25 de mayo de 1993: el Serranazo

El autogolpe de estado del ingeniero Jorge Serrano Elías.

Palacio nacional de Guatemala, que era la sede del gobierno cuando Jorge Serrano perpetró el autogolpe de Estado. En el inserto: el Ing. Jorge Serrano durante su presidencia. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El último golpe de estado que alteró el orden constitucional en Guatemala ocurrió el 25 de mayo de 1993, cuando el entonces presidente, Ingeniero Jorge Serrano Elías, suspendió 46 artículos de la constitución de 1985, a través del decreto denominado «Normas Temporales de Gobierno«. Esto equivalía a suspender la vigencia de varios derechos individuales, como ya había ocurrido muchas veces en la historia del país, pero además incluía la disolución del Congreso de la República, la desintegración de la Corte Suprema de Justicia y la de la entonces novedosa Corte de Constitucionalidad, los cuales iban a ser integrados otros funcionarios nombrados directa o indirectamente por el presidente.1

Sin embargo ese mismo día por la tarde, la Corte de Constitucionalidad declaró la inconstitucionalidad del derecho de Serrano y ordenó la publicación de dicha resolución en el diario oficial así como su notificación.  Además, otras instituciones como el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, la Procuraduría de los Derechos Humanos y la Corte Suprema de Justicia también se pronunciaron en contra.2

Según diría Serrano posteriormente, había establecido estas normas para «mejorar el camino de Guatemala y no hacer una Guatemala presa de la corrupción y del narcotráfico«. Pero intentó dar un golpe de estado saliéndose de las normas impuestas por el gobierno de los Estados Unidos para los países de América Latina y por eso no tuvo apoyo de éste.3

La debilidad de la figura presidencial guatemalteca quedó en evidencia, ya que el autogolpe fue atacado por muchos frentes, empezando por la novedosa figura de la Corte de Constitucionalidad, al contrario de lo que ocurría cuando los criollos liberales gobernaban con la constitución de 1879.  En esa época, dos de ellos dieron autogolpes de estado similares y se erigieron en dictadores;  tal fue el caso del general Manuel Lisandro Barillas en 1887 que logró modificar la constitución a su conveniencia,4 y del general José María Reina Barrios en 1897 que logró extender su mandato presidencial hasta 19025 —aunque posteriormente tuvo que contrarrestar dos revoluciones en su contra6 y finalmente fue asesinado en 18987.  Y antes de eso, el general conservador Rafael Carrera y el general liberal J. Rufino Barrios gobernaron sin constitución durante varios años cada uno, y cuando finalmente se escribió una constitución —la de 1851 para Carrera8 y la de 1879 para Barrios9—, la misma estabe hecha a la medida de sus deseos y les confería poderes prácticamente absolutos.

Luego de la caída del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, tras gobernar por 22 años, los miembros del Partido Unionista intentaron derogar la constitución de 1879 y redactar una nueva, en la que al presidente prácticamente no le quedaba poder.10  Sin embargo, a pesar de haber sido aprobada, esta nueva constitución nunca entró en vigor, ya que el presidente Carlos Herrera fue derrocado el 5 de diciembre de 1921 por un golpe de estado dirigido por el general José María Orellana y patrocinado por la International Railways of Central America (IRCA) y la United Fruit Company (UFCO).  De esa forma, se regresó a la constitución de 1879 y al sistema liberal cabrerista, pero ya sin Estrada Cabrera.11

Luego de la Revolución de Octubre de 1944 en contra del general Federico Ponce Vaides, por fin se derogó la constitución de 187912 y se escribió la de 1945, pero a partir de entonces empezaron los golpes de estado patrocinados o avalados por los Estados Unidos: 

  • 1954: contra la reforma agraria del teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán, derogando la constitución revolucionaria de 1945.13
  • 1963: contra el permiso que dió el general Miguel Ydígoras Fuentes de permitir que el Dr. Juan José Arévalo participara en las elecciones de ese año, derogando la constitución liberacionista de 1956.14
  • 1982: contra la corrupción de los gobiernos militares que se habían iniciado en 1966 amparados en la Constitución de ese año y derogando la constitución anticomunista de 1966.15
  • 1983: contra el fanatismo religioso del general Efraín Ríos Mont.16

En 1985 se decretó la más reciente constitución en Guatemala, siguiendo el patrón establecido por los Estados Unidos para América Latina luego de haber apoyado regímenes militares en ellos, y la misma descentralizó de tal modo el poder ejecutivo, que el presidente ahora es una figura fácilmente manipulable por diferentes grupos. Además, creó la figura de la Corte de Constitucional para limitar considerablemente los abusos de los organismos del estado, y fortaleció considerablemente al poder legislativo y al poder municipal, obligando al ejecutivo a establecer pactos políticos para poder desarrollar su agenda. Aquellos pactos políticos se han traducido en prebendas económicas o políticas, y Serrano comprendió que de esa forma no se podía gobernar, por lo que perpetró el autogolpe de 1993.

Sin embargo, la debilidad de la figura presidencial hizo que nadie le temiera, a diferencia de los golpes de estado anteriores.  Se hicieron movimientos populares organizados por los llamados «grupos de la sociedad civil» en su contra y de hecho hasta la prensa se envalentonó y lo criticó tratándolo de «aprendiz de dictador«.3

Finalmente, fue obligado a renunciar por lo que él ha llamado un complot de ciertos grupos de poder de extrema derecha, y el poder recayó en el licenciado Ramiro de León Carpio, entonces Procurador General de los Derechos Humanos, quien concluyó el período constitucional de Serrano y entregó el poder al nuevo presidente electo, Alvaro Arzú,3 descendiente de la familia Aycinena, que gobernó junto con Rafael Carrera de 1840 a 1871.


BIBLIOGRAFIA

  1. Mérida Barrios, Iliana Mirella (2004) La Censura impuesta a la prensa escrita durante el gobierno del Ing. Jorge Serrano Elías Guatemala: Tesis de la Escuela de Ciencias de la Comunicación; Universidad de San Carlos. p. 68.
  2. Ibid., p. 69.
  3. Ibid., p. 70.
  4. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales. pp. 721-725.
  5. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de «El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  6. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  7. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). «Disparos en la Obscuridad. El Asesinato del General José María Reina Barrios»Universidad Francisco Marroquín, Departamento de Educación (Guatemala).
  8. Asamblea Constituyente de Guatemala (19 de octubre de 1851). Acta Constitutiva de la República de Guatemala, Guatemala.
  9. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  10. Muñoz Paz, María del Carmen; Ovando Hernández, Oscar (2014). Carlos Herrera y el centenario de la Independencia. Política, economía y sociedad en Guatemala. 1920-1921. Guatemala: Universidad de San Carlos, Centro de Estudios Urbanos y Generales. p. 117.
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.
  12. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945.LXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 455-456.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1960), Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. LXVII-LXVIII
  14. — (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.
  15. Departamento de Recopilación de Leyes (1987) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1981-1982CI. (I). Guatemala: Tipografía Nacional: pp. 57-61.
  16. — (1987). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1983-1984CIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 58-61.

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10 de abril de 1963: Carta Fundamental de Gobierno

Tras el golpe de estado contra el general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes el 30 de marzo de 1963, el ejército de Guatemala derogó la Constitución de 1956 y la sustituyó por una Carta Fundamental de Gobierno que le daba poderes dictatoriales al presidente de facto Enrique Peralta Azurdia.

10abril1963
Palacio de Correos de la Ciudad de Guatemala en 2015. En el recuadro: el coronel Enrique Peralta Azurdia, Jefe del Gobierno de Guatemala de 1963 a 1966. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado contra el general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes el 30 de marzo de 1963, el ejército de Guatemala derogó la Constitución de 1956 y la sustituyó por la siguientes Carta Fundamental de Gobierno:

Decreto-Ley número 8

El Jefe del Gobierno de la República

Considerando, que el Ejército de Guatemala al asumir transitoriamente el Gobierno de la República, lo hizo en forma absolutamente desinteresada, sin el menor deseo de perpetuarse en el poder, sino con el único fin de evitar una inminente guerra civil y la instauración de un régimen comunista, a la vez que preparar un clima político favorable, que permita al pueblo de Guatemala la elección libre de la persona que debe regir los destinos del país, sin presiones de ninguna especie;Nota a

Considerando: que mientras esas finalidades se logren, se hace necesario garantizar a los ciudadanos la protección de sus derechos fundamentales y propiciar un ambiente de seguridad que les permita dedicarse a sus actividades normales, bajo el amparo de la autoridad, sin más restricciones que las que sean absolutamente necesarias para luchar contra la subversión comunista;Nota b

Por tanto, en Consejo de Ministros, decreta la siguiente

Carta Fundamental de Gobierno

Capítulo I Del Orden Público

Artículo 1°. El poder público será ejercido por el Ejército de Guatemala, conservando su jerarquía militar.

Artículo 2°. El ministro de la Defensa Nacional será el Jefe del Gobierno de la República

Artículo 3°. El Jefe del Gobierno de la República ejerce las funciones ejecutivas y legislativas; y asume en consecuencia, la formación, promulgación y ejecución de las leyes así como la aprobación e improbación de los tratados y demás convenios internacionales.  Los decretos-leyes serán emitidos en Consejo de Ministros.Nota c

Artículo 4°. La Corte suprema de Justicia y los demás tribunales y jueces tienen la potestad de administrar justicia conforme a las leyes, con independencia y en forma exclusiva.

Artículo 5°. Guatemala mantendrá y cultivará las más estrechas relaciones con las hermanas repúblicas que integraron la Federación de Centro América y estará pronta a considerar toda actitud que lleve por fin su restauración.

Artículo 6°. La República de Guatemala cumplirá sus obligaciones internacionales; normará sus actos por los tratados, convenciones y pactos que tiendan a consolidad los principios fundamentales de la democracia.1

Capítulo II Nacionalidad

[Sin cambios con respecto a la Constitución de 1956]

Artículo 16°. Ni los guatemaltecos ni los extranjeros podrán reclamar al gobierno indemnización, por daños y perjuicios que a sus personas o a sus bienes causaren los movimientos armados o los disturbios civiles.

Capítulo III Ciudadanía

Artículo 17. Son ciudadanos:

        1. Los guatemalatecos varones mayores de dieciocho años
        2. Las mujeres guatemaltecas mayores de dieciocho años que sepan leer y escribirNota d

[…]Artículo 20. La ciudadanía se pierde:

        1. Por la pérdida de la nacionalidad guatemalteca.
        2. Por prestación voluntaria de servicios a naciones en guerra con Guatemala o a los aliados de aquéllas, siempre que tales servicios implicaren traición a la patria.2,Nota e

Capítulo IV Garantías Individuales

[Sin cambios con respecto a la Constitución de 1956]

Artículo 23. Se estatuye el recurso de habeas corpus o de exhibición personal para el efecto de establecer el tratamiento de los detenidos. Los jueces y tribunales que conozcan de dichos recursos se limitarán a ordenar la exhibición del detenido y a decretar su libertad si estuviere ilegalmente en detención.  No podrá ordenarse la libertad de quienes estuvieren sujetos a medidas de seguridad en aplicación de la ley de defensa de las instituciones democráticas.3, Nota f

Artículo 24. El ejercicio de todos los derechos y el goce de las garantías individuales tendrá como límite las medidas de seguridad que dicte el Jefe del Gobierno.  Toda acción comunista individual o asociada es punible.Nota f

Capítulo V Atribuciones del Jefe del Gobierno

Artículo 25. El Jefe del Gobierno ejerce sus funciones asistido del número de ministros de Estado que designe.

Artículo 26. Los ministros en todo lo referente a su gestión, serán solidariamente responsables con el Jefe del Gobierno.

Artículo 27. Son funciones del Jefe del Gobierno:

        1. Cumplir y hacer que se cumpla esta Carta fundamental y demás leyes de la República
        2. Proveer a la defensa del territorio nacional
        3. Prestar los auxilios necesarios para el cumplimiento de las resoluciones de los tribunales de justicia.
        4. […]
        5. Hacer todos los nombramientos de funcionarios y empleados de los organismos ejecutivo y judicial y de acuerdo con las normas del servicio civil, los de las entidades autónomas, semiautónomas y descentralizadas, con la sola excepción de la Universidad de San Carlos de Guatemala
        6. Decretar tasas e impuestos ordinarios y extraordinarios conforme a las necesidades del Estado y determinar las bases de su recaudación.
        7. […]
        8. Aprobar o reprobar en Consejo de Ministros los contratos suscritos para la creación o el establecimiento de servicios públicos así como los que se refieran a la explotación de minas e hidrocarburos y demás recursos naturales en los casos que así lo exija la ley.Nota g
        9. Suspender las garantías contenidas en esta carta en caso de invasión de territorio, de perturbación grave de la paz, de actividades contra la seguridad del Estado o calamidad pública.Nota h

Artículo 28. El Jefe del Gobierno será asesorado por un consejo de Estado compuesto por lo menos de diez miembros representativos de los diferentes sectores del país y por la comisión de Asesoría Jurídica.

Capítulo VI Ejército

Artículo 29. El Ejército de Guatemala está instituido para salvaguardar el territorio, la soberanía e independencia de la nación, para la conservación de la seguridad interior y exterior y del orden público.  Se rige por sus leyes y reglamentos.

Artículos 30. La jurisdicción de los tribunales militares se extiende a los integrantes del Ejército de Guatemala, aun cuando no estén en servicio activo y a los civiles en los casos que determina la ley.[…]Nota i

Artículo 39. El Jefe del Gobierno hará formular, aprobará y publicará el presupuesto de ingresos y gastos del Estado. El presupuesto es uno e indivisible y no se podrán hacer más gastos que aquellos epxresamente previstos en él.[…]

Artículo 42. En caso de perturbación del orden público o de emergencia nacional, los servicios públicos podrán ser militarizados.

Artículo 43. No serán aplicables las leyes, reglamentos y demás disposiciones legales que se opongan a esta Carta […].

Dado en el Palacio Nacional, en la ciudad de Guatemala, a los diez días del mes de abril de mil novecientos sesenta y tres.

Publíquese y cúmplase.

        • Enrique Peralta Azurdia
        • [Siguen las firmas de los Ministros de Estado]4

NOTAS:

    • a: específicamente para elegir un candidato definitivamente anticomunista, definido a la usanza guatemalteca, es decir, que no estuviera en contra de la tradición criolla de posesión de la tierra y de capital.
    • b: es decir, gobernar en un perenne estado de sitio
    • c: el Jefe del Gobierno era dictador absoluto y emitía y ejecutaba las leyes que necesitaba, ya que el Congreso estaba disuelto
    • d: se incluía como ciudadanos a todos los varones sin distinción de raza ni educación, aunque las mujeres analfabetas quedaban excluídas
    • e: debido a la propaganda dirigida desde la Embajada de los Estados Unidos, el comunismo internacional era considerado una nación en guerra con Guatemala
    • f: se restringían los derechos de los opositores, que eran acusados inmediatamente de comunistas.
    • g: esto fue aprovechado para que empresas internacionales escribieran una nueva Ley del Petróleo y una nueva Ley de Minería, que correspondían más a los intereses de las empresas particulares que al Estado de Guatemala.
    • h: bastaba con una acto opositor para que se declarara estado de sitio.
    • i: los miembros del ejército son juzgado por su propio fuero militar

BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de la Leyes de Guatemala, 1962-1963LXXXII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 21.
  2. Ibid., p. 23.
  3. Ibid., p. 24.
  4. Ibid., p. 25.

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3 de enero de 1883: la Asamblea no acepta la renuncia de Barrios

La Asamblea Legislativa informa al general presidente que no acepta la renuncia que éste presentara el 29 de diciembre de 1882, debido al terror de que el Ministro de la Guerra, general Juan Marín Barrundia, quedara en su lugar.

2agosto1954
Palacio Colonial en la Ciudad de Guatemala, sede del Ejecutivo durante el gobierno del Barrios. En los recuadros: los generales J. Rufino Barrios y Juan M. Barrundia, presidente y Ministro de la Guerra, respectivamente. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 29 de diciembre de 1882, el general presidente J. Rufino Barrios hizo llegar sorpresivamente su carta de renuncia a la presidencia a la Asamblea Legislativa, que estaba en reuniones extraordinarias para conocer el Tratado de Límites entre Guatemala y México firmado poco antes.1 Ya en 1880 cuando fue electo presidente constitucional tras haber fungido durante siete años como presidente de facto basándose solamente en el Acta de Patzicía,2 Barrios había presentado su renuncia aduciendo su estado de su salud y la alternabilidad en el ejercicio del poder; en ese momento, Barrios no tenía la intención de renunciar, sino de más bien dar una imagen democrática a los miembros del cuerpo diplomático y forzar a sus aliados en la Asamblea a ratificarlo en el poder. Como era de esperarse, la Asamblea no aceptó la renuncia y antes bien, propuso que fueran ellos los que fueran retirados en vez de Barrios.3

En 1882, Barrios adujo quebrantos de salud y decepciones en el ejercicio del poder, además de la alternabilitidad de autoridades.1 La Asamblea estaba entonces presidido por el licenciado Francisco Lainfiesta, quien era amigo personal de Barrios, y relata así lo acontecido: «Yo fui llamado a casa de Barrios pues era presidente de la Asamblea, para imponerme que influyese con los diputados a que le aceptase la renuncia, asegurándome que tenía por objeto hacer la unión de Centro América que él, de acuerdo con [el presidente de El Salvador] Zaldívar, proclamaría valiéndose de su prestigio militar, en cuanto saliese de la presidencia; y tantas fueron las observaciones que me hizo que estuvo a punto de convenir en la renuncia. […] Barrios obligó a los diputados Anguiano y Sáenz a tomar la palabra en favor de la aceptación de la renuncia, cuando aquélla se discutía, pero no pudiendo disimular su mandato antes en ridículo. Barrios quería que se le aceptase la renuncia y que entrase Barrundia a subrogarle«. Pero esto fue lo que hizo que los diputados no aceptaran la renuncia del presidente: el terror que inspiraba el Ministro de la Guerra, el general Juan Martín Barrundia.3

Una vez tomada la decisión, la Asamblea le contestó a Barrios con la adulación desmedida con que estaban acostumbrados los diputados liberales a dirigirse al Jefe del Ejecutivo:4

La Asamblea Nacional Legislativa, escuchó con profunda pena la lectura de la importante esposición que os servísteis dirigirla, renunciando la Presidencia de la Repúlica, a que os llamó el sufragio popular, unanimemente declarado en la eleccion que se verific6 en los primeros dias del año de mil ochocientos ochenta. Y ese sentimiento de justo pesar con sinceridad revelado por el Cuerpo Legislativo, no es tan solo la voz cariñosa de la amistad, que os excita a continuar en la difícil labor del poder supremo; no es tan sólo el voto de vuestros numerosos partidarios, que no dejan ni dejarán jamás de aclamar a su Caudillo: es tambien la solemne consagración del principio que sirve de fundamento a los gobiernos democráticos, y según el cual, corresponde a las Asambleas, representar con fidelidad los deseos, tendencias y aspiraciones de sus comitentes.

En efecto, Señor, los pueblos de la República, que con no acostumbrado entusiasmo, fueron a las urnas electoraIes, para investiros con el mando de Ia Nación; Ios pueblos todos, que alarmados y presurosos, ocurrieron suplicando a Ia Asamblea que no admitiese vuestra renuncia anterior; los pueblos qne ven en Vos personificados Ios más bellos ideales al par que las más lisonjeras esperanzas de la patria; no quieren, Señor Presidente, que sus Representantes se aparten del mandato popular, aceptando esa nueva dimisión, que afecta gravemente los más caros intereses que han sido encomendados a su celo y patriotismo.

Poderosos sin duda son los motivos en que fundais vuestra renuncia. La Asamblea se complace en reconocer, y lo proclama en la faz del mundo entero, que ]os servicios cuya importancia quiere disminuir vnestra modestia, son tan incesantes, son tan provechosos a la causa de la libertad, que por ellos la República ha comenzado a marchar en la senda que conduce a su regeneración y bienestar. Vuestra so1icitud se extiende a todo: desde los más difíciles negocios que atañen directamente a Ia existencia de las nuevas instituciones a la conservación y progreso de Ia ·República, hasta muchas de las exigencias del interés privado, que reclaman vuestra autoridad; todo es sometido a la decisión presidencial y se resuelve con el recto e ilustrado criterio que adorna siempre Ios actos de vuestro benefico Gobierno. (Nota de HoyHistoriaGT: que el presidente de la República tuviera que decidir en prácticamente todos los aspectos de la administración pública y privada era resultado de la forma en que fue redactada la Constitución de 1879,5 por medio la que Barrios fue electo presidente constitucional después de haber gobernado de facto por siete años amparándose únicamente en el Acta de Patzicía3).

Llena de abnegacion y sacrificio, tal ha sido vuestra vida; y consecuencia de ese penoso trabajo, son las alteraciones que vuestra salud ha sufrido. Empero, la naturaleza que supo dotaros con singulares fuerzas, y que os permite recorrer infatigable el territorio de Guatemala, para velar por el orden y prosperidad de sus poblaciones; ella que os ha dado tal suma de vitalidad y de energía, que parece haber realizado en vos la leyenda de los titanes, sabrá devolveros la salud perdida, para que continueis, como hasta hoy, activamente, al servicio de la magnífica revolución de mil ochocientos setenta y uno. Y si a la obra de la naturaleza, con vos tan pródiga en beneficios, puede coadyuvar el cariñoso cuidado de vuestros amigos y partidarios, aquí tenéis, Señor Presidente, esta Asamblea, que empleará todo su poder constitucional y todo su afecto y gratitud hacia Vos, para allanar los obstáculos que se presenten al restablecimiento de una salud tan querida y tan deseada, como puede y debe serlo la pública salud de la nación Guatetmalteca.

Habeis hecho, en verdad, tanto o más de lo que estabais obligado a hacer. Régimen constitucional practicado sin serias dificultades; paz activa conservada sin esfuerzo aún durante los dias de vuestra ausencia; progreso revelado en multitud de mejoras; tales son, Señor, los rasgos más prominentes de vuestra obra grandiosa. En el interior se difunden cada día más los propósitos y tendencias que labran la felicidad de los pueblos. El trabajo, que significa bienestar de las familias y desapego a la anarqufa, viene siendo la divisa de las gentes pacíficas y laboriosas, que no dan pábulo al reclamo de mezquinas ambiciones. La instrucción, que significa conocimiento de los derechos y deberes, se generaliza, para que los ciudadanos reflexionen sobre la importancia de las nuevas instituciones, y sepan defenderlas en el día de la prueba. Pueblo laborioso y que tiende a la Ilustracion, el pueblo de Guatemala tiene derecho a ser feliz; tal puede columbrarse que sea su futuro. Eso no obstante, la Constitucion, bellísima ley que consagra los más avanzados principios de la moderna escuela, esté expuesta a sufrir los ataques de la traición y de las preocupaciones. (Nota de HoyHistoriaGT: la Asamblea se refiere aquí como pueblo a las personas que se consideraban ciudadanos en ese entonces: los criollos, los que sabían leer y escribir y los que poseían un negocio o un oficio que les permitiera subsistir).

La nueva generacion, creada al calor de los planteles de enseñanza por vos establecidos, está preparada a recibir la buena simiente; pero antiguos intereses pueden mostrarse reacios, para que el árbol de la libertad germine o crezca fecundo bajo la sombra de las doctrinas democráticas. El trabajo, las industrias y el comercio, beneficiosos si son dirigidos por acertada empresa, se convierten en improductivos, si carecen en las altas regiones gubernamentales de las atinadas medidas que los ponen en provechosa relacion con los productos y consumos.

Los brillantes progresos realizados merced a vuestra administracion, pueden de un día a otro peligrar bajo la ruda y descarnada mano de la anarquía. Y esa vuestra obra que tanto os ha costado, ·y que todos los espíritus imparciales contemplan como una gran victoria conseguida sobre un pasado que abraza más de trescientos afios, habrá de exponerse a los embates de la contraria suerte, por la falta del grande hombre, a quien el genio quiso fayorecer con sus dones mas preciados. ¡Señor General Presidente; habeis allegado a Guatemala un venturoso porvenir, pero vos también estáis envuelto en sus destinos!

Saludable freno es en las democracias el principio de la alternabilidad de Ios fnncionarios públicos, y particularmcnte, la de aquellos que desempefian las primeras magitraturas. Vos así lo reconocéis y lo proclamais, agregando una idea luminosa a las muchas que brillan en el programa de vuestras creencias políticas. Los pueblos completamente regularizados; aquellos en donde Ia ley es sagrada y el orden público una institución que todos los ciudadanos se proponen respetar, pueden ofrecer el ejemplo de la practicabilidad de ese principio, fecundo para afianzar sobre sólidas bases las públicas libertades. Guatemala ha de sustentarlo a su vez; pero la Asamblea no tiene la honra de creer; como Vos, que la presente sea la oportunidad de llevarlo al difícil terreno de la práctica.

Aquí donde hay mucho que trabajar y muchas contrariedades qne sufrir, el poder no presenta goces ni satisfacciones duraderas: diríase que está erizado de espinas, que solo pueden quebrantarse por los hombres que, como vos, son de carácter superior. El principio, que con justicia establecéis, es un antídoto contra bastardas ambiciones; y ciertamente, vos, que acabareis de cimentar sobre fundamentos inconmovibles el orden, el progreso· y la libertad, dejareis, conforme a nuestro deseo, al concluirse vuestro período, para el que faltan·aun más de tres años, el campo libre a las legítimas aspiraciones de los que quieran sucederos en los delicados trabajos del Poder Ejecutivo. Sea enhorabuena y en su tiempo, la alternabilidad, uno de los medios que hagan accesibles las altas esferas del poder a los liberales bien intencionados y decididos; pero no constituya jamás por el deseo de implantarla desde luego, y quiza con anticipación, un elemento disolvente, que haga de la sociedad inextricable caos y convierta la presidencia en amarga y terrible manzana de discordia. La bonancible situación de la República en sus relaciones exteriores, es un motivo más para que la Asamblea os encarezca la necesidad de no perder las ventajas obtenidas. Habeis mantenido con El Salvador y Honduras la política de mutna consideracion y fraternal armonía, que lograsteis establecer gracias a vuestro atinado y prudente manejo. Nicaragua mantiene con nosotros los mismos lazos de amistad que nos han unido, y con la República de Costa-Rica hemos reanudado relaciones. Pertenece al pasado la antigua cuestion con Mexico, cuyo arreglo pacífico y conciliador, es el nuevo lauro que habeis adquirido, y que mereció sin reservas la más completa y unánime aprobacián de la Asamblea. (Nota de HoyHistoriaGT: si bien toda la respuesta de la Asamblea al presidente Barrios está llena de exageradas alabanzas para el dictador guatemalteco, este párrafo raya en el extremo. Aquí los diputados llaman un «lauro» el entonces recién firmado tratado Herrera-Mariscal, que ha sido uno de los peores manejos de la política exterior de Guatemala y que representó una pérdida considerable de territorio además de la renuncia definitiva al reclamo sobre el territorio de Soconusco6).

La paz nos sonríe por doquiera, y nos brinda generosa sus halagos: bajo su ejida
protectora, Guatemala como las demás secciones de la América Central, debe continuar entregada al trabajo y a la educación de los pueblos, resolviendo los problemas de que dependen el progreso nacional, la vitalidad, la grandeza y la ventura de la patria. Mas para alcanzar tan lisonjeros objetivos, ¿quién sino vos, está predestinado a ser el obrero que prosiga levantando el edificio del bienestar de la República?

[…] Señor General Presidente; todas las miradas se dirigen hacia vos, todos los ánimos se contristan al saber vuestra renuncia, y el mayor deseo de este Cnerpo es armonizar los motivos que la fundan con la confianza y tranquilidad de la Republica.. Si la Asamblea ha creído de su deber no aceptar esa dimisión, se promete, sin embargo, encontrar algun medio que concilie el mal estado de vuestra salud con la necesidad de vuestros servicios; medida que pudiera adoptarse en las próximas sesiones ordinarias, cuando tal vez los acontecimientos que puedan sobrevenir en orden a la unión Centro-Americana, os hayan colocado en la posibilidad de escogitar un recurso favorable, para obtener la conciliación que pretende el mismo Cuerpo Legislativo.

Senor General Presidente; la Representación nacional espera y confía que continueis al frente de los destinos de los pueblos, labrando el bienestar de Guatemala y procurando realizar los ideales de la patria que nos legaron los inolvidables Próceres de la Independencia; y ojalá que en esa labor, cuya importancia excede a toda ponderación y que la historia escribirá en sus anales con letras de oro puedan ayudaros todos los ciudadanos y todos y cada uno de los diputados que componen esta Asamblea. Ellos se conceptuarían dichosos, si lograsen coadyuvar en la medida de sus facultades y conforme a los anhelos de sus patrióticas aspiraciones, a la reconstrucción de la República que nos legaron nuestros padres y que unida con estrecho lazo queremos dejar a nuestros hijos.

Salón de Sesiones: Guatemala, 3 de Enero de 1883.

        • Francisco Lainfiesta, Presidente.4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Lainfiesta, Francisco (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala: período de 20 años corridos del 15 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. p. 278.
  2. Ibid., pp. 236-237.
  3. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-4.
  4. Exposición de la Asamblea Legislativa de la República de Guatemala al señor general J. Rufino Barrios consignando los motivos que fundan la resolución de no admitir a aquel funcionario la
    renuncia que de la presidencia constitucional dirijió a la misma Asamblea en 29 de diciembre de 1882, expedida el 3 de enero de 1883. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  5. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  6. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 171-177.

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13 de diciembre de 1879: la Ley Orgánica y Reglamentaria de Instrucción Pública

El gobierno del general presidente J. Rufino Barrios emite la ley orgánica y reglamentaria de Instrucción Pública

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Estudiantes de la Escuela Facultativa de Medicina en una clase de Anatomía en 1896. En el recuadro, estudiantes del Instituto Nacional Central para Varones y del Instituto Nacional Normal para Señoritas (Belén) con sus respectivos uniformes. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

A los dos días de haber decretado la Constitución de la República, el gobierno de J. Rufino Barrios emitió la Ley Orgánica y Reglamentaria de Instrucción Pública, firmada por el general presidente y el Ministro de Instrucción Pública, Delfino Sánchez, cuyos principales artículos se reproducen a continuación:1

Artículo 1.°— Se garantiza la libertad de enseñanza en la República.

Artículo 2.°— La enseñanza que se dé a expensas del Estado es pública, laica, dirigida e inspeccionada por el Gobierno, y estará sujeta a las prescripciones de la presente ley.

Artículo 3.°— La enseñanza privada es fomentada por el Gobierno, no ejerciendo sobre ella más que que la vigilancia que demandan la conservación del orden, la moral y las leyes.Nota a

Artículo 4.°— La Instrucción Pública se divide en primaria, secundaria, normal y profesional.1, Nota b

Artículo 5.°— La Instrucción primaria costeada por el Estado es gratuita y se divive en primaria propiamente dicha o elemental, y complementaria.

Artículo 6.°— La Instrucción primaria elemental es obligatoria para los individuos de ambos sexos, desde la edad de seis hasta la de catorce años.

Artículo 7.°— La Instrucción primaria complementaria no es obligatoria; pero las autoridades influirán en lo posible, por los medios persuasivos que estuvieren a su alcance, para que los habitantes de la República no carezcan de ella.[…]Nota c

Artículo 10.— El objeto de las escuelas es formar hombres con la suficiente instrucción y moralidad para ser digos de una sociedad republicana y libre.

Artículo 11.— Para conseguir este objeto, cuidarán los maestros de inculcar en sus alumnos ideas de libertad, igualdad, fraternidad, orden, progreso unión Centroamericana, amor a la patria, amor al trabajo y, en general, todas aquellas ideas que elevan el sentimiento moral y son la base de una sociedad bien organizada.[…]2, Nota d

Artículo 13.— En las escuelas elementales se enseñarán los ramos siguientes:

      • Lectura
      • Nociones prácticas de la lengua patria
      • Aritmética
      • Lecciones sobre objetos
      • Escritura y dibujo lineal
      • Geografía e HistoriaNota e
      • Moral y Urbanidad
      • Ejercicios calisténicos […]3

Artículo 17.— La enseñanza de la Lectura se extenderá cuanto sea necesario para que los alumnos puedan leer correctamente prosa y overso, en impresos y manuscritos. En esta asignatura, queda comprendida la enseñanza y nociones prácticas sobre la lengua patria, la que se dará, corrigiendo escrupulosamente las faltas de lenguaje en que los niños incurran cuando hablen o escriban. Se ampliará la enseñanza de la Lectura con ejercicios de composición y recitación, y con explicaciones de la materia que se lea.Nota f

Artículo 18.— La enseñanza de la Aritmética comprenderá la expresión y cálculo de los números, es decir: numeración, operaciones de enteros, quebrados comunes y decimales, denominados y sistema decimal de pesos y medidas; debiando alternarse ejercicios mentales con los escritos.[…]

Artículo 20.— La Escritura y el Dibujo lineal se enseñarán simultáneamente en una sola asignatura, hasta que los niños adquieran buena forma de letra y puedan dibujar las máquinas e instrumentos más sencillos y otros objetos naturales o de uso frecuente. Los maestros procurarán que los niños manejen con igual destreza ambas manos.[…]4

Artículo 25.— En las escuelas complementariasNota g se ampliará el estudio de los ramos que corresponden a las elementales, y además enseñará:

      • Escritura y Dibujo
      • Gramática castellana
      • Aritmética completa
      • Teneduría de libros
      • Nociones de Historia Natural
      • Constitución de la República […]

Artículo 29.— La enseñanza de la Lectura se ampliará con ejercicios escogidos de composición y recitación y se completará con lecturas explicadas sobre Fisiología, Higiene, Mecánica, Física, Química y otros ramos de Ciencias Naturales.[…]

Artículo 32.— En Aritmética se ensancharán los conocimientos adquiridos en las escuelas elementales y se completará la enseíanza de la materia con el estudio sobre potencias, raíces, y análisis de los números, es decir: razones y proporciones.

Artículo 33.— La Teneduría de libros, por su especial importancia práctica, se enseñará con toda la extensión posible.[…]

Artículo 36.— Se enseñará y explicará la Constitución de la República para que los niños comiencen a adquirir ideas claras acerca de la organización del poder público y de los derechos y deberes que les corresponden como ciudadanos guatemaltecos.[…]5, Nota h

Artículo 44.— El jefe de cada escuela es un director o maestro, de nombramiento del Gobierno, a propuesta de la Dirección general de estudios.[…]5, Nota i

Artículo 52.— No habrá otros días festivos durante al año, que los domingos y los de fiestas cívicas.Nota j

Artículo 55.— Los únicos castigos que se permiten en las escuelas son: amonestación privada o en presencia de los alumnos, privación de recreo, prolongación de horas de trabajo, notas de mala conducta, aislamiento y otros que, como los anteriores, no sean infamantes ni puedan alterar la salud o el desarrollo de los niños. En caso de que un niño sea incorregible será expulsado de la escuela por la Junta local, previo informe del director. La misma Junta dictará las providencias convenientes para que el alumno expulsado adquiera la instrucción necesaria donde sea posible. […]

Artículo 57.— Quedan severamente prohibidas en las escuelas las distinciones entre los alumnos, por razón de calse, nacionalidad, capital, color, posici social, etc. Al aplicarse las penas los maestros procederán con absoluta imparcialidad y justicia. […]6

Artículo 63.— El primer período escolar comenzará el 1 de enero de cada año, día en que tendrá lugar la apertura de las escuelas, y concluirá el viente de mayo. En los diez días siguientes al veinte, se verificarán exámenes privados sobre las materias enseñadas, para que los alumnos sean aprobados puedan pasar al grado inmediatamente superior. Los que no lo sean repetirán el curso.

Artículo 64.— El segundo período comenzará el 1.° de junio y concluirá el veinte de octubre. En los diez días siguientes al veinte se verificarán exámenes públicos y las distribuciones de premios.[…]7

Artículo 70.— No habrá otras calificaciones que las de aprobado y suspenso. Estas calificaciones serán secretas, y los examinadores las darán, depositando en una oruna una bola blanca o una negrada, según que el alumno sea o no aprobado. Si algun alumno demostrare en el examen un aprovechamiento muy notable, se consignará esta circunstancia en el acta que se levante.[…]

Artículo 74.— Los meses de noviembre y diciembre serán de vacaciones para alumnos y maestros.[…]8

Artículo 83.— Se establecerán también escuelas dominicales, escuelas mixtas o de niños de ambos sexos y escuelas de párvulos, segun el sistema de salas de asilo o kindergarten. La Dirección general de Instrucción pública dictará las providencias necesarias a fin de organizar estos establecimientos de la manera más conveniente.[…]

Artículo 97.— En las escuelas de niñas se enseñarán los mismo ramos que en las escuelas de niños, agregando las labores de mano, economía doméstica y jardinería.

Artículo 98.— Las escuelas de niñas se regirán por esta ley, con las variaciones que la Dirección general de Instrucción pública crea conveniente introducir en los programas de enseñanza, atendiendo a las consideraciones especiales que exige la esmerada educación de la mujer.[…]9

Artículo 105.— La instrucción secundaria tiene por objeto hacer que los jóvenes perfecciones y aumenten los conocimientos adquiridos en las escuelas primarias, preparándolos para seguir una carrera profesionales.Nota k

Artículo 106.— La enseñanza secundaria se dará en los Institutos Nacionales, y comprende los ramos siguientes:

    • Gramática castellana
    • Francés e inglés
    • Aritmética, Algebra, Geometría y Trigonometría rectilínea
    • Teneduría de libros
    • Filosofía elemental
    • Geografía e Historia
    • Retórica
    • Mecánica
    • Física y Química
    • Nociones de Historia Nacional, Fisiología e Higiene […]11

Artículo 120.— Además de las materias comprendidas en los artículos precedentes de este capítulo, se enseñarán en los Institutos los idiomas Alemán, Italiano y Latino, Caligrafía, Taquigrafía, Dibujo y Pintura, Música Instrumental, Canto, ejercicios calistécnicos y militares, y si fuese posible los de natación y equitación; pero no será obligatorios los exámenes sobre tales enseñanzas por no exigierse éstas para obtener el título de graduado en Ciencias y Letras. La enseñanza del Dibujo es obligatoria para todos los alumnos.[…]11, Nota l

Artículo 131.— Habrá en los Institutos alumnos internos, externos y medio internos. Los primeros serán los que se eduquen por cuenta de la Nación, y todos los que quieran vivir en el establecimiento con el objeto de instruirse, pagando una pensión. Los medios internos recibirán la enseñanza y alimentación; pero no dormirán en el establecimiento y pagarán también una pensión. Los externos pobres recibirán la enseñanza gratuitamente.[…]12

Artículo 133.— Son condiciones necesarias para ingresar a un Instituto:

      • Tener buena conducta y moralidad.
      • Presentar un certificado médico en que conste que el solicitante no padece ninguna enfermedad crónica ni está predispuesto a padecerla
      • Presentar el certificado de aptitud en las materias que señala la enseñanza complementaria; y ser aprobado en una examen sobre las mismas materias, que deberá practicarse en el Instituto por un tribunal que nombrará el Director.[…]

Artículo 159.- Las materias de enseñanza en los colegios para niñas serán las mismas que previene el artículo 14, menos la Trigonometría, Mecánica, Taquigrafía y ejercicios militares; pero se sustituirán estos ramos con el estudio de la economía doméstica, trabajos y labores propios del sexo.[…]

Artículo 180.- La enseñanza profesional se da en las correspondientes Facultades.

Artículo 181.- Las Facultades son los cuerpos encargados de promover el adelanto de las ciencia y de las letras en el país.

Artículo 182.- Se establecen por ahora las Facultades siguientes:

      • De Derecho y Notariado
      • De Medicina y Farmacia
      • De Ingeniería
      • De Filosofía y Literatura

Artículo 183.- Cada Facultad se compondrá de los individuos respectivo que hayan obtenido o en lo sucesivo obtuvieren título legal para ejercer su profesión en la República, y de los incorporados con arreglo a la ley.[…]13

Esta ley, con algunas modificaciones, estuvo vigente hasta la caída del gobierno del general Federico Ponce Vaides, y durante todos ese tiempo, fueron los Institutos Nacionales y Normales los que graduaron a los mejores profesionales de nivel medio en el país. Asimismo, fueron las Escuelas Facultativas las que se encargaron de la educación superior en el país, y no fue sino hasta en 1945 en que fueron reunidas nuevamente en la Universidad de San Carlos de Guatemala.


NOTAS:

  • a: esto permitió que el Colegio de San José de los Infantes – que pertenecía a la Catedral Metropolitana – permaneciera abierto.
  • b: «Normal» corresponde a los estudios de magisterio. Por otra parte, la «educación profesional» es la universitaria, la cual en la época en que se emitió este decreto dependía del Ministerio de Instrucción Pública.
  • c: a pesar de las buenas intenciones de este artículo, en la práctica solamente grupos de menos de diez estudiantes – la gran mayoría de las élites sociales – llegaban a los institutos de educación secundaria cada año.
  • d: es decir, un pensum de estudios que inculcaba ideas liberales a los estudiantes.
  • e: para ensenar historia se utilizaron textos en los que el gobierno conservador de los 30 años era presentando como una época oscura en la historia guatemalteca, mientras que la revolución liberal era presentada como una gesta libertadora.
  • f: este artículo sobre la Lectura estaba muy bien intencionado pero se ha cumplido muy poco en la práctica. Aún hoy en día, de las personas que saben leer, un alto porcentaje no comprende lo que lee.
  • g: al nivel complementario ya solamente llegaban muy pocos estudiantes.
  • h: debido a que eran muy pocos alumnos los que llegaban a la escuela complementaria, eran muy pocos los ciudadanos que comprendían lo que estaba escrito en la Constitución de la República y todos aquellos decretos que emanaban del Ejecutivo y Legislativo.
  • i: la Constitución de 1879 estaba recién decretada, y en lla se le confería poder prácticamente absoluto al jefe del ejecutivo; por esta razón tenía a su carga hasta el nombramiento de los directores de escuela.
  • j: en contraste con los regímenes conservadores en los cuales había numerosas fiestas católicas de guardar. Los liberales adujeron que reducían los días de feriado para incrementar la productividad.
  • k: en esa época, los estudiantes que llegaban a los Institutos de Secundaria eran menos de diez por año y eran solamente de las clases más pudientes de la sociedad guatemalteca.
  • l: el muy reducido número de estudiantes permitía que se enseñaran todas estas materias con gran calidad. En el siglo XXI, ni en los colegios privados de más renombre se enseñan tantas materias opcionales dada la gran cantidad de estudiantes que tienen que atender.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Barrios, J. Rufino; Sánchez, Delfino (13 de diciembre de 1879). Ley Orgánica y Reglamentaria de Instrucción Pública. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 3.
  2. Ibid., p. 4.
  3. Ibid., p. 5.
  4. Ibid., p. 7.
  5. Ibid., p. 11.
  6. Ibid., p. 13.
  7. Ibid., p. 14.
  8. Ibid., p. 15.
  9. Ibid., p. 18.
  10. Ibid., p. 20.
  11. Ibid., p. 22.
  12. Ibid., p. 25.
  13. Ibid., p. 31.

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6 de diciembre de 1921: Consejo Militar se hace con el poder

Los militares golpistas encabezados por el general José María Orellana toman el control de Guatemala

La Ciudad de Guatemala en 1921. En los recuadros: los generales que conformaron el Consejo Militar tras la renuncia de Carlos Herrera.  Imágenes tomadas de “Caída de una dictadura” de Rafael Montúfar.
La Ciudad de Guatemala en 1921. En los recuadros: los generales que conformaron el Consejo Militar tras la renuncia de Carlos Herrera. Imágenes tomadas de “Caída de una dictadura” de Rafael Montúfar.

Tras el derrocamiento del presidente Carlos Herrera el 5 de diciembre de 1921 a manos de su propio Jefe del Estado Mayor, general José María Orellana, y de su Ministro de la Defensa, quienes encabezaron a un grupo de militares entre los que se encontraba también el general Jorge Ubico, el mando del gobierno quedó en el Consejo Militar que se conformó, y cuyo primer decreto intentó darle legalidad a aquel golpe de estado patrocinado por la poderosa transnacional estadounidesne United Fruit Company y su subsidiaria, la International Railways of Central America, tras bambalinas.

Aquel decreto dice así:1

José María Orellana, José María Lima y Miguel Larrave, Generales de División del Ejército de Guatemala, encargados del Poder Ejecutivo

Considerando:

Que la Asamblea Legislativa fué disuelta el 30 de Septiembre del año próximo pasado, sin llenar los requisitos que establece el artículo 99 de la Constitución; que en consecuencia, el Cuerpo que con aquel nombre ha venido funcionando hasta el día de ayer, no es la Representación del Pueblo de Guatemala, como se ha demostrado incontestablemente en las peticiones formuladas por las numerosas entidades políticas y municipales, y por otros importantes órganos de la opinión pública;

Que en las actuales circunstancias por que atraviesa el país se hace indispensable la reunión del Cuerpo Legislativo para que conozca y resuelva en todos los asuntos urgentes que el Poder Ejecutivo deba someterle

Por tanto, con apoyo en el artículo 77, inciso 20 de la Constitución,

Decreta :

    • Artículo primero. — Convócase a sesiones extraordinarias a la Asamblea Nacional Legislativa que se disolvió el 30 de Septiembre del año próximo pasado, con motivo de la reforma de la Constitución, para que conozca de la renuncia presentada por el ciudadano Carlos Herrera del cargo de Jefe del Estado y resuelva acerca de los demás asuntos que el Ejecutivo someta a su consideración.
    • Artículo segundo. — Señálase para la instalación de dicha Asamblea, el día 8 del corriente mes en esta ciudad.

Dado en Guatemala a los seis días del mes de Diciembre de mil novecientos veintiuno,

    • J. M. Orellana
    • José M. Lima
    • Miguel Larrave.1

De acuerdo al historiador liberal Rafael Montúfar en su obra «Caída de una Dictadura«, aquel decreto incluía varias irregularidades que fueron incluídas con pleno conocimiento de los miembros del Consejo Militar. En primer lugar, como dicho consejo era producto de un golpe de estado, no podía tener ninguna atribución constitucional, ya fuera de la Constitución de 1879 o de la de 1921, y tampoco podía apropiársela legalmente sin cometer una usurpación. Por ello, no tenía la competencia para convocar a sesiones extraordinarias a la Asamblea, pues solamente el Jefe del Ejecutivo legalmente electo puede hacerlo. Así pues, los militares, colocados en esa posición de poder por la frutera estadounidense, debieron haber convocado a la Comisión Permanente, la cual debería haberse hecho cargo de la situación. Otra de las irregularidades del Decreto fue haber aludido a la renuncia del Jefe del Estado, ya que Herrera era Presidente de la República y no a la del Estado. Y, finalmente, en el Decreto el Consejo Militar se autoinvistió como Encargado del Poder Ejecutivo, lo cual definitivamente no le correspondía.2

Pero como aquel golpe de estado estaba patrocinado por la UFCO, aquellas irregularidades fueron pasadas por alto y los miembros de la antigua Asamblea Legislativa disuelta en septiembre de 1920 (casi todos ellos antiguos cabreristas) se reunió de inmediato sin pensar en nada más que en el deseo de retornar al cabrerismo, sin don Manuel Estrada Cabrera, y por ello se instaló el día que se le previno.  Fue tal la premura con que se reunieron, que en lugar de tomar el nombre correcto de «Asamblea Legislativa de la República«, lo hicieron bajo el nombre de «Asamblea Legislativa del Estado de Guatemala«, un ente ilegal que decretó numerosas disposiciones, que deberían haber sido nulas solamente por este hecho.3

El mismo Montúfar se dió cuenta de que todos los intentos de los cabreristas y liberales por hacerse con el poder por la vía legal durante las postrimerías del gobierno de Herrera fueron una fachada, como explica en su obra ya citada publicada en 1923: «ese grupo de individuos sin norma fija, aprovechó la oportunidad que encontró en la Junta del día 6 de Diciembre para prescindir del plan de regularidad y de garantías que los liberales históricos deseaban poner en práctica, y echaron en tierra los trabajos de las mejores y más honradas intenciones.  Tales individuos buscaban una oportunidad, que encontraron propicia, para escalar ambicionados puestos; y su afán fué el de aislarse combatiendo a todo aquel que no les estuviera subordinado.  A pesar de su ceguedad, el resultado les ha puesto en evidencia el deplorable error en que estuvieron; y hoy divididos, y sin la misma influencia, sufren la censura por haber ocasionado al país males que todavía no pueden apreciarse4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una Tiranía. Páginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.
  2. Ibid,. p. 156.
  3. Ibid,. p. 157.
  4. Ibid,. p. 159.

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29 de mayo de 1839: se establece una Asamblea Constituyente

Tras el golpe de estado de Rafael Carrera se establece una Asamblea Constitutiva que emitió una Constitución en 1842 aunque nunca fue ratificada

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Plaza de Armas de la Nueva Guatemala de la Asunción en la época en que se convocó a la Asamblea Constituyente de 1839.  En el recuadro: el general Rafael Carrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Los máximos líderes de Guatemala del siglo XIX fueron el general católico conservador Rafael Carrera quien impuso su voluntad de 1839 a 1865 y el general anticlerical J. Rufino Barrios, quien lo hizo de 1871 a 1885. Ambos llegaron al poder después de revoluciones, ambos fueron el verdadero poder detrás de los jefes de estado o presidentes provisorios antes de tomar el poder definitivamente, y ambos gobernaron sin el amparo de una Constitución durante los primeros años de sus respectivos gobiernos.  Como corolario, ambos consiguieron que las Asambleas Constituyentes les redactaran una Constitución que amparara su estilo de gobierno y les permitiera perpetuarse en el poder; Carrera consiguió su constitución en 1851 y Barrios en 1879.  Y no es que no hubiera intentos por establecer una constitución, que sí los hubo.  Lo que ocurría era que no satisfacían las necesidades de Carrera o de Barrios, y quedaban en letra muerta.

El primer intento de hacer una constitución para el Estado Independiente de Guatemala se hizo cuando éste se separó de la República Federal de Centro América el 17 de abril de 1839, y se eligió a una Asamblea Constituyente para el efecto el 29 de mayo.1 Pero el estado de cosas en el país no era estable en lo absoluto; el Estado de Los Altos se había separado en 1838 y cuando los indígenas le pidieron ayuda a Carrera para que los ayudara contra la opresión de los criollos liberales de la región, éste combatió a las fuerzas altenses y recuperó el territorio para Guatemala.2 Esta situación, a su vez provocó que el jefe de Estado de El Salvador, el líder liberal Francisco Morazán invadiera a Guatemala.  Carrera y Morazán se enfrentaron en la capital guatemalteca y el general guatemalteco infringió una definitiva derrota al hondureño, quien huyó a El Salvador dejando a sus hombres a su suerte.  Aunque el hecho resultó en una decisiva victoria para las armas guatemaltecos, retrasó la discusión de la Asamblea Constituyente.3

La Asamblea finalmente redactó y firmó un proyecto el 29 de enero de 1842 y dió orden de imprimirlo el 20 de abril del mismo año luego de que una comisión conformada por los criollos aristócratas Aycinena, Pavón, Dardón, Colom, Andreu y Estrada le diera su aprobación.  Luego de impresa, se empezó a discutir en sesión pública el 1 de julio de 1843, aprobando el 6 de ese mes el primer artículo.  Pero hasta allí llegó la discusión, que quedó en suspenso el 3 de octubre cuando los diputados Pavón y Andreu solicitaron que ya no se siguiera discutiendo.4  Así terminó el primer intento de redactar una constitución para el gobierno conservador.

Viendo que el clero, y en especial el marqués de Aycinena, Juan José de Aycinena y Piñol, estaban intentando hacerse con el poder absoluto en el país, Carrera organizó una falsa sublevación en Pinula, la que utilizó para firmar un convenio en la Villa de Guadalupe el 11 de marzo de 1844, por medio del cual se organizó un congreso que prohibió a los clérigos participar en política, con lo que salió del molesto Aycinena.  Por otra parte, aquel congreso redactóuna constitución el 16 de septiembre de 1845, pero nunca fue sancionada porque dicha constitución era copia de la que habían redactado en el Estado de Los Altos y no aplicaba al estado guatemalteco.  Esto dió por finalizado el segundo intento de escribir una constitución para el Estado.4

Carrera finalmente se hizo con la jefatura del Estado en 1844, en sustitución de Mariano Rivera Paz, pero cuando en 1846 todavía no se había establecido una constitución en el Estado un partido de jóvenes estudiantes universitarios decidieron llenar aquel vacío constitucional, asesinando al presidente Carrera para así convocar una constituyente auténtica, y dar al poder militar una organización regularizada. Así, el 26 de junio de 1846, cuando habrían de celebrarse en la Iglesia Catedral las honras fúnebres del arzobispo Ramón Casaus y Torres, quien había muerto en el exilio en la Habana, los estudiantes llegaron armados al templo para asesinar al Jefe de Estado, pero su plan fracasó y los tuvieron que salir al exilio a Chiapas tras pasar un tiempo encarcelados en el Castillo de San José.5,6

El 21 de marzo de 1847 Carrera fundó la República de Guatemala, convirtiéndose en su primer presidente, y nuevamente convocó a a una constituyente en 1848, la cual fue disuelta en 1849 luego de queCarrera tuviera que salir al exilio cuando el país entró en una completa anarquía y los criollos (tanto conservadores como liberales) le pidieron la renuncia.  Carrera se fue a México, y regresó en 1849, aunque como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, bajo el presidente Mariano Paredes, aunque todo el país sabía quien era el que verdaderamente gobernaba.7  La Asamblea Constituyente se disolvió, y el asunto quedó nuevamente incluso.4

Fue hasta después del triunfo de Carrera en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851, que finalmente una Asamblea Constituyente logró aprobar la Constitución de la República de Guatemala, la cual estuvo vigente hasta el 30 de junio de 1871, cuando fue sustituida por el Acta de Patzicía que firmaron los criollos altenses liberales para desconocer el gobierno del mariscal Vicente Cerna, dando inicio nuevamente a un largo proceso para redactar una nueva constitución.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Pineda Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada a virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República. I. Imprenta de la Paz. p. 85.
  2. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA. Archivado desde el original el 9 de enero de 2016.
  3. Hernández de León, Federico (1925). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, p. 86
  5. Brañas, César (1979). Tras las huellas de Juan Diéguez Olaverri. Guatemala: Unión TIpográfica.
  6. Vela Salvatierra, David (1943). “Juan Diéguez Olaverri”, en Literatura guatemalteca. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 2 y siguientes.
  7. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. I Guatemala: Editorial del Ejército. p. 266.
  8. Pineda de Mont, Recopilación de las leyes de Guatemala, pp. 79-85.

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9 de diciembre de 1944: se deroga la constitución de 1879

Se deroga la constitución de 1879, según el decreto 18 de la Junta Revolucionaria de Gobierno

9diciembre1944
Los triunviros de la Junta Revolucionaria de Gobierno: ciudadano Jorge Toriello, teniente coronel Francisco Javier Arana y mayor Jacobo Arbenz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la revolución de octubre de 1944 que derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides, la Junta revolucionaria emitió el decreto 18, derogando la constitución de 1879 el 28 de noviembre de 1944, y la Asamblea Legislativa lo aprobó el 9 de diciembre de ese mismo año, convocando a una Asamblea Constituyente que emitió la nueva constitución de la República el 15 de marzo de 1945.1,2

En ese decreto, se dejaron vigentes los títulos I, II, III, V y VI de la constitución de 1879, tal y como estaban antes de las reformas que hizo el general Jorge Ubico el 11 de julio de 1935 mientras se escribía la nueva constitución.  Los títulos indicados eran los siguientes:

  • Título I: de la Nación  y sus Habitantes
  • Título II: de las Garantías
  • Título III: del Poder Legislativo
    • Sección 1a.: organización del poder legislativo
    • Sección 2a.: atribuciones del poder legislativo
    • Sección 3a.: de la formación y sanción de la ley
    • Sección 4a.: de la comisión permanente
  • Título V: del Poder Judicial
  • Título VI: del Gobierno de los Departamentos y de las Municipalidades1,2

Se reproducen las porciones más importantes del decreto Número 18 por su importancia histórica:

La Junta Revolucionaria de Gobierno,

Considerando:

Que de acuerdo con la Declaración de Principios hecha el día de hoy en Decreto número diecisiete, procede dictar las medidas a que debe sujetarse la organización política-administrativa del país,

Por tanto, decreta:

Artículo 1.°— se deroga totalmente la Constitución de la República.

Artículo 2.°— mientras la Asamblea Nacional Constituyente dicta la nueva Carta fundamental, se claran en vigor los títulos I, II, III, V y VI de la Constitución existente antes de las reformas del once de julio de mil novecientos treinta y cinco, con las siguientes modificaciones:

Artítulo 3°.— el Artículo 8°., Título I queda así: «Son ciudadanos los guatemaltecos mayores de diez y ocho años que sepan leer y escribir o tengan renta, industria, oficio o profesión que les proporcione medio de subsistencia». […]

Artículo 5°.— el Artículo 18.° del mismo título, queda así: «La instrucción primera es obligatoria; la sostenida por la Nación es laica y gratuita. La Universidad Nacional es autónoma.»

Artículo 6.°— la fracción 2a. del artículo 22, del mismo título, queda así: «La fuerza arma es una institución apolítica, no puede ejercer los derechos de petición y de sufragio, ni deliberar, salvo en los asuntos relativos a su propia organización y demás que autorice la Ley Constitutiva del Ejército.» […]

Artículo 11.°— el presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario Oficial y de él se dará cuenta a la Asamblea Nacional Legislativa en sus próximas sesiones extraordinarias.

Dado en el Palacio Nacional: ciudad de Guatemala, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Publíquese y cúmplase.

El 9 de diciembre de 1944, la Asamblea Legislativa, entonces presidida por el dramaturgo Manuel Galich y Alfonso Bauer Paiz, ratificó este decreto y convocó a elecciones de una Asamblea Legislativa para redactar la nueva constitución política de la República.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asamblea Legislativa (1944): Constitución de la República de Guatemala con todas sus reformas, vigente hasta el 28 de noviembre de 1944, en que fue derogada por Decreton Número 18 de la Junta Revolucionaria de Gobierno. Guatemala: Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Guatemala.
  2. Asamblea Nacional Constituyente (1899). Ley constitutiva de la República de Guatemala decretada por la Asamblea Nacional Constituyente el 11 de diciembre de 1879 y reformada por el mismo Alto Cuerpo en 5 de noviembre de 1887 y 30 de agosto de 1897; para uso de las escuelas. Guatemala: Tipografía Nacional.
  3. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945.. LXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 455-456.

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26 de junio de 1846: fallido atentado contra Rafael Carrera

Fracasa atentado contra la vida de Rafael Carrera durante las exequias fúnebres del arzobispo Ramón Casaus y Torres

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La Catedral de la Ciudad de Guatemala, tal y como lucía en la época en que ocurrió el intento de asesinato contra Carrera.  En el recuadro:  el capitán general Rafael Carrera, y el poeta Juan Diéguez Olaverri, líder la conjura.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El día 26 de junio del año de 1846 se iban a celebrar las exequias fúnebres del arzobispo Ramón Casaus y Torres, quien había sido desterrado por Francisco Morazán en 1829, y cuyos restos habían sido traídos a Guatemala desde La Habana, en donde el clérigo había vivido exiliado. Era la voluntad del extinto arzobispo que fuera enterrado en el templo de Santa Teresa en la Ciudad de Guatemala, y el gobierno católico conservador no escatimó en gastos para cumplir con sus deseos.1

La catedral estaba adornada con suntuosas colgaduras de luto y los restos del Arzobispo estaban colocados en un artístico y lujoso catafalco. Una numerosa concurrencia ocupaba el templo, entre ellos el «Protector de la Iglesia«, el general Rafael Carrera, quien en su uniforme de gala estaba bajo su dosel de Jefe de Estado, rodeado de autoridades civiles y militares y de los miembros de la familia Aycinena. El Dr. José María Castilla, ocupaba la cátedra sagrada, y hacía el elogio de las virtudes y de los méritos del fallecido arzobispo Casaus.1,2

De pronto, se situaron guardias en las puertas de la iglesia, se formó en son de guerra una fuerza armada frente al templo, y se vio á un oficial ayudante entregarle al Jefe de Estado un par de pistolas, luego de cruzar unas breves palabras.  Carrera, general guerrillero acostumbrado a los rigores de la batalla, guardó tranquilamente las armas y continuó presenciando las exequias, y tranquilamente marchó con la procesión que, a eso de las tres de la tarde, dejó los restos del Arzobispo en la iglesia de Santa Teresa.1,2

La conspiración contra Carrera estaba descubierta, y los conjurados que habían planeado capturar á Carrera en el templo, y aún darle muerte en caso necesario, no tuvieron más que ocultarse o emprender la fuga. El Gobierno, como era de esperarse, capturó a los conjurados que no lograron huir, y persiguió a los que lo hicieron. Los hermanos Juan y Manuel Diéguez, líderes de la conjura, habían logrado huir y refugiase en la hacienda de Saltan, en Salamá, Baja Verapaz, propiedad del Presbítero J. Mariano Ocaña pero fueron descubiertos y capturados por un oficial de Carrera llamado Ruperto Montoya quien los llevó a la cárcel del Castillo de San José, que era por aquel tiempo la prisión de Estado. Como muchos los conjurados eran estudiantes de la Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo, el rector Juan José de Aycinena y Piñol, líder de la familia Aycinena, se apresuró a distanciarse cuanto pudo de la conjura por temor a serias represalias.2

Tras el juicio que se les siguió, los hermanos Diéguez y algunos de sus cómplices, confesaron su culpabilidad. Dijeron que se habían propuesto «llevar á cabo un cambio político, establecer un gobierno sujeto al imperio de las instituciones, y para ello, en caso de resistencia o de necesidad, estaban dispuestos a quitar la vida al Jefe del Estado». Pero en un extraño caso de magnanimidad, Carrera perdonó la vida a los conjurados condenados a muerte tras un penoso juicio, permitiéndoles salir al exilio tras tenerlos unos cuantos meses en prisión.1,2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Brañas, César (1979). Tras las huellas de Juan Diéguez Olaverri. Guatemala: Unión Tipográfica.
  2. Vela Salvatierra, David (1943). «Juan Diéguez Olaverri», en Literatura guatemalteca. Guatemala: Unión Tipográfica.

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22 de octubre de 1851: Paredes renuncia a la presidencia

Tras emitirse la nueva constitución, el presidente Mariano Paredes renuncia y en su lugar es designado el general Rafael Carrera

21octubre1851
Patio de la Catedral Metropolitana de Guatemala a mediados de la década de 1940. El poder del clero durante el gobierno conservador de Rafael Carrera fue considerable. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de la victoria de la Batalla de La Arada, era solamente cuestión de tiempo que la Asamblea Constituyente emitiera una constitución a la medida de las aspiraciones del general Rafael Carrera y que éste fuera electo o nombrado presidente de la Repúbica. Y así ocurrió, en efecto. El 19 de octubre de 1851 se emitió la nueva constitución de la República de Guatemala, por la asamblea que había sido convocada en 1848, y el 22 de octubre, el general presidente Mariano Paredes renunció a la presidencia. Como era de esperarse, el general Rafael Carrera fue designado presidente de la República para el perído 1851-1855.1

El Acta Constitutiva promulgada en ese momento tiene algunas características que describimos a continuación:2

  • En primer lugar, esta constitución tenía una amplia influencia de la Iglesia Católica y de hecho iniciaba con las siguientes palabras: «En el nombre de Dios Todopoderoso».
  • La definición de guatemalteco era:
      • Nacidos en la República o que se encontraban en ella al momento de la Independencia de España.
      • Nacidos de padres guatemaltecos en el extranjero
      • Los naturales de otros países centroamericanos
      • Los extranjeros naturalizados
  • La definición de ciudadano guatemalteco era:
      • Aquellos que tengan profesión, oficio o propiedad que les proporcione medios para subsistir con independencia.
      • Aquellos extranjeros que cumplan con los requisitos anteriores y fueran nombrados para cargos públicos y los aceptaran. —Nótese que esta definición dejaba como ciudadanos prácticamente solo a los varones criollos y mestizos.—
  • Se dejaba de ser ciudadano:
      • Al tomar las armas en contra de la República
      • Por condenación a pena corporal
      • Por conducta notoriamente viciada
  • El presidente de la República era electo cada cuatro años, por una Asamblea General compuesta de la Cámara de Representantes, del Arzobispo Metropolitano, de los individuos de la Corte de Justicia y de los vocales del Consejo de Estado y podia ser reelecto.
  • No había figura de vicepresidente, y en caso de falta absoluta del presidente se hacía cargo de la presidencia uno de los Ministros de Estado; por esta razón, cuando murió Carrera el 14 de abril de 1865, fue Pedro de Aycinena quien se hizo cargo de la presidencia, pues fungía como Ministro de Relaciones Exteriores.
  • El Consejo de Estado estaba formado por los Ministros de Estado y por ocho consejeros nombrados por la Cámara de Representantes. Eran nombrados cada cuatro años y podían ser reelectos; ahora bien, podían ser requeridos en el Consejo de Estado por las siguientes autoridades:
      • El Presidente de la República
      • El Arzobispo Metropolitano
      • Los obispos que hubiera en la capital
      • Los gobernadores del arzobispado
      • el Regente de la Corte de Justicia
      • el Presidente del Cabildo Eclesiástico
      • el Rector de la Pontificia Universidad
      • el Prior del Consulado
      • el Presidente de la Sociedad Económica
      • el Comandante General de las Fuerzas Armadas
  • En cuanto al congreso, éste quedó denominado como «Cámara de Representantes» y estaba compuesto por 55 miembros que podían ser reelectos. En caso de alguna acusación en su contra, la Cámara misma decidía si procedía un juicio o no.
  • Los departamentos eran gobernados por los Corregidores y las Municipalidades.2,3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1925). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  3. Asamblea Constituyente de Guatemala (19 de octubre de 1851). Acta Constitutiva de la República de Guatemala, Guatemala.

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20 de octubre de 1885: Asamblea modifica la Constitución de 1879

Se modifica la Constitución de 1879 para restringir el poder ejecutivo al presidente interino Manuel Lisandro Barillas

20octubre1885
El general Manuel L. Barillas con uno de sus hijos en la década de 1890.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Los presidentes de los regímenes liberales se caracterizaron por modificar la Constitución de la República cuando ésta no les permitía gobernar de la forma que les conviniera.  Por ejemplo, J. Rufino Barrios le dió largas a la redacción de la Constitución y gobernó de facto amparándose en el Acta de Patzicía hasta que finalmente se emitió la Constitución de 1879 con la que empezó su primer período constitucional el 15 de marzo de 1880, cuando ya llevaba casi siete años en la presidencia.1 Su sobrino, el general José María Reina Barrios, modificó la constitución en 1897 y extendió su mandato presidencial de seis a diez años, aunque no vivió para verlo.2 Y, finalmente, tanto el licenciado Manuel Estrada Cabrera3 y como el general Jorge Ubico modificaron la constitución para eliminar el requisito de la no-reelección4 y se perpetuaron en el poder hasta que fueron derrocados.

En el caso del presidente menos conocido de la época liberal, el general Manuel Lisandro Barillas, la constitución se modificó en dos oportunidades durante su gobierno.  La primera, el 20 de octubre de 1885 y la segunda el 5 de noviembre de 1887; en la primera ocasión, la constitución fue modificada por la Asamblea para restringir el poder ejecutivo y evitar que el presidente gobernara con las liberatades que se habían diseñado para J. Rufino Barrios,5 y la segunda, tras un autogolpe de estado que dió Barillas y así poder eliminar las restricciones al ejecutivo y facilitar su labor al frente del gobierno.6

Presentamos a continuación el Acta por la que se modificó la constitución en 1885, con algunas observaciones sobre los principales puntos:

Nosotros los Representantes del pueblo Soberano de Guatemala: convocados legítimamente para examinar los artículos de la ley Constitutiva de la República  denunciados como reformables; reunidos en suficiente número, decretamos y sancionamos las siguientes reformas a la Constitución:

El artículo 5. ° queda así: Son naturales:

        1. Todas las personas nacidas ó que nazcan en territorio de la República, cualquiera que sea la nacionalidad del padre, con escepción de los hijos de los ajentes diplomáticos.
        2. Los hijos de padre guatemalteco ó hijos ilegítimos de madre guatemalteca nacidos en país extranjero, cuando conforme á las leyes del lugar del nacimiento les corresponda la nacionalidad de Guatemala ó cuando les diere derecho de elejir y optaren por la guatemalteca.
        3. Sin embargo de los principios generales establecidos en los incisos anteriores, el Gobierno de la República podrá estipular tratados con las naciones amigas consultando los intereses del país al fijar las cláusulas que afecten á la nacionalidad, siempre que al mismo tiempo haya reciprocidad.

El artículo 6. ° queda así: Se consideran también como guatemaltecos naturales a los originarios de las otras Repúblicas de Centro-América que manifiesten ante la autoridad competente el deseo de ser guatemaltecos.

El artículo 8. ° queda como sigue: Son ciudadanos los guatemaltecos mayores de veintiún años que sepan leer y escribir; o que tengan renta, industria, oficio ó profesión que les proporcione medios de subsistencia.Nota a

El artículo 11 se reforma en los siguientes términos: Todo poder reside originariamente en la nación: los funcionarios no son dueños sino depositarios de la autoridad, sujetos y jamás superiores a la ley y siempre responsables, civil ó criminalmente, por su conducta oficial. Cualquier ciudadano puede acusarlos por los actos con que inflinjan la Constitución ó las leyes, ó comprometan el honor, la seguridad ó los intereses del país; y por los delitos que cometan de carácter oficial ó comunes que no sean de naturaleza privada.Nota b

El artículo 20 queda reformado así: La industria es libre. El autor ó inventor goza de la propiedad de su obra ó invento por un tiempo que no exceda de quince años; mas la propiedad literaria es perpetua. También podrá el Ejecutivo, de acuerdo con el Consejo de Estado, otorgar concesiones por un término que no pase de diez años a los que introduzcan ó establezcan industrias nuevas en la República, cuando sea conveniente a los intereses de ésta por la naturaleza y circunstancias de aquellas, debiendo dar cuenta á la Asamblea en la próxima Legislatura para su aprobación ó desaprobación.Nota c

El artículo 42 queda como sigue: La Asamblea no puede tener sesión sin la concurrencia de la mayoría absoluta de los miembros de que se compone, salvo para la calificación de credenciales – para lo cual basta el número de quince Diputados y para dictar a su vez las medidas conducentes a que no deje de haber mayoría en la Asamblea.Nota d

El artículo 52 se reforma así: Corresponde al Poder Legislativo:Nota e

        1. Abrir y cerrar las sesiones ordinarias y extraordinarias.
        2. Hacer el escrutinio de votos para Presidente y Vice-presidente de la República y proclamar popularmente electos á los ciudadanos que respectivamente hubieren obtenido mayoría absoluta de votos.
        3. Elegir Presidente y Vice-Presidente entre los tres candidatos que respectivamente hayan obtenido el mayor número de sufragios en el caso en que no hubiere elección popular por falta de mayoría absoluta de votos.
        4. Nombrar la persona que se haga cargo del Poder Ejecutivo cuando sea convocada para ello, por falta absoluta dol Presidente y Vice-presidente.
        5. Dar posesión al Presidente y Vice-Presidente de la República y recibirles las protestas de ley.
        6. Nombrar al Presidente del Poder judicial y á los Magistrados y Fiscales de los Tribunales de Justicia.

El artículo 54 se modifica de la manera siguíente: Son también atribuciones del Poder Legislativo:Nota e

        • 1.°— Decretar, interpretar, reformar y derogar las leyes que deben regir en todos los ramos de la Administración.
        • 2.°— Fijar cada año los gastos de la Administración pública, aprobando ó reprobando el presupuesto que debe presentar el Poder Ejecutivo.
        • 3.°— Decretar las contribuciones ó impuestos ordinarios que se necesiten para cubrir el presupuesto de los gastos de la Administración y los créditos reconocidos.
        • 5.°— Decretar impuestos extraordinarios cuando la necesidad lo exija.
        • 10.— Decretar pensiones y honores públicos por grandes servicios prestados á la nación.
        • 11.— Aprobar ó reprobar los actos que hubiere practicado el Poder Ejecutivo en ejercicio de la autorización que se le haya concedido por la Asamblea conforme al inciso 6.°
        • 12.— Conferir los grados de Brigadier y General de División cuando el Ejecutivo lo proponga y acompañe para el efecto la hoja de servicios del agraciado.
        • 13.— Declarar la guerra y aprobar los tratados de paz.
        • 14.— Decretar los indultos jenerales cuando lo exigiere la conveniencia pública.
        • 15.— Admitir ó no, según lo estime conveniente, la renuncia que haga el Presidente ó Vice-presidente de la República,
        • 16.— Conceder ó no permiso al Presidente de la República para ausentarse del territorio de Centro- América.

El artículo 66 se modifica así: El período de la Presidencia es de cuatro años. El Presidente ó la persona que haya ejercido la Presidencia de la República, no podrán ser reelectos para ésta, sin que intermedie un período constitucional. Tampoco el presidente podrá ser electo Vice-Presidente para el período inmediato.Nota f

El artículo 69 queda reformado así:

Habrá un Vice-Presidente elegido popularmente en la misma forma y al propio tiempo que el Presidente, y en quien se requieren las mismas cualidades que en éste. En caso de falta absoluta del Presidente de la República, entrará desde luego el Vice-Presidente a ejercer la Presidencia por todo el tiempo que falte para completar el período constitucional. Por falta absoluta del Vice-Presidente antes de entrar en el ejercicio de la Presidencia, se procederá a nuevas elecciones para ese cargo por aquel período.

Por falta absoluta del Vice-Presidente que estuviere ejerciendo la Presidencia, el Presidente del Poder Judicial entrará a ejercer las funciones de Presidente de la República, y el mismo día convocará a la Asamblea para que, a más tardar dentro de un mes, se reúna y designe la persona que ha de llenar la vacante por el tiempo que falte del período. En las faltas accidentales se sustituyen en el mismo orden.Nota g

El artículo 72 queda como sigue: Para ser Secretario de Estado se requiere ser mayor de veintiún años y del estado seglar: hallarse en ejercicio de los derechos de ciudadano y no ser contratista de obras ó servicios públicos, ni tener pendientes de resultas de esas contratas, reclamaciones de interés propio.

Artículo transitorio.

Las presentes reformas no alteran en nada el uso de las facultades de que actualmente se halla investido el General M. Lisandro Barillas, para ejercerla hasta que tome posesión el Presidente constitucional que resultare electo y para convocar á elecciones de Diputados á la próxima Asamblea Legislativa. La prohibición de reelección comenzará á tenor efecto en las elecciones para el periodo de 1890 á 1894.Nota h

Pasa al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Salón de Sesiones, en Guatemala. a veinte de octubre de mil ochocientos ochenta y cinco y sexagésimo cuarto de la Independencia de Centro-América.

Entre los firmantes de aquel decreto estaban:


NOTAS:

    • a: esto dejaba fuera a las mujeres, y a los indígenas que trabajaban como colonos jornaleros. Años después este artículo fue ampliado para introducir a los soldados analfabetos y así facilitar la elección de militares.
    • b: este es un artículo modificado para que Barillas no fuera beneficiado de la misma forma que el difunto generla Barrios.
    • c: otro artículo modificado para restringir el poder del jefe del Ejecutivo.  En el caso de las concesiones, Barrios había otorgado contratos altamente generosos a las empresas extranjeras que construyeron los ferrocarriles, lo que le representó personalmente grandes ganancias.8 La Asamblea no quería que Barillas tuviera las mismas prerrogativas.
    • d: para no tener que cumplir este requisito, el presidente José María Reina Barrios disolvió la Asamblea en 1897 y reunió otra de forma precipitada entre sus allegados.
    • e: la Asamblea Legislativa retiró numerosas atribuciones al ejecutivo por medio de esta modificación.
    • f: Barillas volvió a modificar la Constitución en 1887, para extender el mandato presidencial a seis años y eliminar las restricciones que esta constitución le imponía.
    • g:  esta fue la primera modificación constitucional en que se introdujo la figura del Vice-presidente. La misma fue retirada en las subsecuentes modificaciones y se regresó al sistema de nombrar designados a la presidencia.
    • h: el general Barillas resultó electo presidente constitucional en 1886 y luego dió un autogolpe de estado para modificar la constitución nuevamente para extender el período presidencial a 6 años y recuperar todas las atribuciones que le había retirado la modificación constitucional de 1885.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 345.
  2. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. i-ii.
  3. Estrada Paniagua, Federico (1909). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala.  XXIII Guatemala: Arturo Siguere y Cía.  pp. xv-xxviii.
  4. Valladares de Ruiz, Mayra (Agosto de 1995). Los gobiernos liberales y sus fuerzas políticas 1871-1944. En Estudios del IIHAA, 2 (95). Guatemala: Instituto de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Arqueológicas, Universidad de San Carlos. pp. 106-107.
  5. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales. pp. 721-725.
  6. Caballeros, Adrián F. (1887). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1887 VI. Guatemala: Tipografía La Unión. pp. 452-458.
  7. Guerra, Recopilación, p. 725.
  8. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. p. 14.

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