10 de febrero de 1958: Ydígoras Fuentes gana primera vuelta electoral

Tras un movimiento popular favorable a su causa luego de que se declaró que hubo fraude electoral el 20 de octubre de 1957, el general Miguel Ydígoras Fuentes gana la primera vuelta electoral de 1958.

10febrero1958
Ciudad Univesitaria, en la zona 12 de la Ciudad de Guatemala recién construida en 1958. Solamente estaba el edificio de la Rectoría (a la derecha), el complejo de la Facultad de Ingeniería (a la izquierda) y el Aula Magna (Iglú). Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego del asesinato del coronel Carlos Castillo Armas, Guatemala entró en un período de inestabilidad en que el que sucedieron varias juntas militares en el poder, hasta que finalmente se convocó a elecciones para el 20 de octubre de 1957. Tras acusaciones de fraude, el presidente interino Carlos González López, mientro del consejo directivo del Movimiento Democrático Nacionalista (MDN) -que era el partido de los liberacionistas radicales-, tuvo que renunciar al poder y entregarlo a un triunvirato militar.1

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendano y que el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958.1 Para estas nuevas elecciones, el ahora debilidato MDN postuló al coronel José Luis Cruz Salazar, a la sazón embajador de Guatemala en Washington, en alianza con la Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), candidatura que contó con las simpatías y apoyo financiero de Estados Unidos, pues el MDN era el partido de los liberacionistas y Cruz Salazar no solamente representaba la continuidad de éstos, sino que en el gobierno de Eisenhower lo consideraba un político de derecha moderada que podía llenar el vacío existente entre las corrientes extremas que había en el país en ese momento. Por otra parte, el Tribunal Electoral dio vía libre a la participación del Partido Revolucionario, el cual postuló a su dirigente, Mario Méndez Montenegro. Y, finalmente, el general Ydígoras Fuentes repitió con su partido Redención. Como se esperaba, el ganador fue el general Ydígoras, por encima del liberacionismo, que había estado en el poder hasta octubre y que sufrió una contundente derrota en las primeras elecciones relativamente libres en las que participó.2

A pesar del triunfo electoral de Ydígoras, la elección se fue a segunda vuelta, la cual tenía que ser realizada en el Congreso por votación directa de sus diputados entre los dos candidatos con mayor cantidad de votos, tal y como lo estipulaba la Constitución de 1956, vigente en aquella época. Así pues, la elección fue entre Ydígoras y Cruz Salazar. Esto dió lugar a negociaciones entre los partidos participantes, con el fin de llegar al día de la elección en el Congreso con una solución ya definida.3

Un primer acuerdo entre ambas fuerzas políticas fue un pacto llamado de “Borrón y cuenta nueva” (frase que usaba la campaña de Ydígoras), firmado el 27 de enero de 1958, mediante el cual ambos candidatos y sus partidos se comprometieron, entre otras cosas, a dos puntos esenciales: respetar la decisión que tomara el Congreso respecto de la Presidencia de la República y que el candidato que fuera electo por el Congreso integraría un gobierno con la participación de partidos anticomunistas. Este documento se hizo público, aunque hubo otro que permaneció en secreto y que fue firmado el 31 de enero.  En este último, ambas partes dijeron que «[…] en la necesidad de aunar los esfuerzos de los partidos políticos en contienda a efecto de integrar un gobierno de carácter nacional y de contar así con mejores condiciones de luchar contra el comunismo, que como enemigo común, amenaza la subsistencia de las instituciones democráticas […]; se sugiere la conveniencia de que cuanto antes firme el coronel Cruz Salazar su renuncia de candidato ante el Congreso […]«.  Además, ambas partes se comprometieron a que el nuevo gobierno integraría un Gabinete con la inclusión de tres ministros anticomunistas  y que contribuiría con un subsidio mensual de 6 mil quetzales al partido MDN para su sostenimiento.3

De esta forma, el mismo 31 de enero el coronel Cruz Salazar presentó su renuncia al Congreso, mientras que Ydígoras, con el voto unánime del Congreso dado en su sesión del 12 de febrero, fue electo presidente de la República y tomó posesión del alto cargo el 2 de marzo.  Si bien Ydígoras comenzó su gobierno con un gran capital político obtenido en las jornadas de octubre de 1957, pero el nuevo presidente rápidamente perdió el favor de la ciudadanía, porque su gestión estuvo muy lejos de cumplir con las expectativas que creó su campaña electoral y porque su estilo de gobierno fue muy errático.4

Eventualmente, el gobierno de Ydígoras fue derrocado el 30 de marzo de 1963 por un golpe de estado perpetrado por el ala anticomunista radical del Ejército dirigido por su propio ministro de la Defensa, el coronel Enrique Peralta Azurdia.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACSO, Serviprensa. pp. 87-90.
  2. Ibid., p. 91.
  3. Ibid., p. 93.
  4. Ibid., p. 94.
  5. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964. LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.

2 de enero de 1948: inauguran el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social

El gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo inaugura el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, basado en la Social Security Act de 1935 del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt.

2enero1948
La sede actual del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) en la Ciudad de Guatemala. En el recuadro: el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, firmando el Acta de Seguridad Social en 1935, en la cual está basado el IGSS. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno del Dr. Juan José Arévalo Bermejo es considerado el pionero en la implementación de medidas sociales que benefician a los trabajadores en Guatemala, y por ello, es visto por algunos grupos de la élite nacional como un régimen comunista.  Sin embargo, las innovaciones introducidas por el gobierno arevalista no tenían su fundamento en las políticas marxistas-leninistas del Kremlin, sino en las políticas sociales del «New Deal» que el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt había implementado para contrarrestar los devastadores efectos económicos de la Gran Depresión que se inició en 1929 y que se extendió hasta principios de la década de 1940.1

La Seguridad Social fue parte de este «New Deal» de Roosevelt, y fue introducida en la Social Security Act firmada por el presidente estadounidense el 14 de agosto de 1935 ya que los Estados Unidos eran el único país industrializado de ese entonces que no contaba con ningún tipo de ayuda para los trabajadores. Durante los debates legislativos sobre la Seguridad Social, se incluyeron beneficios para los trabajadores, sus viudas y sus dependientes; incluyendo numerosos tipos de trabajo desde los burócratas hasta los maestros. El entonces nuevo programa fue financiado mediante un nuevo impuesto que fue llamado Impuesto de Contribución para Seguro Federal, el cual era recolectado por cada estado y para el que contribuían tanto el patrono como el trabajador a partes iguales. Ahora bien, la Seguridad Social estadounidense cubría mucho menos que su homóloga en los países europeos, pero fue la primera vez que el Gobierno Federal se hizo cargo de la seguridad económica de los ancianos, de los desempleados, de los dependientes y de los incapacitados.2,3

Los regímenes dictatoriales apoyados por la United Fruit Company en Guatemala y en El Salvador habían sido derrocados a mediados de 1944 por movimientos civiles similares en sus respectivos países debido a la debilidad que tenía la internacional frutera por los hundimientos de sus vapores durante la Segunda Guerra Mundial.  Esto permitió que subieran al poder regímenes que implementaron las medidas del «New Deal» de Roosevelt, y de allí los cambios sociales que implementó el gobierno arevalista.4,5 De esta forma, el 2 de enero de 1948 el presidente Arévalo inauguró oficialmente el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, en un acto en el que participaron el licenciado José Rolz Bennett, primer presidente de la Junta Directiva del IGSS, y el licenciado Oscar Barahona Streber, primer gerente del Instituto.6

A principios de la década de 1950, con la llegada al poder del presidente Dwight Eisenhower la política estadounidense empezó a perseguir la supuesta amenaza comunista tanto dentro de los Estados Unidos como en los países de América Latina.  Y como en Guatemala el gobierno del Dr. Arévalo apoyó la formación de la Legión Caribe que perseguía derrocar a los gobiernos militares del área7 y luego el gobierno del coronel Jacobo Arbenz atacó frontalmene los intereses de la compañías estadounidenses en el país,8 el gobierno estadounidense favoreció el establecimiento de regímenes militares como el de Carlos Castillo Armas en Guatemala que apoyaron los intereses de las grandes corporaciones transnacionales norteamericanas.9

Ahora bien, es importante indicar que aunque los regímenes militares hicieron precisamente lo que les instruyó el gobierno estadounidense, y protegieron siempre los intereses patronales frente a los laborales, mantuvieron vigentes a la mayoría de los beneficios sociales introducidos durante el gobierno del Dr. Arévalo


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bierman, Harold (2004). “The 1929 Stock Market Crash“. (en inglés) EH.Net Encyclopedia, editado por Robert Whaples.
  2. Kennedy, David M. (1999). Freedom from Fear: The American People in Depression and War, 1929-1945. (en inglés) Oxford University Press. ISBN 978-0195038347. pp.: 257-271.
  3. McJimsey, George (2000). The Presidency of Franklin Delano Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-1012-9. pp.: 107-108.
  4. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  5. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  6. Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (2021) Inauguración del IGSS. Guatemala: Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.
  7. Rabe, Stephen G. (s.f.). Eisenhower and Latin America: The Foreign Policy of Anticommunism (en inglés). Chapel Hill: University of North Carolina Press.
  8. Rovira Mas, Jorge (2017). José Figueres Ferrer. En Enciclopedia Latinoamericana. 
  9. Schlesinger, Stephen; Kinzer, Stephen (1982). «Bitter Fruit: The Untold Story of the American Coup in Guatemala»The David Rockefeller Center Series on Latin American Studies (en inglés) (Cambridge, EE. UU.: Harvard University Press): 1-331. ISBN 0-385-14861-

15 de diciembre de 1887: Tocoy Tzimá es renombrado «Morazán»

El poblado de Tocoy Tzimán, entonces en Baja Verapaz, es renombrado «Morazán» por el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas en honor al general liberal Francisco Morazán.

15diciembre1887
Castillo de San Fernando de Omoa, en Honduras, principal puerto comercial del Reino de Guatemala durante la época colonial. Los artículos que salían de Santiago de los Caballeros pasaban por Tocoy Tzimá, en donde eran embarcados en piraguas por el río Motagua. En el recuadro: la ubicación del municipio de Morazán en del departamento de El Progreso en Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La rivalidad entre los criollos conservadores y liberales en Guatemala dio lugar a numerosas guerras, rebeliones e invasiones, que retrasaron el progreso del país por décadas.  Cada vez que uno de los dos grupos llegaba al poder, el otro conspiraba en su contra para derrocarlo, en detrimento de las finanzas e infraestrucutra del Estado, que tenía que endeudarse para conseguir las armas necesarias para repeler las invasiones, muchas veces patrocinadas por los mismos financistas que le prestaban al gobierno.1

En medio de este juego patrocinado por financistas ingleses desde el enclave británico de Belice aprovechando las rivalidades de los criollos se produjeron las guerras entre el general liberal Francisco Morazán y las fuerzas guatemaltecas.  Morazán invadió a Guatemala en 1829, saqueando la Ciudad de Guatemala2 y expulsando a los criollos conservadores y los frailes regulares de la Iglesia Católica de toda la región centroamericana.3 Después, ya convertido en presidente de la República Federal de Centro América favoreció el desarrollo de las provincias, exceptuando Guatemala, a la que miraba como el reflejo de la dominación española previa a la Independencia.4 Luego, cuando el gobierno liberal de Mariano Gálvez fue derrocado por la revolución católico-campesina liderada por el general mestizo Rafael Carrera,5 Morazán ingresó con su ejérecito a Guatemala y destituyó al jefe de Estado Mariano Rivera Paz, colocando al salvadoreño Carlos Salazar en su lugar, con la esperanza de que éste derrotara definitivamente a Carrera y consiguiera que se formara el Estado de Los Altos con todos los departamentos del Occidente de Guatemala, el cual estaría controlado por los criollos liberales de la región.

Cuando Carrera dió un golpe de estado en abril de 18392 para colocar a Rivera Paz nuevamente en el poder, y luego retomó el Estado de Los Altos a sangre y fuego a petición de los indígenas de la región en 1840,1 Morazán invadió a Guatemala para retomar el control de la situación, pues ya la República Federal se había desmoronado debido a sus errores administrativos como presidente, y solamente quedaban El Salvador, Guatemala y Los Altos; de hecho, para entonces Morazán era el Jefe de Estado de El Salvador y ya no presidente federal.   Pero en la Ciudad de Guatemala, la cual había tomado gracias a una treta del ejército liderado por Carrera, Morazán se apropió de los fondos de la municipalidad para pagar los gastos de la invasión y cuando estaba disfrutando de su supuesta victoria, fue atacado por las fuerzas de Carrera y tuvo que huir de la ciudad gritando «¡Que viva Carrera!» junto con unos cuantos de su allegados, dejando abandonados a los miembros de ejército, que fueron pasados por las armas por los guatemaltecos hasta que Carrera tuvo que intervenir para que no continuaran masacrándolos.6

El desastre de Morazán fue total, pues debido a su comportamiento con los soldados salvadoreños fue obligado a salir de El Salvador también y zarpar rumbo a el Perú, desde donde intentó regresar a Centroamérica, haciéndose con el poder en Costa Rica, en donde finalmente fue fusilado el 15 de septiembre de 1842.7 Carrera, por su parte, se afianzó como el hombre fuerte de Guatemala, y tras un corto exilio en México entre 1848 y 1849,8 retornó para hacerse cargo de la situación, venciendo de forma aplastante a los criollos liberales centroamericanos en la Batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851,9 y quedando como presidente vitalicio hasta su muerte, el 14 de abril de 1865.10

Tras la muerte de Carrera, los criollos liberales aprovecharon para reforzarse y finalmente retomaron el poder el 30 de junio de 1871,11 y desde entonces rescribieron la historia, mostrando al gobierno de Carrera, que era aliado de los indígenas, de los conservadores y de los eclesiásticos, como una época retrógrada y a él mismo como un individuo sin educación que era títere de los criollos conservadores, que no sabía leer ni escribir y que firmaba como «Raca Carraca«.12 Al mismo tiempo, elevaron a Morazán a la categoría de héroe centroamericano y culparon a Carrera, y no a los desaciertos de Morazán, de la destrucción de la República Federal de Centro América, a pesar de que Guatemala fue el último estado que se separó de la federación cuando Carrera fundó la República de Guatemala el 21 de marzo de 1847.13

Siguiendo esta línea de los criollos liberales, que dejaron por un lado todos los logros del gobierno conservador para la región guatemalteca, y lo sustituyeron por un supuesto héroe centroamericano que solamente trajo desolación y ruina al país, el general presidente Manuel Lisandro Barillas nombró al poblado de Tocoy Tzimá, en el departamento de Verapaz y paso estratégico de comercio hacia el Atlánico, como «Morazán» el 15 de diciembre de 1887, por medio del siguiente decreto:14

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, diciembre 15 de 1887.

Con esta fecha acordó el Gobierno cambiar el nombre del pueblo de Tocoy, en el de «MORAZÁN.»14

Tras la finalización del Ferrocarril del Norte por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, el municipio de Morazán pasó a formar parte del nuevo departamento de «El Progreso» el 13 de abril de 1908.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. Consultado el 28 de diciembre de 2014.
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  3. Marure, Alejandro (1844). Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Imprenta La Paz.
  4. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Guatemala: Editorial del Ejército. p. 229 y siguientes.
  5. Hernández de León, Federico (20 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 20 de febrero de 1838, Una Ley Conciliatoria”. Guatemala: Nuestro Diario.
  6. Solís, ignacio (1906). Memorias del General Carrera. 1838-1840. En: Colección de Datos Históricos y Biográficos. 1. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 90.
  7. El Heraldo (12 de septiembre de 2016). Aquí entregaron y fusilaron al general Francisco Morazán. Honduras: El Heraldo.
  8. Coronado Aguilar, Apuntamientos para la Historia de Guatemala, p. 266.
  9. Sierra González, Aída Lucila (2001). «La batalla de la Arada». Guatemala: Servicio de Historia Militar, Sección de Investigaciones Históricas, Museo Militar. Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  10. Pineda de Mont, Manuel (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesta y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 351-352.
  11. Aceña, Ramón (1899). Efemérides militares. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 345.
  12. Montúfar, Lorenzo (1887). Reseña Histórica de Centro América. 6 Guatemala: Tipografía La Unión.
  13. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, compuesa y arreglada en virtud de orden especial del Gobierno Supremo de la República I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 73-76.
  14. Caballeros, Adrián F. (1887). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1887 VI. Guatemala: Tipografía La Unión. p. 365.

3 de noviembre de 1998: el huracán Mitch afecta a Guatemala

El poderoso huracán Mitch, ya debilitado, afecta gravemente a Guatemala tras azotar a Honduras y Nicaragua

3noviembre1998
La trayectoria completa del huracán Mitch desde su formación como tormenta tropical hasta que se disipó al norte de las Islas Británicas. En el recuadro: fotografía satelital del huracán cuando alcanzó la categoría 5. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El huracán Mitch en su apogeo alcanzó una velocidad de entre 290 y 320 km/h, y pasando América Central del 22 de octubre al 5 de noviembre en la temporada de huracanes en el Océano Atlántico de 1998. La tormenta se formó en el oeste del mar Caribe el 22 de octubre,​ y gracias a las condiciones extremadamente favorables, alcanzó la categoría 5 en la escala de huracanes de Saffir-Simpson el 26 de ese mismo mes.1  Se registró que la presión de este huracán bajó hasta los 905hPa (26.73 inHg), una de las presiones más bajas registradas en un huracán del Atlántico.​ A partir de ese momento, el ojo del huracán se movió muy lentamente de forma paralela a la costa de Nicaragua y Honduras.1

Después de desplazarse hacia el suroeste al mismo tiempo que se debilitaba, el huracán golpeó Honduras como un huracán de categoría 4; pero debido a su lento movimiento (quedando prácticamente estacionario entre el 29 de octubre y el 3 de noviembre), el huracán Mitch dejó cantidades históricas de precipitaciones en Honduras y Nicaragua, con informes no oficiales de hasta 1900 mm, y provocó fuertes lluvias que causaron deslizamientos de tierra y graves inundaciones en Guatemala, las cuales destruyeron cerca de seis mil casas y dañaron otras varias decenas de miles, obligando a más de cien mil personas a evacuar sus hogares. Además, destruyeron veintisiete escuelas y dañaron otras doscientas noventa. Las inundaciones también causaron severos daños a los cultivos y los deslizamientos destruyeron tierra cultivable en todo el país; los cultivos domésticos más severamente dañados fueron los de tomate, plátano, maíz, frijoles y café.2

Desde su toma de posesión en 1996, el gobierno del presidente Alvaro Arzú Yrigoyen se había propuesto mejorar la infraestructura de carreteras en todo el país (las cuales habían mejorado considerablemente gracias a los Q30 millardos otorgados a Sigma Constructores para la construcción de las mismas durante ese gobierno3) pero las inundaciones provocadas por el huracán Mitch la dañaron provocando la pérdida de treinta y siete puentes y la destrucción de total o parcial de mil trescientos kilómetros de carreteras, de los que seiscientos fueron secciones de autopistas importantes que habían sido remodeladas poco antes.2

En total, el huracán Mitch causó directamente doscientas sesenta y ocho muertes en Guatemala y once muertes indirectas cuando un avión se estrelló durante la tormenta, así miles de muertes en el resto de los países del Istmo, ocasionadas por las catastróficas inundaciones (aproximadamente veinte mil personas fallecieron y alrededor de ocho mil se reportaron como desaparecidas).4

Después del desastre causado por el Huracán Mitch, muchos países hicieron significativas donaciones, totalizando US$6.3 mil millones; pero también se perdieron puestos de trabajo en la agricultura (que los gobiernos de Honduras y El Salvador paliaron con el TPS otorgado por el gobierno de los Estados Unidos, algo a lo que se opuso el presidente de Guatemala, Alvaro Arzú argumentando que el país no necesitaba ese tipo de ayuda3) y se produjeron brotes de enfermedades en toda la región, incluyendo cólera, leptospirosis y dengue. Guatemala fue la más afectada por el cólera, donde la mayoría de las muertes se produjeron debido al consumo de alimentos contaminados. También hubo muchos casos de dengue reportados, aunque no se informó de muertes por esta enfermedad5.


BIBLIOGRAFIA:

  1. National Hurricane Center (1998). «Hurricane Mitch Tropical Cyclone Report». (en inglés) Archivado desde NHC Mitch Report el original el 23 de noviembre de 2015
  2. Inter-American Development Bank (2004). «Central America After Hurricane Mitch- Guatemala». (en inglés) Archivado desde el original el 19 de diciembre de 2005
  3. Zamora, José Rubén (23 de octubre de 2017). Arzú, a la distancia.  Guatemala: El Periódico.
  4. BBC (1998) Mitch: A path of destruction. Inglaterra: BBC.
  5. Pan-American Health Organization (s.f.). «Disease Threat following Hurricane Mitch»

26 de mayo de 1973: masacre en Sansirisay, Jalapa

Tras un confuso incidente debido a un conflicto de tierras, el ejército perpetra una masacre en Sansirisay, Jalapa.

26mayo1973
Montaña de Santa María Xalapán, en Jalapa.  En el recuadro: el escudo del municipio de Sansare, El Progreso, que conlinda con la comunidad de indígena de Santa María Xalapán.  Imágenes tomadas de «Somos Xincas» y de Wikimedia Commons.

Una de las primeras masacres que ocurrieron en Guatemala en la época de la Guerra Civil de 1960-96 (ahora llamado Conflicto Armado Interno) fue la que se produjo el 26 de mayo de 1973 en Sansirisay, un caserío de la aldea en Jalapa, contiguo a la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán durante el gobierno del general Carlos Arana Osorio.1 En esa ocasión murieron entre 14 y 19 personas, en un confuso incidente relacionado con la disputa de tierras que la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán y el poblado de Sansare, en El Progreso, reclamaban como suyas.1

Debido al conflicto en Sansirisay, por medio del Decreto Legislativo 23-1974 se autorizó al Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) para que comprara las fincas rústicas Sansirisay y Amoltepeque, en Sanarate, municipio del departamento de El Progreso, con un área total de 14 caballerías para que le fueran adjudicadas a la comunidad indígena a título gratuito.1  Aquellas fincas que compró el INTA eran parte de la finca Sansirisay y Amoltepeque que fue remedida en 1910 por el Ing. Luis Samayoa y que en ese momento fue reportada con 32 caballerías, 36 manzanas y 2385 varas cuadradas.Finalmente, el INTA declaró que el problema agrario había quedado finalmente resuelto el 20 de agosto de 1981, cuando fueron medidas y unificadas las fincas Alutate, Tatasirire, Pontezuelas, Sanchico y Arloroma, propiedad de la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán y que tenían una extensión de 395 caballerías en total.2

Pero, ¿cómo se originó aquel conflicto entre la Comunidad de Santa María y el poblado de Sansare?

Durante la época colonial se adjudicaron a la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán los siguientes terrenos:

    1. Ejidos de Alutate: adjudicados en 1712 en calidad de ejidos y confirmado por Real Cédula del Rey Felipe V.  Tiene una extensión de 41 caballerías.
    2. Tatasirire, Pontezuelas y Sanchico: pagada en 1757 con una extensión de 278 caballerías.
    3. Arloroma: comprada en 1757, con una extensión de 8 caballerías.3

Estos terrenos originalmente tenían 327 caballerías pero cuando fueron remedidos después de la Independencia se encontraron varias discrepancias:

    1. Ejidos de Alutate: en 1889 tenían una extensión de 204.12 caballerías.
    2. Tatasirire, Pontezuleas y Sanchico: en 1899 tenían 185,65 caballerías.
    3. Arloroma: una medición de 1920 reportó una extensión de 4.55 caballerías.3

Ahora bien, hubo fuertes disputas por las tierras que correspondían al poblado y sus alrededores, denominados «Llanos de Jalapa» o «La Circunvalación«, entre el común de ladinos, el común de indígenas y otras personas individuales.  Este terreno había sido adjudicado inicialmente en el Registro de la Propiedad Inmueble a nombre de «Comunidad de Jalapa»  con base a una medida de 1826 y un título emitido por el gobierno del Jefe de Estado Mariano Gálvez.3 Pero por nuevos Acuerdo Gubernativos y procesos de Titulación Supletoria se emitieron posteriormente otros títulos a favor de personas individuales, generando problemas por las posiciones y, sobre todo, por los  traslapes.4

Por su parte, en 1575 le otorgaron las tierras del pueblo de Sansare a Alonso de Hidalgo, quien las heredó a Isabel Escobar, su viuda, al morir en 1600. Cuando la viuda midió la extensión del terreno, determinó que tenía 154 caballerías. Tiempo después, las tierras pasaron a ser propiedad de Lorenzo Marroquín de Mendoza, y finalmente, en 1904, las tierras fueron inscritas en el Registro del Propiedad a favor de los herederos de Marroquín Mendoza. El poblado de Sansare ha solicitado que el terreno de la finca de los Marroquín Mendoza les fuera otorgado como ejidos, pero no fue posible por ya tener propietarios particulares, aunque eso no ha impedido que las autoridades ediles han realizado titulaciones supletorias de algunos predios de dicha finca a su favor.4

Esta maraña de reclamos sobre la misma tierra desencadenó el conflicto que resultó en la muerte de al menos quince personas en Sansirisay el 26 de mayo de 1973. El incidente fue tan confuso y censurado que algunas fuentes indican que los fallecidos eran de origen xinca, mientras que otras señalan que eran campesinos ladinos,5 y hasta hay otros grupos que dudan de la versión oficial y llegan a señalar que hubo cientos de fallecidos, pero sin contar con pruebas o evidencias.  En lo que sí están todos de acuerdo, es que la masacre ocurrió cuando miembros de la Policía Militar Ambulante intentaron poner orden, y que el entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Efraín Ríos Mont, llegó en helicóptero al lugar de los hechos y verificó que la situación ya estaba bajo control después de haber sobrevolado el área.5 Y es importante mencionar que ese mismo mes, ya habían sido asesinados unos comuneros de Santa María Xalapán y su abogado Gregorio Fuentes.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretaría de Asuntos Agrarios (31 de marzo de 2015). Investigación histórico-catastral de los conflictos territoriales entre la comunidad indígena de Santa María Xalapán, Jalapa, con vecinos de la cabecera y aldeas de Sansare, El Progreso. Guatemala: Presidencia de la República. p. 33.
  2. Ibid, p. 37.
  3. Ibid, p. 41
  4. Figueroa Ibarra, Carlos (7 de febrero de 2013). Ríos Mont, el ocaso del centauro. En Albedrío. 9. Guatemala: Albedrío.
  5. Arcón Puzul, María Catalina (noviembre de 2008). Situación Socioeconómica de los desplazados internos, víctimas del Conflicto Armado Interno. Guatemala: Escuela de Trabajo Social, Universidad de San Carlos. p. 18.

15 de mayo de 1935: Ubico convoca a una Asamblea Constituyente

El presidente, general Jorge Ubico, convoca a una Asamblea Constituyente para modificar la Constitución de 1879.

15mayo1935
Plaza Central de Guatemala en 1945.  La construcción del Palacio Nacional de Guatemala y la remodelación de la Plaza de Armas fueron emprendidas por el gobierno del general Jorge Ubico para fomentar la economía y paliar los efectos d ela Gran Depresión en el país.  En el recuadro: retrato autografia del general Ubico.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El l de abril de 1935, el presidente general Jorge Ubicopresentó a la Asamblea Legislativa la propuesta de modificar 27 artículos de la Constitución de 1879, con el fin de «suprimir las restricciones que dificultan el libre ejercicio de la iniciativa presidencial» y, como todo fue aprobado, el 15 de mayo de 1935 convocó a una Asamblea Constituyente que conformó entre sus partidarios para que aceptara las reformas propuestas.1

La principal reforma que le interesaba al gobernante era cambiar las disposiciones hechas en 1927, durante el gobierno del general Lázaro Chacón, y que prohibían la reelección del presidente. Para legalizar esta reforma el gobernante convocó a un plebiscito, en que el que obtuvo la aprobación de la población para su reelección. Pero hubo otras modificaciones importantes:2

  • Dejó en suspenso el Artículo 66 que dice «El período de la Presidencia será de seis años«3 y dispuso que el período como Presidente Constitucional de general Ubico terminara el 15 de marzo de 1943.1
  • Estableció la Ley de Probidad que estableció controles que prohibieron el enriquecimiento de los funcionarios y limitó su autoridad y funciones; hasta entonces, el artículo 17 decía: «todo poder reside originariamente la Nación: los funcionarios no son dueños sino depositarios de la autoridad, sujetos y jamás superiores a la ley y siempre responsables por su conducta oficial».4
  • Artículo 26: «es libre la emisión del pensamiento por la palabra, por escrito y también por la prensa, sin previa censura«.5 El gobierno de Ubico limitó la libertad de prensa prohibiendo prohibió los ataques de los periodistas a los funcionarios públicos.
  • Artículo 28: «la propiedad es inviolable, sólo por causa de interés público legalmente comprobado, puede decretarse la expropiación; y en este caso, el dueño antes de que su propiedad sea ocupada, recibirá en moneda efectiva su justo valor«.5 Este artículo fue modificado porque se introdujo un sistema de imposición fiscal sobre aquellas haciendas cuyo rendimiento no fuera adecuado a su extensión y condiciones.1
  • Artículo 25:  «se garantiza el derecho de asociación y de reunirse pacíficamente y sin armas; pero se prohibe el establecimiento de congregaciones conventuales y de toda especia de instituciones o asociaciones monásticas».  Las reformas ampliaron la prohibición para incluir a aquellas agrupaciones que procuren el cambio de las instituciones por medios violentos o ilegales, refiriéndose a las organizaciones comunistas y, posteriormente, fascistas.1
  • Artículo 96:  «la ley organiza las Municipalidades sin alterar el principio de elección popular directa y designa las facultades que le corresponden6  Este artículo fue totalmente modificado, ya que los organismos locales pasaron a depender del ejecutivo, sustituyendo a los Alcaldes por los Intendentes nombrados por el poder central.2
  • Se restringieron algunos de los derechos individuales, y se ampliaron las facultades del ejecutivo, hasta eliminar el Consejo de Ministros, aunque este siempre había sido una figura decorativa conformada casi siempre por los diputados de más confianza del gobernante de turno.2

En 1941, se reunió la Asamblea del Partido Liberal Progresista, el partido fundado por Ubico, a fin de convocar a una constituyente con el sólo objeto de reformar el artículo primero transitorio de la Constitución de 1935, de manera que permitiera la reelección del gobernante una vez más. Como resultado, en julio de ese mismo año se convocó a una Asamblea Constituyente, que en sólo dos días aprobó, con un sólo voto en contra, la reforma del artículo transitorio, autorizando la reelección de Ubico para el período siguiente, que terminaría el 15 de marzo de 1949, dejando nuevamente en suspenso el artículo 66. La justificación a la que aludió la Constituyente, conformada casi en su totalidad por personal de Partido Liberal Progresista, fue el apoyo popular de la ciudadanía y la obra realizada en las circunstancias difíciles con que encontró el gobierno en 1931, y que se debían a la Gran Depresión que empezó en 1929.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Valladares de Ruiz, Mayra (Agosto de 1995). Los gobiernos liberales y sus fuerzas políticas 1871-1944. En Estudios del IIHAA, 2 (95). Guatemala: Instituto de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Arqueológicas, Universidad de San Carlos. p. 106.
  2. Ibid., p. 107.
  3. Asamblea Legislativa (1879). Constitución de la República de Guatemala.  Guatemala: Tipografía Nacional. p. 11.
  4. Ibid., p. 3.
  5. Ibid., p. 4.
  6. Ibid., p. 17.

4 de febrero de 1976: terremoto de San Gilberto asola a Guatemala

Un catastrófico terremoto asola a Guatemala, causando veintitres mil muertos y setentisiete mil heridos

4febrero1976
Derrumbe de una  residencia a la orilla de un barranco en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala.  En el recuadro: una vivienda de adobe derrumbada en el Centro Histórico de la ciiudad.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 4 de febrero de 1976 a las 3:03:33 am, un poderoso terremoto con epicentro en el poblado de Los Amates, Izabal, azotó a Guatemala. La zona más afectada cubría alrededor de 30.000 km², y comprendía a los departamentos que se encuentran a lo largo del río Motagua.1

Al igual que como ocurrió durantes los terremotos de 1917-18, aparecieron grietas en el suelo en muchos lugares, algunas de las cuales llegaron a medir hasta un metro de ancho;2 también hubo casos en que la cima de algunos cerros se agrietaron por lo que los cerros se desmoronaron, soterrando poblados enteros y vías de acceso.3 Numerosos derrumbes en los taludes de relleno y en los taludes de corte en las carreteras​ dejaron numerosas comunidades incomunicadas, especialmente en la carretera al Atlántico, la carretera entre San Lucas Sacatepéquez y Antigua Guatemala y la carretera CA-I entre Patzún y Panajachel. Muchos puentes, torres de alta tensión, postes de luz y de teléfonos colapsaron o se destruyeron. Incluso las líneas de los rieles de los ferrocarriles se retorcieron como que si fueran cuerpos de serpientes.4

El sismo dañó prácticamente a todo el país, aunque los lugares más afectados fueron:

  • Departamento de Chimaltenango: fue el departamento más afectado, registrando la mayoría de decesos.  Dentro de este departamento, las áreas afectadas incluyeron:
    1. San Martín Jilotepeque: este municipio quedó totalmente en ruinas y únicamente sobrevivió la fuente colonial de la plaza central de la localidad.18​
    2. La Carretera CA-I —antigua carretera Interamericana— sufrió severos daños entre Patzicía, Patzún, Godínez y Panajachel19​. Por cierto que las reparaciones de esta carretera estuvieron a cargo de la Secretaría de Obras Públicas de México que envió más de doscientos hombres en destacamentos con sus propios campamentos, maquinaria y provisiones.20​
    3. En el punto intermedio entre Godínez y Patzún, en el lugar conocido como Los Chocoyos, hubo un derrumbe de tal magnitud que sepultó a varias casas con todo y sus habitantes.21​
    4. Mixco Viejo: estas ruinas precolombinas sufrieron serios daños estructurales.4
  • Departamento de Guatemala:
    1. Ciudad de Guatemala: la ciudad y sus alrededores sufrieron graves daños, debido a la sobrepoblación y a lo precario de las viviendas, a pesar de estar lejos del epicentro del terremoto. La periferia de la ciudad quedó más destruida que el centro debido a que las casas estaban hechas de adobe. Al igual y como ocurrió con los terremotos de 1917-18 los templos católicos resultaron seriamente afectados: en la Catedral Metropolitana colapsó la cúpula elíptica que tenía,​ la Iglesia la Recolección y la Ermita del Carmen en el cerro del mismo nombre sufrieron daños considerables. Los centros de salud se quedaron pronto sin medicinas de primeros auxilios y sin alimentos, pues el sismo cortó el suministro de agua potable​ y los alimentos se agotaron rápidamente pues tanto las tiendas de abarrotes como las panaderías permanecieron cerradas. Los damnificados tuvieron que permanecer en las calles ya que hasta los hospitales dejaron afuera a sus pacientes, pues los edificios estaban en malas condiciones​ y se percibía el olor nauseabundo que provenía de desagües rotos o averiados.5,6
    2. San Juan Sacatepéquez, la municipalidad se derrumbó parcialmente.
    3. Mixco: la estación de policía quedó inhabitable pero continuó operando; los agentes de la policía en las primeras horas que siguieron al terremoto encontraron ciento cincuenta muertos y doscientos heridos. Ante la gravedad de la situación y que la estructura del recinto estaba colapsada, el juez de la localidad autorizó a que los detenidos que tuvieran faltas leves fueran liberados.
  • Departamento de El Progreso:
    1. Carretera al Atlántico, la principal vía de comunicación del país, sufrió daños principalmente entre el kilómetro cero en el palacio Nacional y el kilómetro 80 -en El Rancho de San Agustín dejando incomunicados a los municipios de Sanarate, Guastatoya y los poblados intermedios con la ciudad de Guatemala.​4
  • Departamento de Sacatepéquez:
    1. Antigua Guatemala: el Palacio de los Capitanes Generales -que había sido parcialmente reconstruido en 1890 por el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas– resistió el temblor con algunos daños y únicamente hubo que demoler el muro de la fachada oriental. También hubo destrozos en la Parroquia de San José Catedral, el palacio del Ayuntamiento, las iglesias del Carmen, La Compañía de Jesús(que entonces albergaba un mercado), San Francisco y San Sebastián, así como casas de valor arquitectónico.
    2. La carretera entre San Lucas Sacatepéquez y Antigua Guatemala también resultó seriamente dañada.
  • Departamento de Izabal:
    1. Puerto Barrios: las instalaciones de la portuaria quedaron seriamente dañadas
    2. Los Amates: este poblado fue el epicentro del terremoto. En el sitio arqueologico maya de Quiriguá, varias estelas se torcieron o se cayeron.4

Aunque inicialmente el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García reportó que las pérdidas de vidas humanas eran mínimas para calmar a la población, a medida que se recuperaban los cuerpos de las víctimas la verdadera magnitud del desastre quedaba al descubierto. El gobierno tuvo que enterrar a numerosas víctimas como XX en fosas comunes, debido a la enorme cantidad de muertos y era la única forma de evitar una epidemia. El resultado final, indicó que hubo veintitrés mil personas fallecidas, setentisiete mil gravemente heridas, mientras que alrededor de doscientos cincuenta y ocho mil casas fueron destruidas, dejando a cerca de 1,2 millones de personas desplazadas. Y es que, a diferencia de lo ocurrido en 1917-18, no hubo un sismo inicial que advirtiera a la población y muchos murieron soterrados por sus propias viviendas; los sobrevivientes armaron albergues temporales en las calles junto a paredes inestables, que cedieron con las fuertes réplicas del sismo, provocando aún más víctimas mortales, cuando les cayeron paredes de edificios dañados. Después de eso las personas movieron sus albergues al centro de las calles, a parques o al primer terreno baldío que pudieron encontrar.7-13.

Como resultado de la catástrofe numerosas personas sufrieron de diarrea, y problemas pulmonares y oculares, estos últimos causados por la cantidad de polvo que se levantó de los escombros debido a las frecuentes réplicas.14 A pesar de ello, las autoridades sanitarias lograron evitar el riesgo de una epidemia de fiebre tifoidea porque emitieron boletines radiales informando sobre como prevenir enfermedades derivadas del consumo de agua sin tratamiento, ya que el servicio de agua potable se suspendió porque muchas tuberías se rompieron.7-13

El pillaje se desató en las regiones afectadas, y debido a la falta de elementos de seguridad -pues éstos estaban ocupados con las labores de rescate- se organizaron patrullas civiles entre vecinos voluntarios que estaban armados como podían y no llevaban a los capturados a las autoridades sino que ellos mismos se encargaban de escarmentarlos.7-13

A diferencia del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera que fue totalmente inepto para afrontar la catástrofe de 1917-18,15 el gobierno del general Laugerud García afrontó la situación eficientemente y recuperó al país en cuestión de dos años gracias a un mejor manejo de la ayuda internacional.16


BIBLIOGRAFIA:

  1. Plafker, G. (1976). «Tectonic aspects of the Guatemala earthquake of 4 February 1976». Science (en inglés) (American Association for the Advancement of Science) 193 (4259): 1201-1208. doi:10.1126/science.193.4259.1201.
  2. Saville, Marshal H. (1 de junio de 1918). «The Guatemala earthquake of December, 1917 and January, 1918»Graphical Review 5: 459-469. JSTOR 207805.
  3. Olcese, Orlando; Moreno, Ramón; Ibarra, Francisco (1977). «The Guatemala Earthquake Disaster of 1976: A Review of its Effects and of the contribution of the United Nations family» (en inglés). UNDP, Guatemala. Archivado desde el original el 24 de julio de 2011.
  4. Escuela para todos (1977). «Terremoto en Guatemala»Página del Almanaque Escuela para Todos. Archivado desde el original el 5 de noviembre de 2014.
  5. Lanuza, Rafael (1977). «Terremoto en Guatemala, parte 1»YouTube. Guatemala.
  6. — (1978). «Terremoto en Guatemala, parte 2»YouTube. Guatemala.
  7. Pérez Verduzco, Gullermo (21 de febrero de 1976). «Terremoto en Guatemala» (noticiero). Televisa (1). México.
  8. — (22 de febrero de 1976). «Terremoto en Guatemala» (noticiero). Televisa (2). México.
  9. — (23 de febrero de 1976). «Terremoto en Guatemala» (noticiero). Televisa (3). México.
  10. — (25 de febrero de 1976). «Terremoto en Guatemala» (noticiero). Televisa (5). México.
  11. — (26 de febrero de 1976). «Terremoto en Guatemala» (noticiero). Televisa (6). México.
  12. — (27 de febrero de 1976). «Terremoto en Guatemala» (noticiero). Televisa (7). México.
  13. — (28 de febrero de 1976). «Terremoto en Guatemala» (noticiero). Televisa (8). México.
  14. Matumoto, Tosimatu; Latham, Gary V. «Aftershocks of the Guatemalan earthquake of February 4, 1976». Geophysical Research Letters (en inglés) 3 (10): 599-602.
  15. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921III. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 673-675.
  16. Bates, F.L.; Killian, C.D.; Daniel, G.R.; Klein, R.E. (1979). «Emergency Food Programmes following the 1976 Guatemalan Earthquake: An Evaluation: Final Report» (en inglés). Washington: USAID.

10 de mayo de 1952: Árbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso

El presidente Jacobo Árbenz Guzmán remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso de la República para su aprobación

10mayo1952
El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o «Ley de Reforma Agraria» impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra del país, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica1 y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.2 Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios,3 mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera4 y del general Jorge Ubico, respectivamente.  Ya durante los regímenes conservadores se dieron concesiones, pero las comunidades indígenas lograron mantener la propiedad de sus territorios en su mayor parte; por ejemplo, durante el gobierno conservador de Mariano Rivera Paz también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para la Compañía Belga de Colonización en 1840,5 y durante el gobierno del general Rafael Carrera se entregó a los ingleses el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, en 1859 a cambio de las armas proporcionadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker,6 además de que el presidente personalmente hizo una generosa concesión de cincuenta y siete caballerías de terreno en Santa Lucía Cotzumalguapa a Manuel María Herrera.7

Por otra parte, los gobiernos liberales redactaron leyes que favorecían la esclavitud disfrazada de los pobladores campesinos, ya que mediante el Reglamento de Jornaleros éstos eran obligados a trabajar en las fincas cafetaleras como mozos colonos y muchas veces o solamente eran retribuidos con moneda de la finca en la que trabajaban y que solamente tenía validez en dicho lugar o incurrían en deudas que no pidían pagar y los obligaba a trabajar gratuitamente en las fincas.8 También se dictaron las leyes de vagancia9 y de vialidad para forzar a los pobladores campesinos a trabajar de forma prácticamente gratuita para construir caminos e infraestructura para comunicar las fincas cafetaleras con los puertos y centros de comercio para que pudieran exportar sus productos con mayor facilidad.10 Estas leyes también beneficiaban a los presidentes; por ejemplo, Barrios tenía diez fincas cafetaleras al morir en 188511 y Ubico heredó la gran Hacienda de San Agustín Las Minas de su padre, el licenciado Arturo Ubico quien fue Ministro de Barrios y presidente de la Asamblea legislativa durante los veintidós años del gobierno del licenciado Estrada Cabrera.12

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto con el aún controversial Decreto 900, del cual presentamos la introduccón y algunos de sus primeros artículos, que muestran cómo pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:13

Decreto Número 900

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: Que uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre, es la necesidad de realizar un cambio sustancial en las relaciones de propiedad y en el de las formas de explotación de la tierra, como una medida para superar el atraso económico de Guatemala y mejorar sensiblemente el nivel de vida de las grandes masas de la población;

Considerando: Que la concentración de la tierra en pocas manos, no sólo desvirtúa la función social de la propiedad, sino que produce una considerable desproporción entre los muchos campesinos que no la poseen, no obstante su capacidad para hacerla producir, y unos pocos terratenientes que la poseen en cantidades desmedidas, sin cultivarla en toda su extensión o en proporción que justifique su tenencia;

Considerando: Que conforme el artículo 90 de la Constitución, el Estado reconoce la existencia de la propiedad privada y la garantiza como función social, sin más limitaciones que las determinadas en la ley, por motivos de necesidad o utilidad públicas o de interés nacional;

Considerando: Que la expropiación y nacionalización de los bienes alemanes como indemnización de guerra, debe ser el primer paso para modificar las relaciones de la propiedad agraria y para introducir nuevas formas de producción en la agricultura;Nota a

Considerando: Que las leyes dictadas para asegurar el arrendamiento forzoso de las tierras ociosas, no han satisfecho fundamentalmente las necesidades más urgentes de la gran mayoría de la población guatemalteca;

Por tanto, con fundamente en los artículos 67, 88, 90, 91, 92, 93, 94, 96 e incisos 15 y 25 del artículo 137 de la Constitución de la República, decreta, la siguiente:

Ley de Reforma Agraria

Artículo 1.° La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.Nota b

Artículo 2.° Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento sólo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.Nota c

Artículo 3.° Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:Nota a

        • a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
        • b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
        • c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
        • d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
        • e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

Artículo 4.° Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

Artículo 5.° La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con «Bonos de la Reforma Agraria» redimibles en la forma que determina la Ley.13

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas —patriarca de la prensa escrita en Guatemala— escribió un editorial en su periódico «La Hora«, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían hecho porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque «era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida»; sin embargo, Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era «un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado«. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.14

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también fue un ataque directo al enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1904; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.15-20

De más está decir que atacar a los verdaderos poderes en el país fue el principio del fin del gobierno arbencista.


NOTAS:

    • a: la indemnización de la propiedad alemana no fue iniciada por los gobiernos revolucionarios sino por el gobierno del general Jorge Ubico.  De hecho, los últimos decretos y acuerdos aprobados por el presidente Ubico antes de renunciar el 1 de julio de 1944 estaban relacionados con la propiedad de las fincas alemanas confiscadas.
    • b: nótese que, contrario a la propaganda liberacionista, este artículo claramente estipula que el fin de la Reforma Agraria es desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura.
    • c: en otras palabras, en este artículo se derogan las prácticas establecidas por  el Reglamento de Jornaleros, la Ley de Vialidad y la Ley de Vagancia.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 105-120.
  2. (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-6.
  3. Ibid., p. 160.
  4. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.67.
  5. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union»Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  6. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  7. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 428.
  8. Gobierno de Guatemala. Recopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, II. pp. 69-73.
  9. Ibid., pp. 201-205.
  10. Gobierno de GuatemalaRecopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, I. pp. 304-306.
  11. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. pp. 5-6.
  12. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1952-1953. LXXI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 20-21.
  14. Marroquín Rojas, Clemente (1952). «Los ricos con el agua al cuello». Impacto (Guatemala): 1.
  15. Bucheli, Marcelo (2005). Bananas and Business: The United Fruit Company in Colombia, 1899-2000 (en inglés). Nueva York: New York University Press.
  16. — (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  17. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  18. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham, Inglaterra: Edward Elgar. pp. 342-383. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  19. —; Read, Ian (2006). «Banana Boats and Baby Food: The Banana in U.S. History». En Topik, Steven; Marichal, Carlos; Frank, Zephyr. From Silver to Cocaine: Latin American Commodity Chains and the Building of the World Economy, 1500-2000 (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3766-9.
  20. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.

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6 de febrero de 1956: aprueban la Constitución Liberacionista

Se aprueba la nueva Constitución de la República de Guatemala tras el triunfo del Movimiento de Liberación Nacional en 1954

6febrero1956
La Basílica de Esquipulas en 1887.  Este templo fue muy importante para el Movimiento de Liberación Nacional, ya que el Cristo Negro fue nombrado comandante de la invasión y fue el estandarte del arzobispo Mariano Rossell.  Imagen tomada de Guatemala, the Land of Quetzal.  En el recuadro: el arzobispo Rossell.

El gobierno de facto liberacionista, dirigido por el coronel Carlos Castillo Armas, y que llegó al poder en Guatemala en 1954 luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán con el apoyo de la Operación PBSUCCESS de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), el trabajo del Departamento de Estado dirigido por John Foster Dulles y el patrocinio de la United Fruit Company (de la que Dulles era accionista)1, convocó a una Asamblea Constituyente el 21 de septiembre de 1954.2

Las razones para convocar a aquella asamblea constituyente, además de emitir una constitución que se adaptara a los lineamientos liberacionistas dictados por el Departamento de Estado del gobierno republicano del general Dwight Eisenhower, había dos puntos que le interesaban al presidente de facto:

    1. «[…] la urgente necesidad de emprender un período de trabajo intenso en pro de la reconstrucción económica del país, require el estudio inmediato y la ratificación o aprobación de los Tratados Internacionales, y de los contratos que para grandes explotaciones, o para el funcionamiento de empresas de interés general haya celebrado o esté por celebrar el gobierno».  Es decir, que era urgente ratificar los contratos leoninos que favorecían a los intereres estadounidenses en el país, principalmente los de la United Fruit Company, de la Pan american y de la Standard Oil.3
    2. Resolver la cuestión del mandato presidencial, para dar la apariencia de legitimidad al gobierno gobierno golpista del líder del Movimiento de Liberación Nacional.3

Aquella constituyente contaba con sesenta y cinco diputados.  He aquí los nombres de algunos de los más destacados de ellos:2

    • Jorge Skinner-Klée: primer secretario. Era descendiente del comerciante inglés George Ure Skinner y del comerciante alemán Carlos Klée, quienes eran propietarios de la firma Hall, Klée y Skinner, comerciaban directamente con Inglaterra y otorgaban préstamos onerosos al gobierno del general Rafael Carrera para patrocinar las constantes guerras en que éste estuvo envuelto.4
    • Eduardo Cáceres Lehnhoff: diputado por el departamento de Guatemala. Llegó a ser vicepresidente de la República.  Murió trágicamente el 31 de enero de 1980 durante la quema de la Embajada de Espana en Guatemala.5
    • David Vela: diputado por el departamento de Guatemala. Connotado periodista y director del periódico «El Imparcial» desde el asesinato de su fundador, Alejandro Córdova en 1944. En su juventud participó junto con los estudiantes universiarios en el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera.6
    • Clemente Marroquín Rojas:  diputado por el departamento de Jalapa.  Connotado periodista y director del periódico «La Hora».  Durante su jovento participó junto con los estudiantes universitarios en el derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera y luego trabajó para el gobierno de facto del general José María Orellana.  Tras la súbita muerte de Orellana en 1926, editó «La Hora» para evitar que llegara al poder el  general Jorge Ubico.  Regresó a Guatemala tras su exilio durante el régimen ubiquista y fue muy crítico del gobierno de Arbenz.  Llegó a ser vicepresidente de la República durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro. Es el patriarca de los periodistas guatemaltecos.7
    • Raúl Aguilar Batres: reconocido ingeniero que disenó el sistema de direcciones y zonas de la Ciudad de Guatemala.8
    • Guillermo Flores Avendaño: militar que estaba a cargo del destacamento de Totonicapán cuando hubo una revuelta indígena en 1930.9 Posteriormente, llegaría a ser presidente de la República tras el asesinato del presidente Carlos Castillo Armas en 1957.10
    • José Luis Arenas Barrera: diputado por el departamento de Quiché.  Conocido como «el tigre del Ixcán» por los abusos cometidos contra los campesinos de la región en su finca «La Perla» llegando incluso a tener horca y cepos.  Tuvo varios cargos públicos durante los gobiernos militares que siguieron al de Castillo Armas y finalmente fue asesinado por el Ejército Guerrillero de los Pobres en propia finca en 1975.11

La cuestión del mandato presidencial fue resuelta el Decreto Número 2 de la Constituyente, la cual ratificó el resultado de un plesbicito en donde Castillo Armas fue ratificado por casi medio millón de votos contra apenas 400 en contra.  De esta forma, el gobierno golpista fue legitimado para un período presidencial que terminaba el 15 de marzo de 1960.11 Por su parte, la cuestión de los tratados fue resuelta mediante el Decreto Número 3, por medio del cual dió plenos poderes a Castillo Armas para negociar y ratificar tratados y convenciones, tal y como lo esperaba la United Fruit Company.12

La nueva constitución fue finalmente aprobada por Castillo Armas el 6 de febrero de 1956 y luego promulgada el 1 de marzo de 1956,  y contiene algunos cambios radicales con respecto a las constituciones de 1879 y de 1945.  He aquí algunos artículos que se transciben como ejemplo:

Artículo 16. Son ciudadanos: 

      1. Los guatemaltecos varones mayores de dieciocho años.
      2. Las mujeres guatemaltecas mayores de dieciocho años que sepan leer y escribir.13

Se incluyeron prohibiciones específicas en contra de las agrupaciones comunistas o que propugnaran sistema totalitarios, a pesar de que los gobiernos en Guatemala desde el del general Rafael Carrera hasta el del general Jorge Ubico habían sido totalitarios.  Con estas prohibiciones bastaba para que acusaran de comunitas a cualquier persona que no estuviera de acuerdo con las políticas económicas de los gobiernos liberacionistas:

Artículo 23. Es libre la formación y funcionamiento de partidos políticos que se normen por los principios democráticos. Queda prohibida la organización o funcionamiento de todas aquellas entidades que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.  

Artículo 53. Los habitantes de la república tienen derecho de asociarse libremente para los distinto fines de la vida humana […] Queda prohibido, sin embargo, la organización o funcionamiento de grupos que actúen  de acuerdo o en subordinación con entidades internacionales que propugnen la ideología comunista o cualquier otro sistema totalitario.13

Los liberacionistas se alejaron de la constitución liberal de 1879 que permitió varios mecanismos para permitir las reelecciones del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico:

Artículo 28. Queda prohibido a los partidos políticos y a los ciudadanos hacer propaganda a favor d ela reelección de la persona que ejerza la Presidencia de la República, de plesbiscito para el mismo fin, o de cualquier otro sistema que tienda a vulnerar el principio de alternabilidad en el Poder o aumentar el término fijado por la constitución para el ejercicio de la Presidencia […] 13

En otro cambio radical desde la constitución de 1879, se permitió a las iglesias poseer personería jurídica y bienes.  Esto fue en retribución por la ayuda brindada por el arzobispo Mariano Rossell para derrocar al gobierno arbencista14:

Artículo 50. Se reconocen como personas jurídicas a las iglesias de todos los cultos, las cuales podrán adquirir y poseer bienes, y disponer de ellos, siempre que los destinen exclusivamente a fines religiosos, de asistencia social o a la educación.  Su personería se determinará por las reglas de su institución, o bases constitutivas y se probará conforme a las leyes de la República.[…]13

Por primera vez desde 1871, la educación religiosa se permitió nuevamente, así como el retorno de las órdenes religiosas, lo que dió origen a colegio de frailes que alcanzaron alto prestigio entre las élites del país, como el Liceo Guatemala y el Liceo Javier que eran para varones exclusivamente, o el Colegio Belga Guatemalteco y el Colegio Monte María, que eran para senoritas:

Artículo 97: Se garantiza la libertad de ensenanza y de criterio docente.  La ley regulará lo relativo a la ensenanza religiosa en locales oficiales.  El Estado no la impartirá y la declara optativa.13

Solamente se reconocía la Universidad de San Carlos de Guatemala, aunque luego eso cambiaría con la creación de universidades privadas a partir de 196115:

Artículo 102. […] Una asignación privativa, no menor del 2% del Presupuesto de Ingresos Ordinarios de la Nación, se destinará a la Universidad de San Carlos de Guatemala[…]

Artículo 103. No se reconocerán oficilamente más títulos y diplomas que los otorgados o reconocidos por la Universidad de San Carlos de Guatemala, la cual será la única facultada para resolver la incorporación de profesionales egresados de universidades o escuelas facultativas extranjeras.[…]

Artículo 106. Es libre la creación y funcionamiento de otras universidades en el país, pero es indispensable que, tanto su organización como sus exámenes, la equivalencia de sus estudios y la validez de los títulos y diplomas que expida, sean aprobados por la Universidad de San Carlos de Guatemala.13

Para evitar que el coronel Arbenz regresara al poder por medio de las urnas, se prohibió que los caudillos de golpes de estado o revoluciones fueran presidenciables.  Ahora bien, esto también hubiera dejado a Castillo Armas fuera de la posibilidad de ser electo, pero él ya estaba gobernando gracias a decretos ley a que fue ratificado por la Asamblea Constituyente por el plesbicito de 1954:

Artículo 161. No podrán ser electos para el cargo de presidente de la República: ni el caudillo ni los jefes de un golpe de estado, revolución armada, o movimiento similar, que altere el orden constitucional, para el período durnate el que se hubiere interrumpido el régimen constitucional o el siguiente […]. 13

Las empresas transnacionales que financiaron al movimiento liberacionista incluyeron el siguiente artículo que se refiere a los códigos de Minería y de Hicrocarburos.  En dicho artículo, «la forma que la ley establezca» se refiere a que las empresas internacionales interesadas en explotar los recursos nacionales de Guatemala fueron las que escribieron dichos códigos:

Artículo 218: se declara de utilidad y necesidad públicas la explotación técnica y racional de hidrocarburos, minerales y demás recursos naturales. Los rechos de exploración de hidrocarburos y minerales, podrán adquirirse de conformidad con la ley, por un término no mayor de cuarenta anos, prorrogables hasta por veinte anos más.  Los derechos de transformación y transporte de estas sustancias se adquirirán en la forma que la ley establezca.13

Se incluyó un decreto contra los monopolios, pero en la práctica se dejó fuera de la prohibición aquí indicada a la International Railways of Central America, que siguió con el transporte de carga y pasajeros, a la United Fruit company con la producción de banano, y a ciertos monopolios locales de cemento, bebidas alcohólicas y avicultura.

Artículo 223. Se prohíben los monopolios.  El Estado limitará el funcionamiento de empresas que absorban o tiendan a absorbed, en perjuicio de la economía nacional, la producción de uno o más ramos industriales […].  Una ley determinará lo relativo a esta materia.13

La Constitución de 1956 tuvo poca duración ya que fue derogada en 1963, tras el golpe de Estado que el Ministro de la Defensa Enrique Peralta Azurdia perpetró en contra del entonces presidente Miguel Ydígoras Fuentes cuando este último insinuó que permitiría al expresidente revolucionario Juan José Arévalo ser candidato presidencial en las elecciones que se avecinaban.16


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1956) Recopilación de Leyes de la República de Guatemala 1954-1955. LXXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXXIX.
  3. Ibid., p. 136.
  4. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 166, 375.
  5. La voz de Galicia (2004). «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980»La voz de Galicia (Galicia). Archivado desde el original el 10 de febrero de 2014.
  6. Méndez, Francisco Alejandro (2010). «David Vela Salvatierra»Diccionario de Autores y Críticos de Guatemala (Guatemala: La Tatuana). Archivado desde el original el 22 de octubre de 2010.
  7. Diario La Hora (3 de julio de 1920). Diario La Hora en su primera época; 100 años. Guatemala: Diario La Hora.
  8. González, Ana Lucía (2014). «Visionario urbano: el legado del ingeniero Raúl Aguilar Batres»Revista D (Prensa Libre). Archivado desde el original el 21 de diciembre de 2014.
  9. Asturias Morales, M. (28 de julio de 1930) «Levantamiento de indígenas de Totonicapán«.  Guatemala: Nuestro Diario
  10. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 274.
  11. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Memoria del Silenco. Caso No. 59 (1999). «Caso ilustrativo No. 59» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 26 de mayo de 2013.
  12. Azurdia Alfaro, Recopilación de Leyes, p. LXXXI.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1955-1956. LXXIV . Guatemala: Asamblea Nacional Constituyente. pp. 17-39
  14. Rossell y Arellano, Mariano (1954). Declaración contra la demagogia comunista y liberal. La Iglesia no busca privilegios. Guatemala: Arzobispado de Guatemala.
  15. Universidad Rafael Landívar (2017) Historia. Guatemala: Universidad Rafael Landívar
  16. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1963-1964LXXXII Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 14-15.

21 de marzo de 1847: Carrera funda la República de Guatemala

El gobierno del capitán general Rafael Carrera funda la República de Guatemala.

21marzo1847

Mapa de la República de Gutaemala en 1847, cuando esta se estableció. Nótese que Soconusco ya no aparece dentro del territorio y que el enclave de Belice ocupaba la región al norte del río Belice. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de más de veinticinco años de guerra civil, la Federación Centroamericana estaba disuelta y en Guatemala se había impuesto el régimen del capitán general Rafael Carrera, quien a sangre y fuego se impuso a los criollos liberales del país y los aplastó cuando quisieron formar su propio estado en Los Altos en 1838.1

Cuando se hizo evidente que Guatemala necesitaba constituirse como República para establecer relaciones comerciales con el resto del mundo, Carrera estableció la República el 21 de marzo de 1847. Con el fuerte apoyo de la Corona Británica el régimen conservador se consolidó y se convirtió en un refugio para los miembros del clero regular que habían sido expulsado de muchos países latinoamericanos por los criollos liberales de esos países, ya que dicho clero había sido la clase social económicamente más poderosa durante la época colonial.1

He aquí el decreto en mención el cual, a su vez, incluye los decretos en los que se basa:2

El presidente del Estado de Guatemala, con el importante objeto de fijar, de una manera permanente, el bienestar de los pueblos, cuya administración es a su cargo, dando cumplimiento a la ley constitutiva, debida a la previsión de las legislaturas de 1832 y 33 que dice así:

El Jefe Supremo del estado de Guatemala, por cuanto la asamblea extraordinaria tuvo a bien emitir y la actual ordinaria sancionar el decreto que sigue:

La asamblea legislativa del estado de Guatemala, reunida en sesiones extraordinarias con el principal objeto de dictar medidas que aseguren en el mismo estado el orden constitucional y la tranquila pública: 

Considerando: que la forma de gobierno que han adoptado la nación, no está del todo cimentada, y que antes bien, los movimientos populares del estado de El Salvador y el pronunciamiento de la Asamblea de Nicaragua, presentan los síntomas más tristes de la disolución del pacto federal.

Conociendo, que si por desgracia llegase esto a suceder, acaso los enemigos del orden para entablar la anarquía reputarán por roto el lazo que une entre sí a los pueblos del estado, desconociendo la misión de sus altos poderes. 

Deseando prevenir estos males y conservar en todo caso la integridad del estado; previos los trámites prescritos por la constitución y con unanimidad de votos, ha venido en decretar y decreta:

Art. 1°. Si por algún evento ó en cualquier tiempo llegase á faltar el pacto federal, el estado de Guatemala se considera organizado como preexistente á dicho pacto, y con todo el poder necesario para conservar el orden interior, la integridad de su territorio y poder libremente formar un nuevo pacto con los demás estados, ó ratificar el presente, ó constituirse por sí solo de la manera que mas le convenga.

Art. 2°. El artículo anterior se tendrá como adición al 11.° , sección 1.° de la constitución del estado.

Art.3 °. Se sujetará el presente decreto á la ratificación de la próxima legislatura ordinaria.

Dado en Guatemala, á veintisiete de enero de mil ochocientos treinta y tres.  [Siguen las firmas de los diputados]

Y la presente legislatura ordinaria, en uso de la facultad que le concede el artículo 265 de la constitución del estado, ha venido en sancionar, por unanimidad de votos, el decreto que antecede, de veintisiete de enero de mil ochocientos treinta y tres.

Dado en Guatemala, á veintiséis de febrero de mil ochocientos treinta y tres. [Siguen las firmas de los diputados, entre quienes estaba el futuro jefe de Estado Mariano Rivera Paz, entonces diputado por Verapaz]. Guatemala, abril 12 de 1833.

Ejecútese. Firmado de mi mano, sellado con el sello del estado, y refrendado por el secretario del despacho general del gobierno. Mariano Gálvez— Y por disposición del poder ejecutivo se inserta en el boletín oficial para los efectos consiguientes. — Dios, unión, libertad. — Guatemala, abril 12 de 1833.

Y considerando:

        1. Que en el espacio de ocho años transcurridos desde la disolución del pacto federal que este estado concurrió a formar con los demás de Centro América en 1824, no ha sido posible restablecer dicho pacto, ni formar otro nuevo, y Guatemala no ha podido ejercer la parte del poder público que tenía cometida a las autoridades federales, y se ha visto privado de las relaciones políticas que era de su deber abrir y fomentar, para aprovecharse de los progresos de la civilización y de los frutos de la paz, que afortunadamente ha gozado en estos últimos años.
        2. Que durante esta situación desventajosa y de tanto peligro, que ha debido cesar desde que se observó ser infructuosas las tentativas de reorganización por no haberse llegado á reunir la convención ni la dieta, convocadas en distintas épocas para aquel objeto, se han sufrido usurpaciones permanentes y otros ultrajes de parte de nuestros vecinos, sin que de la nuestra pudieran emplearse para reparar ó impedir estos males, los medios de que las naciones usan en semejantes casos por no poder dichos estados servirse directamente del derecho de gentes.
        3. Que en consecuencia, se incurriría en grave responsabilidad dejando continuar por más tiempo esta situación excepcional, cuyos enormes inconvenientes son obvios, principalmente para los que han estado encargados del gobierno, y tenido que transigir, por no ser posible terminar legalmente, cuestiones que de otra manera exponían al estado y comprometían su misma existencia.
        4. Que habiéndose ofrecido en el decreto de 17 de abril de 1839, que continuanan sin alteración las disposiciones federales que tocasen al exterior, el estado ha quedado sujeto a leyes en las cuales no puede introducir las reformas que el transcurso del tiempo y nuevas circunstancias hacen necesarias; lo que envuelve el absurdo de que hallándose el mismo estado independiente de hecho, lo es solamente para tener obligaciones, y no para hacer respetar sus derechos.
        5. Que en la expectativa de reorganización nacional, el estado no ha podido darse una constitución política, porqué en la incertidumbre de los términos y condiciones en que aquella pudiera tener efecto, era imposible fijar el número y la entidad de las facultades que el estado debiera reservarse, pudiendo tal reorganización verificarse desde la adopción de un sistema que produjese la fusión completa de intereses hasta el de la confederación intentada inútilmente; y también porque Guatemala no ha querido prevenir ni poner obstáculo de ningún género a la reforma proyectada.
  1. Por tanto, en ejecución de la ley de 27 de enero de 1833, y para que pueda utilizarse la autorización concedida por la asamblea constituyente en decreto de 27 de Julio de 1841, que dice así:

    El gobierno queda autorizado por el presente decreto y se le faculta, cuanto sea bastante, para proveer á la seguridad y defensa del territorio, y para mantener las buenas relaciones con el exterior, según convenga al estado, sin considerarse restringido en aquellas atribuciones que anteriormente ejercía el gobierno federal:

    Con anuencia del consejo y demás autoridades del estado, declara y decreta:

      1. El estado de Guatemala se halla en el caso prevenido en la última parte del artículo 1°. de la preinserta ley constitutiva: en consecuencia, le corresponde todo el poder de nación independiente; y se considera en toda la capacidad de cuerpo político.
      2. La representación popular, que será convocada para deliberar sobre el proyecto de constitución que presentará el gobierno, tomará en consideración, de preferencia, ésta declaratoria.
      3. Todos los habitantes del estado, sus autoridades y funcionarios obrarán en el sentido de esta declaratoria, dada en ejecución de una ley constitutiva; y aquellos á quienes corresponda, cuidarán de que los actos públicos como las ejecutorias y provisiones de los tribunales, sean expedidas a nombre de la REPUBLICA DE GUATEMALA.
      4. Continuando vigentes, como lo están, y en su vigor y fuerza los tratados y convenios existentes con los demás estados, sus ciudadanos gozarán en Guatemala de las consideraciones a que tengan derecho por dichos convenios, ó por los que en adelante se celebren.
      5. La absoluta independencia en que ahora se constituye esta república, no será jamás un obstáculo á la reorganización de Centro-América, y los otros estados hallarán perpetuamente en Guatemala la misma favorable disposición de su antigua confraternidad.
      6. Todo acto en contravención a lo dispuesto en la ley de 27 de enero de 1883, y a la presente declaratoria, se reputará como una hostilidad, si viniere del exterior; y si de parte de los habitantes de esta república, como una traición que será juzgada y castigada con arreglo á las leyes existentes.

Dado en el palacio del supremo gobierno de Guatemala, a veintiuno de marzo de mil ochocientos cuarenta y siete.

El régimen de Carrera se mantuvo hasta la muerte del caudillo, aunque tuvo un breve exilio entre 1848 y 1849, y los conservadores se mantuvieron en el poder hasta el 30 de junio de 1871, cuando los criollos liberales liderados por J. Rufino Barrios y Miguel García Granados vencieron al ejército del presidente, el mariscal Vicente Cerna, con apenas un puñado de insurrectos pero con modernas armas proveídas por el gobierno mexicano de Benito Juárez.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 73-76.