6 de diciembre de 1982: masacre en el parcelamiento “Las Dos Erres” en el municipio de La Libertad, Petén

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Mapa de Petén, mostrando la ubicación del parcelamiento de Las Dos Erres y los sitios petroleros de Xan (pozos) y La Libertad (refinería) que poseía la empresa Basic Resources en la época en que ocurrió la masacre.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1950 el contrato de concesión N.º 2-85 otorgó el “campo Xan” a la empresa internacional Basic Resources, que comenzó a explorar los posibles yacimientos petroleros en Guatemala aunque no encontró mayor cosa inicialmente.  Por otra parte, tras la contrarrevolución de 1954 dirigida por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) y patrocinada por la United Fruit Company (UFCO), el nuevo gobierno guatemalteco empezó a utilizar estrategias de libre mercado, asesorado por el Banco Mundial y la Administración de Cooperación Internacional (ICA) del gobierno de los Estados Unidos. De esta forma, Guatemala ingresó de lleno al mercado basado en préstamos y deuda que se impuso en el mundo después del triunfo aliado en la Segunda Guerra Mundial. Originalmente, la ICA creó la Dirección General de Asuntos Agrarios (DGAA), la cual se encargó de desmantelar los efectos de la Reforma Agraria del gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán, especialmente aquellos que afectaron los intereses de la frutera estadounidense.

Posteriormente, en 1959, se aprobó el decreto ley 1286 que creó la Empresa Nacional de Fomento y Desarrollo Económico del Petén (FYDEP), dependencia de la Presidencia de la República, y que se encargaría del proceso colonizador del departamento de Petén; esta entidad estuvo dirigida por militares y fue una dependencia del Ministerio de la Defensa.

El parcelamiento de Las Dos Erres fue fundado en 1978 en el enorme municipio petenero de La Libertad, como parte de la colonización del Petén fomentada por el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, a través de la entidad Fomento y Desarrollo Económico de Petén (FYDEP), la que por medio de su Departamento de Colonización distribuyó tierra gratuitas a muchos campesinos provenientes del interior de la República. En el caso específico de Las Dos Erres, se autorizó repartir 100 caballerías de tierras fiscales a Federico Aquino Ruano y Marcos Reyes, quienes repartieron lotes de una, dos y cinco caballerías a todo aquel que lo solicitara. Por aquella época, la petrolera Basic Resources encontró yacimientos petroleros en la región de La Libertad durante la década de 1970 e inició los trabajos para su explotación comercial en 1980.

A principios de 1982, supuestamente varios miembros de las Fuerzas Armadas Rebeldes realizaron actos de presencia en el parcelamiento Las Dos Erres y en el mes de septiembre habrían sido los responsables de atacar a una unidad del Ejército de Guatemala en el área, causándole alrededor de veinticinco bajas, robándoles diecisiete fusiles y equipo militar, lo que resultó en un incremente de unidades militares en la región.

Con la excusa del ataque, el Ejército organizó la Patrulla de Autodefensa Civil en Las Dos Erres, pero cuando algunos de los habitantes del parcelamiento se negaron, el Ejército comenzó a difundir que los habitantes de esa comunidad eran guerrilleros usando como prueba sacos que contenían maíz y frijol que habían encontrado en Las Dos Erres con la marca “FAR”. (En realidad, las siglas FAR correspondían a Federico Aquino Ruano, quien había repartido los lotes del parcelamiento).

Esto dió pié para que se produjera una horrible masacre en el parcelamiento el 6 de diciembre de 1982 cuando era presidente de facto el general Efraín Ríos Mont. En ese día, el ejército aniquiló a todos los habitantes del lugar, lo que años más tarde dió pié a que se hiciera un juicio al presidente por su responsabilidad en el asunto. Este juicio fue el punto de partida entre los que dicen que hubo genocidio en Guatemala y los que no, pero realmente depende de la definición del término.

De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, genocidio está definido como el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. Visto desde esta definición, no hubo genocidio porque las masacres no fueron por ninguna de estas razones. He aquí las observaciones de HoyHistoriaGT:

  1. No fueron masacrados por motivo de raza o de etnia: los pobladores no eran originarios de La Libertad, sino que llegaron a establecerse allí cuando las 100 caballerías fueron distribuidas.
  2. No fue por religión: tanto católicos como evangélicos fueron víctimas.
  3. La política no tuvo que ver, pues los habitantes del parcelamiento se dedicaban a sus labores y trabajaban para su cooperativa sin molestar a nadie.
  4. Nacionalidad: todas las víctimas eran guatemaltecas y provenían de diversos departamentos de la República.

Entonces, ¿por qué los mataron?

Los miembros del ejército estaban convencidos de que los habitantes del parcelamiento eran guerrilleros, y siguieron las tácticas de tierra arrasada con que entrenaron a los oficiales del ejército en la Escuela de Las Américas, institución que operaba en Panamá el ejército de los Estados Unidos. La presencia de las Fuerzas Armadas Rebeldes y el ataque del destacamento militar fueron la excusa para esta masacre. Pero, ¿qué consiguió el ejército desplazando a los civiles del área? Es aquí cuando debe recordarse que en el municipio de La Libertad (que es sumamente grande), operaba la compañía petrolera Basic Resources, y que la misma empezó a explotar comercialmente el petróleo en 1980. Surge entonces la duda: ¿cuál es el interés real de los organismos internacionales por que haya resarcimiento para las víctimas de esta masacre?


BIBLIOGRAFIA:

 


¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe.

La política del “Gran Garrote” (o Big Stick) del presidente Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 1902 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.

Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump.


BIBLIOGRAFIA:

  • Bailey, Thomas A. (1980), A Diplomatic History of the American People 10th ed., Prentice Hall, ISBN 0-13-214726-2.
  • Barck, Jr., Oscar Theodore (1974), Since 1900, MacMilliam Publishing Co., Inc., ISBN 0-02-305930-3.
  • Beale, Howard K. (1957), Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power, Johns Hopkins Press.
  • Berman, Karl (1986), Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848, South End Press.
  • Bishop, Joseph Bucklin (1913), Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  • Conniff, Michael L. (2001), Panama and the United States: The Forced Alliance, University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9
  • Davis, Kenneth C. (1990), Don’t Know Much About History, Avon Books, ISBN 0-380-71252-0.
  • Gould, Lewis L. (1991), The Presidency of Theodore Roosevelt, University Press of Kansas, ISBN 978-0-7006-0565-1.
  • Hershey, A.S. (1903), The Venezuelan Affair in the Light of International Law, University of Michigan Press.
  • LaFeber, Walter (1993), A Cambridge History of American Foreign Relations: The American Search for Opportunity. 1865 – 1913, Cambridge University Press, ISBN 0-521-38185-1.
  • Perkins, Dexter (1937), The Monroe Doctrine, 1867-1907, Baltimore Press.
  • Roosevelt, Theodore (1913), Theodore Roosevelt: An Autobiography, The Macmillan Press Company.

5 de junio de 1982: tras ser casi derrotada por la ofensiva militar encabezada por el general Benedicto Lucas García antes del golpe de estado del 23 de marzo, la guerrilla destruye un puente vital para la comunicación entre Guatemala y México

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Desfile militar de patrulleros civiles indígenas en la ciudad de Cobán en 1980.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Para 1982, los grupos guerrilleros estaban en una situación precaria después del éxito de la ofensiva antiguerrillera dirigida por el general Benedicto Lucas García, durante el gobierno de su hermano, el también general Fernando Romeo Lucas García. Esta ofensiva había incluído el uso de un software que ya había utilizado exitosamente la Junta Militar en Argentina para localizar y destruir los reductos guerrilleros en los centros urbanos; este programa de computadora identificaba aquellas residencias en donde había uso excesivo de agua potable y de electricidad y el Ejército las marcaba como posibles objetivos guerrilleros.  Dichos reductos ya habían dado muestras de su poder, como cuando colocaron una bomba de alto poder en un tragante en el parque central ubicado en la esquina opuesta al despacho presidencial en el Palacio Nacional en septiembre de 1980, y cuando detonaron potentes bombas que dañaron considerablemente las instalaciones del Banco Industrial en la zona 4, el Banco del Café en la Avenida Reforma y frente al Instituto de Previsión Militar, a tan solamente una cuadra del Palacio Nacional.

Entre 1980 y 1981 se produjeron varios combates en reductos guerrilleros en varias zonas de la Ciudad de Guatemala, los cuales fueron destruidos por completo por el Ejército; estos reductos estaban diseminados en varios puntos estratégicos de la ciudad, incluyendo áreas de clase alta como Vista Hermosa, de clase media como la colonia Utatlán y una casa situada a apenas una cuadra del Palacio Nacional. Al mismo tiempo, se estaba emprendiendo fuertes ofensivas contra las posiciones guerrilleras en las regions rurales, en especial en la Franja Transversal del Norte; puede decirse que para principios de 1982, la guerrilla estaba contra las cuerdas y tuvo que cambiar de estrategia radicalmente.

Así fue como los grupos guerrilleros ejecutaron lo que ellos denominaron “recuperaciones económicas“, y que no eran otra cosa que actos de delincuencia común para obtener fondos para subsistir: impuestos de guerra, secuestros para obtener rescates (como por ejemplo, el del periodista Alvaro Contreras Vélez del periódico Prensa Libre), y asaltos a comercios y autobuses. Además, para alarmar a la población y hacer presencia, cometían actos terrotistas, como derribar torres de transmisión eléctrica desde Chixoy y que provocaban prolongados apagones, o como el atentado perpetrado el 5 de junio de 1982, cuando zapadores del Frente “Ernesto Guevara” del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) dinamitaron el Puente San Juan, de 55 metros de longitud, que se encuentra sobre la carretera Interamericana a la altura del kilómetro 280, lo que interrumpió el tránsito de Guatemala hacia México.

Otros atentados perpetrados por la guerrilla en esa época fueron:

  • 26 de agosto de 1982: secuestro y asesinato de patrulleros civiles que estaban en la aldea Pajuil País del municipio de Aguacatán, Huehuetenango, quienes fueron enterrados en una fosa común.
  • 25 de junio al 21 de julio de 1982: la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), incendió las fincas El Matasano, en El Quetzal; Panorama, en San Rafael Pie de la Cuesta; Carolina y Platanillo, en el Tumbador, San Marcos por colaborar con el Ejército.
  • 18 de diciembre de 1982: el Ejército Guerrillero de los Pobles (EGP) voló dos puentes en la carretera que pasa por el Parcelamiento Santo Tomás en el municipio selvático de Ixcán, Quiché, en el área petrolera de la Franja Transversal del Norte. Esta acción impidió la movilización de vehículos militares en Playa Grande.

Para combatir el auge del terrorismo guerrillero, el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont, con la asesoría militar del gobierno del presidente Ronald Reagan de los Estados Unidos emprendió una contraofensiva de tierra arrasada similar a las utilizadas por las fuerzas estadounidenses en Vietnam, resultando en masacres en diferentes aldeas y caceríos, en especial en la región selvática y aislada del Ixcán en la Franja Transversal del Norte, la cual estaba aislada del resto del país por la barrera natural de Los Cuchumatanes.


BIBLIOGRAFIA:


23 de marzo de 1982: golpe de estado perpetrado por oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala derroca al gobierno del general Fernando Romeo Lucas García

Corredores inteiores del Palacio Nacional, en donde se perpetró el golpe de estado del 23 de marzo de 1982.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 23 de marzo de 1982, el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García fue depuesto según las primeras comunicaciones, por un grupo de “oficiales jóvenes” del Ejército de Guatemala, cuyo objetivo sería “acabar con la corrupción”. Los sublevados tomaron el control de la Ciudad de Guatemala y lograron que el general Lucas García se rindiera a los militares que horas antes habían rodeado el Palacio Nacional.

Seis guarniciones militares, cinco de ellas de la capital guatemalteca, apoyadas por la fuerza aérea, estuvieron involucradas en la sublevación, una de cuyas cabezas visibles es el general de aviación Hernán Ovidio Morales. Las guarniciones sublevadas pidieron a la policía que entregase sus armas y que se uniera a ellos. No se produjeron enfrentamientos armados en la capital, aunque en el interior del país sí hubo algunos choques de menor importancia. El Aeropuerto Internacional La Aurora permaneció cerrado durante varias horas, y numerosos vuelos internacionales fueron cancelados o retenidos; efectivos de la fuerza aérea controlaban la terminal, y aviones y helicópteros de combate sobrevolaban la capital en una exhibición de fuerza de los militares sublevados.

Los sublevados ocuparon también el edificio del Congreso (que disolvió inmediatamente su session), la empresa nacional de comunicaciones (GUATEL), y todos los edificios oficiales importantes de la capital guatemalteca. Dos helicópteros fueron estacionados en la plaza principal de la capital, junto al Palacio Nacional, para sacar de él al presidente y a sus acompañantes. El secretario personal del general Romeo Lucas, Jorge García Granados (también secretario general del Partido Revolucionario, entonces el partido oficial), fue llevado esposado al palacio de Gobierno.

De acuerdo a un comunicado de la Agencia de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos, enviado a Washington D.C. en 1983 se indica que el golpe fue realizado por un grupo de veintidós oficiales medios sin el conocimiento ni consentimiento del alto mando militar; por esta razón, el golpe no tenía más apoyo que el de ese pequeño grupo de militares que lo había diseñado. Lucas García, por su parte, estaba listo para resistirlo y hubiera podido aplastarlo fácilmente con las tropas de que disponía en el Palacio Nacional, pero su Jefe del Estado Mayor y amigo personal, coronel Montalbán Batres (quien también era el jefe de la Administración Pública y quien realmente dirigía la administración del Estado en ese tiempo) le informó que los complotadores tenían como rehenes a la anciana madre del presidente de 90 años de edad, y a su hermana de 60 años, y que estas se encontraban en el pasadizo subterráneo que une al Palacio Nacional con la Casa Presidencial. Lucas fue llevado al túnel y encontró a su hermana que estaba sentada y tenía la cabeza de su madre en su regazo mientras que un soldado les apuntaba a la cabeza. Lucas García decidió renunciar en el acto y se comunicó con el alto mando militar y con su hermano Manuel Benedicto Lucas García (quien ya estaba enviando tropas para ayudar a su hermano a la capital guatemalteca) para informarles que se iba a rendir y que no iba a haber ninguna resistencia.

Tras rendirse, Lucas García fue conducido bajo escolta militar al aeropuerto, para ser expulsado del país; apenas media hora antes se había terminado el plazo dado por los sublevados para que el presidente Lucas se entregara pacíficamente, y las tropas habían tomado posiciones para un posible asalto al palacio, situado en el centro de la ciudad. Mientras tanto, las calles de Ciudad de Guatemala estuvieron tomadas por carros blindados, vehículos con ametralladoras y un gran despliegue de soldados en uniforme de campaña. Las calles de Guatemala quedaron ayer desiertas, y tanto tiendas como establecimientos cerraron sus puertas. En la capital reinaba una gran tensión, luego de que los canales de televisión privada de Guatemala interrumpieron su programación regular cuando recibieron “el consejo” por parte de los militares rebeldes de unirse a la cadena nacional.86 A través de la cadena de radio y televisión estatal se pidió constantemente a los guatemaltecos que permanecieran tranquilos, dentro de sus casas y que obedeciesen únicamente las órdenes que emanasen de la Junta representativa de Gobierno.

El ganador de las elecciones que se habían efectuado solamente unas semanas antes, el candidato oficialista y exministro de la Defensa general Aníbal Guevara, estaba de vacaciones en Miami el día del golpe de Estado. La oposición centroderechista, a la que se unió un partido de ultraderecha, había denunciado un fraude en los comicios. El presidente electo debía tomar posesión en los primeros días del próximo mes de julio, en que el general Romeo Lucas abandonaría el poder.

Tras la salida de Romeo Lucas García, los jefes de los sublevados pidieron la comparecencia en el palacio del general Efraín Ríos Montt (quien había sido el director de la Escuela Politécnica cuando los oficiales golpistas estudiaron) y del candidato a la vicepresidencia por el partido Movimiento de Liberación Nacional en las pasadas elecciones, Lionel Sisniega Otero. Una vez montada la junta de Gobierno, conformado por el general Ríos Montt, el coronel Horacio Maldonado Shaad y el coronel Francisco Gordillo, esta anunció que convocaría nuevas elecciones, pero no precisó la fecha. La Junta indicó que elaboraría un “plan de trabajo que será presentado al pueblo lo antes posible”.

La Junta de Gobierno disolvió el Congreso y abolió la Constitución tras el triunfo del golpe. En un llamamiento difundido a través de la radio y la televisión, los golpistas pidieron «comprensión internacional», y afirmaron que los militares que gobernaban a Guatemala hasta el 23 de marzo de 1982 habían propiciado una imagen del país en el extranjero que no correspondía a las verdaderas características del pueblo. Aseguraron también que eran democráticos y que respetaban “los derechos humanos de todos los guatemaltecos”.


BIBLIOGRAFIA:


8 de agosto de 1983: el gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont es derrocado por un golpe de estado dirigido por su Ministro de la Defensa, general Oscar Humberto Mejia Víctores

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Palacio Nacional y Parque Central en 1979.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En junio de 1983, el Departamento de la Defensa de Estados Unidos recibió un mensaje de su oficina de inteligencia en Guatemala, en el que se le explicaba que se esperaba un golpe de estado en contra del gobierno de facto del general Efraín Ríos Mont, que podría ocurrir entre el 30 de junio (Día del Ejército) y el 2 de agosto (día de la conmemoración del levantamiento de los cadetes contra los liberacionistas). Según el comunicado estadounidense, el Ministro de la Defensa, Óscar Humberto Mejía Víctores sería reemplazado por un militar afín a los alzados, quien luego del derrocamiento de Ríos Montt convocaría a elecciones para formar una Asamblea Nacional Constituyente en un plazo de sesenta día después de que ocurriera el golpe. La nueva asamblea constituyente sería el congreso interino, en lo que se convocaría a elecciones generales, que los estadounidenses consideraban sería en cuestión de tres años después del derrocamiento de Ríos Montt. Las razones por las que Ríos Mont sería derrocado fueron listadas en el comunicado estadounidense:

  • El general Ríos Montt era una figura pública muy popular que agradaba a la prensa guatemalteca, pero la gente se había desilusionado de él. Sus últimos mensajes presidenciales dominicales eran prácticamente sermones evangélicos en los que decía su recordada frase “¡Usted Papá, Usted Mamá!” utilizando numerosas variaciones sobre el tema familiar, expresadas con creciente frenesí hasta que terminaban los mensajes.​
  • Había más corrupción ahora que la que había habido en los gobiernos anteriores.
  • Una persona guatemalteca que actuaba como agente de la CIA reportó que oficiales del gobierno le pedían hasta el 20% en comisiones por las compras que le hacían.
  • El mismo agente informó que había altos funcionarios del gobierno de Ríos Montt que habían borrado la frase “República de Guatemala“, en las órdenes de compra del gobierno, y la remplazaron por la expresión “Nueva Guatemala“, que se refería a los cristianos evangélicos en el poder con Ríos Mont y que molestaban sobremanera a la mayoría católica del país.
  • Se contaba también que Ríos Montt había ganado las elecciones de 1974, en que resultó triunfador fraudulentamente el general Kjell Eugenio Laugerud García; sin embargo, Ríos Montt aceptó la derrota a cambio de ser nombrado agregado militar en España y de recibir pagos secretos de seis mil dólares mensuales cuando se encontraba en ese país.
  • Se decía también que el general había estado malversando fondos del estado para apoyar a su iglesia evangélica.
  • Por último, se decía que solo los veintidós oficiales que habían fraguado el golpe de estado del 23 de marzo de 1982 y la esposa de Ríos Mont lo apoyaban en el gobierno.

Ríos Mont fue derrocado el 8 de agosto de 1983 por un golpe de Estado ejecutado por el general Mejía Víctores, su ministro de Defensa, quien en efecto inició la transición hacia los regímenes democráticos en el país. La mayoría de la información recabada por los servicios de inteligencia estadounidense resultó correcta, exceptuando el cambio del ministro de la Defensa.


BIBLIOGRAFIA:

  • Defense Intelligence Agency (1983). «Section 3». Possible Coup in Guatemala. National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 32. George Washington University: National Security Archive.