Empresa Eléctrica de Guatemala. Los socios fundadores fueron: Enrique Neutze, Herman Höpfner, Federico Gerlach, Víctor Matheu, Antonio de Aguirre y Juan Francisco Aguirre. Inicialmente, se instalaron generadores para producir 1,000 HP de fuerza.

En 1916, la demanda servida era de 1,560 HP y cubría 25,300 focos de 16 bujías, además de 577 motores y aparatos. Para entonces, el mundo estaba inmerso en la Primera Guerra Mundial, la que, no obstante, fue un asunto ajeno a Guatemala hasta en un hecho sorpresivo el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera en Guatemala, tiró por la borda la declaratoria de neutralidad que había hecho en 1914 y, bajo la presión de los Estados Unidos, emitió el Decreto Gubernativo número 727, por medio del cual rompió relaciones diplomáticas con el Imperio Alemán el 27 de abril de 1917.  El gobierno le solicitó al ministro alemán Curt Lehmann que abandonara el país, y sin poner mayor resistecia obedeció a la solicitud despidiéndose con esta frase:: “¡Apunta republiqueta, ya Alemania pegará!”

Tambien se expropiaron algunos bienes a la colonia alemana, los cuales pasaron a manos estadounidense.  Por ejemplo, la Bond & Share Electrical Company, adquirió la Empresa Eléctrica de Guatemala gracias al Acuerdo Gubernativo 742, publicado en el Diario Oficial el día 5 de octubre de 1918, que dice: “Autoriza al intendente general del Gobierno para que, mediante las formalidades del caso, proceda a la confiscación, nacionalización y venta en su caso de la Empresa Eléctrica de Guatemala.”

Ahora bien, el cambio en la política exterior se debió, no sólo a las fuertes presiones de los Estados Unidos, sino también a la declaración de guerra marina irrestricta, lanzada por el Imperio Alemán.  Guatemala protestó ante este anuncio y el gobierno aprovechó para declarar la ley marcial en el país, ya que las implicaciones de la declaración de guerra irrestricta marítima afectaba directamente a todo el comercio por mar, ya que la marina alemana quedaba autorizada por el Káiser para detener, incautar e incluso atacar cualquier buque cuyas intenciones no quedaran claras a criterio del capitán alemán involucrado. La declaración constituía indirectamente, una declaración de guerra a todos los países que comerciaban con Europa, pues implicaba que la marina alemana adquiría autoridad de policía marítima.  Y esto lo había hecho el emperador alemán a pesar de que existía un marco jurídico de derecho internacional que garantizaba ciertos derechos de los países neutrales, en un intento por debilitar a las entonces ponderosas Inglaterra y Francia y romper la línea de suministros que iba de los puertos de los Estados Unidos hacia los territorios ingleses.


BIBLIOGRAFIA:


1 de julio de 1875: extinguen la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo

Se extingue la Pontificia Universidad y se sustituye por facultades laices y por el Instituto Nacional Central para Varones.

Antiguo convento de los paulinos, convertido en la Facultad de Medicina por el gobierno de J. Rufino Barrios. En el recuadro: el ministro Marco Aurelio Soto. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La Universidad de San Carlos de Guatemala ha sufrido varios cambios a través de su historia. Originalmente era una institución religiosa Pontificia dedicada a otorgar doctorados en cánones, teología y derecho canónico. Posteriormente se agregó la faculta de Medicina, y luego de la Independencia de Centroamérica en 1821, fue sustituida brevemente por la Academia de Ciencias y Estudios en 1832. Esta nueva academia estaba orientada al derecho laico y desechó por completo los estudios teológicos. Sin embargo, tras la revolución católico-campesina de Rafael Carrera en 1838, la Academia quedó en el abandono y la Pontificia Universidad fue restituida y estuvo vigente hasta el 1 de julio de 1875, cuando fue extinguida por el gobierno liberal del general presidente J. Rufino Barrios.

Reproducimos aquí el documento enviado por el Ministro de Instrucción Pública —el hondureño Marco Aurelio Soto, al general Barrios en aquella fecha:

La instrucción profesional en gran parte, y la segunda enseñanza en su totalidad, han estado confiadas a la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, regida por las constituciones dadas en 1686 por el Rey don Carlos II, el hechizado. Tales estatutos que representan las ideas, necesidades y aspiraciones de una época diametralmente opuesta a la nuestra, son los que hace poco regulaban la segunda enseñanza y los que en la actualidad determinan el carácter y condiciones de la Instrucción profesional. Bien es cierto que el doctor Gálvez, Jefe del Estado, en el año de 1832 dió algunas bases a la instrucción distintas de Carlos II, y creó la Academia de Estudios; pero en 22 de septiembre de 1855, se publicó un decreto llamado de reformas de los estatutos de la Universidad, emitido por el Presidente Carrera y refrendado por el señor Echeverría, Ministro de Instrucción Pública, en cuYo primer artículo establece: «que se tendrá com fundamental de este establecimiento, las constituciones de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos, aprobadas por el Rey don Carlos II en 20 de febrero de 1686, y que se observará en lo sucesivo como estaba en uso en 1821, quedando en consecuencia derogadas las diferentes leyes y demás disposiciones que se han dado en esta materia».

Debido a la ley citada, la instrucción secundaria y profesional volvieron al antiguo sistema que apenas se comprende, se haya hecho revivir en este siglo que empuja casi de un modo fatal al mejoramiento de todas las instituciones y principalmente las que atañen a la enseñanza. La práctica correspondió de una manera fiel a los propósitos del legislador; así es que la segunda enseñanza centralizada en la Pontificia Universidad, se ha reducido antes de la ley de 28 de enero próximo anterior, a suministrar algunos conocimientos imperfectos del idioma latino, de filosofia por el padre Balmes y Arbolí y de elementos teóricos de física y de matemática. Con este sistema de segunda enseñanza, tan raquítico y en mucha paite absurdo, la instrucción profesional que se basa en ella, no ha podido menos de tener los mismos graves inconvenientes: ha sido incompleta, teórica, y en algunos ramos absurda.1

La ley de 24 de enero que Ud. se sirvió emitir ha removido las dificultades de la segunda enseñanza, sustituyendo su estrecho program, por demás estéril, con un plan de estudios en que la instrucción se descentrlaiza y se suministra de una manera amplia y eficaz, tal como la exigen nuestras peculiares circunstancias, y como la recomiendan los preceptos de la ciencia, comprobados por la observación y la practica entendidos en materia de instrucción pública.

Pero aun está por satisfacer la de dar una nueva y acertada organización a la instrucción superior: el proyecto que a Ud. presento, aunque defecuso bajo muchos conceptos, corrigiéndolo segun lo aconseje la experiencia en el transcurso del tiempo, tal vez contribuya a mejorar las carreras profesionales.

En el proyecto se crea la Universidad de Guatemala con un doble carácter: el de cuerpo científico y literario, y el de establecimiento encargado de dar la instrucción superior.

En la República se carece de una corporación que dé impulso a las ciencias y las letras. No hay razón para que no poseamos un instituto tan recomendable. Pero ya que, dados nuestros pocos elementos, no se puede establecer, por ahora, de un modo independiente, es oportuno y beneficioso enaltecer la índole de la Universidad, dándole los caracteres y atribuciones correspondientes a un cuerpo encargado de promover la ilustración del país, fomentando el cultivo de las ciencias y las letras.1

El segundo carácter de la Universidad es el que se refiere al encargo de dar la enseñanza de las carreras profesionales. Para este fin se divide en facultades que al mismo tiempo que gozan de los fueros de la descentralización, para arreglar el sistema de estudios que respectivamente les competen, dependen de un Consejo superior que responde de la unidad general del sistema, y que atiende a que las facultades cumplan con los fines de su institución.2

Las materias de enseñanza son prácticas y extensas. Esto último podría hacer creer que se trata de dificultar los estudios superiores. Mas no es así. De lo que se trata es de que los individuos que obtengan un título, no lo obtengan para ostentarlo vanamente, siendo por otra parte por su incompetencia inútiles para sí mismos, para sus familias, y para la sociedad. De lo que se trata es de levantar de su postración las carreras profesionales para que ellas lleguen a significar en los que las posean instrucción sólida, práctica y extensa que les proporcione en cualquier tiempo y en cualquier país, medios de vivir digna e independientemente.2

En cuanto a las cátedras, a primera vista aparece como más justo y liberal proveerlas por oposición de las personas que deseen desempeñarlas. Sin embargo, la observación rechaza esa idea de importancia aparente. El sistema de oposiciones fuera de las injusticias a que da lugar, aleja los profesores de gran mérito y de reputación conocida que no quieren exponerse a un éxito dudoso. Además, el resultado de un concurso no prueba siempre la superioridad en el que obtiene una cátedra, siendo preciso tambien buscar no sólo el profesor que posee la ciencia, sino a la vez el que sabe enseñarla. A esto se agrega que el resultado de las oposiciones, entre nosotros, casi siempre sería adverso a los propóstios que debe llevar la enseñanza sostenida por el Estado. Un jurado de oposición, cuanto más, puede apreciar los conocimientos profesionales, pero no el carácter de las ideas de los profesores y la influencia que éstas ejercerán bajo el punto de vista social, político y filosófico. Los antecedentes de Guatemala y sus actuales circunstancias sugieren poderosas razones para desechar el sistema de cátedras por opoisicón.2 Merced a ésta se encargarían de la enseñanza individuos que, educados en los aciagos tiempos del absolutismo y bajo la inspiración de las ideas más oscuras y retrógadas, llevarían a la cátedra la difusión constante de enseñanzas refractarias a los principios de reforma y progreso que el Gobierno de Ud. se ha empeñado en sostener a todo trance. Resultado semejante es tan inadmisible como funesto: viciaría el ánimo de la juventud, que es el porvenir del país, plagándolo de preocupaciones detestables; y así se imposibilitaría para siempre el logro del fin más grande y saludable que debe tener la enseñanza, cual es el de sembrar en los jóvenes las ideas y las aspiraciones que directamente tienden a la verdadera ilustración de la República. Por todas estas razones se establece en el proyecto que al Gobierno corresponde el nombramiento de profesores en vista de las ternas que para el efecto deben presentarle las Facultades de la Universidad, que son las llamadas a juzgar de la competencia científica de los profesores.3, Nota a

Dividida la corporación de la Universidad en Facultades encargadas de la enseñanza es natural suprimir el Colegio de Abogados y el Protomedicato, establecimientos que en la práctica han correspondido escasamente a los fines de su institución, y cuyos encargos y atribuciones pueden tenerlos con notable ventaja las Facultades de jurisprudencia y de medicina. Por tal motivo el proyecto previne la supresión de los instituto mencionados.3

En atención a lo recomendado por Soto,Nota b el general Barrios emitió el siguiente decreto:4

Decreto Num. 140

J. Rufino Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala, Decreta:

La siguiente ley orgánica de instrucción superior.

Art. 1°.— Se extingue la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, y en su lugar se crea la Universidad de Guatemala.

Art. 2°.— La Universidad de Guatemala se instituye:

        1. Como cuerpo científico y literario encargado de promover el adelanto de las ciencias y de las letras en la República.
        2. como cuerpo destinado a suministrar la instrucción superior o profesional.[…]

Art. 7°.— Corresponde la dirección de la Universidad a un Consejo superior compuesto del Rector, Vice-Rector, y Decanos de las Facultades.

Art. 8°.— El Consejo superior tiene las obligaciones que siguen:

        1. Inspeccionar el servicio profesional de las Facultades.
        2. Tratar de que cada una de ellas cumpla su reglamento especial.
        3. Hacer en el sistema de enseñanza, con aprobación del Gobierno, las reformas que se consideren convenientes.
        4. Indicar al Gobierno las nuevas cátedras que en los diversos ramos de los estudios sea oportuno establecer.
        5. Dar un informe anual por medio del Rector a la Secretaria de Instrucción pública, sobre el estado de la enseñanza en cada una de las Facultades, manifestando los obstáculos que deban removerse y las mejoras que convenga introducir, y,
        6. Convocar a juntas a todos los individuos de la Universidad, siempre que se trate de asuntos de interés general en orden a la instrucción superior.Nota c

Art. 9°.— El Rector y Vice-Rector son de nombramiento del Gobierno. Su cargo durará dos años y podrán ser reelectos.[…] 4,Nota c

Art. 22.— La Universidad de Guatemala comprende, por ahora, las siguientes Facultades: de Jurisprudencia y Ciencias políticas y sociales, de Medicina y Farmacia, y de Ciencias eclesiásticas.

Art. 23.— Las Facultades enunciadas tendrán la dirección e inspección inmediatas de los estudios profesionales.

Art. 24.— Por ahora se compondrá cada facultad de nueve individuos nombrados por el Gobierno.

Art. 25.— Cada Facultad será regida por una Junta dirrectiva compuesta por un Decano, un Vice Decano, dos Vocales y un Secretario.

Art. 26.— El Decano y el Vice-Decano serán nombrados por el Gobierno: los demás individuos de Junta directiva electos por mayoría de votos de los miembros de la Facultad. Todos duraran dos años en el ejercicio de sus funciones y podrán ser reelectos.[…]5,Nota c

Art. 38.— Para el nombramiento de los profesores, las Facultades formarán sus respectiva ternas, las que aprobadas por el Consejo Superior, pasará por medio del Rector al Gobierno, quien nombrará los individuos que han de desempeñar las cátedras.[…]

Art. 40.— Los profesores tendrán el desempeño de su empleo todo el tiempo que dure su buen comportamiento.[…]6

Art. 44.— Habrá dos exámenes previos al otorgamiento del título facultativo. El primero será privado, durará cuatro horas y versará sobre todas las materias de las asignaturas de la facultad: en él servirán de réplicas tres individuos de la misma, de los que no ejerzan cargo de la Junta directiva y designados por ésta. El segundo será público y durará dos horas, y versará sobre punto de la ciencia señalado por la Junta directiva: de este asunto tratará el cursante en una tesis préviamente escrita e impresa, y servirán de examinadores los vocalesde la Junta directiva, y otro individuo de la Facultad nombrado por la Junta.[…]

Art. 49.— El Colegio de Abogados y el Protomedicato se suprimen, y sus funciiones se reasumen, en todo lo que sea compatible con esta ley, las del primero, en la Facultad de jurisprudencia y ciencias políticas y sociales, y las del segundo, en la Facultad de medicina y farmacia.

Art. 50.— Quedan derogadas todos disposiciones que directa ó indirectamente se opongan a lo dispuesto en esta ley.

Dado en Guatemala, a 1 de julio de 1875.

        • J. Rufino Barrios
        • El Ministro de Instrucción Pública, Marco A. Soto7

NOTAS:

    • a: en todo este párrafo, en el que Soto adula a Barrios ensalzándolo por los supuestos logros de la corriente liberal al eliminar la enseñanza religiosa, recomienda eliminar el sistema de cátedras por oposición aduciendo que es defectuso, pero propone sustituirlo por uno mucho peor: que el presidente de la República eliga a un profesor de una terna presentada por las facultades. Este sistema significó que los profesores universitarios eran designados por el presidente de turno, con lo que solamente las ideas liberales que le interesaban al gobierno se enseñaban en la universidad.
    • b: Soto fue colocado en la presidencia de Honduras en 1877 por Barrios, como parte de su plan para lograr la unificación centroamericana.
    • c: las autoridades de la Universidad eran nombradas y controladas directamente por el presidente Barrios. De esta forma la educación superior obedecía a las necesidades del régimen liberal.

    BIBLIOGRAFIA:

    1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación de las Leyes del Gobierno Democrático de la República de Guatemala. I. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 371.
    2. Ibid., p. 372.
    3. Ibid., p. 373.
    4. Ibid., p. 374.
    5. Ibid., p. 376.
    6. Ibid., p. 377.
    7. Ibid., p. 378.

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17 de marzo de 1920: Estrada Cabrera libera a los presos políticos

Tras recibir informes de que el gobierno de los Estados Unidos lo apoyaría nuevamente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera libera a todos los presos políticos

17marzo1920
Masiva protesta con el licenciado Manuel Estrada Cabrera que se realizó el 11 de marzo de 1920 pasando por la Penitenciaría Central, y que el presidente no pudo reprimir porque ya había perdido el apoyo del gobierno de los Estados Unidos. En el recuadro: el presidente Estrada Cabrera en los últimos años de su gobierno. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 13 de marzo de 1920, dos días después de la multitudinaria manifestación en su contra, el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien sabía que había perdido el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, se sentó en la mesa de negociaciones con los representantes del Partido Unionista teniendo como mediador al cuerpo diplomático.1

Por iniciativa del embajador inglés las reuniones se llevaron a cabo en la Legación estadounidense, empezando a las 2:30 de la tarde.  Las reuniones eran presididas por el decano del cuerpo diplomático, que en ese momento era el embajador de España.  A partir de ese momento, y sin importar que había dos representantes de la rama obrera del Partido Unionista —siendo uno de ellos el líder obrero Silverio Ortiz—, las discuciones se hicieron en inglés.  Los puntos que se discutieron aquel día fueron:

  1. Que el gobierno se comprometa a que todas las autoridades cumplan la ley a cabalidad.
  2. Que se ordenara la libertad de los reos y detenidos políticos
  3. Que se ordenara la restitución a sus hogares de los reos políticos que estaban confinados en otros puntos.2

Sin embargo, como los delegados de Estrada Cabrera no tenían facultad para autorizar los puntos segundo y tercero por lo que se decidió cerrar la sesión y esperar la respuesta del presidente.2

Pero hubo una nueva reunión el 15 de marzo en la que se discutieron dos nuevos puntos, sin que se llegara a conclusión alguna con respecto a los presos políticos.  Fue aquí que, cansados de no entender las largas discusiones en inglés y de que no hubiera resultado en cuando a la libertad de los presos, los representantes obreros del Partido Unionista decidieron ya no asistir a más reuniones con los representantes de Estrada Cabrera.3

Cuando se abrió la sesión del 16 de marzo, los miembros del Cuerpo diplomático no quiseron realizar la reunión porque «falta la representación obrera que, constituye la veradera representación del pueblo«.  Entonces se acordó que una delegación compuesta por el embajador francés, el embajador inglés y el secretario de la legación estadounidense se reuniera con Estrada Cabrera para indicarle que el pueblo se negaba a negociar con sus delegados en tanto no se comprometiera a liberar a los presos políticos.4

Por otra parte, ese mismo día el presidente guatemalteco había manifestado al jefe de la Legación estadounidense que «veía la situación de Guatemala sumamente seria y que ponía la suerte de su país en manos del gobierno de los Estados Unidos». Al saber esto, el 17 de marzo el Departamento de Estado envió instrucciones al jefe de la Legación, Benton McMillin, para que hiciera saber a Estrada Cabrera que el gobierno de los Estados Unidos declararía públicamente que tenía plena confianza en las promesas del presidente guatemalteco y que veía con horror cualquier intento de derrocarlo, siempre y cuando Estrada Cabrera hiciera una proclama pública reconociendo los derechos garantizados por la Constitución y comprometiéndose a no reprimir al Partido Unionista ni a ningun otro partido opositor.4

Estrada Cabrera no hizo la proclama, pero sí liberó a los presos políticos ese mismo día satisfecho de que habría recuperado el apoyo del gobierno norteamericano.  Los presos unionistas fueron recibidos con ovaciones en la casa del Partido, y algunos hasta fueron llevados en hombros desde una cuadra de distancia.  Además, ese mismo día se unieron al Partido Unionista los empleados de correos, los telegrafistas y los empleados de aduanas, y por la noche, hubo manifestaciones de júbilo en la reunión  de la Liga Obrera, a la que asistieron cuatro mil personas.5

Por supuesto, los Unionistas no estaban al tanto de las negociaciones que tuvo Estrada Cabrera con el jefe de la Legación estadounidense, y creyeron que había sido la comisión de diplomáticos y sus reuniones con los representantes de Estrada Cabrera lo que habían logrado la liberación de los presos políticos.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles! Guatemala: Tipografía Nacional. p. 451.
  2. Ibid., p. 452.
  3. Ibid., p. 454.
  4. Ibid., p. 455.
  5. Ibid., p. 457.

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16 de marzo de 1968: secuestro del arzobispo Casariego y Acevedo

16marzo1968
Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala. A la izquierda, el Palacio Arzobispal, de donde fue secuestrado el arzobispo Casariego y Acevedo. En el recuadro: retrato oficial del arzobispo quien fue elevado a cardenal por el Papa en 1969. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de Parroquia Santa María de Todos los Santos.

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro estuvo constantemente extendiendo el estado de alarma o el estado de sitio en toda la República y favoreciendo los intereses de las élites económicas ante los constantes ataques y atentados perpetrados por los grupos rebeldes de izquierda.   De hecho, para principios de 1968 había favorecido el fortalecimiento del ejército mediante lo siguiente:

  1. Permitió el ingreso de los Boinas Verdes (Green Berets) del Ejército de los Estados Unidos para entrenar a los miembros del ejército en la lucha contrainsurgente con tácticas aprendidas en las guerras de Corea y de Vietnam.
  2. Recibió 17 millones de dólares de ayuda militar recibida por el gobierno de los Estados Unidos
  3. Creó el Instituto de Previsión Militar y el Centro de Estudios Militares.1

Si bien todo esto iba contra los principios del presidente, quien era de izquierda, éste había firmado un pacto con los militares para poder tomar posesión en 1966 y no le quedaba más que aceptar las condiciones que se le imponían.2  Es más, a principios de 1968 llegó al colmo de dar refugio en el Palacio Nacional a muchos de sus antiguos correligionrios quienes dormían allí en catres y sofás porque ese era el único lugar en donde estaban a salvo de las «listas de la muerte» que el Ejército había preparado en contra de los activistas izquierdistas.3

La estrategia militar estaba a cargo de tres figuras principales: el coronel Carlos Arana Osrio, comandante de la guerra contrainsurgente en Zacapa y jefe de los grupos paramilitarse que aterrorizaban a la población rural; el coronel Manuel Francisco Sosa Avila, director de la Policía Nacional y coordinador de los grupos paramilitares conocidos como «escuadrones de la muerte«, y el coronel Rafael Arriaga Bosque, Ministro de la Defensa Nacional, quienes urdieron un plan para salir definitivamente del presidente Méndez Montenegro.3

El sábado 16 de marzo de 1968, como ya era costumbre, el presidente emitió un decreto, extendiendo el estado de alarma:4

Decreto número 629:

Julio César Méndez Montenegro, Presidente Constitucional de la República,

Considerando: que los enemigos del orden público y la paz social persisten en la comisión de acciones de violencia contra las personas y sus bienes para intranquilizar a la familia guatemalteca, ya sea mediante actos directos de agresión armada o haciendo estallar artefactos explosivos, además de otros hechos graves de terrorismo;

Considerando: que en consecuencia, no habiendo desaparecido totalmente las causas que dieron origen al establecimiento del Estado de Alarma y a la limitación en el libre ejercicio de las garantías individuales en todo el territorio nacional se hace indispensable dictar las medidas necesarias a fin de que el Gobierno legítimamente constituido pueda hacer uso de las facultas de excepción que la Constitución de la República contempla para los casos en que se pretende quebrantar el orden institucional,

Por tanto, […] en Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1°. — A partir del día dieciséis de marzo del año en curso se prorrogan por treinta días más, en todo el territorio nacional, el Estado de Alarma y la limitación en el libre ejercicio de las garantías individuales. […]

Artículo 6°. —Las personas contra quienes existieran indicios fundados de que actúan para alterar el orden público, podrán ser detenidas sin necesidad de mandamiento judicial o apremio.[…]

Artículo 8°. — Los órganos de publicidad está obligados a evitar las publicaciones que puedan causar confusión o pánico, o agraven la situación.

Artículo 9°. — Las providencias, resoluciones o disposiciones que dictaren las autoridades encargadas de mantener el orden público, tendrán carácter eminentemente ejecutivo y los actos derivados de su aplicación no podrán ser impugnados de amparo, sino hasta que cese la vigencia de este decreto.[…]4,Nota_a

A pesar de la prórroga del estado de alarma, ese mismo día por la tarde el arzobispo metropolitano de Guatemala, Mario Casariego y Acevedo fue secuestrado.  El arzobispo era de origen español y nacionalizado guatemalteco y había sido Arzobispo Coadjutor, Vicario General de la Iglesia Católica guatemalteca, y capellán de la Escuela Politécnica, y gracias a la participación de su predecesor, Mariano Rossell y Arellano, en el derrocamiento del gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán, contaba con importantes relaciones con el ejército y las élites económicas guatemaltecas.3

Este secuestro correspondía al plan de Arana, Sosa Ávila y Arriaga Bosque, quienes culparon a las Fuerzas Armadas Rebeldes —único grupo guerrillo que existía en ese entonces— de haberlo perpetrado. Los militares pensaron que aquello provocaría un enorme rechazo hacia los grupos guerrilleros y protestas masivas contra el gobierno, tras lo cual darían un golpe de Estado y restaurarían el orden. Finalmente, ya en el poder, harían negociarían con los supuestos guerrilleros y quedarían como los héroes que salvaron la situación y rescataron al arzobipos.5

Como esperaban, inmediatamente después del secuestro, el Presidente tuvo que declarar el Estado de Sitio el lunes 18, el cual fue aprobado por medio del siguiente decreto del Congreso: 6

Decreto Número 1739

El Congreso de la República de Guatemala,

Considerando: Que el pueblo de Guatemala se ha visto conmovido ante el inaudito secuestro de que ha sido víctima el Ilustrísimo y Reverendísimo Arzobispo Metropolitano de Guatemala, Monseñor Mario Casariego, lo cual constituye un ataque a las instituciones sociales, culturales y espirituales de los guatemaltecos, un desprecio a la máxima autoridad católica del país y una perturbación grave de la paz;Nota_b

Considerando: que no obstante haber emitido el Presidente de la República en Consejo de Ministros, el Decreto 629 que impuso el Estado de Alarma por treinta días en todo el territorio nacional, a partir del 16 de marzo del año en curso, se han producido hechos de honda repercusión en la paz social y el orden público, que atentan contra la seguridad el Estado, por lo que el Presidente de la República en Consejo de Ministros ha impuestos el Estado de Sitio a través del Decreto número 630, por treinta días a partir del 18 de marzo en curso, por tanto:

Con base en el artículo 151 de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1°. — Se ratifica el Decreto número 630 emitido por el Presidente de la República en Consejo de Ministros, estableciendo el Estado de Sitio en toda la República por treinta días a partir del 18 de marzo de 1968, limtando el libre ejercicio de las garantías individuales que cita dicho decreto e imponiendo la vigencia de la Ley de Orden Público.[…]

La vigencia del Decreto número 630 del presidente de la República deberá interpretarse en el sentido de que se conservan incólumes los recursos jurisdiccionales que la constitución concede a los habitantes para la defensa de sus recursos.Nota_c

Artículo 2°. — Se faculta a la Corte Suprema de Justicia, para que durante la vigencia del Decreto del presidente de la República, número 630, pueda delegar la práctica de exhibiciones personales en uno o varios Magistrados de la misma, o de la Corte de Apelaciones, cumpliendo con las formalidades que determina la ley.[…]6

Pero el plan de los militares falló, principalmente porque el arzobispo no estuvo de acuerdo con el auto-secuestro y porque los secuestradores atraparon a Casariego prácticamente en la puerta del Palacio Arzobispal, situado a escasos 100 metros del Palacio Nacional, y que en ese momento tenía una fuerte presencia militar y policial.  Por este último detalle fue que algunos periodistas de «El Imparcial» y de «La Hora» hicieron ver de inmediato que los militares podrían estar involucrados en el hecho.5,Nota_d Y por esto, en vez de que hubiera manifestaciones contra el gobierno, lo que hubo fueron manifestaciones contra el Ejército.  Para el 20 de marzo, ya la embajada de los Estados Unidos estaba al tanto de lo que verdaderamente había ocurrido y reportó lo siguiente al Departamento de Estado: «el secuestro del arzobispo is parte de un complot militar/derechista para derrocar al gobierno.  El secuestro parece haber sido perpetrado por miembros de las fuerzas armadas para promover manifestaciones contra el gobierno.»7

En un incidente que parece sacado de una novela, un cartero vió al arzobispo cuando se lo llevaban sus captores, y los siguió en su carro hasta una casa en Villa Canales.  El cartero llamó a la Policía Nacional para reportar el hecho desde un teléfono público cercano, y se llevó una gran sorpresa cuando vió que a los pocos minutos se llevaban al arzobispo a otro lugar. Todavía tuvo tiempo para llamar a los periódicos a darles la primicia antes de ser arrestado por «esparcir rumores maliciosos en detrimento de la seguridad del Estado«.7

Viéndose descubiertos, los militares complotistas buscaron un chivo expiatorio.  El día en que fue liberado Casariego y Acevedo, la Policía Nacional arrestó a dos miembros del grupo paramilitar Movimiento Anticomunista Nacional Organizado (MANO), llamados Raúl Estuardo Lorezana e Inés Mufio Padilla.  Luego, cuando los llevaban a prestar declaración, el carro en el que iban se detuvo y sus custodios se salieron, solo para un carro que iba pasando los rociara con metralla.7

Nuevamente el plan fue contraproducente.  La indignación estalló ante lo burdo del ataque contra Lorenzana y Mufio y el presidente, envalentonado, pidió la renuncia a los tres conspiradores quienes aceptaron, pero no tuvieron que enfrentar cargos. Arriaga Bosque fue enviado a Miami, Florida como Cónsul General, Avila se fue para España como agregado militar, y Arana salió para Nicaragua como embajador y fue recibido por el presidente Anastasio Somoza como a un héroe.8

Cuando Arana regresó a Guatemala, resultó electo presidente en sustitución de Méndez Montenegro en 1970, con lo que llegó al poder constitucionalmente.


NOTAS:

  • a: por este medio se da carta blanca a las fuerzas del estado para actuar como juzguen más conveniente y esperar hasta que pase el estado de alarma para rendir cuentas, si es que alguien se atreviera a hacerlo para entonces.
  • b: nótese la revenrencia que muestran los miembros del congreso ante el arzobispo metropolitano, la cual contrasta con todos los decretos anticlericales emitidos por los gobiernos de J. Rufino Barrios en la que tachaba a la Iglesia Católica de innecesaria y obsoleta.  Esto se debía a que el fallecido arzobispo Mariano Rossell y Arellano fue uno de los principales aliados del Movimiento de Liberación Nacional para derrocar al gobierno de Arbenz, y así recuperar muchos de los privilegios perdidos en 1871.
  • c: este párrafo daba permiso a las élites económicas de utilizar grupos paramilitares para defender sus bienes.  Esto estaba en consonancia con el decreto 2795 emitido el 29 de abril de 1944 por el gobierno del general Jorge Ubico, en el que le daba autorización a las élites económicas y a la United Fruit Company de matar a todo aquel que intentara robar en sus posesiones, sin temor a tener persecusión legal.9
  • d: el periódico «La Hora» era propiedad del vicepresidente de la República, licenciado Clemente Marroquín Rojas.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Donoghue, Michael (1995). Army for Progress: the U.S. Militarization of the Guatemalan Political and Social Crisis 1961-1969. University of Rhode Island. p. 146.
  2. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.
  3. Chaulón Vélez, Mauricio José (2009). La Hermandad del Señor Sepultado del templo de Santo Domingo, en la Ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción, y sus niveles de relación con grupos de poder político y económico durante el siglo XX. Guatemala: Universidad de San Carlos de Guatemala; Escuela de Historia. p. 146.
  4. Azurdia Alfaro, Roberto (19) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, LXXXVII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 121-122.
  5. Donoghue, Michael, Army for Progress, p. 147.
  6. Azurdia Alfaro, Recopilación de las Leyes, p. 60-61.
  7. Donoghue, Michael, Army for Progress, p. 148.
  8. Ibid., p. 149.
  9. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. LXIII. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 304-305. 

14 de marzo de 1811: termina el período del capitán general González Mollinedo

El capitán general Antonio González Mollinedo y Saravia entrega el mando a José de Bustamante y Guerra.

14marzo1811
Pintura de la Ermita de la Asunción en la época en que González y Mollinedo era Capitán General del Reino de Guatemala. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El Brigadier de Infantería de los Reales Ejércitos Antonio González Mollinedo y Saravia fue nombrado capitán general del Reino de Guatemala el 6 de agosto de 1799 tras una larga carrera militar, llegando al puerto de Trujillo el 10 de junio de 1801.1  Finalmente, tomó posesión del cargo de manos de José Domás y Valle el 28 de julio de 1801.2 Era hijo  de Andrés González Saravia y de María Agustina de Mollinedo y de la Cuadra, y nació el 11 de agosto de 1743.1,Nota

Durante su gobierno no tuvo mayores problemas en la región, ya que aunque España estaba pasando la crisis de la invasión de Napoleón y pasó a ser gobernada por la Regencia, aquellos sucesos que alteraron la estabilidad política de la Península, apenas y tuvieron repercusión alguna en Guatemala. Por esto González Mollinedo y Saravia, quien tenía un trato afable y caballeroso, se dedicó a realizar reformas agrarias que impulsaron el cultivo del añil e implantó otros cultivos alternativos. También liberalizó en lo posible el comercio, mejorando las vías de comunicación y combatiendo el contrabando; y reorganizó las fuerzas militares del Reino, mejorando asimismo las fortificaciones.1

Durante su gobierno la autoridad eclesiástica era poderosa.  El clero secular estaba dirigido por un Episcopado compuesto por un arzobispo y dos obispos sufragáneos —uno en León, Nicaragua, y el otro en Comayagua—, y contaba con diecisiete vicarios, entre rectorales y medio-rectorales, y un Cabildo Eclesiástico integrado por un deán, un arcediano, un chantre, un maestre-escuela, un tesorero y dos canónigos penitenciarios y magistrales.  En todo el Reino había curatos y parroquias, santuarios y ermitas.  Y aunque las rentas de los seculares eran reducidas, muchas familias acomodades les hacían importantes donaciones que constituían sus principales ingresos.  Por su parte, las órdenes regulares —principalmente los franciscanos, dominicos y mercedarios— tienen a su cargo grandes haciendas que representaban considerables ingresos para las órdenes y para las arcas reales.3

Quizá lo más importante en cuestión religiosa era que todas las familias acomodadas estaban influenciadas por un sacerdote confesor, lo que hacía que su vida íntima estuviera rigurosamente registrada en los archivos eclesiásticos.  De hecho, aunque había un capítulo de la Inquisición en el Reino, éste realmente no era necesario ya que todas estas familias eran espiadas por su servidumbre y aunpor sus mismos familiares que se encargaban de contarle todo a los clérigos.3

En el tiempo que residió en Guatemala, González Mollinedo y Saravia fue ascendido a mariscal de campo el 31 de enero de 1802 y a teniente general el 11 de abril de 1810.  Finalmente entregó el mando a su sucesor, el jefe de escuadra José Bustamante y Guerra, el 14 de marzo de 1811.1

La regencia lo nombró como Virrey de Nueva España, a las órdenes de Venegas, ocupando la ciudad de Oaxaca. Allí fue atacado por las fuerzas del independentista José María Morelos, y aunque se defendió hasta que cayó la paza, fue hecho prisionero el 25 de noviembre de 1812, y fusilado en los llanos de las Canteras, en Oaxaca, el 2 de diciembre siguiente.1


NOTAS:

  • El historiador guatemalteco Clemente Marroquín Rojas dice que González y Mollinedo era hijo bastardo del rey Carlos IV, pero éste rey nació en 1748 por lo que lo indicado por Marroquín Rojas no es posible.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Real Academia de Historia (s.f.)  Antonio González Mollinedo y Saravia. España: Real Academia de Historia.
  2. Marroquin Rojas, Clemente (1970) [1945]. Historia de Guatemala. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 8.
  3. Ibid., p. 9