10 de abril de 1821: el Capitán General Gabino Gaínza advierte a la población de no seguir el ejemplo independentista de Agustín de Iturbide

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La ermita de la virgen de la Asunción, alrededorde la cual se construyó la Nueva Guatemala de la Asunción, nueva capital del Reino de Guatemala.  En el recuadro, el capitán general Gabino Gaínza.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Si bien Gabino Gaínza es conocido como el primer gobernador de la Centroamérica independiente, debe recordarse que fue el último de los capitanes generales nombrados por el Rey de España para gobernar el Reino de Guatemala. Y como tal, defendió los intereses de la corona junto con los criollos aristócratas guatemaltecos (aglutinados en la familia Aycinena).

Cuando Gaínza tomó el poder en Guatemala en marzo de 1821, la situación del gobierno del rey Fernando VII estaba muy debilitada con el triunfo de la revolución liberal de Rafael de Riego, que había restablecido la Constitución de Cádiz en España en 1820. Esto había sido aprovechado por los criollos mexicanos de la Nueva España (en donde tenía papel destacado Agustín de Iturbide) para proclamar el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821, el cual era un programa político de veinticuatro puntos, entre los que destacaban los siguientes:

  • se declaraba la independecia de Nueva España
  • se proponía un régimen monárquico moderado constitucional adecuado a la entidad cuyo trono era ofrecido a Fernando VII de España o a alguno de sus hermanos
  • se establecía la exclusividad de la religión católica “sin tolerancia de otra alguna”

Como en ese momento los resultados de este levantamiento en México no estaban todavía claros, Gaínza envió la siguiente proclama, presentándose a sus nuevos gobernados y adviertiéndoles sobre lo que podría ocurrir si no mantenían su lealtad a la Corona Española:

Habitantes de la Provincia de Guatemala

“Encargado del mando Superior Político y Militar y responsable de la seguridad del país es mi primera confianza el justo y bien merecido crédito de vuestra índole y proceder: siempre fieles al Rey, siempre unidos a la Monarquía, y siempre obedientes y respetuosos a las leyes y a las autoridades, habéis sido en la América un ejemplar de virtudes, la emulación de otros pueblos, y la envidia de los Jefes á quienes cupo la suerte de mandar países más desgraciados. Yo conozco esta fortuna y la de hacer mis servicios en vuestro favor; yo no podré prescindir de las consideraciones justas que merecéis. Una lealtad firme y experimintada, a pesar de los peligros que os han rodeado por largo tiempo, no puede alterarse ahora en los momentos más felices, cuando experimentáis un sistema de administración franco y liberal, y cuando de la Constitución política que os gobierna, de vuestro propio influjo y cooperación por medio de Diputados, podeis esperar mayores franquicias y justas libertades: acostumbrados á despreciar la seducción y la intriga, y á triunfar de las asechanzas, nada os puede engañar en el día, para haceros separar de vuestros deberes, y manchar vuestro honor acrisolado.”

(Nota de HoyHistoriaGT:  aquí Gaínza está dirigiéndose a los criollos aristóscratas, quienes hasta el momento habían sido leales a la corona e incluso habían combatido a los movimientos independentista junto con los españoles.  Por otra parte, la Constitución que menciona es la que se había emitido en Cádiz y que había sido restituida por el golpe de estado de 1820, debilitando la situaicón del rey).

“Guatemalenses, nada importa el nuevo grito revolucionario que en las Costas de Acapuico confines de la Nueva España, ha dado el infiel, el ingrato Coronel Iturbide, revelándose contra su Rey, y contra la madre pátria, siendo su primer ensayo el robo de mas de un millón de pesos de aquel comercio y las naves Filipinas, cuyo caudal se había conferido á su custodia; paso que descubre por si solo el extravío y perversidad de sus intenciones. Se han extendido por el anterior correo las noticias y aun los planes de su rebelión y maquinaciones, y todo ello emvuelve la más atroz perfidia, fingiendo respeto a una Religión que ultraja, amor a un Rey que despoja, unión con una Nación que hostiliza, y afecto a unas autoridades que desprecia. Este inesperado suceso si en su primer momento, pudo llenar de amargura á los Jefes, Corporaciones, y al pueblo pacífico de la Nueva España por la renovación de la guerra, y sus desastres, lejos de inspirar temor, irritó de tal manera a todos, que hicieron la más firme resolución contra el pérfido proyecto de independencia y sus autores, y salieron cuerpos de tropa capaces de abogar ea su origen esta nueva rebelión, que iba a reproducir los inmensos males que asolaron otra vez aquel país por fortuna ya pacificado.”

(Nota de HoyHistoriaGT: nótese que México había vuelto a ser una colonia española pacificada a pesar de que celebra su independencia como que hubiera ocurrido en 1810. La Independencia definitiva de México ocurrió hasta en 1821, aprovechando la debilidad del gobierno español en ese momento).

“Felizmente en el correo de ayer se reciben sobre este acontecimiento noticias las más plausibles, y el Gobierno las tiene de oficio de hallarse desvanecido el riesgo y casi extinguida la nueva rebelión en sus mismos principios: desertaron casi todas las tropas con que se contó para el levantamiento abandonado las banderas rebeldes de Iturbide; este caudillo fugó con solo cien hombres que lo siguieron pasando el río Mescala y quemando sus balsas; perdió el millón de pesos fruto de su rapiña, negándoselo el otro cabecilla. Guerrero que lo custodiaba, y era el grande auxilio para su nueva empresa; finalmente se recuperó el 15 de marzo el Puerto da Acapulco por las tropas del Rey y hs dos fragatas de guerra Prueba y Venganza, cuyo punto apoyaba las operaciones de aquel rebelde; de un modo tan breve y decidido se descubre en la Nueva España otra vez el horizonte de la seguridad y la paz, solo alterada por momentos, y se nos manifiesta á todos, que Dios protege vigorosamente la causa justa contra la perfidia de los hombres; el Gobierno es franco en su conducta, y presenta al público cuantos noticias tiene sobre estos sucesos.”

(Nota de HoyHistoriaGT: este párrafo es lo que puede considerarse en la actualidad como “fake news”, ya que las fuerzas de Iturbide no solamente no fueron derrotadas, sino llegaron a hacerse con el poder en México. De hecho, Iturbide fue proclamado Emperador el 24 de mayo de 1822, ya cuando Centroamérica se había unido a México).

“Guatemalenses, que nada sea capaz de alterar vuestra paz y tranquilidad presentes: uníos a un gobierno que os ama y os protege, permaneced firmes en vuestra lealtad, y resueltos á contrarrestar los tiros de la perfidia y del engaño. Despreocuparos y desistid de esos pártidos, que aunque sin malicia ni fines siniestros os irrittn, os desunen, os hacen enemigos, y os pueden conducir a un abuso en que hasta ahora no habéis incidido. El gobierno a su vista, circunspecto cual corresponde, y harto experimentado en esta clase de divisiones, que degenerando han afligido después a los felices países de América, siente vuestra desunión, y en su mismo silencio la reprueba: os advierte, que en todo pueblo dividido nace con el tiempo la corrupcicn, y esta trae consigo males sensibles, otro día inevitables; y acaso incautos estáis unos y otros trazando vuestro daño y vuestra ruina: el gobierno os exhorta a la paz y a la concordia, como el primero de vuestros deberes, y como el medio más eficaz que asegura vuestro bien y felicidad futura: el Gobierno os previene que semejantes disensiones (hasta ahora, por decirlo asi, domesticas o particulares) no pasen la raya, no toquen al orden público, no lleguen á producir el abuso fatal, que obliguen a desplegar la autoridad en su caso: el Gobierno en fin espera de vosotros mismos el convencimiento y desengaño; y que por vuestro interés desagais á buenas, lo que él puede en momentos disipar de un modo fácil.”

(Nota de HoyHistoriaGT: este párrafo es una profecía del desastre que se cirnió sobre Centroamérica después de la Independencia: en efecto, los criollos de la regi1>n trazaron su daño y ruina, y lo que menos hubo fue paz y concordia ya que poco después de la Indepedencia se produjo la guerra civil centroamericana, la expulsión de los criollos aristócratas y el desmembramiento de la Federación Centroamericana, de la que se formaron cinco débiles naciones que vivieron en constantes guerras y golpes de estado durante el resto del siglo XIX.)

“Este es el lenguage de la franqueza y de la sinceridad, el que puede usar un Jefe que puesto en la fiel valanza de la imparcialidad y la ley, detesta toda arbitrariedad é injusticia, sin escuchar la voz de la seducción, y el influjo; y que penetrado de sus deberes, y de cuanto merecéis por vuestras virtudes, sacrificará por vuestro bien su propia tranquilidad y reposo, apreciará la rectitud y probidad, distinguirá a las clases, protejerá al honrado pueblo, defenderá la Constitución y las leyes, y no consentirá que en abuso de fueros y libertades se atente contra el Gobierno de la Monarquía, contra el respeto de las autoridades, ni contra el orden ni jerarquía de los ciudadanos, que forman la base del estado.”

“Guatemalenses, si conoceis como hasta aqui. Sí practicáis estas máximas, que garantizan vuestra conservación y felicidad, solo encontrareis en mi un Gefe pacifico, un padre, un compatriota vuestro que os cuide, que es dirija y defienda; si alguno las desconoce y se declarase contra ellas, me veréis un Militar resuelto y firme, que procederá contra el agresor hasta el exterminio; me está encargado el conservaros la paz: estos son mis deberes: he de cumplirlos.”

Guatemala l0 de abril de 1821.

Gabino Gaínza

Cuando en los meses siguientes la situación del monarca español se fue deteriorando a la par de que la de los independentistas mexicanos se fue reforzando, Gaínza quedó muy lejos de “cumplir sus deberes” y junto con los criollos aristócratas vieron que era conveniente cambiar de rumbo y por ello convinieron en declarar la Independencia el 15 de septiembre de 1821.  Por eso fue que la estructura administrativa del Reino de Guatemala (es decir, Capitán General, ayuntamiento criollo y cabildo eclesiástico) permaneció inalterada tras la declaración y luego decidió anexarse al imperio de Agustín de Iturbide el 5 de enero de 1822.

En cuanto a Rafael del Riego y el gobierno español, la rebelión liberal fracasó ya que Fernando VII logró restablecer el absolutismo con ayuda extranjera el 7 de abril de 1823. Aunque del Riego pidió perdón y clemencia al rey y a todos aquellos a los que hubiera ofendido por sus posibles crímenes liberales, en una carta publicada por la Gaceta de Madrid. Pero todo fue en vano ya que España había perdido definitivamente muchas de las colonias en el breve período liberal y fue declarado culpable de alta traición, por haber sido uno de los diputados que había votado por la incapacitación del rey. El 7 de noviembre de 1823, del Riego fue arrastrado en un serón hacia el patíbulo situado en la plaza de la Cebada en Madrid y ahorcado y decapitado,​ entre los insultos de la población de Madrid.


BIBLIOGRAFIA:


10 de enero de 1932: el gobierno del general Jorge Ubico desmantela al incipiente Partido Comunista Guatemalteco

10enero1932
El Cementerio General de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX.  En este recinto se hacían las reuniones clandestinas de los miembros del Partido Comunista Guatemalteco en la década de 1930, aprovechando los cortejos fúnebres para pasar desapercibidos.  En el recuadro, el general Jorge Ubico.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Desde la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en octubre de 1929, la economía guatemalteca se había ido a pique, causando un sinnúmero de problemas entre la población. Para tratar de arreglar la situación, el Gobierno decidió hacer un préstamo de dos millones y medio de dólares a la compañía sueca Svenka Tansticks Antiebologet a cambio de una concesión de monopolio en la fabricación de fósforos, y otorgar a la United Fruit Company la construcción de un moderno puerto en el Pacífico, ambos con gran oposición de numerosos grupos sociales; pero cuando se empezaron a hacer los avalúos de las garantías, la cosecha de café no fue suficiente pues el precio del grano se había desplomado por la Gran Depresión, lo que obligó al gobierno a desistir de los contratos mencionados y reajustar el presupuesto recortando el gasto público.

Ya para agosto de 1930 era imposible pagar a los empleados públicos y frente a la Tesorería Nacional se veían a diario columnas de funcionarios en espera de sus sueldos atrasados, provocando que a finales de ese mes renunciara en pleno el gabinete del presidente Lázaro Chacón. Por otra parte, la crisis también afectó al sector privado, llegando al colmo de que en los meses de octubre y noviembre de 1930 varios comercios fueron incendiados por sus propietarios para cobrar el seguro ya que era más rentable eso que tratar de subsistir normalmente.

El 12 de diciembre de ese año se hizo público que el general Chacón había sufrido de un derrame cerebral el 10 de ese mes, lo que dió lugar a una grave crisis política con varios presidentes interinos y golpes de estado, de la cual salió victorioso el general Jorge Ubico, con apoyo del embajador norteamericano Whitehouse y de la United Fruit Company. Ubico tenía el apoyo del Departamento de Estado dada su excelente relación con la compaña frutera estadounidense, y su fama de excelente administrador y hombre fuerte.

Luego de que el gobierno estadounidense no reconociera al gobierno de facto del general Manuel María Orellana, hizo presión para que éste renunciara en favor del licenciado José María Reina Andrade, a quien a su vez le exigió que convocara a elecciones en las que se presentó el general Jorge Ubico y ganó por inmensa mayoría el 7 de febrero de 1931. Luego de tomar posesión el 14 de ese mismo mes, la sociedad guatemalteca pronto se dió cuenta de que el régimen del general Ubico era muy similar al del licenciado Manuel Estrada Cabrera, de quien fuera Ministro de Fomento y para quien fungió como jefe político en Retalhuleu y en Alta Verapaz.

Ya en el poder, Ubico atacó los movimientos de huelga que hubo en el país, principiando con la que estaba ocurriendo en la única fábrica de cemento del país, apresando a los líderes del comité de huelga en el momento en que discutían con los empresarios sobre las reivindicaciones obreras y accediendo a dejarlos en libertad el 1 de mayo, luego de que las organizaciones obreras accedieran a que el desfile conmemorativo del Día de Trabajo se limitaría a las condiciones impuestas por la policía. Posteriormente apresó a los líderes indígenas del municipio de San Antonio Las Flores que se habían lanzado a la huelga en protesta por la situación laboral de los campesinos guatemalcos en general, y cómo ésta se había agravado con el desplome de los precios mundiales del café.

Aprovechando la crisis capitalista que se estaba extendiendo por todo el mundo, surgieron partidos comunista en muchos países y Guatemala no fue la excepción. El incipiente Partido Comunista Guatemalteco (PCG), inspirado en el exitoso movimiento que estaba liderando Farabundo Martí en El Salvador, celebraba sus reuniones en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala aprovechando las multitudes de los cortejos fúnebres para pasar inadvertidos, e imprimía manifiestos en Quetzaltenango y en la Ciudad de Guatemala, los cuales eran deslizados durante la noche por debajo de las puertas de las casas. En ellos, los comunistas atacaban la decisión gubernamental de implantar la cédula de vecindad obligatoria como medida de control de la población y hacía denuncias acerca de los campesinos y obreros que estaban en prisión y contra la explotación que sufrían los indígenas en las fincas del país (algo que ya habían expresado representantes de los 48 cantones de Totonicapán en un extenso campo pagado que fue reproducido en octubre de 1930 por los principales periódicos del país). Los comunistas guatemaltecos hacían acusaciones específicas contra los dueños de los ingenieros azucareros en Santa Lucía Cotzumalguapa y contra la única fábrica de cerveza en el país, y llamaban a seguir el ejemplo de los campesinos salvadoreños para derrocar al gobierno de Ubico y sustituirlo por el de la “colectividad obrero-campesina“.

Dada la agitación que ya existía en El Salvador y la grave crisis económica todavía imperante en todo el mundo, Ubicó decidió actuar rápidamente contra el PCG y a fínales del mes de noviembre de 1931 inició una ola de arrestos que tuvo éxito debido a la debilidad y al trabajo desorganizado del partido comunista. El gobierno guatemalteco envió tropas del interior del país y acordonó la capital, allanando los barrios de la misma, en donde encontraron propaganda y una lista de los miembros del PCG los cuales, de acuerdo a varios autores, oscilaban entre 250 y 400 en todo el país. Luego, el 4 de enero capturaron a algunos de los principales dirigentes comunistas y el 12 aprehendieron a Juan Pablo Walnwright, un influyente líder comunista hondureño que había promovido huelgas en contra de las fruteras estadounidenses en Honduras.  A Walnwright lo capturaron en la estación central del ferrocarril.

Con estos resultados, el 10 de enero de 1932 la prensa comenzó a dar información sobre el desmantelamiento de un “complot comunista” dirigido contra el presidente guatemalteco y que debía haber tenido lugar 1 de enero. Los miembros del PCG que todavía quedaban libres hicieron circular un manifiesto en el que pedían la liberación de todos los presos hasta el momento, pero todos fueron finalmente capturados a finales del mes de enero, dando por terminada su organización.

A principios de febrero, el gobierno inició el proceso contra el PCG, señalando que actuaba “bajo influjo, dirección y apoyo económico del Soviet ruso” y que quería “lograr por todos los medios establecidos la creación de una República Soviética en Guatemala y Centroamérica, gobernada por obreros y campesinos“. El fiscal pidió por ello la pena de muerte y la sentencia dictada el 9 de febrero fue confirmada por la corte marcial el 14 del mismo mes, a un año exacto de la toma de posesión del general Ubico.

Ubico conmutó la pena de muerte por quince años de prisión a nueve de los acusados, no así a Juan Pablo Wainwright quien fue fusilado el 18 de febrero a las 4 de la tarde en la Penitenciaría Central, ya que éste había escupido a Ubico cuando éste en persona lo interrogaba. Aunque trató de suicidarse cortándose las venas, fue fusilado y murió gritando: “¡Viva la Internacional! ¡Viva la clase obrera!”.

Para celebrar el fin de esta amenaza, el gobierno guatemalteco organizó una gran manifestación anticomunista para el domingo 14 de febrero, en el que se destacó la participación del Partido Liberal Progresista del general Ubico, del Partido Fascista de Guatemala (recientemente constituido por guatemaltecos de origen italiano admiradores del dictador Benito Mussolini) y de la Sociedad Israelita “Maguen David“. A la cabeza de la manifestación, que reunió aproximadamente a diez mil personas, iban los miembros de la Asamblea Legislativa y miembros del cuerpo diplomático, y terminó con un Te Deum en la catedral en presencia del arzobispo Luis Durou Sure.


BIBLIGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) “Levantamiento de indígenas de Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  • — (29 de julio de 1930) “El levantamiento de ayer en Totonicapán“.  Guatemala: Nuestro Diario
  • Cano, Manuel S. et. al. (16 de octubre de 1930) “Manifiesto de los indígenas de Totonicapán al Presidente” Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  • Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  • Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía.
  • Taracena Arriola, Arturo (30 de mayo de 2011) “El Partido Comunista de Guatemala y el Partido Comunista de Centroamérica 1922-1932“. El Socialista Centroamericano.
  • Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). «We are not amused»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). Died. General Lazaro Chacon, 56, President of Guatemala (en inglés). Estados Unidos.

30 de octubre de 1930: nuevos cambios en el gabinete del general Chacón; el general Mauro de León es nombrado Ministro de la Guerra

30octubre1930
Recorte del periódico “El Imparcial” del 30 de octubre de 1930, que muestra que el general De León tenía que renunciar como primer designado a la Presidencia tras ser nombrado Ministro de la Guerra.  En los recuardos: los generales Lázaro Chacón y Mauro De León.  Imágenes tomadas de “El Imparcial“.

En medio de la aguda crisis económica que vivía Guatemala en 1930, el general Lázaro Chacón se veía enfrentado con numerosos problemas con un desempleo galopante, incendios de comercios, unarevuelta indígena en Totonicapán, huelga en la Universidad y la indignación ciudadana por el atroz asesinato conocido como “el crimen de la novena avenida“.

En agosto ya había renunciado en pleno el gabinete y Chacón había hecho algunos cambios, resevándose para sí el ministerio de la Guerra.  Sin embargo, el 30 de octubre nuevamente renunciaron algunos ministros por lo que tuvo que modificar su gabinete una vez más; pero en esta oportunidad ocurrió un cambio que sería muy importante en los próximos dos meses, aunque en ese momento no se advirtió en su justa dimensión.

El cambio en mención fue el nombramiento del Primer Designado a la presidencia, el general Mauro De León como ministro de la Guerra.  Esto significaba que De León tenía que renunciar a su nombramiento como primer Designado, dejando el puesto vacante.  Y eso, a su vez, quería decir que, en caso de que algo le ocurriera al presidente Chacón, el llamado a sucederlo en la presidencia era el segundo designado, en este caso el licenciado Baudilio Palma.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió el 12 de diciembre de 1930, cuando se hizo del conocimiento público que el general Chacón había sufrido un derrame cerebral dos días antes, y una comisión de médicos lo declaró incapacitado para continuar a cargo de la presidencia.  En ese momento, el licenciado Palma asumió  la presidencia, como le correspondía.

Pero apenas unos cuantos días después se produjo un alzamiento militar aduciendo que el licenciado Palma había incurrido en ilegalidades para quedarse con el poder y que era el general De León quien debía haber sido nombrado presidente interino.  Como resultado de aquella asonada militar dirigida por el comandante del cuartel de Matamoros, general Manuel María Orellana, el licenciado Palma renunció a la presidencia interina, y el general De León fue una de las muy pocas víctimas mortales del enfrentamiento que se dió en el Parque Central durante el alzamiento armado.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturas Morales, M. (25 de julio de 1930) “En manos de la justicia los verdaderos autores del espantoso asesinato de la 9a.” Guatemala: Nuestro Diario.
  • Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  • Hernández de León, Federico (29 de noviembre de 1930). “Incendio de los Almacenes “Van der Henst”. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza & Cía.
  • Time Magazine (1930). «Wrong horse No. 2»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). «We are not amused»Time magazine (en inglés) (Estados Unidos).
  • — (1931). Died. General Lazaro Chacon, 56, President of Guatemala (en inglés). Estados Unidos.

 

29 de noviembre de 1930: se produce otro incendio de un comercio en la ciudad de Guatemala, esta vez en los almacenes “Van den Henst”

29noviembre1930
Composición de varios anuncios de varios comercios tratando de vender sus artículos o servicios durante la grave crisis de 1930 en Guatemala.  Imágenes tomadas de “Nuestro Diario” y de “El Imparcial“.

La situación económica de la segunda mitad de 1930 era caótica en Guatemala, como resultado directo de la Gran  Depresión.  El desempleo se había disparado, y las fábricas dejaron de alquilar locales grandes para reducir costos, almacenando su equipo en espacio más reducidos.  Los comerciantes de la Ciudad de Guatemala, desesperados, habían recurrido a prenderle fuego a sus negocios para cobrar el seguro, lo que les representaba más ingresos.  Y el gobierno del general Lázaro Chacón, no encontraba los mecanismos adecuados para paliar la crisis, al punto que todo su gabinete le presentó la renuncia en pleno, y poco después otros ministros fueron renunciando individualmente.

La serie de incendios provocados se inició a finales de octubre, con el incendio del almacén “El Barato”, en donde no solamente perdió la vida el propietario, José García, sino que también se perdió el archivo histórico de la familia Aycinena, cuya mansión estaba a un costado del negocio incenciado;  luego siguieron otros incendios similares y el 29 de noviembre se produce el del almacén Van der Herst. Pero para cuando ocurrió este siniestro era más que evidente que los incendios eran provocados.

En el caso de este almacén, ubicado en la séptima avenida sur entre la novena y décima calle, el incendio se inició alrededor de las 12:30 am y fue advertido por los vecinos quienes avisaron a la policía; de acuerdo a los reporteros de “Nuestro Diario”, la Casa Van der Henst y Cía., tenía un fuerte seguro que ascendía a la suma de ciento treinta mil quetzales.

Reproducimos a continuación la nota policíaca que reprodujo “Nuestro Diario” aquel 29 de noviembre de 1930, sin agregar comentario alguno, para que el lector se de una idea exacta de la situación que se vivía en esa época:

“[…] anoche, a las doce y veinte minutos, el agente que cubría la línea de la séptima avenida sur del cantón, dió la señal de alarma, con motivo de desarrollarse un incendio en el interior de la casa del almacén “Van der Henst” contiguo al local que ocupa la sastrería denominada “The Gentleman” propiedad del señor Ramón Rosales. Por cierto, ya viene a sumar un número crecido de esta clase de accidentes registrado durante los últimos días.

[…] se despachó el auxilio correspondiente […], pero no obstante haberse desplagado la mayor actividad, fue totalmente imposible salvar la mercadería y mueblaje del ya citado almacén, por lo cual se supone que dicho incendio haya sido provocado de antemano por los propietarios de dichos centros de negocios, pues la violencia con que se desarrolló el incencio, no puede provocar otra clase de ideas más que la expresada.

 

[…] no se registró ninguna desgracia personal, pero […] las indagaciones que se verificaron, resulta que tanto el presitado almacén “Van der Henst” como la sastrería “The Gentleman” aparecen asegurados, el primero no se sabe por qué cantidad y el segundo por el dicho de su propio dueño, se sabe que estaba asegurado por la cantidad de cinco mil quetzales en la Compañía Guardia.

[…] todo contacto de incendio quedó completamente cortado a la una antes del meridiano del día de hoy, por lo cual, como última medida se procedió a nombrar el cuerpo de guardia.

La situación empeoró en los días siguientes, culminando con el derrame cerebral del presidente Lázaro Chacón el 12 de diciembre de ese año, lo que dió lugar a varios cambios de presidente y golpes de estado antes de que los Estados Unidos y la United Fruit Company forzaron a que fuera electo el general Jorge Ubico e iniciara su gobierno el 14 de febrero de 1931.


BIBLIOGRAFIA:


8 de enero de 1871: el soldado sublevado Timoteo Jiménez ataca a la guardia presidencial del mariscal Vicente Cerna

8enero1871
El antiguo Palacio del Ejecutivo en la Ciudad de Guatemala, en donde un soldado sublevado atacó a la guardia del mariscal Vicente Cerna.  En el retrato:  el mariscal Cerna.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del levantamiento del mariscal Serapio Cruz (tata Lapo) quien fue derrotado y muerto en Palencia por las fuerzas del general Antonio Solares (tata Tonino) en enero de 1870, la calma retornó a Guatemala, la cual, de acuerdo a los historiadores de la época “se asemejaba a un enorme convento“. Las actividades administrativas giraban en torno a hechos sin mayor importancia, y la tranquilidad de la vida en la capital no era interrumpida por nada.  Es por ello que el incidente que ocurrió el 8 de enero de 1871, cuando un soldado se rebeló contra la guardia presidencial y le hizo frente él solo, alteró profundamente el ánimo del presidente, el Mariscal Vicente Cerna.

De acuerdo al historiador Federico Hernández de León, los hechos ocurridos el 8 de enero de 1871 fueron un presagio de la derrota que sufriría el gobierno conservador de Cerna seis meses después a manos de la revolución liberal.  Hernández de León describió así los hechos de aquella noche:

“El 8 de enero de 1871 fue domingo; por la noche, un poco antes del toque de silencio, pasaba el oficial José Domínguez por el pasadizo que, en el antiguo edificio de los capitanes generales, cominicaba la planta de las oficinas del ejecutivo, con la de la comandancia general de las armas.  En ese pasadizo se encontró con el soldado Timoteo Jiménez y después de un altercado violento, el soldado sacó un puñal y se lo hundió en el pecho a su jefe. Vacilante llegó hasta el cuerpo de la guardia el oficial Domínguez, dió aviso de lo que ocurría y cayó, de golpe, sin vida.”

“Los soldados de la guardia, diseminados en el cuerpo principal, acudieron a tomar sus armas; en aquél momento se presentaba el soldado Jiménez y hacía alto a los compañeros que pretendían armarse.  Y como viera que los soldados se dirigían a tomar sus armas se echó a la cara la carabina que llevaba e hizo fuego.  A la detonación acudió gente: Jiménez como un héroe de leyenda desargaba sus armas y, de cada disparo, caía un soldado.  En tanto que requería otra carabina, acometía a sus compañeros con el puñal con tan certero golpe, que siempre había uno que sacaba la piel destrozada.  Mientras tanto él, a su vez, esquivaba cuanta agresión le iba dirigida.”

“La guaria que se hallaba a la puerta de la entrada del ejecutivo, acudió presurosa, lo mismo que el batallón Pinula.  Al llegar al punto de la tragedia, se veía un hombre solo, luchando contra veinte.  En cuando el héroe alcanzó a ver a los pinulas, dirigió su arma contra ellos y disparó, acertando el tiro al oficial Paredes y a un corneta.  En un esfuerzo extraordinario, el soldado hizo un último disparo y saltando como un tigre sobre la malezas, brincó sobre sus agresores y quiso ganar la puerta de salida.  Dos soldados pinulas lograron asirlo por la espalda y arrebatarle la carabina que llevaba; pero rápido logró herir con un puñal a los dos soldados y emprendió la carrera, en busca de la salida.”

“Al paso halló un soldado que llevaba su arma cargada; se la arrebató y siguió hacia la puerta principal; cayó sobre la guardia y habría por fin logrado la escapada, a no ser que el cabo de la guardia le saliera alpaso y le hundiera toda la bayoneta de su arma en el vientre, matándolo en el acto.”

“¿Cuál fue el balance? Muertos dos oficiales José Domínguez y José María Paredes; muertos también dos soldados; y heridos seis soldados más, de gravedad, fuera de otros que apenas presentaban lastimaduras y rasguños. Un solo hombre, rodeado de hombres armados y dispuestos a la lucha, había ocasionado aquel desastre.”

Aquel hecho sangriento sin aparente justificación fue un fiel reflejo de lo que ocurriría en junio de ese año, cuando los liberales se alzaron en la región de Los Altos y avanzaron prácticamente sin encontrar resistencia hasta finalmente derrocar a Cerna y hacer su ingreso triunfal a la Ciudad de Guatemala el 30 de junio de 1871.


BIBLIOGRAFIA:

  • Hernández de León, Federico (8 de enero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 8 de enero de 1871, un incidente sangriento en palacio”. Guatemala: Nuestro Diario.

24 de septiembre de 1930: se realizan las honras fúnebres a las cenizas del ex-presidente Carlos Herrera, quien falleció en exilio voluntario en Francia

24septiembre1930
El vapor para transporte de banano SS Albangarez de la United Fruit Company que llevó los restos del ex-presidente Carlos Herrera a Guatemala.  En el recuadro: el expresidente Herrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado del 5 de diciembre de 1921 con el que Guatemala regresó al cabrerismo en la figura del general José María Orellana, el expresidente Carlos Herrera partió al exilio voluntario en Francia en donde vivió alejado de la política hasta su muerte, en julio de 1930.

Tras su fallecimiento, sus restos fueron trasladados a Guatemala a donde arribaron a las 7:30 de la mañana del 23 de septiembre de ese año para que, por orden del presidente Lázaro Chacón, se le rindieron honores como General en Jefe del Ejército. Irónicamente, las cenizas de Herrera llegaron a Puerto Barrios en el vapor bananero SS Albangarez de la United Fruit Company, y luego fueron transportados hasta la ciudad de Guatemala por un tren de la International Railways of Central America, empresa también propiedad de la frutera estadounidense, que fue la que patrocinó el golpe de estado en su contra en 1921.

En Puerto Barrios fue recibido por la comandancia local y los ministros de Gobernación Castillo Monterroso, de Fomento Aguilar Valenzuela, y el de Agricultura, Manuel María Herrera, quien además era sobrino del ex-presidente. Luego, los restos de Herrera fueron conducidos por tren hasta la Ciudad de Guatemala, y de allí al local que ocupaba la Lotería del Hospicio en la décima avenida sur y que fue convertido en capilla ardiente por orden del presidente Chacón.

La compañía de cadetes de la Escuela Politécnica montó guardia toda la noche y muchas personas de todas las clases sociales pasaron a presentar sus respetos al fallecido.

A las 10 de la mañana del 24 de septiembre, partió el cortejo fúnebre acompañado de escolta militar y de los Boy Scouts, quienes habían iniciado sus actividades en Guatemala durante el gobierno de Herrera.  El cortejo fue seguido por numerosas personas, entre las cuales se encontraban miembros del Estado Mayor, diputados y ministros de Estado.

El cortejo llegó al Cementerio General de la ciudad, en donde las cenizas fueron depositadas en el mausoleo de la familia Herrera que estaba a la entrada del camposanto, a mano derecha. Y allí, frente a los familiares, a miembros del gobierno y del cuerpo diplomático, el diputado Marcial García Salas, representante de la Asamblea Legislativa, dió el discurso de rigor en el que indicó que la última voluntad de Herrera era que sus restos descansaran en Guatemala.

Luego del discurso de la Asamblea, el señor Mayora estuvo a cargo del discurso en representación del gobierno, para dar paso luego al licenciado Eliseo Solís quien habló en representación del presidente Chacón y del Ejército.

Luego de los actos oficiales, el padre Centeno, de Santa Lucía Cotzumalguapa llegó a rezar a la tumba de Herrera, enviado por los trabajadores de las fincas de Escuintla que habían pertenecido al fallecido ex-presidente.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (23 de septiembre de 1930) “El solemne sepelio” Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.
  • — (24 de septiembre de 1930) “Funerales bajo el cielo” Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.

19 de julio de 1930: perpetran el “Crimen de la 9a. avenida”

19julio1930
Anuncio publicitario de un automóvil Marmon 34 color amarillo canario, similar al utilizado por los autores del crimen de la 9a. avenida.  En el recuadro, retrato de la señora Mercedes Estrada viuda de Blanco, víctima del horrendo crímen.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Nuestro Diario.

En medio de una vorágine de problemas que afrontaba el gobierno del general Lázaro Chacón derivado de la Gran Depresión, se produjo un horrible crimen contra la señora Mercedes Estrada viuda de Blanco y dos de sus damas de servicio en su propia casa en a novena avenida de la Ciudad de Guatemala.  Aquel crimen conmocionó a la sociedad guatemalteca, al punto que el propio presidente exigió que se resolviera lo antes posible y hubo llamados exigiendo que a los culpables se les aplicara la pena de muerte.

Reproducimos a continuación una combinación de las crónicas sobre cómo ocurrieron los hechos, las cuales fueron publicadas en el periódico “Nuestro Diario” el 21  y el 25 de julio de 1930:

Fueron tres mujeres las víctimas de este cruel asesinato, quienes se llamaban así: doña Mercedes Estrada Cerezo viuda de Blanco, casada en segundas nupcias con el señor don Arturo Vengoechea (este apellido colombiano se acostumbra escribir en aquella nación con V. dental) y divorciada del mismo señor nombrado ultimamente; se hace constar que el señor Vengoechea acotumbraba firmar con la misma era descrita según lo afirman los familiares don Manuel Estrada Rodríguez y Salvador Estrada Rodríguez.  La señora Estrada viuda de Blanco contaba con sesenta y cinco años de edad y disfrutaba de una situación económica solvente.

La otra víctima es una sirviente de nombre Romualda Martínez recién llegada a la casa, ladina, vestida de mengala, que vivía maridablemente con Antonio García con domicilio en la doce avenida sur y veintitrés calle; la tercera es otra sirvienta Alejandra N. nativa de Chimaltenango que ya tenía algún tiempo de servir a la señora Estrada viuda de Blanco; dichas víctimas fueron levantadas por el señor juez primero de paz y a quienes se les practicó la correspondiente autopsia.[…]

En la vecindad de la casa de la señora Estrada está establecida la floristería de doña Alicia Contreras de Urréjola.  El viernes por la tarde pasó la señora Estrada a ese establecimiento con el objeto de encargar una canasta de flores, que había de enviar al matrimonio Orantes-Martínez Garrido, que se celebraba el sábado.  En la  mañana de este día, a las doce, todavía mandó a su sirvienta Alejandra, a la casa de la señora doña Trinidad de Samayoa a preguntar cuál era la dirección de la familia Martínez Garrido.

[De acuerdo a las investigaciones de la policía] el sábado, poco tiempo después del mediodía, diez y nueve de los corrientes, y alrededor de la una de la tarde, se reunieron los individuos Blanco, Felice, Asturias, Caceros, Berducido el chófer Ramírez, en una cantina situada en la avenida de Santa Elena, sita entre noveva y décima calles, ponientes disponiéndose a tomar licor; se hace constar que dicha reunión obedecía a un plan preconcebido, por los sucesos que en seguida se desarrollaron; después de permanecer en dicha cantina donde despacha una mujer blanca, naringoncita (nariz recta) y un hombre.

Se dirigieron Blanco y compañeros, tripulando un carro color amarillo canario, capota de lona y número de matrícula del presente año: cuatrocientos setenta y tres, marca Marmon, propiedad de Eloísa Velásquez, concubina de Felice, por la trece calle hasta llegar a la novena avenida, cruzando en puente de Chispas con dirección hacia el norte y parándose frente a la casa número treinta y ocho; el primero en descender del carro fue Juan Emilio Blanco, procediendo a tocar la puerta, la cual la abrió una sirvienta, que reconociéndolo como familiar de la señora viuda de Blanco, le dijo que pasara adelante.

Se hace constar que Juan Emilio Blanco, es pariente política de la señora, por ser sobrino del primer esposo, don Eduardo Blanco; acto seguido, bajaron los demás compañeros de Blanco, penetrando todos a la casa de doña Mercedes, cerrando la puerta y quedándose uno de ellos custodiando el zaguán; después se desarrollaron los asesinatos de las tres personas que habitaban la casa, comenzando por doña Mercedes, que se encontraba durmiendo la siesta, creyéndose que simultáneamente se cometió el de la sirvienta vestida de mengala, que se encontraba en el interior; la otra sirvienta había salido a traer unos dulcos y al regresar fue agarrada en el zaguán por el que allí se encontraba, cogiéndola del cuella y entrándola cargada con el otro brazo hacia el interior.

[…] Un perrito colocho, de color blanco, se encontraba adentro y el que no ladró al reconocer a Juan Emilio Blanco como frecuente visitador de la casa, habiéndole hecho cariño y poniéndose a jugar con él.  Después de tener la convicción de que las víctimas quedaban exánimes, se dedicaron a abrir los armarios, saqueándolos y robando un lote de alhajas que envolvieron en un paquete pequeño, y algo en efectivo; acto seguido se retiraron saliendo sigilosamente uno en pos de otro.

Una de las sirvientas de la señora viuda de Blanco, pasó el sábado por la tarde frente a la floristería a donde se había encargado la confección de la canasta, la dueña al verla pasar la llamó para decirle que le avisara a la señora que la canasta estaba hecha, respondiéndole la sirvienta que no podía hablar con su patrona por encontrarse ésta “muy ocupada”. Al poco rato de la floristería se le envió un recado para saber si quería o si ya no deseaba la canasta para deshacerla y aprovechar lo que se pudiera de las flores que se habían perdido.  Como no le abrieron la puerta a pesar de las repetidas llamadas que en ella se hicieron, la señora Urréjola envió un aviso a la señora Clara Villacorta de Goicolea, pariente de la ahora fallecida y ésta a su vez avisó a la señorita Concha Estrada de la Hoz [quien residía en la 10a. avenida sur 28], que poseía un llavín de la casa.

El lechero que llegaba cotidianamente a la casa para entregar la leche del consumo, en la mañana del domingo, estuvo llamando inútilmente, hasta que se fastidió y se fue en vista de que ninguno le abría.  Como la señora Estrada se quedaba algunas veces a almorzar o a comer en casa de algún familiar o de una de sus amistades, en realidad su ausencia no causó mayor extrañeza.

Luego del llamado de la señora de Goicolea, la señorita Estrada de la Hoz acudió [el domingo en la mañana] hacia la residencia de la víctima, sin tener la más ligera sospecha del tremendo drama que se había desarrollado en la casa y persona de su pariente.  Haciendo uso del llavín penetró al interior de la casa.  Apenas pasó del zaguán al corredor, vió que en la habitación de enfrente un armario estaba abierto y todos los enseres regados por el suelo.  Este hecho la impresionó vivamente, y sintiendo miedo de continuar adelante, resolvió salir de la casa y avisar a los demás parientes de la señora Estrada, y luego dió aviso a la policía diciendo que al parecer se había cometido un robo en la casa citada.

La policía recibió la llamada telefónica a las 9:50 AM y comisionó al inspector Rodolfo Rojas y a los agentes Salvador Almazán, Ignacio Hurtado y Marcelino Melgar para que fueran al lugar del suceso.  [Cuando penetraron] al interior notaron que un armario se encontraba abierto y todos los objetos esparcidos por el suelo.  Al rato llegó el juez primero de paz, acompañado del susodicho inspector y de los familiares Antonio de la Hoz y Concha de la Hoz, encontrando en el dormitorio dos fallecidas, una de ellas la señora Estrada v. de Blanco y la otra su mengala.

Este crimen sería muy publicitado en su época y se saldó con el fusilamiento de tres de los implicados, Eduardo Felice, Juan Emilio Blanco y Cayetano Asturias, el 2 de mayo de 1931.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturas Morales, M. (21 de julio de 1930) “La espantosa tragedia del sábado recién pasado” Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (25 de julio de 1930) “En manos de la justicia los verdaderos autores del espantoso asesinato de la 9a.” Guatemala: Nuestro Diario.

 

25 de julio de 1930: capturan a varios involucrados en el “Crimen de la Novena Avenida” perpetrado contra la señora Mercedes Estrada viuda de Blanco y dos damas a su servicio

25julio1930
De izquierda a derecha: Eduardo Felice, Juan Emilio Blanco y Cayetano Asturias, capturados por el “Crimen de la 9a. Avenida”.  Fotografía publicada en “Nuestro Diario” el 25 de julio de 1930.

Reproducimos a continuación el artículo publicado por el periódico “Nuestro Diario” sobre la captura de los sospechosos de haber perpetrado el “Crimen de la Novena Avenida“.  Ahora bien, es importante poner en contexto que en ese momento, la situación económica del país era muy difícil pues ya estaba siendo afectado directamente por la caída del precio del café derivada de la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929, y las medidas que había tomado el general presidente Lázaro Chacón no habían surtido ningún efecto. Así pues, había un descontento generalizado entre la población.

[…] El velo de misterio en que había quedado encerrado este crimen, tardó muy poco tiempo en romperse.  Según parece, los criminales creyeron que la policía estaba completamente fuera de la pista y cobraron confianza, la que, por suerte, ha contribuido a su perdición.

Hoy en la mañana corrió la voz de que los criminales estaban en poder de la policía, y que habían sido conducidos a la casa presidencial, lo que dió motivo a que una verdadera multitud estuviera casi toda la mañana por esos sitios, con el ansia de ver a los autores del delito de referencia. Pero esa multitud no estaba tranquila, sino sumamente excitada. […] El clamor público pide justicia y pronta.  Según pudimos ver, cuando los presos fueron conducidos de la casa presidencial a la dirección general de la policía, [ésta] hubo de tomar serias precauciones para librar a los criminales de la ira del pueblo, que arrojó algunas piedras, además de los insultos que profirió contra los dichos reos.

Procediendo con toda cautela, y basada en informes y datos […] la policía procedió antenoche a la captura de Juan Emilio Blanco, sobrino político de la principal de las víctimas.  La captura la hizo Vicente Menéndez, comandante de la policía rural del centro, extrayéndolo del callejón Concordia y de la calle diecinueve.  El reo, cuando se vió frente a la policía, hizo resistencia, en compañía de Alejandro Sinibaldi y de Angel Robles, que estaban con él en elmomento de la captura.  Robles estaba armado de un palo.

(Nota de HoyHistoriaGT: el Alejandro Sinibaldi que se menciona en el artículo era nieto del expresidente homónimo que gobernó durante dos días tras la muerte del general J. Rufino Barrios, y abuelo del político guatemalteco también homónimo que se vió involucrado en varios casos de corrupción durante el gobierno del general Otto Pérez Molina).

Una vez en manos de la policía Juan Emilio Blanco, ésta se pudo orienta mucho mejor con los datos que suministró el reo, y se libraron inmediatamente las órdenes para proceder a las capturas de Eduardo Felice, Cayetano Asturias, Alberto Ramírez de oficio chauffer, Joaquín Caceros, Rafael Berducido.  […]

[Eduardo Felice] fue capturado en la madrugada de ayer en la casa de Eloísa Velásquez, con quien cultiva relaciones amorosas. Tal captura se verificó a las tres de la mañana, por el segundo jefe de investigación.  Lo encontró durmiendo aún y lo condujo inmediatamente a la demarcación correspondiente; pero en el trayecto quiso entablar conversación con el jefe de investigación que lo llevaba, preguntándole en qué había parado el crimen de la novena avenida y que si la policía había podido averiguar algo del asunto.

[Cayetano Asturias] tiene antecedentes en los tribunales.  Su hoja de servicios es demasiado conocida por la policía.  Su nombre ha aparecido en letras de molde por hechos demasiado tristes y vergonzosos.  El primer jefe de la investigación, Jacinto Ordónez, fue el encargado de esta captura, la que verificó el día de ayer, a las seis de la mañana.  Cayetano vivía en la casa número 25 de la 3a. calle orienta de esta ciudad. Como no quiso atender a los distintos llamados que se hicieron en la puerta de su casa, la policía procedió a derribarla y penetró al interior, encontrándolo en compañía de su esposa Olimpia, que también está detenida.   Se mostró muy tranquilo e indiferente.  Pocos momentos después de haberlo capturado, se presentó frente a la puerta de su casa un automóvil que había pedido Cayetano, y en el cual según parece, se pensaba marchar.

El reo presenta una cantidad considerable de rasguños en la cara y sobre todo en las manos y se cree que él fue el victimario de la señora Estrada viuda de Blanco, porque al cadáver de dicha señora, se le encontró gran cantidad de pequeñas tiras de piel en las uñas, lo que demuestra que a su muerte precedió una lucha desesperada.

[Joaquín Caceros] es un sujeto mal presentado de fisonomía nada simpática. Su edad parece ser de unos treinticinco años. Soltero.  De la captura de este individuo fue encargado el agente número 7, Leopoldo Morales, quien lo encontró en una casa de la calle dieciseis, entre novena y décima avenidas, el día de ayer entre cuatro y cinco de la mañana.

Daniel Berducido es también un sujeto de mal aspecto, peor encarado y mal vestido. Vivía en la casa de la señora madre de Blanco. Aparenta tener unos treinta y ocho años.  Cuando se le capturó se le encontró un reloj de oro, de bolsillo, con las iniciales A.V., y que la señora de Blanco conservó siempre por haber pertenecido a su segundo esposo el señor Arturo Vengoechea.

[Alberto Ramírez tiene una] fisonomía [que] no es simpática.  El traje, sucio y maltratado,  y además, lleno de roturas.  Tiene una cicatriz en la mejilla izquierda, que hace pensar inmediatamente en una cuchillada.  Este es el conductor del carro Marmon número 473, de color amarillo, propiedad de Eloisa Velásquez (a) “la Locha” y amante de Felice.  Este carro fue el que utilizaronlos criminales para llegar a la casa de la señora viuda de Blanco y para escaparse después en él.  Este chofer dice que él condujo a los criminales a la casa,pero que dejó el carro en poder de ellos, y que se lo devolvieron hasta las dos de la mañana.  Fue capturado en la casa de la Locha, ayer en la mañana, cuando todavía estaba durmiendo.

Dado el interés que el presidente de la república se ha tomado para el pronto esclarecimiento de este asunto, los reos fueron interrogados hoy en la mañana en la casa presidencial, por los jueces primero de paz y quinto de primera instancia, don Víctor Sagastume y licenciado don Alfonso Cifuentes Soto, respectivamente, en unión del secretario del juzgado quinto, bachiller Francisco Barnoya.  El interrogatorio duró dos horas.  El indagado fue Juan Emilio Blanco, que estaba en la segunda demarcación.  Este individuo presenta un golpe contuso en el ojo izquierdo.  Tal individuo visitaba con mucha frecuencia a la señora viuda de Blanco, y según parece, fue el guía de los asesinos para penetrar en la casa, según parece con la intención de robar en ella.  […] se presume que Blanco penetró en la casa, envió a una de las sirvientas a comprar un paquete de dulces, con el objeto de que hubiera la menor cantidad de gente posible.

A continuación fue conducido desde la tercera demarcación Eduardo Felice, para ser indagado.  Presenta algunas mordidas en los brazos.  Para que fue el director “técnico” del crimen.  

El tercer interrogrado fue Cayetano Asturias.  Francamente, el público no comprende cómo y por qué pudo haber estado en libertad este individuo, que ha sido condenado ya en otras ocasiones por distintos delitos (robos y hechos de sangre).  Ha demostrado este individuo, como ya lo indicamos, una sangre fría asombrosa.

Estos son los datos que hemos podido obtener hasta este momento, y que no podemos ampliar porque la causa está en sumario, pero según informes que tenemos, hoy mismo será elevada a plenario, por haber cantado de plano algunos de los reos.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturas Morales, M. (25 de julio de 1930) “En manos de la justicia los verdaderos autores del espantoso asesinato de la 9a.” Guatemala: Nuestro Diario.

29 de octubre de 1930: en medio de una grave crisis económica, se incendia el almacén “El Barato” en el Pasaje Aycinena, destruyendo los archivos de la Casa de Aycinena

29octubre1930
El Portal del Comercio de la Ciudad de Guatemala visto desde la Catedral en 1923.  Detrás de dicho portal se encontraba el edificio en donde se produjo el incendio del almacén “El Barato”.  En el recuadro: general Lázaro Chacón, presidente de Guatemala en esa época.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En octubre de 1930 el gobierno del general Lázaro Chacón atravezaba por una terrible situación, derivada de la Gran Depresión que se había iniciado el año anterior en los Estados Unidos conla quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York.  El gobierno había intentando paliar la situación otorgando un contrato para la construcción de un moderno puerto en el Pacífico a la United Fruit Company y otro a una compañía sueca para la fabricación de fóstoros, pero ambos contratos fueron recibidos con serias críticas por parte de la prensa independiente que publicó sendos artículos en contra de los mismos. La crisis se extendió a los agricultores y hubo numerosas críticas a la política agraria de ponerle énfasis únicamente al café, pues la caída del precio de este grano era la principal causa de la situación del país.

Por otro lado, los estudiantes de la Universidad Nacional estaban inconformes con la junta directiva de la institución y un grupo de estudiantes autodenominados “Revolucionarios” habían desconocido al rector y a los decanos, provocando que el gobierno cerrara la universidad.  Ahora bien, la actividad del grupo de los “Revolucionarios” había sido mermada cuando el gobierno de Chacón restringió las garantías constitucionales luego de un alzamiento indígena en Totonicapán ocurrido el 28 de julio.

Y para colmo, el 19 de julio se había perpetrado un horrible crimen contra la señora Mercedes Estrada viuda de Blanco y dos damas de su servicio en la novena avenida de la ciudad, por el que habían sido capturados Eduardo Felice, Juan Emilio Blanco y Cayetano Asturias el 25 de juio de ese año, y contra quienes se habían alzado voces exigiendo la aplicación de la pena de muerte.

En medio de esta crisis, los comerciantes desesperados preferían prenderle fuego a sus negocios y cobrar el seguro.  Reproducimos a continuación la nota que apareció en “Nuestro Diario” sobre el incendio del almacén ” El Barato” en la Ciudad de Guatemala, que tuvo como daño colateral la destrucción de los archivos de la Casa de Aycinena y en el que uno de los afectados dice claramente que se trató de un incendio provocado:

Anoche como a las doce principió un incendio en uno de los puntos más céntricos de la ciudad, que alarmó al vecindario.

Regresaba de uno de los teatros el señor don Domingo Sierra Salazar, cuando en la novena calle y sexta avenida se encontró con el doctor don Juan Beltranena, quien le preguntó si no sentí un olor a humo.  Se encaminaron con dirección al Pasaje de Aycinena, donde el señor Salazar tiene establecido el Instituto Comercial Moderno, y vieron que del almacén El Barato provenía el humo. Alarmados dieron aviso al agente que hacía su turno en la sexta avenida y novena calle, quien dió la voz de alarma, sonado repetidas veces su silbato para pedir auxilio.

Mientras llegaban más agentes los tres antes mencionados procedieron a abrir el almacén donde salía el humo, para ver en qué consistía. Las llamas ya habían abrazado los estandos y toda la mercadería que había dentro.

Fueron llamados inmediatemente todos los propietarios que tenían almacenes y oficinas en el Pasaje de Aycinena, para que las desocuparan inmediatamente, porque el fuego amenazaba con destruir la manzana entera.

Llegaron los señores José García, propietario del almacén El Barato, donde principió el fuego, el licenciado R. Valdés Calderón, Domingo Sierra Salazar que fue el que dió la voz de alarma, el licenciado Héctor Polanco, Alberto Lazzari, propietario de la joyería que está situada contiguo al almacén El Barato, y algunos otros propietarios.

Las llamas siguieron devorando los demás establecimientos cercanos, incendiándose el segundo piso, y luego propagándose el fuego al Instituto Comercial Moderno, que está en el segundo piso, quemándose también gran parte de las oficinas de los abogados que estaban en el primer piso.

La policía ayudada por los vecinos que llegaron a presenciar el desarrollo del voraz incendio, procedió a desocupar todas las habitaciones, pero con poca cautela, desde el segundo piso se dejaban caer las cajas de seguridad, máquinas de escribir y toda clase de muebles, que al caer se rompían.

Varias personas nos dicen que tal vez hubiera sido posible sofocar el incendio si contáramos con un cuerpo de bomberos, pero como en el lugar donde se desarrolló no había ni agua suficiente, la labor de los que querían apagarlo era completamente estéril, por eso en su mayoría se concretaron a desocupar las oficinas y procurar cortar el fuego.

El señor H. Rogzinsky, que tenía establecida su oficina en la parte superior del edificio cerca al portal del comercio, y donde el fuego ya no llegó, nos dijo esta mañana, que la pérdida que él tenía era muy considerable.

La pérdida mía, – dice – no consiste precisamente en que se haya quemado nada de mi oficina, sino por la barbaridad que se cometió, de tirármelo todo por la ventana, con el pretexto de cortar el fuego, y en este lugar no había ningún peligro pues el fuego había sido sofocado desde el local que ocupa el Instituto Comercial Moderno.

Además,  – nos dice – que los encargados de desocupar la pieza que él tenía en alquiler, no se concretaron a ese trabajo, sino que le abrieron todas las gabetas, y cuando él llegó no se encontró sino con una regazón de papeles por todos lados.  Aquí perdí documentos valiosos – continúa – todos mis pedidos.  Un muestrario completo que yo tenía de café de las principales fincas de café de Guatemala, se lo llevaron no dejándome más que unos botes.

El señor Sierra Salazar, director del Instituto Moderno, nos dijo que él tenía también una gran pérdida, de todo el mobiliario de su establecimiento, no logró salvar casi nada, únicamente unas cuantas máquinas de escribir.  Todos sus objetos de uso personal se le quemaron.  Calcula que su pérdida no baja de tres mil quetzales.

Las oficinas de los abogados de la planta baja también fueron desocupadas inmediatamente, pero sin embargo, muchas de ellas sufrieron los estragos del incendio. Todos los muebles se arruinaron.  Con la lluvia que cayó durante la noche los papeles y documentos se arruinaron casi por completo.  La pérdida sufrida por los profesionales también es considerable.

Aparte de las pérdidas materiales ocasionadas por el incendio, hay otro cuyo valor es verdaderamente incalculable, y es la del archivo de la Casa Aycinena, que contenía verdaderos tesoros históricos. Todos los documentos conservadores a través de los años y a costa de grandes esfuerzos, fueron convertidos en cenizas en unas pocas horas.  Si todo lo demás se puede reponer, todos esos documentos puede decirse que pasaron a la historia para siempre. 

En la mañana de hoy se nos informó que de las personas que sufrieron a consecuencia de este siniestro, está asegurado el dueño del Almacén El Barato, por la suma de veinte mil pesos oro americano.  El edificio incenciado lo estaba por la suma de veinticinco mil pesos de la misma moneda, suma bien modesta si se considera el valor del edificio destruido por las llamas.  Se dice que también el señor Lazzari está asegurado.

[…], las pérdidas materiales son bastante crecidas, principalmente las de las personas que no tenían ningún seguro.  […] El señor Domingo Salazar, nos dice que sus pérdidas son mayores que las de los demás, si se toma en consideración que él dormía en el mismo establecimiento y que ahí conservaba todos sus artículos de uso personal.  El señor Rogozinsky, nos dijo […] que si hubiera estado asegurado, a estas horas se encontraría muy tranquilo… pero en la cárcel.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturas Morales, M. (25 de julio de 1930) “En manos de la justicia los verdaderos autores del espantoso asesinato de la 9a.” Guatemala: Nuestro Diario.
  • — (30 de octubre de 1930) “Se registra el primer incendio de la temporada de lluvias“. Guatemala: Nuestro Diario, Muñoz Plaza y Cía.

31 de diciembre de 1789: ingresa a la Nueva Guatemala de la Asunción el nuevo Capitán General Bernardo Troncoso Martínez del Rincón

31diciembre1789
El escudo del Imperio Español en la época de 1770, que se encuentra en la fachada principal del Palacio de los Capitanes Generales en la ciudad de Antigua Guatemala.  Esta fue la sede del gobierno hasta 1773 y se encontraba en ruinas cuando llegó Troncoso y Martínez a la nueva capital en 1789. Imagen de HoyHistoriaGT.

Cuando el capitán general José Estachería fue elevado a gobernador de Pamplona en España, fue nombrado para sucederlo el 4 de julio de 1789 el gobernador de Veracruz, el mariscal de campo de los Reales Ejércitos Bernardo Troncoso Martínez del Rincón, quien llegó a la recién fundada ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción el 31 de diciembre de 1789. Troncoso Martínez provenía de Venezuela, en donde era comandante general interino.

El nuevo capitán general ingresó en los Reales Ejércitos como soldado a los quince años, y fue nombrado cadete en 1734. Participó en diversas acciones de las campañas de Italia de los años cuarenta y posteriormente también participó en la guerra de Portugal de 1762-63.  Siendo teniente coronel del regimiento de Infantería de África, fue nombrado coronel graduado de Infantería el 11 de abril de 1770, interviniendo al año siguiente en la fracasada expedición de Argel. Era coronel del regimiento de Infantería de Guadalajara cuando fue ascendido a brigadier de Infantería el 5 de febrero de 1776. Tras tomar parte en el sitio de Gibraltar en 1779 pasó a la expedición de La Habana de 1780 como inspector de provisiones y luego a Venezuela en 1786 como comandante interino.

Ya en Guatemala, fue ascendido a teniente general de los Reales Ejércitos el 26 de febrero de 1791 y no tuvo mayores sobresaltos durante su presidencia, aunque tuvo que continuar con la construcción de la nueva capital. Si bien el excapitán general Matías de Gálvez tuvo mucho participación en dicha construcción junto con el arzobispo de Guatemala, Cayetano de Francos y Monroy entre 1779 y 1783, la misma distaba todavía mucho de alcanzar un nivel de infraestructura aceptable, ya no digamos el esplendor que había tenido la destruída ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala. Por esa razón, en noviembre de 1792 Troncoso Martínez envió una misiva al Rey indicándole que era urgente la creación de un Protomedicato que formara buenos profesores bajo términos detallados en las leyes, y solicitando a Su Majestad que se nombrara al doctor José Felipe Flores, entonces Catedrático de Prima de Medicina de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos para que se ocupara temporalmente del cargo de Protomédico en lo que se construía un edificio adecuado para el efecto.

Por su avanzada edad, solicitó entregar el cargo, y José Domás y Valle, quien era Jefe de Escuadra de la Real Armada y había sido gobernador de Panamá, fue nombrado en su lugar. Domás y Valle ingresó a la Ciudad de Guatemala escoltado por dragones y en un carruaje proporcionado por Troncoso Martínez el 25 de mayo de 1794. Y como era también de avanzada edad los vecinos decían: “¡Otra cáscara para la silla de la gobernación!

Pero ya en España, todavía fue destinado a la isla de Mallorca en julio de 1798, y como militar de mayor graduación debió hacerse cargo de la capitanía general interinamente en noviembre de dicho año y durante algunos días. Aquel sería su último despacho, pues falleció en Palma de Mallorca el 23 de diciembre de 1804, siendo sepultado en la iglesia de San Franciscode dicha ciudad.


BIBLIOGRAFIA: