3 de marzo de 1983: fusilan a 6 condenados por Tribunales de Fuero Especial

Durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont fusilian a seis condenados por los Tribunales de Fuero Especial, tres días antes de la llegada del Papa Juan Pablo II.

3marzo1983
El Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en 1896. En el paredón perimetral fueron fusilados los seis condenados a la pena de muerte por los Tribunales de Fuero Especial. En el recuadro: el Gral. Efraín Ríos Mont, al centro, con su Ministro de la Defensa, general Oscar Humberto Mejía Vítores, a su derecha. El Ministro de la Defensa dirigía los Tribunales de Fuero Especial. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de Associated Press.

Durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont se establecieron los llamados «Tribunales de Fuero Especial«, los cuales juzgaban sumariamente a los implicados en actividades guerrilleras.  Los tribunales estaban ubicados en el Palacio Nacional —aunque esto no era del dominio público en esa época— y juzgaron más de setenta casos, los cuales resultaron veinte condenas.1

El 17 de septiembre de 1982 fueron fusilados cuatro guerrilleros, siendo aquella la primera ejecución oficial en siete años, aunque el país estaba en medio de una cruenta guerra civil que había dejado ya miles de muertos y que obligaba al gobierno a extender el estado de sitio cada 30 días.1,2  A estos fusilamientos le siguieron otros dos, el 3 y el 22 de marzo de 1983.  Pero de todos estos, el que ocurrió el 3 de marzo de 1983 fue el que más repercusión mundial tuvo porque ocurrió apenas cuatro días antes de que llegara el Papa Juan Pablo II en su visita oficial a Guatemala.1

Los seis condenados — Walter Vinicio Marroquín González, Sergio Roberto Marroquín González, Héctor Haroldo Morales López, Marco Antonio González (de nacionalidad hondureña), Carlos Subuyug Cuc, y Pedro Raxon Tepet2 — fueron fusilados a las cinco de la manana frente al paredón del Cementerio General de la Ciudad de Guatemala y los bomberos se encargaron de darles sepultura.  Subuyg Cuc y Raxon Tepet fueron ejecutados por terrorismo, mientras que el resto por secuestro.2  El hondureno González se había entrevistado con representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y les contó que había entrado a Guatemala por un puesto fronterizo en Agua Caliente solamente para ser capturado por el ejército guatemalteco y llevado a la prisión del Cuarto Cuerpo de la Policía Nacional, en donde lo mantuvieron incomunicado y lo hicieron confesar por medio del método de «capucha llanta«.  González le dijo a los representantes de CIDH que esa tortura consistía en colocar una capucha de goma del reo, la cual le cubría toda la cabeza hasta el cuello, y a la que se introducía alcohol mientras el reo está atado de pies y manos, llevándolo casi hasta la asfixia.  La CIDH verificó que los sindicados a los tribunales de Fuero Especial habían confesado luego de sufrir esta tortura.3

Los obispos de Guatemala habían enviado un telegrama al gobierno de Ríos Mont pidiendo clemencia para los condenados, en atención a la llegada del Papa, pero no fueron atendidos.  Es más, el nuncio apostólico en Guatemala, Oriano Quilici, había informado que el Papa había intercedido por los condenados y había solicitado al gobierno dar muestras de clemencia, pero la solicitud fue rechazada por la Corte Suprema de Justica.  Ya cuatro de los que murieron el 3 de marzo se habían salvado el 1 de febrero porque cuando ya estaban en el Cementerio General, veinte minutos antes de ser fusilados llegó la orden de suspender la ejecución.1

Debido a que Ríos Mont pertenecía a la Iglesia Evangélica «El Verbo» se conjeturó que no habría querido otorgar la clemencia por su oposición a la Iglesia Católica, algo que habría quedado corroborado por el desplante que le hizo a Juan Pablo II cuando éste llegó a Guatemala, al negarse a besarle el «Anillo del Pescador«.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Agencias (3 de marzo de 1983). Gran tristeza en la Iglesia de Guatemala por la ejecución de seis personas en vísperas de la visita de Juan Pablo II. España: El País.
  2. Comisión Interamericana de Derechos Humanos (3 de octubre de 1984). Resolución Nº. 15/84 Casos 8094, 9038 y 9080, Guatemala.  Organización de Estados Americanos.
  3. — (1984). Reporte del País: Guatemala.  Organización de Estados Americanos.

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26 de mayo de 1973: masacre en Sansirisay, Jalapa

Tras un confuso incidente debido a un conflicto de tierras, el ejército perpetra una masacre en Sansirisay, Jalapa.

26mayo1973
Montaña de Santa María Xalapán, en Jalapa.  En el recuadro: el escudo del municipio de Sansare, El Progreso, que conlinda con la comunidad de indígena de Santa María Xalapán.  Imágenes tomadas de «Somos Xincas» y de Wikimedia Commons.

Una de las primeras masacres que ocurrieron en Guatemala en la época de la Guerra Civil de 1960-96 —ahora llamada «Conflicto Armado Interno» por cuestiones legales tras la firma de los Acuerdos de Paz de 1996— fue la que se produjo el 26 de mayo de 1973 en Sansirisay, un caserío de la aldea en Jalapa, contiguo a la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán durante el gobierno del general Carlos Arana Osorio.1 En esa ocasión murieron entre 14 y 19 personas, en un confuso incidente relacionado con la disputa de tierras que la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán y el poblado de Sansare, en El Progreso, reclamaban como suyas.1

Debido al conflicto en Sansirisay, por medio del Decreto Legislativo 23-1974 se autorizó al Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) para que comprara las fincas rústicas Sansirisay y Amoltepeque, en Sanarate, municipio del departamento de El Progreso, con un área total de 14 caballerías para que le fueran adjudicadas a la comunidad indígena a título gratuito.1 Aquellas fincas que compró el INTA eran parte de la finca Sansirisay y Amoltepeque que fue remedida en 1910 por el Ing. Luis Samayoa y que en ese momento fue reportada con 32 caballerías, 36 manzanas y 2385 varas cuadradas.1 Finalmente, el INTA declaró que el problema agrario había quedado finalmente resuelto el 20 de agosto de 1981, cuando fueron medidas y unificadas las fincas Alutate, Tatasirire, Pontezuelas, Sanchico y Arloroma, propiedad de la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán y que tenían una extensión de 395 caballerías en total.2

Pero, ¿cómo se originó aquel conflicto entre la Comunidad de Santa María y el poblado de Sansare?

Durante la época colonial se adjudicaron a la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán los siguientes terrenos:

    1. Ejidos de Alutate: adjudicados en 1712 en calidad de ejidos y confirmado por Real Cédula del Rey Felipe V.  Tiene una extensión de 41 caballerías.
    2. Tatasirire, Pontezuelas y Sanchico: pagada en 1757 con una extensión de 278 caballerías.
    3. Arloroma: comprada en 1757, con una extensión de 8 caballerías.3

Estos terrenos originalmente tenían 327 caballerías pero cuando fueron remedidos después de la Independencia se encontraron varias discrepancias:

    1. Ejidos de Alutate: en 1889 tenían una extensión de 204.12 caballerías.
    2. Tatasirire, Pontezuleas y Sanchico: en 1899 tenían 185,65 caballerías.
    3. Arloroma: una medición de 1920 reportó una extensión de 4.55 caballerías.3

Ahora bien, hubo fuertes disputas por las tierras que correspondían al poblado y sus alrededores, denominados «Llanos de Jalapa» o «La Circunvalación«, entre el común de ladinos, el común de indígenas y otras personas individuales.  Este terreno había sido adjudicado inicialmente en el Registro de la Propiedad Inmueble a nombre de «Comunidad de Jalapa»  con base a una medida de 1826 y un título emitido por el gobierno del Jefe de Estado Mariano Gálvez.3 Pero por nuevos Acuerdo Gubernativos y procesos de Titulación Supletoria se emitieron posteriormente otros títulos a favor de personas individuales, generando problemas por las posiciones y, sobre todo, por los  traslapes.4

Por su parte, en 1575 le otorgaron las tierras del pueblo de Sansare a Alonso de Hidalgo, quien las heredó a Isabel Escobar, su viuda, al morir en 1600. Cuando la viuda midió la extensión del terreno, determinó que tenía 154 caballerías. Tiempo después, las tierras pasaron a ser propiedad de Lorenzo Marroquín de Mendoza, y finalmente, en 1904, las tierras fueron inscritas en el Registro del Propiedad a favor de los herederos de Marroquín Mendoza. El poblado de Sansare ha solicitado que el terreno de la finca de los Marroquín Mendoza les fuera otorgado como ejidos, pero no fue posible por ya tener propietarios particulares, aunque eso no ha impedido que las autoridades ediles han realizado titulaciones supletorias de algunos predios de dicha finca a su favor.4

Esta maraña de reclamos sobre la misma tierra desencadenó el conflicto que resultó en la muerte de al menos quince personas en Sansirisay el 26 de mayo de 1973. El incidente fue tan confuso y censurado que algunas fuentes indican que los fallecidos eran de origen xinca, mientras que otras señalan que eran campesinos ladinos,5 y hasta hay otros grupos que dudan de la versión oficial y llegan a señalar que hubo cientos de fallecidos, pero sin contar con pruebas o evidencias.  En lo que sí están todos de acuerdo, es que la masacre ocurrió cuando miembros de la Policía Militar Ambulante intentaron poner orden, y que el entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Efraín Ríos Mont, llegó en helicóptero al lugar de los hechos y verificó que la situación ya estaba bajo control después de haber sobrevolado el área.5 Y es importante mencionar que ese mismo mes, ya habían sido asesinados unos comuneros de Santa María Xalapán y su abogado Gregorio Fuentes.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretaría de Asuntos Agrarios (31 de marzo de 2015). Investigación histórico-catastral de los conflictos territoriales entre la comunidad indígena de Santa María Xalapán, Jalapa, con vecinos de la cabecera y aldeas de Sansare, El Progreso. Guatemala: Presidencia de la República. p. 33.
  2. Ibid, p. 37.
  3. Ibid., p. 41
  4. Figueroa Ibarra, Carlos (7 de febrero de 2013). Ríos Mont, el ocaso del centauro. En Albedrío. 9. Guatemala: Albedrío.
  5. Arcón Puzul, María Catalina (noviembre de 2008). Situación Socioeconómica de los desplazados internos, víctimas del Conflicto Armado Interno. Guatemala: Escuela de Trabajo Social, Universidad de San Carlos. p. 18.

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6 de diciembre de 1982: masacre de «Las Dos Erres»

Masacre en el parcelamiento «Las Dos Erres» en el municipio de La Libertad, Petén durante la Guerra Civil de Guatemala

6diciembre1982
Mapa de Petén, mostrando la ubicación del parcelamiento de Las Dos Erres y los sitios petroleros de Xan (pozos) y La Libertad (refinería) que poseía la empresa Basic Resources en la época en que ocurrió la masacre.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1950 el contrato de concesión N.º 2-85 otorgó el «campo Xan» a la empresa internacional Basic Resources, que comenzó a explorar los posibles yacimientos petroleros en Guatemala aunque no encontró mayor cosa inicialmente. Por otra parte, tras la contrarrevolución de 1954 dirigida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, con la ayuda de la Operación PBSUCCESS de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) y patrocinada por la United Fruit Company (UFCO),1 el nuevo gobierno guatemalteco empezó a utilizar estrategias de libre mercado, asesorado por el Banco Mundial y la Administración de Cooperación Internacional (ICA) del gobierno de los Estados Unidos. De esta forma, Guatemala ingresó de lleno al mercado basado en préstamos y deuda que se impuso en el mundo después del triunfo aliado en la Segunda Guerra Mundial. Originalmente, la ICA creó la Dirección General de Asuntos Agrarios (DGAA), la cual se encargó de desmantelar los efectos de la Reforma Agraria del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, especialmente aquellos que afectaron los intereses de la frutera estadounidense.2

Posteriormente, en 1959, se aprobó el decreto ley 1286 que creó la Empresa Nacional de Fomento y Desarrollo Económico del Petén (FYDEP), dependencia de la Presidencia de la República, y que se encargaría del proceso colonizador del departamento de Petén; esta entidad estuvo dirigida por militares y fue una dependencia del Ministerio de la Defensa.2

El parcelamiento de Las Dos Erres fue fundado en 1978 en el enorme municipio petenero de La Libertad, como parte de la colonización del Petén fomentada por el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, a través de la entidad Fomento y Desarrollo Económico de Petén (FYDEP), la que por medio de su Departamento de Colonización distribuyó tierra gratuitas a muchos campesinos provenientes del interior de la República.2 En el caso específico de Las Dos Erres, se autorizó repartir 100 caballerías de tierras fiscales a Federico Aquino Ruano y Marcos Reyes, quienes repartieron lotes de una, dos y cinco caballerías a todo aquel que lo solicitara. Por aquella época, la petrolera Basic Resources encontró yacimientos petroleros en la región de La Libertad durante la década de 1970 e inició los trabajos para su explotación comercial en 1980.3

A principios de 1982, supuestamente varios miembros de las Fuerzas Armadas Rebeldes realizaron actos de presencia en el parcelamiento Las Dos Erres y en el mes de septiembre habrían sido los responsables de atacar a una unidad del Ejército de Guatemala en el área, causándole alrededor de veinticinco bajas, robándoles diecisiete fusiles y equipo militar, lo que resultó en un incremente de unidades militares en la región.3

Con la excusa del ataque, el Ejército organizó la Patrulla de Autodefensa Civil en Las Dos Erres, pero cuando algunos de los habitantes del parcelamiento se negaron, el Ejército comenzó a difundir que los habitantes de esa comunidad eran guerrilleros usando como prueba sacos que contenían maíz y frijol que habían encontrado en Las Dos Erres con la marca «FAR». (En realidad, las siglas FAR correspondían a Federico Aquino Ruano, quien había repartido los lotes del parcelamiento).3

Esto dió pié para que se produjera una horrible masacre en el parcelamiento el 6 de diciembre de 1982 cuando era presidente de facto el general Efraín Ríos Mont. En ese día, el ejército aniquiló a todos los habitantes del lugar, lo que años más tarde dió pié a que se hiciera un juicio al presidente por su responsabilidad en el asunto. Este juicio fue el punto de partida entre los que dicen que hubo genocidio en Guatemala y los que no, pero realmente depende de la definición del término.3

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, genocidio está definido como el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. Visto desde esta definición, no hubo genocidio porque las masacres no fueron por ninguna de estas razones.4 He aquí las observaciones de HoyHistoriaGT:

  1. No fueron masacrados por motivo de raza o de etnia: los pobladores no eran originarios de La Libertad, sino que llegaron a establecerse allí cuando las 100 caballerías fueron distribuidas.
  2. No fue por religión: tanto católicos como evangélicos fueron víctimas.
  3. La política no tuvo que ver, pues los habitantes del parcelamiento se dedicaban a sus labores y trabajaban para su cooperativa sin molestar a nadie.
  4. Nacionalidad: todas las víctimas eran guatemaltecas y provenían de diversos departamentos de la República.

Entonces, ¿por qué los mataron?

Los miembros del ejército estaban convencidos de que los habitantes del parcelamiento eran guerrilleros, y siguieron las tácticas de tierra arrasada con que entrenaron a los oficiales del ejército en la Escuela de Las Américas, institución que operaba en Panamá el ejército de los Estados Unidos. La presencia de las Fuerzas Armadas Rebeldes y el ataque del destacamento militar fueron la excusa para esta masacre. pero, ¿qué consiguió el ejército aterrorizando y desplazando a los civiles del área? Es aquí cuando debe recordarse que en el municipio de La Libertad —que es sumamente grande—, operaba la compañía petrolera Basic Resources, y que la misma empezó a explotar comercialmente el petróleo en 1980.5,6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency.
  2. Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014.
  3. Corte Interamericana de Derechos Humanos (24 de noviembre de 2009). Sentencia del Caso de la Masacre de las Dos Erres vs. Guatemala.
  4. Citation Resources (2013). «Guatemalan Oil Production and Exploration»Oil Council (en inglés) (Perth, Washington, Estados Unidos). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.
  5. Real Academia Española (2019). Diccionario de la Lengua Española. España: RAE.
  6. Collectif (2011). «PERENCO: explotar petróleo, cueste lo que cueste». Collectif Guatemala (Guatemala). Archivado desde el original el 18 de febrero de 2015.

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¿Qué era la política del «Gran Garrote» del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del «Gran Garrote» en el Caribe. Caricatura de William Allen Rogers de 1904, recreando un episodio de Los viajes de Gulliver.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La política del «Gran Garrote» (o «Big Stick«) del presidente estadounidense Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.13

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.1

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 19024,5 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.6,7 Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del «derecho» de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el «Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe» y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:1

«Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.»8

La «Doctrina Monroe» afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase «América para los americanos«. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en «América para los estadounidenses«.9

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company a principios del siglo XX,10,11 y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama en 201512 y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump al gobierno de Jimmy Morales en 2019.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Beale, Howard K. (1957). Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power. (en inglés) Johns Hopkins Press.
  2. Roosevelt, Theodore (1913). Theodore Roosevelt: An Autobiography (en inglés) The Macmillan Press Company.
  3. Gould, Lewis L. (1991). The Presidency of Theodore Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-0565-1.
  4. Berman, Karl (1986). Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848. (en inglés) South End Press.
  5. Hershey, A.S. (1903). The Venezuelan Affair in the Light of International Law (en inglés) University of Michigan Press.
  6. Bishop, Joseph Bucklin (1913). Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, (en inglés) Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  7. Conniff, Michael L. (2001). Panama and the United States: The Forced Alliance. (en inglés) University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9.
  8. Ugalde, Luis. Gomecismo y la política panamericana de Estados UnidosISBN 9789802444168.
  9. Perkins, Dexter (1937). The Monroe Doctrine, 1867-1907. (en inglés) Baltimore Press.
  10. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  11. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  12. Porras Castejón, Gustavo (19 de junio de 2015). «Los Estados Unidos y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas»Plaza Pública (Guatemala).
  13. Bermúdez, Angel (30 de julio de 2019). «Tercer país seguro: cómo el pacto entre Estados Unidos y Guatemala perjudica a los migrantes de Honduras y El Salvador«.  BBC News Mundo.

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5 de junio de 1982: guerrilla destruye un puente vital para la comunicación con México

Tras ser casi derrotada por la ofensiva militar encabezada por el general Benedicto Lucas García antes del golpe de estado del 23 de marzo, la guerrilla destruye un puente vital para la comunicación entre Guatemala y México

5junio1982
Desfile militar de patrulleros civiles indígenas en la ciudad de Cobán en 1980.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Para 1982, los grupos guerrilleros estaban en una situación precaria después del éxito de la ofensiva antiguerrillera dirigida por el general Benedicto Lucas García, durante el gobierno de su hermano, el también general Fernando Romeo Lucas García. Esta ofensiva había incluído el uso de un software que ya había utilizado exitosamente la Junta Militar en Argentina para localizar y destruir los reductos guerrilleros en los centros urbanos; este programa de computadora identificaba aquellas residencias en donde había uso excesivo de agua potable y de electricidad y el Ejército las marcaba como posibles objetivos guerrilleros.  Dichos reductos ya habían dado muestras de su poder, como cuando colocaron una bomba de alto poder en un tragante en el parque central ubicado en la esquina opuesta al despacho presidencial en el Palacio Nacional en septiembre de 1980, y cuando detonaron potentes bombas que dañaron considerablemente las instalaciones del Banco Industrial en la zona 4, el Banco del Café en la Avenida Reforma y frente al Instituto de Previsión Militar, a tan solamente una cuadra del Palacio Nacional.1

Entre 1980 y 1981 se produjeron varios combates en reductos guerrilleros en varias zonas de la Ciudad de Guatemala, los cuales fueron destruidos por completo por el Ejército; estos reductos estaban diseminados en varios puntos estratégicos de la ciudad, incluyendo áreas de clase alta como Vista Hermosa, de clase media como la colonia Utatlán y una casa situada a apenas una cuadra del Palacio Nacional. Al mismo tiempo, se estaba emprendiendo fuertes ofensivas contra las posiciones guerrilleras en las regions rurales, en especial en la Franja Transversal del Norte; puede decirse que para principios de 1982, la guerrilla estaba contra las cuerdas y tuvo que cambiar de estrategia radicalmente.1

Así fue como los grupos guerrilleros empezaron a ejecutar lo que ellos denominaron «recuperaciones económicas«, y que no eran otra cosa que actos de delincuencia común para obtener fondos para subsistir: impuestos de guerra, secuestros para obtener rescates —como por ejemplo, el del periodista Alvaro Contreras Vélez del periódico Prensa Libre—, y asaltos a comercios y autobuses.2 Además, para alarmar a la población y hacer presencia, cometían actos terrotistas, como derribar torres de transmisión eléctrica desde la planta hidroeléctrica de Chixoy y que provocaban prolongados apagones, o como el atentado perpetrado el 5 de junio de 1982, cuando zapadores del Frente «Ernesto Guevara» del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) dinamitaron el Puente San Juan, de 55 metros de longitud, que se encuentra sobre la carretera Interamericana a la altura del kilómetro 280, lo que interrumpió el tránsito de Guatemala hacia México.3

Para entonces, el gobierno de general Lucas García había sido derrocado por el golpe de estado que puso en la presidencia al general protestante Efraín Ríos Mont, quien continuó con la lucha contra la guerrilla,4 la cual perpetró los siguientes atentados, entre otros:2,5

  • 26 de agosto de 1982: secuestro y asesinato de patrulleros civiles que estaban en la aldea Pajuil País del municipio de Aguacatán, Huehuetenango, quienes fueron enterrados en una fosa común.
  • 25 de junio al 21 de julio de 1982: la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), incendió las fincas El Matasano, en El Quetzal; Panorama, en San Rafael Pie de la Cuesta; Carolina y Platanillo, en el Tumbador, San Marcos por colaborar con el Ejército.
  • 18 de diciembre de 1982: el Ejército Guerrillero de los Pobles (EGP) voló dos puentes en la carretera que pasa por el Parcelamiento Santo Tomás en el municipio selvático de Ixcán, Quiché, en el área petrolera de la Franja Transversal del Norte. Esta acción impidió la movilización de vehículos militares en Playa Grande.5

Para combatir el auge del terrorismo guerrillero, el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont, con la asesoría militar del gobierno del presidente Ronald Reagan de los Estados Unidos6 emprendió una contraofensiva de tierra arrasada similar a las utilizadas por las fuerzas estadounidenses en Vietnam, resultando en masacres en diferentes aldeas y caseríos, en especial en la región selvática y aislada del Ixcán en la Franja Transversal del Norte, la cual estaba aislada del resto del país por la barrera natural de Los Cuchumatanes.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Rivera González, Nelton (3 de octubre de 2016).  Benedicto Lucas, el estratega contra la guerrilla, parte I.  Guatemala: Prensa Comunitaria.
  2. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999). «Atentados contra la libertad» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  3. El País (1982). «Golpe de Estado militar en Guatemala». El País (Madrid). Archivado desde el original el 16 de junio de 2013.
  4. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999). «Atentados contra sedes municipales» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  5. Carrera, Margarita (2013). «El general Ríos Montt». Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 23 de noviembre de 2014.
  6. Raymont, Henry (2007) “Vecinos en conflicto: la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica desde Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días.” Padilla, Luciano, Trad. México: Siglo Veintiuno.
  7. Doyle, Kate (2009). «Operación Sofía»National Security Archive. (en inglés) National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 297 (George Washington University).

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23 de marzo de 1982: golpe de estado contra Lucas García

Golpe de estado perpetrado por oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala derroca al gobierno del general Fernando Romeo Lucas García

23marzo1982
Corredores interiores del Palacio Nacional, en donde se perpetró el golpe de estado del 23 de marzo de 1982.  En el recuadro: el presidente general Fernando Romeo Lucas García. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 23 de marzo de 1982, el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García fue depuesto según las primeras comunicaciones, por un grupo de «oficiales jóvenes» del Ejército de Guatemala, cuyo objetivo sería «acabar con la corrupción«. Los sublevados tomaron el control de la Ciudad de Guatemala y lograron que el general Lucas García se rindiera a los militares que horas antes habían rodeado el Palacio Nacional.1

Seis guarniciones militares, cinco de ellas de la capital guatemalteca, apoyadas por la fuerza aérea, estuvieron involucradas en la sublevación y pidieron a la policía que entregase sus armas y que se uniera a ellos. No se produjeron enfrentamientos armados en la capital, aunque en el interior del país sí hubo algunos choques de menor importancia. El Aeropuerto Internacional «La Aurora» permaneció cerrado durante varias horas, y numerosos vuelos internacionales fueron cancelados o retenidos; efectivos de la fuerza aérea controlaban la terminal, y aviones y helicópteros de combate sobrevolaban la capital en una exhibición de fuerza de los militares sublevados.1

Los sublevados ocuparon también el edificio del Congreso, la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (GUATEL), y todos los edificios oficiales importantes de la capital guatemalteca. Dos helicópteros fueron estacionados en la plaza principal de la capital, junto al Palacio Nacional, para sacar de él al presidente y a sus acompañantes. El secretario personal del general Romeo Lucas, Jorge García Granados —también secretario general del Partido Revolucionario, entonces el partido oficial—, fue llevado esposado al palacio de Gobierno frente a las cámaras de televisión.1

De acuerdo a un comunicado de la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos, enviado a Washington D.C. en 1983 se indica que el golpe fue realizado por un grupo de veintidós oficiales medios sin el conocimiento ni consentimiento del alto mando militar; por esta razón, el golpe no tenía más apoyo que el de ese pequeño grupo de militares que lo había diseñado. Lucas García, por su parte, estaba listo para resistirlo y hubiera podido aplastarlo fácilmente con las tropas de que disponía en el Palacio Nacional, pero su Jefe de Administración Pública y amigo personal, coronel Montalbán Batres, le informó que los complotadores tenían como rehenes a la anciana madre del presidente de 90 años de edad, y a su hermana de 60 años, y que éstas se encontraban en el pasadizo subterráneo que une al Palacio Nacional con la Casa Presidencial. Lucas fue llevado al túnel y encontró a su hermana que estaba sentada y tenía la cabeza de su madre en su regazo mientras que un soldado les apuntaba a la cabeza. Lucas García decidió renunciar en el acto y se comunicó con el alto mando militar y con su hermano Manuel Benedicto Lucas García —Jefe del Estado Mayor y quien ya estaba enviando tropas para ayudar a su hermano a la capital guatemalteca— para informarles que se iba a rendir y que no iba a haber ninguna resistencia.2

Tras rendirse, Lucas García fue conducido bajo escolta militar al aeropuerto, para ser expulsado del país; apenas media hora antes se había terminado el plazo dado por los sublevados para que el presidente Lucas se entregara pacíficamente, y las tropas habían tomado posiciones para un posible asalto al palacio. Las calles de Guatemala estaban desiertas, y todos los comercios en el Centro Histórico de la ciudad estaban cerrados. En la capital reinaba una gran tensión, luego de que los canales de televisión privada de Guatemala interrumpieron su programación regular para unirse a la cadena nacional, a través de la cual se pidió constantemente a los guatemaltecos que permanecieran tranquilos, dentro de sus casas.1

El ganador de las elecciones del 7 de marzo de 192, el candidato oficialista y exministro de la Defensa general Ángel Aníbal Guevara, estaba de vacaciones en Miami, Florida el día del golpe de Estado, y debía tomar posesión el 1 de julio de julio pero ya no alcanzó a hacerlo.1 Por su parte, los partidos que perdieron la elección encabezados por los ex-candidatos presidenciales Gustavo Anzueto Vielman, Alejandro Maldonado Aguirre, y Mario Sandoval Alarcón, habían realizado una manifestación unos días antes denunciado un fraude en los comicios del 7 de marzo pero habían sido reprimidos con gases lacrimógenos por las fuerzas de seguridad del Estado, a pesar de pertenecer a las élites políticas y económicas del país.

Tras la salida de Romeo Lucas García, los jefes de los sublevados pidieron la comparecencia en el palacio del general de brigada Efraín Ríos Montt —quien había sido el director de la Escuela Politécnica cuando los oficiales golpistas estudiaron y candidato presidencial por la Democracia Cristiana Guatemalteca en 1974— y del candidato a la vicepresidencia por el partido Movimiento de Liberación Nacional en las pasadas elecciones, Lionel Sisniega Otero.1 Una vez montada la Junta Militar de Gobierno, conformada por el general Ríos Montt como presidente de la misma, y por el general de brigada Egberto Horacio Maldonado Shaad y el coronel de infantería Francisco Luis Gordillo Martínez como vocales,3 ésta dió una conferencia de prensa y presentó la siguiente proclama:4

«Programa del Ejército de Guatemala al Pueblo»

Disposición: el Presidente de la Junta Militar de Gobierno y Ministro de la Defensa Nacional, al pueblo de Guatemala y a los señores oficiales generales, oficiales superiores, oficiales subalternos, especialista, clases y soldados y sus equivalentes en la Marina de Guerra del Ejército de Guatemala:

Considerando: que el pueblo de Guatemala ha sido objeto de manipuleos electorales fraudulentos repetidas veces en los últimos tiempos, lo que ha dado lugar a que los guatemaltecos pierdan la fe en las instituciones democráticas que nos han regido desde nuestra emancipación política;

Considerando: que es imperativo que la confianza en dichas instituciones sea plenamente restablecida, para dar lugar así al nacimiento de gobiernos legítimamente constituidos y asentados en genuina raigambre popular;

Considerando: que el Ejército de Guatemala es la institución llamada a garantizar plenamente pervivencia de esas instituciones y de garantizar al pueblo de Guatemala la existencia de un orden que le permita vivir en paz, trabajar honradadamente y gozas de un clima político que en el futuro le permita la elección y limpia de sus gobernantes, así como dentro de ese orden gozar plenamente de los derechos inherentes a la personalidad humana;

Considerando: que la situación a que se ha conducido al país mediante las prácticas electorales fraudulentas, con el consiguiente deterioro de los valores morales, el fraccionamiento de las fuerzas democráticas así como el desorden y la corrupción en la administración pública, hacen imposible resolver esa problemática dentro del marco constitucional; todo lo cual hace imperativo que el Ejército de Guatemala suma el Gobierno de la República.

Por tanto, dispone:

Primero: el Ejército de Guatmeala, conservando su jerarquía militar, asume el Gobierno de la República a través de una Junta Militar de Gobierno, integrada así: presidente, General de Brigada José Efraín Ríos Montt; Vocal, General de Brigada Horacio Egberto Maldonado Schaad; Vocal, Coronel de Infantería DEM, Francisco Luis Gordillo Martínez. 

Segundo: se suspende la vigencia de la Constitución de la República por el tiempo que la situación del país lo demande; sin embargo, serán plenamente respetado y garantizados los derechos humanos que garanticen a los guatemaltecos.

Tercero: oportunamente se emitirá el Estatuto de Gobierno de la República.

Cuarto: la Junta Militar de Gobierno asume las facultades legislativas y gobernará por medio de Decretos Leyes, quedando disuelto el Congreso de la República. 

Quinto: los funcionarios y empleados de la administración pública y los tribunales de justicia de la República, ajustarán su actuación a la legislación vigente del país.

Sexto: la Junta Militar de Gobierno respetará los convenios, tratados y compromisos internacionales vigentes a la fecha.

Séptimo: se suspenden las actividades de los partidos políticos.

Octavo: el presidente de la Junta Militar de Gobierno, General de Brigada José Efraín Ríos Montt, desempeñará al mismo tiempo el cargo de Ministro de la Defensa Nacional.

Noveno: el vocal de la Junta Militar de Gobierno, General de Brigada Horacio Egberto Maldonado Schaad, desempeñará el cargo de Ministro de Gobernación.

Décimo: El vocal de la Junta Militar de Gobierno, Coronel de Infantería DEM. Francisco Luis Gordillo Martínez, desempeñará el cargo de Ministro de Comunicaciones y Obras Públicas.

Décimo primero: se nombra un grupo asesor de la Junta Militar de Gobierno, integrado por los Oficiales Superiores y Subalternos siguientes: Coronel de Infantería DEM. Víctor Manuel Argueta Villalta, Tte. Coronel de Inf. DEM. Mario René Enríquez Morales, Mayor de Ingenieros DEM. Angel Arturo Sánchez Gudiel, Capitán 1ro. de Inf. DEM Carlos Rodolfo Muñoz Piloña, Capitán 2do. de Av. P. A. Mario Augusto Rivas García, subteniente de Infantería Héctor Mauricio López Bonilla.[…]4

Ese día, nombraron al coronel y licenciado Manuel de Jesús Girón Tánchez como secretario de la Junta Militar y el día siguiente, 24 de marzo, fue un día de mucha actividad, ya que emitieron una serie de decretos-ley por medio de los cuales disolvieron el Congreso, declararon nulas las elecciones del 7 de marzo de 1982, suspendieron la vigencia de la constitución de 1965 y eliminaron la figura de vice-presidente de la República y del Consejo de Estado.5  Asimismo, hicieron formalmente el nombramiento de sus ministros de estado, quienes —aparte de los ya mencionados— fueron:

  • Ministro de Finanzas: doctor en economía Leonardo Figueroa Villate.
  • Ministro de Educación: profesor Luis Antonio Mérida López3
  • Ministro de Trabajo y Previsión Social: licenciado Otto Palma Figueroa6

BIBLIOGRAFIA:

  1. El País (24 de marzo de 1982). «Golpe de Estado militar en Guatemala». El País (Madrid).
  2. Defense Intelligence Agency (1983). «Section 3». Possible Coup in Guatemala. National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 32. George Washington University: National Security Archive.
  3. Departamento de Recopilación de Leyes (1987) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1981-1982. CI. (I). Guatemala: Tipografía Nacional: p. 1071.
  4. Ibid., pp. 57-60.
  5. Ibid., pp. 58-61.
  6. Ibid., p. 1072.

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8 de agosto de 1983: golpe de estado contra Ríos Mont

El gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont es derrocado por un golpe de estado dirigido por su Ministro de la Defensa, general Oscar Humberto Mejia Víctores

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Palacio Nacional y Parque Central en 1979.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En junio de 1983, el Departamento de la Defensa de Estados Unidos recibió un mensaje de su oficina de inteligencia en Guatemala, en el que se le explicaba que se esperaba un golpe de estado en contra del gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont, que podría ocurrir entre el 30 de junio —Día del Ejército que se celebra en lugar del aniversario del triunfo de la Revolución Liberal— y el 2 de agosto —día de la conmemoración del levantamiento de los cadetes contra los liberacionistas—. Según el comunicado estadounidense, el Ministro de la Defensa, Óscar Humberto Mejía Víctores sería reemplazado por un militar afín a los alzados, quien luego del derrocamiento de Ríos Montt convocaría a elecciones para formar una Asamblea Nacional Constituyente en un plazo de sesenta día después de que ocurriera el golpe. La nueva asamblea constituyente sería el congreso interino, en lo que se convocaría a elecciones generales, que los estadounidenses consideraban sería en cuestión de tres años después del derrocamiento de Ríos Mont.1

Las razones por las que el régimen iba a ser derrocado fueron listadas en el comunicado estadounidense:

    • El general Ríos Mont era una figura pública muy popular que agradaba a la prensa guatemalteca, pero la gente se había desilusionado de él. Sus últimos mensajes presidenciales dominicales eran prácticamente sermones evangélicos en los que decía su recordada frase «¡Usted Papá, Usted Mamá!» utilizando numerosas variaciones sobre el tema familiar, expresadas con creciente frenesí hasta que terminaban los mensajes.​
    • Había más corrupción ahora que la que había habido en los gobiernos anteriores.
    • Una persona guatemalteca que actuaba como agente de la CIA reportó que oficiales del gobierno le pedían hasta el 20% en comisiones por las compras que le hacían.
    • El mismo agente informó que había altos funcionarios del gobierno de Ríos Montt que habían borrado la frase «República de Guatemala«, en las órdenes de compra del gobierno, y la remplazaron por la expresión «Nueva Guatemala«, que se refería a los cristianos evangélicos en el poder con Ríos Mont y que molestaban sobremanera a la mayoría católica del país.
    • También reportó que Ríos Mont había ganado las elecciones de 1974, en que resultó triunfador fraudulentamente el general Kjell Eugenio Laugerud García; sin embargo, Ríos Mont habría aceptado la derrota a cambio de ser nombrado agregado militar en España y de recibir pagos secretos de seis mil dólares mensuales cuando se encontraba en ese país.
    • Se decía también que el general había estado malversando fondos del estado para apoyar a su iglesia evangélica.
    • Por último, se decía que sólo los veintidós oficiales que habían fraguado el golpe de estado del 23 de marzo de 1982 y la esposa de Ríos Mont lo apoyaban en el gobierno.1

Ríos Mont fue derrocado el 8 de agosto de 1983 por un golpe de Estado liderado por el general de brigado Oscar Humberto Mejía Víctores, su ministro de Defensa, quien en efecto inició la transición hacia los regímenes democráticos en el país. La mayoría de la información recabada por los servicios de inteligencia estadounidense resultó correcta, exceptuando el cambio del ministro de la Defensa.1

He aquí la proclama de los golpistas:2

Proclama del Alto Mando y del Consejo de Comandantes Militares

El Mando del Ejército y los suscritos Comandantes Militares, de las Fuerzas de Aire, Mar y Tierra, reunidos en Consejo, con alto sentido patriótico y de responsabilidad profesional, conscientes del momento histórico que vive Guatemala, así como también en resguardo del honor y dignidad del Ejército, al pueblo de Guatemala hacemos saber:

Primero: que hemos analizado la situación creada por un reducido grupo que por ambiciones personales pretende perpetuarse indefinidamente en el poder.

Segundo: que hemos comprobado, que un grupo religioso, fanático y agresivo, aprovechando las posiciones de poder de sus más altos miembros ha hecho uso y abuso de los medios del Gobierno para su propio beneficio, ignorando el principio fundamental de separación de Iglesia y Estado

Tercero: que se reafirma la decisión de erradicar la corrupción administrativa en todos los niveles.

Cuarto: que estamos conscientes sobre todo que es necesario preservar y fortalecer la unidad del Ejército, manteniendo el principio de jerarquía y subordinación, para así frustrar los intentos de algunos elementos que han pretendido fraccionar y confundir a la Institución Armada.

Quinto: que en aras de la Unidad Nacional, se ha decidido unánimamente relevar de su cargo al Presidente de la República y Comandante General del Ejército, señor general de brigada José Efraín Ríos Mont y nombrar en su lugar al actual Ministro de la Defensa Nacional, señor general Oscar Humberto Mejía Víctores, quien ejercerá simultáneamente las funciones de Jefe de Estado y Ministro de la Defensa Nacional.

Sexto: que en cumplimiento de lo resulto, se procederá a las modificaciones correspondientes en el Estatuto Fundamental de Gobierno y en las leyes respectivas.

Séptimo: que reafirmamos nuestr avoluntad de continuar el proceso de retorno a la Constitucionalidad democrática, para lo cual contamos con el respaldo y el concurso de todos los sectores políticos, sociales y económicos del país.

Octavo: en base a lo anterior, este Consejo Militar apoyará nuevas fórmulas que encaucen al pueblo de Guatemala por senderos democráticos esencialmente nacionalistas que lo conduzcan hacia su bienestar en todos los órdenes, dando oportunidad a todos los valores humanos, sin distinción partidista, para que puedan participar en un movimiento de reforma integral.

Noveno: ratificamos nuestro compromiso con Guatemala de luchar por todos los medios para erradicar la subversión marxista-leninista que amneza nuestra libertad y soberanía.

Guatemala de la Asunción, a 8 de agosto de 1983.

        • Siguen las firmas de todos los comandantes militares2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Defense Intelligence Agency (1983). «Section 3». Possible Coup in Guatemala. National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 32. George Washington University: National Security Archive.
  2. Departamento de Recopilación de Leyes, Ministerio de Gobernación (1987). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1983-1984. CIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 58-61.

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